Legamos a 10 capítulos (el prologo cuenta como capitulo jeje) y espero que eaten disfrutando de esta historia tanto como yo disfruto traduciendola.


El dios sonrió mientras se inclinaba hacia atrás en la silla. "Adelante, pregunta lo que quieras, hija mía."

"Sigues insistiendo en llamarme así, aunque ya no signifique nada", dijo Hild mientras ponía los ojos en blanco. "Realmente no me gusta cuando la gente trata de ser condescendiente conmigo..."

El dios permaneció en silencio durante unos segundos, tratando de evitar una discusión. Era desafortunado, lo sabía, pero a diferencia de su hijo, él no estaba tan dispuesto a renunciar a ese fallido matrimonio y aunque la decisión del Portal del juicio pareciera definitiva, era demasiado terco para aceptarla, incluso después de que Hild usara una maldición para reunirse con Tyr una vez más.

El a pesar de su apariencia eterna, era un dios antiguo y las antiguas tradiciones eran más importantes para él que algunas de las leyes recientes, esa fue una de las cosas que le inculco a su primogénito, Thor.

Hild y el dios habían repetido esta conversación muchas veces en el pasado, ella apreciaba que su ex suegro no quisiera reconocer los resultados de la Puerta del Juicio, pero al mismo tiempo ya no había nada que se pudiera hacer, su ex-marido estaba ahora con una diosa y eso era todo lo que importaba, al menos ella era Ansuz, ya que Hild se habría enfurecido si alguien más llegaba a tomar su posición. Aun así, la opinión de Odín difícilmente la hacía más feliz. Bueno, había momentos en los que ella sentía cierta tranquilidad cuando el la trataba como a una hija, pero volver a ver al portal del juicio le trajo malos recuerdos.

Notando que ella comenzó a ponerse tensa, Odín reajustó el visor que cubría su ojo derecho, por un momento pareció que estuviera leyendo algo a través del oscuro cristal de su visor, pero decidió girar su mirada a Hild. "Es bueno ver que sigues siendo la Daimakaicho, al menos nadie perdió la vida esta vez."

"¡Eso fue obra de Surt! Le dije que fuera discreto ¡pero nunca escucha!" objetó Hild. Después de todo esa era la verdad. Ella había dado a su ex-teniente órdenes explícitas de evitar cualquier muerte innecesaria durante la anterior rebelión, en cambio, hizo una masacre, incinerando la mitad del anterior consejo demoníaco y los que quedaron tenían demasiado miedo de los Eldjotunn como para protestar. Hild sacudió la cabeza; no era la forma correcta de ganarse el respeto de su pueblo. No es que haya importado mucho: el anterior Daimakaicho y su consejo no eran nada populares.

Aparte de ese incidente, su mandato como Daimakaicho había sido relativamente pacífico, el sistema doublet había sido un tema extremadamente controvertido, aunque al final todo el mundo llegó a apreciar sus beneficios, ya que ya no tenían que temer por sus vidas ya que el uso de la fuerza letal estaba estrictamente prohibido. Fueron esos éxitos los que finalmente la hicieron popular entre la gran mayoría de sus súbditos. Otros habrían intentado algunos métodos realmente agresivos para ganar reputación, como iniciar guerras con los dioses, pero Hild era la única Daimakaicho que había logrado mucho con una mínima pérdida de vidas demoniacas.

"No hay quejas de mi parte; Fafnir fue un Daimakaicho muy molesto, me hubiera encantado ver su cara cuando ese chico lo hecho del salón del trono" dijo el dios riéndose. Él personalmente despreciaba a ese codicioso demonio con pasión ya que sus estúpidas prácticas eran mucho peores comparadas con lo que Hagall intentó hacer el día anterior. Al menos esta última no había matado a nadie durante el incidente, a diferencia de Fafnir que nunca se preocupó realmente por nada mientras la idea fuera rentable.

"Bueno... Debo admitir que verlo rogar por su vida fue algo divertido." No todos los días se veía a alguien tan vanidoso como Fafnir ser reducido a un cobarde llorón mientras intentaba esconderse detrás de ella. Surt puede haber ido demasiado lejos, pero al menos le dio a los otros demonios una idea de lo que les podía pasar a aquellos que se opusieran a ella. "Sabes, no he venido aquí para hablar de mi posición..."

Antes de que tuviera la oportunidad de completar su oración, Odín la interrumpió. "Quieres saber sobre Laevateinn, ¿verdad? Pobre Ansuz, estaba tan confundida con la situación"

"¡¿Has estado usando la red de seguridad otra vez?!" Hild le gritó al dios que tenía el mal hábito de acceder a información que no era para él. "¿Cómo pudiste acceder esta vez?" añadió la Daimakaicho con un suspiro.

"¡Oh! Eso es realmente simple", dijo un sonriente Odín. "Cuando Hagall tomó tu posición, la contraseña del sistema de vigilancia se restableció a la predeterminada, lo más probable es que se haya olvidado de ese pequeño detalle y lo haya dejado así, algo que al parecer olvidaste también."

Hild se pellizcó el puente de su nariz mientras cerraba los ojos en señal de molestia, fue un error estúpido, pero uno que podía ser fácilmente corregido. Hizo una nota mental para modificar el sistema para evitar problemas similares en el futuro, al menos el dios no logró acceder a nada que fuera realmente sensible. El sistema de vigilancia era una de las partes menos importantes de las medidas de seguridad de Niflheim. "Al menos sabes lo que pasó."

"En efecto, me pregunto cómo Tyr se las arregla para dormir a su lado, Esas pequeñas alas pueden ser algo molestas, me sorprendió que lograran despertarte, algo raro ya que la mayoría de las veces duermes como un tronco... "

"¡Mis hábitos de sueño no son asunto tuyo!" gritó una avergonzada Hild. "Además... ¡cómo te atreves a espiarme!"

"No hago tal cosa, sólo que tardas una eternidad en apagar ese despertador tuyo cada mañana, es solo una deducción elemental, hija mía."

Hild ya había tenido suficiente de esta tontería, dándose la vuelta, marchó hacia la puerta y estaba a punto de dejar en paz al dios insolente antes de detenerse. Sonriendo, se dio cuenta de lo que estaba pasando aquí y cambiando de opinión Hild miro al dios, que mientras tanto, había vuelto a su libro. "Casi me engañas."

Flotando justo delante de su cara, ella se quedó mirando mientras sus ojos comenzaban a brillar en rojo y sus pupilas se volvían como las de un gato. "Te daré algo de crédito por casi hacer que me fuera de aquí, pensaste que si eras lo suficientemente molesto podrías hacerme olvidar la razón por la que vine aqui; esta vez no funcionó. ¡Habla! ¿Qué era ese ángel?"

Odín dejó el libro a un lado una vez más, había planeado hacer que su ex-nuera se fuera sin tener que responderle nada, el consideraba a Hild como familia, pero también era un demonio, y algunas cosas tenían que permanecer en secreto. Aun así, él había dependido de su hospitalidad durante mucho tiempo y pelear por esto le causaría problemas.

Suspirando profundamente decidió terminar con el asunto. "¿Por dónde debería empezar? ¿Conoces el Proyecto de los ángeles evolucionados?"

"He oído hablar de él", dijo Hild. "Fue su esfuerzo por crear una versión militarizada de esos cerebros de pluma, supuestamente fue cancelado después de que los dos consejos de Asgard consideraran los resultados como peligrosos".

"En efecto. Si alguien sin suficiente control de sí mismo intentara vincularse con un ángel evolucionado, seguramente perdería su cordura o incluso su vida, y como puedes sospechar, no aceptaría un no por respuesta en tales asuntos y los lame botas del consejo no me iban a decir cómo gobernar". Odín no era un gran fan de cómo los Consejos siempre habían tratado de mantener el control de todo en Asgard, por lo que a menudo los antagonizaba en cada oportunidad.

Puede que tuvieran la ventaja numérica, pero él tenía a las alas de combate bajo su control directo. El antiguo Daitenkaicho había incluso insinuado en ciertos momentos que si los consejos llevaban las cosas demasiado lejos, él estaba más que dispuesto a devolverles el favor. "No ganarás una guerra escondiéndote detrás de otros y haciéndolo su problema, yo estaba dispuesto a arriesgarme por ello y fue por eso que el primero de esos ángeles fue para mí, y el segundo fue destinado a mi primogénito, si no tuviera suficiente confianza, nunca habría hecho eso. Siempre se quejaban, sin importar el tema, y este tema no fue una excepción. Finalmente, el proyecto tuvo que ser abandonado, pero no antes de que yo lograra hacer uno más de esos ángeles, por supuesto que eso ocurrió extraoficialmente y bajo un acuerdo de no divulgación".

A Hild le llevó unos momentos procesar toda esa información. Siempre tuvo curiosidad por saber por qué los dioses habían abandonado a esos poderosos ángeles y por lo que parece, había una buena razón y a diferencia de su ex-suegro, ella nunca habría arriesgado su vida para unirse a un ser así, sin importar la ventaja que pudiera haber obtenido en el proceso. Había muchas preguntas que quería hacer, pero era dudoso que el dios las respondiera todas, pero al menos había algo que Hild necesitaba saber más que cualquier otra cosa. "Eso es interesante... Sin embargo, debo admitir que esto no explica cómo el ángel terminó en posesión de Surt."

"Es simple..." dijo Odín. "Yo le di ese huevo de ángel".

"¿Qué? ¡¿Por qué?!" Eso fue lo último que Hild pudo haber esperado del dios. Ella estaba considerando, que Odín pudo haber perdido el huevo durante ese... incidente hace mucho tiempo, cuando lo sacó del dominio de Nidhogg. Entregar ese ángel voluntariamente a un demonio era algo que le resultaba muy difícil de creer.

"Supongo que fue un acto de responsabilidad, puede que sea un dios, pero el equilibrio de poder de Niflheim no es algo que no me preocupe. El sistema doublet es lo único que permite que nuestros reinos coexistan sin conflictos graves". Odín se detuvo a considerar cómo redactar la siguiente parte, ya que temía que esto pudiera terminar fácilmente en una acalorada discusión con Hild. "Tú eras la única gran partidaria de ese sistema y eso no era una bueno, especialmente porque pensaste que era una buena idea involucrarte con uno de mis hijos, necesitaba un plan de contingencia en caso de que perdieras tu posición, no había suficientes demonios que siguieran tus ideas para ponerle fin al conflicto, pero ese estudiante tuyo, Surt, era una excepción. Así que le ofrecí el ángel para asegurarme de que tuviera una oportunidad para ser tu sucesor en caso de que algo sucediera durante esos primeros días mientras el sistema doublet estaba en desarrollo".

"Supongo que no le comentaste sobre los posibles efectos secundarios de la unión con ese ángel." Hild estaba casi segura de que incluso Surt nunca habría aceptado esos términos, a veces él podía ser irracional pero ella dudaba de que fuera a arriesgar su vida por algo así.

"No, yo le conté todo, tu sólo te niegas a darle crédito", dijo Odín con un movimiento de cabeza. "Ya no es un niño y lo sabes. Incluso ahora, todavía lo tratas como tal."

Hild se burló porque no tenía intención de que le dieran un sermón sobre cómo tratar a su ex-alumno. Había aprendido lo suficiente, pero tenía que admitir que todavía tenía curiosidad. "Dime... ¿A quién planeabas darle a ese ángel? Quiero decir, cuando decidiste crearlo"

"No a Tyr, si eso es lo que estás tratando de preguntarme", respondió Odín. "Me temo que esta información tendrá que permanecer sin ser revelada por el momento."

"Está bien" dijo Hild, él ya había respondido lo que originalmente quería saber, así que intentar ser codiciosa no era la mejor de las ideas. En cambio, había otros asuntos de los que tenía que ocuparse. Dando la vuelta, Hild comenzó a caminar hacia la puerta antes de detenerse cuando estaba a punto de salir. "¡Oh! Por cierto... la Puerta del Juicio se cayó en el pozo, así que tuvimos que recuperarla."

Odín permaneció en silencio por unos segundos, antes de que alcanzara su libro una vez más. "Ya veo... Es una pena que el dragón infernal no estuviera de humor para una merienda de medianoche..."

"Sí, eso pensé." Dejando salir un suspiro, Hild abrió la puerta. "Tenía que recuperarla, de lo contrario, Ansuz habría acusado a mí de ser la responsable de ello. Bueno, tengo lugares a los que ir, demonios que ver... así que nos veremos después."

"Después…". Odín se quedó una vez más solo con su libro como única forma de entretenimiento, aunque eso estaba a punto de cambiar muy pronto, después de esperar todo este tiempo, sintió que era el momento perfecto para tomar alguna acción. "¡Huginn! ¡Muninn! ¡Vengan!"

Dos portales se abrieron, permitiendo que un par de cuervos emergieran, obedeciendo la llamada de su amo. Ambos pájaros eran de apariencia muy sencilla pero en realidad eran los espías personales de Odín que vagaban por los distintos mundos como sus ojos y oídos. Pero había pasado bastante tiempo desde la última vez que Odín los enviaba a una misión y ambos estaban muy ansiosos por tener finalmente la oportunidad de hacer algo de espionaje de nuevo.

"Vallan a Midgard. Una de mis nietas acaba de casarse con un mortal, quiero que averigüen más sobre eso."

Huginn y Muninn asintieron con la cabeza antes de desaparecer en el éter hacia su destino. Odín pensó que ya era hora de ver quién era este mortal, especialmente ahora que se había convertido en la última incorporación a su familia. "Tu deseo puede haber sido una broma, pero veamos si tú también lo eres y por tu propio bien, así como por el de Belldandy, espero que no lo seas..."

El dios finalmente regresó a su libro aunque ciertamente ya no estaba aburrido, finalmente, había encontrado algo que era realmente interesante. Sólo esperaba que el chico cumpliera sus expectativas.


"¡Esto es malo! ¡Muy malo!"

En lo alto del templo de Tariki Hongan, la puerta ya se estaba abriendo para dejar cruzar a alguien. Eso no era de ninguna manera un problema si este fuera cualquier otro día, pero ahora mismo, la familia de Keiichi estaba justo dentro de la casa y era extremadamente improbable que no se dieran cuenta de la transferencia.

"No tienes que preocuparte tanto, niña", dijo Thor. A diferencia de él, Urd estaba claramente comenzando a entrar en pánico, lo cual era un espectáculo, ya que era muy raro que ella perdiera la calma. "Si sigues poniendo esa cara, te saldrán arrugas".

"¡Pero definitivamente se darán cuenta de esto!" argumentó la diosa del pasado. "No creo que sea el mejor momento para decirles que somos dioses. No es que haya una oportunidad perfecta... pero... creo que debemos de posponerlo."

"Sí, claro... Los humanos no son los seres más inteligentes de la existencia, ya sabes. En un momento dado incluso pensaron que el mundo era plano". Thor hizo una pausa y echó un vistazo a su entorno. La mayoría de los terrenos del templo proporcionaban pocos o ningún escondite para lo que tenía en mente. El bosque cercano, sin embargo, era ideal. "creo que el mejor curso de acción es interceptar a quien pase y llevarlo al bosque. ¿De acuerdo?"

Urd dudaba de que este fuera el enfoque perfecto, pero no podía pensar nada mejor dado el limitado tiempo de que disponían. "Bien".

En el momento en que la figura se había materializado por completo y comenzó a descender hacia el suelo, ambos se lanzaron, atrapando al desprevenido dios e impidiendo que tocara el piso.

"¿Oíste eso?" preguntó Megumi. Mirando detrás de ella, trató de ver lo que estaba pasando afuera pero los paneles de la puerta cerrada que bien podrían haber sido de concreto, sin embargo, al ser de papel ofrecían muy poca insonorización y el misterioso ruido que fue seguido por un fuerte golpe, ciertamente capturó su atención. 'Aquí vamos de nuevo... Y como antes, nadie va a encontrarlo extraño...'

De hecho, sus dos padres estaban disfrutando de su té y su hermano intentaba hacer lo mismo, aunque claramente estaba muy tenso como para saborearlo y aunque sospechoso, su comportamiento era mucho más fácil de explicar debido a que pronto tendría que explicar por qué nadie fue invitado a su boda, definitivamente la más joven de los Morisato no quería estar en su lugar en ese momento.

Belldandy ya se había ofrecido a preparar algo para todos, pero sus suegros declinaron amablemente la oferta, afirmaron que ya habían comido algo en su camino hacia aquí y que era mejor estar todos reunidos ya que no se iban a quedar por mucho tiempo. Habría sido una pena que Belldandy pasara la mayor parte del tiempo en la cocina en lugar de sentarse con ellos.

"Así que..." empezó Takano, rompiendo el silencio de la habitación. "Es curioso que te hayamos visitado hoy, Keiichi. Queríamos aprovechar tu cumpleaños para visitarte a ti y a Belldandy, se suponía que sería una sorpresa, aunque al final fuimos nosotros los que recibimos una."

"Sí, es gracioso cómo resultan las cosas a veces, ¿verdad?" Keiichi todavía estaba un poco incómodo ya que no era la persona más creativa en cuanto a excusas. No es que no pudiera mentir sobre ello, pero le preocupaba que Takano viera a través de su mentira, empeorando las cosas. La única cosa con la que tenía para trabajar era la suposición de sus padres de que se había quedado sin dinero y había evitado una costosa boda, sin embargo, con Belldandy a su lado, era extremadamente arriesgado intentar enmascararlo de esa manera, ya que la diosa no podía mentir y si alguno de ellos se lo preguntaba directamente, ella no iba a poder seguirle la corriente a su esposo.

Belldandy quería decir algo para ayudar a Keiichi, pero al mismo tiempo, no sabía cómo evitar algo que revelaría demasiado y pondría a su marido en una situación más difícil que la actual. Casi saltó cuando sintió que alguien tiro de su vestido y mirando cuidadosamente al origen de ese movimiento, vio una versión en miniatura de su tío Loki, que estaba escondido bajo la mesa mientras sostenía un pedazo de papel con algo escrito.

"Lee esto y sigue la corriente. Pon la nota en tu regazo y lee las líneas mientras tomas unos sorbos de tu taza de té. No les parecerá sospechoso que mires hacia abajo cuando hagas eso."

"Aun así, ¿no fue demasiado repentino?" Tomándose unos momentos para observar a su hijo, se preguntó por qué Keiichi se apresuró tanto en casarse. Parecían ser una dulce pareja cuando los visitaron hace algún tiempo, pero ella aún dudaba que quisieran apresurar las cosas de esa manera.

"En realidad, fue mi familia la que sugirió que nos casáramos. Es inusual que alguien como yo viva con un hombre sin el permiso explícito de mi madre." Belldandy notó que los demás la miraban con asombro, ya que no esperaban que interviniera de repente. Especialmente Keiichi, que tenía una expresión tan asombrosa y tonta que casi la hacía reír. Se las arregló para mantener la compostura antes de continuar con la nota. "Nosotros... nunca hicimos eso durante todo este tiempo y bueno..."

"Um... ¿Así que tus padres no sabían nada?" preguntó Keima, que había estado relativamente callado durante algún tiempo, en parte era porque temía que su esposa aún estuviera molesta por el incidente con el jarrón, aunque pensaba que era algo que no era importante ahora mismo. Estaba bastante sorprendido de que su hijo se hubiera olvidado de contarles a los padres de Belldandy sobre su relación.

"Lo sabían, pero al mismo tiempo, Keiichi nunca les había pedido permiso para convertirse en mi novio", dijo la diosa del presente mientras leía otra línea de la nota. "Ahora que lo pienso, ni siquiera había hablado con mi madre antes de ayer."

Keima agitó la cabeza cuando se volvió hacia su hijo. "Eres realmente muy afortunado, Keiichi. Dadas las circunstancias, sus padres podrían haber sido mucho más negativos contigo."

"Así es. Después de todos estos años, ¿ni siquiera los llamaste?" preguntó Takano. "Puede que les hayamos enseñado a ti y a Megumi a ser independientes, pero no todas las familias lo hacen y de hecho, muchas tendrían problemas si su hija viviera con un hombre y él nunca les pidiera permiso. Puede sonar un poco anticuado, pero tendré que estar de acuerdo con Keima-kun, tuviste mucha suerte de que no le pidieran a Belldandy que volviera a casa, bueno, supongo que esto explica la boda apresurada."

Keiichi no sabía de dónde sacó Belldandy esa la idea, pero no iba a quejarse. Era una excusa plausible y sus padres parecían haberla comprado. "Lo siento, nunca pensé que se convertiría en un problema."

Takano consideró la situación de su hijo, pero sin importar sus errores, la parte difícil probablemente había pasado y había otros temas de los que hablar. "Bueno, debe haber sido difícil para ustedes hacer todo eso en tan poco tiempo, pero si no les importa que les pregunte, ¿cuáles son sus planes en este momento?"

"¿Nuestros planes?" se preguntó Keiichi. Con toda honestidad, él no había pensado mucho en ello, la verdad fue que no tuvo la oportunidad de hacerlo ya que una cosa pasó después de la otra, tanto si era un incidente extraño como si alguien se pasaba de repente a visitarlo, Keiichi no tuvo tiempo para pensar en que iban a hacer a partir de ahora.

Notando la expresión de su hijo, Takano trató de aclarar lo que realmente quería decir con eso. "No hablo de nada a largo plazo, sólo de lo que planeas hacer en los próximos días. ¿Un viaje, quizás?"

Keiichi entendió el significado de esa última parte, ella quería saber si los recién casados se irían de luna de miel o no. Lo más probable es que su madre suponía que no le quedaba dinero, aunque esa conclusión no estaba muy lejos de la realidad ya que en ese momento él no podía permitirse algo así, pero a menos que se equivocara, Sayoko acababa de darles un par de billetes de avión. Bueno, aún tenía que convencer a Chihiro de que les diera unos días extra de permiso si tenía intención de viajar, pero eso era algo que podía hacer más tarde. "Nos vamos a ir a Hawái, ya que ya tenemos un par de boletos que nos dieron como regalo de bodas."

"Debes tener muy buenos amigos, Keiichi," dijo Keima. "Después de todo, esas boletos no son precisamente baratos."

'¿Sayoko? Sí, como no...' pensó Keiichi, aunque era mejor abstenerse de decir nada sobre ella, quizás ahora que se habían graduado, la heredera del Grupo Mishima por fin decidiría olvidar el pasado y por eso le regalo esos boletos. De cualquier manera, fue un regalo muy conveniente. "Bueno... Qué puedo decir... fue un regalo muy considerado..."

"Me gustaría..." empezó Belldandy, sólo para detenerse abruptamente cuando se dio cuenta de que la siguiente línea la nota era una petición y no algo que se suponía que debía decir. "Oh, lo siento... No quise decir eso... ¿Alguien quiere más galletas con su té?" Mientras la diosa servía más de sus deliciosos bocadillos caseros, se las arregló para pasarle uno a su tío mientras los demás no miraban.

Aunque Keiichi habría jurado que escuchó un crujido debajo de la mesa, rápidamente lo descartó como nada importante. Probablemente se estaba volviendo paranoico por todo lo sucedido y necesitaba relajarse un poco.


"Oof..." Baldr había sido bastante descuidado. Hace unos momentos pasó por la Puerta, pero fue víctima de una emboscada de lo que parecía ser una diosa. No pudo ver nada. Su captora se había presionado contra él de tal manera que él pudo asegurar que en definitiva, era una mujer, algunas diosas intentaban llamar su atención, pero esto era simplemente ridículo. 'Honestamente... ¿qué les enseñan hoy en día? ¿Esto es lo que ahora pasa por cortejo? ¿Qué pasó con un buen intercambio de diarios a la antigua usanza? '

"¡Te tengo!"

El profundamente avergonzado dios seguía tratando de escapar pero tenía demasiado miedo de tocar a quien lo había atrapado. Esa voz, sin embargo, sonaba terriblemente familiar. "¡¿Urd?!"

"¿Esperabas a otra persona?" dijo la diosa en cuestión mientras sonreía al más joven de sus tíos. El pobre dios era demasiado tímido casi como Keiichi. "¡No! Se suponía que debía traer un paquete aquí antes de que me taclearas, además deberías dejar de hacer eso Urd, ya estas demasiado grande como para hacer esas cosas, después de todo, ya no soy lo suficientemente fuerte como para detenerte" Se quejó el dios de la luz. Aunque el poseía una licencia de primera clase, su sobrina era demasiado para manejar sin ninguna ayuda mágica, aunque era una diosa de segunda clase.

"¿Qué paquete?" preguntó Urd.

"¡Oh no! ¡Debí haberlo dejado caer cuando chocaste conmigo!"

"¿Es esto lo que estás buscando?" El recién llegado hizo que ambos se voltearan hacia él, mientras él estaba cerca con el objeto perdido en sus manos.

"¡Thor Onii-sama! ¡Lo encontraste!" Baldr se alegró de ver a su hermano mayor, pero el hecho de haber recuperado también la pequeña caja lo hizo más feliz.

"No... en realidad me encontró por su cuenta", refunfuñó el dios del trueno. No hace un momento, se reía al ver a Urd tacleando a su hermano, cuando esa maldita cosa cayó directamente sobre su cabeza. No era algo como para molestarlo, pero a Thor no le gustaba cuando él era el destinatario de una broma, pero al menos, no vieron lo sucedido.

"¡Oh, Dios mío! ¡Oh, Dios mío! Se me hace tarde ya." Tomando el paquete de las manos de su hermano, Baldr comenzó a dirigirse hacia la casa. "Así que será mejor que vaya..."

Fue interrumpido por Urd, que logró agarrarlo antes de que dejara su compañía. "¡No tan rápido, Sr. Conejo! Los padres de Keiichi siguen ahí dentro y será mejor que mantengamos un perfil bajo por el momento. Además, ¿por qué tanta prisa? No van a ir a ninguna parte."

"Pero si ambos están aquí, entonces ¿quién está con Loki?" respondió el dios de la luz. "Me dijeron que nuestro otro hermano también estaba aquí. ¿Los otros le están haciendo compañía?"

A Urd y Thor les tomó un momento darse cuenta de algo extremadamente importante. "¡Nos olvidamos totalmente de él!", gritaron ambos al mismo tiempo, antes de volver corriendo a la casa, arrastrando al otro dios tras ellos.

"¡Puedo caminar, saben!


Keiichi finalmente había logrado relajarse un poco ahora que la parte más difícil había terminado. Al menos no iba a ser sermoneado por lo sucedido, lo cual era algo bueno.

Aunque él era independiente y no dependía de sus padres, era bueno saber que su relación con ellos no se había arruinado. Hubiera sido muy difícil si tuviera que explicarles todo, particularmente a Megumi, que los visitaba a menudo y sin embargo nunca se le conto nada durante todos estos años.

A veces Keiichi se preguntaba si ese era el mejor curso de acción. Después de todo, Megumi probablemente tarde o temprano se terminaría enterando, y no le gustaría que pensara que se lo intentaron ocultar, especialmente porque se decepcionaría con la falta de confianza de su parte, ella no era como sus amigos que intentarían hacer un plan loco si supieran la verdadera naturaleza de Belldandy, él sabía que ellos no eran malas personas, por supuesto, sólo un poco excéntricos, por lo que era posible que sus miedos fueran infundados, él sabía que eventualmente tendría que hablar con Belldandy sobre esto, pero no ahora, ellos habían tenido que lidiar con bastantes situaciones difíciles últimamente y añadir una más a la lista sería simplemente tentar a la suerte.

Mientras tanto, Takano había intentado sin éxito saber algo sobre la vida amorosa de su hija. Era un tema delicado y Megumi se las había arreglado para evitarlo por completo.

Viendo esto, Takano decidió que ya era hora de irse. "Bueno, estoy seguro de que todo el mundo se lo está pasando muy bien, pero debemos volver a casa."

"¿Eh, tan pronto? Pero si acaban de llegar. ¿No les gustaría quedarse un poco más?" preguntó Belldandy, aunque eso podría causar algunos problemas a Keiichi. De hecho, Keiichi trató de imitar su mirada de preocupación, pero ella sabía que él hasta cierto punto estaba fingiendo. Había demasiados celestiales alrededor y eso podría causar problemas.

"Me temo que sí", acordó Keima. "Lleva mucho tiempo viajar hasta nuestro pueblo, así que lo mejor sería salir pronto y tenemos una tienda que atender, mantenerla cerrada puede resultar en muchas oportunidades perdidas para nosotros."

"No te preocupes, podemos mantener el contacto, Keiichi", añadió su madre. "También les debemos un regalo, ya que Keima-kun ha gastado nuestro dinero en una compra relacionada con el negocio. Pero podría ser lo mejor. Te habríamos comprado un regalo de cumpleaños, pero esta es una ocasión mucho más importante."

"Gracias a los dos", dijo Keiichi.

"Sí, muchas gracias por la visita", dijo Belldandy mientras les ofrecía una pequeña reverencia. "Siento mucho que sólo hayamos tenido té y galletas para ofrecerles."

"Fue un placer, de verdad", dijo Takano. Ella y su marido se levantaron y se dirigieron a la puerta, haciendo que los demás también los siguieran.

"Esperen…" Dijo Belldandy con una cara pensativa "Sé que no les gusta que los llamen de esta manera, pero me gustaría decirlo aunque sea una vez, Muchas gracias por visitarnos, Padre, Madre"

Esto puso algo nervioso a la pareja, nunca esperaron que los llamaran tan pronto de esa manera, ellos habían educado a sus hijos con la idea de que llamar a una persona con algún honorifico era de alguna manera algo denigrante, pero ver a Belldandy llamarlos de esa manera, fue algo reconfortante para ellos, ella ahora era parte de su familia.

"Ahh… Para nada, muchas gracias a ti hija mía." Respondió Keima algo nervioso por este repentino acontecimiento.

Takano por su parte no pudo resistirlo y se abalanzo hacia Belldandy dándole un afectuoso abrazo "Nunca hubiera pensado que conseguiría otra hija tan hermosa como tú, realmente Keiichi es un chico afortunado."

"Bueno es hora de irnos." Concluyo Takano dirigiéndose junto a su esposo hacia la puerta.

Mientras tanto Loki se había quedado solo en el salón del Té y aprovechando la oportunidad, reclamó el resto de las galletas para sí mismo, segundos después, se le unió otra versión en miniatura de él que apareció en el suelo con una amplia sonrisa en su cara. Fusionándose con el otro mini-Loki, estaba extremadamente complacido de cómo todo había funcionado tan bien. Nadie se dio cuenta de nada y tenía la coartada perfecta ya que supuestamente estuvo aquí con Belldandy todo el tiempo.

'Fue tan fácil que a veces me asusto a mí mismo. '


Afuera los recién casados estaban teniendo una charla de último minuto con Keima y Takano y pensando que sería lo suficientemente seguro para aventurarse, las demás diosas que se habían escondido decidieron hacer su aparición. O al menos las que los padres de Keiichi ya habían conocido.

Urd estaba molesta porque apenas y si tuvo tiempo de explicar la situación del desaparecido Loki, pero de cualquier manera, no podían empezar a buscar en la casa sin hacer una conmoción y tan pronto como los mortales se fueran, ella se aseguraría de que el bromista se arrepentiría de haber jugado al escondite con ella.

Skuld también estaba molesta, pero se debía principalmente al hecho de que estaba a punto de ganar la partida de Uno que tenían antes de que tuvieran que salir del salón del té, sólo necesitaba un turno más y ganaba, ¡Cinco minutos más! ¡Sólo necesitaba cinco minutos más! Oh, bueno... Los intentare de nuevo más tarde. Después de todo, sólo Peorth conocía el juego y no era buena en él. Muhuhuhu... Si esto sigue así, entonces la televisión será toda mía, aunque Urd podría ser un problema…

Las otras dos diosas observaron a la pareja mortal desde una distancia prudente, ya que Keima estaba demasiado asustado debido a Peorth, puede que tuviera que ver con la forma en que se vestía habitualmente y la diosa de las rosas no tenía intención de hablar del tema, especialmente delante de Lind. Ya era bastante malo que la Valkyria criticara su atuendo; no había razón para soportar más de eso. Después de todo, ella sólo añadió una minifalda y no tenía ningún plan para cubrir más piel.

"¡Megumi!" gritó Keima mientras él y Takano llegaban al final de la escalera.

"¿Sí?" preguntó la mujer sorprendida. "¿Qué pasa esta vez?

"Ya que ha pasado tanto tiempo, ¿qué tal si conducimos juntos hacia Nekomi antes de irnos?" preguntó su padre.

"Pero lo hicimos cuando... ¡Espera! Quieres decir una carrera, ¿verdad?"

"Si estás a la altura, o ¿Tienes miedo de perder?"

"¡Para nada! Si gano, quiero que me den el doble de mi mesada este mes."

"Suena justo, supongo."

"Muy bien. Kei-chan, ¿quieres unirte?"

Keiichi agitó la cabeza, había sido un largo día y todavía no era ni siquiera la tarde. "Creo que pasaré, tengo cosas que hacer, así que en otro momento."

"Ja, te acabas de casar y no puedes esperar a estar cerca de Bell-chan", dijo su hermana con una mirada bastante lujuriosa.

"¿De qué estás hablando? Es mediodía, Megumi!" gritó una profundamente avergonzado Keiichi.

El intercambio se interrumpió, sin embargo, cuando su padre arrancó su motocicleta y después de darle a su hijo un pequeño saludo, se alejó del templo.

"¡Oye! ¡Eso es trampa!" gritó Megumi mientras trataba de encender su propia bicicleta.

"Parece que Keima-kun no quiere gastar más dinero el día de hoy", dijo Takano mientras subía a su coche. "No olviden de llamar de vez en cuando, ¿de acuerdo?"

"¡Sí, Takano!" dijo la pareja al mismo tiempo.

En cuanto los padres de Keiichi se perdieron en el horizonte Belldandy se dirigió a Keiichi diciéndole: "Por cierto Keiichi, sé que no estás acostumbrado, pero quiero que sepas que bajo ninguna circunstancia llames a mis padres por su nombre"

"Ah, sí está bien" respondió el joven, mientras que Urd floto a un lado de él.

"Será mejor que recuerdes eso Lover-boy, si llegaras a llamar a Padre por su nombre él te hará pulir todas y cada una de las puertas del complejo principal del Valhala, cada una de las cuatrocientas cuarenta de ellas hasta que puedas ver tu reflejo en cada una de ellas."

Keiichi trago saliva nerviosamente mientras se rascaba la parte posterior de su cabeza "Está bien… lo tendré en cuenta."

"Urd…" se quejó Belldandy con un tono de molestia por lo dicho por su hermana, pero a Urd no le importo, después de todo imaginarse a Keiichi frotando y puliendo cada una de las puertas era algo gracioso como para no imaginarlo.