Capítulo 21: Una voluntad condenada a una recurrente sempiterna.


—Pensé que Mercurio había dejado estas tierras hace varios meses, cuando la laguna se secó. —Comentó Thievul marchando detrás de Mudsdale y Breloom para vigilar su retaguardia por cualquier ataque sorpresa del grupo enemigo—. ¿Cómo fue que llegó el agua a manos de Palmacosta? —Demandó por una explicación a sus amigos igual de ignorantes en el tema.

—Parecía muy buena chica, sobre todo cuando estaba al lado de Hima… —Opinó Breloom como respuesta, sin tener una si quiera una teoría que aclarase las inquietudes de su compañero zorro—. Aunque ahora que lo pienso, ella también se estuvo comportando de una manera muy extraña antes de anunciar su salida del grupo.

—No estarás insinuando que… —Habló Luin sobresaltado tras llegar a una aterradora conclusión en su cabeza—. ¡No…! No puede ser verdad, Hima no sería capaz…

—¡Sabía que tanta bondad no podía ser verdad! —Interrumpió Ozette de forma tajante—. ¡Todo era una charada para esconder sus verdaderas intenciones! —Llegó a su propia conclusión—. ¡Debe haberle informado a Mercurio que el jefe quería formar una alianza con Vanadio y ahora busca destruirnos!

—Usó a Palmacosta para acabar con la vida del pobre Sinoa. —Se metió el caballo a la conversación—. Enfrentar sola al jefe es lo que desea. Somos los siguientes en su lista. —Habló entre tartamudeos a causa del miedo.

—¡Silencio! —Advirtió Thievul gritando en voz baja—. Alguien se aproxima por nuestro flanco derecho. —Se escondieron los tres detrás de los matorrales para esperarle y emboscarlo, preguntando mientras tanto al zorro sobre qué era un flanco, reclamando su uso en una conversación casual.

El retrato de la ruina iluminada por el circulo lunar, una atmósfera compuesta de distintas arias de dolor que resuenan en una armonía disonante. Un rondo de sangre capaz de conjugar los lamentos de los inocentes y las maldiciones de la oscuridad hasta el fúnebre amanecer en lo que, de manera muy acertada, se conoce como la sinfonía de la noche. —Vociferó Levigis lleno de inspiración, observando la silueta de aquella grande y vieja casa desde el jardín frontal en compañía de Magenta.

¡¿Crees que podamos encontrar un Noivern milenario durmiendo dentro?! —Cuestionó Magenta con los ojos llenos de ilusión.

—El escenario es perfecto para encontrar más que un viejo Noivern. —Emitió su respuesta tratando de contener una sonrisa producto de la ansiedad y avanzó hasta la puerta principal, donde pidió a Magenta que sujetase a Shinx en lo que intentaba abrirla con la llave que Obstagoon les entregó minutos atrás.

A diferencia del resto de casas en la aldea, esa era la única que no tenía la entrada recubierta con tablas de madera y clavos, por lo que con solo girar la llave ya introducida en su cerradura consiguieron poner los pies dentro una vez el largo y suave rechinido de la bisagra oxidada cesó.

Pidiendo disculpas en voz baja, el trío llegó hasta el escritorio del recibidor, donde una vieja máquina de escribir sin tinta descansaba cubierta en polvo, con una hoja completa insertada en el rodillo. Revisando que no hubiera nada más de valor en la habitación, Levigis se sentó a leerla en voz alta para su compañero sin tener muchas expectativas sobre su escrito al ver que iniciaba como una confesión de asesinato.

19 de marzo del año 2016 e.P.

Yo los he matado… Mis padres han perdido la vida por mis propias manos y he arrojado sus cuerpos al sótano, donde me contuvieron prisionero más de tres semanas. Mercurio les ha engañado a todos tal como hizo con la aldea vecina. Me queda claro que su deseo y su intención va más allá de simplemente asesinarnos; lo que ella busca es estudiarnos… a todos en la aldea. Con el agua quiere corrompernos, destruir nuestra voluntad de ser, y vernos convertidos en bestias sucias y pestilentes; carentes de dignidad alguna; feas; sin salvación.

22 de marzo del año 2016 e.P.

Todos los habitantes que encontré padecen los mismos síntomas que mis padres en un estado avanzado… todos sin excepción han bebido lo que a falta de información llamo el agua de Mercurio. No quiero volver a ver aquello que vi ese día de año nuevo,} ni quiero volver a manchar mis manos con sangre ajena, por lo que decidí únicamente encerrarlos dentro de sus propias casas, bloqueando puertas y ventanas con maderos viejos. Si alguien sano lee esto lo estaré esperando en la iglesia de Arceus a las afueras de la aldea con comida y agua pura de verdad.

26 de marzo del año 2016 e.P.

He pensado mucho en las palabras que me dijo el señor Sybak de la aldea vecina, y aunque quisiera vengar a mis padres y vecinos, me temo que no puedo cobrar venganza por una decisión que ellos mismos eligieron. En su lugar voy a buscar a todo aquél que necesite ayuda y lo salvaré de este miserable país. La voluntad del pueblo yace no muerta, sino dormida; soñando eterna como el tiempo. Tal como Mercurio privó de su muerte a mis amigos y a mi familia jugando a ser un Dios, me toca pagarle con la misma moneda. Ni siquiera la vida eterna será suficiente para conseguir escapar de su cruel destino.

—El agua de Mercurio… no dices nada sobre los síntomas, pero a juzgar por el texto… ¡Sin duda alguna tiene que ser lo que he estado buscando todo este tiempo! ¡Con ella podré salvar… —Comenzó a temblar Levigis de la emoción y el ansia de confirmar estar cada vez más cerca de su meta autentica—. ¡Magenta! ¡Enciende la luz! ¡Tenemos que buscar más documentos sobre esta "agua de Mercurio" cuanto antes! —Sujetó sus propias orejas con las patas delanteras y las jaló hacia el suelo con fuerza hasta darse de hocico; Retorciéndose un momento sobre la crepitante madera añeja—. ¡El sótano! ¡Tenemos que bajar al sótano!

—¡Como ordene mi teniente coronel mayor! —Respondió Magenta con diligencia pensando ingenuamente que más palabras en el titulo militar significaban un rango mayor, corrió entonces al interruptor sin necesidad de buscarlo primero. Las luces sin embargo no se encendieron, el servicio de electricidad hace mucho que había sido removido y era algo bastante obvio de pensar, pero con la emoción del momento se habían olvidado por completo de la lógica.

—Tal parece que para encender la luz vamos a tener que cambiar los fusibles, y éstos seguro se encuentran en el cobertizo cerrado de afuera; y para abrir el cobertizo necesitamos encontrar primero la manivela que debe estar escondida en algún rincón de la aldea al que debemos acceder con esta llave en forma de nota musical dispuesta detrás del cristal, que sólo se removerá una vez logremos resolver el acertijo. —Se acercó a leerlo con especial interés, muchas ganas tenía el Espeon de demostrar sus habilidades con el razonamiento. —"El cuento de los Chatot sin voz." —Apenas pudo leer el titulo cuando un estruendo a sus espaldas le perturbó y obligó a esperar un segundo antes de continuar, haciéndole girarse rápidamente para descubrir su origen.

—¡Aquí están los fusibles! —Celebró Magenta con alegría, portando la caja de material eléctrico en mano.

—¿De dónde los tomaste? —Cuestionó Espeon completamente sorprendido, luchando por contener la frustración de sentir cómo su gran escena había sido suprimida de la obra final.

—¡Oh, estaban por ahí tirados! —Respondió Mienshao, obviando mencionar cómo fue que atravesó el cobertizo haciendo un hoyo del tamaño de su cuerpo con sólo con el poder de la fuerza bruta.

—Está bien… —Suspiró el Pokémon psíquico—. Igual deberíamos responder el acertijo para tomar la llave, no sabemos si podría ser de utilidad en un tiempo futuro. —No terminó de sugerir cuando escuchó a Magenta ahora rompiendo el cristal con ayuda de la caja rígida de la que sacó los fusibles siendo lanzada a gran velocidad, haciendo que el vidrio volara en múltiples pedazos por todo el sitio. — Ea pues que continúe nuestra empresa a través del insondable abismo. —Comentó dejando escapar gran parte de su ánimo en la última exhalación, bajando las orejas sin nada más que hacer.

Caminando a través del largo pasillo que conducía al sótano mediante las escaleras del fondo, la pareja se adentró con Magenta llevando a Shinx en brazos. A partir de la mitad del corredor la luz, no obstante, se iba perdiendo a falta de más bombillas en el camino. No era que las hubieran retirado, sino que más bien alguien las había destruido desde abajo, pequeños fragmentos de cristal seguían en el suelo pese a que el resto de muebles y ornamentos decorativos mantenían un orden relativo, sin llegar a estar excesivamente limpio tampoco. No había señal de que alguien hubiera peleado en algún momento del pasado ni de que Obstagoon hubiera realizado una limpieza en la casa tras el incidente con sus padres. El misterio solo acrecentaba con cada paso que daban. Bajaron entonces uno a uno los escalones cubiertos cada vez más en penumbra, hasta que los últimos tuvieron que adivinarlos, ni siquiera la luz de la luna que se filtraba por la ultima ventana del pasillo conseguía llegar hasta allá.

—Según el escrito de la máquina de escribir es posible que el escenario detrás de esta puerta sea algo bastante desagradable. —Advirtió Levigis sin dar tiempo a más antes de abrir el último portal con ansiedad. —¡Deja ver tus más íntimos secretos, Mercurio Skarmory!

—No se puede ver nada… —Habló Magenta con algo de pena por su compañero luego de un breve instante en silencio en que no consiguieron ver nada y que solo había destruido el ambiente construido por Levigis.

—Ese es el caso… —Respondió Espeon molesto—. Menos mal que Amaranto nos entregó este objeto antes de irnos… —Se sacudió un poco en medio de la oscuridad saltando sobre su sitio sólo con las patas delanteras para desquitar su frustración.

—¡Ayayayayayayayayyy! —Exclamó el pequeño Shinx con fuerza siendo forzado a despertar de su sueño de un pisotón en la cola. —¡¿Qué ocurre?! —Preguntó aún asustado. No habría dormido en total más de diez minutos, pero para Levigis era de vital importancia su ayuda en ese momento que poco o nada le importó el sentir del niño. —¡Ayuda! ¡No puedo ver! ¡No puedo ver! ¡Oh no! ¡Ese Pokémon me ha devorado vivo! —Comenzó a llorar. —¡Amaranto es un tonto! ¡No pudo hacer nada por nosotros! ¡Tonto Levigis! ¡Tonto Magenta! ¡Tonto y torpe y muy tonto Cian!

—¡Shinx! ¡Shinx! —Le gritaba Levigis sin dejar de pisarle la cola repetidas veces para llamar su atención y liberar más de su frustración sin éxito alguno en cualquiera de las dos tareas—. ¡Shinx!

—¡Yo me encargo! —Dio Magenta un paso al frente y tomó del cuello al león sin problemas—. ¡Shiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiinx! —Comenzó a repartirle una serie de bofetadas en cada cachete hasta hincharle el hocico de forma que no pudiera seguir gritoneando. Al menos así consiguieron callarle.

—Gracias. —Expresó Levigis con alegría.

—Magenta… y Levigis…? —Habló Shinx con dificultad luego de estampar su rostro contra el suelo una vez que Magenta lo dejó caer apenas guardó silencio—. ¿Dónde estamos? —Preguntó sin mucha curiosidad y más como un compromiso.

—Precisamente necesitamos que ilumines la habitación para descubrirlo. —Respondió Espeon.

—¿Que ilumine el lugar? —Repitió la orden en lo que se ponía de pie—. Eso puedo hacerlo. —La cola de Shinx brilló con una luz tenue, dando vida al sitio sobre el que los tres se encontraban de pie juntos uno con el otro.

El sofoco y la pesadez de la oscuridad atiborrada dentro de ese sótano era tal que aún con la ayuda del pequeño Shinx era imposible ver más allá de unos cuantos centímetros frente a sus ojos, por lo que, posicionándose lado a lado de la pared derecha recorrieron el perímetro de la sala, vigilantes por lo que pudieran encontrar.

Pocos fueron los pasos que tuvieron que dar hacia el frente antes de dar cara contra una serie de barrotes metálicos dispuestos de forma que pareciera una celda de contención. Caminando hacia el centro dieron con una abertura donde debía encontrarse la puerta descubriendo que esta había sido removida sólo con empleo de la fuerza, los dobleces en la misma impedían cerrarse por accidente, aún así Magenta se quedó en la entrada de dicha prisión procurando a Levigis en lo que este avanzaba hacia el fondo, arrastrando a Shinx por el suelo de la cola contra su voluntad.

Llegando hasta el ultimo muro interior, Levigis estaba a punto de regresar con Magenta sin encontrar nada cuando por accidente chocó una de sus patas delanteras contra algo dispuesto en el suelo; una tabla de madera fue removida de su lugar rápidamente con ayuda del gatito eléctrico revelando un hoyo no muy profundo.

—Es un reservorio de agua no muy profundo. —Dictaminó tras analizarlo después de arrojar la llave con forma de nota musical en su interior—. Es como si fuese parte de una arteria que alimenta a un río subterráneo. Es posible que esté conectado a la laguna de Nessa. No hay rastro de ninguna nota- ¡Amenos que…! —Giró la cabeza rápidamente buscando la madera que cubría dicho agujero.

"Los árboles hablan sobre la llegada de una luz que no es luz, capaz de inundarte en tus propios miedos, La naturaleza muere y el fuego lo consume todo. Por más que te escondas serás encontrado. El tiempo se agota. Ni siquiera la suerte impedirá el eco de los gritos mientras dure la pesadilla"

—Esta frase… pareciera que está escrita en…! —Una revelación que apareció en su mente de manera súbita hizo que Levigis abriera los ojos de par en par. Hiperventilando y sudando trató de retomar primero el tema que los había llevado hasta ese lugar—. La carta presumía la existencia de restos mortales en el sótano, sin embargo, ni siquiera el aroma de la podredumbre mora entre las paredes del recinto… —Mencionó intrigado observando de lado a lado, haciendo que el niño que los acompañaba se pusiera pálido del susto con sus palabras—. Nuestra información es incompleta.

—¡¿Es que ninguno de los dos tiene miedo a lo que ocurre?! —Gritoneó Shinx desesperado, tratando de escapar sin éxito de las garras de Magenta que le sujetó con firmeza justo a tiempo de la cola—. ¡Yo la he visto! ¡Cuando entré a esa casa… ¡Un cuerpo sin cabeza se arrastraba por el suelo como si quisiera dar con ella! ¡Tenemos que salir de aquí cuanto antes!

—¿Un cuerpo sin cabeza dices? —Cuestionó Espeon ahora emocionado con las pupilas cada vez más dilatadas—. ¡La duda ya no mora más en mi alma! ¡Sin temor a cometer una falta de omisión, el agua de Mercurio no es otra cosa que-

—Pero si es el rockerito aguafiestas de la otra noche. —Levantó la voz Thievul sorprendido apenas ubicó su silueta cubierta en el manto nocturno corriendo en su dirección a toda prisa—. Ahora que lo pienso, hace rato estaba en compañía de esos dos desquiciados.

—¿Será un amigo de Lycanroc? —Preguntó Mudsdale.

—¡Enfrentar a ese monstruo que los acompañaba es algo que no planeo hacer en el resto de mi vida! —Sentenció Breloom fuerte y claro, rememorando la mirada de Mienshao durante su encuentro.

—Sin duda es un grupo de lo más excepcional que he visto en años. —Admitió Luin trayendo a su mente con temor la figura que vio en la sombra de Espeon minutos atrás—. ¡Lo siento, pero aún si el jefe me lo ha ordenado no puedo dejar que se enfrente a ese demonio él solo! ¡Cuando iniciamos Fracción Roja juramos que lucharíamos siempre como un equipo, jamás solos! —Se puso en pie listo para saltar fuera de los arbustos, inspirando a sus compañeros a adoptar una posición similar.

—¡Por Fracción Roja y por nuestro jefe Izoold! —Exclamaron los tres al mismo tiempo que salían del arbusto para emboscar al Toxtricity una vez se acercó lo suficiente.

Intentando razonar con ellos primero, Toxtricity trató de hacerles llegar su advertencia, huir de aquella pequeña aldea era prioridad por encima de cualquier otra cosa. Preguntó a su vez por el paradero de Lucario o de Espeon, mas no obtuvo respuesta a ninguna de sus inquietudes; el grupo de Thievul estaba muy ocupado cantando en voz alta para no perder la inspiración colectiva. Al final no tuvo más remedio que enfrentarse a ellos para entregar su mensaje por la fuerza aún si iba en contra de su voluntad de justiciero.

Dando un salto hacia atrás para estudiar el escenario. Duo acercó la mano derecha a su pecho preparando su contra ofensiva. —Un zorro anciano, una mujer con una herida abierta y una mula confundida. —Pensó cerrando el puño lejos de sus protuberancias. Usar su habilidad natural de batalla sería quizás demasiado para aquél grupo y lo que menos quería era lastimarlos. Pelear con los puños era la opción más segura en esa situación.

—¡Nos está teniendo lástima! —Se quejó Breloom retomando su canto en el menor tiempo posible para no perderse su estrofa favorita.

—¡Enseñémosle por qué nos llaman los tres pies derechos del jefe! —Sugirió Mudsdale al terminar de cantar.

—¡Se dice la mano derecha, tarado! —Corrigió Thievul al momento—. Un ser con tres pies derechos está destinado a caerse. ¡Ustedes dos podrán ser sus pies derechos, pero por suerte me tiene a mi como su mano para guiarlo! —Aprovechó para sacar el pecho por su cuenta.

—¡Hey! —Reclamó Ozette—. ¡Yo también quiero tocar su mano todo el día, zorro mezquino y pervertido! ¡Ya sabía yo que tu senilidad era solo una triste excusa para acercarte a él!

—¡No es justo! —Retomó Balacruf la palabra—. Yo también quiero ser su mano… pero ni siquiera sé lo que es tener dedos… no creo poder ser una buena mano para el jefe. —Suspiró cabizbajo pateando la arena frente a él.

—Oye no te desanimes por eso amigo. —Respondió Ozette tratando de reconfortarlo.

—Así es. —Añadió Luin preocupado. —No es nada del otro mundo. Tener dedos es algo que la gente sobrevalora mucho estos días. ¡Levanta esa cabeza, grandulón!

Los tres Pokémon se abrazaron y animaron los unos a otros sacando a relucir sus virtudes frente a un Toxtricity que aparentemente había dejado de formar parte de forma tan repentina de su universo para ese momento. Era sólo una roca más en el escenario y no pudo evitar sentirse un poco incómodo de la situación y la forma en la que ahora lo estaban ignorando.

—No tengo tiempo para esto. —Comentó Duo para sí mismo apretando los dientes—. Ninguno de ellos alcanza a comprender lo que está por ocurrir… —Se rascó la nuca pensando en un nuevo plan de acción.

—Ahora que Hima nos ha traicionado, Sinoa la ha palmado, y Palmacosta ha bebido el agua de Mercurio solo quedamos nosotros tres para proteger al jefe. No podemos darnos por vencido. No ahora que estamos tan cerca de cumplir el sueño de Izoold. —Elaboró Luin un pequeño discurso para recuperar la fé.

—Te has olvidado de Hakonesia. —Intervino Balacruf.

—¡Hakonesia es un viejo estirado! —Respondió el zorro sin requerir pensar—. Le encanta presumir sobre su habilidad, pero jamás lo hemos visto actuar; ya saben que dicen: cuanto más suene la carreta más vacía se encuentra.

—El otro día no dejaba de insistir en revisar mis pies alegando que había pisado toxicodendron cerca del río. —Aprovechó Ozette para contar un hecho que seguía atormentando su cabeza acerca del Farfetch'd—. Admito que su mirada me dio bastante miedo en esa ocasión.

—¡¿El agua de Mercurio?! —Interrumpió Toxtricity la hora de los chismes—. ¡¿Alguien más la ha bebido?!

—Sólo Palmacosta de momento. —Respondió Ozette sacudiendo su cuerpo para olvidar la conversación anterior— ¡¿Qué se supone que es el agua de Mercurio en primer lugar?! Izoold mencionó que era peligrosa pero aun no entiendo cuál es su "abominable" poder.

Si bien el rostro de Breloom era uno de desconcierto, el tono de su voz dejaba saber el poco interés que tenía por el tema realmente. En cambio, el rostro de Thievul palideció de solo pensarlo y buscó enfrentar su mirada con la de Toxtricity, confirmando en un solo parpadear que el miedo por dicho elemento era mutuo. Un momento de silencio procedió al encuentro debatiendo internamente sobre qué tanto conocían ellos del tema como para contarlo al resto del grupo. Tras pensarlo con detenimiento Duo decidió cortar el hielo.

—¿Alguna vez han escuchado hablar sobre el mito de la lágrima de Xerneas?

—¿La lágrima de Xerneas? —Cuestionó Magenta repitiendo las palabras que Levigis gritó con tanta emoción.

—La lágrima de Xerneas, uno de los trece artículos mencionados en el Hebdomadario de Yggdrasil. —Aclaró Toxtricity al público que le escuchaba con paciencia—. El grimorio que, según la leyenda, está escrito en hojas que preceden a las encontradas en el ahora muerto árbol del comienzo. —Respondió Duo a la inquietud de Ozette.

—¿Un libro escrito antes del tiempo? —Preguntó Shinx lleno de temor—. ¿Quién pudo haber escrito algo así?

—¿Arceus? —Sugirió Luin entre dudas.

—¿Te parece, joven Shinx, que el todo poderoso de Arceus necesite escribir un libro para almacenar su conocimiento infinito y sea tan descuidado como para dejarlo al alcance de los mortales? ¡Improbable!

—¡¿Entonces quién?! —Indagó Balacruf haciendo el mayor esfuerzo por seguir la conversación.

—Nadie lo sabe aún. —Respondió Duo frustrado—. ¡Y no tenemos tiempo para sentarnos a descubrirlo aquí mismo! ¡Lo importante ahora es la leyenda sobre la lágrima de Xerneas!

—Una historia contada a través del viento. —Procedió Levigis con la explicación—. Sólo entre rumores pasados de boca en boca por medio de los pobladores de mayor edad y experiencia en los rincones más oscuros y funestos del planeta, que la escuela y la iglesia inexorablemente se niegan a enseñar por carecer de fundamentos sólidos, habla en particular de Xerneas. Un Pokémon procedente de la era de la mitología con el poder de manipular la vida a su voluntad, se dice que, con solo verter una lágrima suya en un manantial, todo Pokémon que bebiera de él sería bendecido con la capacidad de superar por siempre a la muerte. Dotándole de vida eterna.

—Hace mucho, mucho tiempo. —Comenzó a narrar Toxtricity cual juglar como si de un pequeño cantar se tratase—. Existió una aldea azotada por un misterioso veneno proveniente de las montañas que la rodeaban, capaz de consumir el cuerpo y agotar el alma de quien lo respiraba. En ella vivía un joven Lucario sin padres de sangre, pero que había crecido bajo la custodia de todos los habitantes con amor y cariño. Un niño brillante lleno de sueños y de potencial, del que mucho se esperaba por la forma en que actuaba y pensaba. Al ser un Pokémon del tipo acero, Lucario era además el único dentro de la aldea con la capacidad de emprender un viaje al interior de la montaña para detener aquella fuga de miasma, por lo que sin pensarlo dos veces se adentró en ella con espada y escudo en mano. Tras demostrar su valor en múltiples ocasiones y pruebas de la montaña misma, el joven Lucario llegó al corazón del bosque, donde se cuenta que lo encontró, de pie, observando desde el centro de una pequeña laguna cristalina. Xerneas lo había estado vigilando durante gran parte de su viaje.

Te he estado esperando, joven soñador. Pese a que nada puedes hacer por aminorar el veneno que ha corrompido los alrededores, tu empresa no ha sido en vano. Toma con las manos un poco del rocío que corre a tus pies y vuelve con los tuyos antes del anochecer. Quien beba de él logrará vencer a la enfermedad y una segunda oportunidad de vida le será otorgada. No pierdas el tiempo.

—Bajo esa promesa, Lucario corrió a toda prisa por volver a su aldea con el regalo de Xerneas solo entre las manos, pues el Pokémon legendario le prohibió estrictamente usar un contenedor para su transporte, de lo contrario todo el poder del agua se esfumaría al instante, llevándose así su única oportunidad de salvar a los habitantes de su aldea. Advirtió bien que el encuentro entre el tipo acero, y el Pokémon de la mitología no se volvería a repetir una segunda ocasión. Sin embargo, por más que luchó por mantenerla, el agua gota a gota se fue fugando de sus manos, y para cuando llegó a casa en el crepúsculo sólo el fondo de sus palmas se sentía apenas húmedo.

—Una gota bastará para sanarles. —Resonó en la cabeza del Lucario abatido las últimas palabras de Xerneas. Pero ahora ni siquiera tenía suficiente agua como para salvar más que a un par de vecinos cuando mucho aún si la repartía como gotas. Elegir salvar solo a unos era lo mismo que elegir quiénes morirían, por lo que tampoco era una opción aceptable para el Lucario. Con el tiempo en contra, terminó ideando, quizá por accidente, un plan más que nefasto para los oídos del Pokémon legendario. Vertió así las pocas gotas en el pozo de la aldea para incrementar el volumen de manera artificial y se la dio de beber a todos con la mejor de las intenciones. Como era de esperarse, los efectos del agua se habían diluido y como consecuencia ninguno de los Pokémon sanó, sin embargó ahora tampoco parecían poder morir por más que lo intentasen. Una vida de sufrimiento eterno fue lo que recibieron todos a raíz de que Lucario fuera incapaz de contener el agua de Xerneas entre las manos. Una leyenda conocida en el bajo mundo como:

La fuga del soñador. —Repitieron todos los oyentes al unísono el titulo proporcionado por Duo y Levigis a su respectivo grupo.

—Pero… —Habló Shinx repasando la historia lentamente—. ¿Qué pasó con el Lucario? ¿Alguien sabe dónde está esa aldea? ¿Han encontrado un Pokémon enfermo que sea inmortal?

—Sobre el Lucario dicen que huyó del lugar. —Respondió Levigis una pregunta que ya se imaginaba que harían—. Realmente es incierto lo que ocurrió con él. Algunos se aventuran a decir que debido a que contaminó el pozo de la aldea, él también terminó bebiendo el agua en algún momento de la historia y continúa viviendo eternamente. Otros mencionan que simplemente se quitó la vida tras contar su historia. Como no hay pruebas que sustenten una versión u otra eres libre de pensar la que gustes. En cuanto a la aldea se menciona que hace mucho desapareció del mapa, consumida por los árboles inmortales que crecieron hacia lo alto por efecto de la misma agua que se infiltró poco a poco del pozo. En cuanto a la última pregunta creo que tú mismo puedes responderla con lo que has visto con tus propios ojos en este sitio.

—¡Bah! —Exclamó Ozette—. ¡Todo esto me suena a un montón de patrañas! ¡Nadie nunca ha probado si quiera la existencia de un Pokémon del tipo hada, mucho menos podrían con la existencia de Xerneas, el Pokémon de la mitología que justo se menciona era del tipo hada!

—¡Maldición! —Exclamó en su mente el Toxtricity cerrando un ojo con pesadez—. Es la única cosa que desacredita la autenticidad del hebdomadario de Yggdrasil, en él se menciona le existencia de un dieciochoavo tipo correspondiente al de las susodichas hadas que jamás se ha probado su existencia. Y puede que al final sí sea falso, pero tienen que creerme. ¡El agua de Mercurio guarda una similitud muy importante con la lágrima de Xerneas!

—¡Increíble! —Comentó Magenta con asombro sujetando a Shinx contra su pecho de la emoción—. La lágrima de Xerneas suena como un tesoro bastante valioso. ¿Sabes si se mencionan más cosas como esa en el libro? —Preguntó con inquietud, apretujando al león con todas sus fuerzas.

—Naturalmente en el hebdomadario se mencionan los legendarios platos de Arceus y la cuerda de Giratina. —Respondió Levigis con una sonrisa y los ojos cerrados—. ¿Hay algún tesoro en particular que estés buscando, estimado Magenta? —Preguntó con prepotencia, celebrando el haber encontrado algo con qué obtener información de su misterioso compañero y su extraña habilidad.

—Eh… yo este… —Titubeó Mienshao un segundo ideando cómo responder.

"Resonará en el cielo el rugir de las armas batirse, en el mismo año los seres divinos se volverán adversarios, con adustez el pacto sagrado conseguirá rescindirse, por el rayo y la guerra los fieles creyentes están condenados." —Recitó Espeon interrumpiendo los balbuceos de Mienshao—. Es la centuria con la que abre el grimorio. Una profecía sobre el fin del mundo esa una forma bastante curiosa de iniciar un diario, pero más lo es la forma en que termina. ¿Te aventuras a sugerir la última línea del Hebdomadario?

"Creó Arceus un universo desordenado y vacío, donde las tinieblas reinaban sobre la faz del abismo y su espíritu se movía sobre la faz de las aguas." —Habló Mienshao en voz baja con la mano en el pecho tras pensarlo un momento.

—¡Asombroso! —Se extasió Espeon frotando su espalda contra el suelo—. Tus poderes de deducción jamás dejan de sorprenderme. ¿Habrá sido un conocimiento empírico? ¿O fue acaso un conocimiento racional? El no tener manera para dar con la respuesta correcta va a ocasionarme una muerte pronta y sagaz. ¡Nil sapientiae odiosius acumine nimio!

—¡Salud! —Respondieron Shinx y Magenta ya incomodados de ver a Levi en esa forma tan poco digna. Por idea de Magenta, Shinx decidió apagar la luz. Incluso si debían regresar todo a las tinieblas, era una opción menos aterradora que ver a Levi arrastrase por el suelo en ese momento. No pudieron decidir qué hacer después cuando un alarido desgarrador los tomó por sorpresa.

—¡Wryyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy! —Se escuchó el rugir de una bestia como un gran estruendo a lo largo de la aldea con gran intensidad, rompiendo todos los cristales de la casa en la que se encontraban al instante.

—¡¿Qué ha sido eso?! —Exclamaron desconcertados todos los presentes, tanto en el grupo de Espeon como los Pokémon reunidos con Toxtricity.

—¡Tienen que salir de aquí! —Habló Duo desesperado—. Esa cosa finalmente se ha despertado de su letargo.

Incapaz de morir, incapaz de razonar… la bestia se alimentará de los vivos sin conocer la saciedad. Con un rugir bravío e indómito, la calamidad emitirá una advertencia al mundo sobre su meteórico final. —Recordó el Toxtricity a su abuelo mencionando estas palabras en la biblioteca subterránea de la casa donde ambos vivían, lugar que le encantaba frecuentar cuando niño—. Retumbó en el valle el estertor de la muerte y se alzó ominoso sobre la tierra, arropando en un céfiro lóbrego todo punto atendido en su mirar. El óbito se extendió a través de los muros, aniquilando pueblos y ciudades enteras en un parpadear. Del fiambre renació para reclamar lo que por derecho pertenecía a su corona real: Yveltal, la encarnación de la destrucción.

—¿El Pokémon de la destrucción? —Repitió con miedo el pequeño Toxel de aquél entonces, completamente abrumado por la historia—. ¿Qué pasó después? ¿Cómo pudieron derrotarlo?

—Con un simple aleteo la criatura consiguió abstraer el aura de los inmortales de la conflagración, y se manifestó esplendoroso frente a la afanada doncella que consagró sus oraciones en el canto mortal de la Pokéflauta con el fin de liberarle de su sopor. Se posó elegante y majestuoso delante nuestro cuando Orizaba y yo teníamos en encargo el procurar la salvaguarda de Marina. Sin emitir ruido alguno, sin esbozar palabra, el Pokémon extendió sus alas de manera imponente, pasando de nosotros como si fuésemos menos que aire y polvo. Paralizado y perplejo quedé junto a Orizaba, comprendimos que enfrentarlo sería una faena tan infructuosa; semejante a querer superar a la muerte misma. Marina empero, dio un paso al frente con decisión, aceptando el destino que conllevaba tañer el instrumento maldito sin dudar un solo instante.

—¡¿Le hizo algo a la señorita Marina?! —Se ocultó el niño detrás de su silla temeroso.

—Quieta bajo la sombra del leviatán aéreo Marina desfalleció, sólo para caer en los brazos de Ao que había llegado justo a tiempo para atraparla. Yveltal emprendió vuelo y se marchó del lugar desapareciendo en el horizonte. La Pokéflauta rodó hasta mis pies y ese fue el fin de nuestro viaje juntos. El Pokémon legendario no tenía una razón para librar una batalla que ganó desde el momento en que nacimos. No había una razón para acabar con algo que tarde o temprano volvería a él. Un tiempo de vida corto o uno largo, Yveltal seguro conoce cuanta energía vital nos queda y vio en nosotros un valor ínfimo. Puede ser.

—¡No digas eso abuelito! —Salió el niño de su escondite para abrazar la pierna del Greninja que lo había adoptado no muy atrás en el tiempo—. ¡Tú vas a vivir todo lo que yo viva o más!

—¡Me rehúso! —Sentenció cruzando los brazos—. ¡Ya he vivido suficiente y mis huesos duelen cada invierno! —Procedió a sentar al niño en sus piernas—. Ahora que ya te conté la historia de ese instrumento no quiero que lo vuelvas a tomar a escondidas, ¿quedó claro? Por medio de la sangre de Yveltal presente en su interior, la pokéflauta es capaz de llamar a su maestro cuando las notas resuenan vibrantes en sus paredes.

—¡Por favor, abuelito! —Cuestionó con desagrado—. ¡Sólo quiero hacer una canción para tus historias! —La mente del anfibio quedó en blanco un momento.

—Para mí que ya le dio un corto circuito al rockerito. —Se mofó Luin de ver cómo Duo se quedó quieto un largo tiempo sobre su lugar.

—Si la Pokéflauta en verdad tiene el poder de despertar al Pokémon de la destrucción Yveltal, necesito que no haya nadie cerca cuando la haga sonar. Es lo único que puede acabar con quienes se volvieron inmortales gracias al agua de Mercurio. De lo contrario…

—Se suponía que íbamos a pelear y otra vez nos dejó esperando, pensando en la nada. —Se quejó Ozette—. ¡Ya vámonos de aquí!

Dejando a Toxtricity inmerso en sus pensamientos el grupo de Ozette intentó adentrarse en el pueblo nuevamente en busca de su jefe, cuando algo los congeló en incertidumbre. Con un Relincho de Balacruf, Luin y Ozette se agazaparon sobre sus hombros desconociendo lo que había turbado tanto al caballo, pues ningún otro pudo apreciarlo en su momento.

—¡He visto algo! —Repitió entre farfullas, haciendo que los otros dos le molestasen con que se iba a volver tan loco como Palmacosta—. ¡Les juro que he visto algo acercarse hacia acá! —Insistió avergonzado sin poder más pruebas de su testimonio más que su palabra.

—Por favor. —Replicó Luin—. Sabes bien que mis sentidos son súper agudos, puedo escuchar la respiración de otros a metros de distancia. Ahora deja de jugar con nosotros mula miedosa. ¡El jefe nos necesita y tú sólo nos estás retrasando!

Efficiunt Daemones, ut quae non sunt, sic tamen quasi sint, conspicienda Pokénibus exhibeant. —Vociferó Levigis muy contento, liderando a sus compañeros de vuelta en el pasillo oscuro del primer piso.

—¡Salud! —Respondieron juntos el león y el armiño para señalar la extraña alergia del tipo psiquico.

—Eso significa joven Shinx, que no hay nada a que temer. Los miedos nacen de nuestra mente y se convierten en demonios que permitimos se apoderen de nosotros. Con tanto Pokémon vivo queriéndose aprovechar de uno, envidio la simpleza con la que desperdicias tus pensamientos huyendo de los fallecidos. —Alcanzó a expresar cuando de pronto algo sacó de sus pensamientos a los tres por igual.

El sonido de un cristal rompiéndose desde el segundo piso les recordó sobre lo que habían ido a buscar en primer lugar. Si bien la lagrima de Xerneas era una bonita suposición a la identidad del agua de Mercurio, aún faltaba confirmarlo. Tenían que verificar que no fuese todo un bonito engaño proveniente del cerebro del león asustado. Subiendo uno a uno los peldaños en compañía, el grupo entró a la única habitación abierta del segundo piso al final del pasillo. Presionando el interruptor de la pared por instinto, reconocieron que la bombilla, al igual que las ubicadas cercanas al sótano, estaba rota, no obstante, la luz de la luna que se colaba por la ventana abierta era más que suficiente para observar el interior sin dificultad, con los ojos ya acostumbrados a la penumbra. Una máquina de escribir en el escritorio, junto a un rollo de tinta y dos plantas verdes al lado de un gran baúl fue lo que encontraron saltando a la vista entre las tinieblas, sin necesidad de usar la cola de Shinx.

—Esta debe ser la recamara principal. —Dedujo Espeon observando la gran cama matrimonial en el centro de la habitación adornada con ostentosas cortinas para resguardar la privacidad de quien solía dormir en ella. Una serie de fotos colgadas en la pared narraba de forma escueta la vida de dos Linoone y un pequeño Zigzagoon, todos de color blanco y negro, a través de diversas etapas y en diferentes lugares. La más grande de todas era una donde salían los tres unidos y felices, acampando frente a la laguna de Nessa.

Caminando hasta los pies de la cama, tendido en el suelo, asomándose entre los pliegues de las cortinas, Espeon encontró algo que capturó toda su atención. Una libreta chica, cocida y de pasta dura llegó de la alfombra a sus manos sin perturbar mucho las ondulaciones de tela que reposaban sobre ella.

Revisando el cuaderno de forma apresurada le bastó con aprender que tenía algo escrito para retomar su emoción inicial. —¡Esto debe ser! —Exclamó con entusiasmo, y se lo pasó a Magenta para que comenzara a leerlo en voz alta frente a la ventana con ayuda de los rayos lunares que resplandecían intensamente dentro del marco. Era tal el sentimiento de triunfo que no se permitió el lujo de ser el orador por temor a cometer una falta de pronunciación, y mejor prefirió escuchar con cuidado cada palabra entonada por la boca de su compañero.

—¡Como ordene mi general! —Respondió Magenta tomando el diario entre las manos, sujetando el objeto solo de las esquinas superiores, actuando primero de una forma por demás extraña ante el libro, pues era como si no supiera por dónde empezar si quiera. Tardó un par de segundos antes de elegir una página aleatoria para dar pie a la lectura. —¡Aquí voy! —Carraspeó un poco y comenzó la narración.

12/Noviembre/2005

He pasado la noche entera jugando cartas en la aldea vecina. La verdad es que me apetecía más bien poco el ir, pero ese viejo Ludicolo no dejaba de insistir. Por otro lado Izoold ya ha cumplido 10 este año, y me preocupa mucho que desperdicie sus tardes "hablando" con las plantas de afuera. Incluso Ludicolo no ha desaprovechado la oportunidad para burlarse de mi fracaso. ¡Qué vergüenza que todos lo sepan desde ese viaje a la laguna!

29/Noviembre/2005

Sabía que el castigo le haría bien a Izoold, han pasado dos semanas desde que lo encerré en el sótano y finalmente ha dejado de hablar tonterías. Me ha dolido tener que ver a mi mujer en ese estado, pero pronto comprenderán los dos que todo lo hice por su bien. Pienso ir a jugar con los chicos como celebración. Ludicolo ha dicho que quiere presentarme a alguien en particular.

30/Noviembre/2005

Granate ha resultado ser un Pokémon por demás interesante. Tal parece que es un Trumbeak al servicio directo de la misma Mercurio Skarmory… o al menos eso dice él.

01/Diciembre/2005

Queriendo indagar más sobre los supuestos planes de Mercurio, Ludicolo y yo hemos decido armar una sesión de juego con Granate en la que buscaremos obtener información con cada partida ganada. Con lo presumido que es seguro que no puede resistirse participar sin considerar que el juego esté amañado.

07/Diciembre/2005

Hemos derrotado a Granate tal como lo planeamos, pero el costo de la información ha sido demasiado alto para manejarla. Lo que mencionaban los rumores que tanto intentaron silenciar resultó ser verdad. Plata se separará en cuatro estados distintos y Mercurio partirá hacia la costa. Esta aldea y la de Ludicolo estaban financiadas por su apoyo. Sin ella en las cercanías nuestro futuro se ve muy gris…

01/Enero/2006

A partir de hoy Plata se ha separado en 4 regiones. Tanto Granate como Mercurio se han marchado.

02/Abril/2006

Un tal Yami se presentó aquí anoche mostrando la cresta de Bismuto. No tengo idea de cómo se ha enterado, pero sabe todo sobre nuestro antiguo pacto con Mercurio. Si Arceus existe le ruego nunca tener nada que ver con ese desquiciado sujeto. Por suerte he convencido al zorro en apostarme su silencio mediante un juego de cartas. No puedo perder, nunca antes lo hice.

03/Abril/2006

¡Ese hijo de perra me ha hecho trampa! Tuviera la mano que tuviera él siempre respondía con una mejor. Le he tenido que entregar la iglesia y todo el oro del interior como pago para permanecer en silencio. ¡Esto no se va a quedar así!

18/Abril/2006

Al menos el inútil de Izoold ha servido para algo y pudo convencer a ese Kuro de llamar a su padre. Quería desafiarle hoy, pero mencionó algo sobre tener que cumplir una misión en Aurea primero y partió de la aldea. ¡La próxima vez que le vea apostaré el pueblo y a mi familia si es necesario!

12/Mayo/2006

Yami no ha regresado… Izoold encontró el cuerpo de su esposa en el almacén donde se estaban quedando. Le he obligado a quemar el lugar, no puedo dejar que se manche la reputación de Yami cuando estoy en deuda con él.

—Eso es todo lo que viene. —Suspendió Magenta la lectura un momento para mostrar el interior del diario—. Lo que sigue ahora son un montón de paginas arrancadas. —Repasó con velocidad cada una de las pocas hojas que quedaban hasta llegar a los últimos garabatos escritos con una letra más temblorosa casi al final.

02/Diciembre/2015

Como un milagro caído del cielo, Granate ahora evolucionado en un Toucannon se ha presentado ante nosotros luego de casi diez años de no saber nada de él ni de Mercurio. Planeo sacarle todo el dinero y toda la información en apuestas aprovechando que me invitó a una sesión de juego junto a Ludicolo. ¡Creí que sería el mismo inútil de siempre pero el muy hijo de perra ha tenido bastante suerte! Creo que el miserable hacia trampas. Tuve que sacrificar mi alianza con Ludicolo para proteger mi pellejo.

07/Diciembre/2015

Los muy sucios se han estado viendo sin mí. Mercurio ha dicho que planea hacer una presa en el lago de Nessa. Este sitio es el que debía crecer para convertirse en ciudad Linoone, llevo más de 10 años esperando por su ayuda, pero ahora resulta que todo ha sido en vano.

25/Diciembre/2015

Últimamente he visto a muchos Pokémon del tipo volador en el área. Vaya a donde vaya me siento vigilado. Ludicolo tampoco se ha mostrado desde que inició el plan de presa. Mandé en secreto a mi hijo a revisar; el muy idiota regresó diciendo tonterías una vez más. Como represalia le he encerrado en el sótano y no le daré de comer en tres días. Eso se ha sentido muy bien.

31/Diciembre/2016

Un grito como un gran alarido se escuchó por todo el vecindario seguido de una explosión a la distancia, todo ello en dirección a colina silenciosa. Una gran parvada de Pokémon se ha movilizado oscureciendo el cielo y bloqueando las entradas del pueblo... Los hombres de Mercurio han jurado protegernos con osadía de lo que sea que sea que ha ocurrido allá afuera.

2/Enero/2016

Granate llegó muy temprano esta mañana para dar una explicación. Cuenta que los hombres de Vanadio atacaron la presa hasta destruirla con un arma desconocida. Una gran batalla se libró en colina silenciosa que acabó con el lugar entero. Menos mal que Mercurio estuvo aquí para protegernos. No obstante, la laguna se ha secado como consecuencia.

6/Enero/2016

He visto a la mismísima Mercurio en persona, un Pokémon elegante y con clase que se preocupa mucho por su gente, tal como Granate la describía siempre. Ha dicho sentirse responsable por la falla en su vigilancia que permitió el ataque repentino de Vanadio. Gracias a Granate me fue sencillo explicarle que, aunque estemos en su territorio jamás nos doblegaremos al mandato de ese Aggron. Este pueblo siempre estuvo del lado de Mercurio aún con la separación política en marcha. Como compensación a nuestra lealtad y un medio para enmendar el problema de la laguna. Mercurio ha mostrado interés en reactivar el plan de la presa en esta aldea. He aceptado sin vacilar. El proyecto comienza en febrero, hasta entonces deberemos hacer rendir la poca agua que nos queda.

03/Febrero/2016

Granate se presentó un día más tarde de lo acordado solo para darnos la mala noticia. Algo está ocurriendo en la costa que ha centrado toda la atención de Mercurio. El plan de la presa se atrasará hasta marzo. Sin embargo, antes de poder preocuparme por las reservas agotadas de agua, Granate habló sobre una compensación a su falta de palabra. Ellos mismos se encargarán de proporcionar el líquido vital a la aldea hasta que la apertura de la presa se dé. Sólo Izoold ha tratado de detenerme en aceptar. ¡Ese niño está cada vez más tonto! Desde que comenzó el año se ha portado bastante extraño conmigo. ¡La próxima vez que vea a Mercurio se lo ofreceré como pago a toda su bondad! Seguro que sirve más como esclavo o carne de cañón que como mi hijo.

10/Febrero/2016

Ha llegado la primera remesa de agua en botellas cuando ya todos moríamos de sed. Todo ha salido mejor de lo planeado, la aldea no solo ha jurado lealtad a Mercurio sin rechistar, sino que incluso han vitoreado mi nombre por lograr semejante pacto con un comandante. Ya puedo verlo, Ciudad Linoone es casi una realidad. Sobra decir que encerré al idiota abajo para evitar cualquier incidente en este día tan especial.

12/Febrero/2016

Fui con el doctor. Estoy cansado, náuseas y garganta pica. El niño dice que dormí días. Quiere fastidiarme. Lo encerré.

12/Dos/2016

Mucho ruido fuera. Molesta. Mucho ruido abajo. Molesta. Mucho ruido mujer. Molesta.

22/dosdos/2222

Caliente, muy caliente. Sed, mucha sed. Dentro pica, pica mucho.

22222222222222222

Si agua no calor, no pica, pero sed.

2

Pica… agua niño.

Z

Rico.

—Esto fue lo último que escribió. Incluso la letra es casi ilegible. —Comentó Magenta cerrando el libro con un sacudir de su mano.

—¡Qué horrible…! —Exclamó Shinx de un suspiro tratando de cubrir sus oídos.

—Ciertamente ha terminado todo en una tragedia para el pueblo. —Estaba Levigis a punto de dar un discurso cuando fue cortado de golpe por la lengua del tipo eléctrico.

—En las fotos se ve como una familia feliz… pero en el diario su papá no hace más que hablar mal de su familia… —Se derrumbó el felino sobre el suelo sorprendiendo a Espeon por una observación que ni siquiera él había notado en su emoción—. Los adultos son horribles.

No teniendo palabras para reconfortar al Shinx, Magenta y Levigis lo abrazaron con fuerza para hacerlo sentir apapachado. —Vas a ser un gran adulto cuando crezcas. —Comentaron ambos con palabras diferentes, aunque con el mismo mensaje.

—No… puedo… respirar… —Trató el león de escapar a su sofoco de amor sin mucho éxito.

Separándose del león tras mucho insistir, Espeon le ordenó que cesara con los gemidos extraños. No había razón para continuar haciendo ruidos horribles de ultra tumba. Shinx sin embargo replicó que él no había hecho ningún gemido en todo lo que llevaban dentro de la habitación. Incriminando a Levigis de ser él quien había estado haciendo esos ruidos desde la lectura de Magenta para asustarlo.

—Chicos… —Señaló Magenta al interior de la cama justo a tiempo para ver una sombra retorcerse en el interior luchando de forma errática por obtener energía para levantarse con pesadez.

¡AAAAAAAAAAAHHHHHhhhhhhh! —Gritoneó Ozette luego de que fuera derribada desde atrás para comenzar a jalarla con fuerza de las piernas, arrastrando su cuerpo hacia los matorrales.

¡Ozette! — Salieron Thievul y Balacruf a su rescate persiguiendo a la sombra, dejando al inmóvil de Toxtricity detrás sin saber cómo proceder ahora que los no muertos le habían alcanzado y no había forma de usar la Pokéflauta con tantos oyentes vivos en el pueblo. El reloj estaba a punto de marcar la media noche, pero la pesadilla apenas estaba a punto de comenzar.


Muchas gracias a la persona que promocionó mi historia el mes pasado. Las visitas subieron bastante ese día y me emocioné mucho jejeje. Igual ya me hice a la idea de que esta historia no va a ser popular. Sólo la continuo por ustedes 3 lectores que han llegado hasta acá. ¡Muchas gracias por todo su apoyo de verdad" Esto ya se ha vuelto un compromiso con ustedes y una prueba de resistencia para mí. Saludos y hasta el próximo capítulo. Se alargó mucho más de la cuenta pero finalmente la conclusión del arco está por llegar.