Capítulo 18 - Los hilos del destino
Shaoran no sabía si lo que su corazón sentía era producto de la ansiedad al recibir aquella llamada, la repentina y sospechosa ausencia del concilio, la falta de un sueño reparador más el dejar ir a Lan por su cuenta o una suma de todos los sentimientos anteriores.
Después de recibir aquella llamada, los tres magos habían decidido separarse para conseguir toda la información posible que pudieran. Si bien Lan se había ofrecido a ayudarlo, sentía que estaba faltando a su responsabilidad como miembro del concilio, anteponiendo temas personales, y peor aún, exponiendo a su mejor amigo quien en el fondo de su corazón deseaba nunca haber involucrado en esta vida.
—Tengo un mal presentimiento de todo esto, Sakura —murmuró mientras veía como los últimos rayos del día desaparecían entre los edificios y mientras caminaban a la dirección donde podría saber más de su madre.
Sakura posó su mirada en su prometido mientras detallaba las profundas ojeras que cargaba debajo de sus ojos ámbar y como su boca estaba fija en una leve mueca de angustia. Tomándolo de la mano y apretando suavemente, trató de animarlo:
—Recuerda el hechizo invencible, Shaoran. La dirección a la que Lan se dirigía era en los suburbios estoy segura que apenas encuentre el lugar se comunicará con nosotros.
A pesar de las palabras de ánimo de Sakura, su semblante no lograba dibujar una sonrisa para su amada. La confusión lo seguía persiguiendo y la herida que trataba de sanar por el recuerdo de su madre, se había vuelto a abrir.
El rostro de su Ieran Li y los momentos compartidos con ella hasta aquel fatídico día seguían repitiendose una y otra vez en su cabeza como si de una película se tratara. El dolor de la pérdida se ahogaba en su pecho de nuevo haciéndolo sentir como las lágrimas ardían en sus ojos y un nudo se formaba en su garganta. Había intentado sentirse ecuánime y enfocarse en lo que debía, pero aislar los sentimientos seguía siendo demasiado difícil. En varios momentos mientras caminaban se había encontrado mirando a una dirección opuesta solo para que Sakura no lo vieran apunto de llorar.
—Soy el peor líder que mi clan ha tenido —susurró—, deje que Lan se encargará de algo que yo debí hacer y… maldición.
Sakura se detuvo y acunó con sus manos el rostro del castaño.
—Es de tu madre que hablamos, debes averiguar qué pasó con ella y tan pronto lo sepamos podremos ir a apoyar a Lan.
—¿Y si todo esto es una forma de separarnos? Ya estoy paranoico...me arrepiento tanto de dejar ir a Lan solo...yo… —Las palabras del castaño se vieron interrumpidas por un corto beso que Sakura colocó en sus labios.
—Deja de castigarte de esta forma, Shaoran. Lan y yo estamos acá para ti y sabemos lo que hacemos, confía en nosotros, ¿si?
—También siento que le fallo a los Bernardini.
—Shaoran…
—Perdona, Sakura es solo que… hay tanto en mi cabeza, tantas emociones que en serio quiero pensar que todo saldrá bien pero… estoy asustado —dijo con un hilo de voz.
Sakura se acercó más a él hasta romper la distancia con un abrazo que esperaba le transmitiera sus emociones mejor. Tomó varios minutos pero poco a poco sentía como el aura del joven se volvía a estabilizar y él la estrechaba entre sus brazos con igual intensidad.
—Ya estamos cerca del lugar —exclamó Sakura rompiendo el abrazo.
Shaoran solo asintió mientras tomaba una bocanada de aire y trataba de dedicarle una sonrisa a la esmeralda. Repentinamente, una tenue luz apareció en el bolsillo de ella. La pequeña mota luminosa se colocó entre Sakura y Shaoran para luego ser tomada entre las manos del hechicero.
—¿Una flor de Azahar? —El castaño dirigió su inquietud hacia su novia mientra ésta lo veía con cierto sonrojo y una cálida sonrisa.
—Las cartas están preocupadas por ti así que esta es su forma de reconfortar.
Tomando la flor y estrechandola contra su pecho, pequeñas lágrimas corrían por las mejillas de Shaoran—. Gracias, muchas gracias.
Un último beso entre la pareja y luego ambos decidieron seguir caminando las pocas calles que los llevarían a las respuestas que buscaban.
… … … … …
La casa a la cual llegaron era grande, quizás como una mansión pequeña. Un lugar hermoso pero sin resaltar mucho con sus alrededores, con delicados ornamentos pero fría y opaca, como si estuviera abandonada a su suerte.
—¿Estás seguro que esta es la dirección? —La castaña miró de reojo a Shaoran quien solo asintió en silencio.
Aun con dudas y confirmando sus peores temores de que los habían separado adrede, ambos chicos decidieron continuar su camino y entrar a la residencia. A Sakura la situación se le hacía conocida, pero no tenía ningún sentido en estas circunstancias. Aun así, la creciente angustia en su corazón no la dejaba tranquila.
Shaoran tomó la delantera y con extremo cuidado abrió la puerta principal de aquel lugar. Una completa soledad los recibió y un pasillo medianamente iluminado se mostró ante ellos. La noche ya los cobijaba así que no había luz natural de la cual se pudieran valer.
—Sakura —el castaño hizo una pausa antes de ingresar al pasillo—, no se que vamos a encontrar, no es necesario que entres… si algo te llega a pasar yo…
—Tranquilo —interrumpió mientras entrelazaba su mano con la de él—, estaré a tu lado siempre.
Sin decir una palabra más, ambos se internaron en el lugar. Shaoran no lograba entender cómo en un lugar así podría obtener información alguna de su madre, pero incluso si su mente le gritaba por lo alto de que esto no era más que una trampa, su corazón se negaba a resignarse a la idea de no saber qué ocurrió con el cuerpo de una de las personas más importantes en su vida.
—No siento ninguna presencia mágica en este lugar, de hecho no siento que exista alguien aquí —susurró Sakura mientras cerraba sus ojos para tratar de sentir alguna presencia.
—Empiezo a pensar que no hay nadie, o alguien está escondiendo su aura —contestó Shaoran. Mirando su celular, la preocupación lo abordó de nuevo al ver que Lan no se había comunicado aún.
Siguieron caminando por el mismo pasillo por unos minutos más hasta que la castaña se detuvo abruptamente.
—La residencia no parecía tan grande para la cantidad de tiempo que llevamos caminando por este pasillo. Me pregunto si… —Sakura tomó una carta de su bolsillo y susurro su nombre mientras un haz de luz formaba en su mano una hermosa espada.
—¿Crees que estamos dentro de algo parecido a Laberinto?
La castaña asintió mientras cerraba sus ojos y se concentraba en encontrar algún punto mágico en específico. Con una solemne maestría en el uso de la espada cortó la pared de un golpe la cual se deformó por completo mientras el pasillo desaparecía como si fuera humo. Un salón completamente oscuro fue revelado, mientras la castaña apretaba aún más la mano de su prometido.
—¿Crees… que era una especie de prueba, solo para magos? —susurró.
—Sabían que vendríamos, es absurdo querer probarnos, están jugando con nosotros —replicó Shaoran.
Apenas sus palabras finalizaron, el líder del clan Li realizó el correspondiente conjuro para liberar su espada de la palma de su mano. El salón llegó a iluminarse por unos momentos dejando ver que era más grande de lo que pensaban. Pequeñas luces verdes comenzaron a caer por toda la instancia mientras Shaoran veía como Sakura daba instrucciones a The glow para iluminar la extensidad del lugar e intentar encontrar una salida. Las lucecitas viajaron por toda la amplitud hasta conglomerarse en una esquina. Los castaños se acercaron al lugar solo para observar lo que parecía como un muro falso, una puerta disfrazada.
—Shaoran —dijo la castaña mientras tomaba el brazo de su prometido—. Sabes que esto es una trampa ¿verdad?
—Lo sé —asintió—. Y me comienza a preocupar el destino de Lan. —El ceño fruncido de su frente marcaba su completa preocupación mientras Sakura asentía suavemente.
—Sea lo que sea, sabes que cuentas conmigo —dijo para animarlo antes de marchar hacia lo que sea que los esperaba al otro lado.
Shaoran asintió y respiró profundamente tratando de calmarse y estar preparado para cualquier cosa que estuviera detrás de aquella puerta. Los recuerdos de su madre sin vida en aquella cama volvieron por un momento. Con mucha cautela procedió abrirla y con la ayuda de glow se introdujeron al pasillo revelado al frente, una tenue luz se asomaba al final del mismo. Los escasos diez metros de pasillo parecieron una eternidad en ser recorridos hasta que finalmente ambos jóvenes se encontraron frente a una tenue chimenea que desprendía aquella suave luz, una habitación oscura y fría y una persona al fondo, escondida entre las sombras, a quien no podían determinar.
—La última fase puede empezar finalmente…
La voz de la persona entre las sombras tensó instantáneamente a los castaños. La angustia en el corazón de la maestra de las cartas se incrementó hasta sentir un dolor en su pecho mientras Shaoran se colocaba en una actitud defensiva.
—No, no puede ser, no tiene sentido —La castaña no quería aceptar quien era el dueño de esa voz y al recordar como una avalancha el horrible sueño que había tenido.
El sujeto los miró y sonrió mientras tomaba un pequeño dije en su mano.
—Te dije en esa oportunidad que aún no era el momento de que recordaras, pero ahora lo es.
—No, no puede ser —repitió con lágrimas en sus ojos y con un Shaoran preso de la impresión a su lado.
—Tú…hijo de...
—No te alteres más de lo necesario mi querido descendiente… —comentó con una sonrisa—. Pasemos a la fase final de una vez.
Dando un paso al frente, la llave en forma de sol se iluminó frente a los presentes lista para transformarse.
—Llave que guardas los poderes de la oscuridad, muestra tu verdadera forma ante Eriol quien aceptó un pacto contigo, libérate.
... ... ... ... ... ... ..
NA
Deja esto y huye por su vida jajajajajaja ¿lo esperaban? *se enconde * jajaja
