Prompt: marca tenebrosa
La madre
Walburga lleva horas bajo un porche que es demasiado estrecho para cubrirla del todo; la lluvia que cae incesantemente le ha mojado parte de la túnica y ha calado en sus zapatos, empapándole los calcetines. Está tiritando, pero no se mueve de su sitio hasta que la puerta de la casa se abre.
Una mujer sale a la calle, oculta bajo una capucha negra; Walburga la reconoce por su forma de andar.
—Bellatrix —la llama.
Bella no se detiene. El simple hecho de empezar a seguirla hace que a Walburga le duelan los huesos.
—¡Bellatrix! —repite Walburga, indignada. Está acostumbrada a que sus sobrinas la traten con deferencia.
—No tengo nada que decirte —responde Bella. Sus tacones repican sobre los adoquines mojados. Walburga intenta mantener su ritmo a pesar de las piernas temblorosas.
—Necesito saber cómo murió Regulus…
—¿No lo has deducido ya? —pregunta Bellatrix, burlona—, desertó y alguien debió encargarse de hacérselo pagar.
—No es posible.
—Tenía dudas, todos éramos capaces de verlo. —Bellatrix habla con un desprecio que a Walburga la deja todavía más helada.
—Mi hijo debió morir en una misión secreta. —Hay muchas ahora que el Señor Oscuro busca la forma de hacerse con los puntos claves del país. Ya domina parte de Gran Bretaña, pero no ha podido hacerse con Londres o Hogsmeade; desde que Barty Crouch dirige a la Brigada de Aurores estos ya no temen matar, de modo que los mortífagos están empezando a caer a decenas. Necesitan moverse con más sigilo.
Eso se dijo Walburga cuando, al despertarse semanas atrás, comprobó el cambio en el árbol genealógico: la fecha del día anterior había aparecido bajo el nombre de Regulus, unida con una filigrana a la de su nacimiento. Cuando lo recuerda todavía experimenta un dolor en el pecho, como cientos de agujas clavándose en su corazón cada vez que se atreve a inspirar. Lo único que la mantiene a salvo es pensar que ha muerto cumpliendo con su deber, que en breve sus compañeros aparecerán en Grimmauld Place ofreciéndole sus condolencias y haciendo que se sienta orgullosa.
Pero todo lo que ha recibido hasta ahora es silencio. Un vacío inquietante que la ha dejado sola con el dolor de dos hijos perdidos.
—¿Crees que el Señor Oscuro no me habría contado la verdad? —Bellatrix se vuelve para mirarla—. No hubo ninguna misión secreta, solo una cobardía por parte de un desgraciado que nunca mereció la marca tenebrosa. No vuelvas a dirigirme la palabra. Estoy cansada de las vergüenzas de la familia Black, soy una Lestrange ahora.
—¡Bella! —protesta Walburga—. Por favor, pregúntaselo a…
—Sal de mi vista. —Bellatrix le da la espalda.
Walburga no se atreve a protestar. Se queda quieta en la calle, hasta que la figura de Bella se confunde bajo la lluvia, diciéndose una y otra vez que su sobrina se equivoca, que su hijo no es un traidor.
Tiene que creer eso, ya que si Regulus no murió por la causa, ¿qué le queda?
