Capítulo 10

Al llegar al departamento, observo que esta un auto aparcado en el estacionamiento pero no le tomo importancia, subimos en el ascensor y al entrar al departamento veo una imponente mujer en la sala esperándonos, cosa que me pone un poco preocupado porque se de quien se trata.

-Eliza hija, necesito hablar contigo.

-Mi Eliza la mira y se acerca para tomar asiento, yo solo me disculpo para dejarlas solas – yo iré por las maletas, regreso luego para que puedan hablar.

-No, George tú también quédate en verdad que deseo hablar con los dos.

-Me intriga lo que la madre de mi Eliza tendrá para decirnos, se por ella que no me acepta ya que para ella solo soy un empleado pero accedo a escuchar lo que tiene que decir. Nos sentamos en la sala y ella comienza hablar.

-Yo sé, que en un principio estaba en contra de su relación ya que siento que George no es la persona indicada para ti hija.

-Mama, si vienes aquí para que cambie de parecer te diré que no lo vas a lograr.

-Déjame continuar por favor.

-Está bien.

-Bien, pues he venido a decirles que la acepto, aún tengo mis reservas pero ya entendí que tú no vas a ser feliz con nadie más, que ¡¿cómo lo se?! Bueno fui a hablar con la tía abuela, la cual me hizo entender que ustedes se aman…

Retrospectiva.

-Sara, me asombra tu visita pensé que estabas en Italia.

-Sí, pero regrese ya que tenía algo que atender con respecto a mis hijos.

-No crees que ya es tarde, para que solo llegues atender asuntos de ellos.

-No sé a qué se refiere, yo vengo a pedirle que eche al tal George ya que abuso de la confianza de la familia.

-Solo porque tú lo dices, ¡dime en que abusado! en salir con tu hija y hasta ahora te das cuenta, digo porque de eso ya tiene meses creo que hasta ya viven juntos. Hay Sara, creo que a ti se te olvido que eras madre y solo porque uno de tus hijos, decidió hacer su vida con alguien a quien no apruebas decidiste venir y destruir su felicidad.

-No tía, no es así, es que me preocupa como terminara todo esto.

-Pues teniendo una familia así es como va a terminar, veo a Eliza muy enamorada al igual que George de ella, así que no veo que termine de otra forma, dime hasta ahora que ves algo que no te gusta te acercas eso lo hubieras hecho antes, cuando ella era una adolescente ver con quien se relacionaba, con quien estaba estoy segura que ni la conoces.

-Es mi hija, claro que la conozco.

-Tanto la conoces que no te diste cuenta que ella siempre estuvo muy enamorada de George desde que tenía 15 años, ¡¿Qué cómo lo se?! Ella venia cada vez que George estaba aquí, después de que se iba siempre preguntaba por él, muy sutilmente pensando que yo no me daría cuenta de su enamoramiento, pero como no notarlo si cuando apenas lo mencionaba ella se ponía muy ruborizada. Fui yo la que le dije a Raymond que mandara a Eliza a estudiar fuera, Porque Temía que George, al ser ya un joven mayor se enamorara de alguien y se comprometiera, eso sabía que le iba a doler mucho a Eliza, así que por eso le sugerí a tu esposo que ya era hora de mandarla junto con los demás sobrinos de la familia.

Pensando que se olvidara de ese enamoramiento, pero fue mi sorpresa que George tampoco se involucró con nadie, al principio pensé que era que aún no olvidaba a mi sobrina Rose Mary, pero a los años me percate que estaba esperando a una mujer, la más importante de su vida, así que Sara te diré, si tú quieres separarlos no lo vas a lograr su amor va más allá de lo carnal de hecho, creo que es más espiritual.

George para mí es como un hijo, cuando lo trajo mi hermano como su auxiliar cosa que nunca lo trato de esa manera ya que para él era más como un hijo, el cual yo adopte después de que el falleció y no me refiero a llevar los apellidos no, sino ese sentimiento que uno da sin recibir nada a cambio, espero que eso responda a tu petición de querer que yo lo eche de la compañía.

-Tía yo, yo solo quiero ver por el bienestar de mis hijos.

-Bueno si es así, solo deja que sean felices si tu no lo fuiste por tu cobardía de dejar a Raymond y solo dejar de ser su mujer para convertirte en un mueble, bueno eso no es culpa de nadie más que tuya, solo tu tomaste esa posición pero te olvidaste de ser madre, de estar con ellos, de escucharlos, de saber qué es lo que deseaban y eso era un poco de amor de tu parte.

Hay hija, lo único que trato de decirte es que lo mejor para Eliza es George, aunque no lo creas ella es muy madura y sabe decidir bien, ella sola después de que termino sus estudios pudo haberse involucrado con alguien indeseable, sabes a lo que me refiero pero ella, es tan terca que no quito el dedo del renglón y mírala solo ve el brillo que tiene sus ojos cuando esta con él.

-Tía, pero la edad de George le lleva casi 15 años.

-¡Eso que tiene de malo! al contrario, el sabrá guiarla en la relación digo que acaso Raymond no te lleva varios años a ti.

-Pues por eso lo digo, el tiempo pasa y temo que le pase a mi hija, lo mismo que me paso a mí.

-George, no es Raymond lo sé porque lo crie yo, le di bases para hacer siempre lo correcto aunque sé que es humano, pero él la ama a diferencia de Raymond que solo se casó contigo porque lo obligaron, tu tal vez te casaste enamorada pero el no, su familia solo quería emparentar con alguien de su mismo estatus y ahí estabas tú disponible para eso. Si no quieres que Eliza pase por lo mismo déjala ser feliz, déjala que se equivoque, déjala que crezca en su relación y veras como ella, al contrario de ti será muy feliz.

-Final de la retrospectiva.

-Y pues aquí estoy, siguiendo el consejo de la tía, es verdad sé que no eres lo que quisiera para mi hija, pero si ella es feliz lo aceptare solo espero que realmente no defraudes el voto de confianza que te estoy dando.

-Señora, créame que yo amo a su hija y la cuidare como lo que es mi vida misma, así que no se preocupe que yo velare porque ella sea muy feliz.

-Eso espero, así que pues adelante ustedes decidan qué hacer con su relación aunque me gustaría mucho que se casaran, pero si no es así también lo acepto.

-¡Mama! De verdad que me sorprende tu decisión, que no lo puedo creer.

-Pues creerlo, hay otra cosa que también quiero hacer, sabes lo he pensado y creo que llego el momento de ser feliz, así que he decidido divorciarme de tu padre.

-Me he quedado sin palabras.

-Pues creo que han sido muchos años de ser un cero a la izquierda en la vida de tu padre, el por su lado y yo por el mío, que ya es tiempo de rehacer mi vida sé que él ha tenido amantes a diestra y siniestra, así que es lo mejor así cada uno podrá hacer su vida como mejor le parezca. Aunque sé, que en el momento de separar los bienes no sé qué hare con eso, yo nunca he manejado mis finanzas así que espero George, usted me ayude con eso.

-Por supuesto, puede confiar en que yo la ayudare para que siga manteniendo la vida que hasta ahora lleva, no se preocupe por eso.

-Bueno me voy, solo quise decirles lo que pienso de todo esto.

-Mama, tengo algo que decirte ¡estoy embarazada!

- De verdad, hay hija ahora si me diste una alegría muy grande, dime todo está bien.

-Sí, mira aquí tengo una foto que nos acaban de entregar de la última ecografía.

-Hay que bello, ¿de cuánto estas?

-De tres meses, ya entrados a cuatro.

-Hay hija, debes cuidarte mucho para que ese bebe nazca sano y fuerte.

-Si mami, me estoy cuidando no te preocupes estaremos bien.

Después de que la señora Sara se fue, la verdad es que sus palabras fueron para mí como un descanso de toda esa presión que tenía con respecto a nuestra relación, así que ahora solo deberé estar al pendiente de que mi Eliza este bien así como nuestro bebe.

Esa misma semana fui hablar con su padre, el cual estaba muy feliz de nuestra relación hasta ofreció regalarnos una casa, lo cual me negué rotundamente ya que compre una al gusto de mi Eliza, ella la escogió estamos en el proceso de mudarnos antes de que su embarazo avance, ya que no quiero que este presionada con nada.

-George, me dijo que fuera con la de bienes raíces para que buscara la casa que yo quisiera, mi padre ofreció regalarnos una, pero él se negó diciendo que no quería que pensaran que estaba conmigo por mi dinero, mi padre no podía creerlo cuando rechazo tremenda oferta, pero como dije don correcto jamás aceptara nada regalado.

Aunque me moleste un poco por eso, el me hizo entender que es lo mejor aunque cuando yo reciba mi herencia no sé, qué él va hacer en contra de eso, pero en su momento se verá, mi padre brinco de alegría cuando le dije lo del bebe, me abrazo y ya hasta lo anexo a su testamento, pero aunque a George no le guste nuestro bebe nacerá con una cuchara de plata en su boca, pero sé que el sabrá guiarlo para que sea un niño o niña que haga lo correcto.

-Me sorprendió como los padres de Eliza ya aceptaron nuestra relación, ahora que ellos se están divorciando yo llevare las finanzas de ambos por separado, William dice que nunca pensó que eso sucedería si ellos se morían antes de separarse, pero así es la vida. Estaba tan sumido en mis pensamientos cuando alguien irrumpe en mi oficina y es Daniela mi alumna, que dolor de cabeza.

-Profesor, sé que ya renuncio pero yo vengo a pedirle que no lo haga.

En ese momento alguien distraído entra al igual a mi oficina – Oye George, estas finanzas las he estado revisando y veo que…- hola, no pensé que estabas ocupado.

-No, Anthony no estoy ocupado es más te presento a una de mis alumnas Daniela Urquiza, Dany te presento a Anthony Andlay, él es la persona con la que te iba enviar para que te orientara en las clases privadas que me pediste.

-Clases privadas, oh si, ya recuerdo si usted puede Anthony solo dígame donde y cuando podemos tomarlas – babeando.

-He cuando quieras, esta tarde tengo tiempo.

-Yo, cuando veo que estos chicos hacen clip solo digo – bueno porque no la llevas a tu oficina y se ponen de acuerdo, es que ya no tarda en llegar mi esposa e iremos al hospital para su revisión.

-Ha sí, claro George, vamos Dany, te puedo llamar Dany ¡verdad!.

-Eh si tú llámame como quieras.

Me quedo sonriendo en mi oficina, cuando tocan y es mi pelirroja que llega ya con sus 8 meses de embarazo – mi amor, ¿Cómo te sientes?

-Bien, me siento bien pero en el camino me llamo la tía, creo que Candy ya está en labor de parto dice que la llevaron al hospital.

-William, ya sabe.

-Sí, él ya está allá.

-Ok pues vámonos después de tu revisión pasamos a ver si ya William y Candy, se convirtieron en padres.

-Está bien, pero antes podemos pasar por unas donas y una malteada.

-Eliza, la doctora dijo que no exageres con el azúcar.

-Sí, pero tu bebe me exige una dona de chocolate y la malteada siiii, anda di que sí.

-Que no te daría, si haces de mi lo que quieres.

-No soy yo, es tu hijo o hija, no se aun que es así que échale la culpa a él.

-Aun no quieres saber que es, William y Candy supieron cuando ya tenían 4 meses cual era el sexo y se notó, porque William mando a pintar todo el edificio por dentro de color azul.-Hay sí, es un exagerado hacer eso, llegamos a la clínica donde le harán la revisión a mi Eliza, al estar esperando la tomo de la mano y observo mi argolla de matrimonio aún recuerdo el momento en que le pedí que se casara conmigo.

Retrospectiva.

Este fue el día, que recuerdo que vi a mi pelirroja la primera vez en aquel rosedal cuando apenas era una adolescente, así que decidí que este era el día ideal para pedirle que se casara conmigo, pedí que en un restaurante hicieran algo exclusivo para ella, ya que por su embarazo no podemos viajar me da miedo que le pase algo en el trayecto así que preferí que fuera en un lugar más acogedor.

Llegamos al lugar a ella, le dije que íbamos a celebrar que había hecho un gran negocio el cual me había dejado muchísimas ganancias y que quería celebrarlo con ella, al final de la velada pedí un postre.

-Amor deja que yo pida el postre.

-No, ya lo pedí y es muy, pero muy especial.

-Pero si no me gusta, sabes que ahora el gusto me cambio y como cosas que jamás pensé que comería.

-Sé que te va a gustar, mira ya lo traen.

-Cuando George me dijo que ya había pedido el postre, sentí frustración ya que yo tenía ganas de una tarta de frutas, pero él ya había pedido el postre que era una especie de canastita de galleta rellena de helado, lo comencé a comer cuando de repente sentí algo extraño en mi boca, era un metal y ahí fue donde caí en cuenta de lo que era. Lo saque con mis dedos de mi boca y mire el anillo, ni siquiera podía creerlo, cuando vi que él se incoó delante de mí, tomo el anillo de mi mano y…

-Eliza sabes que te amo con mi vida, así que por esa razón te pido que me concedas el honor de ser mi esposa.

-Yo estaba en shock, jamás pensé que me lo pediría si ya vivíamos juntos que solo comencé a llorar de la emoción – si mi amor, si acepto.

-Cuando ella, me acepto yo me acerque para poner el anillo en su dedo, el cual ella no dejaba de mirar, solo se me lanzo para abrazarme y llenarme de besos, los cuales los acepte con la ilusión de que por fin seremos una familia.

Nuestra boda a un en contra de la señora Emilia, fue muy sencilla y familiar solo la gente cercana, ese día yo la esperaba en aquel jardín de aquella mansión donde a pesar de mis negativas la señora Emilia se empeñó que fuera ahí, que no iba aceptar que me casara en ningún otro lado, así que aunque me negué ella gano. Mi pelirroja llego del brazo de su padre, con un vestido espectacular de corte romano para disimular un poco el embarazo que en verdad que para esas fechas aun no crecía su vientre, aunque ella juraba que tenía una panza del tamaño del mundo, cosa que no era así o será que mi amor por ella hacia que la viera como la mujer más deseada del mundo.

-Al llegar al altar, solo no podía dejar de mirar a George es tan guapo que no quisiera desentonar para nada con la boda, hubiera deseado casarme no estando embarazada para poder ponerme un vestido más espectacular, de esos con un escote que te quitan el aliento, pero mi panza ya se nota demasiado así que tuve que optar por uno más acorde con mi cuerpo de ahora. Pero la mirada de mi George que me dio cuando me vio no tiene precio, hay lo amo tanto que me parece un sueño saber que seré su esposa de ahora en adelante, seré la Señora de Johnson ni siquiera puedo creerlo Eliza Liganz de Johnson hasta me cuesta respirar, pero en cuanto llego hasta el me da un beso en la frente y me susurra.

-¡Esta hermosa!

Hace que me derrita con solo decirlo, muerdo mi labio para no desmayarme en ese momento, hacemos nuestros votos los cuales se me olvidaron así que improvise al decirle que es el amor de mi vida pero cuando llego la hora de sus votos dijo…

-¡Oh mi Eliza!, en mis brazos toda mía, solo mía, en la misma gloria infinita que me da tu calor, tu rostro se quedara en mi memoria para siempre de este día, donde fuiste mía, solo mía y que lo anhelaba con fervor, con amor, jamás había deseado a ninguna otra mujer como a ti, Eliza mía, toda mía, si muero en este momento muero feliz estando en tus brazos, Eliza mía, toda mía.

-Yo solo sonreí, cundo me decía el poema como voto de amor, que solo sonreí cuando lo escuchaba, sé que él lo hizo para mí el día que estuvimos juntos la primera vez, me lo susurro al oído pensando que estaba dormida, pero se me quedo grabado que solo no pude sacarlo de mi cabeza.

-La fiesta fue muy amena, después de que termino mi Eliza estaba tan cansada que nos fuimos al departamento ya que la nueva casa aun no la entregan ya que pedimos que hicieran algunos arreglos para la habitación de nosotros y del bebe, pero era algo que un par de semanas iban a terminar para poder mudarnos.

Hubiera querido que nos fuéramos a nuestra luna de miel, pero el embarazo de mi Eliza se tornó a delicado por un sangrado que tuvo, ¡dios! un recuerdo esa noche que la lleve muy asustado al hospital, gracias a dios solo fue un susto pero dijo la doctora que nada de viajes y que debía descansar, ya que ella había estado demasiado activa. Si, lo sé la verdad es que los dos estuvimos demasiados activos pero el libido de ella estaba a mil, así que yo solo la complacía cosa que debía cambiar por el bien del bebe.

-Final de la retrospectiva-

Ahora, que ya estoy en los días de tener a nuestro bebe, estoy tan emocionada que ya quisiera tenerlo en mis brazos, cuando fuimos a visitar a Candy al ver a su niño en sus brazos me entro mucho nervio de verlo tan pequeño, William estaba que no cabía de lo feliz que estaba de tener a su hijo en sus brazos, me pregunte en mi cabeza ¿así estará George cuando nazca el nuestro? Pero eso solo lo sabré hasta que esté con nosotros en nuestros brazos.

Trato de ser menos celosa y posesiva, pero solo no puedo es que en verdad que amo tanto a mi hombre que solo no dejo de pensar en las tipas que llegan a la empresa y se lo comen con la mirada, ya de hecho deje de ir a la oficina porque el ya no quiere que me estrese pero ¡cómo no hacerlo! si cada socia que llega y se lo quiere tirar.

-Ahora con el embarazo de Eliza, a veces se pone insoportable más con sus celos aunque trato de tranquilizarla, pero es que cada que sabe que llega una nueva socia, quiere plantearles desde que llegan que no estoy disponible aunque no es necesario ya que yo soy incapaz de engañarla, mucho menos con alguna socia. Hasta William, ya les negó la entrada a la empresa tanto a la señora Candy como a mi Eliza, ya que ahora resulta que son súper amigas y solo anda viendo quien es la nueva zorra o prostituta millonaria como ellas las llaman.

La hora del parto se llegó, aún recuerdo cuando fuimos a una gala de beneficencia y por más que le dije a mi Eliza que se quedara a descansar ella se empeñó que iba a ir, que ni por un momento iba a dejarme a merced de esas arribistas que solo iban hacer sus donaciones por ir a verme, cosa que me causa muchísima risa cuando se pone así.

Llegamos a la gala, estábamos conversando cuando ella me dijo que necesitaba ir al baño, al voltear veo que hay un charco de agua bajo sus pies, en verdad que pensé que se había hecho del baño pero mis nervios comenzaron hacerse presentes cuando ella me tomo de la mano para decirme que había roto fuente, ¡no sabía que hacer! estaba en shock, William tuvo que llevarnos al hospital, ya que yo iba cargándola y no me sentía en condiciones de manejar, en unos 15 minutos estábamos ya en la clínica donde la recibían para llevarla a la sala de labor de parto.

-El día que di a Luz, en verdad que sentía que me partían en dos, cada que él bebe me daba patadas que quería salir sentía que me moría, solo recuerdo ver la cara de George con una palidez que jamás le había visto, estaba muerto de los nervios más cuando me llevaron al quirófano ya que no dilataba y me tenían que hacer una cesaría de urgencia. Ese día, solo pedía que mi bebe naciera bien que prometía que iba a tratar de ser la mejor madre que este bebe pudiera tener, solo recuerdo que me dijeron que me tranquilizara que todo iba a estar bien, pero la verdad estaba muerta de miedo, cuando me preguntaron que si quería que el padre estuviera conmigo, solo dije que sí.

En un par de minutos entro mi George con su traje azul y gorro, sentí un tirón cuando de repente sentí como cuando descorchas un vino muy caro, escuchando que el doctor le decía a mi George.

-Desea corta el cordón de su hija.

-Cando el doctor me dijo que si quería cortar el cordón de mi hija, sentí una clase de emoción desconocida que realmente mi corazón me corría a mil, ¡dios mío! Mi hija, me dieron unas tijeras las cuales al ponerlas en aquella tripa me dio temor de lastimarla, pero el médico me dijo que lo hiciera sin miedo que no le iba hacer ningún daño, después de cortar se la llevaron para examinarla.

Después me pidieron que saliera ya que iban a seguir con mi Eliza, tenían que cerrar su herida y limpiar todo, así que salí no sin antes darle un beso a mi mujer por ese hermoso regalo. En la sala de espera estaba toda la familia tanto de mi Eliza, como la señora Emilia con William, la señora Candy con su bebe esperando noticias, al salir todos me miraron – es una preciosa niña – todos me felicitaron y aplaudían, solo se esperaron para cuando mi Eliza saliera del quirófano, me pidieron que me fuera a descansar, lo cual me negué no podría irme sino era con mis dos mujeres.

Solo fui un momento para darle de comer a Bichi e irme a cambiarme, traer la maleta de Eliza y de mi hija, pero al entrar al departamento observe que había un silencio insoportable, sin ella lo cual me causo un escalofrió Bichi ronronea buscando a su mama – lo sé, lo sé ya en un par de días llegara se lo que sientes tanto silencio que es insoportable, pero ahora habrá más ruido te lo prometo. Miro antes de irme y observo, que a partir de ahora la historia de mi vida será muy diferente, ahora ya tengo una familia y seré muy feliz, me prometo a mí mismo que dejare todos mis miedos en la soledad de este departamento, para solo disfrutar de la nueva vida que ahora está por venir.

Cuatro años después…

La llamamos Sabrina Johnson Liganz, es un sol de niña que solo da felicidad a nuestras vidas desde que abre sus ojitos para correr hasta nuestra habitación para brincar que ya nos levantemos, no sé pero desde que nació ya no me levanto tan temprano, de hecho me cuesta levantarme por las mañanas, sino es porque ella va a gritarnos en las mañanas en verdad que me quedaría con mi mujer toda la mañana en la cama.

-Papito, mamita ya vámonos, ya quiero irme a la playa.

-Ya Sabrina en un momento nos levantamos, pero al verla observo que ya hasta trae el traje de baño puesto como su salvavidas. – Amor, ya tu hija quiere que nos vayamos – miro mi reloj y apenas son las siete de la mañana, el avión sale hasta las doce del día.

- Sabrina, deja dormir hija, anda que anoche no pude dormir.

-¡¿Qué no pudo dormir?! Como va a dormir sino me dejo descansar cosa que en verdad no me molesta, pero ahora se queja.

– Sabrina no, deja de brincar.

– Ya hija, vas a lastimar a tu mama, anda vamos para que desayunes dejemos dormir un poco a mama.

-Papito llevaremos a Bichi a la playa, porque no se va a quedar aquí solito ¿Quién lo va a cuidar?- poniendo cara de borreguito.

-Si lo llevaremos, como a donde quiera que vamos.

-Papito y cuando me llegara lo que pedí a Santa.

-Pronto mi amor, anda come tu cereal, cuando veo que entra mi pelirroja, solo le da un beso a Sabrina y después me da un beso a mí. – amor hubieras dormido un poco más.

-Con el escándalo que hace Sabrina ¡¿Cómo?! – Sonriendo- además revisare si la maleta de Sabrina esta todo antes de irnos.

Nos fuimos de vacaciones a la playa y solo observo a mi mujer hermosa como siempre recostada en un camastro, hasta parece una estatua descansando del ruido de la ciudad, esta vez Bichi viaja con nosotros ya que es inseparable de mi hija, no podemos salir sin que Bichi no vaya, tengo que hacer un esfuerzo sobre humano para convencerla de que a veces no podemos llevarlo a todos lados.

Observo a mi hija jugar con la arena y me mira con sus ojos verdes como los míos, su cabellera roja como la de su madre, saco la mejor versión de nosotros dos, -anda Sabrina, vamos un poco a la sombra te vas a quemar.

-Papito un ratito más.

-No Sabrina, hazle caso a tu papi, te va hacer daño tanto sol, anda te pondré más bloqueador sino al rato no dejaras dormir del ardor en la piel.

Acudo ayudar a mi mujer a que se levante, ya con su embarazo de 6 meses casi no se puede mover, esta vez sí quisimos saber el sexo, será niño cosa que me tiene muy contento la verdad esta vez sí lo planeamos, ya que el año pasado Sabrina en navidad, pidió a santa un hermanito, que solo decidimos que ya era momento de tener otro bebe no porque mi hija lo pidiera sino porque ya será el último miembro de la familia Johson Liganz.

Amor, con cuidado no te levantes muy rápido.

-No te preocupes, solo quiero ponerle el bloqueador a Sabrina.

-Yo lo hago, anda ven hija tu mami tiene razón con tu piel tan blanca que si sigues en el sol al rato te va arder.

Al terminar el día fuimos a cenar, en el restaurant estábamos en una mesa cuando de repente estaba una mujer en una mesa observándonos, cosa que la verdad no había notado sino es porque vi que mi Eliza se puso seria.

-¿Pasa algo?

-No, nada que de todo el mundo para ir a vacacionar tuvimos que estar precisamente en el mismo lugar que la tipa esa.

-¿De quién hablas?

-De quien va ser de Ivana.

-No me había percatado que estaba aquí.

-Hay si no te quita los ojos de encima.

-Amor, por favor sabes que ella no me interesa.

-Cuando de repente veo que la susodicha se acerca a nuestra mesa para saludarnos, aja si saludar a George.

-Buenas noches, solo vine a saludar ¿Cómo están?

-Bien Ivana, aquí de vacaciones.

-Oh que bueno, veo que la niña cada vez está más grande.

-Si ya tego cuato años.

-Sí, así es y tu igual de vacaciones.

-He si, de hecho me di una escapada con alguien.

-Cuando veo salir de la parte de los baños a mi hermano Niel acercándose a nuestra mesa, mi hija salta con alegría al verlo.

-Tío Niel, tío Niel.

-No puedo creer lo que mis ojos ven ¡Ivana anda con mi hermano Niel!, mira nada más que calladito se lo tenía y yo ni por enterada, pero de que regrese me va a escuchar.

-Que sorpresa, George, Eliza, bebe ven acá, ¿Cómo está la niña más hermosa del universo?

-Bien tío, me gusta mucho la playa.

-Te gusta la playa, si ya veo si andas bien bronceada. – Amor nos vamos – claro solo vine a saludar – bueno nos vamos nos vemos en la empresa George, de que regreses de las vacaciones, hermana nos vemos platicamos después - despidiéndose.

-Sí, claro que vamos hablar y muy seriamente.

-¿Qué?

-No, yo no dije nada.

-¿Cómo cuantos años le lleva?

-Eliza, amor no entremos en ese tema ¿quieres?

-No, solo digo que ella es mucho, pero mucho mayor que él, ajjajajajaaj tienes razón mi vida ya no diré nada, si ellos son felices yo también – dándole un beso a mi hombre, en esos labios que me llaman a besarlo.

La verdad es que no puedo pedirle más a la vida solo lo que tengo, una familia completa y feliz, llevo a mi hija a su habitación cayo rendida de tanto que jugo en la playa, nosotros nos vamos a la nuestra después de dejar a Bichi en uno de los muebles de la suite donde se la pasa durmiendo.

-Amor, tengo un antojo.

-Hay no Eliza, no creo que ya a esta hora aun haya servicio a la habitación.

-No de ese antojo.

Ella comienza a besarme el cuello, cosa que me causa que me estremezca, solo hago más que corresponder las mismas caricias que ella me ofrece, la recuesto para comenzar a besarla lento ya que con el embarazo no quiero lastimarla, así comienzo hacerle el amor despacio, sin apresurarme pero que sepa que soy de ella, así como ella es toda mía, mi Eliza, solo mía, toda mía.

FIN.

Hola chicas, ¿Cómo están? ¿Cómo la pasaron en navidad? Espero que bien con la familia, he estado tardando en subir porque como sabrán en esta época es muy difícil escribir entre la familia, las compras, la fiesta en fin. Pero ya estamos poniéndonos al día, ya este es el final de esta historia que en verdad estoy fascinada con esta idea que nació de un concurso y que hasta ahora veo terminada, como cerrando un circulo que tenía que hacer, pero muy satisfecha con el resultado esta faceta que no sabía que podía hacer como escribir en primera persona en verdad me sorprendí, pero el hacerlo me motiva a seguir con este formato.

Mil gracias por su apoyo en esta historia aunque no son los protagonistas de siempre, sé que a muchas les ha gustado y han seguido fielmente la historia así que no tengo más que agradecer por seguirme. Por asuntos personales ya no estoy en algunos grupos así que les pido por favor que me sigan directamente en mis redes sociales que aquí les dejo.

Facebook – Wattpad – Karla Andrw.

Página – Andrwkarla – Instagram –Karlaandrw – siguemeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee

Ya sabes por la XEW, Radio.

.