Disclaimer: Desde las profundidades siniestras de nuestra mente, hemos vuelto, con esta pasión prohibida, rompiendo con las parejas establecidas y desafiando los estándares de la sociedad mágica. Claro, los personajes le pertenecen a JK Rowling.
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NOW OR NEVER
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The Darkness Princess & Lady Muerte
*Las peores batallas que deberás librar serán contra ti mismo.
*º*º*º
Investigando
Ginny se encontraba en las mesas esperando por Draco, no entendía a dónde se había metido, estaba con un nudo de nervios en su panza después de lo que le había confesado.
―Yo y mi gran bocota… ―musitó frustrada. Dejó caer su cabeza contra el blog que tenía enfrente mientras se lamentaba silenciosamente.
―Pero si es Weaslette, ¡que cuerpo tienes, eres la envidia de la escuela!
Ginevra al escuchar aquella voz molesta de inmediato supo a quién pertenecía, levantó su cara con una expresión impasible. Pansy con la sonrisa bailando en sus labios rojos le aventó de forma despreciable un puñado de hojas con su foto editada con un cuerpo desnudo que no era el suyo. Esta era su nueva forma de mofarse de ella y aunque la rabia en conjunto con el coraje le recorrieron las venas supo mantener el control.
―Es cierto me veo fantástica ―comentó tomando una.
Pansy resopló molesta evidentemente había esperado otra reacción. ―Weslette, sólo termina de irte.
―No quiero, ¿qué vas a hacer ahora?, ¿más advertencias?
―No me provoques, este no es tu lugar ―comentó con desprecio inclinándose hacia ella como si estuviese a punto de atacarla.
―Basta, Pansy ―dijo Draco dejando caer su cuerpo en la silla vacía, observando el reguero de hojas impresas. Enarcó su ceja al ver el contenido, debía admitir que Pansy siempre había tenido mucho ingenio.
―Pero Draco… ―No estaba entendiendo para nada su actitud, ¿por qué demonios se estaba poniendo de su lado? ¿Qué se le estaba escapando? Algo debía provocar semejante comportamiento.
―Vete.
―Draco, ¿qué está pasando? Exijo que me expliques, ¡¿qué te pasa con esa sin recursos?!―chilló escandalosamente.
―Vete ―repitió en un tono más oscuro y su mirada plateada no daba pie a pensar que se encontraba bromeando.
Parkinson alzó su mentón con indignación, parecía que estaba al borde de las lágrimas, pero sin estar dispuesta a soltarlas. Su imagen de intimidadora se redujo a una niña pequeña que estaba por hacer un gran berrinche.
Ginny se sentía totalmente fuera de lugar, aunque no podía negar que había experimentado un chispazo de satisfacción al ver que él no se había puesto de su lado. Era la segunda vez que les estaba dando la espalda por ella, pero ¿a qué se debía?
―Esto no se acaba aquí ―profirió amenazante―. Te irás, pobretona. ―Y con esa explosión de palabras desapareció ante la mirada de los estudiantes que habían presentado toda la escena.
Ginny giró su cabeza ocultando una pequeña sonrisa que por su puesto Malfoy alcanzó a ver, era extraño verla sonreír en su presencia. Tal vez era la primera vez que lo apreciaba así. Dios, el cuerpo le estaba hormigueando de forma extraña, estaba disgustado con su falta de control.
―¿Por qué no te pusiste de su parte? ―cuestionó Ginevra rompiendo la incomodidad que se había creado y sin mirarlo comenzó a recoger todas las hojas que tenían su foto.
―¿No es acaso lo qué querías?
―¿De qué hablas?
―¿Por lo que quieres hacer este tonto proyecto? ¿Entiendes que la gente no se va a detener por qué lo digas tú o yo?
―Podemos hacer la diferencia ―replicó firme―, si en verdad quieres… detenerte.
«¿Detenerme?». ―No sé si eres testaruda, tonta o mártir…
Lucius nunca había conocido esa palabra, él no había sido criado así, su padre era un monstruo y él no había sido diferente.
―Pienso que vale la pena intentarlo, puedes ayudarme o no estorbarme.
―Haz lo que quieras.
Draco pasó de meditar sobre sí mismo y sus demonios a escuchar su barboteo de ideas progresistas e ingenuas. No cabía duda que ella no tenía la menor idea de lo que estaba enfrentando.
―No servirá…
―¿Qué?
―Es una estupidez ―comentó sin más.
―Pues no he visto que tú aportes algo a esto.
―Soy realista.
―Si no ibas a querer hacer esto… no lo hubieras aceptado ―comentó malhumorada, ante su falta de ayuda, comenzó a recoger sus cosas dispuesta a irse. No necesitaba ni de él, ni de su mal carácter y negatividad, mentiría si decía que no estaba decepcionada, pero sería todo un milagro que él quisiera hacer esto; iría con sus amigos y ellos seguro la ayudarían.
―Hay algo que quiero de ti.
Ginny se detuvo en seco, su entrecejo se frunció formando una "v". «¿Qué está pensando este tipo?» Un escalofrío la recorrió, esa mirada y ese tono, Dios, sin duda quería algo.
―Eh…
―¿Cómo es que nuestros padres se conocen?
Ginevra desconcertada dejó todo, había esperado todo menos eso. ―No, no lo sé.
―¿Te diste cuenta?
―Sí ―susurró confundida.
El resto de su conversación aún daba vueltas en su cabeza, la extraña petición que le había hecho, no sabía cómo interpretarla. ¿Por qué le importaba alguien cómo su padre?
―He quitado todos lo que he podido ―señaló Neville mostrando las ridículas hojas que había hecho la vaca de Parkinson.
Ginny sonrió de medialuna. ―No son más que basura.
―Puede ser papel reciclado ―comentó Luna con otro montón guardado en su bolso de colores.
―Ojala puedan usarse para otra cosa… ―Se quedó callada mientras una idea alumbraba su mente― Creo que sé que podemos hacer con ellas.
*º*º*º
Billy fue el encargado de ir por ella a la escuela, lo que le cayó como anillo al dedo, dadas las circunstancias.
―¿Todo bien en tu escuela?
―Al menos estoy completa ―ironizó.
―Por tu terquedad ―recordó.
Ginny sacó su lengua, no quería volver a ese tema sobre abandonar esa escuela. William la miró de reojo mientras maneja había algo en su pequeño pecoso rostro, no sabía qué pero algo estaba ocultando.
―¿El hurón estuvo a tu lado?
La pelirroja rodó los ojos con risa. ―Algo así.
―No me agrada.
―A nadie.
―A ti sí ―replicó a conciencia.
«Oh… que salimos. ¡Todo por esa maldita confusión que se hizo!» Se hundió en el sillón con pena.
―Supongo…
―Nos agrada más Cedric ―añadió casualmente.
―¡Billy! ―respondió con una profundo sonrojo.
Él dejó salir una ronca carcajada. ―Mi hermanita se está volviendo una rompe corazones.
―¡Claro que no!
―Lo que digas…
Ginny se quedó en silencio un momento, para después soltar casualmente: ―¿Tú sabes de dónde se conoce mi padre con el señor Lucius Malfoy?
William la volteó a ver completamente descolocado. ―¿A qué viene eso?
―Siento que hay algo… papá se puso muy loco al verlo y él nunca pierde la calma.
―Crees qué se niegue a que salgas con ese flacucho por ser snob.
―Noo… no es eso ―Se apuró a aclarar, pero con toda la confusión que había era claro que era más fácil tomar ese camino―, bueno… algo hay de eso, pero no quiero equivocarme.
―Si hay algo, pero no sé si sea lo que esperas escuchar y no tendría que importar, aunque ahora que lo pienso desde que lo supe se me ha hecho algo retorcido por la forma en que se están encontrando los caminos, tal vez es casualidad o más…
―¿De qué hablas?
―Papá fue el policía que estuvo en la escena del choque automovilístico donde murió Narcissa Malfoy.
―¡¿Qué?!―gritó impresionada.
―¿Por qué te impresionas tanto?
―No, no… es que me parece todo muy loco ―comunicó tratando de ordenar sus ideas.
―Lo es.
―¿Qué más sabes de eso?
―No debería importante, total ni tú ni ese chiquillo están envueltos en eso, aunque es algo triste que no tenga a su madre.
Ginevra aún no salía del estupor de su descubrimiento, pero ahora que lo sabía todo se volvía aún más extraño.
«¿Por qué quiere saber él sobre eso?, ¿Qué quiere descubrir?».
*º*º*º
Continuará...
