Querido / a lector / a quiero darte las gracias por ser el publico de esta historia.

Muchas gracias Leslie08 por tu reseña

* TODOS LOS PERSONAJES, ESCENARIOS Y HECHIZOS CONOCIDOS PERTENECEN A JK ROWLING Y SUZANNE COLLINS, YO SÓLO LOS TOMO, LOS MEZCLO Y AGREGO COSAS *

SONRISA.

Por el gran ventanal podía observarse como un nuevo sol asomaba por el horizonte. La marca tenebrosa pulsaba y ardía en el brazo de Lucius Malfoy. Voldemort estaba llamando a sus tropas, y por la intensidad del llamado deben encontrarse muy, muy enojado. Ese pensamiento hizo que el mortífago sonriera para sí.

-¿Elizabeth serás capaz de organizar a los huéspedes tu sola?, El Señor ya debe saber sobre las fugas, debo presentarme cuanto antes.-

-Por supuesto querido, Pansy y yo podemos controlar todo. Envíale un beso esquimal a Tom de mi parte.

-Eso sería imposible Beth, y lo sabes. El señor no tiene nariz.

Mientras la señora Zabini reía melodiosamente, Lucius se encogía de hombros divertido. Se sintió relajado y se incluyó bromear porque sus planos estaban saliendo como deseaba. Según el último informe del jefe de elfos todo había salido perfecto tal y como lo había coreografiado.

Su hijo estaba a salvo, y aproximadamente mil cuatrocientos hechiceros he sido rescatados de los distintos guetos mágicos de Voldemort, pronto llegarían a Malfoy Manor desde los edificios muggles, desperdigados por toda Gran Bretaña, donde se refugiaban los cautivos luego de escapar del gueto con los grupos comando.

Mil cuatrocientos no era un gran ejercito, y en su mayoría estaban desnutridos y sin varita o eran niños y ancianos. Pero cuando recuperaran Hogwarts podrían pensar en cómo armarlos para la guerra que se avecinaba.

Ya habría tiempo para pensar en eso, el lord lo esperaba para que le diera su consejo sobre los pasos a seguir luego de las fugas y como castigar a los culpables.

Lucius Malfoy desapareció entre las llamas verdes de la chimenea y Elizabeth decidió que era momento de ponerse manos a la obra.

Debía planear como alimentaria tantas bocas hambrientas al mismo tiempo. Las cocinas de Malfoy Manor eran grandes pero no sabía si lo suficiente para que los elfos podrían dar abasto. Cuando estuvieran en Hogwarts todo sería distinto.

Decidió bajar por sus propios medios a los almacenes subterráneos de la mansión, para levitar algunos de los contenedores de alimentos que almacenado los últimos meses.

Como sabían que sería sospechoso que mortífagos compraran tanta comida en el mundo mágico, Elizabeth había tenido que recurrir a algunos contactos muggles que mantenía desde sus tiempos en el prostíbulo.

Le fue muy fácil convencer al sacerdote de que necesita ayuda para colectar alimentos y ropa que serian entregados a veteranos de guerra, sus viudas y niños huérfanos. Sin embargo no le mencionó de qué guerra eran los veteranos, ni como enviudado las mujeres

Su ex cliente había organizado rápidamente una colecta en su congregación llenando una veintena de camiones muggles con ropa y comida.

Ropa y comida que pronto fue trasladada al almacén de Malfoy Manor sin levantar sospecha en el mundo mágico y sin costar un mísero knut.

Los muggles también se beneficiarían si Voldemort caía definitivamente, era justo que aportaran a la causa, aun sin saberlo.

-o-

¿Estaba muerto ?, el dolor se había ido al fin, y bajo su cuerpo ya no había un suelo húmedo sino un mullido colchón. El ambiente no olía a bosque ni a sangre, el ambiente tampoco olía a Granger. ¿Acaso el infierno olía a poción antiséptica?

Abrió los ojos y la luz lo cegó completamente, pues los rayos de sol se colaban por los amplios ventanales de la habitación pintada de verde Slytherin.

Sonrió pensando que su infierno debía ser su habitación en la mansión de su padre. O quizás no era el infierno porque ya había estado ahí y esto era un purgatorio. Si eso debía ser, no podía ser el cielo. Porque el cielo seria donde ella estaba y ella no estaba ahí.

- Joven amo, ha despertado al fin, Poppy pensó que el amo seguiría durmiendo al menos un par de horas más .-

-¿Poppy ?, ¿estoy vivo? -

-Oh si, el amo vive, vivirá muchos años, porque el amo es fuerte como un roble.-

-¿Cuánto tiempo estuve dormido? -

-Tres días y sus noches amo, despertó ahora que la ama Granger había decidido que podía descansar un poco en su habitación.

-¿QUÉ ?, ¿Granger estuvo aquí?

-Si amo, la joven ama Granger no se despegó de su lado señor y no dejaba que nadie más cambiara sus vendajes.-

Una sensación cálida se asentó en el corazón de Draco. Hermione lo había estado cuidando todo ese tiempo, quizás fuera por culpa o lastima pero eso, pensaba Draco, era mejor que el odio. Y quizás, solo quizás lo había cuidado por cariño o amistad.

En ese momento las puertas dobles de la habitación se abrieron dejando pasar a una hermosa chica vestida con ropa muggle y un improvisado moño del que huían algunos rizos rebeldes.

Hermione había aceptado a regañadientes separarse de Draco para dormir, bañarse y comer un poco más. Ni siquiera se había apartado de él en el fugaz momento que Lucius había pasado por la mansión para ver su estado de salud.

Había sido toda una sorpresa enterarse que quien orquestó todo aquel plan de fuga era nada más y nada menos que Lucius Malfoy. Y se sorprendió más aun al saber que él mismo había guardado su varita cuando fue capturada.

Cuando al fin pudo ver sus tormentosos ojos abiertos volvió a respirar sin esa sensación que oprimía sus costillas desde el momento que estuvo discutido y él se había marchado del refugio solo.

- Draco, despertaste al fin, nos tenías preocupados a todos. ¿Cómo te sientes? -

- Como mierda de hipogrifo, siento como si el calamar gigante del lago negro me hubiera usado como saco de boxeo… -

-Tuviste fiebre muy alta durante varios días, es normal que estés exhausto, espera.-

Hermione se giró hacia la pequeña elfina que todavía se encontró parada en una esquina de la habitación.

- Poppy, ¿puedes traerme más almohadas y ayudarme a incorporar a Malfoy en la cama?

-oh si, Poppy puede, aquí están ama Granger.-

La elfina levitó hasta la cama unos cuantos almohadones para poder sentar a Malfoy.

-Gracias Poppy, pero ¿qué te he dicho sobre llamarme ama? Solo dime Hermione, solo soy Hermione.-

- Si ama, digo si señorita Hermione, ¿Hermione necesita algo más de Poppy? o Poppy puede ir con el amito James.-

-Ve, ve tranquila yo me encargo de Malfoy.-

Hermione procedió a colocar los almohadones detrás de la espalda de Draco para que pudiera estar sentado. Aun se veía débil, pero sus he estado curadas y su vida ya no corría peligro, aunque su pierna jamás se vería como antes de la arena, pues fue muy tarde para evitar la horrible cicatriz.

-Sabes que siempre volverá a decirte ama, no está en su naturaleza tratar como iguales a los magos.-

-Lo sé pero es que me hace sentir tan anciana y estirada, no lo soporto.-

Luego de esos días de terror, antes y después de la arena, por fin se sentían lo suficientemente seguros como para bromear y sonreír.

Draco pudo observar que Hermione se veía aun más delgada que cuando estaban en el gueto y eso lo preocupó aunque consideró que no debiera preguntar, pues hacerlo mostraría cuan atento había estado a cada movimiento de la castaña.

-¿Que sucedió? ¿Cómo llegamos aquí? ¿Qué pasó con los carroñeros? ¿Cómo me curaron? No recuerdo nada luego del golpe.

- wow, esas son muchas preguntas y sé que estas ansioso por saber, pero primero debes comer algo. Debes estar famélico .-

- En realidad si, aunque primero, emm, necesito un favor, necesito que llames a alguien, ¿hay algún elfo u hombre disponible? -

- Draco, son las seis de la mañana, ¿Qué necesitas? Dímelo yo puedo ayudarte .-

- Es que necesito ir al baño, por eso te estoy pidiendo que busques a alguien Granger, no me hagas repetirlo .-

Hermione no pudo hacer más que reír ante las mejillas sonrosadas de Draco, sentirse vulnerable lo debería avergonzar mucho.

- ¿Por qué no puedo ayudarte yo?

- porque no, porque no sé si podre moverme sin ayuda.

Draco bajó la mirada hacia su pierna que se encontró envuelta en vendajes blancos.

- Yo puedo llevarte Draco, tu pierna está curada, podrás caminar porque te dimos la poción crece huesos a tiempo, aunque no fue posible evitar la cicatriz .- y con esta última frase su rostro se ensombreció mientras sus ojos amenazaban con llenarse de lágrimas.

Draco pudo notar que ella se culpaba por lo sucedido y decidió dejarse ayudar, no quería hacerla sentir peor ya otros le urgía ir al baño. Por lo que exclamó resignado.

- está bien Granger, tu ganas, ayúdame .

- Transfiguraré algo en una muleta, dame un segundo, oh si, esto puede servir .-

Y con una floritura Hermione transformó un perchero de madera oscura, en una cómoda muleta que solicitó un Draco desplazarse sin afirmar su pierna herida.

Luego de la visita al sanitario, donde Draco confirmó lo difícil que era orinar con alguien esperando detrás de la puerta, volvió a su cama y desayunaron juntos mientras Hermione le relataba lo sucedido luego del enfrentamiento con los carroñeros y hasta que despertó mañana.

- Gracias Hermione .-

-¿Por qué ?

- Por todo, por salvarme de ellos, por haberme cuidado cuando podrías haberme dejado morir, por no cumplir tu promesa de la salida fácil, por haberme cuidado estos días, por todo -

Hermione abrió mucho sus ojos color miel, ¿cómo es que Draco supo que había estado cuidándolo estos días? ¿A caso estaba consciente ?, ¿había fingido?

Draco, que podía leer cada uno de sus gestos adivinó lo que ella estaba pensando y se apresuró a decir:

- Poppy me lo dijo antes de que entraras, creo que intentaba que volviera a dormir para que pudieras volver y ser tu quien me viera despertar .-

Hermione se sonrojó.

- No tienes nada que agradecer Draco, fue mi culpa que salieras de ese modo del refugio .-

- en realidad no, yo fui un idiota impulsivo que salió sin prestar atención ni llevar un arma, tú eres la heroína de la historia, eres la valiente Gryffindor de brillante armadura -

El corazón de Hermione se saltó un par de latidos al oír las tiernas palabras del rubio.

-¿Entonces tu quien eres? -

- Claramente soy la damisela en peligro. Pero déjame contar a mí la historia, diremos que eran diez y tenían un Dragón. Diré Que yo maté al Dragón con mis manos luego de hacer que varios de ellos huyeran hasta que uno me golpeó a traición. Mi reputación no resistirá una historia distinta .-

Hermione reía ante la ocurrencia del rubio, nunca había presenciado ese lado gracioso de él ni había podido observar cuan atractivo era al sonreír.

- Está bien, está bien, contemos la versión que quiera mi lady. Pero por ahora es mejor si descansa un poco. Debo ir a ver a los demás .

Que bella sonrisa tenía ella, y era más hermosa aun cuando sus ojos también sonreían. El mundo era de colores más brillantes en el instante en que ella era feliz.

- Pobre de mí, escapar del dragón para ser secuestrado en esta torre solitaria .-

- No seas dramático Draco, volveré. Descansa un poco.-

- Adiós, Hermione, y de nuevo gracias .-

Cuando ella dejó la habitación Draco, solo pudo reír de felicidad, había estado toda la mañana con él, había comido en su cama y habian bromeado.

Todo fue tan casual y natural, como si llevaran una vida siendo amigos, como si hubieran nacido para estar juntos.

n / a: esto es todo por hoy, si llegaste hasta acá, muchas gracias!