Esta es la escena del reencuentro entre Azize y Cevdet en el Albatros, luego de que ella se enterara de la verdad. Se que escribí esta escena un par de veces pero merecía estar en este compilado y no es exactamente igual. Espero que les guste!
Capítulo 21 "Albatros"
Cevdet contuvo la respiración al escuchar pasos en la cubierta del barco. Supo que se trataba de ella, aunque podría haber sido cualquiera, Yakup, tal vez, que a menudo iba al barco a contarle los avances de su misión…
Sacudió la cabeza al darse cuenta de que él no podía ser, Yakup sabía que Cevdet necesitaba un tiempo a solas con Azize, para reencontrarse, para poder hablar tranquilos, sin testigos de todo lo que había sucedido…
Cuando se abrió la puerta, él casi no pudo contenerse de arrojarse en sus brazos pero la esperó impaciente, ansioso…
Ella sonrió con emoción luego de cerrar la puerta y se dieron un abrazo intenso, que terminó coronado por ese beso tan esperado, ese que venían postergando y que ella había decidido no darle más, debido a que era una de sus debilidades y quería mantenerse fuerte…
Ahora había que mantenerse fuerte, pero no de él, sino con él… ya no había razones para evitarlo…
-Mi vida…- le dijo él entre besos.
-No puedo creerlo, Cevdet…-dijo y volvió a abrazarlo, sentía que no era suficiente para poder recuperar todo ese tiempo que habían estado separados.
-¿No puedes creerlo, dices? Lo has sabido desde siempre, desde el principio….
-No confiaste en mí… ¿por qué, Cevdet?
-Nunca estuvo en mis manos, querida… no fue mi decisión… además, te hubiera puesto en peligro sin necesidad…
-El que estuvo en serio peligro fue mi corazón… me has tratado muy mal, Cevdet…
-Lo se… lo siento… perdóname, Azize… no tenía otra opción… no podía soportar ver tu amor y comprensión aún sabiendo de mi traición…
-El amor nunca estuvo en duda, la comprensión sí… pero más allá de todo… aquí estoy… aquí estamos…
-Así es…- dijo él y volvió a besarla, esta vez con mayor intensidad.
-Cevdet… se que tienes que seguir con tu misión, pero no quiero que estemos más separados… me divorciaré de Tevfik… estoy tan arrepentida de haberme dejado llevar por mis celos, mi rabia…
-Lo se, lo se Azize… pero no se puede por ahora… necesito que sigas de cerca los movimientos de Tevfik… yo sé que él está relacionado con lo que me ocurrió, solo necesito encontrar las pruebas… y tú puedes ayudarme en eso…
-Estoy a sus órdenes, comandante…- le dijo con emoción y él le sonrió.
-Me alegra tanto poder sincerarme contigo… realmente lo necesitaba como el aire que respiro…
-Lo se… yo también…- dijo y se separó un poco y lo tomó de la barba con suavidad- déjame mirarte… eres tú… ¿eres tú, mi héroe, mi Cevdet?
-Soy yo, Azize…- dijo él y la apretó contra su cuerpo, besándola con tanta intensidad que Azize creyó que se quedaría sin oxígeno y moriría sin poder disfrutar del regreso de ese amor a sus vidas…
Azize se tomó un pequeño respiro y luego lo besó ella misma, empujándolo contra la pared sin darse cuenta…
-Mi vida…- dijo él entre besos apasionados que casi no lo dejaban pensar- debo ponerme a trabajar… los griegos planean algo feo y tengo que descubrir qué es…
-Lo se Cevdet… pero es algo que puede esperar un rato más, necesito tenerte conmigo… será imposible recuperar todo el tiempo perdido, pero estoy segura de que me ayudará a seguir adelante…
-Azize…
-Por favor, Cevdet… ambos necesitamos reencontrarnos… moriría por unos minutos contigo… lo haría… realmente…
Cevdet se perdió en sus ojos unos instantes y comprendió lo que ella le decía, por supuesto que no morirían si se entretenían un momento reencontrándose, pero ella lo sentía tan importante que merecía la pena arriesgarlo todo… y era cierto que no pasaría nada si se demoraba un rato más…
-Déjame quedarme un rato contigo, aunque sea mirándote a los ojos…
-Esta bien… siento que no puedo negarte nada, mi vida…
-¿Acaso soy yo la única que quiere y necesita estar cerca?
-Por supuesto que no, pero este tiempo me he acostumbrado a anteponer el deber antes que mi vida personal…
-Olvidemos el deber por un momento, seamos otra vez Azize y Cevdet de Salónica… esposos, amantes… cómplices…- le dijo con una sonrisa y él alzó las cejas.
Azize sintió las manos de él deslizándose hacia abajo, levantando su vestido y cerró los ojos. Él la hizo sentar sobre la mesa y la besó con intensidad.
De pronto, Cevdet sintió que todo el deseo que llevaba años sintiendo, se liberaba, porque, aunque ellos habían compartido un momento casi mágico un par de meses atrás, las condiciones eran distintas, él no estaba siendo honesto con ella… y en un punto, aunque se había dejado llevar, eso no había sido igual…
Ahora, como ella había dicho, volvían a ser Azize y Cevdet de Salónica…
Azize rio a carcajadas cuando él luchó con su ropa para reunirse con ella, un breve rato después. Y sintió que sus manos la quemaban de tanto que era su anhelo por sentirlo sobre su piel.
Cevdet la tomó entre sus brazos y se inclinó hacia delante para besar su vientre. No lo había hecho aún desde que se había enterado de que su hijo venía en camino y había deseado hacerlo.
Ella cerró los ojos, disfrutando de la caricia también esperada por ella. Pero él siguió ascendiendo y se entretuvo con su pecho y Azize apretó los labios para no reaccionar, pretendió concentrarse en cuando se reencontraban y los niños estaban cerca, por lo que no podían hacer ruido y se amaban intensamente y en total silencio.
-Cevdet…- dijo en voz bajísima, llamándolo- por favor…
Él no le hizo caso durante unos segundos, demasiado enfocado en sus necesidades. Ella siempre había sido adictiva para él y la última vez se había quedado con ganas de disfrutarla más…
La miró a los ojos y ella lo atrajo hacia su cuerpo y lo besó. Cevdet pudo percibir su estremecimiento cuando él la sintió parte suya, finalmente.
-Te amo… te amo, Azize…- le dijo mientras intentaba que ambos alcanzaran el máximo placer.
Los minutos parecieron horas y una vez que ambos pudieron experimentar el clímax, él la sostuvo en sus brazos, besándola tiernamente…
-Azize…- le dijo él apretándola entre sus brazos, sin querer moverse de allí.
-Ya sé, Cevdet, debo irme…. tienes una misión que cumplir… y yo también...
-Así es… pero quería decirte que he sido muy feliz de compartir esto contigo…
-Yo también, mi héroe… mi comandante…- le dijo y besó sus labios.
Muy a pesar de ambos, se separaron y comenzaron a vestirse. Cevdet le sonrió con complicidad cuando ella se cubrió el cabello…
-Estaré pensando en ti…- le dijo a modo de despedida.
-No me alcanza solo con tus pensamientos, Cevdet… necesito a mi marido, a mi hombre… no me importa estar casada con Tevfik… tú eres mi único amor… por favor prométeme que estos momentos no dejarán de existir…
-Azize… no puedo garantizarte nada…
-Yo no te pido que dejes tu misión de lado por mí… aunque créeme que me gustaría hacerlo… ya hemos desperdiciado muchos años de nuestra vida…
-Azize…
-Pero sí merezco que cada tanto me dediques un momento, a solas, solo nosotros y nuestro amor… ¿estamos de acuerdo?
-Así es…- dijo él, sabiendo que además de que ella tenía razón, él quería complacerla.
-¿Lo prometes?
-Prometido…- dijo él y la abrazó y besó sus labios brevemente porque sintió que corría peligro de que todo volviera a comenzar…
Azize respiró el aire salado al salir del barco y sonrió. Entre tanto odio, tanto dolor, aún existía la esperanza de ser feliz junto, no solo a su familia, sino al amor de su vida…
Bueno, hasta aquí llegamos! Gracias por seguir leyendo!
