Disclaimer: Saint Seiya TLC es propiedad de Shiori Teshirogi.


DIA 11: ENOJO


No sabía cómo sentirme, quería decir algo más, pero mi lengua parecía estar enredado, ella no se parecía nada al a chica que había conocido tiempo atrás, de ninguna manera parecía ser la niña a la que salve de su loca hermana mayor, ni el espectro de hades que fue enviado para buscarla, ella se veía diferente, allí fue cuando me di cuenta de que de verdad hay pasado dos años desde aquel día en que el trono del patriarca y mis planes se he frustrado, verla me causo enojo, ya que no sintió justo que aquella chica aun siguiera con vida luego de su cobardía y negarse a ser partícipe de la guerra santa, me full de rabia darme cuenta de que una persona tan débil, había sido capaz de sobrevivir tanto tiempo.

-Por lo que puedo notar, usted no viene aquí como santo de Athena –Dijo mirándome de pies a cabeza, aunque no entendía como es que me pudo reconocer a pesar de mi cabello negro y la sapuri –Su armadura ahora es oscura y no brilla como antes, sus cabellos son negros y carentes de vida, sabe, alguna vez pensé que nos volveríamos a ver, no pensé que sería así –Me sonrió.

Así que a esto se refiere pandora cuando dijo que cortaría mis lazos con el mundo terrenal, nunca pensé que lo último que me uniera al mundo de los vivos fuera de aquella niña a la que no había considerado más que como una misión.

-No sé lo que pensaste Pandora - Reí - Quizá pensaste que haría algo diferente a lo que me has ordenado para ver si queda aún algo de humanidad en mí, pero te equivocas, aunque hubiera sido un santo o un Espectro, la vida de esta chica frente a mí, no me interesa como lo pensaste. Al igual que aquella vez, ella no es más que una piedra en mi camino, tengo objetivos que cumplir y el asesinato de la que alguna vez se me fue encomendada proteger, no me hará flaquear. –Grite con la intención de que la mujer afuera de la casa me escuchara.

Algo que me dejo un poco confundido fue el que, Chris Walden, ni siquiera hiciera movimiento alguno para evitar su destino, ósea la muerte. Ella solo permanecía parada frente a mí como si nada, como si estaba esperando que yo hiciera algún movimiento.

-He esperado esto desde dos años atrás Aspros, y si esta es tu nueva misión, no te detengas, que yo no hare movimiento alguno para defenderme. –Abrí los ojos con sorpresa, eso quería decir que ella…

Negué repetidas veces con la cabeza al haberla oído.

-Sigues siendo débil Chris, no sé cómo es que fui capaz de ayudarte alguna vez, me has decepcionado.

-Sí, bueno, somos dos.