Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
.
.
.
*SIN COMPROMISO*
Capítulo 21
El ataque de las prometidas
.
.
Las cuatro mujeres se sorprendieron. Sobre todo su novia, quien miro con rabia a su hermana, pues había tocado uno de los puntos débiles de su artista marcial.
-¡Eres un bobo Ranma!
-¿Eh?
-Akane, nos mentiste.
-yo…
A la avergonzada joven, no le quedó más remedio que aceptar los hechos.
-p…podemos explicarlo-dijo avergonzada hasta los tuétanos. En los dos últimos días, Ranma no la había dejado seguir con sus planes. Pues, los nervios del joven, le habían jugado en su contra adelantándose atolondradamente sin que ella pudiera detenerlo.
-no creo que haya mucho que explicar, es como obvio ¿no?-opino divertida, sabiendo que sin su intervención, no los habrían descubierto-¡Vaya! Que par de tortolos tan rebeldes.
El joven, al escucharla, se avergonzó al darse cuenta que había caído como un tonto en su juego. Vio como su ex prometida estaba tan roja como él.
-¡Rayos!-exclamo caminando en busca de su pantalón de pijama.
-Ya, ya, tampoco es para tanto.
Kasumi observó a Nodoka, no estando de acuerdo, pero prefirió no acotar nada.
-Los esperaremos abajo-su voz sonó seria- Ahora vístanse.
-Si hermana- respondió Akane, viéndole el rostro disgustado.
-Los esperamos abajo chicos-les hablo con voz conciliadora la madre de Ranma, para que no se sintiesen mal
-bien.
Luego de que se fueran, Ranma vio a su novia con rostro temeroso.
-A…Akane yo, lo siento no quería que, pues esto, yo…
La chica dio un largo suspiro tocándose el vientre. Al ver esa acción, el joven se arrodillo al lado de la cama para cerciorarse de que todo andaba bien-¿estas bien? ¿te duele algo?-dejo su mano encima de la femenina que acariciaba su plana barriga.
Ella sonrió ante la sincera preocupación de su chico, por eso ya no pudo estar disgustada con él. Le toco cariñosa y suavemente el rostro-No amor, estoy bien-contesto besándole siendo de inmediato correspondida.
Después del dulce contacto, Ranma siguió con sus ojos cerrados-mmm…podría estar toda la mañana así contigo.
-También yo, pero no nos dejarían-respondió un poco desanimada, poniéndose el pantalón por debajo de las sabanas.
Ranma se volteo al ver que todavía era vergonzosa, a pesar de todo lo que habían hecho. Le causo gracia.
-Es cierto. Nos estarán vigilando todo el tiempo. Te molesta, ¿cierto?
-Si, es solo que, detesto que parezca que estamos haciendo algo mal. O estuviésemos cometiendo un delito. A veces, me cansa esa doble moral.
-Tranquila-se sentó junto a su lado en la cama tomándole las manos, enredando sus dedos con los de ella-Pase lo que pase, lo enfrentaremos ¿sí?
-¡Si!-la chica lo abrazó agradeciendo el novio que tenía-Ranma, te amo.
-también te amo.
.
Estando ya en la sala desayunando, tocaron el tema.
-No puedo creer su desfachatez chicos.
Los jóvenes estaban sentados como siempre uno al lado del otro, siendo reprendidos.
-Kasumi, lo siento, es que yo…
-Hija, entiéndelos, se quieren-trataba de apoyar la señora Saotome.
-Eso lo sé. Me alegra mucho que al fin se hayan sincerado y confesado sus sentimientos-los miro muy convencida de sus palabras…-pero tienen que entender que esta es una casa decente. No está bien lo que hicieron. No me parece.
-Saotome, su hijo está muy enamorado de mi niña, por eso se pasó a escondidas a su dormitorio. Tenemos que casarlos pronto.
Ranma iba a refutar, pero solo se calló sonrojado. No podía negar nada.
-Vaya, ni si quiera lo niegas como antes cuñadito, realmente ya no eres un cobarde.
Este frunció el ceño-Nunca lo he sido, no te metas.
-para las cosas del amor si lo has sido-ante eso, no le respondió- díganme una cosa-quiso preguntar sabiendo de ante mano la respuesta. Quería molestarlos como siempre- ¿solo durmieron?
Ambos se quedaron callados sin saber que decir por algunos segundos, pues, al parecer ya todos lo sabían, por algo estaban siendo regañados, pero sus nervios no dejaron ver ese detalle.
-Eh, no los molestes Nabiki-san, ellos sabrán lo que hacen a solas.
-Que liberal tía jaja.
-¡Ese es mi hijo!-dijo Genma riéndose.
-me desobedeciste Akane.-la aludida bajo la vista avergonzada.
Ranma miro molesto a su cuñada, porque aunque le tuviese cariño, quiso enfrentarla.
-Lamento que te moleste, pero, no tenemos por qué pedir permiso para estar juntos Kasumi, ni Akane tiene porque obedecerte. Es tu hermana. No tu hija-le hablo de manera desafiante, algo que ella no se esperó. Ni Akane tampoco.
-Ranma…-dijo esta, tomando su brazo haciendo un gesto de que tuviese cuidado con lo que decía.
-Akane, es lo que pienso-ella por toda respuesta le tomo su mano provocando el sonrojo de ambos.
-Ranma, mi hermana todavía es una estudiante. También tú. No está bien que hagan vida de casados cuando todavía no lo están.
-p…pero lo estaremos. Cuando ella y yo lo decidamos. Sin que nos presionen. Antes, siempre quisieron juntarnos a su manera, y lo aceptamos. Cada avance nuestro que arruinaron, lo dejamos pasar, pues bien ¡Estamos juntos! Lo estamos ahora por voluntad propia. Es imposible que hiciéramos las cosas como ustedes querían, no teníamos un manual. Solo…-algo sonrojado, recordando el descuido que provoco el embarazo, continuo- …solo nos dejamos llevar. No planeamos nada, pues Akane es la primera chica de la que -se detuvo. Tenía demasiada vergüenza. Nunca hablaba de sus sentimientos, menos delante de la familia, pero quería que lo entendieran. El hecho de ser padre, le dio una valentía escasa en él. Miro a su madre que lo animo a seguir, además, de ver a Akane, quien le apretó su mano. Desvió su mirada a ella-¡Maldición! Pues, es…es la primera mujer de la que me enamoro, mi primera novia y ¡No supe controlarme! ¡No pude! No pude controlar mis sentimientos, ni mis acciones ¡R…Rayos! ¡¿es que acaso creen que sabía cómo?!-pregunto exasperado por los nervios al exponerse de esa manera.
-Ran…Ranma-su ex prometida se sintió gratamente sorprendida por la honestidad de su artista marcial.
Kasumi, terca, lo escuchaba sin darle todavía la razón.
-l…lo que hicimos-dijo refiriéndose a la noche recién pasada. Él y Akane enrojecieron abochornados-lo que hacemos ahora, no debería molestarlos. No le hacemos daño a nadie. Espero que todos dejen de meterse en nuestra relación. Si queremos estar juntos, es asunto nuestro.
Akane quiso apoyar a su pareja.
-Ranma tiene razón, y discúlpame hermana, pero sé lo que hago. Se que te preocupas por mí, por mi bienestar y lo entiendo, pero ya no soy una niña. Soy una mujer que ahora es madre.
-Akane, mintieron sobre su relación. Si no es algo malo ¿Por qué lo hicieron?-rebatió a su hermana.
-Es cierto hijita. Solo nos enteramos por lo que paso en casa de los Saotome-apoyo Soun con un tono de reproche, aunque sutil.
-Si mantuvimos nuestra relación oculta, fue justamente para que no intervinieran. Para que nos dejaran ser nosotros mismos. Para tener privacidad. Algo de lo que siempre Ranma y yo carecimos estando acá desde que nos conocimos, pues, les recuerdo que ustedes nos querían juntar, como bien dijo Ranma, pero al final cada avance que teníamos lo arruinaban, no todos, pero a veces, cada uno por su lado lo hizo-vio a cada integrante de su familia, los cuales aceptaban sus afirmaciones-. Déjennos vivir nuestra vida como a nosotros nos parezca. No se inmiscuyan más por favor.
-Hijita.
Todos entendieron sus palabras, unos a regañadientes, pero lo hicieron para terminar con los reproches.
Unos minutos de silencio siguieron a esa petición.
-bien-Nodoka-san tomo la palabra- ahora desayunemos tranquilos. Acá hay una jovencita que debe alimentarse por dos ¿de acuerdo?
-Si-respondieron los dos patriarcas.
-Es cierto, tenemos que pensar en nuestro heredero ¿cierto Tendo?
-Si Saotome.
Ambos rieron con los brazos en forma de jarra-jajajajaja.
-Está bien-respondió Kasumi.
Para cambiar de tema encendieron la tv, notaron que hablaban de Nerima.
.
.
La televisión había pasado lo ocurrido en la casa de los Saotome. La noticia decía que en Nerima, había sucedido una explosión, pero que nadie había resultado herido. Además, habían nombrado las calles, por eso algunos televidentes supieron que podía haber sido en casa de Ranma. Los conocidos de la familia.
En el Nekohanten, Shampoo vio con molestia como explicaban todo lo acontecido.
Tener mala suerte. Shampoo no pudo acabar con fea chica. Solo queda atacar como decir loca gimnasta y chica de espátula. Ser única opción de Shampoo para sacar a Akane de la vida de Airén.
.
.
Ukyo también veía las noticias, y tuvo muy mala espina al deducir quien pudo ser, él o la causante de eso. Lo único que paso por su cabeza, es que ahora la pareja estaría más junta, pues claramente los Saotome no tendrían a donde ir, por lo tanto los Tendo les darían una mano.
-¡Rayos! Tengo que estar segura.
Soltando el paño con el cual que secaba los platos, llamo a al Dojo Tendo.
-¿Aló?
Desde el otro lado de la línea, la siempre amable Kasumi le respondía.
Después de hablar, paso justamente lo que temía. Ranma y Akane volvían a vivir bajo el mismo techo.
-¡Maldición!
Rápidamente, buscando en su agenda, marco los números de dos personas para citarlas en su local al siguiente día
.
.
Las tres autoproclamadas prometidas, nuevamente estaban reunidas en el local de la joven castaña.
-Una de ustedes se adelantó a lo que planeamos-acuso Ukyo.
-hohohohohoho, eso mismo pensé yo de ustedes.
La amazona solo se cruzó de brazos sin responder nada.
-¡Fuiste tu china tonta!
-¡Cuidado con insultar a Shampoo!
-¡Eres una bruta!
-¡Callar mujer de espátula!-
-por tu idiotez ahora Ranma volvió a vivir con Akane.
La chinita gruño de rabia cerrando sus puños-Shampoo creer que al fin deshacerse de chica violenta, no pensar que salvarse.
-eres una tonta. Además, solo hablamos de una pequeña paliza. No de atentar contra su vida ¡No exageres!
-Shampoo saber que hacer, solo que no lograr objetivo.
Ukyo la vio con molestia, realmente la china era peligrosa.
-Mujeres vulgares.
Las aludidas la vieron enojada.
-Si la estúpida de Akane Tendo está ilesa, pues ya démosle de una vez por todas el escarmiento. Tienes que ser en estos días.
-Está bien, yo me comunicare con ustedes para avisarles.
-de acuerdo.
-pero recuerden, solo es darle una leve paliza para que entienda, nada más.
Shampoo sonrió de forma perversa.
-Entender. Vernos para el ataque.
-Adiós plebeyas.
Al quedar sola, la cocinera de okonomayakis ya no estaba tan segura de lo que harían.
¿Habré hecho bien al aliarme con ellas?
¿Akane lo merece?
¡Maldición! Ella tiene la culpa.
-Ranma, esto es por ti.
Un ruido en la entrada la hizo mirar hacia allá.
-¿Qué fue eso?
.
A fuera del local, un cerdito negro huía en dirección al dojo Tendo. Lo que esas tres chicas planeaban hacerle a Akane-san no podía permitirlo. Tenía que buscar a Ranma.
.
.
Al día siguiente, después de llamar a sus prometidas, Ranma iba camino a encontrarse con ellas. Si bien, Akane quería acompañarlo, se lo prohibió, pues, quería evitar que la lastimaran. Ya que era muy probable que quisieran hacerlo. A pesar de molestarse al principio, entendió que era por su hijo que tenía que cuidarse, no solo por ella.
Llego al local de su amiga, pues allí las cito con la aprobación de ella.
-Buenas tardes.
-Ran-chan.
-Ukyo.
-Airén.
-Ranma-sama.
Las miro a cada una, pero en especial a la joven amazona, solo que el rencor fue lo que desprendían sus ojos hacia la chica.
Las tres quisieron abrazarlo, pero las detuvo.
-¡Esperen! Solo quiero decirles algo importante.
-¿Qué sucede amor mío?
Pregunto la rosa negra tomándolo del cuello-Kodachi, por favor-se quejó el pelinegro.
-¡Soltar a Airén!
-¡Ya déjalo Kodachi!
Las otras dos finalmente ayudaron a que la chica lo liberara.
-Bien, lo que quiero hablar con ustedes es…
-Shampoo saber lo que decir.
-¡Tu cierra la boca!
Quedo sorprendida por el enojo que mostro hacia ella.
-Sé que fue tu culpa que en mi casa hubiese una explosión, justo cuando Akane estaba allí.
-Shampoo no saber de qué hablar.
-lo sabes, no te hagas.
-¡Shampoo decir verdad!
-No sigas mintiendo.
-Shampoo no hacerlo.
-mira, es imposible hacerte confesar, pero, no vine por eso.
-Ranma-sama, dile al fin a estas tontas que me amas.
-No, no puedo hacer eso porque no es cierto.
-pero amor mío…
-Chicas- las miro a cada una con seriedad deteniéndose en la cocinera-Supongo que U-chan les habrá contado.
-¡Ran-chan!
-Shampoo recién dijo que sabía lo que iba a decir-la miro-si lo sabes, por algo es ¿O no?
La aludida solo desvió la mirada molesta.
-Ukyo…les contaste que Akane y yo nos besamos.
-No puede ser cierto mi amor, esa mujer estúpida no se compara conmigo.
-Kodachi, es cierto.
Las tres se sorprendieron. Ranma no era muy valiente cuando se trataba de defender a Akane, o admitir sus sentimientos por ella.
-yo…estoy…-trago saliva. Cerro los ojos. Sería más fácil si no las miraba-e…estoy ¡ESTOY ENAMORADO DE AKANE!-soltó de una vez alzando la voz.
-¡Ranma!-
-¡Airén!
-¡Ranma-sama no mientas!-
-No lo hago. Ella y yo llevamos casi tres meses juntos. Así que, entiendan que…-sentía como las palabras fluían-… cualquier compromiso queda disuelto, lo siento, pero solo me interesa ella.
-¡Ser ciego! ¡Airén estar mal de la vista!
-Es una locura lo que dices amor mío.
-¡Ran-chan! ¡No puedo creerlo! ¡Soy tu prometida!
-Lo eras, pero ya no Ukyo. Lo siento-desvió su mirada- Shampoo-esta lo miro enojada-…no soy ningún ciego. Sabes desde el principio de mis sentimientos por Akane, de lo contrario cuando llegaste a Nerima, no le habrías borrado su memoria para que me olvidara.- la china sabía que era verdad lo que afirmaba-Lo siento pero, espero que entiendan-dijo con voz firme-tampoco quiero que intenten hacerle daño a Akane, porque de lo contrario, no respondo-advirtió con voz amenazante, provocando mas enfado en las chicas como también cierto temor.
Giro para irse-U-cha, nos vemos en clases.
-¡Ranma!
Se fue dejando a tres jóvenes con el ego y el corazón herido.
La amazona no salía de su mezcla de sentimientos negativos.
-¡ODIAR A AKANE TENDOOO!
.
.
Luego de algunos días, en el Dojo trataron de entender la postura de los jóvenes, aunque les costara. Akane fue a dar su declaración después de lo sucedido en la casa de los Saotome. Luego de eso, volvieron a clases de manera normal. O casi.
Como ya no querían seguir ocultando su relación, llegaron tomados de la mano, sorprendiendo a todos los estudiantes.
-¿Ya vieron?
-¿son los ex prometidos?
-Si, Akane y Ranma vienen de la mano.
-Es cierto.
-¡Miren ahí vienen!
Los chicos escuchaban los comentarios, pero trataron de ignorarlos.
-Ranma, nos están viendo.
-No importa, ya no quiero esconderme más.
-¿estás seguro?
-claro, que todos sepan que somos pareja.
De paso, todos esos babosos que fantasean con Akane, deberán dejarla en paz ¡Al fin podre decir a viva voz que ella es mía!
Sonrío con malicia.
-¿pasa algo Ranma?
-Eh…nada, Akane, nada.
-está bien, pero, con respecto a lo nuestro, no digamos lo de mi embarazo ¿sí?
-está bien.
-¿seguro?
-Seguro Akane, ya no me iré de lengua, jeje-dijo con una mano tras su cabeza.
Ella estando mas tranquila le creyó-más te vale.
-¿Es una amenaza?-pregunto seductoramente al tiempo que se detenía para tomarle la cintura acercándola.
-Tal vez.
De pronto habían olvidado al resto, por eso estando a punto de besarse, oyeron a lo lejos sus nombres. Además, de mas murmullos acerca de su relación.
-¡Akane!
-¡Ranma!
Se separaron avergonzados.
Luego de eso cada uno era interrogado por sus amigos.
-Ranma, mira nada más. De la mano con la hermosa Akane.
-Pues, sí.
-Oye amigo ¿y desde cuándo eh?-pregunto rodeándolo en el cuello con su brazo como si quisiese ahorcarlo.
-Confórmense con saber que Akane es mi novia-respondió.
-Que suertudo eres amigo, que no daría por estar en tus zapatos-dijo soñador mordiéndose el labio.
-Pues jamás lo estarás ¡Akane es mía!
-de acuerdo, de acuerdo, que celoso eres Saotome-
-¡Cállate!
-¿Oye y hasta donde han llegado?-pregunto con tono pícaro Hiroshi.
Ranma se sonrojo.
-e…eso no les importa.
-jajaja, pues ya nos lo imaginamos.
.
Pasaron unos días en los que en la escuela se empezaron a hacer a la idea de verlos llegar como una pareja cualquiera. Además, Ranma estaba muy al pendiente de su novia. No la dejaba sola por su estado y por no tener confianza en sus ex prometidas, bueno, solo confiaba en Ukyo, en que ella no le haría daño a Akane, pero no en las otras.
Casi al finalizar la semana, a la salida de la jornada, los jóvenes pretendían irse, pero de pronto llegaron los amigos de Ranma recordándole que tenían un partido.
-Lo había olvidado.
-Amigo, nos lo prometiste. No será tanto rato.
-Ranma ve, no te preocupes por mí.
-¿pero estarás bien?
-Si. Ve tranquilo.
El chico se rasco la sien-¿estas segura? ¿segura, segura?
La joven se sintió feliz por su preocupación-Si, si, no te preocupes.
No muy convencido respondió-está bien.
Ranma, sin vergüenza, beso en los labios a su chica delante de los demás.
-N…nos vemos-se había sonrojado.
-Si, ve-contesto ella de igual manera.
-Uyy ya no te escondes Saotome
-¡Dejen de molestar!
Escucho ella de lejos a los chicos. Solo rio.
.
.
Akane caminaba rumbo a su casa, pero cuando paso por el parque sintió sed, por lo tanto se adentró buscando un puesto de venta de agua. Compro una y bebió de la botella sentada en una de las bancas.
Estaba muy tranquila, hasta que sintió tres presencias detrás suyo.
Dejando la botella en la banca, se puso de pie de inmediato dando la cara a las chicas.
-¿Qué quieren?
-Acabar contigo mustia.
-Shampoo pensar igual.
-Lo siento Akane, pero te lo buscaste.
Miedo.
Eso fue lo que sintió.
Toco su vientre tratando de no trasmitir ningún sentimiento negativo.
No dejare que nos hagan daño…a ti no
En la mirada de cada una había rabia, pero también odio, por lo menos en dos. No creía que fueran tan rencorosas solo por no tener el amor de un hombre. Realmente les daba lastima.
-¿buscarme que Ukyo? ¿está mal que esté con el hombre que amo y que me corresponda?
-¡Cállate!
-¿tan herida quedaste por el beso que le di a MI novio en tus narices?
-¡Cierra la boca!-le dolía recordar eso, porque estaba claro que la amaba a ella. El mismo se los había dejado claro como el agua. Además, el día del que hablaba Akane, Ranma también se lo iba a decir, pero no lo dejo.
-No. Ustedes tres se juntaron para hacerme daño ¿o no? ¿tan cobardes son?
La castaña se sintió mal al ser catalogada de esa forma, pues de cierto modo ella tenía razón-Nosotras solo queremos que Ran-chan se dé cuenta que escogió mal.
-pues si lo hizo o no, no es su asunto. Él es lo suficientemente grande para decidir por sí mismo. Ya déjenlo en paz ¡Estoy harta de ustedes!
-¡Shampoo estar harta de chica violenta! ¡Shampoo odiar!
-No me importa que me odies, eres una bruja que quiso separarme de Ranma con tretas, pero no pudiste ¡Incluso quisiste matarme con una bomba! ¡¿Estas loca?!
-Shampoo lamentar que bomba fallar.
-No esperaba menos de ti, eres venenosa y mala persona, por eso Ranma jamás te ha hecho caso.
-¡Callar!
-Mira plebeya, si me uní a estas dos, es porque no soporto que Ranma-sama te escogiera por sobre mí. Alguna especie de hechizo le hiciste.
-No soy como tu Kodachi. Jamás obligaría a un hombre a estar conmigo. Me valoro bastante como para querer a alguien a mi lado sin amarme. Recuerden que Ranma y yo ya no somos prometidos. Dejamos de serlo hace meses. Tuvieron el tiempo para enamorarlo sin hechizos, ni juegos sucios. Si no supieron hacerlo ¡No es mi problema!
-Ya basta Akane, te crees mucho porque Ran-chan está contigo, pero no lo acepto.
-No me importa que lo aceptes Ukyo, no estoy pidiendo tu aprobación ni la de nadie-las miro a las tres- pero, me decepciona mucho ver que te aliaste a ellas. Ranma también cuando se entere.
-yo…-la chica pensaba lo mismo.
-Me dan mucha lastima las tres. Como se rebajan tanto por un hombre ¡No tienen dignidad!
-¡Cierra la boca plebeya!
-¡YA CALLATE!-
-¡SHAMPOO MATARTEEE!
La joven salto justo cuando un bombari y espátula iban a golpearla.
-¡están locas!
Comenzó a caminar en reversa, pero no noto como un listón le envolvía el cuello cortándole la respiración.
-¡Akane!-grito Ukyo al ver lo que sucedía.
Lanzo una de las espátulas pequeñas para cortar el listón.
-¿Qué hiciste estúpida?
-Así no tiene gracia, tiene que recibir una buena paliza.
Las otras asintieron dándole la razón.
Ranma…ayúdame
La joven era valiente, pero sabía que, si se defendía podría poner en peligro a su bebé. Y no podía hacerlo.
.
.
Escuela Furinkan.
Ryoga salió de la nada de unos arbustos que estaban al lado de la cancha de football.
Cuando diviso a Ranma, salto hasta quedar frente a este.
-¡Ranmaaaaa!
El aludido se detuvo justo cuando iba lanzar al arco. Los demás alumnos, pararon para acercarse al joven.
-¡Ryoga! ¿Qué rayos haces aquí?
El chico perdido lo tomo de su camisa roja.
-¡Akane no te engaño idiota! ¡fue el universitario y Shampoo!
El pelinegro se soltó molesto, no pensaba que sabía del asunto.
-Ya lo sé. Aclaramos todo.
-¿Qué paso amigo? ¿problemas en el paraíso?-pregunto Daisuke metiéndose en la discusión.
-No se metan.
-¿en serio? -le había costado horas y días decidir abrir la boca para decir lo que sabía, pero había sido en vano.
-Imagino que te perdiste, por eso no me dijiste nada P-chan-dijo con burla.
-¡A quien llamas P-chan!
Se cabreo un poco, pero lo olvido rápido recordando el otro tema pendiente relacionado con su amada -Está bien, me alegro por Akane-san, pero eso no es todo.
-¿De qué hablas?
-¡Ranma! ¡Akane está en peligro!
-¿Por qué lo dices?
-Escuche a Ukyo, Kodachi y a Shampoo decir que le darían una paliza a Akane-san por estar contigo. Lo harían cuando ella estuviera sola.
Ahora fue Ranma quien lo tomo de las solapas de su camisa.
-¿desde cuándo sabes esto?
-desde hace diez días, pero es que me tomo trabajo llegar acá.
Ranma soltó a su rival.
-¡Idiota desorientado!
-Ranma ¿Qué pasa?-pregunto Daisuke.
-¡Maldición! ¡Akane!
Al artista marcial se le encendieron todas las alarmas. Sabía que algo así podía pasar, pero les había advertido a esas locas que no le hicieran nada a Akane.
Que iluso había sido.
Claro que atacarían a traición.
Dios Akane…
…espero que no hayan hecho nada, ni a ti ni a nuestro hijo…
…porque sino, no responderé de mis actos.
Se fue saltando por los techos para llegar más rápido a donde estuviera la chica.
-¡Ranma espera!
Ryoga en tanto, fue de tras de este.
.
.
Akane volvió a saltar evitando los bombaris, espátulas y el listón de las chicas, pero estaba cansada. Tenía un labio roto y el uniforme con cortadas.
-¡Ya déjenme!
-¡NO! ¡Shampoo dar merecido por robar a Airén!
La amazona lanzo un bombari que ella evito, pero no la espátula que le dio directo en el brazo.
-¡AH!-grito adolorida, pero vio como dos de las armas de la china iban a darle. Al no tener tiempo de actuar solo le dio la espalda. No tenía fuerzas para saltar.
¡Crash!
El golpe la dio de lleno, pero ella aguanto.
Las chicas al ver que estaba agachada de espaldas, se lanzaron a patearla.
-¡Argh!
Akane solo podía proteger su vientre.
Va…vamos bebé…re…resiste por mamá…y papá
-¡Toma maldita!
Pateo fuerte la gimnasta en el costado de la joven, que aulló de dolor.
-¡AHHHH!
-Es suficiente chicas-dijo Ukyo al ver como Akane sangraba de su brazo, labio y frente.
-¡NO! ¡ACABAR CON ESTA MUJER!
Akane todavía de espaldas a ellas, se levantó alejándose, pero volvió a caer.
Volteando de rodillas, las miro con pena-s-son…de lo …pe…or.
-¡SHAMPOO MATARTE!-lanzo otro bombari que solo le dio en uno de sus pechos.
-¡AAAy!
Akane sintió una tremenda aflicción en su cuerpo.
Su mano tocaba su seno, mientras que la otra descansaba en su vientre.
-…irán…a la cárcel…
-¿Qué? Eso no es así. No digas idioteces.-respondió la pelinegra.
-e...estoy e…em…embarazada de Ra…Ranma.
Las tres jóvenes quedaron catatónicas con lo que dijo la chica.
-¡¿Qué?!
Ukyo no podía creer lo que escuchaba. Si era cierto, habían lastimado a una mujer en cinta.
Shampoo sintió un fuego en su interior. No podía ser cierto. No. Creía que era mentira, pero viendo la seguridad de la joven al decirlo, se cegó en su rabia, ya que esta no la dejo pensar.
Se dejo llevar por la ira.
-¡TU MORIIIIR!
La china puso nuevamente una postura de ataque. Cogió sus dos armas y saltando muy alto, tomo distancia para dar con sus dos chus directo al cuerpo de la joven, apuntando en su vientre y cabeza.
-¡MUEREEEE!
.
.
.
.
つづく...
¡Hola!
¿Cómo están?
Aquí les dejo el penúltimo capítulo de este fic. Al fin lo terminare ¡Que alegría!
No estoy segura de cuando subiré el Songfic del que les hable, pero será prontito.
Les mando un gran abrazo y los agradecimientos por leer.
Besos.
Akane Kou.
