Mi lectora estrella me preguntó por Ebisu, Iwashi y Gai. Ahí están. Lo bonito de este fic es que se escribe rápido (relativamente), aún no sé cómo se le rompe el kokoro a Genma. Maldito Iwashi que presenta la historia así jajaja


La vi, vine y perdí.

#9: Ebisu


Desperté del letargo en el que me encontraba, sentado en uno de los inodoros del baño de la taberna. Lo último que recordaba era Gai asaltándome aquí mismo en el baño, algo que me hizo recordar cuando éramos niños y con Genma teníamos que soportar sus jueguitos hasta que Kakashi empezó a aceptar cada uno de sus retos, como su rival oficial. Me tomé la cabeza con una mueca en la cara, la cual pude ver reflejada en el espejo asqueroso del baño. Al menos Gai había tenido la decencia de bajar la tapa del inodoro antes de sentarme allí y dejarme a mi suerte.

Me pregunté si Genma habría tenido que enfrentar a Gai y si estaría tirado por ahí en una de las mesas de la taberna.

Al salir del cubículo del inodoro, vi que Gai estaba mirándose al espejo con una expresión lúgubre al fondo del baño. La taberna era tan inmunda y descuidada que un foco titilaba cada dos segundos, ensombreciendo aún más el rostro de Gai.

—Genma, acepto mi derrota —dijo enigmáticamente. Parecía fuera de sí, y yo ya no quería enfrentarlo, así que decidí salir del baño sin hacer ningún ruido—. ¿Ebisu?

—¿… Si? —respondí con la mano en el pomo de la puerta. Apreté los ojos ante un inminente ataque. Genma me había invitado a beber, y yo sin muchas ganas acepté porque había estado enfocándome en el trabajo como profesor de élite y mis estudiantes me pidieron que me relajara. No esperaba que Shizune ni ese hombre de chivo desconocido me hablaran, salir con Genma y Raidō era beber sin tener mucho que decirnos, hasta que a los dos se les soltara la lengua a causa del alcohol y yo decidiera partir. Ir al baño y dejarme expuesto a lo que sea que Gai estaba sintiendo fue un craso error, ya que podría haber aguantado las preguntas de aquellos acompañantes inesperados.

Luego de unos segundos eternos observándose a sí mismo a través del espejo, posó sus pupilas negras y sin emoción en mí.

—Nada…, ya se lo diré a Genma a la cara. Que tengas una buena noche.

—Tú también —dije yo.

—¿Qué está pasando aquí? —escuché murmurar a Genma confundido, apenas salí del baño. Raidō y Suzume habían llegado y una música romántica extraña resonaba dentro de la taberna, haciendo que el ambiente se volviera muy, muy extraño ya que incluso las luces estaban tenues. Shikaku estaba a un lado de la rocola con una expresión que jamás le había visto, era como si realmente estuviera enamorado, pero no vi a su esposa en ningún lugar. Ya tenía suficiente con tanto enigma.

—Ebisu —dijo Raidō como si quisiera llamar mi atención para que los acompañara en la mesa.

—Me voy de aquí —dije un poco hastiado. Parte de mi cara empezaba a hincharse, probablemente por el golpe con el que Gai me había mandado a dormir en el baño, así que me urgía irme de ese maldito lugar. Nadie pareció molestarse por mi extraño comportamiento.

Al salir de la taberna, vi que el chico desconocido con el chivo estaba recostado en una pared, visiblemente noqueado. Bufé molesto, no sé qué le habría hecho a Gai, pero no esperaba que fuera a causa de la recién llegada asistente de Tsunade.


¿quién sigue, lectora estrella?