FICTOBER 2020

¡Hola, chicos! La palabra de hoy es petricor, y si no saben qué significa (como yo cuando leí la lista del fictober), se trata del olor que produce la lluvia al caer en tierra seca, también es conocido como el popular "tierra mojada".

Como les mencioné, este capítulo, el 10 y el 12 están desarrollados en el mismo universo por así decirlo, espero que lo disfruten; no se olviden de comentar sobre qué les parece cada capítulo o cómo les hizo sentir ya que la mayoría los hago desde perspectivas. También les recomiendo pasarse por mi página de Facebook "Yarezzi Phantom Grayson" ahí publico los links recién actualizo los fics y estaré subiendo los dibujos que cree sobre algunas de mis historias, estoy en eso; les agradecería que le den like a la página. ¡Qué tengan excelente domingo!

Disclaimer: Teen Titans no me pertenece, sólo creo historias con sus personajes sin ningún fin lucrativo.


11- Petricor

(POV Starfire)

Me reacomodé en la espaciosa cama por enésima vez, los movimientos de Mar'i me despertaban repentinamente y cada vez me costaba más dormir. Me rendí, esta niña parecía querer divertirse dentro de mí y no podría descansar en paz aunque estuviera acostada en el suave colchón.

—Tranquila, Mar'i —comenté a lo alto acariciando mi enorme barriga, me levanté con pereza y me dirigí al baño. Me vi en el espejo, las ojeras eran notorias y mi cabello estaba un poco desaliñado, apenas y había descansado. Sin importar el agotamiento sonreí al ver el gran bulto en mi abdomen, faltaban pocas semanas para que ella estuviera aquí y aunque se me estuviera dificultando estar cómoda, estaba tan feliz de sentir a mi pequeña moverse dentro de mí.

Salí hacia la cocina, no sin antes ponerme una ligera bata ya que sólo vestía un short y un top, y al entrar en ella sentí una ráfaga de viento y el petricor inundando el espacio. Un escalofrío me hizo temblar y rápidamente fui a cerrar la ventana con mosquitero frente al fregadero. Vi el panorama de afuera, aún no había amanecido completamente, además las nubes grises cooperaban para oscurecer el cielo. Pronto comenzaría a llover puesto que las plantas con hermosas flores y las hojas del pequeño árbol en nuestro patio se mecían bruscamente por el aire.

Encendí la cafetera y mientras esperaba a que mi taza estuviera lista me dediqué a buscar mis galletas de mantequilla favoritas dentro de la alacena. Últimamente me daba por comer cosas dulces y bebidas calientes, aunque realmente no podía quejarme de eso, adoraba las galletas y los pasteles junto a una taza de café con leche. El sonido del aparato llamó mi atención y me levanté para recoger mi bebida. Tomé mi desayuno y caminé hacia el sillón de la sala para poder comer mientras veía la televisión.

Pasó casi media hora cuando lo escuché llegar. La puerta se cerró de golpe sobresaltándome por lo que me acerqué a la salida que conectaba con el patio por donde él solía entrar después de sus patrullajes nocturnos como Nightwing.

—¡Oh, lo siento! ¿Te desperté? Perdón, la puerta se azotó con el viento —dijo él avergonzado y también empapado por la lluvia, la cual ni siquiera había escuchado desde la sala quizás por el volumen de la televisión.

—No te preocupes, Mar'i me despertó desde hace rato —mencioné ofreciéndole una media sonrisa. Me acerqué a él para darle un beso en los labios y me di la media vuelta en búsqueda de una toalla para que se secara. Desde la otra habitación le pregunté cómo le había ido.

—Sólo algunos ladrones, ya sabes. Quería evitar mojarme pero de repente comenzó a llover muy fuerte y no pude cubrirme —lo escuché decir desde la cocina. Abrí el armario que estaba en nuestro dormitorio y tomé dos toallas que estaban ahí guardadas, además de un cambio de ropa para él. Regresé con Dick y se las di para que se secara.

—¡Gracias, amor!

Él se quitó la parte superior de su traje ya que era la más empapada y tomó asiento en una de las sillas del comedor, luego se pasó el pedazo de tela por el torso y cabello para secarlos. Ya había empezado a ponerse la camiseta azul que le traje cuando preguntó con una pequeña risita —¿Así que nuestra pequeña no te dejó dormir?

—Me estuvo levantando a mitad de la noche y hace como dos horas se movía demasiado despertándome por completo. No sé si tenía hambre o sólo quería escuchar tu voz porque se ha calmado —toqué mi panza confirmando que ahora ella estaba quieta.

—¿Así que sólo querías que estuviera contigo, Mar'i? —dijo él con una sonrisa poniéndose en cuclillas y acariciando mi vientre. Se acercó para besar con ternura mi piel desnuda y yo sonreí ante ese gesto, sería un padre maravilloso. —Deberías ser amable con mamá. Así que espero que la dejes descansar más.

Se levantó hasta quedar a mi altura, tomó mis hombros con ambas manos y me acercó más a él hasta quedar frente a frente. Sus ojos brillaban de alegría y su sonrisa era tan grande. —¡Me haces el hombre más feliz del mundo!

—¡Y a mí la mujer más feliz! —respondí acariciando su mejilla sintiendo como mis ojos empezaban a ponerse llorosos. —¡Te amo! —solté acercando mis labios a los suyos, regalándole un beso lento con sabor a mantequilla y café.

—¡Y yo a ti! —exclamó cuando nos separamos. De pronto se agachó para tomarme en brazos y mientras yo le decía que me bajara él comenzó a reírse y a caminar hacia nuestro dormitorio.

—Me muero por dormir y dado a que ya estoy cerca de Mar'i seguro te dejara descansar mejor —mencionó acercándose a la cama y me depositó en el colchón. Acomodó mi almohada y me besó la frente. —Además me gusta más dormir a tu lado.

Le dio la vuelta a la cama y se acostó a un lado de mí. Nos cubrió con la manta y acurrucándose conmigo siguió acariciando mi vientre hasta que se quedó dormido. Poco a poco mis ojos también se cerraron, nuestra pequeña ya no estaba inquieta y eso me tranquilizaba, era como si supiera que sus padres la estaban cuidando; y así era, estábamos tan ansiosos por su llegada que ya teníamos todo preparado para el día que naciera. Era una niña tan afortunada, rodeada de tanto amor incluso aun cuando todavía no nacía, con una familia que le brindaría todo su cariño, que le ofrecería una mejor vida.