Capítulo 8
La noche pasó "tranquila" para la legión, por lo menos lo mejor que se podía después de la reunión para repartir a los únicos gitanos en la legión en los escuadrones, Eren por otra parte no pudo pegar un ojo en toda la noche, si cerraba los ojos, aunque sea un milisegundo escuchaba gritos espantosos como si estuvieran torturando a un animal. La mañana llegó y una muchacha castaña abrió sus ojos esmeraldas, cuando estuvo completamente despierta su vista se enfocó en los pies de su cama ahí estaban sus dos hermanos, esos dos debían preocuparse por sí mismos. Los hermanos se despertaron.
―Que bien que despertaste moco –dijo Filly con una media sonrisa.
―Nos diste un buen susto –dijo Killy de la misma manera.
―Oigan tuve una pesadilla horrible –dijo mientras se iba levantando poco a poco –soñé que el intento de comandante de Erwin nos había puesto en escuadrones separados, y que a mí me habían puesto en el escuadrón del enano sangrón de Levi –mientras ella hablaba sus hermanos hacían señas para que se callara.
―Pues tampoco es de mi agrado tenerte conmigo "Chatita", pero eres mi maldita responsabilidad a partir de ahora –dijo una voz siniestra a su espalda.
Alexandria asustada se dio la vuelta para encontrarse con la mirada sombría de Levi algo perturbada estaba por desmayarse de nuevo, Filly fue rápido y la atrapo antes de desmayarse de nuevo.
―No te desmayes moco –dijo Filly sacudiéndola para que despertara.
―Déjate de teatros "Chatita" apresúrate –dijo Levi retirándose de la habitación.
Otra vez con la mención de ese maldito apodo se incorporó violentamente dispuesta a darle tremenda cachetada que recordará el resto de su vida, pero antes de correr a darle su merecido sintió un fuerte agarre en su cintura viendo a su hermano Killy sosteniéndola.
― ¡Suéltame! ¡Suéltame! ¡Killy! –exigía Alex tratando de zafarse del agarre de su hermano.
― No hagas ninguna locura moco.
― ¡No es una locura! ¡Solo lo quiero muerto!
―Eh, eh, eh, tranquila niña salvaje yo también quiero matarlo, pero debemos calmarnos –dijó Filly enfrente de ella.
―Lo dice el más tranquilo, anoche casi te lanzabas contra el comandante –dijo Alex de forma recriminatoria.
―Sí, estaba enojado, pero creo que tiene razón –eso ultimo lo dijo en un casi susurro haciendo muecas de querer vomitar –odio tener que admitirlo –dijo derrotado con una carita de tener diarrea.
―Filly, sabes que no voy a poder soportarlo –dijo Alex con suplica en sus ojos.
―Lo sé moco, pero no tenemos elección si no queremos que nos entreguen a la policía militar estamos con la soga al cuello –dijo Killy que dejo de agarrarla por la cintura para abrazarla –yo tampoco estoy contento con esto, pero debemos hacerlo.
Alexandria dirigió su mirada a su hermano peli plata sabiendo que él era el de las decisiones firmes en esa familia, ¿Por qué cambiaba de opinión tan de repente? ¿Por qué ahora le haría caso a Erwin?, pero cuando lo vio a los ojos, lo supo… así que no tenía otra opción más que obedecer.
Alexandria estaba caminando con el ceño fruncido por los pasillos del cuartel de la legión, tenía que tener el estómago de acero si quería convivir tranquila con el que consideraba el ser más despreciable del planeta, lo que debía soportar por su familia.
Iba cruzando la puerta para salir al campo de entrenamiento y su recibimiento fuel ser lanzada al suelo de una patada.
―Te dije que no me hicieras esperar "Chatita" –dijo esa voz tan desagradable para ella.
Se levantó lentamente para ver a Levi frente a ella junto a todo su escuadrón que la veía con desconfianza y pena, pero Auruo la veía con burla algo le dice que ese sujeto iba a ser un dolor de muelas por el tiempo que estaría ahí.
―Ustedes comiencen con el entrenamiento habitual, mientras que tú –dirigió su vista a Alexandria –empieza a correr.
― ¿Cómo dices? –preguntó ella con la ceja alzada.
― Lo que oíste "Chatita" comienza a correr 20 vueltas alrededor del cuartel si es que quieres comer –le advirtió Levi para después darse la vuelta y entrar al castillo.
Alexandria tenía la cara llena de rabia y con los puños apretados, ese maldito, despreciable, engreído, baboso, idiota, sin pelotas de Levi está poniendo a prueba su paciencia solo porque sabía que tenía prohibido golpearlo, quería que mostrara a esa chiquilla salvaje que de seguro se lanzara a golpearlo como lo hacía en el subterráneo, pero no le va a dar ese gusto. Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando vio a Auruo frente a ella con una sonrisa de superioridad.
―Ya escuchaste chatita, empieza a correr –dijo con un tono burlón.
La respuesta que recibió fue que Alexandria lo tomo del brazo para levantarlo y estrellarlo contra el piso ante la atenta mirada de todo el escuadrón, se agachó, lo tomo por el cabello y lo levanto hasta la altura de su rostro viendo que se había mordido la lengua.
―No… me llames… chatita –dijo de manera fría para volver a estrellar su cara contra el piso.
Lo dejo inconsciente para levantarse y empezar a cumplir la orden que le dio su "Capitán de escuadrón" UUUGGGG le enferma nada más de pensarlo.
― ¿Está bien? –preguntó Eren al ver que Auruo no se movía.
―Creo que si –dijo Petra al ver que una pierna convulsionaba.
Dejaron de ponerle atención a Auruo para ver a la muchacha trotar, Alexandria estaba furiosa primero Levi que le llamaba por ese sobrenombre que es un trauma para ella y más desde que la dejó abandonada a su suerte para que ahora su mala imitación la llamara de la misma manera, "Ayúdame Dios", esa era su plegaria para no matar a nadie.
Filly estaba caminando para dirigirse al "laboratorio" de la Capitana Hange, lo que debía hacer por su familia soportar a gente que los depreciaba, él no era un líder ni servía para investigaciones, él era un peleador de las calles no servía para nada más.
Abrió la puerta que conducía al laboratorio y lo que vio lo dejó tan shokeado como la primera vez que entro a las peleas, papeles regados por todos lados, frascos con sustancias que no tenía ni la menor idea de lo que contenía y tampoco quería saberlo, muchas muestras de cristal, al parecer del titán de Annie Leonhart, chica lista, al menos supo cómo quedarse permanentemente callada, finalmente vio a su superior dormida en el escritorio sobre unos documentos que ahora se encontraban babeados, bueno talvez podría huir aprovechando que estaba dormida.
Estaba caminando de puntitas, pero en un mal paso piso algo que lo hizo resbalar haciéndolo caer de espalda creando un alboroto total en el laboratorio, lo que hizo que Hange se despertara sobresaltada poniéndose en pose defensiva.
― ¡¿Quién?! ¡¿Cómo?! ¡¿Dónde?! –dijo Hange exaltada en pose de combate buscando al intruso, vio en el suelo y se encontró a Filly en el suelo con una mueca de dolor - ¡¿Filly?!
―Hola capitana Hange –dijo Filly con una sonrisa nerviosa – "Se supone que el moco es el escandaloso".
― ¿Qué haces aquí?
―Me dijeron que estaría aquí para que me indicara mis labores –dijo aun en el suelo.
―De acuerdo número uno: levántate, número dos: me ayudaras a revisar las anotaciones de los experimentos que hice antes de que murieran Sony y Bean –esto último lo dijo moqueando y sollozando de manera exagerada.
― ¿Anotaciones? –dijo con miedo mal disimulado.
¿Por qué miedo? Aprendió, pero eso fue hace años, después de lo que pasó con "Dalila" no volvió a tocar un libro en su vida, incluso volver a pensar en esa mujer lo enfermaba, aunque quisiera quitarse lo baboso no entendía ni una sola palabra, volvió a ser el bruto salvaje de antes, tenía que inventar algo para no revisar hojas con letras.
― ¿De qué se trataron sus experimentos?
Se estaba incorporando, pero se cayó de sentón cuando Hange invadió su espacio personal poniendo su rostro Muy cerca del suyo con unos ojos locos.
―Ya decía yo que tenías cara de querer saber…
"Me voy a arrepentir de esto"
Killy estaba frente a su superior que era ligeramente más alto, se sentía incómodo porque admitámoslo Mike es un hombre guapo, aunque no era su tipo, lo que lo ponía incomodo es que lo es lo estuviera olfateando como un perro por todos lados, cuando por suerte terminó de olerlo lo miro y eso lo inquieto aún más ya que lo veía con desconfianza como si fuera a cometer un crimen en ese mismo momento.
Mike miraba al pobre chico que en esos momentos estaba temblando como un pequeño gatito y una carita de espanto.
― Comienza con el mantenimiento de los TODOS los equipos dañados.
― ¿Qué?, yo pensé que… -no pudo terminar ya que fue interrumpido.
― Que comiences con el mantenimiento dije.
Dada la orden salió de la habitación en la que estaba junto con Killy, cuando Killy se quedó solo vio la cantidad de equipos dañados y se dio cuenta que tardaría siglo y pico para terminar de darle mantenimiento adecuado a los equipos de maniobras.
Mientras trataba de darle mantenimiento y digo trataba porque esos equipos estaban literalmente destruidos, perdió la cuenta de cuánto tiempo estuvo ahí en esa oscura habitación arreglando lo mejor que podía los equipos, pero en todo ese lapso de tiempo venían varios soldados con varios equipos que se le dañaron en el "Entrenamiento" diciendo "oye gitanillo arréglalos" y se los tiraban con el resto de equipos dañados, se sentía como las mujeres de su pueblo que eran esclavizadas por miembros de la nobleza o el culto de la muralla.
El culto, no había pensado en eso en varios años, el estar en esa secta de locos que adoraban un enorme pedazo te piedra lo convirtió en lo que es ahora, eso era lo único que agradecía de esos primeros cinco años de su vida.
Tardo TODO el día que no le permitieron desayunar, almorzar, aunque estaba acostumbrado al hambre y volver a sentirlo con más intensidad era abrumador solo Mike tuvo misericordia cuando vio que se estaba desmayando del hambre y le dio permiso de cenar.
Fatigado fue arrastrando los pies hasta el comedor que estaba desolado a excepción de sus hermanos que se miraban igual o más fatigados que él, Filly con una expresión de cansancio y con unas ojeras bien marcadas mientras que Alex estaba sudada, sucia de lodo, con el pelo enmarañado cubierto de paja y el rostro "algo" hinchado y moreteado.
― ¿Y a ustedes que les pasó?
― Ese maldito sangrón –dijo Alex con un tono sombrío.
―Esa mujer está más loca que yo –dijo Filly con tono cansado - ¿Y a ti que te pasó?
―El nariz de perro…
Los tres se sentaron para comer su porción de comida.
―Cuenten sus penas hermanitos –dijo Filly –Alex tú primero, dame una buena explicación del porque tienes la cara como Santo Cristo.
―no exageres solo son moretones, primero comenzó con una patada de bienvenida, luego me ordena que le dé 20 vueltas al cuartel si es que quería almorzar, su mala imitación se burla de mí y…
La vieron bajar la cabeza con su cabello desordenado, sucio cubriendo sus ojos de derramaban lágrimas y sus manos hechas puños, eso les hizo recordar la época oscura que pasaron en ese agujero.
―Cuéntanos moco, para eso estamos entre hermanos.
Alex se sentía apenada por contarle ese tipo de episodios a su hermano mayor, sabía que eso terminaría mal, con una mirada de tristeza empezó a relatarles lo que le sucedió.
Flash Back…
Alexandria había terminado de correr sus 20 vueltas, cansada y agobiada decidió tomar un descanso sentándose en una caja que había ahí, se quedó quieta por unos momentos para tratar de normalizar su respiración, había terminado antes de la hora del almuerzo y moría de hambre lo que la sacó de sus pensamientos fue sentir una bota en la espalda medio alzó la mirada y se encontró con Levi que la miraba como si fuera una escoria más.
― ¿Quién te dijo que podías descansar?
―Ya terminé de correr, así creo que sí puedo comer.
―Terminaste antes, por lo que podrás encargarte de la limpieza de las caballerizas.
― ¡¿QUÉ?!
―A parte de salvaje, sorda, si quieres comer tendrás que limpiar los establos, te recomiendo que comiences ahora.
Levi la dejo sola, Alexandria se levantó para dirigirse a los establos una vez ahí vio una algunas cosas con las que podía limpiar y así se la pasó todo ese tiempo limpiando los establos.
―USH es tan frío, egocéntrico, grosero, sangrón, aprovechado, cobarde… inteligente, tierno, amable, guapo… -al inicio lo dijo con rabia, pero después lo dijo con un aire soñador recordando la época donde eran amantes secretos –ahhh debo de estar loca ¿no creen?
Lo que recibió por respuesta fue un relincho de uno de los caballos, ahora si estaba segura de que se había vuelto loca por estar hablando con caballos, pero para ser sincera le agradan más que los seres humanos.
―sí creo que estoy loca, ¿Cómo es que aun puedo sentir algo por él después de lo que me hizo?, pero creo que es como dicen, en el corazón no se manda, a pesar de lo malo, en ese entonces siempre me hizo sentir amada cuando la mayoría me hacía sentir como mierda, cuando quería rendirme él me daba fuerzas para levantarme y luchar, cuando todo era oscuridad y sin felicidad él me acaba una sonrisa –todo eso lo dijo con la tristeza reflejada y una voz nostálgica –pero eso fue el pasado, lo perdoné y estoy tranquila conmigo misma, pero no volveré a caer ante él.
La contestación fue otro relincho por parte de los caballos.
―Tienen razón, debo mantenerme firme y no darle el gusto de comportarme de como aquella chiquilla salvaje enamoradiza que conoció en el pasado.
Estaba tan concentrada en hacer su trabajo para que "Don de la limpieza" no tuviera excusa para castigarla por un trabajo mal hecho, porque ya conocía ese jueguito suyo, había limpiado los espacios de los caballos, estuvieron tranquilos durante el proceso de limpieza, pero había uno que no paraba de relinchar porque aún no aseaba su espacio por eso pudo reconocer a quien pertenecía ese caballo.
―ya voy, ya voy, se ve que eres igual a tu dueño –abrió la puerta del corral y lo sacó –quédate aquí quietecito mientras yo limpio tu espació.
No estaba tan sucio.
―No sé de qué te quejas, pero considerando quien es tu dueño no me extraña… bien termine. ¿Contento?
El caballo volvió sin objeciones.
―Genial, ahora a esperar a Levi y al fin podré comer algo.
―Creo que no podrás hacerlo "Chatita" –dijo una voz desconocida.
Asustada dirigió su mirada a la entrada de las caballerizas y vio a tres soldados más grandes que ella, la manera en la que dijeron ese apodo y la forma en como la miraban la recordaba los días más oscuros que pasó en los burdeles del subterráneo.
― ¿Qué te pasa "Chatita"? Nunca te enseñaron a responder cuando los hombres te hablan.
― Y a ti se nota que no te enseñaron a respetar a las mujeres.
―Tú lo has dicho Mujeres no a Rameras como tú.
―Tal vez lo sea, pero ahora no soy nada de eso, mi vida pasada…
El soldado que la había llamado Ramera se había posado frente a ella en una pose galante.
―Puedes ponerle vestido a un cerdo, pero seguirá siendo un cerdo, aunque en tu caso es podrás ponerle ropa decente a una prostituta, pero seguirá siendo una prostituta.
Se sintió intimidada por la forma en que la miraba y cuando sintió a los otros dos a su espalda, intento correr, pero uno de los mastodontes la tomó por detrás.
―Dime "Chatita" ¿Cuánto me cobras por un buen rato? –dijo acariciándole el rostro.
―Déjame ir –hablo en un susurro frio casi inaudible.
― ¿Desde cuándo te molesta esto? Me dijeron que tu madre era de las más solicitadas, supongo que tú también, no te andes del rogar preciosa, se perfectamente cómo son las de tu clase, les encanta que las miren que las toquen, las muecas de satisfacción en su rostro pidiendo por más cuando se corren como perras en celo y eso muñeca es lo que eres tú –dijo con la voz ronca, mirando su cuerpo con lujuria, su mirada oscura llena de deseo la asustó de sobremanera recordando ese evento que le provocó un trauma en su pasado, algo que no le había contado ni siquiera a sus hermanos, se quedó perdida en la realidad hasta que sintió una mano acariciando sus muslos ¡YA NO MÁS!
― ¡Dije que me sueltes! –exclamo dándole un golpe en la entrepierna al asqueroso que estaba frente a ella.
Ya no le importaba si iban a quejarse con Levi o con el Comandante no iba a pasar por lo mismo dos veces, sacó el lado salvaje que tenía dando golpes y patadas para sacarse de encima a los otros dos cerdos que tenía a su espalda, creyó que se había librado de ese problema hasta que sintió un jalón de pelo, uno de esos tipos la tomó por el cabello y la tiró a la paja de una cachetada, un poco desorientada por el golpe logró distinguir al soldado que se le insinuó, se notaba furioso, la volvió a tomar por el cabello de manera brusca sacándola a la fuerza de las caballerizas hacia la parte de atrás, los caballos con el escandalo se asustaron aunque el caballo de Levi era el que hacía más escándalo, le taparon la boca a Alexandria para que no gritara.
Cuando se asegurarán de que nadie los estaba viendo el tipo le volvió a dar una cachetada para después tomarla por el cuello casi ahorcándola.
― ¡Escúchame bien ramera de quinta!, no, tu no vales ni siquiera un quinto, no te hagas la digna porque no te queda, más te vale ser buena chica con nosotros, te aseguro que te la vas a pasar bien.
― Si no me sueltas en este momento le comunicare de esto al comandante –hablaba con algo de dificultad debido a que aún la agarraba por el cuello.
Haber dicho eso provocó que esos soldados tuvieran sonrisas burlonas.
― Creo que aún no has entendido bien tu posición Chatita, ¿A quién le van a creer? ¿A tres soldados que se desempeñan con excelencia en el campo de batalla o a una gitanilla que salió de las alcantarillas?
― El que sea gitana no cambia el hecho de que ahora soy soldado de la legión.
Lo que recibió con eso fue otro golpe, pero esta vez directamente en el rostro y con el puño.
―Se nota de verdad que eres bruta, TÚ-NO-ERES-SOLDADO –recalcó esa oración como si estuviera explicándoselo a una retrasada –y nunca vas a serlo Chatita no te andes haciendo la digna cuando eres el vivo retrato de la puta de tu madre y que se te quede muy bien grabado esto, ¡No creas que por llevar el uniforme vas llegar a ser algo más que una asquerosa y miserable gitana vagabunda! –exclamó para luego lanzarla al lodo como si fuera una basura.
Después de decir esas palabras esos tres soldados se retiraron dejándola sola entre la suciedad, como había sido siempre y como iba a ser siempre.
Fin Flash Back
Alex tenía la mirada perdida en algún lugar del comedor mientras ignoraba la escena que estaban montando sus hermanos, Killy estaba tratando de sostener a Filly que tenía un cuchillo que saber de dónde lo sacó y con una mirada de Asesino en serie que podía hacer competencia con la de un hombre que conoció hace mucho tiempo y que se tomó el papel de guardaespaldas cuando bailaba en los burdeles desde que le pasó "Cierto evento".
― ¡Dime sus nombres Moco! ¡Yo los mato! ¡Yo los mato! –gruñía como perro rabioso.
― Cálmate Filly –dijo Killy tratando de afianzar más el agarre.
― ¡¿Qué me calme?! –exclamo Filly con la cara roja de la ira.
― Filly, sabes bien que nada ha cambiado desde que salimos del subterráneo –dijo Alex con resignación.
―Moco ya lo sé, esa es la forma en la que es tratado nuestro pueblo desde hace varias generaciones, pero eres mi hermanita y no tolero que te traten así –dijo con dolor inyectado en los ojos, para eso era su hermano mayor, para protegerla.
―Filly, se cuidarme sola tú has dejado tu vida por protegernos a nosotros.
― Por ponerle atención a mi vida termine peor que desdichado.
Eso provocó que sus hermanos le dieran una mirada triste, al parecer no ha superado lo de "Dalila" siempre creyeron que ella era su felicidad, pero resultó ser su maldición.
―Filly, lo importante es que estoy bien ya estoy acostumbrada a eso, no debes alterarte ni hacer esas escenitas por cada pequeña cosa que nos pasen a Killy o a mí.
―El moco tiene razón te harás más viejo si te preocupas de más, además Filly sabes muy bien que solo hay lugar en esta familia para una reina histérica –dijo Killy señalándose así mismo con un elegante movimiento de mano.
Eso por lo menos les sacó una risa a ambos para aligerar el ambiente, Filly le dirigió una mirada a Alexandria asegurándole que trataría de controlarse.
―Ahora Filly, cuéntanos tu desgracia –dijo Alex dándole la palabra a su hermano mayor.
Filly les comenzó a relatar el episodio con Hange, cuando terminaba de hablar y le decía que debía revisar sus apuntes le preguntaba otra cosa sobre sus experimentos preguntaba otra cosa y así empezaba de nuevo, los ojos irradiaban locura a la hora de hablar de titanes, ella hablaba, hablaba y hablaba que hasta ya se aprendió de memoria todo lo que ella sabía sobre titanes y la mera verdad se le hacían muy interesante y todo por no querer leer hojas con letras.
―Déjame ver si entendí, te la pasaste escuchando TODO el día la palabra titanes solo porque no querías leer un informe sobre ellos –dijo Alexandria incrédula, definitivamente su hermano era el rey del drama.
―Sabes muy bien que no se leer ni escribir, volví a ser un analfabeto desde aquella vez.
―Y luego dices que no eres dramático, mira lo que te hizo esa mujer fue horrible, pero no eso no signifique que desperdicies tu vida lamentándote por esa asquerosa que no lo merece Dios quiera que ya esté muerta para que reciba su justo castigo, mira Filly aunque no sea diferente el trato que recibamos no sea diferente debes aprovechar para que todos podamos iniciar de nuevo –dijo Killy a su hermano con una voz firme y tranquilizadora.
Filly le dio una mirada a su hermano dándole una promesa silenciosa de que lo iba a hacer. Killy parecía ser el único cuerdo que quedaba en esa familia, Filly es la fuerza y el cabecilla de familia, Killy es el sensible que siempre sabía que decir en los momentos de crisis y el más frágil emocionalmente, Alexandria es la que siempre velaba por el bienestar de ellos y la salvajita que los defendía con uñas y dientes, mientras que Darry era el hermanito al que tenían que proteger para que no pasara lo que ellos pasaron de niños.
Killy termino contándoles su relato de que no podía hacer milagros con los equipos de maniobras prácticamente destruidos, eso tranquilizó a sus hermanos de que no la había pasado tan mal como ellos.
―Recuerden hermanos, debemos estar unidos si queremos vengar la muerte de Darry, perdimos a Dekal y Tony, pero ellos dieron sus vidas al apoyarnos en ese momento tan difícil por lo cual se merecen todo nuestro respeto… por Dekal y Tony –dijo Filly levantando un vaso con licor siendo seguido por sus hermanos –será mejor que descansemos para continuar con esta tortura mañana.
―Descansen…
Se despidieron los tres para retirarse a sus dormitorios, sin darse cuenta de la persona que había estado escondida y que había escuchado toda absolutamente TODA la conversación.
Después de haberse despedido de sus hermanos se había desviado del camino para salir del castillo, afortunadamente estaba sola en esos momentos solo quería lavarse el cabello y tratar de recomponer su cara por suerte había un balde con agua, cuando termino se quedó mirando el cielo nocturno para poder olvidarse del mal rato de pasó ese día, la hacía revivir la parte más oscura de su pasado, estaba tan distraída que se sobresaltó al sentir una mano en su hombro se había girado violentamente para darle un golpe, pero su mano fue detenida por la persona que amaba a la que desea sacar de su mente y su corazón.
― ¿Quiénes fueron? –fue lo que pregunto Levi con una mirada que te podría mandar cuatro metros bajo tierra.
― ¡¿Qué haces aquí?!
― ¡Respóndeme lo que te pregunte! ¡¿Quiénes fueron?!
Al ver que Levi no la iba a dejar ir hasta que le respondiera no tuvo otra opción.
―Tres papanatas, además eso a ti que te importa.
―Me importa porque eres mi maldita responsabilidad.
―Mira, uno: eso me pasa siempre, dos: se cuidarme SOLA, tres: deja de meterte en mis problemas y déjame sola.
Alex logró zafarse del agarre para sentarse en un pedazo de tronco que había ahí necesitaba meditar, estaba tranquila hasta que sintió a Levi sentarse junto a ella.
― Te dije que me dejes sola.
― Lo mismo te dije aquella vez y tú nunca me dejaste solo, así que solo te devuelvo el favor.
Era increíble que le recordara eso en esos momentos de su vida, los primeros meses en los que estuvieron viviendo juntos no fue todo color de rosa, hubo dificultades, pero siempre pudieron superarlas, un comerciante los había estafado y Levi se puso tan molesto que estuvo fuera de casa por un día entero preocupada había ido a buscarlo y lo encontró en el techo de un edificio aún estaba cabreado por ese comerciante que le pidió que lo dejara solo porque no quería desquitarse con ella, Alexandria no lo dejó solo a pesar de sus insistencias, el estar entre sus brazos era la sensación más maravillosa que hubiera podido sentir en su vida.
Sacudió su cabeza antes esos pensamientos, se froto los brazos al sentir la brisa nocturna sintió que Levi le colocaba su chaqueta sobre los hombros y eso no ayudaba en nada al bienestar emocional de Alexandria.
― No lo hagas por favor, solo harás que crea que te importo.
Levi no contestó, pero era verdad ella le importaba aun le guardaba algo de cariño por todo lo que vivieron juntos, el haber escuchado lo que le hicieron esos tres soldados de pacotilla no tiene nombre Alexandria en esos momentos es cuando se reprochaba mentalmente por haberle dicho "Chatita" sabiendo que eso le trae malos recuerdos.
― Cuando me fui… ¿Seguiste bailando? –preguntó con algo de curiosidad.
―Algunas veces, los tiempos se pusieron difíciles que bailar era la única manera de poder comer un poco –dijo ella con la mirada baja –todo era horrible allá abajo, hubo varios que querían comprarme, pero Filly no lo iba a permitir, no iba a permitir que me compraran para casarme a la fuerza y ser esclava.
― Entonces porque no casarte con algún hombre de tu pueblo, así al menos hubieras estado segura –lo dijo sin pensar, pero eso le revolvió el estómago de pensar que en esos años ella pudo haberse casado.
― Levi, sabes que ya no puedo… en mi pueblo la virginidad es muy importante para una mujer y yo te la entregue a ti –Alexandria se había entrego a él por amor, pero él nunca la amo –sin ser virgen no podré casarme a menos que haya alguien dispuesto a hacer el sacrificio de juntarse con una mujer impura… -lo último lo dijo algo cohibida como si de verdad se sintiera sucia.
― Lo siento –se disculpó, pensando en que él era el culpable de que ella no pudiera hacer su vida.
― No lo digo por ti, es solo que… -la voz se le quebró, Levi se preocupó al ver que sus ojos se estaban cristalizando.
― Ellie… dímelo.
Ella abrió los ojos de sorpresa, "Ellie" ese sobrenombre no era nada común con su nombre, solo él le decía así para hacerla sentir especial. Con las lágrimas corriéndole por el rostro, pero usando un tono de voz firme le iba a decir lo que se lleva guardando tantos años.
― Soy impura porque me violaron hace tres años en el subterráneo –soltó de golpe para levantarse la camisa exponiendo la marca de pertenencia que llevaba en la cintura.
La habían marcado como ganado.
― ¿Eso era lo que querías escuchar?, que después de que te largaste dejándome sola cuando trataba de conseguir algo de tragar bailando en un burdel, que me violaron para ver si servía para algo además de bailar, ¡Que me marcaron como vaca para que todos supieran quien me lo hizo!, pues ya lo sabes –las lágrimas corrían por su rostro, ya no podía seguir haciéndose la fuerte delante de él, se levantó bruscamente para retirarse.
Estaba caminando cuando sintió que Levi la tomaba de la mano, ella se giró y le dio una cachetada.
― ¡¿Qué parte de déjame en paz no entendiste?!
― ¡Deja de ser agresiva!
― Cállate, ¡Deja de dejar de fingir que te importo! No te importó todo lo que vivimos juntos, no te importó todo lo que hice por ti, prácticamente tú fuiste el que me vendió cuando me abandonaste, te lo dije ¡Te perdone! Con la esperanza de no tener que verte más y estar tranquila, pero no puedo, el verte solo me recuerda que toda la esperanza que tuve en esos años no era más que una simple mentira tuya.
― Ellie...
Lo que recibió por respuesta fue otra cachetada.
― ¡Eres un engreído y un sangrón! –exclamó para luego quitarse la chaqueta de sus hombros y arrojársela a la cara.
Alexandria se alejó lo más rápido que pudo para que él no tuviera la oportunidad de volver a alcanzarla y ponerla en una posición de debilidad que no quería mostrarle, cuando estuvo lo suficiente mente lejos se recostó en una de las paredes del castillo, tomándose los cabellos con frustración se dejó caer derrotada ante la manera que él se había comportado con ella.
― ¿Por qué cada vez que intento escapar ¡Logra confundirme de nuevo!?
La mañana había llegado, los varones Valerius estaban tranquilos, pero sabían que algo andaba mal con su hermana Filly se estaba conteniendo para no exaltarse y preguntarle a ese moco que demonios le pasaba.
Para Alexandria era imposible evitar a Levi, ahora por lo menos entrenaba de una manera normal, podía darle mantenimiento a su equipo de maniobras sin interrupciones.
Durante varias semanas fue igual para los hermanos, Filly evitaba leer porque no quería quedar como un bruto, Killy seguía en mantenimiento de los equipos de maniobras y Alexandria para evitar a Levi se mantenía en las caballerizas.
Habían decidido evaluar el progreso de los Valerius con el equipo de maniobras, lo pasaron con excelencia. Los Valerius volvieron a tomar el almuerzo juntos en una de las mesas más apartadas y al terminar decidieron tomar un descanso fuera del castillo.
―Oigan estoy muerto –dijo Killy con cara de cansancio.
― ¿Cómo les ha ido con sus escuadrones?
― Creo que me agradan más los caballos –dijo Alex con un puchero.
― Esa bodega es como volver al subterráneo.
― Admitámoslo hermanos, no estamos hechos para ser soldados.
Los tres disfrutaban de ese momento de tranquilidad entre ellos hasta que escucharon el galopar de caballos fueron al lugar donde se escuchaba y vieron a varios soldados de la policía militar.
― ¿Qué hacen ellos aquí?
― No lo sé, ¿Será que vienen por nosotros?
Antes de sacar más conjeturas alguien les habló por la espalda.
― Valerius.
Al voltear vieron al comandante con una mirada muy seria.
― Acompáñenme.
Los tres lo siguieron a su despacho y en él estaban Mike, Hange, Levi y varios soldados de la policía militar junto con un capitán que no conocían.
― Entonces no era mentira, los hermanos Valerius soldados de la legión –dijo con burla el capitán de la policía.
― ¿A qué se debe su presencia? –cuestiono Erwin.
―Que ustedes están en problemas, con la soga al cuello, el aceptar a Gitanillos como estos en un cuerpo militar es una ofensa para el Rey, aparte de toda la masacre que causaste en el distrito Stohess.
― Ya habíamos dicho que la incorporación de los Valerius era necesaria y lo sucedido en Stohess fue necesario para capturar al traidor dentro de los muros.
―No importan las razones sino las acciones y las suyas los están condenando a muerte a menos… -dijo el capitán.
― ¿A menos de qué…?
Ahora el capitán dirigió su mirada a los Valerius, esto no iba a terminar bien para ellos tres.
― Como sabrás, en pocos días se celebrará el quinto festival de la paz en el distrito Mitras.
Solo con mencionar eso los Valerius ya presentían el peligro.
―En el cual toda la legión está invitada a ser partícipe de ese maravilloso acontecimiento, en ese festival el Rey les permite a estos seres –dirigiéndole una mirada de desprecio a los gitanos –subir a la superficie y ser el entretenimiento principal del festival.
― ¿A qué viene todo eso? –preguntó Levi con cara de aburrimiento.
― El rey está dispuesto a perdonar a la Legión de Reconocimiento y dejar que continúe con sus labores "normales" a cambio de que los Hermanos Valerius participen con el resto de su gente… como entretenimiento en el festival.
La habitación se sumió en un silencio mortal, estaban esperando la respuesta de los Valerius y les dieron la que esperaban.
―Nos negamos –hablo el mayor –no seremos participes de esa celebración donde se demuestra la esclavitud de nuestro pueblo.
―Tú lo dices porque nunca han asistido, además ustedes deberían ser los más felices en poder celebrarlo –dijo con burla el hombre.
―Diga lo que quiera, pero nosotros seguimos sin aceptar y si va a colgar a alguien que sea a nosotros, a ellos déjelos tranquilos –dijo defendiendo a sus superiores –vámonos chicos.
Los tres se iban a retirar del despacho hasta que escucharon la asquerosa voz de ese hombre.
―Dicen que tu hermanito… Darnell, lloró como una niñita al momento de ser masticado por un titán –vio con satisfacción como los músculos de Filly se tensaban y que sus manos se habían puesto blancas por la fuerza con la que las apretaba –y que tu madre, gimió como una puta en celo mientras mis soldados se la follaban una y otra vez.
Erwin sabía que se había pasado por lo que decidió que era tiempo de intervenir.
―Aceptan, ahora váyase de aquí.
El hombre pasó con aires de superioridad junto a ellos dándole una mirada de lujuria a la única chica gitana.
―Nos vemos en el festival Cha-ti-ta –dijo lujuriosamente viendo su cuerpo con morbo.
Una vez que la policía militar se retiró era momento de aclarar las cosas.
― ¿Cómo se atreve a decir que aceptamos participar en eso? –dijo Filly con desprecio.
―La legión será perdonada si lo hacen.
― Al diablo con eso, usted no tenía derecho a decidir por nosotros.
― Ustedes participarán en el festival, es una orden –dijo Erwin como palabra final.
Filly tratando de calmarse se retiró rápido del despacho antes de cometer un asesinato, Alex y Killy le mandaron miradas de desprecio a todos los superiores para después darle alcance a su hermano mayor.
― No entiendo, ¿Por qué ellos no quieren ser partícipes de eso? –dijo Hange algo confundida.
―Solo deben darle entretenimiento al Rey y seremos perdonados –dijo Mike igual de confundido.
―Es muy duro para ellos –dijo Erwin.
― ¿Qué puede ser tan duro para ellos? –preguntó Levi.
Erwin se quedó en silencio, ellos debían comprender mejor a sus soldados para ayudarlos a abrirse con las personas.
―Ese festival se ha celebrado por los últimos cinco años, se celebra el día que por fin hubo paz en los muros, él día en que calló la muralla María… –Erwin fue interrumpido.
― ¡Entonces están locos! ¿Cómo se puede celebrar la paz el día que fue una desgracia para la humanidad?
―Déjame continuar Hange… ese festival celebra la paz que obtuvieron los muros cuando el diablo dentro de ellos murió, la caída del demonio.
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Ese festival celebra la muerte de Montserrat Valerius.
