"Necesitamos irnos ahora, Azie" Dijo Katie en el segundo que encontró a su mejor amiga. Inmediatamente supo que algo estaba mal, la cara de Katie lo decía todo, sus ojos aún estaban rojos, sin duda había llorado.
"'¿Qué pasó?" Preguntó Azie, tomando sus cosas, podría tener mucha incertidumbre, pero su amiga la necesitaba, no iba a esperar más tiempo.
"Fue un desastre, Azie. Melissa me besó, Lauren vió, no responde mis llamadas, no tengo mi auto" Comenzó a contarle todo, pero empezó a llorar y eso dificulto que pudiera hablar con claridad.
"Okay, tranquila, vamos a buscar a Lauren. Va a estar bien"
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"Sigue sin contestarme. Ya ni siquiera entran las llamadas, tal vez me bloqueó" Suspiró Katie. "Yo no la besé, Azie. Te lo juro por mi vida, yo no correspondí el beso" Las lágrimas volvieron al rostro de Katie, como si volviera a vivirlo.
"Katie... Esto no te va a gustar, pero tengo que decírtelo" Dijo Azie. Katie asintió, no tenía mucho tiempo para pensar o cuestionar nada, sólo quería hablar con Lauren. "¿Estás segura que no pasa nada con Melissa?"
Silencio.
Una pregunta que Katie no esperaba. Y era difícil.
No, en realidad no lo era.
"Realmente quiero a Lauren, Azie. Nunca la lastimaría" Contestó segura Katie. No importaba cuánta confusión pudiera existir en su cabeza, los miles de escenarios que pudieron haber sido. No son reales. Pero Lauren sí, y su corazón era única y completamente de ella. "Melissa es mi amiga, pero Lauren es mi presente, y es la única persona con la que quiero estar" Otra lágrima corrió por sus mejillas. Era tan complicado. Sólo quería verla y que entendiera lo que había ocurrido.
"Llegamos" Dijo Azie, sacándola completamente de sus pensamientos. Por fin, el departamento de Lauren. Ahora sí podrían aclarar las cosas. Excepto que no, no era así.
"Su auto no está" Dijo Katie. "Ella nunca faltaría a casa, menos si Pepper llevaba tanto tiempo solo. Algo no cuadra, Azie" La mayor comenzaba a preocuparse. ¿Por qué Lauren no regresó a casa? ¿Realmente estaba evadiéndola de una forma tan rotunda?
"Probablemente no quiso venir a casa, Katie" Suspiró Azie, sabía que su amiga estaba mal.
"¿Puedo llamarla de tu teléfono? Sé que no está bien, pero lo necesito" Azie sólo pudo asentir, su amiga la necesitaba, así que sólo sacó su teléfono, Katie prácticamente lo arrebató de sus manos.
Empezó a marcar el número de Lauren de memoria, y pidió al cielo que le respondiera.
Nada.
Ni siquiera un timbre, directamente a buzón.
"Algo no está bien" Dijo Katie. "Ella nunca apaga su celular" Estaba sumamente preocupada, esto no era como Lauren, ella nunca haría eso.
"Trata de llamarle a Aimee, ella quizás sepa algo"
Katie siguió el consejo de su mejor amiga. Aimee y Lauren eran cercanas, posiblemente Lauren buscó a su amiga como refugio, después de que Katie le rompiera el corazón. Se odiaba a sí misma en ese momento.
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Nada. Aimee tampoco sabía dónde estaba.
"Debo llevarte a casa, Katie, se está haciendo muy noche, tienes que dormir" Dijo Azie. "Ten paciencia, quizás mañana prenda su teléfono, o mañana puedas ir a su departamento.Todo estará bien"
Katie sabía que Azie tenía razón, llevaban horas esperando fuera de su casa, y nada. Era casi seguro que Lauren no iba a llegar a dormir, y era muy probable que tampoco le contestaría pronto.
"Tienes razón" Suspiró Katie. "¿Puedes llevarme a casa, Azie?"
"Claro que sí" Contestó Azie. "Voy a quedarme contigo, no voy a dejarte sola"
"Estaré bien, no tienes que hacer eso. Ya hiciste suficiente por mí"
"Lo hago porque me preocupo por ti, tienes que estar bien" Dijo Azie.
La pantalla de Katie se iluminó, indicando que había recibido un mensaje de texto, sintió esperanza, quizás Lauren por fin había decidido contestarle, hablar con ella, o aunque sea maldecirla. Lo que fuera, lo aceptaría.
No era Lauren, sino Melissa.
– Lo siento mucho, Katie. Sé que mañana es tu día libre pero, ¿podemos hablar?
Realmente no podía hacer esto ahora. Adoraba a Melissa, pero su prioridad era saber de Lauren, y probablemente tendría que lidiar con eso mañana.
– No puedo, Mel. Hablaremos otro día, lo prometo. Te quiero.
Sabía que no era bueno aplazar eso tampoco, y no quería lastimar a su compañera, nunca tendría esa intención, pero necesitaba hablar con Lauren primero que con nadie.
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"Debes dormir" Reprimió Azie a su amiga, quien parecía que quería pasar la noche en vela. "Lo necesitas, incluso si mañana es tu día de descanso"
"No puedo dormir" Suspiró Katie. "Me siento fatal"
El timbre del teléfono de Katie sacó a ambas de la conversación que mantenían, y una vez más, Katie parecía mantener la esperanza de que esta vez, fuera Lauren quien llamara.
No era así.
Era Tom.
¿Por qué Tom le llamaría casi a las 11 de la noche? No tenía sentido.
"¿Hola?" Respondió Katie, confundida por la llamada nocturna.
"Katie, hola, ¿cómo estás?" Tom se escuchaba serio, como si tuviera algo importante que decir.
"¿Pasa algo, Tom? Es tarde, tú no sueles llamar tarde" Preguntó Katie, empezando a preocuparse.
"Hay algo que tengo que decirte pero va a ser complicado, Katie. No entres en pánico" La voz de Tom era, de cierta forma, débil. Él no era así.
¿De qué estaba hablando Tom? ¿Qué había pasado?
"Tom, me estás asustando, dímelo ya, por favor" Imploró Katie.
"Lauren tuvo un accidente, y está en el hospital" Dijo Tom, su voz casi inaudible. Él no se escuchaba bien.
Katie tampoco lo estaba.
Fue como si el mundo se le viniera abajo en cuestión de segundos. Como si su corazón se rompiera en mil pedazos, todo en un segundo. Empezó a llorar de manera descontrolada, su respiración cada vez le costaba más.
"Ella está relativamente bien, Katie. Pero tienes que venir. Puedo ir por ti si gustas, no te recomiendo que conduzcas sola" Katie inmediatamente giró a ver a Azie, quien ya estaba tomando de nuevo sus llaves. Escuchó toda la conversación, no necesitaba que Katie le dijera nada, ya estaban prácticamente en camino una vez que finalizó la llamada.
"Sabía que ella nunca haría todo eso. La conozco muy bien" Dijo Katie, lágrimas presentes en todo su rostro. Había sido una noche sumamente complicada, era como si no pudiera llorar más pero simultáneamente no dejaba de hacerlo.
"Ella estará bien, Kat" Aseguró Azie. "Tom lo dijo, ya casi llegamos"
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"Quiero verla" Fue lo primero que dijo cuando encontró a Tom, ni siquiera pasó por su cabeza el saludar por cortesía o decir cualquier otra cosa. "¿Cómo está? Necesito verla"
"Ella está bien, Katie. Es inteligente, nunca conduce sin cinturón de seguridad" Tom abrazó a Katie, y esta simplemente comenzó a llorar, un poco más aliviada pero aún con miles de emociones dentro, reprimidas y acumuladas. "Puedes verla, Katie, pero ella está sedada, es para evitar que tenga dolores muy fuertes en su primera noche" Informó Tom a su amiga.
"No importa, Tom. Necesito verla" Insistió Katie. "Necesito que sepa que estoy aquí, sin importar qué"
Un médico que recién salía de la habitación de Lauren le indicó el camino, advirtiéndole lo mismo que Tom acababa de decirle, era probable que ella no despertara hasta mañana por los efectos de los medicamentos que le habían suministrado.
"Azie, necesitas ser honesta conmigo" Dijo Tom, con tono serio. "¿Pasó algo?"
"¿A qué te refieres?" Preguntó Azie, confundida. ¿Cómo podría Tom saber lo que pasó con Katie y Lauren el día de hoy?
"Katie estaba deshecha, incluso cuando le aseguraron que Lauren estaba fuera de peligro. No sólo se veía preocupada, parecía que se sentía culpable"
Azie asintió, Tom siempre había sido bueno para leer a las personas.
"Digamos que hubo un malentendido y Katie no tuvo manera de explicárselo a Lauren. Creo que la idea de perderla sin que ella supiera lo que realmente había pasado la está destrozando" Suspiró Azie. "Por favor dime que en serio Lauren está bien"
"Ella está bien, fueron golpes solamente" Sonrió levemente Tom. "Como dije, chica lista"
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Katie camino todo el pasillo hacia la habitación de Lauren en tiempo récord, no sólo con el corazón en la mano sino también con un nudo en su estómago. Esto era un desastre.
Cuando el doctor abrió la puerta del cuarto, su corazón se rompió un poquito más (parecía imposible, pero no lo era). Ver ahí a Lauren, tan vulnerable, le partía el corazón. Sólo quería que ella estuviera bien, que todo esta noche se olvidará y volver a estar dormida en su pecho en la habitación de su hogar. Quería volver 24 horas atrás donde todo era paz, donde estaba completa.
"Es poco probable que ella despierte pronto" Dijo el doctor que la había acompañado. "¿Usted es familiar directa?"
Katie hizo una mueca, no sabiendo muy bien qué contestar. Estaba saliendo con Lauren, eso era un hecho, pero no había un nombre como tal.
Eso no le importaba.
Ella era su novia.
"Soy su pareja" Contestó Katie. "No estamos casadas, así que probablemente no debería estar aquí, pero necesito estar aquí" Imploro casi entre lágrimas. El doctor sólo asintió, parecía comprender totalmente la situación.
"Como estamos en urgencias, puedes estar aquí si gustas. Ella va a estar bien, sólo fueron unas cuantas fracturas" Aseguró el doctor. "Probablemente unos cuantos días en cama, por precaución. Será preferible que saliendo no esté sola"
"Eso no será problema, yo estaré con ella" Dijo Katie, más confiada y segura que nunca. No importaba si Lauren la quería ahí o no, iba a estarlo. Iba a convencerla y explicarle lo que realmente pasó, e incluso si después de recuperarse no quería nada que ver con ella, lo entendería. Pero no iba a dejarla sola, no justo ahora.
"Su amigo se ofreció a hacer lo mismo" Dijo el doctor con una gran sonrisa. "Pero supongo que será mejor si usted cuida de ella. Se sentirá más cómoda" El doctor asintió y salió de la habitación, dejándola sola con Lauren.
Katie acercó el pequeño sofá que decoraba la habitación para poder estar más cerca de Lauren. Su corazón se sentía roto, pero aliviado de alguna manera. Ella estaba viva, y estaba bien. Y estaría mejor, iba a salir de esto, y ella no iba a dejarla.
Una pequeña lágrima cayó por la mejilla de la menor, y tomó una de las manos de Lauren entre las suyas. "Lamento que esto pasara" Suspiró. "Fue mi culpa, todo esto es mi culpa"
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2 años antes.
Katie lloró hasta que su corazón no pudo más. Se sentía usada, se sentía como si alguien hubiera tomado una parte de su alma para simplemente desecharla.
Ella no culpaba a Melissa, sabía que no era fácil para ella, pero entonces, ¿por qué decirle que siempre había querido eso? ¿Por qué expresar esos sentimientos y no hacerlo al mismo tiempo?
Ellas no tuvieron solamente sexo. Ella lo sabía, fue más que eso. Pero realmente no importo, entonces, ¿cuál era el punto de todo esto?
No la juzgaba, de verdad que no.
Pero dolía.
Dolía porque más allá de esos sentimientos, se sentía usada.
Y ahora le tocaba a ella sanar sola cada una de esas heridas, porque Melissa no lo haría.
Nunca lo haría.
Tenía que salir adelante.
¿Pero y si nunca lo lograba?
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"Katie, ¿sigues ahí?"
Katie escuchó la voz de su mejor amiga detrás de la puerta, se había quedado dormida en algún momento del que no tenía idea. "Sí Azie, pasa" Contestó suavemente, no quería hacer mucho ruido, debía ser bastante noche.
"Deberías ir a casa, Katie. Yo puedo llevarte" Sugirió Azie, aunque sabía que su amiga se iba a negar rotundamente, tenía que intentarlo. "Son casi las 2 de la mañana"
"Voy a quedarme aquí" Contestó Katie. "Pero tú ve a casa, has tenido un día larguísimo por mi culpa" Suspiró Katie. En verdad tenía las mejores amigas del mundo. No lo dudaba ni un segundo.
Azie asintió, sabía la respuesta desde antes de preguntar.
"Voy a ir a mi casa pero Andrea va a pasar por ti en la mañana, probablemente te llame antes de cualquier cosa de todas formas" Contestó Azie. "Espero no te moleste, tuve que contarle a las chicas"
"Nunca me molestaría contigo por preocuparte por mí, Azie" Contestó Katie. "Además, nosotras no ocultamos nada a ninguna" Sonrió Katie.
Azie se percató que Katie tomaba a Lauren de la mano, probablemente se había quedado dormida de esa forma. "Ella va a estar bien, Kat. Y va a entenderte, no te preocupes" Se acercó a su amiga y la abrazó, sin interrumpir el contacto que mantenía con la actriz de Lucifer. "Te veo mañana, y trata de dormir un poco"
"Voy a intentar, Azie" Suspiró Katie, probablemente el sueño la consumiría, pero intentaría estar al pendiente de cualquier cosa que Lauren pudiera necesitar. "Te amo. Gracias por estar para mí" Y se despidió de su amiga. Sin duda, era afortunada de tener personas así en su vida.
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Eran las 4 de la mañana cuando Lauren despertó, o parecía estar haciéndolo. Al principio sólo parecía un parpadeo, pero después empezó a abrir y cerrar sus ojos, como intentando familiarizarse con su entorno.
"Estás en el hospital, cielo" Susurró Katie, no quería asustarla. "Tuviste un accidente en el auto" Esta vez, la voz de Katie fue un poco más débil, afectada por la situación.
"Duele" Dijo Lauren, un poco débil. Parecía aún estar despertando del efecto que el medicamento provocaba. "¿Por qué estás aquí? Preguntó Lauren, no de una forma grosera, más bien, herida.
Eso dolía.
"Porque eres mi pareja y no voy a dejarte sola, Lauren"
"¿Lo soy?" Contestó Lauren, esta vez con cierta molestia en su voz. "Podré estar profundamente enamorada de ti, Katie, pero no soy estúpida" Una lágrima rodó por el rostro de la mayor, y ya no sabía qué le dolía más, si su golpeado cuerpo, o su corazón. Giró su rostro intentando ocultarse, pero Katie la detuvo a medio proceso.
"Vamos a hablar esto mañana, cuando estés mejor" La voz de Katie era firme, pero seguía siendo dulce, y a Lauren se le partía el mundo. Estaba confundida, le dolía todo (literalmente) y sólo quería llorar. "Necesitas descansar, Lauren. Te explicaré todo mañana"
"No necesito explicaciones" Contestó la mayor. Katie estaba deshecha, no precisamente por las palabras de Lauren, sino por el sentimiento con las que las decía. No se escuchaba enojada, sino lastimada, decepcionada, y eso la mataba.
Katie suspiró, sabía que esto no sería fácil, pero no iba a desistir.
"Tienes todo el derecho de estar enojada, triste y decepcionada de mí, incluso si las cosas no fueron como parecen, voy a explicarte todo" Katie tomó la mano de Lauren, y esta no la apartó, al menos eso ya significa algo, o eso quería creer Katie. "Pero primero estás tú, tu salud. Si no quieres estar conmigo, voy a entenderlo, pero no voy a dejarte sola en estos momentos. Ódiame si quieres hacerlo, pero vas a tener que soportarme hasta que tú recuperación termine"
Lauren no pudo decir nada. Katie se escuchaba honesta, su preocupación y sus palabras eran totalmente en serio. ¿Entonces qué había pasado? ¿Realmente iba a poder explicarle la situación? Los efectos del medicamento le impedían pensar con claridad, sólo quería dormir de nuevo y despertar cuando ya nada le doliera.
"Nunca podría odiarte" Susurró Lauren, y eso fue todo lo que Katie necesitó. Lauren tenía todo de ella, no había ya dudas sobre eso.
"Y yo nunca, nunca haría algo para lastimarte, Lauren" y dió un pequeño beso en los nudillos de la menor. "Te quiero, intenta descansar. Hablaremos en la mañana"
"También te quiero" Dijo Lauren, casi de manera inaudible. Parecía como si no lo hubiera dicho, pero Katie lo escuchó. Y con eso era suficiente.
"¿Sabes algo?"
"Te escuchó" Contestó la mayor.
"Yo tampoco dejaré de luchar por ti. Nunca"
