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Los personajes pertenecen a Rumiko Takahashi

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El brillo en su mirada expectante casi le saca una sonrisa, pero la seriedad de la situación lo detuvo. Aunque sabía que era un gran peso, él confiaba en ella.

Con el sonido de los pasos y la tela en el pasillo, la pareja cerró la puerta detrás de ellos.

En la intimidad de su habitación Sesshomaru dejó a la miko en el centro mientras él se acercaba a uno de los cajones, luego de un pequeño clic de una puerta de madera, se dirigió de nuevo a ella.

Una mano con garras tomó delicadamente la otra más fragil, más suave, más humana, y la extendió. Dejando finalmente una pequeña caja en ella.

Kagome, podia sentir una gran energía viniendo de esta. No sabía que pensar, se dirigió a las piscinas doradas, y supo que debía abrir la caja.

Sus ojos se abrieron como platillos y un jadeo salió de sus labios cuando la pequeña esfera brillante se reveló ante ella.

"¿Es esta, la perla de shikon?" Preguntó sin aliento.

Sesshomaru simplemente asintió.

"Pensé que solo era un mito" exclamó en un susurro maravillado, aun sin poder creerlo.

"Esta me ha sido confiada para su cuidado"

Kagome analizaba el orbe lila mientras escuchaba atentamente, para luego dirigir su atención al Inuyokai nuevamente.

"Pero solo una persona con gran poder espiritual puede evitar que la perla sea contaminada." Terminó, con extremo cuidado.

Ojos azules temblaron al digerir cada una de las palabras.

"Este Sesshomaru quiere confiarte esta tarea."

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¡Gracias por leer!

Siento la tardanza, últimamente he estado muy ocupada. Espero que se encuentren bien.

Faby sama: gracias a ti por comentar