Amigos
El atuendo de Mei constaba de una ramera ocre entre abierta con lineas blancas horizontales en la parte delantera, pantalones grises y sandalias ninjas de color negro así como la banda ninja que llevaba en la frente, además su armamento era conformado por una katana que llevaba atada en la espalda y varias bolsas ninjas atadas a su cintura por un cinturón negro.
Pero ahora luego de unos largos quince minutos en los que Sasuke se decidía, Mei vestía con una camisa de manga larga azul claro y sobre esta llevaba puesto un chaleco negro abierto, también llevaba pantalones de un azul más oscuro y por último tenía puesto calzado ninja normal solo que de color azul marino.
Mei se observo inquieto al espejo, esa ropa no para nada de su estilo, el siempre elegía su ropa por su comodidad y utilidad en lugar de pensar si se veía bien o no con ella puesta, a los miembros de raíz no les importaba mucho su apariencia y el no era la excepción, excepto claro si esta era necesaria para completar una misión.
Según Sasuke esa ropa le lucía mil veces mejor que la que había elegido el, no pudo evitar sentir escalofríos sintiéndose algo incomodo. Sasuke sonrío ante el semblante perplejo de su compañero, le dio una palmada amistosa en la espalda.
-Amigo en cerio...debes aprender algunas cosas sobre moda-Aseguro el Uchiha sonriendo, Mei no paso por alto que se había referido a el como su amigo, y no pudo evitar sentirse bien con eso -Ahora vamos ¡Tenemos que presentarte a tu futura esposa!-Dijo Sasuke saliendo de la habitación seguido por Mei.
-La probabilidad de conocer a una persona con la cual establecer una relación seria y duradera es muy escasa, en la mayoría de los casos no pasan de verse más de dos veces para después cortar su comunicación y reiniciar su búsqueda de pareja-Explico el castaño.
-¿Alguna vez has estado en alguna cita?-Cuestiono Sasuke saliendo de la casa.
-No-Respondió Mei rápidamente.
-Entonces debes de saber que toda esa teoría que dices siempre, no es más que una basura-Dijo Sasuke -Solo has caso al experto-Se señalo a si mismo con el pulgar -Ahora ten esta lista y ve donde esas chicas y dícelos-Dijo Sasuke dándole una pequeña hoja de papel que saco de su bolsillo mientras lo giraba para ver a un grupo de chicas a lo lejos.
-Esta bien-Dijo seriamente el ojiazul haciendo lo que le habían dicho.
Se acerco hasta quedar frente a frente a las tres chicas que lo miraron curiosas en cuanto estuvo cerca, entonces Mei volteo a donde se encontraba Sasuke, encontrándolo escondido en una esquina haciéndole señas para que continuara, el ninja suspiro y acerco el papel a su rostro para leerlo.
-¿Hola nenas como están? ¿Acaso les dolió cuando cayeron del cielo? Porque son unos verdaderos ángeles-Leyó en voz alta, frunció levemente el ceño ante lo cursi que había sonado entonces volteo el papel y noto que era lo único que había escrito Sasuke en el. Y para su sorpresa las chicas rieron y se sonrojaron.
-¿Como te llamas guapo?-Pregunto la chica de cabello rubio.
-Mei-Respondió seriamente.
-Que lindo eres. No te había visto por aquí-Dijo la de cabello castaño, colgándose de su brazo coquetamente.
Sasuke desde su escondite miraba la escena y sonrió triunfante, al final todo había salido muy bien, por un momento penso que Mei diría una de sus burradas y arruinaría el momento pero al parecer no, pues le había agradado a las chicas.
Pero cuando vio como una de las chicas quien aprovechándose de su estatura más baja le soltó un certero golpe en la entrepierna al castaño supo inmediatamente que había celebrado demasiado pronto. Rápidamente las chicas se fueron molestas y Sasuke se acerco hasta su compañero.
-¡¿Pero que paso?! ¡Si todo parecía ir muy bien!-Dijo el Uchiha admirando en parte como Mei había sabido disimular el golpe perfectamente.
-Creó que no les gusta que le digan algunas verdades-Respondió el ojiazul seriamente, como si nunca hubiera recibido un golpe en la entrepierna. Sasuke se golpeo la frente.
-¿Qué...les dijiste exactamente?-Pregunto el Uchiha.
-A la rubia que utilizaba esa cantidad de maquillaje porque era un simple drón conformista, a la castaña que vestía de aquella manera impropia para compensar sus crecientes inseguridades y a la tercera que coqueteaba con todos los hombres que le hablaban porque estaba desesperada por ser amada, después de eso me golpearon sin razón-Explico Mei sin comprender lo que había pasado.
-Arrggghhh...Mei no puedes decirle esa clase de cosas a las chicas-Dijo Sasuke golpeándose mentalmente por no haberlo acompañado para evitar que dijera esas burradas -A ellas les gusta que les digan cosas bonitas, que las alagues y las trates bien no que señales sus defectos personales-
-Mmm...-Emitió Mei como si considerará las palabras. Sasuke suspiro.
-No importa. Intentaremos después con otro grupo de chicas, pero esta vez yo estaré hay contigo para ayudarte-Dijo el Uchiha -Pero por el momento tengo que ir a la tienda de Izumi-neechan para dejarle un recado de Itachi-niisan ¿Me acompañas?-Dijo el azabache a lo que Mei se limito a asentir -¡Bien! Vamos-Dijo con animo.
Así ambos emprendieron camino hasta una pequeña pero colorida tienda que se hallaba en el centro de Konoha, aquel lugar pertenecía a Izumi desde que su madre se retiro, la tienda se caracterizaba por vender Dangos y otros tipos de dulces muy deliciosos, por lo que mucha gente frecuentaba el lugar.
Sasuke entro primero empujando la puerta que hizo sonar una campanilla que normalmente anunciaba la llegada de un nuevo cliente, inmediatamente la mirada de Izumi se alzo hacia la entrada, la Uchiha sonrío al reconocer al hermano de su novio entrar en la tienda.
-Sasuke-kun Bienvenido-Saludo la castaña mientras el azabache se acercaba hasta el mostrador en compañía de su compañero.
-Hola Izumi-neechan-Dijo Sasuke sonriéndole. Desde que era muy pequeño Izumi había estado muy presente en su vida, ya que según lo que sabia había estado enamorada de Itachi casi desde siempre y como este le correspondía solía verla seguido por su casa, así que el ya la veía como parte de la familia, algo que sus padres parecían desear mucho -He venido a dejarte un recado de parte de Itachi-niisan-Informo. Los ojos de Izumi se iluminaron.
-Oh...¿En cerio? ¿Y que dice?-Pregunto la Uchiha. Sasuke se apoyo en el mostrador y abrió la boca pero en lugar de decir algo se quedo estático, Izumi miro confundida como la cara de Sasuke comenzaba a ponerse tan blanca como un papel y varias gótitas nerviosas aparecían en su cabeza.
-Yo...eh...el dijo...que..mmm...dijo...-Balbuceo Sasuke intentando hacer memoria de lo que le había dicho su hermano antes de irse a una misión, pero simplemente no recordaba las palabras -¡Yo losé! Losé...solo espera un momento-Dijo mientras se sujetaba la cabeza como si así fuera a acordarse.
Izumi parpadeo un par de veces y comprendió que Sasuke lo había olvidado por completo, sonrio comprensiva decidiéndole darle el tiempo necesario para recordarlo, entonces reparo en el muchacho castaño que acompañaba a Sasuke.
-Hola mi nombre es Uchiha Izumi-Se presento captando su atención.
-Mei, soy compañero de Sasuke-san-Dijo el ojiazul seriamente.
-Puede que Sasuke-kun tarde un tiempo en acordarse ¿porque no te sientas?-Ofreció Izumi señalando las mesas dentro del local. Entonces el ninja decidió tomar haciento, en una de las mesas cerca de la puerta.
-Mmmm...Arrgg...¡Pero si me acordaba esta mañana!-Se quejo Sasuke sujetándose la cabeza -¡Ino ¿Donde estas cuando te necesito?!-Chillo recordando que la Yamanaka tenía la habilidad de entrar en la mente de las personas, así podría ver su recuerdo y decirle lo que le había dicho su hermano.
Izumi miro con cierta pena como Sasuke se jalaba los cabellos intentando recordar, al parecer lo que le habían mandado a decirle debía ser algo muy importante sino, no entendía aquella reacción. En ese momento la puerta de la tienda volvió a abrirse, esta vez estrepitosamente dejando ver a una muchacha de cabello marrón y ojos amarillos.
La chica venía tan apurada que termino resbalándose con la alfombra y cayendo al suelo en un duro golpe, captando la atención de Izumi y Mei, ya que Sasuke estaba demasiado concentrado como para prestar atención a lo ocurrido. La muchacha se sobo la espalda adolorida y con su mano busco apoyarse en una silla para levantarse pero se sorprendió que cuando se apoyo en lugar de sentir la dura madera sintió algo suave, levanto la mirada extrañada topándose con los ojos azules de Mei.
La chica parpadeo un par de veces y luego comprendió que tenía la mano apoyada en su muslo muy cerca de la entrepierna. La castaña sintió su rostro calentarse tanto que no le sorprendería que humo hubiera salido por sus oídos, rápidamente se levanto apartando las manos de el, ocultándolas detrás de su espalda.
-¡Lo siento mucho!-Dijo la chica en un tono de voz alto -¡De verdad, no fue mi intención señor...!-No pudo terminar su frase al recordar que no sabía su nombre.
-Mei-Respondió secamente el.
-Mei-san lo siento, de verás-Se disculpo avergonzada, su primer día en el trabajo y no solo llegaba sumamente tarde sino que prácticamente había manoseado a un cliente.
-No es para tanto-Dijo el castaño restándole importancia al asunto, que sinceramente para el no había sido nada.
-¿Te encuentras bien Aki-chan?-Pregunto Izumi con preocupación. La castaña se volvió hacia ella.
-¡Si Izumi-san! Estoy bien, no se preocupe-Aseguro Aki haciendo un gesto con la mano para restarle importancia.
-Me alegro. Por un momento pensé que ya no vendrías-Dijo Izumi.
-Oh..no...es que...me quede dormida ¡Lo siento!-Dijo Aki juntando las manos en forma de disculpa.
-No importa. Ahora ven, te enseñaré lo que tienes que hacer-Dijo la Uchiha haciéndole una seña para que la siguiera. Ambas entraron en la cocina, mientras Sasuke se golpeaba la cabeza contra el mostrador buscando acordarse.
-Ahhh...Itachi-niisan va a matarse...ojalá no haya sido algo importante-Pensó Sasule en voz alta pero lo dudaba, su hermano no le habría pedido ese favor sino fuera importante, que mal hermano era y además ¡Qué mala memoria tenía! -Izumi-neechan-La llamo en tono infantil, la castaña no tardo en asomarse por la puerta.
-¿Podrías darnos algunos dangos por favor?-Pregunto el azabache, la Uchiha sonrío y asintió entrando nuevamente -Espero que no me haya dicho que se encontrarán en algún lugar para pedirle matrimonio o algo así, porque si es así no solo el sino que también Mamá va a matarme...no corrección...van a descuartizarme y después bailaran sobre mi tumba-Se dijo a si mismo poniéndose azul del miedo.
Cinco minutos después salio Aki vistiendo un delantal blanco y un pañuelo adorando su cabeza con dos bandejas pequeñas con tres palillos con cinco dangos cada una, la primera la colocó delante de Sasuke que tenía un aura deprimida rodeándolo, y después fue hacia la mesa dejando la segunda bandeja.
-Aquí tiene Mei-san-Dijo amablemente Aki -Espero les gusten, es la primera vez que hago Dangos. Pero Izumi-san dijo que aprendo rápido...Oh espero que estén bien...en cerio necesito este trabajo-Dijo algo preocupada. Mei probo uno en silencio y después se volvió hacia ella.
-¿Dijiste que tu los hiciste?-Pregunto el ninja.
-Así es-Asintió Aki.
-No he probado muchos pero estos han sido los peores-Dijo Mei serio -Te hace falta mucho para alcanzar el nivel de preparación adecuado, están algo gomosos y te falto azúcar. Yo que tu no aspiraría mucho a una carrera de cocinera, mejor renuncia y buscas algo más adecuado para ti, porque aquí no creó que ayudes mucho-Dijo el castaño. Aki lo miro con los ojos muy abiertos ante la critica, y por la forma en que lo miro Mei casi espero otro golpe en la entrepierna pero la chica sonrío.
-Bueno si losé, no soy muy buena cocinando-Estuvo de acuerdo Aki -Pero la paga es muy buena y necesito el dinero, así que buscaré mejorar. Dijiste que están gomosos y les falto azúcar ¿no? Bueno tengo que anotar eso para la próxima-Dijo sacando un pequeño papel para anotar lo que le había dicho.
-¿No te enoja que te dijera que eres mala cocinando?-Cuestiono Mei arqueando una ceja. Aki lo miro con cierta sorpresa.
-No ¿Porque? Al fin y al cabo es verdad, no sirve de nada negarlo o aun peor enojarme por eso-Respondió la castaña. Mei frunció los labios antes de hablar.
-¿Te llamas Aki?-Cuestiono el ojiazul -Porque ese no es un nombre de mujer, más bien sería uno para colocarle a un perro-Comento. Aki río ante esto.
-No, Aki no es mi nombre-Respondió ella sonriendo -Mi nombre es Naki Maki...losé..losé es un nombre muy raro, pero así quisieron colocarme mis padres, y como tanto mi nombre como mi apellido son muy similares me apodaron Aki-Explico ella y luego se sujeto la barbilla pensativa -Ahora que lo pienso...Mei es nombre de mujer ¿no es así?-Pregunto ella.
-Si. Pero yo no lo eleji-Respondió el castaño tranquilamente. Ella sonrío.
-Por supuesto tonto, nadie elije su nombre a menos que se lo cambien de adultos-Dijo Aki -Pero ese no es tu nombre real ¿Cierto?-Pregunto, por primera vez Mei se mostró sorprendido.
-¿Como sabes eso?-Cuestiono el. Aki río.
-Bueno...normalmente la gente se presenta con su nombre completo, y que tu no lo hayas hecho además de que puedo notar de que eres ninja, y que tu nombre sea muy sospechoso para un hombre y que digas que no lo elejiste tu cuando nadie más diría eso, me hacen creer que fue solo un seudónimo que te colocaron para alguna misión ¿Me equivoco?-Pregunto Aki.
-Me impresionas-Admitió Mei ante su observación, la castaña sonrío contenta -Eres muy inteligente para ser una simple aldeana-Comento.
-Y tu muy sincero para ser un ninja-Dijo Aki -¿Y que te dice que no soy una ninja? Podría ser una kunoichi encubierta o algo así, no te dejes llevar por las apariencias porque podría sorprenderte-Comento guiñándole un ojo a lo que Mei sonrío levemente.
Matsuri intentaba extraer el veneno previamente introducido en un conejo al que tenía que salvar, bajo la atenta mirada supervisora de Sakura. A la castaña las enseñanzas de la Haruno le resultaron muy efectivas y fáciles de memorizar. Y no paso mucho tiempo para que ambas entablaron una amistad.
-¡Hahh!-Sasuke lanzó un fuerte suspiró mientras se dejaba caer sobre la silla que estaba al lado de Mei -Me van a matar, de eso estoy seguro...me van a matar-Se lamento el Uchiha al no ser capaz de recordar.
-¿No crees que exageras un poco?-Cuestiono el castaño mientras comía un postre.
-¿Acaso no sabes quién es mi Mamá? ¿Tienes idea de lo que me hará cuando se entere que no le dije lo que sea que tenía que decirle a Izumi-neechan?-Cuestiono arqueando las cejas para después soltar un suspiró y notar lo que comía su compañero -¿Y ese pastel? Pensé que solo vendían Dangos aquí-Dijo extrañado.
-Me lo dió Aki después de decirme que era soltera-Comento Mei tranquilamente. Los ojos negros de Sasuke se abrieron con su ma sorpresa.
-¿Qué? ¿Qué ella que?-Balbuceo el Uchiha.
-Me regalo el pastel, dijo que iva por cuenta de la casa pero no ha dejado de verme desde hace un rato-Dijo el castaño sin girarse hacía atrás donde efectivamente la chica lo veía -En realidad estoy comenzando a dudar si escuche bien. Las camareras deberían ser más claras-Comento -Creó que le daré una compensación por la confusión después. No quiero que piensen que estoy robando comida-Dijo serio.
-¡Kyaaa!-Chillo Sasuke igual que una chica al ver una ropa en oferta -¡Mi galán lo lograste! ¡Eres todo un rompecorazones!-Exclamo lanzándose a abrazar a su compañero por el cuello extrañándolo.
-¿Qué estas diciendo?-Pregunto el castaño.
-Digo dos cosas-Respondió el Uchiha soltándolo y alzando dos dedos -Uno, fuiste capaz de conversar con una mujer y no espantarla...y Dos, debe ser una santa-Dijo sonriendo emocionado. Mei arqueo las cejas confundido -Te presento a tu futura esposa-Dijo Sasuke señalando con la mano a la chica.
-No creó que...-El ninja no pudo terminar.
-¡Oh ya me lo imagino!-Chillo Sasuke alegremente -¡¿Tú no?! ¡Imaginate!-Dijo mientras visualizaba -¡Tú, ella en unos diez años! ¡Con una pequeña hija de cabello rubio y ojos amarillos, tan seria y rara como tu! ¡Será perfecto! ¡Justo lo que necesitas!-Exclamo. Mei medito sus palabras.
-¿Como estas tan seguro de eso?-Cuestiono el castaño.
-Oh..créeme amigo. Confía en el instinto Uchiha-Dijo Sasuke pasando un brazo por su cuello atrayéndolo hacía el -Losé-Aseguro.
-¿Y como crees que será tu futuro?-Pregunto Mei. El Uchiha sonrío zorrunamente.
-Jiji...esperaba que preguntarás-Dijo para después levantarse -¡Dentro de diez años seré el Hokage! ¡El Sexto para ser exactos! ¡Tendré mi propia casa dentro del barrio Uchiha y seré respetado y admirado por todo el mundo ninja! ¡Sakura-chan será mi esposa y Menma nuestro padrino! ¡Mis hijos jugarán con los hijos de Itachi-niisan y juntos molestaremos a su amargado tío el Teme! ¡Todo será perfecto!-Aseguro.
-Mmm...te notas muy seguro pero la realidad es que no todos los planes salen como uno los planea-Dijo Mei seriamente.
-¡Pues esto si!-Dijo Sasuke -¡Y no hay nada que desmienta mis palabras!-Asegura.
-En realidad puedo pensar algunos argumentos que contradigan tu afirmación-Dijo Mei apoyando lo codos sobre la mesa y juntando las manos bajo su mentón.
-¡¿En cerio?! ¡¿Como que?!-Pregunto el azabache colocando las manos en la cintura.
-Puedo deducir por tu comportamiento, carácter e impulsividad, sumados a las tasas registradas de tu acción y desempeño durante las misiones que serás un padre devoto y cariñoso, talvez con menos tiempo de lo normal si logras tu meta de convertirte en Hokage. Serás un esposo posiblemente sometido a los deseos de tu esposa la cual deberá tener una personalidad fuerte y dominante para contrarrestar tu impulsividad. Seguirás siendo amigo cercano de Sakura-chan, posiblemente tus hijos y las suyos crezcan juntos, considerándose parte de la misma familia y ¿Quién sabe? Quizás algún día eso será oficial. No se si serás admirado por el mundo ninja pero si se que no todo será perfecto, nada lo es, mucho menos la vida shinobi-Concluyo Mei.
-¡Hay! ¡Pero que amargado eres!-Exclamo Sasuke haciendo una mueca para luego colocar los brazos detrás de su espalda y reclinarse en la silla -Aunque tengo que admitirlo Mei-Dijo mucho más serio de lo normal, captando la atención del castaño. El Uchiha le dirigió una mirada profunda -Eres un buen hombre y me alegra el poder llamarte amigo-Dijo seriamente. El ninja de raíz abrió los ojos con sorpresa.
-¿Lo dicen en cerio?-Pregunto Mei.
-No, por supuesto que no. Solo era una broma ¡Claro que es en cerio hombre! ¡¿Como me crees capaz de jugar con algo así?!-Chillo Sasuke golpeando la mesa con la mano.
-Te lo agradezco mucho Uchiha-san-Dijo Mei sinceramente pero con semblante serio.
-No me digas así, me siento mi Papá-Dijo Sasuke frotándose los brazos disimulando un escalofrío -¡Aun no estoy tan viejo para que me digan de esa forma! ¡Dime Sasuke, solo Sasuke!-Pidió.
-Solo Sasuke, entendido-Dijo Mei, a lo que el azabache sonrió para después pasar un brazo por los hombros del castaño en un medio abrazo.
-¿Te he dicho que adoro que seas tan literal? Personas tan sinceras como tu ya casi no quedan en el mundo. Creó que por eso te adoro tanto-Dijo Sasuke sonriendo -¡Bueno mejor nos vamos!-Dijo levantándose de la mesa -Lo que sea de lo que no me acuerdo ya no lo recordaré ¡Vayamos a visitar a Sakura-chan!-Chillo el Uchiha. Mei asintió en silencio, se limpió la boca con una servilleta y dejó un poco de dinero sobre la mesa para después seguir a su compañero.
-¿Ya te vas Sasuke-kun?-Pregunto Izumi asomándose por la cocina.
-Así es. Lamento mucho no haber podido decirte lo que me pidió mi hermano-Se disculpo el Uchiha.
-No te preocupes por eso-Tranquilizo Izumi sonriéndole tranquilamente -Ven. Quiero que tengas estos tomates, los compre esta mañana y ya que estuviste tanto tiempo aquí tratando de decirme algo creó que es lo menos que puedo hacer por ti-Dijo la castaña tendiéndole una pequeña bolsa para llevar. Los ojos de Sasuke brillaron con emoción infantil.
-¡¿En cerio?! ¡Muchas gracias Izumi-neechan! ¡Eres una santa! ¡Ya quiero que seas mi cuñada!-Exclamo el azabache mientras tomaba la bolsa. La castaña sonrío ante su declaración -Bueno ya me voy ¡Nos vemos Neechan!-Se despidió.
-Adiós Sasuke-kun...-Dijo Izumi haciendo un ademan con la mano.
-¡Espero verte pronto por aquí Mei-kun!-Dijo Aki a lo que el castaño le respondió con un leve asentimiento. Entonces el Uchiha salió de la tienda seguido de Mei.
Sakura se encontraba en su hogar, después de la conversación que había tenido con Matsuri decidió dejarle el resto del día libre, la chica en verdad se veía que se esforzaba y se lo merecía, puede que no tuviera un talento nato pero si continuaba practicando con la misma determinación estaba segura que sería una gran ninja médico.
Estaba sentada sobre uno de los sofás que habían en la sala vistiendo de forma informal, leyendo distraídamente un libro de medicina, uno sobre venenos y antídotos muy viejo que tenía guardado desde hace años y que nunca había tenido el tiempo de leer a profundidad. Pero no lograba concentrarse tanto como hubiera querido, las cosas que le había revelado Matsuri acerca de los Jinchurikis la hicieron pensar.
Su pecho dolía intensamente de dolo imaginar todo lo que había sufrido Menma en silencio, pero quizás lo que más le dolía era el hecho de que él nunca se los había comentado, no les había tenido la confianza suficiente para decirles lo que le estaba sucediendo, y eso la desanimaba en cierta medida, porque significaba que no habían podido ayudarlo desde un principio ¿Qué decía que podrían ahora?
Pero en ese momento alguien golpeó de forma muy insistente su puerta, lo cual la extraño, no esperaba a nadie. Con paso ligero se acercó rápidamente a la puerta, pero apenas toco el pomo de la misma no tuvo que preguntar la identidad del visitante previamente, sonrío al reconocer los típicos gritos de Sasuke.
-¡Sakura-chan! ¡¿Estas en casa?! ¡Sakura-chaaannn!-Chillaba el Uchiha a la par que golpeaba la puerta. La pelirosa abrió la entrada de su casa.
-¿Qué sucede Sasuke?-Pregunto la Haruno.
-Sakura-chan..hola-Saludo el azabache con una gran sonrisa en el rostro a su lado estaba Mei de brazos cruzados y una mirada seria -¡¿Adivina?! ¡Mei consiguió una novia!-Exclamo el Uchiha pasando un brazo cariñosamente por sobre los hombros del castaño.
-Hmp...-Emitió Mei cerrando los ojos.
Sakura abrió los ojos abruptamente cuando sobre la figura de sus compañeros, vio la silueta de una versión más joven de Sasuke en compañía de Menma, sujetándolo exactamente de la misma manera con una gran sonrisa en su rostro y este portando la misma expresión que acostumbraba colocar el Menma. Sintió un nudo en su garganta pero se obligo a si misma a ignorarlo.
-Me alegro mucho por eso, Sasuke ¿Porque no entran?-Pregunto la Haruno invitándolos a entrar.
-Gracias-Dijo rápidamente el Uchiha entrando al departamento para luego saltar y tirarse sobre uno de los sillones, apoyando los pies en el apoyabrazos cruzando los brazos por detrás de su cabeza -Eh...Sakura-chan...-Llamo a su compañera.
-Si Sasuke-Dijo la Haruno recogiendo el libro que había leído anteriormente.
-Tengo hambre-Murmuro el azabache rascándose una mejilla de forma distraída, Sakura entrecerró los ojos -Por favorrrrrrrrr-Pidió juntando las manos mientras colocaba su mejor mirada de cachorro. La pelirosa miro los luminosos ojos de su compañero mirándola de forma suplicante, suspiro derrotada.
-Esta bien, te preparare algo de comer-Accedió tranquilamente.
-¡Hurra!-Festejo el Uchiha infantilmente.
-Pero esta es la ultima vez Sasuke, no soy tu madre ni tu sirvienta para estar haciendo estas cosas-Dijo Sakura seriamente. El azabache sonrío llevando una mano detrás de su cabeza. Entonces la Haruno entro en la cocina y comenzó a preparar algo para comer.
-No eres buena en esto ¿Verdad?-Cuestiono Mei siguiéndola.
-¿Porque crees que no?-Pregunto la Haruno comenzando a picas algunos vegetales, procurando mantener sus mirada lejos del castaño.
-Lo que haces se ve demasiado estructurado como para ser natural, sin embargo es dulce tu esfuerzo por complacer a Sasuke-Dijo Mei seriamente.
-Lo que tienes es solo una impresión, no deberías dejarte guiar por las apariencias-Comento la pelirosa.
-Curioso, esta es la segunda vez que me lo dicen hoy-Dijo Mei.
-Por algo debe ser ¿No?-Dijo Sakura -Además, tampoco deberías hablar sin pensar-Le dijo, él ladeo la cabeza.
-¿Crees que hablo sin pensar?-Cuestionó el ninja de raíz.
-A veces-Contesto la Haruno sinceramente.
-Lamento que pienses así. Siempre pienso muy bien lo que digo, que los demás no lo tomen bien es un caso diferente-Dijo Mei tranquilamente.
-Hablas como si fueras mucho mayor de lo que eres-Comento Sakura, aun sin mirarlo.
-La experiencia se adquiere por vivencias no por edad-Dijo Mei con simpleza sonriendo de lado.
Mirándolo por sobre su hombro, durante una fracción de segundo y sin dejar a un lado su tarea. Esas leves sonrisas eran iguales a las de Menma, y por ende no pudo evitar pensar en él. Casi parecía que el día de hoy se había dedicado a recordarle a él, como si fuera una burla hacia su persona.
-Te recuerdo a Uzumaki-san ¿No es cierto?-Pregunto Mei repentinamente, sorprendiendo a la Haruno. Los hombros de Sakura se tensaron y él lo tomó como una respuesta.
-¿Como lo sabes?-Cuestiono Sakura.
-Sasuke me lo menciono en una ocasión, no es por presumir pero al parecer nos hemos vuelto unidos-Contesto el castaño tranquilamente -¿No es curioso como todo el mundo parece ser atraído por lo que no debe tener?-Pregunto, Sakura se giro hacia él.
-¿Qué quieres decir con eso?-Cuestiono la Haruno.
-Cuando a un niño pequeño le dices que no corra porque se puede caer, él niño lo hará de todas formas, simplemente porque desea hacerlo, le atrae la idea de poder caer y no hacerlo. Y aun cuando caiga y se lastime lo verás corriendo en pocos días, aunque al principio haya llorado y prometido no volver a hacerlo-Dijo Mei mirándolo seriamente -Él ser humano es el único animal que se tropieza dos veces con la misma piedra-Concluyo.
-No entiendo-Dijo Sakura arqueando la ceja confundida.
-Tu amas a Menma-Dijo Mei y el corazón de Sakura se acelero -No te preocupes, no se lo diré a Sasuke si es lo que te preocupa, pero él ya sabe de tus sentimientos, que no lo acepte es algo diferente-Dijo tranquilamente.
-Sasuke es mi amigo nada más, al igual que Menma-kun-Dijo Sakura seriamente.
-¿Y ellos lo saben?-Pregunto Mei para su sorpresa. Sakura bajo la mirada -Deberías ser clara con Sasuke respecto a tus sentimientos o de lo contrario podría llevarse una dolorosa desilusión-Le aconsejo.
-Lo sé...-Murmuro Sakura.
-Y sobre Uzumaki-san...él es un desertor y creo que es feliz siéndolo, no te hará ningún bien seguir amándolo-Dijo Mei. Sakura sonrío tristemente.
-Lo sé, pero aun conservo la esperanza de que recapacite-Dijo la Haruno.
-¿Y si no es así?-Pregunto Mei.
-Entonces yo...no sé lo que haré-Respondió Sakura sinceramente.
-El amor es un arma de doble filo-Comento el castaño de forma tranquila, cruzando los brazos por detrás de su espalda.
-¿Qué..?-Decía Sakura pero antes de que pudiera preguntar él respondió.
-El amor te da fuerza pero también te vuelve vulnerable, eso me ha enseñado Sasuke-Contesto Mei -Él lucharía contra ejércitos por ti y seguramente saldría victorioso, la fe que tengo en su persona no es poco, pero aun con su fuerza que cada día va en aumento quedaría destrozado si algo te sucediera, y seguramente eso podría ser la causa de su derrota. Cuando Sasuke dice que moriría por ti, lo dice muy en cerio-Afirmo el ninja.
-Yo también moriría por él-Aseguro Sakura.
-Lo sé, yo mismo lo he comprobado con mis propios ojos. En combate no dudas en arriesgarte con tan de protegerlo-Dijo Mei -Pero esa misma entrega también la sientes hacía Uzumaki-san, y él podría convertirse en un peligro. ¿Sacrificarías tu vida por un traidor?-Cuestiono.
-Lo haría por un compañero-Afirmo Sakura de forma orgullosa acercándose a él -Incluso lo haría por ti-Le dijo seriamente.
-¿Por mi?...pero...¿Porque?...sino nos conocemos, no hemos consolidado un lazo como el que tengo con Sasuke-Dijo Mei abiertamente confundido.
-Hay diferentes tipos de lazos, entre ellos los lazos fraternos que se tienen con tu equipo, puede que recién estés formando parte del equipo 7 pero yo eres una parte de nuestra familia, porque eso somos nosotros...familia-Dijo Sakura con una leve sonrisa.
-Familia...-Murmuro Mei -Nunca pensé que la tendría-Confeso.
-Pues ahora la tienes, y si quieres que forjemos un lazo tal cual dices que tienes con Sasuke, ven y ayúdame a cocinar algo para ese glotón-Dijo la Haruno más alegre que de costumbre, tomando la mano de Mei para guiarlo hasta las hoyas. El ninja no pudo evitar sonreír levemente.
Kakashi pensaba en todo lo que le había dicho la Hokage, era casi irreal pensar que uno de sus mejores alumnos hubiera sido el causante del ataque a Konoha, Menma siempre había sido un chico algo peculiar, era serio y algo brutal en las misiones, pero tenía un gran talento y se preocupaba tanto por sus compañeros de equipo. Él los quería, como si fueran su familia de eso estaba seguro.
Menma parecía feliz y no entendía porque había decidido irse, ¿Simplemente por poder y ambición? Se negaba a creer eso. En el equipo 7 pudieron ver al verdadero Menma al que los demás jamás vieron y él tanto como sus alumnos restantes sabían que ese Hombre enmascarado no era el mismo chico con el que pasaron tantas cosas.
Sabía lo lejos que estaba dispuesto a ir Sasuke para traerlo de regreso y Sakura no se quedaba atrás con eso. Si tan solo pudieran razonar con él no tendría porque haber repercusiones graves, incluso se le podría perdonar los crímenes que había cometido después de algún tiempo de enmendar sus errores, porque Konoha siempre había sido piadosa.
El Hatake observo como el sol comenzaba a ponerse en la lejanía, pero continuaba haciendo flexiones, siempre negándose a quedar sin energías. Ya que por el camino en el que estaba transitando Menma era casi seguro que se toparan con él en el futuro, quizás hasta varias veces y tendría que estar listo, en el pasado como su maestro no había podido hacer mucho por él, pero esperaba compensarlo en el presente, logar ser su guía o por lo menos facilitar el camino para que Sasuke y Sakura actuarán.
Porque estaba dispuesto a hacer lo que sea por esos tres chicos, eran los hijos que nunca había podido tener. Se desvelaría lo que fuera necesario para asegurar su bienestar aunque fuera a costa de su propio bienestar, si hiciera lo contrario jamás podría volver a mirarse al espejo, ni llamarse Kakashi Hatake. El peliplata sonrío ¿Qué sería lo que hacía el equipo 7, para causar lazos tan fuertes entre sus integrantes?
No lo sabía, pero tampoco necesitaba saberlo. Era un bello misterio en cierta forma. Los sannins legendarias también habían formado parte del equipo 7 en algún momento y todos habían visto lo lejos que estos habían llegado, además de la fuerte amistad que había entre ellos. Solo esperaba que sus alumnos pudieran superar estas adversidades que se presentaban y lograr ser como ellos, no, un momento, sus alumnos serían mucho mejor que los sannins.
Ellos eran especiales, no sabía que era, ni lo sabía con certeza pero lo sentía, en cada fibra de su ser, desde la primera vez que los vio. Había algo latente en ellos tres que superaba todo lo que había visto antes. Era casi como si se conocieran desde siempre. Y estaba seguro que no importaba lo que pasara, lo que sufrieran, ese sentimientos entre ellos no se moriría y nunca lo olvidarán. En sus corazones esa conexión que existía entre ellos permanecería pasara lo que pasara. De eso no tenía la menor duda.
-Sasuke...en cerio adoro tenerte aquí hasta las dos y media de la mañana pero...¿No crees que es tiempo de regresar a tu casa?-Cuestiono Sakura mientras tomaba un poco de café, agradecía que Mei hubiera sido lo suficientemente considerado como para haberse ido hace algunas horas, pero Sasuke no entendía indirectas.
-No para nada. ¡Adoro pasar tiempo contigo! ¡Mi mejor amiga del alma!-Sonrío Sasuke.
-Tienes miedo de regresar a casa ¿No?-Dijo la Haruno a lo que el Uchiha bufó restándole importancia mientras negaba con la cabeza efusivamente para luego de unos segundos asentir con la mirada gacha -No puedes esconderte aquí para siempre. Tarde o temprano tendrás que ver a tus padres ¿Lo sabes no?-Cuestiono la Haruno.
-Si, losé-Asintió Sasuke con desanimo -¡Bueno!-Exclamo repentinamente levantándose de la silla -Me voy. Sino regreso mañana...llama a la policía porque significa que estaré muerto y mi Madre estará enterrándome en el jardín donde los animales defecaran sobre mi ¡Podre final para el lindo y atractivo Sasuke Uchiha!-Dijo dramáticamente a lo que Sakura contuvo una risa.
-Nos vemos Sasuke, mandarle mis saludos a la Señora Mikoto-Pidió la pelirosa a lo que el azabache sonrío y haciendo una seña de despedida con la mano salió del departamento.
Al llegar a su hogar Sasuke observo la mansión con miedo de lo que podría encontrar adentro, inhalo profundamente llenando su pecho con todo el valor que pudo reunir, pero antes de que pudiera entrar el recuerdo de su madre furiosa lo hizo detenerse en seco, y el valor que había reunido se disipo inmediatamente.
Entonces fue a la parte trasera de la casa. Procurando hacer el mínimo ruido posible, abrió la puerta lentamente, se retiro las sandalias ninja llevándolas en su mano para así evitar que sus pasos delataran su presencia, pero el piso de madera no ayudaba. Solo dio unos cuantos pasos y el suelo rechinaba como si no hubiera un mañana.
Se mordió el labio con nerviosismo deteniéndose para después reanudar su andar. Llego a la sala que se encontraba completamente oscura, lo cual fue un buen indicador, todo el mundo debía estar dormido. Suspiro con alivio ante el pensamiento, ahora solo debía llegar a su habitación y rezar para que su madre despertará de buen humor pero apenas su mano toco la barandilla de la escalera una lampara se encendió a la par que se escuchaba una inconfundible voz femenina.
-Uchiha Sasuke..¿En donde has estado?-Pregunto Mikoto con el rostro inexpresivo. El azabache trago duro mientras su piel se volvía más blanca de lo que ya era.
Volteó a ver a la mujer tan parecida a el mismo moviendo la cabeza casi en cámara lenta. Su cuerpo estaba rígido como si pensará que si no hacia movimientos bruscos su madre no se molestaría. Por su parte la matriarca del Clan revolvía la taza de Té que tenía entre las manos lentamente, muy lentamente. El corazón de Sasuke se lleno de miedo ante la aterradora tranquilidad que desprendía su madre.
-Sasuke...-Hablo repentinamente la Uchiha rompiendo el crudo silencio -¿Acaso fue muy difícil para ti hacer algo tan sencillo como...?-Mikoto no fue capaz de terminar.
-¡Mamá lo mucho siento!-Exclamo Sasuke tirándose de rodillas frente a la mujer, juntando sus manos -¡Te juro que en cerio lo intente! ¡Lo intente! ¡Por favor no te molestes conmigo!-Pidió Sasuke en modo de suplica. La Uchiha lo miro con interrogación sin saber de que estaba hablando ¿O es que a Sasuke le preocupaba demasiado ser reprendido por llegar a altas horas de la noche?
-¡No fue mi culpa! ¡Es del mojigato de Itachi-niisan! ¡El debía decírselo a Izumi-neechan! ¡Itachi sabe que mi mente es muy distraída! ¡Se que tengo aire por cerebro! ¡Así que no te enojes!-Suplico Sasuke.
-¿Qué...fue...lo...que...hiciste...Sasuke?-Pregunto Mikoto lentamente, arrastrando las palabras de forma amenazante asustando a su hijo, el cual entendió en ese momento que su madre seguramente no sabía nada de lo que estaba hablando -¿Debías decirle algo a Izumi?...Por favor dime que no tiene nada que ver con pedirle matrimonio-Pidió la Uchiha intentando mostrarse calmada.
-No..lo sé-Murmuro Sasuke mientras se cubría el rostro de forma protectora. Lo ultimo que quería era una marca permanente en su amada cara y su madre daba tremendas cachetadas.
-Sasuke...-Llamo Mikoto en tono grave cuando repentinamente la luz de la sala se encendió dejando ver a Itachi en compañía de Izumi ingresando a la casa.
-¿Sasuke? ¿Mamá? ¿Qué están haciendo solos en la oscuridad?-Pregunto Itachi ladeando la cabeza confundido.
-Me esta infringiendo una tortura psicológica, eso hace-Respondió Sasuke aun cubriéndose el rostro con sus palmas.
-¿Qué sucede aquí...?-Pregunto Fugaku apareciendo por la escalera mientras se frotaba un ojo con el puño y bostezaba, extrañándose al ver a tanta gente en la sala, parpadeo varias veces -¿Me perdí de algo?-Dijo confundido. Itachi suspiró mientras miraba a Izumi, ella entrelazó su mano con la de él regalándole una suave sonrisa.
-¿Quieres hacerlo ya?-Susurró Izumi. Él pelinegro asintió con la cabeza para después aclarar su garganta.
-Mamá...Papá…Sasuke...Izumi y yo queremos decirles algo-Dijo Itachi. Mikoto miró a Fugaku, ambos estaban curiosos de saber lo que su hijo estaba por decirles. Sasuke también sentía curiosidad.
-Izumi…Esta embarazada-Informo Itachi. Fugaku chillo emocionado ante la noticia.
-¡¿En verdad?!...Y yo que pensé que estabas algo pasada de peso-Dijo Sasuke recibiendo un puntapié de parte de su madre al interrumpir el momento de alegría.
-¡Estoy muy feliz! ¡Izumi! ¡Itachi! ¡Felicidades!-Exclamo el Uchiha mayor yendo hasta ellos para atraparlos en un amoroso abrazo.
-¿Cuándo planean casarse?-Pregunto Mikoto seriamente a lo que la pareja intercambio una mirada.
-No hemos pensado fecha-Contestó Izumi.
-Queremos algo pequeño…-Dijo Itachi.
-¡Para nada! Será a lo grande, la boda del año-Exclamo Mikoto levantándose de su haciento.
-Señora Mikoto..-Decía Izumi pero fue interrumpida.
-Nada de Señora, desde ahora quiero que me digas Mamá, después de todo ya eres de la familia-Dijo la matriarca con una media sonrisa mientras colocaba sus manos en los hombros de su nueva hija.
-Izumi, querida, mañana mismo iremos a ver todo. No sabes la emoción que tengo de ayudarte a buscar el vestido de novia perfecto-Dijo Mikoto.
-Gracias Seño...digo Mamá-Agradeció Izumi con una gran sonrisa. La pelinegra sonrió satisfecha.
-Y felicidades...han cumplido mi ilusión de ser abuela-Dijo felizmente mientras posaba sus manos suavemente sobre el vientre aun plano de a castaña. No podía esperar por ver a un pequeño niño corriendo y jugando por los pasillos de la mansión al igual que en los viejos tiempos.
-¡Me alegro mucho!-Exclamo Sasuke reincorporándose mientras se frotaba el costado adolorido donde había impactado el pie de su madre -Seguro mi sobrino será muy lindo-Dijo con una gran sonrisa -¡Ya quiero ver al pequeño...o la pequeña en dado caso! ¡¿No puedo creerlo! ¡Seré tío!-Chillo emocionado para después salir corriendo hasta la ventana y gritar a la calle -¡Escucha Konoha! ¡Voy a ser tío!-Grito despertando a los miembros del Clan ante lo chillona de su voz.
Mikoto se cruzo de brazos mientras negaba con la cabeza, golpeándose mentalmente ante el entusiasmo de su hijo menor, Itachi e Izumi se sonrojaron algo avergonzados con la forma en que se había dado a conocer la noticia, pero Fugaku al contrario de ellos sonrío con emoción y fue al lado de su hijo, pasando un brazo por sobre los hombros de Sasuke abrazándolo.
-¡Seré abuelo! ¡¿Oíste Konoha?!-Grito el patriarca Uchiha haciendo altavoz con su mano libre, Sasuke sonrío. Padre e hijo cruzaron miradas cómplices y sonrisas pícaras.
-¡Habrá un nuevo miembro en la familia!-Gritaron al unisono. Entonces Sasuke se volteo, volviéndose hacía su hermano.
-¡Lo sabía! ¡Ya te habías acostado con Izumi-neechan!-Dijo señalándolo con una mano mientras apoyaba la otra en la cintura. El rostro de Itachi se volvió de un rojo chillón intenso ante esa afirmación.
-¡Sasuke! No le hables así a tu hermano-Regaño Mikoto por la forma de hablar tan desvergonzada de su hijo. El azabache sonrío mientras se rascaba la cabeza avergonzado.
-¡Oh!-Exclamo abriendo los ojos como si hubiera tenido una epifanía -¡Tengo que decirle a Sakura-chan!..¡Y a Mei también claro! ¡Ahora vuelvo!-Dijo Sasuke para después salir por la ventana antes de que pudieran pararlo.
En la oscuridad de la habitación Sakura yacía tranquilamente sobre la cama, arropada hasta el cuello. Tener a Sasuke en casa había sido agotador, adoraba a su amigo pero este podía llegar a tener mucha energía. Acababa de ponerse cómoda pero aun no conciliaba el sueño pero pronto lo haría, emitió un profundo bostezo mientras se volteaba entre las sábanas, acomodando su cabeza sobre la almohada. Jamás vio venir la sombra oscura que se cernía al lado de su cama y que ahora se encontraba muy cerca de ella.
-...Sakura-chan...-Susurro Sasuke. La Haruno abrió abruptamente los ojos al escuchar la voz y rápidamente su puño se estampo contra el rostro del azabache mandándolo a volar, impactando duramente la pared.
-¡Sasuke! ¡Por Kami-sama! ¡¿Qué te ocurre?!-Exclamo Sakura molesta ante la invasión a su privacidad. El Uchiha simplemente río infantilmente recomponiéndose del impacto. La pelirosa salto de la cama y se arrodillo frente a él, llevando las manos hasta su nariz rota -¿Qué no te han dicho que nunca debes sorprender a un ninja de esa forma?-Cuestiono Sakura en tono de reproche -¿Como hubieras reaccionado tu si alguien entra a tu casa a estas horas?-Pregunto mientras lo sanaba.
-Yo...me hubiera hecho pipí encima-Respondió Sasuke en tono alegre.
Estaba de muy buen humor como para que este se viera opacado por un simple golpe...un momento...Woau...no se sentía preocupado por su rostro...sinceramente estaba impresionado por eso...seguramente era porque estaba madurando...Y eso que le habían dicho que las cintas de auto ayuda no funcionaban. ''Diez pasos para dejar de preocuparte tanto por tu físico'' Había resultado una gran oferta al final...quizás debía regalarle a Kakashi-sensei la de ''Doce pasos para bajar la hiperactividad'' sería un buen regalo de cumpleaños.
-Bueno...creo que debí haberme esperado el golpe-Admitió Sasuke encogiéndose de hombros -Después de todo la reacción que tuvo Mei fue mucho peor que esta...¡Casi pensé que moriría! Ese tipo tiene muchos problemas...pero tuve que saberlo cuando vi su cuarto y la forma en que dormía...es un chico muy aterrador..-Dijo mientras sentía un escalofrío recorrerle el cuerpo. Sakura negó con la cabeza.
-Hay Sasuke...-Murmuro la pelirosa llevando una mano a la mejilla del Uchiha -Nunca aprendes ¿Verdad?-Pregunto y el azabache sonrío -Y a todo esto...¿Porque allanaste la casa de Mei y luego la mía?-Cuestiono enarcando una ceja. La sonrisa de Sasuke se volvió más grande.
-No lo vas a creer...adivina...¡No! ¡No adivines! ¡Yo te digo!...¡Voy a ser tío!-Exclamo emocionado, los ojos de Sakura se abrieron con sorpresa.
-¿En cerio?...eso no me lo esperaba-Comento la Haruno -¿Quién diría que serías tío tan joven?-Dijo con una sonrisa -Felicidades-Lo felicito para luego atraparlo en un abrazo que fue inmediatamente correspondido.
-Jeje..bueno..creo que ya debo irme-Dijo Sasuke con una sonrisa -Lamento el susto, mejor regreso antes de que mi Mamá se enoje de verdad, cuando lo hace no hay quién la pueda enfrentar-Dijo en modo de despedida para luego tirarse por una ventana. Sakura no pudo evitar reír mientras negaba lentamente con la cabeza, Sasuke y su comportamiento.
Entró sigilosamente por una de las ventanas que casualmente estaba abierta, para luego avanzar hacia el único cuarto. Matsuri se encontraba durmiendo profundamente sobre la cama, se acerco sigilosamente hacia ella, pero la kunoichi comenzó a abrir los ojos, despertada por un pequeño ruido que accidentalmente había hecho.
Cuando Matsuri intento enfocar su vista lo único que logró ver fue una oscura silueta borrosa antes de caer desmayada por un fuerte golpe en su cuello. Con ella inconsciente la tomo entre brazos y desapareció en menos de un segundo sin dejar rastro alguno detrás.
