Capítulo 9. Cumpliendo una promesa
"¿Oíste Haruka?, ¡Hotaru dijo papá!", Makoto estaba emocionada.
Las mejillas de Tenoh se enrojecieron, "si, su primera palabra".
"Serás un grandioso padre", la castaña besó a su pareja.
Michiru tuvo que tragarse todo el dolor que sentía al estar frente a tal escena.
Sucedió algo inesperado, Tomoe acercó una mano hacia la aguamarina, como si quisiera tocarla, "mamá".
A la corredora se le pusieron los pelos de punta e inmediatamente sujetó el bracito de la pequeña, "Hotaru, eres una niña muy ocurrente. Ven, vamos a ver que hay por allá", se alejó con la bebé sobre sus brazos.
"Un placer conocerte Michiru, con permiso", Makoto fue detrás de la corredora.
"Preciosa, por favor no te enojes con Hotaru", dijo Haruka al ver aproximarse a la castaña.
La respuesta de Kino fue besar los labios de la rubia, "eres tan tierno. Supongo que Hotaru vio algo que le recordó a su madre".
Tenoh pasó un brazo por la cintura de su novia, mientras que con el otro cargaba a Hotaru, "sé que serás una madre espléndida.
La violinista no pudo evitar mirar a lo lejos, "Haruka, te he perdido".
"Michiru, hasta que por fin te encuento", Minako llegó a donde se encontraba su amiga. "¿Por qué lloras?", notó lágrimas en los ojos zarifo.
Kaio señaló hacia el sitio en donde se encontraba su ex pareja.
"¡Por los Dioses!", Minako no podía creer lo que sus ojos veían. "Haruka tiene una hija", Hotaru no pasó desapercibida.
"Haruka no es el padre biológico, de eso estoy segura", la aguamarina recordó el secreto de la rubia. "Al parecer esa niña es hija de esa oportunista y Haruka decidió hacerse cargo de ella", concluyó
"Es muy raro ver a Haruka como un padre de familia, sobretodo luego de su pasado como casanovas. Supongo que finalmente sentó cabeza", Aino pensó en voz fuerte.
Las palabras de la ojiazul sólo empeoraron el estado de la violinista, -nosotros pudimos haber sido esa familia feliz -. Recordó que se econtraba en el evento e hizo lo posible por tranquilizarse, -si no dejo de llorar, las personas comenzarán a mirarme-.
"Michiru, sé que es difícil para ti, tomaste una mala decisión y ahora estás pagando por las consecuencias de tus actos, pero hoy debes dejar todo eso de lado, es tu noche, tienes que brillar. Debes demostrarles a todos la gran violinista que eres.", Minako abrazó a su amiga.
…
"Damas y caballeros, con ustedes la violinista Michiru Kaio", un hombre presentó a la aguamarina.
La violinista ocupó su posición y comenzó a tocar. Todos quedaron maravillados desde el primer momento en que la escucharon interpretar la melodía.
"Es talentosa", Makoto observaba a la aguamarina.
Haruka respondió de forma instintiva, "también es muy buena en la pintura".
"Veo que la conoces muy bien", Kino sintió un poco de celos. "¿Por cuánto tiempo anduveieron?",
La rubia centró su vista en Hotru, "eso ya no importa". Tomó el mentón de la castaña, "ahora estoy contigo".
Un hombre interrumpió la romántica escena, "Haruka".
-No puede ser-, reconoció esa voz. "¿Qué tal señor Williams?".
"¡Qué sorpresa encontrarte en este lugar!", el hombre parecía conocer a la rubia de tiempo atrás. No pudo pasar por alto la presencia de las dos mujeres, "veo que ya formaste una familia, que bien guardado se lo tenía Masato", bromeó. "Me da gusto, les deseo lo mejor chicos", sonrió.
"Gracias", Haruka giró su rostro hacia donde se encontraba la aguamarina.
"Es muy talentosa, ¿verdad?", reconoció el hombre de cabellera grisácea.
"Señor Williams, ¿puedo pedirle un favor?", la rubia tenía una propuesta.
"Pero claro muchacho, lo que sea para el hijo de los Tenoh", Williams no dudaría en ayudar a la corredora.
"Me gustaría que le brindara una beca para estudiar en La Royal Academy of Music de Londres", Haruka estaba buscando una oportunidad para la aguamarina.
"Tenlo por seguro", el hombre estrechó la mano de la corredora.
"Muchas gracias señor Williams", la rubia sonrió con sinceridad.
"Bueno, los dejo. Un placer saludarte Haruka, cuida mucho a tu familia", el señor se retiró.
"Mi gorrión hermoso, tienes un corazón enorme, siempre buscas ayudar a los demás", Makoto admirada a su pareja.
"Una chica muy linda me enseñó que todos merecemos otra oportunidad. A pesar de lo que Michiru y yo hayamos vivido en el pasado, ella es muy buena en las artes y hay que apoyar ese talento", la rubia se perdió en la mirada de Makoto.
"Amor, ¿quién es Masato?", la castaña quería saber de quien se trataba.
Haruka frunció el ceño, "es mi padre".
"¿Algún día podré conocer a tus padres?", Kino desconocía todo lo referente a la familia de la rubia.
Tenoh respiró hondamente, "no lo creo, hace mucho me alejé de ellos".
"Siempre es bueno perdonar el pasado y dar una nueva oportunidad", la castaña acarició una mejilla de la corredora.
Las palabras de Makoto dejaron pensando a Haruka.
…..
"Te luciste Michiru", Minako felicitaba a su amiga.
"Tengo la novia más talentosa del planeta", Seiya abrazó a la aguamarina por la espalda.
"Muchas gracias", Kaio agradeció y apartó al chico.
Caminaron hacia la mesa de aperitivos y como si el destino nuevamente le jugara una broma a la aguamarina, se cruzaron con la corredora.
"Hola Haruka", Kou quiso hacer acto de presencia, tratando de dejar en claro que estaba con la violinista.
"¿Qué tal Seiya?", la rubia estrechó con fuerza la mano del chico.
"Veo que ya formaste una familia, si que eres veloz", el moreno trató de hacer ver que la relación con Michiru había sido pasajera.
Tenoh abrazó a su novia, quien cargaba a la pequeña Hotaru, "me alegra que tú y Michiru se hayan dado otra oportunidad".
Kou estaba confundido, "gracias". Sintió culpa al ver que la rubia lo estaba tratando con respeto, "Haruka, lamento todo lo que pasó entre nosotros, aceptó mi parte de responsabilidad en ese video".
La corredora se mostró tranquila, "no te preocupes Seiya, eso quedó en el pasado". Miró a la castaña, "además, si todo esto no hubiera sucedido, no habría conocido a esta hermosa chica".
-Si yo hubiera sido honesta desde el inicio, si tan sólo te hubiera dicho que tenía novio, nada de esto habría ocurrido, todo es mi culpa-, Michiru debía hacerse responsable de sus acciones.
"Les deseo lo mejor en su relación, que puedan ser muy felices como yo lo soy con Makoto", la rubia miró a la aguamarina a los ojos.
"Gracias Haruka, me alegra que hayamos podido limar asperesas y de igual manera te deseo lo mejor en esta nueva etapa de tu vida", Seiya estaba sorprendido por el comportamiento tan maduro de la rubia.
"Hasta luego Michiru", Tenoh le dedicó una sonrisa burlona a su sirena.
-Adios para siempre, Haruka Tenoh-, la violinista tenía deshecho el corazón.
…
A la mañana siguiente.
Makoto abría los ojos, despertando en la lujosa habitación de la rubia.
"Buenos días mi algodón de azúcar", Haruka se acercó a besar la frente de su novia.
"¿Tomaste un bañó?", la castaña vio que su pareja tenía el cabello húmedo.
"Así es y también bañé a Hotaru", Tenoh sentía un gran compromiso hacia la pequeña Tomoe. Acarició las mejillas de su novia, "no quise despertarte porque te veías tan linda durmiendo".
"Mi pequeño gorrión, siempre tan dulce", Makoto cada día se enamoraba más de la corredora.
"¿Qué te parece si tomas una ducha?, yo cuidaré de Hotaru. Primero podemos ir a la cafetería, almorzar algo y luego dejamos a esta pequeña princesa en el orfanato", Haruka siempre buscaría la forma de ayudar a su novia.
Kino asintió con la cabeza y le sonrió a la rubia.
…
Michiru arreglaba su cabello, preparándose para su rutina del día. Decidió encender el televisor para disipar sus pensamientos, grave error.
En la pantalla mostraban imágenes exclusivas del evento anterior, en donde evidentemente aparecía la rubia y su nueva novia.
"Luego de un mes de permanercer fuera del ojo público, Haruka Tenoh hizo su primera aparición en el evento del hotel Luke con motivo de la recaudación de fondos para el Hospital General de Tokio", en reportero de espectáculos daba su nota
La aguamarina iba a apagar el televisor, pero su curiosidad fue mayor.
"El famoso corredor portaba un elegante tuxedo y se encontraba en compañía de una chica muy linda y una pequeña niña. Mucho se especuló sobre su regreso y él mismo fue quien salió a desmentir muchos rumores, ¿quiere saber que fue lo que nos contó?, aquí le dejamos esta pequeña entrevista". La atención de Kaio fue atraída por las palabras del reportero.
"Joven Tenoh, ¿la señorita que lo acompaña es su novia?", preguntó una mujer.
"Su nombre es Makoto Kino, y efectivamente, es mi novia", respondió con total seguridad la rubia.
"¿Es cierto que donó al hospital una gran cantidad de dinero para limpiar su imagen?", cuestionó otro reportero.
Haruka rió con arrogancia, "no entiendo la necesidad de inventar esos rumores. Yo sólo busco ayudar a los demás, no me interesa el aplauso del público. Una buena acción no se dice, se hace".
"¿Por qué ocultó la existencia de su hija?", otro hombre lanzó una pregunta.
Tenoh ya no pudo soportarlo, soltó una carcajada, jajajaja, ustedes son terribles. Piensen lo que quieran, yo continuaré con mi felicidad personal y ayudando a los demás".
La rubia se abrió paso entre la prensa que la rodeaba.
"Ahí lo tiene, las palabras del corredor Haruka Tenoh, en donde no quiso confirmar ni negar si se trata de su hija, ¿usted que piensa?, por favor déjenos un comentario en las redes sociales del programa, su opinión es importante", la entrevista había terminado, regresando nuevamente con el reportero.
Michiru creía saber la verdad, "no es su hija, pero se hará cargo como si lo fuera, todo por no perder a esa oportunista", dijo para sí misma.
Abrió un cajón y encontró algo que sólo empeoró su estado de ánimo. Se trataba del collar y la pulsera que la rubia le había regalado.
Recordó aquellos momentos tan especiales que había pasado con Haruka.
Llueve y es de noche en la ciudad
Ya no puedo más, quiero escapar
No dejo de pensarte siempre y la verdad
Sé que llego el momento de cambiar
Aquella tarde lluviosa en donde la rubia fue la única que se detuvo a ayudarle y ese primer beso que le dio antes de subir al taxi. El día en que vivió el amor a primera vista.
El evento de carreras, lugar en donde finalmente volvió a reencontrarse con su viento. El día en que traicionó a todos con ese beso en el balcón; a su amiga, ya que sabía que le gustaba Haruka; a Seiya, por besarse con Tenoh; y a su viento, ya que le dio alas sin confesarle que tenía novio.
La primera cita en su departamento, en donde pudo conocer un poco más de la verdadera escencia de Haruka.
El día en que decidió perder su virginidad, sintiéndose totalmente atraía y enamorada. Entregándose por completo al amor de su vida. Además, también conoció el secreto mejor guardado de la rubia, viendo a una Haruka totalmente transparente, y volvíendola a traicionar al no ser honesta.
El recital de violín, cuando la verdad salió a la luz y lastimó el corazón de Haruka.
Y no sé estar un día sin ti
Solo tengo ganas de salir
De salir a buscarte y decirte que me equivoqué
Perdóname
La segunda oportunidad que su viendo le había brindado, acompañada de ese hermoso collar con un pequeño violín.
Esa primera ocasión en que la acompañó al instituto y descrubrió que la rubia era una grandiosa pianista.
La complicada ruptura con Seiya y la liberación que sintió al por fin poder estar junto a Haruka con total libertad.
Su primer viaje en motocicleta, aferrándose al cuerpo de su amante, sintiendo el viento y la velocidad.
Esa esplendida velada a las afueras de la ciudad, en donde finalmente le pidió ser su novia y ella aceptó entre lágrimas de emoción.
La pelea entre Seiya y Haruka que tuvo lugar en su departamento, además de ese maldito video. El momento en el que todo comenzó a desmoronarse.
El triste rostro de Haruka al enterarse de que había sido suspendida de las carreras de autos por dos años.
La invitación de sus padres, en donde desaprobaron por completo su relación.
Su última cita, en donde ella se tomó la tarea de planear todo a la perfección, aunque verdaderamente se trataba de su despedida.
Duele y es difícil confesar
Sé que llegó el momento lento de aceptar
De llamar y decirte fui una tonta, amor, perdóname
De correr a pedirte que me abraces, una y otra vez
Michiru no podía parar de llorar, cada recuerdo le hacía doler más y más, "yo me encargué de arruinarlo todo, de destruir la relación, de traicionarte, de hundir tu vida…". Sollozaba, "Makoto no tuvo miedo de estar a tu lado, ella fue quien te ayudó a ser quien eres hoy, gracias a ella recuperaste tu reputación, tu escencia, tu sonrisa y tu felicidad. Ella te dio todo lo que yo no pude". Debía aceptar su derrota, "Haruka Tenoh, yo no te merezco".
…
"Mira Masaru", la señora Kaio veía la televisión.
"¿Qué pasa mujer?", el hombre llegó al living.
"Están hablando del corredor", Umiko no tardó en reconocer a la rubia.
El señor Kaio se puso sus lentes para ver mejor, "¿qué es lo que dicen?".
"Dicen que el muchacho tiene una hija", la mujer quiso creer en la prensa. "Seguramente por eso dejó a nuestra hija. Esa chica con la que está debe ser la madre de la niña. Con la fama que tiene no dudo que la haya embarazado y ella lo buscó para que se hiciera cargo de su hija", estaba claro para ella.
"Afortunadamente nuestra hija es muy inteligente y supo alejarse a tiempo", los señores Kaio no podían estar más equivocados.
….
La feliz pareja le preparaba el desayuno a la pequeña Tomoe.
"Yo pienso que Hotaru prefiere comer unos panqueques", Tenoh apelaba por una comida menos nutritriva.
"No, ella es una bebé que necesita alimentarse sanamente", Makoto le preparaba un plato con fruta fresca finamente picada, así como un vaso de fórmula láctea.
La castaña le entregó una bandeja a la rubia, "esto comerá Hotaru, llévalo a una mesa y dale de comer a Hotaru".
"Muy bien", Haruka obedeció la orden. Sentó a la pequeña sobre su regazo y procedió a darle de comer, "ahí viene el avión, di aaaahhh".
Tomoe imitaba los gestos de la rubia y comía la fruta sin problema, ya que le encantaba estar junto a Haruka.
Las mejores amigas cruzaron las puertas de la cafetería. Como ya era costumbre, fueron a su mesa preferida para almorzar.
Minako logró captar una silueta familiar con su vista periférica, dirigió su mirada hacia una mesa, -es Haruka-.
"He estado muy confundida y el evento de ayer sólo…", Michiru se dio cuenta de que su amiga no le estaba prestando atención. "Minako, ¿me estás escuchando?", cruzó los brazos.
Aino volvió su vista hacia su amiga, "si, te escucho".
"¿Qué veías?", la aguamarina no podía creer que hubiera algo más importante para su amiga.
"Nada, nada", la ojiazul sonrió como si nada sucediera.
La violinista giró la cabeza e intentó descrifrar lo que había llamado la atención a su amiga. Buscó entre las mesas, hasta que por fin obtuvo la respuesta, "Haruka".
Kaio observaba la manera en que Tenoh alimentaba a la pequeña Hotaru, la ternura con la que limpiaba su boca y como hacía gestos con su rostro para hacerla reír. Makoto apareció y abrazó a la rubia por la espalda, haciendo que ésta girara para darle un beso. Finalmente se levantaron de la mesa y partieron con Tomoe. "Esos pudimos ser nosotros".
"Michiru", Minako quiso captar la atención de su amiga, aunque sabía que era demasiado tarde. "Lo siento, no quería que vieras…".
La aguamarina se limpió las lágrimas, "está bien…está bien…entiendo que perdí a Haruka".
"Nunca debiste dejarlo ir", Aino suspiró.
"Lo sé, fui una tonta, una cobarde, no luché lo suficiente por nuestro amor y ahora él ha encontrado una mujer que lo ama, apoya, valora, que lo hizo convertirse en mejor persona, que le devolvió la confianza, y que incluso, le dio una hija", Kaio estaba aceptando que Makoto había sido mejor que ella.
"Michiru, no te hagas más daño…", Minako puso una mano sobre la de la aguamarina.
"Debí darle una oportunidad para que pudiera demostrarle a mis padres que se equivocaban, que lo juzgaron mal y que él era mi felicidad", la violinista rompió en llanto, necesitaba desahogarse.
"Tranquila, saldrás adelante", Aino fue a abrazar a su amiga.
"Ahora me siento vacía, como si me lo hubieran quitado todo", Kaio tenía la mirada apagada.
"Tu felicidad no debe depender de ningún hombre", Minako le dio a su amiga un consejo lleno de sabiduría.
"Supongo que estoy destinada a pasar el resto de mi vida junto a Seiya", la violinista se resignó.
"No necesariamente debes estar con alguien, tienes que aprender a disfrutar de tu soledad, dedica tiempo para ti, realiza actividades que te gusten, centrate en tu crecimiento profesional, hay muchas cosas por hacer en esta vida. El mundo no se termina por una decepción amorosa. Quizás en un futuro conozcas a otro hombre que te haga soñar" la ojiazul continuó aconsejando a su amiga.
"Mi lugar está junto a Seiya, mis padres lo quieren mucho", Kaio parecía no escuchar las palabras de su amiga.
"Michiru, se trata de lo que tú quieres, no tus padres. Tú no amas a Seiya, deja de cegarte", Minako quería hacer entrar en razón a la violinista.
"Yo amo a Haruka", la aguamarina no podía dejar de amar a Tenoh.
"Oye, quizás en un futuro haya un hombre que te haga soñar de nuevo", Aino quería darle esperanzas a su amiga.
"No, Haruka siempre será el único en mi corazón, al que me entregué en cuerpo y alma, él es el amor de mi vida", Michiru jamás podría olvidar a su viento.
….
Tenoh apagaba el motor de su vehículo, "bien, hemos llegado". Sintió un poco de melancolía, "de vuelta a casa, Hotaru".
La rubia le abrió la puerta a su novia y cargó a la pequeña en sus brazos, "es una niña muy linda".
"Haruka", Makoto tenía una inquietud.
"Te escucho mi algodón de azúcar", la corredora se acercó a la castaña.
Kino dirigió su mirada al suelo, "¿te gustaría formar una familia en un futuro?".
Haruka tomó el mentón de la chica y le sonrió, "yo quiero formar una vida a tu lado", le dio un tierno beso.
Makoto tomó la mano de la rubia, "vamos, es momento de dejar a Hotaru".
…
-Haruka, te extraño tanto, ahora me doy cuenta del grave error que cometí, te he perdido pero no puedo olvidarte-, la aguamarina se encontraba perdida en sus pensamientos.
"Señorita Kaio", un chico se acercó a la violinista.
"¿Ah?", Michiru miró a su alrededor, se encontraba en su salón de clases.
"¿Se encuentra bien?", el estudiante se preocupó al ver que la aguamarina solo se encontraba sentada con la mirada perdida.
Kaio sobó su frente para disimular, "si, gracias. Es sólo un pequeño dolor de cabeza, nada grave". Se levantó de su asiento, "bien chicos, vamos a dar inicio a la clase de hoy".
…..
"Te quiero mucho Hotaru", Makoto se despedía de la pequeña con un cálido abrazo.
"Eres una niña muy linda, te quiero", ahora el turno de la rubia.
"Papá", dijo Tomoe.
Misaki se sorprendió, "¡dijo su primera palabra!".
Kino soltó una pequeña risa, "si, en el evento de ayer la dijo por primera vez".
"Así que por eso ustedes ni se inmutaron", la directora se cruzó de brazos.
"Aún así nos sigue pareciendo muy tierna", la castaña apretó suavemente las mejillas de la bebé.
La directora acarició su barbilla, "al parecer ve a Haruka como su padre". Miró a la rubia, "deberías considerar la opción…".
Tenoh fue salvada por el tono de llamada de su móvil. Entrenador Yamato, se leía en la pantalla. "Vuelvo en un minuto", salió de la oficina.
Deslizó la pantalla para contestar, "Habla Tenoh".
"¿Qué tal todo muchacho?", el hombre se escuchaba contento.
"Todo en orden", la rubia sabía que esa llamada tenía un motivo.
"Vi las noticias, no dejan de hablar sobre ti. Me enorgullece saber que ayudaste al hospital", Yamato estaba llamando a la rubia para felicitarla. "Y no creas que no estoy enterado, ya sé que tu proyecto es el orfanato Mugen, es una labor social muy noble", estaba informado sobre las actividades de la corredora.
"Muchas gracias entrenador, sus palabras significan mucho para mí", Haruka apreció la gratitud de su mentor.
Yamato estaba feliz, "jamás perdí la confianza en ti, sabía que no me defraudarías, te merecías una segunda oportunidad y la has sabido aprovechar. Que gran orgullo poder ser tu entrenador".
"Yo, no tengo palabras…", la rubia veía que su vida estaba cambiando de manera positiva.
"No necesitas decir algo, ya lo hiciste con tus acciones, eres grande muchacho, sigue así", fue lo último que pronunció el hombre antes de cortar la llamada.
Haruka se limpió una lágrima que escapó de su ojo derecho, "finalmente estoy recuperando mi vida".
…
Michiru terminaba su última clase del día, "debo dejar de pensar en Haruka, ella ya me supero y yo tengo que hacer lo mismo".
Acomodó su bolso en su hombro, "le aposté a una relación que ya estaba muerta y todo por complacer a mis padres, que estúpida fui. Ahora sólo me queda continuar con Seiya e intentar rescatar algo de la relación que alguna vez existió, quizás eso me ayude a olvidar a Haruka".
Guardó su violín en el estuche, "también puedo centrarme más en la música, dedicarle más tiempo. Al igual que con la pintura, perfeccionar mi técnica, plasmar mis emociones en nuevos cuadros, creo que sería una buena opción para liberar esto que siento".
….
Se estaba llevando a cabo una reunión en la sala de juntas del orfatano Mugen.
Haruka había trabajado el último mes en un proyecto para la restauración del orfanato.
Les entregó a las consejeras una copia de la documentación que había realizado, "este documento contiene el desarrollo del proyecto, el cual se irá llevando a cabo por fases o etapas, ya que algunas áreas requieren un mayor mantenimiento que otras".
Se desenvolvía como toda una profesional, "el tiempo estimado es de año y medio, quizás hasta dos años, todo dependerá de la eficiencia cada una de las etapas".
"Sé que no sólo se invertirá dinero, también tiempo y mucho esfuerzo, por eso necesito de su compromiso, debemos trabajar en equipo, supervisar adecuadamente cada actividad y evaluar los resultados para corroborar que realmente son los óptimos", Haruka estaba inspirada.
"Es algo que les pido con el corazón, háganlo por el bienestar de los niños, por favor", quería motivar a las mujeres contagiándoles su energía.
El consejo de mujeres se puso de pie y le brindó un gran aplauso a la rubia.
La directora hablaría en nombre de todas las presentes, "Haruka, eres un ángel que llegó a iluminar este orfanato que había sido olvidado por mucho tiempo. Jamás tendremos cómo pagarte todo lo que estás haciendo por los niños, únicamente podemos darte infinitas gracias".
Tenoh entrelazó su mano con la de su novia, "no me den las gracias a mí, todo esto fue posible gracias a Makoto".
"Ella fue la única que confió en mí cuando el resto me dio la espalda, la que me trató con respeto y me regaló una sonrisa, la que me dio una segunda oportunidad y jamás me juzgó", recordó.
"Me devolvió la seguridad, haciendo que nuevamente creyera en mí", un nudo se formó en su garganta. "Y siempre le estaré eternamente agradecido por todo eso, ella me salvó", unas cuantas lágrimas escaparon de los ojos emeraldas.
Makoto le dio refugio a la rubia en sus brazos, "mi pequeño gorrión, tú mereces ser feliz".
Ese abrazo hizo que Haruka liberará aún más sus emociones, "tengo mucho miedo, siempre que sucede algo bueno en mi vida, me es arrebatado, como si yo no tuviera derecho a ser feliz".
Kino hizo una seña para que los dejaran a solas, "mi amor, te prometo que eso no volverá a pasar".
"¿Cómo puedes estar tan segura?, no hay manera en que puedas garantizarlo", Tenoh parecía un indefenso niño pequeño.
Makoto acarició la rubia cabellera, "porque me voy a esforzar cada día para que seas feliz, para ver esa hermosa sonrisa brillar, quiero verte triunfar". Miró con detenimiento los ojos esmeraldas, "Haruka, si tan sólo te dieras cuenta de lo valioso que eres, tienes la inocencia de un niño, pero la valentía y el coraje de un hombre, siempre logras lo que te propones, aunque tengas todo en contra y eso es digno de admiración".
Llevó a la corredora hacia un sillón, "recúestate un momento, descansa un poco". Le dio un cálido beso.
Caminó hacia la puerta y dijo para sí misma, "te amo Haruka".
Al salir se encontró con sus compañeras preocupadas por el estado de la rubia.
"¿Cómo está Haruka?", preguntó la directora.
"Él está bien, parece que carga con mucho estrés y fue el modo en que pudo deahogarse", concluyó Kino.
"¿No tienen sexo?", Akane cuestionó sin pena.
A Makoto se le subieron los colores al rostro, "¿Qué?".
"Dicen que es bueno para liberar las tensiones y el estrés", la mujer se encogió de hombros.
Misaki intervito, "suficiente, no nos interesa conocer la vida sexual de Makoto, estamos aquí para ayudar a los niños de este orfanato. Dejemos a Haruka descansar y nosotros vayamos a trabajar".
El consejo de mujeres asintió y se dispersaron para continuar con sus actividades.
"Makoto", la directora tenía algo que decirle a la castaña.
"¿Si?", Kino esperaba que no se tratara sobre la rubia.
"Vayan a descansar un poco, tómense la tarde libre. Haruka se ha esforzado mucho, debe relajarse", la directora estaba preocupada por el estado de la rubia.
"Gracias", la castaña apreció la humanidad hacia su pareja. Regresó a la sala de juntas, "gorrioncito".
Haruka abrió los ojos y llevó una mano a su cabeza, "perdóname".
"Shh", Kino no dejó hablar a la rubia. "Vayamos a casa, tienes que descansar".
"No, no puedo hacer eso. Van a pensar que perdí el compromiso con el orfanato…", Tenoh estaba muy angustiada.
Makoto recostó a la rubia sobre su pecho, "nadie va a pensar eso, deja de preocuparte por cosas que no existen, no dejes que te saboteen tus propios pensamientos". Besó su frente, "anda, vayamos a descansar".
La corredora se puso de pie, "de acuerdo".
"Si te portas bien, te compraré un helado en el camino", Kino bromeó.
"Que sea de chocolate", los ojos esmeraldas brillaron.
La castaña acarició con un dedo la nariz de la rubia, "sólo si te portas bien".
…..
Makoto llegó a la habitación de la rubia, sujetaba una bandeja, "aquí tienes mi vida, este té te ayudará a relajarte".
Haruka sujetó entre sus manos una pequeña taza de té y dio un pequeño sorbo, "gracias mi algodón de azúcar".
La castaña acomodó una almohada sobre la espalda de la rubia, le quitó los calcetines y procedió a darle un masaje en los pies, "todo esto te hará sentir mejor".
"Estar contigo me hace sentirme mejor", la corredora se perdió en la mirada de su novia.
"Y si nada de esto funciona, tengo algo que indudablemente lo hará", dijo Makoto en tono sugestivo.
"¿Ah si?", Tenoh se acercó para sujetar las caderas de su enamorada. "¿Por qué no mejor primero probamos con ese método?".
Makoto se acercó por instinto, "está bien, tú ganas".
"No sabes cuánto te deseo", la corredora comenzó a besar a su novia con gran pasión.
Kino pegó su cuerpo contra el de la rubia, "quiero que me hagas tuya".
…..
8 a.m.
La aguamarina no había logrado conciliar el sueño en toda la noche, se levantó de la cama y echó un vistazo en el espejo, tenía los ojos hinchados de tanto llorar, "luzco terrible".
Caminó hacia el baño para tomar una ducha, eso siempre le ayudaba a despejar su mente, "Haruka Tenoh, tengo que dejarte ir de mi vida".
...
La rubia había dormido plácidamente, los remedios de su novia habían funcionaron exitosamente, logrando que su estrés disminuyera.
Miró a Makoto descansando sobre su pecho, de pronto un recuerdo cruzó por su cabeza, haciendo que la cabellera castaña se tornara de un color aqua, -Michiru-, en un parpadeo todo volvió a la normalidad, "debe ser por el estrés", susurró.
Kino empezaba a despertar, "mi hermoso gorrión", abrazó el torso de la rubia.
"Buenos días preciosa", la corredora besó la castaña cabellera.
"¿Te sientes mejor?", Makoto recordó el episodio del día anterior.
"Si, eres una excelente enfermera", Haruka entrelazó sus brazos por la espalda de la chica.
La castaña se levantó sobre sus codos para quedar frente al rostro de su pareja, "Haruka, ¿qué es lo que te inquieta?".
"Nada", la corredora respondió despreocupada.
Makoto suspiró, "no lo tomes a la ligera, es algo serio".
Tenoh acercó a su novia hacia su pecho, "lo digo de verdad, me siento feliz".
Kino escuchaba el latido del corazón de la rubia, "quizás no lo notes, pero inconscientemente hay algo que te está afectando".
Haruka volvió a recordar, -Michiru-.
….
Michiru revisaba su correspondencia cuando una carta atrajo toda su atención, Royal Academy of Music de Londres. "¿Por qué me enviarían una carta?", le era muy extraño y sabía que para averiguarlo debía abrir la carta.
Rompió el sobre, extrajo la carta en su interior y procedió a leer. Sus ojos se movían siguiendo cada palabra del escrito y conforme avanzaba en la lectura, una sonrisa iba formándose en su boca. Terminó de leer y no podía creerlo, soltó un grito de emoción, "¡Si!". Tomó un poco de aire, "quizás las cosas empiecen a mejorar a partir de hoy".
Levantó su móvil de una mesa pequeña que se encontraba en el living y llamó a su mejor amiga, "Minako, tengo que contarte una gran noticia, te veo en el lugar de siempre". Cortó la llamada, agarró su bolso y salió rumbo al lugar en donde había citado a la ojiazul.
…
"Suéltalo, quiero saber qué te tiene tan feliz", Minako estaba desesperada por saber.
"No me lo vas a creer", Michiru quería ponerle un poco de suspenso.
"¡Haruka te llamó!", respondió con emoción la ojiazul.
El semblante de Kaio se volvió triste, "no…no es sobre Haruka".
Aino cubrió su boca y se disculpó de inmediato, "lo siento".
La aguamarina suspiró, "ojalá esa fuera la noticia".
"Olvidemos eso", la ojiazul cambió el tema. "¿Cuál es la noticia?", retomó.
"¡Me ofrecieron un beca para Royal Academy of Music de Londres!", la violinista volvió a sentirse contenta.
"¿en serio?, ¡que emoción!", Minako compartió la alegría de su amiga. "¡Muchas felicidades!", se levantó para abrazarla. Volvió a su asiento, "cuéntamelo todo".
Una mesera tenía problemas con las órdenes que debía llevar a las mesas que tenía asignadas.
La rubia se acercó a la chica, "Sakura, déjame ayudarte". Tomó una bandeja, "¿Cúal es la mesa de esta orden?".
"Es la mesa 25", indicó la mesera.
"Bien, yo la llevaré", la rubia se dirigió a la mesa.
"Me llegó una carta en donde me felicitaban por mi actuación en el evento del hotel Luke, que les había gustado mucho, reconocían mi talento y me invitaban a formar parte de su institución otogándome una beca del cien porciento", la aguamarina le contaba a su amiga sobre el contenido de la carta.
"Así que una beca", alguien se paró a un costado de la mesa de las chicas.
Kaio alzó la mirada, "¡Haruka!".
"¿Trabajas aquí?", Minako se sorprendió al ver a la rubia con una bandeja.
Tenoh sonrió con gracia, "mi novia es la dueña de la cafetería". "Veamos, dos capuchino y dos emparedados de pollo", puso las cosas sobre la mesa.
"Gracias, mesero sexy", Aino no perdió la oportunidad de halagar a la corredora.
La rubia sujetó una mano de su sirena, "Felicidades Michiru, me alegra que hayan reconocido tu talento, te lo mereces". "Su orden está completa, con permiso", le dio un beso en la mano y se fue.
La violinista se quedó sin habla, se había vuelto a cruzar con su viento, como si el destino quisiera juntarlas.
"No te ha olvidado", concluyó Minako.
"¿Qué te hace pensar eso?", a Kaio le intrigaba saber porque su amiga estaba tan segura.
"Sus ojos lo delatan", estaba claro para Aino.
…
Haruka estaba algo confundida, ese fugaz encuentro con su sirena hizo que algo volviera a encenderse dentro de su corazón. Cerró sus ojos, "no, ahora estoy con Makoto, ella jamás me abandono, es la mujer que merezco", trató de convencerse a sí misma.
Llegó a la cocina, "preciosa, es hora de ir al orfanato".
Kino fue por su bolso y se aferró al brazo de la rubia, "estoy lista corazón".
"Nos vemos chicas", la rubia se despidió de las empleadas de la cafetería.
….
"¿Cuándo te irás?", Minako regresó al motivo de su reunión.
"En una semana", Michiru estaba algo tensa.
"Eso es poco tiempo, debes ir preparando tu equipaje", Aino sugirió.
"Lo sé", la aguamarina exhaló con fuerza. "Estar lejos me ayudará a despejar mi mente, poder aclarar mis pensamientos, reflexionar sobre lo que quiero en mi vida", aprovecharía el tiempo.
"¿Qué pasará con Seiya?", la ojiazul preguntó por el novio de su amiga.
"No lo sé, necesito aclarar muchas cosas, ordenar mi vida", Michiru estaba muy confundida.
Minako estaba preocupada por la violinista, "esperemos que sea tiempo suficiente sino te estarás condendando a una vida de infelicidad".
….
Días después.
Faltaba un día para que la aguamarina partiera a Inglaterra.
"¿Por qué estamos frente a la casa de mis padres?", cuestionó Michiru mientras bajaba de un taxi.
"Es una sorpresa", Seiya estaba pagandóle al taxista.
Llegaron a la puerta principal de la casa de la familia Kaio y el chico procedió a tocar el timbre.
Masaru los recibió, "adelante".
"¿Minako?, ¿qué haces aquí?", la aguamarina no esperaba ver a su amiga en la casa de sus padres.
"¡Sorpresa!", dijeron todos al únisono.
"¿Qué es todo esto?", la violinista seguía sin comprender.
Seiya la abrazó por la espalda, "decidimos organizarte una pequeña fiesta antes de que te vayas".
"No era necesario", la violinista reconocía que era un lindo detalle, pero creía que no era el momento oportuno.
"Claro que lo es", habló la señora Kaio.
"Por favor hija, siéntate", Masaru le ofreció una silla a Michiru.
Minako le dio un codazo a su amiga, "quita esa cara larga, hoy toca celebrar tu esfuerzo y dedicación.
La aguamarina fingió una sonrisa, "gracias".
"¡Qué orgullo tener a una hija tan talentosa!", Umiko le decía a su esposo.
"Además de que es muy hermosa", Seiya entrelazó su mano con la de su novia.
Aino miró con complicidad a Michiru, "es la mejor amiga que cualquiera desearía tener".
…
"¿Qué tal van las cosas con Haruka?", Misaki platicaba a solas con Makoto.
"Bastante bien, lo veo más relajado", respondió la castaña.
"Me alegro, es un chico muy noble", la directora apreciaba a la rubia. "Lo amas mucho, ¿cierto?", puso una mano sobre un hombro de la chica.
Makoto no podía ocultar sus sentimientos hacia Tenoh, "si, lo amo con mi alma entera".
"Se ve que él también te ama", Misaki conocía todo lo que Haruka había hecho por la castaña. "Cuídalo, que no trabaje tanto, ya ha hecho mucho por el orfanato, sabemos que está comprometido, pero todo a su debido tiempo", aconsejó.
"Si, he dejado que venga porque le gusta pasar tiempo con Hotaru, la quiere mucho", Makoto sabía que la rubia había formado un vínculo muy especial con la pequeña Tomoe.
La directora asintió con la cabeza, "parece su padre". "Quizás en un futuro ustedes se conviertan en los nuevos padres de Hotaru", estaba esperanzada.
Makoto se ruborizó, "no niego que me gustaría, pero es algo pronto para pensarlo".
….
La aguamarina comía una rebanada de pastel.
"Michiru", fue distraía por la voz de su novio.
"¿Qué pasa?", sabía que Seiya quería decirle algo.
"¿Me vas a extrañar?", Kou necesitaba saber si era importante en la vida de su novia.
La violinista fue salvada por su amiga, "no más que a su mejor amiga, obviamente soy a quien Michiru extrañará más".
Seiya rió, "admito que eres una muy buena amiga". Se encogió de hombros, "supongo que no puedo competir contra eso".
La violinista observó rápidamente a su amiga y pronunció sin emitir palabra, "gracias".
…
Día siguiente.
Haruka se había despertado hace unos minutos y jugaba con los cabellos de su novia.
Unos rayos de sol hicieron que Makoto abriera los ojos, "hola mi pequeño gorrión".
La rubia sonrió, "hola bella dama".
"¿Cuánto tiempo llevas así?", Kino sabía que su pareja llevaba un rato despierta.
"El tiempo no importa cuando estoy a tu lado", Tenoh abrazó a su novia y cerró los ojos, disfrutando del momento. "Tengo una idea", rompió el silencio de la habitación.
"¿Cuál?", Makoto deseaba saber.
"Hoy olvidémonos de todo, no vayamos a ningún lugar, hay que pasar el tiempo tú y yo", la rubia quería compartir el día exclusivamente con su novia.
"Me parece una maravillosa idea", la castaña besó a Haruka.
…..
Michiru esperaba en la sala de abordaje. Escuchó que mencionaron su vuelo por lo altavoces, "es hora de partir".
"Te queremos mucho hija, vamos a extrañar", la señora Kaio abrazó a su hija.
"Cuídate mucho y disfruta de esta experiencia", Masaru se despidió de la violinista.
Minako le dio un gran abrazo a su amiga, "me tienes que llamar todos los días, tenemos que mantenernos al tanto y no olvides mandarme fotos, quiero ver a los chicos guapos de Londres".
Seiya se acercó a su novia, "felicidades mi amor, hoy inicias una nueva etapa en tu vida profesional". La abrazó, "no te olvides de mí que te estaré esperando. Te amo Michiru", le dio un beso.
La aguamarina se apartó del chico en silencio, dio media vuelta y partió para abordar su vuelo, -lo siento Seiya, yo amo a Haruka-.
…..
Lo que más lastima es tanta confusión
En cada resquicio de mi corazón
¿Cómo hacerte a un lado de mis pensamientos?
Michiru se acomodaba en el asiento que le correspondía en el avión. Miró por la ventana y no pudo evitar recordar a su viento.
He dejado todo sin mirar atrás
Aposté la vida y me dejé ganar
"Llegó la hora", se dijo a sí misma. El avión comenzaba a despegar.
Sentía algo de miedo de viajar sola a un país que no conocía, "mi carrera musical es lo único que me queda, debo centrarme en eso".
He perdido todo, hasta la identidad
Y, si lo pidieras, más podría dar
Es que, cuando se ama, nada es demasiado
Había perdido el rumbo de su vida y ahora estaba tratando de recuperar algo de ella. Se había propuesto olvidar a la rubia y regresar con ese episodio superado, "será difícil pero lo conseguiré".
Me enseñaste el límite de la pasión
Y no me enseñaste a decir adiós
He aprendido ahora que te has marchado
Aún no contaba con la respuesta para borrar los besos de su cuerpo, eran huellas implícitas en su piel que en fondo no quería que desaparecieran.
Cerró sus ojos y apoyó su cabeza sobre el respaldo del asiento, reviviendo esa primera vez en que se entregó a su viento, recordando esos ojos esmeraldas mirándola con gran deseo y esa respiración agitada de la rubia al hacerla suya.
Porque vive en mí tu recuerdo
(Te olvido) A cada minuto lo intento
(Te amo) Es que ya no tengo remedio
Te extraño, te olvido y te amo de nuevo
….
Un año después.
Michiru estaba por terminar el curso, faltaban unos cuantos días para que finalmente regresara a su país. No era un secreto su talento para el violín, llegando a ser considerada un prodigio de la música clásica, por lo que logró destacar de entre sus compañeros y obtuvo el reconocimiento al mejor músico dentro del Royal Academy.
En todo ese tiempo había extrañado a Minako, ya que a pesar de que pasaban horas al teléfono, faltaban esas reuniones en la mesa de siempre de la cafetería, las salidas de compras o simplemente un paseo por los pasillos del instituto.
Con Seiya era el caso totalmente contrario, mantenían comunicación muy ocasional y sólo era para lo necesario. Lastimosamente en todo ese tiempo no le había podido decir que lo amaba, pues jamás llegó a sentirlo.
Respecto a Haruka, parecía que su plan había funcionado, estar lejos de Japón le permitió despejar su mente de la rubia. Cada vez la pensaba menos, incluso pasaban días completos sin que apareciera en su cabeza. Era momento de dejar todo en el pasado y continuar con su vida.
…..
Tenoh ahora tenía una relación más solida con Makoto. Habían tomado la decisión de formalizar su relación e iniciar una vida juntas, por lo que la rubia compró un pequeño departamento en la ciudad.
Hotaru había crecido mucho en ese año y aunque continuaba viviendo en el orfanato, ella consideraba a la pareja como sus padres. Su repertorio de palabras había aumentado, así como su curiosidad por las cosas, volviéndose una niña con mucha energía.
…..
"Creo que es todo", Haruka guardaba algo de ropa en una pequeña maleta.
"¿Es tan necesario que vayas?", Makoto se acercó a abrazar a la rubia por la espalda.
La corredora suspiró, "tengo que hacerlo, no puedo fallarle al señor Williams".
"¿Cómo lo conociste?", Kino recordó que jamás había preguntado.
La rubia miró hacia la nada, "mi padre y él se conocieron cuando yo inicié en el mundo de las carreras de autos y se volvió un buen amigo de la familia. Él fue el que patrocinó mi primer carrera".
"Así que por eso lo aprecias", la castaña descrubrió la razón.
Haruka vio la hora en su reloj, "el señor Williams siempre creyó en mi". Frunció el ceño, "a diferencia de mi padre".
Makoto caminó hacia un pequeño balcón y respiró un poco de aire, "me hubiera encantado acompañarte, pero es el aniversario de la cafetería".
Tenoh pasó sus manos alrededor de la cintura de la castaña, "no te preocupes preciosa, sé que es muy importante para ti".
"¿Por cuánto tiempo te irás?", Kino echó un vistazo a la ciudad.
La corredora apoyó su mentón sobre uno de los hombros de la chica, "el señor Williams dijo que sólo era para un pequeño evento, así que sólo serán dos días".
Makoto se giró para quedar frente a la rubia, "te voy a extrañar, mi pequeño gorrión".
Haruka cargó a la castaña y la recostó sobre la cama, "yo también te voy a extrañar, mi dulce algodón de azúcar".
Kino entrelazó sus brazos alrededor del cuello de la corredora, "te amo Haruka".
La rubia se puso encima de su novia, "yo tambien te amo Makoto".
…
Aeropuerto Internacional de Narita
"Cuidate mucho corazón", Makoto le acomodaba la chaqueta a la rubia.
"Tu también mi vida, si sucede algo no dudes en llamarme", Haruka fijó su mirada en los ojos verdes.
Kino se lanzó hacia los brazos de la corredora, "te voy a extrañar mucho".
"Yo también te voy a extrañar", Tenoh abrazó fuertemente a su novia.
Haruka vio que la castaña comenzaba a llorar, "tranquila, sólo son dos días, luego estaré de regreso", le limpió las lágrimas.
Makoto sonrió esperanzada, "lo sé, esperaré ansiosa". "Te amo Haruka", le dio un beso.
"Te amo Makoto", la rubia correspondió el beso y luego partió rumbo al avión.
…
Día siguiente.
Michiru se estaba arreglando para el evento organizado por de La Royal Academy of Music de Londres para celebrar el final del curso. A pesar de que idea no era de su agrado, debía asistir por haber sido nombrada la mejor músico de la academia.
"¿Cuáles me quedan mejor?", la aguamarina se probaba unos aretes frente a su móvil, ya que estaba en videollamada con su amiga.
"Los segundos sin dudar", Minako aconsejó como toda una experta. "¿Y esa pulsera?, no me digas que…", alcanzó a ver algo en la muñeca derecha de la violinista.
"Si, es la pulsera que me dio Haruka", Kaio corroboró la suposición de la ojiazul.
"Dijiste que ya lo habías superado", era contradictorio para Aino.
"Y lo hice, hoy es el último día, a partir de mañana Haruka pasará a formar parte de mi pasado", dijo Michiru con total seguridad.
"Espero que así sea, porque podrías encontrarte con un chico muy sexy que resulte ser tu príncipe azul", la ojiazul siempre pensaba en los chicos guapos.
A Michiru le dio gracia el comentario, "no, por el momento quiero darme un descanso, disfrutar de mi soltería y centrarme en mi carrera".
"¿Y Seiya?", Minako era consciente de que su amiga aún tenía novio.
"Cuando regrese hablaré con él, todo este tiempo me sirivó para reflexionar sobre nuestra relación y lo mejor es terminar, ya lo decidí", Kaio dejaría al moreno.
"Si tan sólo hubieras elegido a Haruka", Aino se lamentaba.
Michiru suspiró, "es imposible volver al pasado y es algo con lo que cargaré el resto de mi vida".
…..
Haruka descendía del avión. Al llegar a la salida de la terminal aérea se dio cuenta de que un chofér esperaba con un letrero que tenía su nombre, "debe ser él".
Se acercó al hombre, "joven Tenoh, sígame por favor".
Subieron a una camioneta negra y partieron rumbo al hotel en donde se hospedaría la corredora.
…
La aguamarina estaba por entrar al salón de eventos de la academia. No pudo evitar sentir algo de nervios, ya que le tocaría abrir el vals de la noche. Se rumoraba que su pareja de baile sería el señor Williams, quien era el decano del instituto.
Llenó sus pulmones de oxígeno y caminó hacia la puerta de bienvenida, ahí se encontró con el decano.
"Señorita Kaio, un placer contar con su presencia", el hombre hizo una pequeña reverencia.
Michiru respondió haciendo otra reverencia, "agradezco la invitación decano Williams".
…..
Haruka entró a la habitación del hotel, tomaría una ducha rápida. Se encontró con un frac sobre la cama que venía acompañado de una nota.
Un pequeño regalo de tu viejo amigo.
Williams.
Una sonrisa se formó en el rostro de la rubia, "siempre tan gentil". Algo no encajaba, "un momento, ¿qué clase de evento será?, no es común el uso de un frac". Miró su reloj, "debo darme prisa".
Estuvo lista en unos pocos minutos, echó un vistazo en el espejo para acomodarse el moño y su rubia cabellera.
Bajó a la entrada del hotel, en donde la esperaba otra camioneta para llevarla al evento.
…
"¿Ya oyeron?, se dice que el hijo del decano Williams estará presente en el evento", una chica comentaba con su grupo de amigos.
Otra chica respondió con emoción, "dicen que es muy guapo".
"¿Creen que sea verdad?, nadie jamás lo ha visto", un chico dudaba.
"Dicen que bailará con la violinista Michiru Kaio", alcanzó a escuchar la aguamarina.
¿Y si ese era el príncipe azul que tanto había estado buscando?, –Deja de hacerte ideas Michiru, el amor no es para ti-, se dijo a sí misma.
…...
Haruka descendió del vehículo y se encontró con su amigo, "señor Williams".
"Muchacho, ¡que alegría verte!", el hombre le dio un caluroso abrazo a la rubia.
"Me sorprendió ver el frac, no creí que se tratara de un evento tan formal", expuso Haruka.
Williams rió, "no comas ansias muchacho, pronto verás de que se trata".
Caminaron hacia el salón. Antes de entrar el hombre le dijo unas palabras a la corredora, "Haruka, no sabes la felicidad que sentí al verte aquella vez en el evento del hotel Luke. Eso me hizo darme cuenta de que he descuidado nuestra amistad, sabes lo mucho que te aprecio, eres como el hijo que nunca tuve; por eso quise pedirte este favor, es algo que significa mucho para mí y que verdaderamente agradezco el que hayas aceptado".
"Usted ha sido como un padre para mí", la rubia quería a Williams por siempre haberla apoyado.
"No digas eso, Masato ha sido un buen padre", el hombre estimaba al padre de la corredora.
La rubia cambió el tema, "¿es un baile?".
"Es una sopresa, te presentaré y cuando escuches tu nombre, deberás entrar", Williams le dio indicaciones a Haruka.
"De acuerdo", Tenoh asintió con la cabeza.
Williams ingresó al lugar y tomó el micrófono, "buenas noches a todos, espero que estén pasando un buen rato".
Se aclaró la garganta, "como varios de ustedes ya saben, cada año se realiza el baile de fin de curso, en donde la tradición es que el músico del año abra el vals en compañía de un amigo o compañero".
Prosigió con su discurso, "este año quise hacer algo distinto. Invité a alguien que seguramente muchos de ustedes conocen, es un chico encantador, no sólo por su belleza, sino también por su forma de ser. Este último año ha realizado acciones muy nobles por los más vulnerables, por lo que se ha convertido en un ejemplo a seguir".
"Yo quiero a este muchacho como si fuera mi hijo, por lo que su presencia significa algo muy especial. Con ustedes, Haruka Tenoh", el hombre le hizo una seña a la rubia para que ingresara.
Ese nombre hizo que el corazón de Michiru diera un vuelco, -no puede ser-.
Haruka entró con gran porte, siendo recibida con un gran aplauso. "Muchas gracias. Es un placer para mí poder acompañarlos en este día tan especial. Agradezco al señor Williams por la invitación, es un hombre muy especial en mi vida", dijo a través del micrófono.
La aguamarina seguía sin poder creerlo, su viento se encontraba a unos escasos metros de ella.
"Bueno, es momento de dar inicio al vals. Por favor démosle un gran aplauso al músico de este año, la violinista Michiru Kaio", Williams le pidió a la chica que se acercara.
Tenoh quedó atónita al ver a su sirena frente a ella, "Michiru".
"El muchacho es muy buen bailarín, te sorprenderá", el hombre tomó la mano de la aguamarina y la entregó a la rubia.
Caminaron al centro de la pista, sintiendo como sus corazones latían con fuerza. Luego de un año volvían a tenerse frente a frente.
Conmigo estás y el mundo se esfumó
La música al sonar nos envolvió
La música comenzó a sonar, era momento del vals.
"Haruka, yo no sé bailar", Michiru estaba nerviosa.
"Tranquila, yo te guiaré", Tenoh entrelazó una mano con la de su sirena y la otra la puso sobre la cintura de ésta.
La violinista colocó la otra mano sobre el hombro de la corredora.
Tenoh tomó la iniciativa, marcando el paso que debía seguir la aguamarina, "Ves, no es tan difícil como parece".
"Williams tenía razón, sabes bailar muy bien", Michiru se estaba dejando llevar.
Todo a su alrededor había desaparecido, sólo existían ellas dos en aquél salón.
Aquí, muy juntos, si contigo voy
Aquí tan vivo estoy
"Luces muy apuesto", Kaio se ruborizó al ver lo bien que se veía su viento.
"Gracias, tú te ves preciosa con ese vestido", la rubia quedó hipnotizada por su sirena.
Haruka vestía un elegante frac blanco con botones y cuello negro, debajo de éste portaba un chaleco blanco y una camisa de seda del mismo color. El moño era de un negro intenso, así como el pantalón y los zapatos.
Michiru lucía un largo vestido color celeste con un pequeño escote en v y descubierto por los hombros. Su calzado eran unas zapatillas blancas.
La vida va, los sueños morirán
Al mío digo adiós y sin saber
Que aquí tu estabas, mi sueño te encontró
Y hoy por siempre ya sé
Que solo quiero tenerte aquí
En un instante, Haruka descubrió el accesorio, "la pulsera que te regalé".
-Demonios, lo había olvidado-, "es una pulsera muy linda", Michiru trató de disimular.
"Me sorprende que la sigas conservando", la rubia creía que ya había desechado lo que le había dado.
"Es un lindo recuerdo", Kaio ya no pudo ocultar sus sentimientos.
Y como enfrentar la realidad
Si hoy te pierdo aquí
Continuaron bailando el vals, cada vez con mayor soltura, haciendo suya toda la pista de baile.
"Muy bien, llegó la hora de la vuelta con salto", advirtió Tenoh.
"¿Cómo?, no sé hacerlo", Kaio volvió a preocuparse.
"Calma, brinca cuando te indique", la rubia continuó manteniendo el control.
"Esta bien", Michiru respiró profundamente.
"Ahora", Haruka colocó sus manos sobre la cintura de su sirena, alzándola por lo alto con total elegancia.
La aguamarina posó sus ojos sobre los de su viento, haciendo que el momento se volviera mágico.
Aquí soñando con un feliz final
Creer que esto, en verdad es real
Soñar que el sueño en los dos está
"Lo hiciste", Haruka le sonrió a la violinista, estaba orgullosa de ella.
Michiru también sonrió, finalmente volvía a sentirse completa.
La música estaba por terminar. Unos cuantos minutos fueron suficientes para que regresara la química que existía entre los dos.
Una pequeña chispa que se encontraba en lo más profundo del corazón de Tenoh, volvió a emerger.
La pista musical comenzaba a apagarse, haciendo que sus rostros se acercaran cada vez más. El sonido cesó y culminó con lo inevitable, un beso.
Los sentimientos de Michiru volvieron a estar en sintonía, no cabía la menor duda de que Haruka era el amor de su vida.
Un enorme olor a brisa marina envolvió a la rubia, pero la razón no tardó en hacerse presente, -Makoto-, finalizando el beso.
"Lo siento", Kaio se percató del rostro frío de su viento.
Haruka volvió a suprimir esa pequeña llama en su corazón, "lo nuestro ya no existe, quedó en el pasado". Salió del salón.
Michiru siguió a su viento, "espera".
Me envenenaste el silencio
Se fue mi aire detrás de ti
Me arrebataste hasta el suelo
Tiraste y me rompí
"¿Qué?", la rubia ya no tenía nada que hablar.
"Haruka, te amo", la aguamarina confesó sus sentimientos.
"Michiru, es tarde para eso", Tenoh no correspondería el amor de su sirena.
Y fue una bomba de tiempo
Todo el dolor que dejaste aquí
Pero después del incendio
De nuevo quieres derrumbar lo que quedo de mí
"Me vas a decir que no sentiste nada", la violinista estaba segura de que su viento había sentido lo mismo que ella.
"Ya no importa, ahora yo estoy con Makoto y tú con Seiya", la corredora reiteró sus caminos separados.
Kaio no pudo contener más las lágrimas, "¿Y el beso de hace unos minutos?".
"Eso fue un error", respondió Haruka totalmente inexpresiva.
"Haruka, yo quiero regresar contigo", suplicó la aguamarina.
Tu decidiste dejarme
Y aunque tu recuerdo arde
No voy a caer otra vez llegaste tarde
"Eres una egoísta, sólo piensas en ti. ¿Qué hay de lo que quiero yo?, de lo que siento. ¿A caso te importó cuando lo perdí todo?, ¿te importó lo mal que lo estaba pasando por tu culpa?, sólo te preocupaste por ti", Tenoh reclamó todo lo del pasado.
"Fui muy inmadura, cometí un grave error y créeme que lo estoy pagando, cada día me arrepiento de haberte dejado ir", Michiru no podía parar de llorar.
Y no es cuestión de egoísmo
No fue tan fácil dejarte ir
Quieres que juegue a lo mismo
Correr detrás de ti
La rubia sonrió con arrogancia, "veo que olvidaste lo que te dije en aquella ocasión, pero no te preocupes, refrescaré tu memoria. Te dije que esperaba que jamás te arrepintieras de la decisión que tomaste, porque el día que lo hicieras iba a ser demasiado tarde".
"Haruka", la violinista ya no sabía que decir.
"Ahora soy feliz con Makoto, tú solo serás un lindo recuerdo de mi pasado", la corredora no volvería a caer en los encantos de su sirena. "Debo irme, Makoto me espera", dio la media vuelta y abandonó el lugar.
"Haruka", la aguamarina únicamente pudo ver como perdía al amor de su vida para siempre.
….
Dos días después.
Michiru regresaba a Japón, luego de su estadía de un año en La Royal Academy of Music de Londres.
Observaba por la ventanilla del avión, recordando el encuentro vivido con Haruka, "sé que en el fondo todavía me amas".
Cerró sus ojos en un intento desesperado por volver a sentir las manos de la rubia recorrer su cintura, su fragancia, su calor, su respiración tan cerca de la suya y ese beso que le hizo sentir mil emociones.
El avión aterrizó y los pasajeros comenzaron a descender. La aguamarina caminaba rumbo a la sala de espera de la terminal, lugar en donde se encontraban sus padres, Minako y Seiya.
"¡MIchiru!", la ojiazul corrió a abrazar a su amiga.
"Minako, tengo tanto que contarte", la violinista necesitaba ese abrazo.
"Hija, no sabes cuánto te extrañé", Umiko rompió en llanto.
Masaru ayudó a la aguamarina con su equipaje, "nos alegra que estés de vuelta".
Seiya se acercó tímidamente y le entregó un ramo de rosas, "todos los días esperaba que llegara este momento para tenerte nuevamente entre mis brazos".
"¿Qué les parece si vamos a comer algo?", sugirió el señor Kaio.
A Michiru no le agradó la idea, "¿podemos dejarlo para otro día?, estoy algo cansada".
Umiko dio unas palmadas en la espalda de la violinista, "Michiru tiene razón, debió ser un viaje muy agotador".
"Está bien hija, te llevaremos a casa", Masaru tenía un automóvil.
"No se preocupen, tomaré un taxi", la aguamarina deseaba estar sola.
"Yo te puedo acompañar", se ofreció Kou.
"Lo siento Seiya, pero creo que lo mejor es que la acompañe su mejor amiga", Aino siempre sacaba de aprietos a Michiru. "Vamos", llevó parte del equipaje.
"Esperemos que todo haya marchado bien en Londres", el señor Kaio se quedó algo preocupado por su hija.
…
Hotaru tenía un paseo por el parque en compañía de Haruka y Makoto.
"Papá", la pequeña señaló un puesto de globos.
"¿Quieres un globo?", la rubia sujetó la mano de Tomoe y fue en busca del objeto. Cargo a la pequeña entre sus brazos, "¿Cuál quieres?".
La peli-negra estiró sus manos hacia un globo rojo.
"Ah, así que ese", dijo Haruka. "Me puede dar ese globo rojo", pidió al vendedor.
"Aquí tienes Hime-chan", la rubia le entregó el globo a Hotaru.
La pequeña Tomoe le agradeció a su padre con un abrazo.
Makoto miró la escena a unos cuantos pasos de distancia, sintió mucha ternura ver a Tenoh siendo tan dulce con la peli-negra, "serás un excelente padre".
…..
"¡Cuéntamelo todo!", Minako estaba ansiosa de escuchar a su amiga.
La aguamarina suspiró, "ni te imaginas".
"¿Te acostaste con un sexy inglés?", la ojiazul se creó historias en su mente.
"¡NO!", Michiru negó rotundamente.
Aino se cruzó de brazos, "¿por qué eres tan aburrida?, espero que por lo menos haya sucedido algo interesante en el baile".
Kaio recordó el vals junto a su viento, "pasó algo".
"¿Conociste al hijo del señor Williams?, dicen que es muy guapo", Minako llevó sus manos a su pecho y soltó un suspiro.
"El hijo del señor Williams es Haruka", la aguamarina conocía la verdad.
"¿¡QUÉ?!", Aino había quedado anonadada.
MIchiru cubrió su boca para reír un poco, "bueno, no literalmente. Lo considera como si fuera su hijo".
"Ah", a la ojiazul le volvió el alma al cuerpo. "¿Entonces viste a Haruka?", miró con picardía.
La violinista se sonrojó, "si".
"¿No lo ves?, es una señal, Haruka es tu príncipe azul", Minako no creía en las coincidencias. "Pero no me dejes con la duda, ¿qué fue lo que pasó en ese baile?", no podía con la curiosidad.
Kaio dejó que su corazón hablara, "escuché que el señor Williams dijo su nombre, cuando lo vi frente a mí, no podía creerlo, era como si el destino nos estuviera diciendo algo. Terminamos bailando el vals los dos solos en medio de la pista. Me sentí como si estuviera en un sueño en donde la princesa baila a la media noche con su príncipe azul".
Minako se sintió conmovida por la historia, "que lindo, todo un cuento de hadas".
"Te juro que fue un momento tan mágico, pude sentir esa conexión y sé que él también la sintió. Nos terminamos besando", la melancolía invadió a la aguamarina.
"¡SI!, sabía que Haruka te seguía amando", la ojiazul alzó un puño en señal de victoria.
"No lo sé, me dejó en claro que lo nuestro quedó en el pasado", dijo Michiru derrotada.
Aino negó con la cabeza, "no podrá huir de sus sentimientos". "¿Cómo iba vestido?", tenía más preguntas.
"Llevaba un frac que lo hacía ver taaaan sexy", Kaio no pudo disimular su deseo que sentía por la rubia. Haría una confesión, "como mi mejor amiga, hay algo que debes saber, soñé que me hacía suya".
"Uy, se ve que movió todas tus emociones, literamente", Minako adoraba ser la confidente de su amiga.
Michiru regresó a la realidad, "fue la despedida más linda de Londres, pero al mismo tiempo, la más triste".
…..
Haruka sintió un movimiento que provenía del bolsillo izquierdo de su pantalón, se trataba de su celular indicando que estaba recibiendo una llamada, "habla Tenoh".
"¿Qué tal todo muchacho?", era el entrenador.
"Entrenador….todo marcha bien", la rubia se sorprendió al escuchar la voz de Yamato, ya que estaba llamando de un número desconocido.
"Me da gusto oír eso". El hombre tenía algo de decirle, "Tenoh, estoy con el comité y hemos tomado una decisión".
El corazón de Haruka comenzó a latir con velocidad, "lo escucho".
"Hemos visto el trabajo que has realizado en el orfanato Mugen, realmente te has comprometido y estamos muy orgullosos por ello. Por lo que hemos decidido revocar la suspensión de dos años para que puedas retomar tu lugar en las carreras de autos", Yamato estaba feliz de darle la noticia a la corredora.
-Por fin podré regresar a las carreras de autos-, Tenoh no podía creerlo.
De pronto sintió que alguien jalaba su pantalón, agachó la mirada y vio a la pequeña Hotaru, "papá".
Haruka acarició la negra cabellera, "Hime-chan". "Entrenador, es una muy buena noticia y realmente agradezco la oportunidad, pero no puedo aceptarlo, tengo un compromiso de tiempo completo con el orfanato, así que esperaré a que se cumplan los dos años para volver a las carreras de autos", la pequeña Hotaru hizo que rechazara la oferta.
"Tenoh, no tengo palabras, te has convertido en un hombre honorable, digno del respeto y la admiración de todos", el entrenador quedó conmovido por la decisión de la rubia. "Informaré al comité sobre tu decisión. Te deseo mucho éxito con el orfanato", cortó la llamada.
"Gorrioncito, una limonada con hielo, como a ti te gusta", Makoto había ido a comprar unas bebidas.
"Gracias mi dulce algodón de azúcar", Haruka recibió la bebida.
"¿Quién era?", preguntó la castaña.
"Era el entrenador Yamato, llamó para decirme que podía regresar a las carreras de autos, pero tuve que decirle que no", explicó la corredora.
"¿Por qué?, correr autos es tu pasión", Kino no comprendió el porqué.
"Estoy muy comprometido con el orfanato, no puedo dejar a los niños en estos momentos, me necesitan. Estamos en la mitad del proyecto, sería muy egoísta de mi parte abandonarlo. Además, Hotaru me necesita. Las carreras de autos pueden esperar", Haruka cargó a la pequeña Tomoe entre sus brazos.
Makoto posó sus manos sobre las mejillas de Tenoh, "estoy muy orgullosa de ti".
La escena finalizó con un tierno beso en medio del parque.
…
Minako ayudaba a la aguamarina a desempacar, "Hay mucho silencio", encendió la televisión.
En la pantalla se estaba transmitiendo un programa de espectáculos.
"El orfanato Mugen ha tenido un cambio notable en el último año y todo gracias al famoso corredor Haruka Tenoh", decía un reportero.
"Es soprendente el cambio que ha mostrado el joven Tenoh, se ha vuelto un ejemplo para miles de personas", decía otra mujer del programa.
"Y si cree que eso es todo, está muy equivocado. Nuestro equipo acudió a las instalaciones del orfanato Mugen para entrevistar al corredor, ahora mismo estamos en vivo", enlazaron el programa con las imágenes en tiempo real.
Aino esataba por apagar el televisor, pero fue detenida por Michiru, "déjalo".
"¿Estás segura?", Minako no quería que el corazón de su amiga se lastimara al ver a su ex pareja.
"Si", Kaio asintió.
En la pantalla se veía a la rubia en compañía de Hotaru, "joven Tenoh, ¿por qué decidió ayudar al orfantato?".
"Verás, todo esto se dio en una etapa muy negra de mi vida, cometí algunos errores que me llevaron a perder mi carrera, estaba por tocar fondo. En ese momento apareció una maravillosa mujer que le dio un nuevo sentido a mi vida, ella me trajo aquí. Este lugar me abrió los ojos, me hizo darme cuenta de lo egoísta que era, de que hay otros más vulnerables que nos necesitan y que yo tenía la posibilidad de ayudarlos, entonces comencé a comprometerme más y más, hasta el punto en que Mugen se convirtió en una parte importante de mi vida", Haruka narró desde el fondo de su corazón.
"Es perfecto", Minako estaba maravillada por las palabras de la rubia.
"Ha madurado tanto", Kaio suspiró.
"Joven Tenoh, muchas personas se preguntan si esa pequeña niña es su hija, ¿es eso cierto?", el entrevistador cuestionó sobre una duda que atormentaba a la aguamarina.
Michiru no despegó la vista del televisor, su corazón comenzó a agitarse.
Haruka miró a la pequeña, "si, es mi hija y se llama Hotaru".
La violinista sintió como si le hubieran lanzado un balde de agua fría, "no puede ser".
Minako se acercó a consolar a su amiga, "sé que tenías la esperanza de que no lo fuera, pero Haruka ha formado una familia".
…
La entrevista había terminado y la prensa ya se había retirado.
"Haruka, muchas gracias por aceptar la entrevista, significa mucho para nosotros el que más gente conozca el orfanato Mugen", la directora le agradeció.
"Nada de eso, yo les estoy eternamente agradecido por la oportunidad que me han dado, es lo menos que podía hacer", Tenoh habló con humildad. Abrazó a Makoto por la cintura, "todo se lo debemos a esta hermosa dama, ya que ella fue siempre creyó en mí".
Las mejillas de Kino se enrojecieron, "el mérito es todo tuyo, yo sólo vi al gran hombre que eres".
Misaki rompió la admóstera romántica, "entonces, ¿adoptarán a Hotaru?".
La rubia miró a su novia, "es una decisión que debemos platicar, pero es obvio que ambos amamos a Hotaru".
…..
Por la noche.
Haruka se despertó en medio de la noche, algo en su cabeza no la dejaba dormir tranquila. Se sentó en la cama y recordó el baile con su sirena, "Michiru".
"¿Por qué tuvo que pedirme ese favor el señor Williams?", sabía que era mucha casualidad.
"¿Y si el destino trata de decirme algo?", era como si se tratase de un rompecabezas.
Frunció el ceño, "no, tengo que dejar de hacerme ideas tontas. Eso quedó en el pasado".
Guardó silencio por unos minutos y volteó a ver a Makoto, quien dormía plácidamente. "Fuiste la única que siempre creyó en mí y que jamás me abandonó. Sé que te amo, pero no entiendo porque no puedo olvidar a Michiru".
Empezó a cuestionarse sobre su futuro, -quizás sea le momento de sentar cabeza y de…-.
"Amor, ¿estás bien?", Kino se había despertado.
"Si preciosa", la rubia sonrió.
"¿Estás seguro?, te escuche hablando", la castaña sabía que le ocultaba algo.
"Si, son cosas sin importancia", Haruka mintió.
"Vuelve a la cama, te abrazaré para que puedas dormir", Makoto extendió sus brazos.
Tenoh se acercó y besó a su novia. Miró el rostro de la chica, pero vio a la aguamarina, "me encantas", comenzó a besar con mayor pasión.
"Esta noche serás mía", el deseo se apoderó de ella.
"Haruka", Makoto se sintió completamente vulnerable.
"Quiero que grites mi nombre una y mil veces", Tenoh saciaría sus ganas creadas por una alucinación.
…..
Al día siguiente.
Makoto despertaba sobre el pecho de la rubia.
"Buenos días preciosa", Tenoh saludó a su novia.
"Buenos días corazón", la castaña se levantó un poco para besar a la corredora. Volvió a recostarse sobre la rubia, "Haruka".
"¿Si?", la rubia le prestaría total atención a su novia.
Kino se abrazó al cuerpo de su pareja, "lo de ayer fue diferente, te sentí más cerca, fue mágico".
Tenoh creyó que se había tratado de un sueño, -Michiru-, "si, fue especial".
…
"¿Podemos vernos hoy?", Kou deseaba ver a su novia.
"Lo siento Seiya, debo hacer algunos pendientes", habló la aguamarina del otro lado de la línea telefónica.
"Está bien", el moreno suspiró, "no nos hemos visto desde que regresaste".
"Lo sé, he estado muy ocupada estos días, pero prometo que nos veremos la próxima semana", Kaio quiso ganar algo de tiempo.
"Es una promesa", Seiya esta esperanzado.
"Debo irme, chao", Michiru finalizó la llamada antes de que el chico pudiera decir algo más.
"Te amo Michiru", pronunció Kou al viento.
…
"Preciosa, debo ir a mi casa por algunas cosas", luego de mucho tiempo, Haruka volvería a pisar el suelo de su antigua casa.
"Te acompaño", Makoto no quería separarse de la corredora.
"No podría pedir mejor compañía", la corredora le regaló una sonrisa a su novia.
….
Horas más tarde.
Haruka y Makoto habían llegado a la antigua residencia.
La rubia no tardó en tomar las pertenecencias que necesitaba, pero decidieron tomarse un tiempo para descansar y disfrutar de su compañía.
"Preciosa, ¿no tienes hambre?", el estómago de Tenoh rugió.
Kino rió, "si, aunque no tanta como tú".
"Oye, luego de lo de ayer, necesito recuperar energías", la corredora escondió su rostro en el cuello de la castaña.
"Tienes razón", Makoto se ruborizó.
"¿Qué te parece si voy por nuestro ramen favorito?", Haruka quería tener una cena especial.
"Está como a una hora de camino", era mucho tiempo para Kino.
"No importa, mi princesa lo vale", Tenoh besó los labios de la castaña. "Prometo no demorarme, recuerda que soy el mejor corredor de autos de Japón", sonrió con arrogancia.
"Está bien", Makoto accedió. "Cuídate mi pequeño gorrión", acomodó la chaqueta de la rubia y se despidió con un pequeño beso.
…
Michiru caminaba por las calles del centro de Tokio, realizaba la búsqueda de unos pinceles que necesitaba para practicar una nueva técnica.
Haruka salía de un restaurante con las órdenes de rámen que comerían ella y Makoto.
Kaio estaba perdida en la pantalla de su móvil, intentaba encontrar la ubicación exacta de la tienda de arte por medio de una aplicación de mapas digitales.
"Ese collar se ve lujoso", un hombre miró el accesorio que Michiru portaba sobre su cuello. Era el collar que le había regalado Haruka.
La violinista despegó su mirada del celular, "¿Cómo?".
"Dame el collar y el bolso", un sujeto amenazó a la aguamarina con un arma de fuego.
La corredora caminaba con tranquilidad, cuando vio una cabellera que se le hizo familiar y no tardó en reconocer, -¿MIchiru?-, pensó que quizás era una señal del destino.
Pasaron unos pocos segundos para que se diera cuenta de lo que estaba sucediendo, "Michiru". Dejó caer al suelo las órdenes de ramen y cruzó al otro lado de la calle con velocidad.
La aguamarina se encontraba inmóvil, el miedo la invadió por completo, haciendo que su cuerpo no respondiera.
"No te quieras hacer la lista conmigo", el sujeto acercó más el arma contra la violinista.
Tenoh aprovechó la velocidad que llevaba y tacleó al tipo, "¡Déjala en paz!".
La rubia cayó sobre del hombre y la pistola se deslizó unos cuantos centímetros lejos de ellos.
"Haruka", Michiru no supo en que momento había aparecido su viento.
El sujeto golpeó a Tenoh en el rostro, lo que le permitió quitársela de encima. Logró alcanzar el arma y se puso de pie de inmediato.
La rubia se reincorporó un segundo después, "eres un…".
El hombre le apuntó a la corredora con el arma, "mira a quien tenemos aquí, nada más y nada menos que a Haruka Tenoh, el corredor de autos". Sintió haberse ganado la lotería, "la billetera y las llaves del auto, ¡rápido!".
"De acuerdo", Haruka tenía que se le escapara un disparo.
"Creo que te irás conmigo, muñeca", el sujeto acarició las caderas de la violinista.
"¡QUÍTALE LAS MANOS DE ENCIMA!", Tenoh comenzó a forcejear con el tipo, no permitiría que le hicieran daño a su sirena.
Un disparo se escuchó, seguido de un grito de dolor.
"¡HARUKA!", Michiru vio a su viento perder el equilibrio.
El sujeto le había disparado a la rubia, por lo que se dio a la fuga de inmediato.
"¡AGGRR!", la corredora se sujetó de un poste.
"¡Haruka!", Kaio corrió a auxiliar a la rubia.
"Tranquila, estoy bien", la bala había impactado en su pierna derecha.
Michiru sacó su móvil y llamó a emergencias, "por favor manden una ambulancia rápido". Se acercó a su viento, "¿Por qué lo hiciste?".
Haruka sonrió débilmente, "¿ya lo olvidaste?, te prometí que te protegería y cuidaría de ti. Yo no olvido mis promesas, aunque al parecer, para ti sólo fueron palabras al aire".
Kaio le dio un pequeño abrazo, "pero, puede quedarte alguna lesión y no podrás volver a correr autos".
Tenoh no pudo ocultar sus sentimientos, "no me importan las carreras, no iba a permitir que ese idiota te hiciera algo, jamás me lo perdonaría".
Unas lágrimas escaparon de los ojos zafiro, "Haruka, no debiste…".
La ambulancia llegó y le brindó atención médica a la rubia.
"Debemos llevarlo al hospital general para que extraigan la bala", habló un paramédico.
Haruka le dio su móvil a la aguamarina, "por favor llama a Makoto".
Esas palabras fueron como espinas para el corazón de Michiru, "de acuerdo".
….
Makoto veía la televisión, "ese programa no me gusta".
Presionó un botón del control remoto, pero este no respondió, "debieron terminarse las baterías".
Comenzó a buscar algunas baterías. Abrió un cajón de una mesita de noche y se encontró con un peculiar objeto, "¿Qué es esto?, era la pañoleta de Michiru.
"Recuerdo haberla visto antes", buscó entre sus recuerdos. "Pero claro", chasqueó los dedos, "La traías amarrada en el brazo el día que nos conocimos".
Hubo una frase en particular que llamó su atención, –es de una persona que fue muy especial en mi vida-. "Esa persona es Michiru", ya no había dudas.
El tono de su celular la trajo al presente. "Mi gorrioncito hermoso", respondió con dulzura al ver el contacto de su pareja.
Su voz cambió al escuchar a la aguamarina, "voy para allá". Trató de mantener la calma, sabía que si se alteraba sólo empeoraría las cosas y la rubia la necesitaba fuerte.
Abordó un taxi y partió hacia el hospital para ver a su pequeño gorrión.
…
Hospital General de Tokio
Haruka había sido ingresada hace unos momentos.
Michiru se encontró con Mizuno, "Ami, por favor cuídalo mucho".
La peli-azul estaba tranquila, "no hay de que preocuparse, no es una operación de riesgo". Caminó hacia el área de quirófano.
Unos minutos más tarde llegó Makoto, "¿Cómo está Haruka?".
Era un momento muy incómodo para la aguamarina, "él está bien, afortunadamente su vida no corre peligro".
"¿Qué fue lo que pasó?", Kino necesitaba saber.
"Haruka recibió un disparo en la pierna derecha", informó Michiru.
Makoto llevó sus manos a la boca, "¡Por los Dioses!".
Kaio sintió pena por la castaña, al parecer era una buena chica, "tranquila, la doctora Mizuno es una muy buena cirujano, Haruka está en las mejores manos".
"Makoto, ¿puedo hacerte una pregunta?", para Michiru era raro hablar con la nueva novia de su viento.
"Claro", Kino era una chica muy transparente y no tendría problema en responder.
"¿En dónde está su hija?", la aguamarina notó que la castaña venía sola.
"Hotaru no es nuestra hija", a Makoto le hizo gracia recordar lo que había dicho la rubia.
"Pero Haruka dijo…", Michiru ya no sabía que pensar.
"Haruka está harto de la prensa, por eso decidió decir que Hotaru es su hija, cuando en realidad es una niña del orfantato. Aunque debo admitir que ellos dos tienen un vínculo muy fuerte, Hotaru le dice papá y Haruka la quiere como si fuera su hija", Kino reveló toda la verdad.
-Así que no es su hija-, una parte de la violinista se sintió feliz, "es muy hábil".
"Si, es muy inteligente", Makoto halagó a la rubia. "Por cierto", sacó algo de su bolso, "encontré esto en un cajón y me parece que es tuyo".
Michiru recibió la pañoleta, -¿por qué la conservaría por tanto tiempo?-, "gracias".
"Se ve que fuiste una persona muy importante en su vida", Kino no podía obviar que la aguamarina tenía un lugar especial en el corazón de la corredora.
"Haruka también lo fue para mí, pero todo quedó en el pasado", Michiru no quería lastimar a la castaña, -se ve que lo ama mucho-.
Makoto miró la hora en un reloj de la sala de espera, "Ya es tarde, si quieres ve a descansar, yo me quedaré esperando noticias sobre Haruka".
Kaio debía aceptar que ya no era su viento, "claro".
"Michiru, muchas gracias por avisarme", dijo la castaña antes de que la aguamarina se retirara.
…
Día siguiente.
Todos los medios de comunicación hablaban sobre el heróico acto que Haruka había hecho para proteger a la aguamarina.
"La operación fue todo un éxito. Afortunadamente la bala no se alojó en una parte delicada", Mizuno le informaba a la rubia, quien se encontraba en compañía de Makoto.
"Nada de esfuerzos, debes guardar reposo por lo menos una semana", Ami continuaba explicando los cuidados que debía tener. "Te daré unos analgésicos por si llegas a presentar dolor", le entregó un frasco de pastillas.
"Muy bien, prometo cumplirlo", Haruka seguiría las recomendaciones al pie de la letra.
"No se preocupe doctora Mizuno, yo me encargaré de cuidarlo", habló Makoto.
"Tendré a la mejor enfermera", Tenoh tomó la mano de su novia.
"Como no hay complicación alguna, serás dado de alta en unos minutos y podrás retirarte", Ami salió de la habitación.
Minutos más tarde la rubia salía en una silla de ruedas que era empujada por Makoto. Se encontraron con cientos de reporteros al llegar a la entrada principal del hospital.
"Joven Tenoh", dijo un hombre.
"Por favor responda unas preguntas", ahora una mujer.
"¿Es cierto que la señorita a la que le salvó la vida es su ex novia?", cuestionó otro reportero.
Los celos se hicieron presentes en Kino, "¡pueden dejarlo en paz!, ¡debe descansar!".
"Preciosa, no vale la pena, sólo ignóralos", Haruka no quería que su novia se metiera en problemas.
…
Una semana más tarde.
Seiya estaba emocionado, llevaba días planeando esta sorpresa para Michiru y quería que todo saliera perfecto.
¿Cómo va todo?, le envió un mensaje a Minako.
Ya casi llegamos, respondió la ojiazul.
Minutos más tarde el par de amigas se hizo presente en donde se encontraba Kou.
"¿Qué es todo esto?", la aguamarina se le hizo extraño ver a sus padres y a su novio.
"¡Sorpresa!", dijo el moreno y le entregó un ramo de rosas.
"¿Qué festejamos?", nada era claro para la violinista.
"Tu regreso de Londres, entiendo que hayas estado muy ocupada y por eso esperé hasta hoy para hacerte esta pequeña fiesta", fue la forma en que el chico le demostró su amor.
"Muchas gracias Seiya", la violinista abrazó al moreno.
Se encontraban en un pequeño bosque a las afueras de la ciudad.
…..
Haruka había preparado una velada romántica en el balcón de su departamento, ya que quería darle una sorpresa especial a su novia.
"Unos cuantos pasos más, listo, ya puedes abrir los ojos", la rubia estaba guiando a Makoto.
"¡Me encanta!", Kino tenía frente a ella una pequeña mesa con unos cortes de carne y dos copas de vino.
"Para la mejor enfermera del mundo", Tenoh besó a su novia.
"Es fácil serlo cuando se tiene a un paciente tan sexy como tú", Makoto correspondió el beso.
La pierna de la rubia había mejorado mucho, ahora era auxiliada por un bastón. Su novia le ayudó a tomar asiento en una de las sillas.
"Es la velada perfecta, una cena al aire libre, bajo la luz de la luna", Makoto seguía maravillada.
…..
Por primera vez, Michiru estaba pasando un buen momento.
"Hasta que te veo sonreír", Minako por fin veía una sonrisa orgánica de su amiga.
"Necesitaba un descanso de todo", la reunión le estaba ayudando a la aguamarina a darse un respiro.
"Pronto lo superarás", Aino sabía que era muy difícil para la aguamarina.
"Dejaré que todo fluya", la violinista ya no se preocuparía.
"Michiru", Seiya tomó las manos de su novia.
"Si tan sólo supieras lo mucho que te amo, tienes un lugar muy especial en mi corazón", le estaba confesando sus sentimientos.
"Pero, para mí ya no me basta con decir que te amo, ya no es suficiente, por eso hoy te pregunto…", sacó una pequeña caja de su bolsillo y se arrodilló, "Michiru Kaio, ¿quieres ser mi esposa?".
Michiru se había quedado en shock, todo esto había llegado demasiado lejos.
…
La luz de la luna resplandecía en lo más alto.
Haruka observó a la castaña, "te ves preciosa".
Las mejillas de Makoto se enrojecieron, "tú te ves my guapo".
Haruka se levantó de su asiento y con ayuda del bastón caminó hasta quedar a un costado de Kino.
"¿Qué sucede?", la castaña creyó que podía tratarse de algún dolor por la lesión.
"Quise acercarme para contemplar mejor tu belleza", la rubia le hizo un cumplido romántico a su novia.
"Mi pequeño gorrión, eres tan dulce", la castaña sintió un vuelco en el corazón.
"Disculpa que no me arrodille, pero la pierna no me lo permite", Haruka sacó una pequeña caja del bolsillo interno de su caso.
La chica se puso de pie, "¿Qué?".
"Makoto Kino, ¿Te casarías conmigo?", Haruka le hizo la propuesta de matrimonio a su novia, estaba lista para dar el siguiente paso y formar una familia a su lado.
CONTINUARÁ...
NOTAS:
Traté de no demorarme tanto en actualizar. Otro largo capítulo con mucha intensidad jejeje.
Tengo una duda, ¿les gustaría que la historia tenga varios o pocos capítulos?, para saber habrá más trama o la termino pronto.
Como siempre, les agradezco su tiempo por leer el capítulo y espero haya sido de su agrado. Recuerden que sus comentarios me motivan y me ayudan a mejorar. También que se aceptan todo tipo de sugerencias jejeje.
En esta ocasión les dejo algo personal, es un pequeño video de su servidor, por si gustan verlo jejeje (sólo cambien las comas por puntos)
www,smule,com/recording/ricky-martin-te-extra-te-olvido-te-amo/730474969_3844596833
Saludos para todos :).
