Drabble: A week

Summary: La semana tiene 7 días, y cada día es especial.

#Día 1

Sus piernas se entrelazaron bajo las sábanas de algodón ligeramente pegajosas por la fina capa de sudor debido al calentador que Adrien nunca lograba apagar a pesar de las protestas de Marinette de que hacía mucho claro para dormir cómodamente. Marinette logró convencerlo, al menos, de abrir la ventana para dejar que algo de viento entrara – pero eso solo si Marinette actuaba como escudo de la fría brisa.

En retrospectiva debió haber sabido que esa había sido una excusa para que Adrien se acurrucara con ella. Su novio no perdería oportunidad si eso significaba que Marinette iba a estar desnuda. Y de alguna forma, logró convencerla de exactamente hacer eso.

La pierna estaba entrelazada con la suya y el rostro de Adrien estaba presionado contra su espalda. Amaba a su novio pero a veces acurrucarse con él no era muy cómodo. Sobre todo porque no podía evitar notar la cosa presionándose en su espalda baja y por qué es que Adrien no se sentía avergonzado suficiente para moverse. Claro, Adrien soltaba adormiladas disculpas por su erección y le decía a Marinette que lo ignorara. Ambos habían tenido un largo día y estaban cansados – y Adrien al menos era consciente de cuando Marinette no estaba de humor.

Sintió un beso en su hombro y Marinette suspiró cuando giró para ver a Adrien moviendo sus brazos para que pudiera acurrucarse contra su cuello. Puede que fuera un poco caluroso dormir así – piel contra piel, pero al menos podía decir confiada de que su novio era absolutamente el tonto más adorable.

—Adrien, siempre haces esto. —Marinette dijo en voz baja mientras alejaba el cabello de Adrien. Era difícil enojarse ante esa adormilada expresión cuando Adrien sonrió presionando su rostro en la curva del cuello de Marinette. —Sabes que hace mucho calor para estar así de juntos. Al menos ponte una remera. Eres demasiado cálido.

Adrien gruñó en desaprobación, mientras besaba la mejilla de Marinette. —Shh, amor. Solo ignóralo y en segundos estarás demasiado dormida para quejarte.

Las cejas de Marinette se arquearon pero no se quejó. En lugar de virar los ojos, entrelazó aún más sus piernas con las de Adrien. Si era honesta admitiría que no le molestaba dormir así con su novio.

Fin