Los derechos de las obras originales pertenecen a Kugane Maruyama, Noboru Yamaguchi y Hasbro respectivamente, esta es una obra con el fin de entretener y de ser posible sacar una sonrisa, agradezco nuevamente a 'The Hat Man', por haberme dado permiso de usar material de su historia en la mía, y no, lo siento, esta vez ya no aparecerá Turing Test, en esta historia ya no tratare su trabajo, pero algunos elementos prevalecen dada la línea argumental formada en la historia anterior, solo haré referencias, pero se las recomiendo es una historia bastante buena.
NOTAS
EEA = Eight Edge Assassins, (abreviare porque es un gorro escribirlo cada vez Xd)
DK = Death Knight
SD = Shadow Demon
SE = Supresor emocional de no muerto.
Buen día a todos mis queridos lectores, me disculpo por la demora, días difíciles, así que sin mas preámbulo los dejo con el capítulo, espero que lo disfruten.
Capítulo 09
Las Faenas de Zero
Segunda parte
Durante los primeros cinco días, Louise no vio mejora conforme al primero, su temperamento aun no mejoraba la gran cosa, aun cuando siempre iniciaba bien sus aproximaciones a los clientes que la pedían al ser atraídos por su apariencia noble y delicada, en cuanto estos comenzaban a criticar su físico, su ira dominaba sus acciones, a los que se burlaban de su falta de atributos femeninos, les terminaba sirviendo bastante vino, haciéndolos beber toda la botella de un solo trago; a uno que se burló diciendo que no sabía que al lugar ahora contrataba chicos en vez de chicas, casi lo hace tragarse la botella.
Por el contrario, a los que sentían atracción descarada por su figura, les servia con sus manos… en el rostro… y con toda la fuerza que podía siempre que intentaban ponerle las manos encima, incluso a uno que intento acariciar la parte interna de su muslo le rompió la charola en la cabeza dejándole inconsciente.
Como resultado de todo esto, se encontraba en su situación actual, en lugar de ganar dinero ahora debía una cuenta bastante larga; Scarron le había separado, dejándola de pie junto al muro, con la instrucción de que observara a las demás trabajar y aprendiera, fue entonces que finalmente noto como se movían las demás chicas, ella no era la única objetivo de la lujuria de los clientes, pero donde ella golpeaba a los que se atrevían a tocarla, las meseras removían las manos o las interceptaban amablemente, mientras ella fruncía el seño cuando le hablaban irrespetuosamente o hacían comentarios inapropiados, el resto de las chicas se reían o simplemente mantenían la sonrisa, mientras ella insultaba a los clientes, las demás hacían platica complaciente con los hombres, haciendo que estos derrocharan buenas cantidades de dinero para intentar ganar sus favores, en pocas palabras…
Ellas son muy hábiles, -Pensó Louise- no hay manera de que yo pueda hacer eso; yo soy parte de la familia la Valliere, somos nobles y magos, ¡en casa soy tratada como una princesa!, ¡un noble jamás se rebajaría a algo así!, ¡y mucho menos usaría un vestido como este!...
La ira de La pequeña maga se extinguió al recordar lo que traía puesto.
"¿Vestido?"
Es cierto, todas están usando el mismo vestido que yo, y aunque ellas tienen mucha… f-f-figura que presumir, ninguna de ellas puede competir con la nobleza que poseo desde mi nacimiento, aun cuando este usando algo tan vergonzoso como esto. -pensó mientras pellizcaba la bastilla de su falda-
Mirando a su alrededor ubico el gran espejo colgado en una de las paredes y se acercó a él, haciendo muecas y poses.
Si, ninguna de estas plebeyas puede igualarme, ¡no puedo rendirme!, ¡ya falle una vez como maga al ignorar lo más básico de la magia al creerme por encima de ello!, no, la nobleza como la conozco no es la verdadera nobleza, ya he escuchado antes sobre lo que es realmente la nobleza, incluso conocí a su encarnación, el fue perfectamente capaz de inspirar terror en todos con pocas palabras y al mismo tiempo tiene la fidelidad absoluta de sus súbditos entregada por voluntad propia, ¡tengo que imitar el ejemplo del rey hechicero!, ¡sí!, ¡según todo lo que he escuchado sobre el de Luna, Celestia y Satoru, e incluso Twili, solo existe una verdadera nobleza!, ¡ante ella no existe cosa demasiado pequeña o demasiado grande!, ¡la verdadera nobleza lo hace todo con dignidad!, ¡como lo hace el rey hechicero!
Tras el acalorado monologo donde un paradigma dentro de ella se destruyó hasta no quedar ni el polvo, entonces, tuvo una epifanía.
Al igual que la princesa… ella es una verdadera noble, ella representa la verdadera nobleza en Tistain, ella siempre lo hace todo con gracia… nada puede ocultar su nobleza… ¡como es que no la había notado antes!
En ese momento se giro nuevamente hacia el restaurante, pero ahora su rostro reflejaba convicción, durante la siguiente hora puso mucha atención a como trabajaban todas las chicas y durante ese mismo tiempo se asombro de ver como Celestia había tomado el trabajo como pez en el agua y no solo eso, era fácil ver que estaba explotando su atracción madura sin miramientos, lo que finalmente le permitió conseguir la resolución necesaria.
Si ella puede hacerlo así de bien, ¡entonces yo también puedo!
Y con una sonrisa adorable y elegante en el rostro, Louise se aproximo a un cliente recién llegado.
-O-
Cunado finalmente se cerro el restaurante esa noche, Louise estaba totalmente agotada, desparramada en una silla y con la cabeza apoyada sobre la mesa frente a ella, pero nada podía borrar la sensación de satisfacción en su pecho, entonces el aclarar de garganta de un hombre llamo la atención de todas las meseras.
"¡AHEM!"
Se trataba de Scarron el dueño del restaurante que tras terminada la limpieza estaba por hacer los anuncios del cierre, que curiosamente vestía ropa normal en vez del traje ajustado que usaba normalmente.
"¡Denme su atención todas por favor!" *clap clap clap* "¡el día de hoy fue un gran día para todas!, el restaurante estuvo bastante lleno, y los clientes consumieron mucho, ¡recuerden que mientras se esfuercen en servir con pasión, su bono será mucho mayor!"
"¡Si mademoiselle!" -fue la respuesta de todas-
"En una nota aparte, quiero que por favor todas den un gran aplauso a nuestras nuevas meseras, Celestia, ha demostrado ser muy capaz, ¡y hace su trabajo casi como si lo hubiera hecho toda su vida!"
Una ronda de aplausos se dejo escuchar, cosa que la mencionada agradeció personalmente, tras lo cual el dueño siguió hablando.
"También quiero que den un gran aplauso a Louise, el día de hoy no extendió mas su cuenta de deudas, todo lo contrario, pudo rebajarle algo, ¡felicitémosle todas por su mejora!"
Al ser nombrada, la pequeña maga se puso de pie de inmediato pese a su cansancio con una sonrisa en el rostro; al igual que con la alicornio disfrazada, las meseras le felicitaron de corazón y le desearon suerte.
"Por último, les recuerdo que la próxima semana inicia el concurso de propinas, todas, no olviden el premio en juego; esfuércense para ganarse el derecho de usar aquello que le dio su nombre a este establecimiento… ¡este bustier por un día!"
Despojándose rápidamente del pantalón y camisa ordinarios, con la destreza de un striper profesional, debajo estaba usando un traje corto y sexy de color negro que definitivamente se vería muy bien en una mujer, pero en el solo daba una vista aterradora, en el instante que poso, Ainz desapareció de inmediato de la entrada de la cocina donde había estado de pie escuchando los anuncios.
-O-
*BRuuuugggghh* *hhee fuu* "Maldición, eso no me lo esperaba… me pregunto si ahora que tengo órganos podre golpear mi cabeza hasta borrar esa imagen de mi mente…" ¡Oh no!, ¡lo recordé de nuevo! *BRuuuugggghh*
En el callejón detrás del restaurante, el Overlord estaba regurgitando la cena y comenzando a dudar que fuera buena idea usar la transformación en vez de ilusión.
-O-
Tres días más transcurrieron y finalmente los días del concurso llegaron, durante estos días, para alivio del Overlord, Scarron ya no se volvió a poner el vestido y de Jessica obtuvo la historia de la fundación de 'las hadas encantadoras', cuando esta se acercó a él para intentar sacarle la sopa sobre su verdadero origen, ya que tanto Celestia como Louise desprendían un aire de nobleza imposible de ocultar.
Anteriormente se conocía como 'cama de la anguila', pero hace 400 años el nombre fue cambiado por motivo de una historia de amor entre un rey que terminó casualmente en el restaurante y una mesera, el amor que el sentía era profundo, pero sus obligaciones no le permitían seguir ese amor, por lo que como regalo de partida, le dio un vestido mágico que se adaptaba automáticamente a la talla del portador y tenia el hechizo de 'atracción'.
Tras haber escuchado toda la historia, Ainz sintió curiosidad, por lo que usando invisibilidad, se coló al cuarto de Scarron para analizarlo, pensando que se trataba de un ítem de Yggdrasil, sin embargo, el resultado estaba más allá de sus expectativas, ciertamente tenía las cualidades básicas de un ítem de clase media, pero el encantamiento en él, aunque era similar a 'Charm', no era igual, por lo que decidió agregar investigación sobre la creación de hechizos en este mundo a Twili.
Durante la semana del concurso, Louise poco a poco mejoraba, pero aun no lograba que muchos clientes la seleccionaran, por lo que no fue si no hasta el cuarto día que finalmente liquido la cuenta de las perdidas que había causado al restaurante, ganando finalmente sus primeras monedas de cobre como mesera.
Mirando la reacción de su 'hija' con una sonrisa, al lado del Overlord hablo Jessica.
"Tu hija tuvo que trabajar demasiado para obtener tan solo esas monedas, ¿estas seguro que fue buena idea hacer que pagara tanto?, ¿si sabes que a papa no le hubiera molestado cobrarte solo los cubiertos y charolas rotas?, ¿verdad?"
"Umu, es como dices, sin embargo, era algo necesario, ella lo necesitaba para crecer como persona, necesita aprender que todas sus acciones tiene consecuencias."
"Oohh, que sorpresa, yo que pensaba que solo deseabas atormentarla por malcriada?"
Ainz estaba por responder, pero fue interrumpido por la peli rosada.
"¡Ahí lo tienes!, ¡¿Ves?!, ¡no necesito que me des dinero!, ¡puedo conseguirlo yo misma!"
"Hoo, grandes palabras para una mocosa principiante que le tomo mas de una semana entender lo básico."
El tono travieso de Jessica se escuchó como respuesta.
"¡¿Cómo te atreves a llamarme mocosa?!, ¡tú, tu, tu, tonta vaca lechera!"
Disfrutando de su posición de ventaja, la hija de Scarron cruzo los brazos por debajo de sus senos, haciendo que estos fueran más prominentes.
"Si quieres que deje de llamarte mocosa lo hare." -contesto la mujer, causando confusión en la maga- "pero solo si me vences en el concurso de propinas, de lo contrario solo te llamare bebita, después de todo, eres una chiquilla que de seguro aun moja la cama."
*Grrrrrr* "¡Ya lo veras!, no solo ganare!, ¡seré la que reciba más propinas!"
-O-
Uugghn, que hago, porque tuve que abrir mi bocota. -pensaba Louise un tanto deprimida-
Ya era el séptimo día de la competencia, el ultimo y el monto de sus propinas no llegaba ni a la mitad del de cualquier otra mesera y comenzaba a lamentarse, aun no aumentaba su popularidad del todo ya que golpeo en un par de ocasiones a clientes que quisieron poner sus manos en lugares indebidos; quienes llevaban la cabeza de la lista en la última actualización, eran Jessica en primer lugar y Celestia en segundo lugar, pero eso era tan solo por que la primera coqueteaba con los clientes y la segunda no lo hacia ni un poco o la historia seria totalmente diferente; y lo peor de todo es que ya quedaban pocas horas para el cierre, ya no había como remediarlo, tendría que aguantar la vergüenza de ser llamada bebita durante el resto de su misión.
El día estaba muy movido, había una gran cantidad de clientes por ser final de mes y conforme las horas pasaban las propinas reunidas por Louise aumentaban, poco a poco se acercaban a la chica en último lugar según el listado que Scarron tenía colgado a la entrada de la cocina, que, para mantener los ánimos de todas, solo había sido actualizado los primeros tres días, resignándose a su destino, la joven maga suspiro profundamente.
-O-
Ya solo faltaba una hora para el cierre y solo había logrado escalar dos lugares en la lista, pero entonces su esperanza se recupero de golpe, por la puerta entro un hombre de apariencia noble que seguramente cargaba mucho dinero, esta era su gran oportunidad.
¡Excelente, de seguro podre sacarle una gran propina a ese hombre aun tengo oportunidad!, jejejeje, las demás no se le acercan, de seguro no tienen idea de como atender correctamente a alguien de alta cuna. -pensaba Louise sin saber lo equivocada que estaba, perdiéndose por completo las palabras cruzadas entre el dueño y el noble-
Ainz, que se encontraba en la tras tienda, escucho perfectamente la conversación, pero no le puso importancia hasta que comenzó a escuchar lo que decían las meseras.
"Pobre Louise, no tiene idea de quién es ese hombre"
"Uugh, si, te toca por todas partes y no te da ni un solo ecu."
"Se siente muy especial por ser noble."
Al pararse en el marco de la entrada de la cocina al restaurante se encontró con Jessica y le hizo preguntas para hacerse el des enterado.
"¿Huh?, ¿Qué ha pasado con todos los clientes?"
"Se fueron por que llego esa basura, los saco porque es un canalla." -dijo con rabia-
"¿Y quién es ese hombre que viene escoltado?" -dijo apuntando con la barbilla al hombre-
*Shigh* "Ese es Chulenne, es el recolector de impuestos, siempre es lo mismo, entra a los establecimientos bajo su jurisdicción, los rodea con su enjambre de seguidores ¡y lo peor es que no paga nada de lo que consume!"
Se trataba de un hombre gordo que parecía más un cerdo de pie, con una piel de un color pálido poco saludable, un bigote diminuto y prácticamente calvo, solo sus ropas lo identificaban como noble y era acompañado por lo que parecían ser nobles menores.
"Déjame adivinar, y si no lo atienden con pompa y boato hace cargos exagerados en los impuestos hasta mandar a la bancarrota el negocio, ¿estoy en lo correcto?"
"Es exactamente como dices."
*Shigh* Pobre princesa, tiene subordinados tan inútiles, penos mal que en mi reino todos los incompetentes fueron rápidamente purgados de sus puestos y reemplazados por Liches que son mucho mas capaces e incorruptibles. -pensó el Overlord mientras seguía pirando la escena-
*Shigh* "Parece que también tengo que recalcarle que hay que leer el ambiente." -dijo meneando la cabeza al ver a su 'ama' acercarse al colector de impuestos-
-O-
"¡Fuera de aquí, no quiero que me sirva una niña!" -grito el cerdo sentado-
Pero Louise solo le miraba con una sonrisa mientras sostenía la botella de vino entre sus manos.
"¿Mmh?, ohh, ahora que lo veo mejor, no eres una niña, sino una chica de pechos pequeños."
La lujuria del hombre aumentaba visiblemente con cada segundo, cosa que enervaba a la pequeña maga que hacia todo lo posible para no temblar de ira.
"Acércate, deja que Chulenne compruebe por sí mismo que tan pequeños son."
Las palabras del hombre fueron acompañadas de una mano que se acercaba al pecho de Louise, fue entonces cuando está ya no pudo contenerse más.
*Stomp*
Antes que nadie pudiera reaccionar, la suela del zapato de Louise se encontró con el rostro lujurioso del noble, haciéndolo rodar por el suelo junto con la silla en la que estaba sentado.
"¡GHHAAAAAA!"
Sin remover la sonrisa de su rostro, Louise estaba decidida a aseverar su dominancia, manteniendo una voz dulce y clara que contrastaba totalmente con la vibra proyectada por su rostro.
"Lo siento mucho mi estimado cliente, pero me temo que ese no es un servicio que pueda encontrar en este establecimiento, creo que es posible se haya equivocado en cuanto al tipo de lugar que pensaba visitar, aquí solo servimos comida y bebida."
El cerdo de hombre, sobando su rostro, se puso de pie mientras que el resto de los nobles y soldados que le acompañaban estaban congelados por la sorpresa.
Viendo como era que la pequeña maga estaba por perder el poco control que había logrado mantener, Ainz decidió intervenir antes de que diera información de más.
"Bueno, al parecer esa es mi señal, si me disculpas Jessica, tengo que sacar la basura." Hora de actuar.
"¿He?, ¿uh?... *GHASPH*"
La chica tardo en entender a que se refería el hombre a su lado y perdió la oportunidad de detenerlo.
"GRRrrrr, ¡Eso dolió maldita mocosa infeliz!, ¡cómo te atreves a lastimar el rostro de un noble, maldita perra!, ¡no tienes idea de con quien te estas metiendo!, ¡yo soy Chulenne, un noble al servicio de su majestad la reina Henrrietta, encargado de recolectar los impuestos!"
La peli rosada finalmente perdió la sonrisa.
"¡Me importa poco el nombre y posición de alguien tan insig-¡"
Un escalofrió repentino apago las llamas de su ira y ella no era la única que lo había sentido a juzgar por la reacción del resto de las personas en el restaurante, pero una mano que se poso en su hombro corto la sensación completamente de todos a excepción de Chulenne y su sequito.
"Mi estimado cliente, ¿es que acaso acabo de escuchar que ha hablado pestes de mi hermosa hija?"
Rubor se pudo ver en el rostro de Louise.
Los soldados de inmediato se dieron cuenta de que la persona frente a ellos era alguien sumamente peligroso, pero los nobles faltos de experiencia en combate no tenían idea de que estaba frente a ellos, tragando saliva y armándose del valor que pudieron, se pusieron de pie y sacaron sus varitas.
"¡T-t-t-tú, p-p-p-plebeyo, q-quien te c-crees que eres, t-t-te haremos arrepentirte de tu a-actitud!"
"Mi hija se digno a servirle a alguien de tu vil calaña," -dijo Ainz aumentando ligeramente la cantidad de sed de sangre proyectada- "y en lugar de recompensar adecuadamente su compasión, ¿solo recibirá de ti acosos e insultos?" -entrecerró los ojos cambiando el rostro neutro por uno de molestia y cruzo los brazos- "eso a mi no me parece algo muy noble, no, eso mas bien es la actitud de una peste, una rata callejera… una plaga."
Cuando el hombre frente a ellos cruzo los brazos, su atención fue finalmente llamada por el movimiento en su cintura, el hombre cargaba con él una espada; mientras que poco a poco sentían como si el peso del mundo estuviera posándose sobre sus hombros, lo ignoraron recuperando algo de su confianza.
¡Ja!, habla mucho pero no es mas que un mero bárbaro. -pensó Chulenne-
"¡SOLDADOS A EL!" -ordeno el recolector de impuestos-
Ainz movió su vista a los soldados.
"Y las plagas deben de ser exterminadas."
*Clang, clang clang, clangclang*
Una cacofonía de metal golpeando madera fue la única respuesta que recibió la orden.
El grupo de soldados que los acompañaban estaban blancos como un pergamino, al borde de ponerse azules, las espadas y lanzas estaban todas en el suelo.
GRRRRR ¡Malditos cobardes!
Tras la breve distracción, todos los nobles regresaron su vista al frente y para su sorpresa el hombre ya había desenvainado su espada, al verlo listo para atacar, se dispusieron a hacer el primer movimiento, pero una voz desconocida les interrumpió.
"Jejeje, es mejor que se rindan de una vez, ustedes no están ni cerca del nivel de mi compañero."
"¿Un arma sentiente?" -dijo uno de los nobles detrás del cobrador-
"Mmmmh tal vez usarte sea demasiado Derf, estas sardinas son demasiado pequeñas para ti."
"Puede que tengas razón compañero, después de todo, un mago sin su varita no tiene oportunidad alguna contra nadie."
Pero que tonterías esta diciendo todos nosotros estamos armados y listos para el comb…
Los pensamientos de Chulenne se detuvieron en seco al igual que los del resto de sus acompañantes, todas sus varitas habían sido cortadas justo por encima de sus dedos dejándolas inútiles, reconociendo finalmente el peligro, sintieron que la piel se les puso de gallina.
"¡AH!,ahahhahaha, s-s-sí, t-t-tiene usted r-r-razon, l-l-la amabilidad de su hija d-d-debe de ser r-r-recompensada."
El recaudador de impuestos saco de inmediato todo el dinero que traía encima, dejándolo frente a ella sobre la mesa a su lado.
"¡Que están esperando ustedes idiotas!, ¡la amabilidad de esta jovencita debe de ser recompensada adecuadamente!" -grito Chulenne a sus acompañantes que se apresuraron a seguir su ejemplo-
"Ahora, ustedes y yo tenemos que aclarar las normas del negocio," -dijo Ainz- "caminen."
Para sorpresa de Scarron y el resto de las chicas, Satoru saco a todos los nobles como si se tratara de un rebaño de ovejas, permitiéndoles recuperar una semblanza de compostura que de inmediato dio paso a preocupación, pero al cabo de unos minutos, Satoru volvió a entrar.
El Overlord se dirigió al dueño al entrar de nuevo.
"No se preocupe Scarron, me encargue de que no vuelva a molestarle ese sujeto, su negocio no sufrirá ninguna consecuencia por lo sucedido aquí."
"U-um, e-está bien; EHEM, bueno, como ya se han retirado todos los clientes, ¿qué les parece si vemos quien fue la ganadora del concurso de propinas?"
El restaurante exploto en emoción, todas las chicas decidieron que lo mejor era olvidar el incidente cuanto antes.
"Hace un rato la competencia estaba básicamente decidida si me permiten decirlo, pero ahora creo que tender que contar las propinas de Louise para saber quién gano realmente." -Dijo Scarron, causando confusión en la pequeña maga-
"¿He?, pero si yo no conseguí realmente gran cantidad de propinas, ¿a qué se refiere?"
"Louise, las propinas es dinero que los clientes dejan en la mesa para la mesera que les atendió y eso a mí me parece una propina." -dijo una de las chicas que usaba el cabello en dos coletas mientras apuntaba al dinero dejado por el cobrador de impuestos-
-O-
Tras terminar de contar todas las propinas, Scarron se disponía a anunciar a la ganadora del concurso.
"¡Bien todas, acérquense, ahora daré…! ¿ara?, ¿Dónde está Celestia?"
La puerta que daba al callejón junto a la tienda se pudo escuchar abrirse, llamando la atención de todos, al verse el centro de atención, la alicornio en disfraz se excusó.
"Lo siento, estaba 'ocupándome' de la 'basura'."
"¡Tres bien!, pero deja todo, es hora de anunciar los resultados del concurso, acércate; ahora que ya estamos todas comencemos, primero que nada quiero felicitarlas ya que este concurso ha sido el que más ganancias a dejado hasta ahora para 'las hadas encantadoras' y a todas les fue muy bien, Katherine, te quedaste muy cerca, pero el tercer lugar, para sorpresa de todos, incluido yo, le pertenece a Jessica, ¡un aplauso todas!" -tras algo de ovaciones continuó- "el segundo lugar, y por un buen margen, es para, ¡nuestra querida Louise!" -nuevamente la ovación se escuchó, pero ahora con más fuerza-
"¡Felicidades Louise, te lo has ganado, de ahora en adelante ya no te puedo llamar mocosa, has demostrado que no lo eres."
"¡Por supuesto eso es natural!... espera, si yo aun con todo lo que me dejaron esos nobles no alcance el primer lugar, entonces, ¿quién gano?"
"Y ahora quiero que todas den un gran aplauso a nuestra ganadora del concurso por apenas doce ecus, ¡Celestia!"
"Jijiji Me divertí mucho, jamás pensé que el trabajo de mesera pudiera ser tan entretenido, cuando te vi tan dedicada a ganar no pude evitarlo; también me entraron ganas de darlo todo en la competencia." -termino la alicornio dando una mirada que pedía disculpas a la pequeña maga-
Tanto Jessica como Louise estaban aturdidas, jamás les paso por la mente siquiera ese resultado.
-O-
Al día siguiente, el éxito de Celestia fue brutal, el bustier resaltaba tanto su figura que sus propinas casi duplicaron la suma de todo lo que había reunido durante la semana de la competencia, esta de mas decir que algunos que trataron de poner las manos donde no debían, se 'quemaron' por culpa de su excitación.
"Bueno, ahora cuando menos tenemos una buena cantidad de fondos para la misión, jejejeje." -murmuro nerviosa Louise al final del día-
-O-
Los días pasaron, y los reportes que reunían no eran la gran cosa o algo fuera de lo común, el punto mas estresante de la misión fue cuando durante la tercer semana de su estancia, Kirche, Tabitha, Guiche y Montmorency habían visitado el restaurante, causando una gran vergüenza para la peli rosada y una gran cantidad de estrés mientras trataba de no ser descubierta, afortunadamente para ella, quien les atendió fue Celestia, a quien no pudieron reconocer en su disfraz, pese a que su voz les pico la curiosidad.
Después de ese encuentro cercano, la pequeña maga deseaba mas que nada relajarse, afortunadamente el día festivo estaba muy cerca, por lo que entre ella y Celestia decidieron que seria buena idea disfrutar de una obra de teatro que les había recomendado Jessica y esa era la cruz de su situación actual.
La obra ya tenía un tiempo considerable de haber iniciado, pero Ni Celestia ni Satoru la disfrutaban ni un poco, no había música de acompañamiento, el canto era bastante irregular y era obvio que a los actores les faltaba talento, en definitiva el problema era la calidad aportada por los ejecutores ya que la historia en si no era mala, tras algunos minutos más, Ainz se percató que las dos mujeres se encontraban dormidas completamente, apoyadas una contra la otra, la cabeza de Louise descansaba sobre el hombro de la alicornio, mientras que la de esta descansaba sobre la de la primera, lo único que evitaba que el Overlord cayera dormido también era el hecho de que no podía dormir, aun con todo el aburrimiento que sentía, afortunadamente para él, este aburrimiento tenía una salida.
Mucho antes de que las dos cayeran en los brazos de Morfeo, el había comenzado a usar [Message] para comunicarse con sus invocaciones y ponerse al día con todo, al igual que con Twili.
Justo cuando había terminado y se percato de que sus acompañantes se habían quedado dormidas, estaba pensando en la viabilidad de usar el diario para ponerse al día con el reino hechicero, pero una conversación cercana lo interrumpió.
A primera vista, para cualquiera, hubiera parecido que solo estaban intercambiando chismes sobre asuntos militares de Tristain, pero los pequeños detalles que no habían sido hecho públicos lo convencieron de que ese no era el caso.
"¿Cuál es el estado de la armada?" -pregunto uno de los hombres que parecía ser un comerciante-
"Muy mala, les tomara cuando menos medio año recuperarse de las perdidas y daños hasta ahora." -contesto el otro hombre, uno de cabello platinado y apariencia noble-
Su conversación mantenía lo que parecían ser datos exactos sobre el actual estado militar del país, era bastante obvio que no se trataba de una mera conversación, pero fue el final de esta que saco una sonrisa al Overlord, el comerciante saco de entre sus ropas una bosa con bastantes monedas y se la dio al noble, que se sorprendió cuando al abrirla solo había destellos de color oro dentro de ella.
"Ahem, De todas maneras, ¿por qué nos reunimos en el teatro?"
"¿Qué?, *shigh* piénsalo un poco," -dijo irritado el noble- "no es raro que en el teatro dos personas estén susurrando una con otra detalles o comentarios sobre la obra, si lo hubiéramos hecho en cualquier otro lado sería demasiado sospechoso."
"Bueno si, ahora que lo pienso tienes razón, jajaja, sabes estoy seguro que su alteza el emperador estará muy complacido por la información que ha aportado su señoría, estoy seguro de que incluso le daría una medalla si nos acompañara por encima de las nubes."
"El emperador de Albión si que tiene un corazón frio." -dijo el noble-
"Y pronto toda esta tierra también le pertenecerá, mas temprano que tarde gracias a tu cooperación."
-O-
En el castillo de Tristain, dentro de la oficina de la reina, esta se encontraba en una reunión con Richmond, uno de los representantes de la suprema corte de justicia.
"Su majestad."
El guardia del exterior había entrado interrumpiendo la reunión.
"A la puerta se encuentra una mujer de nombre Agnes, dice tener su permiso para verle y desea entrar."
"Efectivamente, ella es la capitana de los mosqueteros y tiene mi autorización, déjele entrar."
"A sus órdenes."
Un instante después, una mujer de cabello corto y rubio, con unos ojos azul claro y ataviada en la vestimenta típica de un caballero, se encontraba de pie y detrás de la reina, sin embargo, en lugar de una varita cargaba una espada estoque o ropera como única arma visible.
Ignorando a la recién llegada, el noble sentado continuo con su triada.
"Su alteza, no podemos simplemente mantenerlos detenidos sin motivo alguno, además, nadie sabe como llegaron a la celda, ellos simplemente amanecieron dentro."
"Richmond, todos ellos son sospechosos de actos ilegales capturados por una fuerza especial bajo mimando directo, cuando la tarea de esta fuerza termine, todos los cargos serán revelados, esto es con el fin de evitar fugas de información, por lo que, hasta entonces, seguirán detenidos como sospechosos de actos ilegales."
*Shigh* "Bueno y en cuanto a el aumento en los impuestos-" -comenzó el noble, pero fue nuevamente interrumpido-
"Eso tampoco tiene otro camino, el aumento no es mucho, por lo que no debería haber ningún problema a corto plazo, de hecho, de no ser por la alianza que conseguí con el reino hechicero, los impuestos hubieran sido subidos mucho más."
"Pero su alteza, eso pueda causar inconformidad en el pueblo y eso puede ser aprovechado por otras naciones para minarnos dese dentro."
"Soy perfectamente consciente de ello," -dijo Henrrietta, para después cambiar de su rostro serio a uno sonriente- "pero eso se solucionará antes de que pueda suceder, no tiene de que preocuparse."
Cambiando su rostro a uno petulante, el noble contestó.
"En toda la historia de Halkeginia Albión jamás ha caído por una incursión, una campaña a través del cielo tiene muchas mas dificultades de las que cree."
"Es posible, sin embargo, según el ministro de finanzas, no es imposible de lograr, de hecho, debería de estar agradecido de que no sea necesario tomar medidas más drásticas, gracias a la presencia del reino hechicero no tiene que preocuparse por sacrificar todos sus lujos o todo lo que ha ahorrado hasta ahora."
El tono sarcástico de Henrrietta no se perdió en el aire.
"De hecho fue gracias a el rey Ainz Ooal Gown que solo limite las reducciones al castillo, los caballeros y la familia real para lograr tener el presupuesto necesario para esta guerra."
"El consejo esta formado por muchas personas, no todas estarán de acuerdo con esta campaña, espero que lo entienda su alteza."
"No tiene por que preocuparse al respecto, Richmond, los cardenales y yo nos ocuparemos de convencerlos."
Tras el cruce de algunas palabras mas y el reconocimiento de Richmond al valor de la nueva reina, la reunión termino y este se retiro de la oficina, dejando solas a las dos mujeres.
"Entonces, ¿terminaste la investigación?" -pregunto Henrrietta-
"Así es su alteza."
La líder del escuadrón de mosqueteros saco de entre sus ropas un pergamino y se lo entrego a la reina, esta lo extendió y comenzó a leer; unos momentos después lo puso sobre su escritorio y suspiro.
*Shigh* "Así que fue tal y como Satoru sugirió, había más gente detrás del incidente con el falso príncipe; sabes, el noble al que había puesto en esa posición pensé que era alguien en que podía confiar, pero fue fácilmente comprado con oro."
"El cuerpo de mosqueteros estará siempre a su lado y su servicio su alteza." -dijo con firmeza Agnes-
"Pero… si se puede saber, ¿Qué es ese otro cuerpo de fuerzas especiales?" -hablo con algo de duda la mujer-
"Jijiji no te preocupes, estoy segura que tarde o temprano los conoceras."
Alviada de ver que su pregunta, no solo no molesto a la reina, sino que aligero su humor, Agnes sintió que se quitaba un gran peso de sus hombros.
Fue la gracia de su alteza que, tras perder su fe en los magos a su alrededor, ordeno la formación del cuerpo de mosqueteros para su protección, un grupo conformado únicamente por plebeyos y esa oportunidad que fue otorgada personalmente por Henrrietta, inflo el orgullo de las mujeres que lo conformaban.
Al ser un grupo destinado para la protección directa de la reina, era conformado únicamente por mujeres, aunado al hecho de que todas eran de origen plebeyo, la animosidad del resto de nobles y caballeros para con el grupo era bastante tangible, pero totalmente ignorada por el orgullo que representaba para ellas su puesto.
Pero para Agnes, lo que realmente impulsaba su agradecimiento era la oportunidad que la reina le había dado para llevar a cabo una venganza.
-O-
Ainz se encontraba contento, tras escuchar la conversación de los hombres en el teatro hace unos días, había asignado a algunos de sus SD para mapear toda su red de contactos y todo marchaba según el plan, por lo que con una sonrisa en el rostro saco la basura acumulada al callejón, aun era temprano para cerrar, pero había bastantes clientes en el restaurante.
En cuanto dejo su carga y se dio la vuelta para regresar, una mujer encapuchada entro a toda prisa al callejón, usualmente la oscuridad de la noche ocultaría perfectamente la identidad y el género de la persona, pero la perfecta visión nocturna de Satoru le permitió diferenciar de quien se trataba.
¡HEEEE!, ¡¿Qué RAYOS ESTA HACIENDO AQUÍ LA REINA HENRRIETTA COMPLETAMENTE SOLA?!
-O-
*Heefuu heefuu heefuu*
Henrrietta corría por la capital envuelta en su capucha para ocultar su identidad, no podía rendirse, si quería que sus planes funcionaran no podía dejarse encontrar, su única esperanza era encontrar a su mejor amiga… a su única amiga, de los reportes que le enviaron sobre su misión, sabia que se encontraban en una taberna/hostal/restaurante de la capital con un nombre único, según las descripciones, este se encontraba en el lado noroeste de la ciudad.
Sonidos de soldados que se acercaban por su espalda se escuchaban, tenia que evadirlos cuanto antes.
¡Oh no!, ¡me van a alcanzar!, ¡¿qué hago?! *Ghasp* ¡UN CALLEJON OSCURO!, ¡estoy de suerte!, ¡así los perderé!
Acelero su paso aun con lo incomodo que era su calzado no le importo, no podía fallar en su cometido, voleando justo antes de dar vuelta en el callejón, se percató de lo cerca que se encontraban los soldados y cubriendo su rostro con el borde de su capucha para evitar ser reconocida se apresuro al callejón sin percatarse de la figura que se encontraba de pie en medio de este en la oscuridad.
*PLAF* "¡KYAAaaa!"
Se sintió chocar contra un muro de acero o una muralla de roca sólida, por un momento incluso temió haberse lastimado seriamente, pero su atención pronto fue distraída por el dolor en sus posaderas al caer sobre ellas tras perder el equilibrio por el impacto; al abrir los ojos pudo observar que no había chocado contra algo en la oscuridad, sino más bien contra alguien.
"¡Ouch!, *ghasph* ¡lo siento mucho no me fije por donde iba!, fue mi culpa."
Se puso de pie a toda prisa, agradeciendo la oscuridad del callejón; estaba segura de que con esta su rostro y ropas no serían reconocibles; inmediatamente después otro pensamiento cruzo su mente.
Solo era una persona… ¡una persona!, ¡puedo pedirle dirección y facilitar mi tarea!
"Me disculpo por las molestias, pero, ¿podría indicarme como llegar a la posada de las hadas encantadoras?, parece ser que me encuentro algo perdida."
"¿Reina Henrrietta?, ¿Qué está haciendo sola aquí a estas horas?"
Por un momento, al escuchar las palabras del hombre frente a ella, temió haber sido reconocida y fallado totalmente en sus planes antes de lograr nada, pero al instante siguiente sintió que esa voz ya la había escuchado antes, solo le tomo dos segundos mas encontrar en su memoria al dueño.
"¡Satoru!"
El sonido de los guardias estaba llegando a la entrada del callejón y a juzgar por la luz que se hacía más intensa traían lámparas con ellos.
*Ghasph* ¡Traen lámparas!, ¡oh no, ¿qué hago?!
-O-
Soldados se escuchaban próximos a la entrada del callejón, un sonido de sorpresa se escuchó frente a él, cosa que obligo su atención nuevamente a la reina, en un instante Ainz vio como su rostro cambiaba se sorpresa a resolución y al instante siguiente se abalanzo sobre él, abrazándolo por el cuello.
"No puedo dejar que me encuentren, ¡abrázame!" -dijo la reina en voz baja-
Al verse tomado por sorpresa, el Overlord cumplió con la orden sin pensar, y en el momento justo en que sus brazos estaban por terminar de rodear a la mujer, un soldado se asomo con su lampara al callejón, iluminándolo en una sombra amarillenta.
"¿Huh?, ¡rayos solo es una pareja de amantes!, pensé que la había visto, tsk."
Después de que el guardia se quejara de su mala suerte y se retirara, Ainz por fin reacciono donde estaban sus manos, al igual que Henrrietta, por lo que en un silencio incomodo ambos se separaron lentamente, tras casi después de un minuto de incomodidad, el Overlord rompió el silencio.
"Ahem, bueno… estoy seguro de que debe haber una historia interesante tras lo que acaba de pasar, pero… creo que el callejón no es el mejor lugar para hablarlo, ¿gusta pasar?"
No confiando en su voz por la vergüenza que sentía, la reina de Tristain solo asintió, tras lo cual siguió al familiar de su amiga dentó de la posada y por las escaleras hasta llegar a lo que parecía ser el ático del lugar, dada la gran cantidad de gente dentro, la única en darse cuenta de esto fue Louise que se encontraba atendiendo una mesa desde un lado en el que tenia vista perfecta de las escaleras que daban a las habitaciones.
¿Huh?, que raro, ¿a dónde va Satoru? …y ¿quién es esa persona que le sigue?
Ella se sentía intrigada, pero no se podía despegar de la mesa que estaba atendiendo aun, el cliente acababa de llegar, no fue sino hasta casi media hora después que tuvo oportunidad de zafarse del servicio de las mesas.
-O-
Al llegar a la habitación y sentarse en la cama, la reina finalmente había recuperado su calma y pudo suspirar aliviada.
*Shigh* "Al fin a salvo… por ahora."
"No lo entiendo, esos eran sus sodados, ¿o no su alteza?, entonces, ¿por qué huía de ellos?"
Tomando unos momentos para organizar su mente con los ojos cerrados, Henrrietta reunió su valor, tenía que decirle la verdad, por sus interacciones hasta ahora sabía que Satoru era bastante inteligente, si le mentía era muy probable perder no solo su confianza, sino también la del rey hechicero y eso no lo podía permitir por ningún motivo en este momento.
"Todo es parte de un plan."
"¿Un plan?, ¿huir de sus propios hombres?, usted ha sido raptada hace poco, algo como eso causara mucha intranquilidad en la corte, ¿no?"
*Heeeffuuu* "Todo esto lo planemos mi guardia personal y yo después de que sus reportes y los frutos de la investigación sobre el caso del falso Wales llegaron a mis manos; me duele aceptarlo, pero aun en el palacio hay gente en la que confiaba, en la que creía que estaba de mi lado, pero es capaz de venderme por unas monedas."
Mmmh, si bueno, tiene razón, mis subordinados aun no terminan de mapear la red completamente y han dado con varios nobles de la corte que están involucrados directamente o indirectamente.
"Por eso decidimos poner una trampa para atrapar a quien ayudo al impostor a entrar al palacio en el acto y a su contacto."
"Mmmh, ya veo, entonces, su intención al venir aquí es ocultarse en un lugar seguro, mmmh no, todas las posadas serán revisadas a fondo, hacer contacto con Louise tampoco sería de ningún beneficio en su situación actual, no, sus planes son diferentes, no piensa quedarse en un solo lugar, ¿o me equivoco?"
Henrrietta estaba profundamente sorprendida, el familiar frente a ella acababa de deducir todo correctamente en solo un momento.
Lo sabía, intentar mentirle hubiera sido un error. -pensó Henrrietta-
"Efectivamente, mi intención es mantenerme en movimiento por la ciudad y de ser posible esconderme en algún lugar que ya hayan revisado, es por eso que vine aquí."
"Ahora entiendo, quiere que funja como su guardaespaldas durante ese tiempo ¿verdad?"
"En efecto, esa es mi intención, si no es mucho pedir."
Las palabras de Henrrietta y su rostro, reflejaban la determinación que tenía, no le importaba ponerse en peligro si era para cuidar de su nación, esto trajo una gran sonrisa al rostro de Ainz.
"Eso no será necesario."
"¿Huh?, ¿Qué quiere decir?, si me quedo en un lugar me encontraran antes de que llegue el amanecer."
"No, no, lo que quiero decir es que no necesita estar corriendo de un lado para otro."
"Si entiendo bien sus palabras, ¿me esta diciendo que tiene una solución diferente para esconderme?"
"Efectivamente, dígame, ¿qué le parecería visitar el reino hechicero por un par de días?"
"Me disculpo, pero, creo que no le sigo, ¿Qué no toma muchos días el llegar al reino hechicero?, además, ¿Cómo piensa sacarme de la ciudad sin que nadie se dé cuenta?"
"Fufufu, su alteza, para el rey hechicero no existen impedimentos tales como la distancia y el tiempo, el que usted se encuentre en el centro del reino hechicero le es tan fácil como desearlo, lo que, es más, esta podría ser una gran oportunidad para que tenga esa charla pendiente con él."
¡¿Comó?!, no, no, no, tiene que ser una broma!... ¿verdad?, lo que dice no puede ser cierto, ¡si eso es!, de seguro esta intentando animarme diciendo sinsentidos, jijiji, tomare su amabilidad y le seguiré la corriente. "No lo sé, ir sola a otro reino no me parece lo más correcto, aun si es solo unos días."
"¡Por supuesto que no!, jamás me atrevería a obligarla a ir sola, no, eso sería muy grosero de mi parte, que le acompañe su guardia personal es lo más adecuado."
"Cierto, cierto," -dijo Henrrietta con una gran sonrisa, antes de fingir sorpresa- "¡OH!, pero eso trae otro problema, en este momento mi guardia de mosqueteras se encuentra dispersa por la ciudad persiguiendo el rastro de los culpables."
¡Ooooh que bien!, pensé que tal vez estaría muy en contra de mi idea, pero parece que no tiene objeciones. -pensaba el Overlord- "Entonces solo habrá que reunirlas, ¿o me equivoco?"
"Jejeje, tiene razón, entonces no habría ningún problema con ello, entonces estaré a su cuidado." -terminó poniéndose de pie y haciendo una reverencia exagerada y fuera de lugar-
Viendo a la Reina ponerse de pie para después hacer una reverencia muy educada, agachando su cabeza, tocando el suelo con la punta de su pie derecho mientras lo cruzaba por detrás del izquierdo y levantaba un poco la falda de su vestido con sus manos, (AN: como las que se usan para aceptar la invitación a la pista en los bailes) Ainz se puso de pie y de un pequeño estante en la pared, tomo un libro grueso, regreso a su asiento y comenzó a escribir en el mientras seguía hablando.
"Sabe, me alegra que piense así, a decir verdad, yo ya me había dado cuenta de que debía de haber traidores en la corte, por lo que todos los informes que usted recibió están incompletos, a decir verdad, ya casi tenemos a todos los traidores identificados, estoy seguro de que en solo tres días más como máximo los tendremos a todos." -dijo terminando de escribir y cerrando el libro le volteo a ver con una gran sonrisa-
Qué curioso, entonces debe de ser realmente un diario y no un libro. -pensó Henrrietta-
Entonces un circulo tan negro como la noche, pero tan delgado como un pergamino lo suficientemente grande para que una persona pasara por él, surgió del suelo, sin embargo, Henrrietta no tubo tiempo de alterarse, por que de el surgió una sirvienta con el rostro más hermoso que jamás había visto, usaba lentes y una gargantilla, pero lo mas llamativo era el metal que recubría múltiples partes de su atuendo y los guanteletes con púas sobre sus muñecas.
"Buenas noches Satoru-sama, Ainz-sama me ha puesto a sus órdenes."
"Umu, la reina Henrrietta visitara por unos días el reino hechicero, pero necesita reunir rápidamente a su escolta, un grupo de mosqueteras; mujeres en vestimenta de caballero con el emblema de la reina en sus ropas, portan armas de pedernal y una espada ropera, según me conto Louise, encárgate de reunirlas lo antes posible en este lugar para que les escoltes hasta el palacio real del reino hechicero."
"Si, de inmediato."
Haciendo una pequeña reverencia, la sirvienta salió del cuarto hacia el pasillo, dejando dentro del cuarto a un hombre sonriente y a una mujer congelada que comenzaba a perder el color y sudar frio lentamente.
-O-
Agnes se movía con cautela, después de haberse asegurado de que la reina había logrado llegar a su objetivo con éxito y se encontraba segura, de inmediato se dirigió hacia el hotel donde se hospedaba su objetivo, se mantuvo vigilando con mucha atención, el nombre del noble que estaba siguiendo, había surgido durante si investigación del incidente que destruyo su pueblo, por lo que no permitiría que se le escapara bajo ningún motivo.
Tras algunos minutos, sintió una presencia detrás de ella en el callejón en el que se encontraba, desenfundo su pistola lista para disparar, pero no había nadie, de pronto una voz roca hablo junto a su oído, acompañada del sonido de algo quemándose rápidamente.
"Se solicita su presencia." *FUUOOSSSssshhh*
Fue todo lo que alcanzo a escuchar, y antes de que pudiera reaccionar, el mundo a su alrededor desapareció en un resplandor que le obligo a cubrir sus ojos, esperando sentir dolor se preparo para el impacto al creerse emboscada, pero lo que llego a ella fue una voz melodiosa, este hecho tan inesperado la obligo a abrir los ojos y apuntar nuevamente.
"Bienvenida, me disculpo por el viaje inesperado, pero se me ordeno reunirles cuanto antes, si gusta entrar, dentro le espera la reina Henrrietta y Satoru -sama."
Una mucama de apariencia hermosa era lo ultimo que esperaba al abrir los ojos, entonces se percato de tres cosas, la primera era que ya no se encontraba en el callejón, ahora estaba dentro de un edificio y si no se equivocaba, por las estructuras sobre ella era en el piso mas alto del lugar, la segunda era que la mucama frente a ella despedía un aura de elegancia que no cuadraba del todo con su atuendo que parecía estar mas orientado a un guerrero pese a su base, y tercero, había mencionado el nombre de la reina mientras apuntaba a la puerta a su derecha.
Estaría mucho mas nerviosa de no ser por el hecho de que una mirada rápida a su alrededor revelo que ella se encontraba en la posición más ventajosa, a su espalda se encontraba el pasillo abierto que conducía a algún lugar, mientras que detrás de la sirvienta solo había muro.
"¡¿Dónde rayos estoy?!, ¡¿Cómo rayos fue que llegue hasta aquí?!, ¡responde!"
Ahora que comenzaba a tomar los sonidos a su alrededor, se podía escuchar mucha algarabía venir desde el pasillo y el suelo, sonaba como si estuvieran sobre un restaurante.
"En este momento nos encontramos en el tercer piso, o ático, de la posada conocida como 'las hadas encantadoras', fue traída aquí mediante la magia 'Teletransportación Forzada' y usted es la ultima persona que faltaba, el tiempo apremia, si puede seguirme por favor."
La duda comenzó a entrar en su mente, la mucama había dicho el nombre donde supuestamente se encontraba la tercera hija del duque de la Valliere y su familiar, cuando la vio moverse de nuevo se puso tensa, pero todo lo que hizo la sirvienta fue entrar al cuarto, dentro podía escuchar voces que le parecían conocidas susurrar entre sí, se asomó y su quijada casi toca el piso, toda su unidad se encontraba dentro.
-O-
La puerta se abrió una vez más, pero esta vez quien entro fue la sirvienta hermosa que había llegado al cuarto de la nada.
"Satoru-sama, la ultima de las mosqueteras ha sido encontrada y traída hasta la posada."
Las palabras de Yuri fueron acompañadas de una mano abierta que apuntaba hacia la puerta, donde se podía ver el rostro sorprendido de la capitana de las mosqueteras.
"¡Ah bienvenida!, pasa por favor." -le recibió Ainz con una sonrisa-
Las palabras del único hombre en el cuarto sacaron a Agnes de su sorpresa y de inmediato la ira se plasmó en su rostro.
"Tú, tu, tu, ¡¿Cómo te atreves a hacer algo así?!, ¡¿Cómo te atreves a arruinar la mejor oportunidad de su alteza para capturar a los traidores de la corona?!" -en su ira ella desenfundo su arma y la apunto a la cabeza del hombre, acercándose paso a paso- "¡Eres un traidor!, ¡confiesa!, ¡eres un perro de Albión, ¿verdad?!, ¡confiesa antes de que te meta un tiro en la cabeza!"
Ella estaba furiosa, este hombre había arruinado una operación en la que incluso la reina puso en peligro su propia vida para deshacerse de la corrupción en el palacio real, ¡arruino su única oportunidad de conseguir más información sobre el culpable de la masacre de D'Angleterre!
Pero en su ira ni siquiera se dio cuenta de que el hombre frente a ella tenía una expresión aburrida en el rostro, tampoco escucho a Henrrietta hablar, hasta que esta levanto la voz.
"…nes, ¡AGNES CHEVALIER DE MILÁN!, ¡BAJA TU ARMA ANTES DE QUE CONDENES TODA TRISTAIN!"
"¡De que habla su alteza, este hombre arruino su plan removiéndonos a todas de nuestros puestos!, ¡no puede ser otra cosa que un traidor!"
*HAAaaaaaah*
Una exhalación larga la sorprendió, el hombre sentado frente a ella era el origen.
"Lamento mucho romper tus ilusiones, pero no fui yo quien estaba echando a perder tu trabajo, sino todo lo contrario, eras tu quien me estaba por arruinar el mío."
"¡No digas tonterías, ya prácticamente teníamos al noble traidor y al espía de Albión que se hacía pasar por comerciante!"
"Y no tengo duda de que lo hubieran atrapado,"
"Entonces lo confiesas, ¡estas bajo arresto por la autoridad de la reina!" -interrumpió la rubia-
"Y si lo hubieras atrapado el resto hubiera tenido bastante advertencia para esconderse o huir." -la corto nuevamente el Overlord-
"¿El resto?, ja que gracioso, como si te fuera a creer."
Agnes bajo su pistola con una expresión severa en el rostro, su intención era acelerar la cooperación del sospechoso, la punta del arma apuntaba ahora a el muslo derecho y presiono el gatillo, pero en lugar de la esperada explosión y humo de la pólvora, el sonido producido fue uno muy diferente.
*Crack* *Cling tink cling tap*
La mano de la sirvienta que hasta hace un segundo se encontraba parada junto a la puerta a casi mail y medio de ella, se encontraba justo encima de la suya y de entre los dedos de esta caían pedazos deformados del acero que formaba su pistola, pólvora y madera.
La sorpresa y la escena frente a sus ojos la congeló.
"Agnes-sama, tome esta como la única advertencia, el reino hechicero no condona ningún acto de violencia contra sus ciudadanos."
La voz suave de la sirvienta mando un escalofrió por su espalda y podía sentir sudor frio formándose en su frente.
¡RAPIDA! -fue lo primero que cruzo por su mente- ¡ni siquiera la vi moverse!, ¡la fuerza que tiene no es humana!, ¡¿qué rallos es esta mujer?!
"Gracias Yuri, aunque era innecesario, un arma como esa no es capaz de hacerme daño alguno," -prediciendo la esperada respuesta negativa, se adelanto levantando la mano para detenerla de hablar y continuó- "pero estas en lo correcto, era necesario puntuar la falta de respeto que dicha acción representa."
Fue entonces, con su ira apaciguada por la sorpresa que proceso las palabras de la sirvienta.
Espera, ¿acaso esta sirvienta dijo 'reino hechicero'?
*Shigh*
El suspiro proveniente de Henrrietta su la confirmación de sus pensamientos.
"Agnes, este caballero es Satoru Suzuki, el familiar de Louise le blanc de la Valliere, la tercera hija del duque de la Valliere y mi contacto con el reino hechicero, un sirviente de su majestad Ainz Ooal Gown, te hable sobre el y lo que estaba haciendo cuando formamos nuestro plan."
"¡Oh!... -un pequeño rubor se formó en el rostro de la rubia- ... pero eso no explica cómo fue qué nos retiró a todas de nuestros puestos, o el porqué."
"Primero que nada, fue con magia, en específico una que se conoce como 'Teletransportación Forzada' y como le decía antes a la reina, los informes que enviamos al palacio anterior mente no dan la información mas delicada, descubrí que no se trata de un traidor dentro de la corte, sino de una red de espionaje por parte de Albión, ya casi los tenemos a todos, y si les dejaba atrapar a ese noble se me escaparían entre las manos, solo me hacen falta un par de días para confirmar los últimos, no tienen de que preocuparse, todos serán entregados junto con las investigaciones pertinentes para que puedan juzgarlos cuanto antes, no habrá ninguno que se escape."
"Ahem," es verdad, si mal no recuerdo la sirvienta menciono algo sobre magia -pensó la capitana- "ya veo, lo entiendo, si no le molesta me gustaría saber el motivo de que estemos todas aquí." -dijo la capitana intentando salvar cara, solo para que su vergüenza regresara a su rostro cuando intento repetidas veces poner su arma en la funda sin éxito, entonces recordó que solo quedaba la cacha en su mano-
"En realidad es bastante simple, la reina va a visitar el reino hechicero y seria impropio que fuera sin su escolta personal."
*tump*
La cacha de la pistola se reunió con el resto de los pedazos.
"¡Imposible!, ¡eso tomaría demasiado tiempo!, sin contar el hecho de que no podremos salir de la ciudad sin ser vistas." -se opuso la rubia levantando la voz al principio para intentar cubrir el sonido de la cacha golpeando el suelo-
"Yuri, ¿podrías escoltarlas al palacio por favor?" -dijo el Overlord ignorando la queja de la capitana-
"Si, como ordene Satoru-sama."
Agnes vio con curiosidad como la sirvienta hacia una profunda reverencia ante el hombre, esto le intrigo, pero lo mas curioso fue que llevo una mano a su sien y comenzó a hablar sola, o eso creía hasta que un círculo oscuro que parecía moverse como remolino apareció frente de la puerta del cuarto, cubriendo una buena parte de la pared, esto le asusto ya que nunca había visto nada como eso.
"Todo está listo," -hablo Yuri con calma mientras hacia una pequeña reverencia para después apuntar con su mano a la oscuridad- "detrás de este portal se encuentra la entrada del palacio del reino hechicero, síganme por favor."
Resignándose al error cometido, Henrrietta suspiro, se puso de pie y gobernó su expresión, estaba por visitar un reino aliado, no podía avergonzarse o a Tristain.
Viendo a su reina armarse de valor y ponerse de pie, Agnes finalmente reaccionó.
"¡Pelotón!, ¡formación de escolta!"
Al escuchar las ordenes y ver tanto a la reina como a su capitana cruzar el umbral oscuro, el resto de las mosqueteras trago saliva y siguieron la orden, cruzando de manera desordenada en el escaso espacio de la habitación, dispuestas a formar dos filas de tres columnas a los lados de la reina, manteniéndola a ella y su capitana al centro de la formación del otro lado del portal.
Cuando todas finalmente habían cruzado, el portal se cerró y al instante siguiente la puerta del cuarto se abrió de golpe y una peli rosada con su varita firmemente en su mano miro por todos lados de la habitación y su rostro rápidamente cambio de seriedad a confusión.
"¿Huh?"
"¿Qué sucede Louise?, ¿Por qué tu varita esta a la vista?, recuerda que nadie debe saber que eres una noble."
"¿He?, ¡ah!, no, es que… estaba segura de que había escuchado gritos desde el cuarto y pensé que tal vez estabas en problemas, ¿Qué no había nadie contigo?, ¿Dónde está la persona encapuchada que subió contigo?"
"No sé de qué estás hablando, aquí no ha pasado nada, solo vine a descansar un poco, y en cuanto a esa persona, tal vez solo se trataba de algún otro huésped de la posada."
Louise solo levanto una ceja, las huellas en el piso, los pedazos de metal retorcido y la sonrisa burlona en el rostro de su familiar le decían que algo había pasado definitivamente dentro del cuarto.
"¿Va a ser un problema?"
"Ni en lo más mínimo." -dijo Satoru mientras se ponía de pie- "vámonos, hay que regresar al restaurante por si Scarron nos necesita."
*Shigh* "Quiero una explicación en cuanto sea posible, ¿de acuerdo?" -dijo la pequeña maga cuando su familiar pasó a su lado-
"Si, si, si, vamos."
"HHUUFF"
Expresando su molestia por ser tratada como una niña, Louise se dio la vuelta y cerro la puerta tras de si al salir del cuarto.
-O-
Al cruzar por el portal, Henrrietta cerro los ojos con algo de miedo, pero los abrió nuevamente cuando al suelo bajo sus pies cambio de suave madera a dura piedra.
Bajando el rostro por la sorpresa, lo que tenia a sus pies era un intrincado arreglo de mármol blanco y negro con algunas filigranas doradas delineando los bordes de las imágenes embebidas en este que parecían estar formadas con piedras preciosas, se trataba de una calzada, a los costados había estatuas de seres que jamás habían visto, algunos parecían horrores imposibles, otros tenían rasgos animales como aves y cabras, otros, parecían masas de líquido espeso.
Ahora que ponía atención, se percato de que las imágenes en el suelo eran todas diferentes y estaban hechas con piedras preciosas de color diferente para cada una, además de que se encontraban frente a cada estatua, mientras seguía la línea de imágenes en el suelo, su mirada finalmente llego al palacio frente a ella, el tamaño era colosal, fácilmente tenia el doble de tamaño que el de Tristain, la calzada en que arribaron, tenia cuando menos 10 mails de ancho y las estatuas tenían por lo menos 4 de alto, mientras que hermosos jardines podían verse al rededor y estaba segura de que ella no era la única sorprendida por la escena, a juzgar por los sonidos que provenían de detrás de ella.
"El reino hechicero le da la bienvenida a su alteza la reina Henrrietta de Tristain y su escolta." -dijo Yuri haciendo una reverencia-
Las palabras de la pléyade llamaron la atención del grupo, a la distancia, detrás de su figura ligeramente inclinada, se podía ver una guardia de honor, formada a los lados de la puerta, con armaduras de manufactura increíble, pero lo mas sorprendente era la gran variedad de individuos, aunque todos eran humanoides, las señas animales eran claras, había reptiles, Griffin, equinos, y otros que no lograban reconocer.
"Ainz-sama les espera en la sala del trono para darles una recepción adecuada, si gusta seguirme por favor."
Su escolta se recupero con las palabras de bienvenida de la sirvienta y estaban formadas para el momento en que termino de hablar.
"C-con gusto." -fue la respuesta de Henrrietta-
Con esto Yuri se dio media vuelta y comenzó a caminar, seguida de cerca por el resto del grupo.
Al acercarse pudieron ver los hermosos grabados en las puertas, dentro, la gran cantidad de piezas de arte que se encontraban en las paredes y corredores visibles era sorprendente.
Al ver su carruaje la primera vez, sabia que el rey hechicero debía de ser alguien muy acaudalado, pero por lo poco que he visto, esta claro que no tenia la menor idea del nivel de riquezas que posee, ¡por el fundador!, ¡¿en qué me he metido?!, ¡jamás volveré a tomar nada que salga de los labios de nadie del reino hechicero como broma bajo ninguna circunstancia sin importar lo ridículo que suene!
Los lamentos de la reina aterrada resonaban en su cabeza mientras las puertas del palacio se cerraban tras el grupo.
Ahora si, espero primero en dios si el tiempo me lo permite, no volver a retrasarme tanto en publicar el siguiente capitulo, pero en disculpas aquí les dejo un dulce para aquellos que no pudieron leer o no estaban interesados en leer 'la familia de un Overlord', el adelanto de las hijas de Ainz
Nombre: -
Grupo: Heteromorfo
Seudónimo: -
Trabajo: Princesa del reino Hechicero
Residencia: Gran tumba de Nazarick
Alineación: Neutral- maligno Sentido de justicia: -100
Niveles raciales:
Ángel Lvl 1
Ángel caído Lvl 3
Lorelei Lvl 1
Niveles de trabajo:
Princesa Lvl 1
Peleador Lvl 1
Unholy Knight Lvl 1
Genio Lvl 1
Nombre: -
Grupo: Heteromorfo
Seudónimo: -
Trabajo: Princesa del reino Hechicero
Residencia: Gran tumba de Nazarick
Alineación: Neutral- bueno Sentido de justicia: 100
Niveles raciales:
Ángel Lvl 4
Hijo de dios Lvl 1
Niveles de trabajo:
Princesa Lvl 1
Sacerdotisa Lvl 2
Bardo Lvl 1
Santa Lvl 1
Sabio Lvl 1
Ahora las respuestas a las preguntas del capitulo anterior.
Shinigami-Fallen chapter 8 . Oct 22
Buen capitulo, me esta gustando la historia y me interesa saber como ainz y el resto de nazarick afectan la historia de familiar of zero, no te lo negare la canción fue rara aunque quizás sea porque el tango no es lo mío quizás algo de rock en el futuro? Por cierto tengo una duda, no se supone que todos los humanos después de la unión de equestria con la tierra terminaron siendo antropomorfizados? Si es así cual es la razón de que Celestia y Luna no reaccionen a que Ainz finja ser humano?
Ainz no finge ser humano, y los equestres no tienen opinión ya que para todos la forma humana de los residentes de Nazarick es prácticamente alienigena, los residentes del mundo del otro lado del espejo eran antropomorfos no humanos como tal.
