CORTINA DE HUMO
CAPÍTULO IX: El Primer Homúnculo
Desde su encuentro con Roy en el bosque no lo había vuelto a ver; puso especial cuidado en no encontrarse en el comedor, fuese porque prefería brincarse la comida o porque comía una hora después cuando Bradley acudía al comedor.
Si se encontraban en los pasillos su saludo era el típico saludo militar, si iba detrás del Fuhrer Bradley y él pasaba solo sus miradas se encontraban. Cuando Bradley les jugaba una de sus pesadas bromas y le pedía a Riza entregar algún documento al hombre lo hacía cuando su oficina se encontrará llena, y su interacción no pasaba más allá de un saludo e informar a que iba.
Ninguno de los dos tenía la intención de sucumbir ante las pruebas del enemigo, cada uno tenía una misión que llevar a caso y sobre ella trabajaban.
Todo cambió ese viernes, ya el clima en Ciudad Central comenzaba a cambiar; los primeros frío estaban llegando, se dejaban sentir desde las primeras horas del día y por las noches era obligado el uso de un buen abrigo, sin guantes las manos se congelaban en pocos minutos y el aliento se condensaba en un fino vapor.
Riza estaba por salir de la oficina cuando una apresurada secretaria la interceptó, entregándoles unos documentos que había solicitado el Fuhrer Badley para revisar y que tenían que ser entregados mañana a primera hora, la rubia mujer aceptó llevarlos a la mansión Bradley; de cualquier forma tendría que pasar para reportarse con el hombre que en esos días se encontraba ausente de la oficina. Riza creía saber el porqué de estar fuera tanto tiempo, pero se mantenía discreta observando cada movimiento del führer.
Las noches eran más oscuras que en primavera, pero las farolas de las calles y luces de comercios y casas cumplian con su objetivo de mantener la ciudad provista de luz en la noche.
Descendió del carro frente a la mansión custodiada día y noche, saludó a los hombres en turno y avanzó hasta entrar a la enorme casa, el mismo sentimiento la recorrió mientras avanzaba por esos oscuros y fríos pasillos que conducían a la casa, había pensado desde la primera vez que puso un pie en la construcción que era un perfecto escondite alejado de ojos curiosos, con el tamaño perfecto para ocultar hasta lo inimaginable y sobre todo fuertemente custodiado por la autoridad máxima del país.
Hizo sonar la aldaba en forma de cabeza de león que sostenía un aro, llamó dos veces hasta que un hombre con traje la hizo pasar. La señora Bradley fue quien la recibió, Riza explicó el por qué de su visita y cuando la buena señora se ofreció a recibir los documentos los entrego confiada en que por ese día sus labores estaban concluidas.
Pero entonces sucedió su encuentro con Selim Bradley y su aura asesina la tomó por sorpresa; el primer homúnculo haciéndose pasar por un pequeño e indefenso niño, escondiéndose bajo el cuidado maternal de la esposa del führer. Apuró sus pasos para salir de ahí pero fue interceptada de nuevo por él; un intercambio de palabras, Selim mofándose de su debilidad como humano y ella buscando obtener información que pudiera usar en su contra, ese acto de alguna manera atrajo el reconocimiento de uno de los más temibles seres creados por Padre; le sorprendió que la militar no se acobardó, ni suplicara por su vida por eso pensó que sería un buen reemplazo al homúnculo de la lujuria; sonrió cuando ella lo rechazó y contrarrestó su propuesta con una diatriba, al final la dejó ir no sin antes herir sus muñecas y mejilla derecha de este modo Pride se aseguraba que ella no lo olvidará.
-"Estaré siempre vigilando desde las sombras; si dices algo, ni tus compañeros ni el Coronel Mustang saldrán ilesos"-
Riza Hawkeye tuvo que apretar los puños mientras se alejaba a buen ritmo de ahí, subió a su coche encendió las luces y miró por los retrovisores temiendo encontrarlo, podía sentir su corazón acelerado palpitando como si quisiera salirse de su pecho, el vacío en su estómago casi le provocó náuseas, tragó saliva y se limpió el sudor frío de su frente. Se congratuló por haber mantenido el temple frente a aquel ser sediento de sangre, pero ahora que la adrenalina estaba pasando el miedo buscó apoderarse de ella, echó a andar el auto y condujo a su casa pensando cómo transmitirle la información a su superior sin levantar sospecha alguna.
En su departamento se derrumbó, se dejó caer al suelo frío tan pronto puso un pie adentro, dejó las luces apagadas y solo la débil luz de una farola en la calle se colaba por su ventana, cerró los ojos luchando contra lo vivido minutos antes, el sonar del teléfono la sobresaltó, dos tonos y se tuvo que recordar que todo estaba bien, una tercera llamada y dudo antes de levantar la bocina.
Entonces la voz del otro lado borró todos sus miedos.
-Gracias por su continuo apoyo, esta es su florería de confianza-
El alegre y varonil tono que pronunció esas palabras se clavó en su pecho, era una luz en medio de esa oscuridad, una brillante llama que no permitiría que el mal la dañara la conforto.
-Estoy borracho y compre una gran cantidad de flores. Estaría agradecido si pudieras quedarte algunas-
Era mentira; sus palabras no sonaban arrastradas, no estuvo bebiendo alcohol estaba trabajando en su plan, ella suspiró sin darse cuenta dejando que los últimos rastros de temor se esfumaran y fue ahí donde él se dio cuenta. Roy preguntó si pasaba algo pero ella lo negó, así como negó querer las flores y le colgó.
Riza abrazó a Black Hayate, lo acarició y sintió como sus ojos se llenaban de lágrimas. Su llamada llegó en el justo momento, Roy siempre estaba ahí como una bendición enviada especialmente para ella; era como si aquel ser supremo se lo hubiese mandado, para recordarle que incluso seres llenos de pecados siguen estando bajo el cobijo y protección de su suprema calidez. Su llamada fue una bocanada de aliento, una llamada para que recordara cual preciada era su vida.
Porque frente a ese ser indestructible tuvo miedo de morir, de perder su vida o tal vez de perderlo a él, de cerrar los ojos y nunca más volver a verlo, apretó los labios con la resuelta resolución de seguir practicando para fortalecer sus habilidades con las armas, pues eran su único medio de protegerse y protegerlo.
La llamada terminó de súbito, el sonido de la línea permaneció en su oído hasta que colgó la bocina. Las flores eran un estorbo para él, un precio justo por la informaciòn que ganó pero estaban de más y llamaban mucho la atención de los transeúntes; les sonrió a algunas mujeres y ellas presas de sus encantos cayeron en sus redes aceptando llevarse algunos ramos mientras se alejaban con sonrisas tontas en los labios, aun así seguía teniendo demasiadas.
Pero una rápida idea cruzó por su cabeza y al segundo siguiente ya estaba marcando, serían el perfecto pretexto para poder hablar con ella y con más suerte verla. Escuchó la bocina siendo descolgada del otro lado, fue el primero en hablar y su buen humor se esfumó al notar la tensión de ella, supo que las cosas estaban mal porque Riza no lo reprendió tan pronto hizo su primer chiste, además sus respuestas eran dichas en automático como si alguien estuviera a su lado esperando a que cometiera un error para saltar encima de ella.
Preguntó si las cosas estaban bien, insistió cuando ella negó todo y pudo haberla obligado a hablar pero entendió la situación; decidió que buscaría la manera de reunirse con ella sin levantar sospechas.
Subió el resto de las flores al carro quedándose solo uno de los ramos para él, anotó en un papel algunas direcciones y se lo tendió al chofer que lo esperaba; la mayoría de ellas terminarían en la casa de Chris Mustang y dos ramos serían para Gracia y Elysia Hughes. Él regresaría a pie a su casa así tendría tiempo para pensar en las palabras de su informante.
Por la mañana en el comedor lo primero que notó fue la herida en la mejilla de su teniente, no dijo nada pero concluyó que esa marca tenía que ver con su comportamiento de anoche.
Selim Bradley es un homúnculo.
La información estaba dada, las piezas del rompecabezas comenzaba a unirse pero también el tiempo empezaba a escasear.
A partir de entonces su red de comunicaciones comenzó a trabajar con mayor frecuencia, el contacto con su gente era discreto pero eficaz, llevando la información veraz y a tiempo a quien la necesitara. Olivier Mira Armstrong le reveló entre líneas lo que sabía, cuál era su postura en ese conflicto y como pensaba movilizar a sus hombres, aunque ella estuviera en Central sus hombres en el norte eran fieles a una única General.
Los hermanos Elric continuaban con su búsqueda lejos de Central, además su rubia amiga estaba a salvo con ellos. Sus informantes también le avisaron que Scar se había unido al plan, y el homúnculo que tomó el cuerpo del príncipe de Xing se terminó revelando contra su Padre y atacó a Bradley; ese suceso había sido un buen chisme que duró toda una semana en el cuartel general.
Van Hohenheim hacía lo suyo a lo largo del país, Roy esperaba que a esas alturas de su viaje al menos se hubiera reunido con alguno de sus dos hijos.
Confiaba en ellos: en todos sus hombres y en sus habilidades. Era tal y como se lo había dicho tiempo atrás Hughes, en quienes se podía confiar eran las personas que estaban a su alrededor, hombres y mujeres que conocieron años atrás en su época de nuevos reclutas, gente con la que combatió hombro a hombro en el campo de batalla de Ishval, y en las oficinas de los cuarteles militares. Estaba rodeado de buenas personas, y en ese camino por alcanzar la verdad y sus objetivos se cruzó con corazones jóvenes y nobles, impulsivos como buenos adolescentes pero sinceros, aguerridos y de confiar.
Scar intentó matarlo en una ocasión, su objetivo era eliminar a todos los alquimistas que sirvieran a la milicia por eso Roy se volvió su blanco, desde ese día se andaba con cuidado mantenía cierta reticencia hacia el ishvalita, pero sabía que unió fuerzas con los Elric así que decidió confiar también en él.
-CONTINUARÁ-
Muchas gracias a las personas que se tomaron el tiempo de leer.
Yo y mi mala costumbre de demorar, pero a mi favor diré que he regresado al trabajo y mi tiempo se ha vuelto a acortar.
Por cierto quisiera encontrar una Beta para poner en revisión está y otras historias, pero creo que hoy en dia es un tanto difícil encontrar una Beta en animes que ya no están en auge; pero si alguien sabe quien podría ayudarme se los agradeceria.
-Sherrice Adjani-
