POV NARRADOR
-La gran pregunta es ¿Quiénes son esos cazadores de dragones y que quieren de nosotros?- decía Astrid sosteniendo los barrotes aun sopesando la noticia de que su amiga los había traicionado, encerrada con Patapez y los gemelos.
-Estas por averiguarlo...- dijo frente a ella la pelinegra mientras un guardia abría la celda, Astrid le regalo una mirada de odio y reto mientras Heather se acercaba a ella -Ryker quiere decirte una cosita- le dijo para después tomarla del hombro y comenzar a dirigirla a los aposentos del barco
-Tienes suerte de que los guardias estén aquí o te arrancaría la cabeza- murmuraba Astrid mientras iban caminando
-Inténtalo- se burló la ojiverde
-Después de todo lo que hicimos por ti, te aceptamos, te enseñamos a montar, salvamos tu vida... más de una vez- le reprochó Astrid con un sentimiento tan profundo de traición
-Y les agradezco todo eso pero tengo que seguir mi destino- decía Heather mientras luchaba por sonar lo más fría posible.
-¿traicionar a tus amigos y unirte a esta basura de cazadores de dragones?-
-Oye no sabes lo que es estar completamente sola Astrid, Dagur es mi hermano le confió mi vida- afirmó de mala gana
-Te arrepentirás créeme- le advirtió Astrid mientras se detenían frente a una puerta decorada de manera similar a la de la guadaña
-Tu preocupación es conmovedora pero si fuera tú me arrepentiría más por mí misma- dijo para después tocar dos veces rápido aquella puerta
-Entren- dijo una voz profunda, los guardias que las escoltaban se posicionaron en el comienzo del pasillo y Heather abrió la puerta
-Ryker quiere información y pude ser muy persuasivo- le advirtió
El interrogatorio duró casi toda la noche, Ryker se quedaba en silencio mirando con atención a la rubia. Estaba encantado por su valor, sus respuestas irónicas y su frialdad, pero después de un rato, la chica según él y Dagur, se había quebrado y contado lo suficiente.
-Lo confieso belleza, me siento un poco decepcionado de ti- le decía Dagur mientras la tomaba de la barbilla haciéndole mirarlo –yo habría apostado que no dirías nada, después de todo Astrid no eres tan valiente- la ojiazul hizo un movimiento fuerte con la cabeza permitiendo quitar su rostro de las manos de Dagur
-Estoy cansado le diré a los guardias que la escolten- dijo Ryker saliendo
-No te molestes...- respondió Heather con una maliciosa sonrisa –yo me encargo de ella- Ryker la miro con la misma malicia y decidió premiar su buen trabajo dándole un rato de diversión para torturar a la chica, Dagur salió detrás de él encantado de ver a su hermana dispuesta a maltratar a una vieja amiga.
Un momento el silencio reinó, Heather daba tiempo a que tomaran un poco camino sus compañeros, se recargo despreocupada con los brazos cruzados en la pared frente a la agotada y enojada rubia
-¿Enserio el Capitán Gustav?... ¿una gran armada de jinetes?... buena jugada Astrid- le dijo burlona con el mismo tono de siempre, para después caminar y ofrecerle un vaso de agua
-Eres una víbora traidora- dijo rechazando el vaso –no me vengas con esa cara ahora-
-Astrid, piénsalo un poco, yo poseo toda la información que el necesita... Déjame contarte algo antes de que trates de sacar el cuchillo de tu bota y me asesines aquí mismo- le decía sentándose tranquila en un barril volteado cerca de la atenta rubia. –Encontré a Dagur hace un tiempo, el me ofreció unirme a él, replantear nuestros lazos familiares, me ofreció una familia, pero jamás me uniría a un enemigo que ha buscado hasta el cansancio matar a mis amigos, pero seguí la corriente un poco, quería respuestas sobre mi padre, pero lo que conseguí fue saber que Dagur estaba aliado con estos cazadores, esto es grande Astrid, más grande que cualquier cosa que hayamos enfrentado, he estado recopilando y observando todo lo que puedo, pero ni de cerca contaba con que los capturaría a ustedes, pero tengo que mantener mi cubierta-
-Como sé que esto es real- le retó Astrid
-Por qué Tormenta sigue con vida- Astrid levanto la mirada con un símbolo de interrogación en ellos -¿acaso algún dragón que viste que capturaron está aquí?... As, Tormenta iba a ese lote para Viggo, pero convencí a Dagur que nos funcionaba más como señuelo para ti, en lo que pensaba un plan para sacarla, pero entonces ustedes llegaron y todo se complico
-¿Quién es Viggo?- preguntó Astrid
-Viggo Grimborn es el jefe de los cazadores, es la carta mayor Astrid, si llegamos a él, desmantelamos el sistema-
Astrid negaba con la cabeza pensando en si confiar en su vieja amiga o no.
-Astrid mírame a los ojos, no te estoy mintiendo- le decía lo más honesta posible
-¿Y ahora que procede?- dijo decidiendo al final darle un voto de confianza
-Tienen que salir de aquí-
-No me iré sin ti, Heather esto es muy peligroso- reponía la chica
-Yo estaré bien- le dijo mientras ponía su mano sobre el hombro de su amiga tratando de tranquilizarla –escucha, tienen que ser listos, salir lo antes posible-
-Entiendo...-
-Lamento lo de antes, pero no puedo arriesgar mí cubierta por nada, sé que entiendes-
-Perfectamente... oye, gracias por la carta- le dijo dándole una sonrisa que fue correspondida por el abrazo de su amiga
-Lamente tanto no estar ahí- le murmuraba con pesar
-Pero ahora estas aquí... tienes que regresarme antes de que alguien sospeche- le decía separándose del abrazo
-lo sé- dijo encaminándose a la puerta –y Astrid nadie puede saber esto, no es que dude de las capacidades actorales de los chicos, pero... tu entiendes-
-Por supuesto, no puedo imaginar a Patapez guardándose eso- se burló y Heather le respondió con una pequeña risa
-No definitivamente no, pero As... tampoco a Hipo- Astrid la miró angustiada –sé que no estas acostumbrada a mentirle de esta manera, pero el... piensa demasiado, por favor, sabes que por ahora Hipo complicaría más que ayudar-
Astrid respiro profundo, y asintió -Por ahora, será nuestro secreto-
-Bien- dijo abriendo la puerta – ¿por cierto Hipo y tú?-
-Solo amigos- dijo con los ojos en blanco mientras caminaba de regreso a la celda.
Después de regresar a su celda, pasar un intranquilo día y una visita a sus dragones como intercambio por información del ojo, los chicos trataron de escapar con la llave conseguida con un extraordinariamente astuto plan de... Brutilda, todos se separaron para ir por sus dragones, pero cuando Astrid trataba de liberar a Tormenta la alarma sonó, y Heather llegó
-No vas a ningún sitio Astrid- le dijo cuando ambas notaron que los guardias comenzaban a pasar cerca de la celda
-Tal vez no pero de verdad que esto será divertido- dijo viendo al mismo guardia que venía hacia la celda
-Ah eso lo dudo- se burló Heather mientras hábilmente cerraba la celda –esta es mía, busquen a los otros- ordenó a los guardias los cuales se fueron
Heather se acercó a ayudarle a quitar las cadenas de Tormenta, pero cuando estaban en eso escucharon a los gemelos exigiendo que los liberaran, los habían capturado a todos, cuando los guardias regresaron al pasillo Heather sin aviso golpeo a Astrid dejándola en el suelo y se acercó a ella mientras fingía capturarla
-Te advertí que me pondría violenta si cuando te volviera a ver seguías perdiendo el tiempo... - le murmuraba al oído mientras Astrid ponía los ojos en blanco y la llevaban de hacia la superficie del barco con los otros.
Un mejor plan, y la intervención del furia nocturna tuvieron que pasar para que al fin salieran de ese barco, Astrid luchando contra ella misma no miro hacia atrás para ver a su amiga, su aliada y confidente quedarse en ese barco con el enemigo.
