Marinette estaba en su cama, mirando el techo. Después de que Adrien se fue, lloró demasiado, pero cuando sintió que empezaba a ser incómodo estar en el mismo sitio donde dio lugar las cosas anoche, decidió asearse y limpiar la habitación. No quería ir a clases, de hecho no quería hacer nada; pero no hacer nada le hacía pensar, y definitivamente no quería pensar.

Cocinó pero no tenía ganas de comer. Así que decidió limpiar todo el departamento, lavar la ropa y lo que sea que pudiera encontrar para mantenerse ocupada. Pero cuando ya no halló nada más que hacer, regresó a su habitación otra vez, mirando el techo, pensando en lo que había pasado la noche anterior y esta mañana.

Adrien la amaba; pero había dejado claro que no quería nada con ella. Marinette no sabía qué sentir con respecto a esto. Si Adrien la amaba, no la dejaría ir, ¿verdad? No querría que Marinette estuviera con otro hombre. No le importaría lo difícil que sería enfrentar las consecuencias de 'su error...'

Tal vez, tal como lo dijo, Adrien no la amaba tanto. Pensar en eso hacía que el corazón de Marinette se apretara de dolor. Tal vez el tipo de amor en el que Marinette creía no era real.

Pensar en Adrien no era placentero; pero pensar en Luka tampoco era mejor.

Marinette se preocupaba mucho por él y las cosas que sentía por Adrien no era suficiente excusa para su traición. Luka no hacía nada más que intentar hacerla feliz desde que empezaron a salir. Y Marinette no podía creer que ella aún pudiera pensar egoístamente en su propia felicidad en lugar de pensar en su amable y cariñoso novio.

Creía que Adrien era un cobarde por no ser capaz de encarar a Luka con esto pero se dio cuenta que ella tampoco podía confesarlo. Si la persona que Marinette amaba fuera cualquier otro, sería más fácil, pero el hecho de que Adrien era alguien que era como un hermano para Luka... hacía que la traición de Marinette fuera más imperdonable.

¿Siquiera tenía oportunidad?

¿Podría decirle a Luka sobre lo que pasó aun cuando Adrien claramente había dicho que no dejaría que Luka lo supiera? Esto no era solo sobre la relación entre Marinette y Luka... lo que diría quizá terminaría con la amistad de Adrien y Luka; si no, la dañaría mucho, y eso solo incrementaba la culpa que Marinette sentía. Su egoísmo podría arruinar el bonito lazo que habían construido con los años, y Marinette no pudo evitar sentirse plenamente responsable si algo así pasaba. Si nunca hubiera llegado a sus vidas, ese problema nunca hubiera ocurrido.

Cuando estaba metida en sus pensamientos, el ringtone de su celular la interrumpió. Tomó el dispositivo y vio la pantalla.

Era Luka.

Claro.

No había ido a clases y no dejó que nadie supiera el porqué de su ausencia. Era natural que Luka llamara cuando se diera cuenta que Marinette no estaba ahí. De normal, llamaría antes para saber si se juntarían para almorzar, pero Marinette recordó que Luka estaría ocupado hoy. Y por eso esa fue la razón por la cual dejó a solas a Marinette con los otros chicos la noche anterior.

Y Marinette lo engañó en la primera oportunidad que tuvo.

Sintió el miedo creciendo en ella cuando el celular sonó, no podía responder.

Después de un momento el celular dejó de sonar pero cuando Luka volvió a llamar, supo que debía responder. Si no lo hacía, solo haría que su novio se preocupara más de lo que de seguro ya estaba.

-¿H-hola? -Marinette respondió, su voz sonó extraña aún para sus oídos.

-¡¡Marinette!! Gracias a Dios que contestas... ¿Estás bien? ¿Dónde estás? -Luka dijo asustado y Marinette pudo notar que de verdad estaba preocupado. Cerró los ojos y tomó aire para calmar el dolor causado por su consciencia.

-Estoy bien... estoy en casa... -Marinette musitó como respuesta; sin saber cómo explicar más.

-¡No viniste hoy! Pensé que tenías clases a diario. ¿Te sientes mal o algo?

-S-sí... no me siento muy bien, creo que debo descansar... -Marinette musitó, agradecida de que Luka le ayudara a encontrar una respuesta.

-Oh, ¿mi bebé está agripada o es algo más? ¿Quieres vaya y te cuide?- Luka preguntó con tono dulce haciendo que Marinette se sintiera aún peor.

-No tienes qué... son solo... cólicos. Ni siquiera me siento tan mal... además, estás ocupado, ¿no? -Marinette trató de evitar que Luka fuera, pero no sabía que tuviera oportunidad de convencerlo.

-Nah, qué clase de novio dejaría a su novia sola en un momento así, ¿huh? Te regañaría por el resto de nuestras vidas si no me visitas estando yo enfermo... -Luka rió, y algo en el corazón de Marinette siguió apretándose, haciéndole querer llorar y pedir perdón.

-Luka... -empezó a decir pero hubo un nudo en su garganta.

-Estaré ahí, ¿ok?

-Ok... -Marinette musitó, tratando de evitar ahogarse.

-¡Nos vemos! -Luka agregó con voz animada, y todo lo que Marinette pudo hacer fue decir algo incoherente a modo de aceptación antes de que las lágrimas cayeran.

Una hora después, Luka llegó a su puerta, llevando comestibles y pastillas.

Marinette trató de convencerlo que estaba bien pero Luka insistió que debía descansar y esperar hasta que él cocinara.

Solo después de cenar, pudo hablarle a Luka.

-Dime lo que pasó anoche. -Luka dijo de súbito, y Marinette casi soltó la cuchara.

-¿A-anoche? ¿P-por qué? -Marinette preguntó tartamudeando sin saber qué tanto sabía Luka. ¿Era posible que Adrien hubiera confesado todo?

-Adrien no regresó a dormir... y tú... ahora estás con cólicos y un poco agripada... Nathaniel y Chloé me dijeron que se fueron no mucho después que yo... así que no es normal que pregunte ¿qué pasó anoche?

El corazón de Marinette latía como loco, temiendo que fuera hora de enfrentar el resultado de su pecado, pero Luka no parecía saber nada aún. Aun cuando sus palabras sonaban sospechosas, su voz era casual; y Marinette no sabía qué hacer. ¿Debía decirle la verdad? ¿O escoger salvar la relación entre Adrien y Luka?

-Me encontré a mi ex anoche. -Marinette dijo. Era una verdad a medias.

-¿Tu ex? ¿La de tu antigua universidad? -Luka preguntó luciendo desconcertado y algo enojado. Aunque Marinette no le había contado nada antes, no era difícil adivinar que su pasado no era bonito.

-Sí... ella... -Marinette respondió. De hecho, no quería hablar de ella, pero era mejor que hablar de cierta otra cosa.

-¿Trató de hacerte algo? ¿Lo hizo, no? ¡Maldición! -Luka estaba claramente enojado. Pero con Juleka no con Marinette.

De cualquier forma, Marinette sintió que era la que merecía la ira. Ella no era mejor que Juleka después de todo...

-Lo intentó. -Marinette susurró. -Adrien... estaba ahí conmigo y... me ayudó a lidiar con ella. -musitó. -Fingió ser tú -es decir... fingió ser mi novio. Así que no intentó hacer nada. - Marinette siguió, sin estar segura de cómo es que Luka tomaría las noticias.

-¿Y funcionó? ¿Lo creyó?

-Sí... supongo...

-Wow... nunca pensé que Adrien sería tan buen actor. Pero asumo que sabe fingir bajo ciertas circunstancias... -Luka asintió para sí mismo. -Bueno... todo está bien entonces. ¿Nada malo pasó?

Aquí estaba otra vez.

Una oportunidad de confesarlo todo.

Pero Marinette no se sentía cerca del punto.

Mientras más hablaba con Luka, peor se sentía consigo misma. Bajó la mirada -no podía verlo a los ojos como antes- y trató de pensar en una forma de salir de esto. Pero no encontró nada.

Podía terminar todo sin involucrar a Adrien, pero la parte egoísta de su corazón no quería salir de la vida de estas personas. Ni de la de Luka, y en especial no de la de Adrien.

Estaba decepcionada de sí misma por ser así; pero no podía evitar quererlo, incluso una pequeña parte de Adrien que pudiera ver de lejos, era apreciado.

-Encontrarla hizo que algunos recuerdos regresaran... supongo que bebí mucho. -Resopló. -Adrien me trajo a casa. Ya era tarde y le dije que se quedara. En la mañana no me sentía bien y por eso no fui a clases. -Suspiró. -Lamento haber sido descuidada... perdón, Luka... -

Marinette quiso llorar otra vez. Su disculpa no estaba ni cerca de ser suficiente, pero era real. Quería disculparse; incluso rogar por perdón, pero en lugar de ello, solo se sentó frente a él, diciéndole mentiras... esta no era la realidad que quería.

-Shh... todo está bien...

Marinette no se dio cuenta que estaba llorando antes de que Luka se acercara y secara sus lágrimas con su pulgar. Ahora estaba mirándola directamente a los ojos, y todo lo que Marinette pudo ver fue un genuino cuidado que hizo que su corazón se apretara.

-Está bien sentirse así de cuando en cuando. Somos humanos; cometemos errores... no tienes que sentir que debas disculparte por esto.

Mientras Luka hablaba, Marinette deseaba que esas palabras fueran las que le dijera tras saber la verdad; y pensar en esto le hizo llorar más.

-Sé que tu pasado ha sido difícil y quizá hiciste algo que crees que estuvo mal, pero... ya está en el pasado ahora... nada de eso importa... -Luka siguió, y colocó un beso en su frente. -Todo está bien... -repitió con tono suave y Marinette dejó que Luka la abrazara.

El momento en el que estuvo en los brazos de Luka, quiso fingir que había sido perdonada. Quiso fingir que sus pecados habían sido borrados... pero Luka no sabía nada. No sabía que el error de Marinette no era parte del pasado, sino también del presente... en ese momento... la forma en la que le había mentido, la forma en la que su corazón aún latía por Adrien, y la forma en la que desvergonzadamente trataba de tener fuerza para que Luka reparara su roto corazón. Pero aún se sentía a salvo y cálida en sus brazos, y solo quería fingir...

Después de cenar, vieron TV y Marinette recostó su cabeza en el hombro de Luka. Marinette quiso creer que si lo intentaba mucho dejaría de sentirse así, si se disculpaba en su mente, Luka lo sentiría y perdonaría aun cuando no lo supiera. Tal vez... solo tal vez si pudiera continuar esta actuación... todo estaría bien.

Pero cuando Luka de súbito se inclinó y trató de besarla, sus instintos funcionaron antes de que pudiera pensar.

Alejó su rostro y el beso de Luka llegó a su mejilla.

Era demasiado pronto...

No podía besar a Luka cuando aún sentía los labios de Adrien sobre los suyos; no mientras aún pudiera sentir el ardiente roce en su piel... era como si sus labios estuvieran sellados tras encontrar el sabor de Adrien...

-¿Qué pasa, amor? -Luka preguntó sin esperar que Marinette reaccionara así.

Marinette parpadeó y trató de pensar rápido.

-No hay nada malo... solo estoy ya sabes, es un poco incómodo y eso. -Marinette tragó en seco, esperando que su excusa funcionara.

-No me importa si... ya sabes. -Luka dijo riendo y tratando de besarla -otra vez- pero Marinette logró empujarlo de manera juguetona.

-Claro que debería importarte, tonto. Una no quiero que esto parezca matadero y dos si te pego mi gripe estarás en problemas. Tenemos exámenes la otra semana. No puedes enfermarte ahora. ¡Vi tus libros y casi forman un rascacielos!

-No, de hecho formarían una escalera al cielo, o a Marte, o algo así. -Luka respondió riendo.

-¡Exactamente! Estoy feliz de que hayas venido pero creo que debes irte. Suficiente TV por hoy... -Marinette dijo y presionó el botón del control remoto.

-Pero yo... -Luka dijo y trató de acercarse a Marinette, pero ella volvió a alejarse.

Al final, Luka fue convencido, y Marinette lo escoltó a la puerta. Cuando se fue, Marinette cerró la puerta, y recostó su cabeza contra ella. Sus lágrimas ya estaban amenazando con caer.

'¿Cómo se supone que haga esto?'

Continuará...