Al dia siguiente me presente con el Kazekage, quien me instruyó cómo sería la enseñanza hacia los ninjas médicos. Esto duraría 2 semanas. Nos dirigimos al hospital junto con mi sensei y luego ellos dos se fueron y me dejaron con los ninjas médicos. Comencé presentandome y luego les enseñe acerca de los antídotos que habíamos desarrollado en Konoha.
Mientras tanto Gaara-sama hablaba con Kakashi-sensei.
-Sakura-san ha cambiado mucho desde la última vez que la vi, se ve cada dia mas hermosa- Kakashi solamente escuchaba.
-Quisiera saber si esta saliendo con alguien- Seguía diciendo el Kazekage.
-¿Porque preguntas eso?- contestó Kakashi.
-Pues si no está saliendo con nadie, yo pudiera conquistarla- Kakashi apretó los puños sin que el kazekage lo notara. Él estaba empezando a molestarse. Estaba celoso.
-Pues la verdad creo que si esta saliendo con alguien, ella me lo comentó hace un mes- Logró decir saliendo de su enojo.
-Oh ya veo- concluyó el kazekage suspirando. Kakashi se excusó y se fue a dar una vuelta para calmar sus celos.
Al atardecer ya había cubierto mucha información acerca de los antídotos. Mi turno había terminado. Salí del hospital y lo vi parado en la entrada apoyado en la pared leyendo su libro de Icha-Icha.
-Sakura-chan, vine por ti- yo le sonreí. Caminamos juntos hasta la mansión del kazekage.
Al llegar Gaara-sama nos ofreció nuevamente un gran banquete. Definitivamente íbamos a engordar. Estábamos sentados a la mesa cuando comenzó la plática.
-Sakura-san, ¿como te fue con los ninjas médicos?- termine de darle un sorbo a mi vaso con agua.
-Pues bien Kazekage-sama, vamos avanzando- sonreí.
-Por favor Sakura-san dime Gaara- me sorprendí.
-Ok-k, Gaara-sama.- sonrió nerviosamente. Kakashi tenia una cara de pocos amigos.
-Sakura-san, le preguntaba a Kakashi-san si estabas saliendo con alguien y me ha dado la mala noticia de que así es- Me atraganté con la comida.
-¿A que se refiere Gaara-sama?- Kakashi se aclaro la garganta.
-Pues, le decía a tu sensei que te haz vuelto muy hermosa y que me hubiera gustado conquistar tu corazón- Me sonroje.
-Que cosas dice Gaara-sama- No encontraba algo que decir para cambiar de tema hasta que algo finalmente se me ocurrió
-Me comentaba un médico en el hospital que habían tenido un problema con un procedimiento médico, me interesó mucho y decidí que también les puedo enseñar una forma más fácil de proceder en ese caso, con su consentimiento, claro.- Kakashi me miró aliviado.
-Por mi no hay problema, es más eso nos beneficia a nosotros, así que te lo agradezco- El Kazekage sonrió.
-Bueno me retiro a descansar, con su permiso Kazekage- dijo mi sensei.
-También yo me iré a descansar, con su permiso Gaara-sama- Hice una reverencia y me retire. Entré a mi cuarto y me fui directo al baño.
-Sensei ¿estas ahi?- dije preparando mi baño caliente.
-Muchas gracias por cambiar de tema en la cena, estaba poniéndose muy incomodo- me respondió.
-Lo sé, lo siento- agache mi cabeza. -No es tu culpa que hayan otros hombres que quieran conquistarte- Me metí en la bañera y me sumergi.
-Sabes que solo te amo a ti- dije.
-Lo se-.
Los días pasaron y finalmente era tiempo de irnos de regreso a konoha. Nos despedimos de todos nuestros conocidos en la aldea de la arena.
-Muchas gracias por su hospitalidad- dije agitando mi mano en señal de despedida. Mi sensei y yo comenzamos a salir de la aldea.
Cruzamos la gran puerta y emprendimos el viaje de regreso. Al estar lo suficientemente lejos sentí como su mano agarró la mía.
-Me hacía falta tomar tu mano- dije con el contacto de su piel.
-A veces tengo un mal presentimiento, siento que algo malo está a punto de suceder- dije apretando su mano.
-¿Tiene que ver con la pesadilla que tuviste hace algún tiempo?- Asenti.
-No pienses en eso. Aun faltan 2 dias antes que lleguemos a Konoha, podemos aprovechar- Mi cara ahora reflejaba felicidad después de oír sus palabras.
Llevabamos algún tiempo caminando y a los dos nos había dado hambre. Por suerte empaque algo de comida para el camino. Decidimos sentarnos en la sombra de un árbol y comer.
Luego de eso emprendimos el viaje nuevamente. Pasamos por la misma posada y que coincidencia, nuestra habitación era la única disponible, así que la tomamos.
-Al fin solos- me lance a la cama y luego mi sensei me siguió.
-Al fin solos- , susurró mirándome a los ojos. Me sonrojé. Se apoyó con sus brazos arriba de mi.
-¿Qué quieres hacer?- quería hacerle de todo. Quería que el tiempo no avanzara y que no tuviéramos que irnos.
-Quiero que me hagas tuya-.
-Tus deseos son órdenes- me decía mientras besaba mi cuello. Me aferre a su cabello y comencé a quitarle la ropa. El hizo lo mismo conmigo. Pasaba sus dedos por todo mi cuerpo acariciandolo, robandome uno que otro gemido.
Me senté encima de el y mientras besaba sus labios conduje su erección dentro de mi y me hundía en ella. Ambos gemimos.
Yo controlaba los movimientos. Sabía que le gustaba que yo tomara las riendas de vez en cuando. Me movía de arriba hacia abajo y le sacaba uno que otro gemido. Finalmente sentí que el roce de su miembro en mi clítoris iba a hacer que tuviera un orgasmo así que sin más, me dejé llevar. Mi espalda se arqueó y disfruté del más delicioso orgasmo. Me incorporé y seguí moviéndome para que el también llegara al clímax y lo conseguí.
Al día siguiente nos levantamos y decidimos continuar el viaje a Konoha. Empacamos nuestras cosas y salimos de la posada.
-Muchas gracias por la hospitalidad, Oba-sama.- grité moviendo mi manos en señal de despedida.
Comenzamos a caminar y pronto llegamos a divisar la gran puerta de konoha. No estaba preparada para regresar. Nos soltamos las manos y nos dimos un beso rápido antes de avanzar. Ya estábamos cerca de la puerta.
-Bienvenidos!- dijeron Izumo y Kotetsu.
-Muchas gracias- respondí. Nos abrieron la puerta y entramos.
Lo primero que teníamos que hacer era ir directamente a la torre Hokage y presentar nuestro informe de la misión.
-Tsunade-sama, hemos llegado- me adelante a entrar en la oficina.
-Muy bien y ¿cual es su informe?- Muchos recuerdos pasaban en ese momento por mi cabeza. Sakura concentrate, no puedes estar pensando en eso en este momento. Me reprendi.
-Llegamos a la aldea de la arena y le entregue el pergamino al Kazekage y luego tuvimos que quedarnos ahí por 2 semanas más para enseñar a los ninjas médicos cómo replicar las recetas de los antídotos. La misión fue un éxito- Quería ir a descansar a mi cama. Estaba cansada después de caminar tanto.
-Esta bien, pueden retirarse- dijo la Hokage.
Salimos de la torre y cada uno se fue a su casa. Por la noche habíamos planeado ir a cenar.
Llegue a mi casa y como siempre estaba vacia, no me sorprendía en lo más mínimo. Me propuse a ser fuerte y a que no me afectara el hecho de que mis padres no estaban nunca para mi. Me fui a mi habitación y me acosté. Dormí unas horas y luego me fuia duchar y a prepararme para mi cita.
Me puse una blusa blanca campesina y un short azul. Llevaba unas sandalias y el cabello amarrado. Me maquille un poco y me puse un poco de perfume. Salí de mi casa y caminando de pronto alguien se pone enfrente de mi bloqueandome.
-¿Donde vas tan arreglada?- Me paré en seco.
-Eso no te importa- Él sonrió.
-¿Tienes una cita?- Comencé a enfadarme recordando que casi pierdo a mi novio por un malentendido.
-Mira Sasuke, no te debo explicaciones y además estoy enfadada contigo por haberme besado sin que yo lo quisiera. Por favor déjame sola- Intenté rodearlo y seguí caminando.
-Disculpame por eso. Si no tienes una cita que tal si vamos a comer algo, es para recompensarte por lo que hice.- Yo seguía caminando
-Si quieres puedes venir conmigo, pero por favor no vuelvas a intentar algo así sin mi permiso- Sasuke me siguió y finalmente llegamos a Ichiraku.
Kakashi sensei estaba sentado al lado de Naruto para mi sorpresa. ¿Cuando había vuelto?.
-¿Naruto?- Exclamé al verlo.
-Sakura-chan, teme!, tanto tiempo sin verlos- Kakashi vio que yo llegaba en compañía de Sasuke.
-Hola Sensei, sabes iba saliendo de mi casa cuando me encontré a Sasuke y le dije que viniera a comer con nosotros como equipo- El sonrió. Sabia que podia confiar en mí y que yo había mantenido a margen al pelinegro.
-Ya veo. Muy bien, sientense y pidamos algo de comer- Otra vez me senté al lado de Sasuke para estar enfrente de mi sensei. Tenía una vista excelente. El vestía un jeans y una camisa manga larga negra. Se veía tan sexy.
Trajeron la comida y mientras comíamos comenzamos a platicar.
-Cómo te ha ido con Jiraiya-sama?- Pregunte.
-Pues bien, me ha enseñado algunas técnicas y ninjutsus poderosos. Hey Teme estoy listo para luchar contigo, cuando quieras!- Todos reímos.
-Cuando quieras Dobe!- Pasamos la velada hablando de todo un poco. Me levanté de la mesa para ir un momento al baño.
-Chicos, la semana que viene es el cumpleaños de Sakura-chan, ¿porque no le organizamos una fiesta?- Todos se pusieron pensativos.
-Me parece bien- dijo Kakashi.
-Cuenten conmigo- dijo Sasuke.
-Bien, le avisare a todos. Será en mi casa como el año pasado.- Regrese del baño y los vi callados.
-¿Que pasa chicos ya se quieren ir a dormir?- Yo estaba algo cansada así que decidí irme a mi casa.
-Te acompaño a tu casa- se adelantó Sasuke.
-Gracias pero prefiero irme sola. Nos vemos- Me levanté y me fui. Los tres se quedaron callados.
-Ya ves Teme lo que has logrado!- El se sonrojo.
-No he hecho nada- dijo el.
-Hiciste algo que no debias hacer por eso ella esta molesta- dijo Kakashi.
-No es algo que les incumba- dijo molesto el pelinegro, se levanto de la mesa y se fue.
-Bueno Naruto yo me voy, nos vemos!-
Kakashi se levantó y se fue. Naruto se quedó un momento y pidió más comida para llevar.
-Sakura-chan, espera- escuche una voz detrás de mí. Volví a ver para atrás y vi a mi sensei tratando de alcanzarme.
-Hola sensei, pensé que te irías a tu apartamento.- El me miro de pies a cabeza. Me sonroje.
-Eres un pervertido!- yo tenía la cara roja.
-Te ves hermosa- me dijo.
-Lo siento, se suponía que esto era una cita pero…- baje la mirada.
-No es tu culpa, presentí que algo así pasaría. Además pudimos sentarnos a comer todo el equipo 7 como tu querías- Me quede pensativa.
-Sí pero ya no es como antes. Además quería estar a solas contigo- Los dos caminamos hacia mi casa.
-Creo que Sasuke anda merodeando y puede darse cuenta de lo nuestro, es mejor que nos vayamos con cuidado- le dije triste.
Sabía que el queria que pasaramos la noche juntos pero no podíamos. Me llevo hasta mi casa y nos despedimos.
-Hasta mañana mi bella flor-
