Humo

La embarcación había sufrido un ataque enemigo mientras viajaban al norte del reino de Corazones, sus tripulantes habían combatido defendieron el barco lo mejor que pudieron. Sin embargo, todo esfuerzo fue en vano cuando en un descuido el fuego de las antorchas alcanzó las velas y se expandió.

—¡Abandonen la nave!

Liberaron rápido los botes salvavidas y sin bajar la guardia todos saltaron al agua antes de que se vieran rodeados por el fuego y el humo les nublara la visión. Berwald y Mathias ayudaron a todos los que estaban en el agua a subir a los botes, intentando hacerlo lo más rápido posible ya que la corriente era algo agresiva aquella noche y no ayudaba que la temperatura de aquellas aguas fuera increíblemente gélida.

Los botes fueron llenándose mientras que partes del barco comenzaban a caer al mar y una gigantesca nube de humo se extendía por el cielo.

—¿Estamos todos? —preguntaba Berwald bastante agitado mientras se quitaba el saco, dándoselo a Tino, quien estaba empapado.

—Lukas no está —exclamó Mathias con algo de temor en su voz, no dudando ni un segundo en lanzarse al agua para irlo a buscar

Mathias apenas sentía el cuerpo en el agua helada, y el humo hacía de la respiración una tortura, pero tenía que encontrarlo. Nadó acercándose cada vez más al navío en llamas, cuidando de que los restos no cayeran sobre él; pudo divisar un cuerpo a unos cuantos metros de él, se acercó lo más rápido que pudo, rogando en sus adentros que no fuera demasiado tarde.

—¡Lukas! —unos brazos mojados le rodearon el cuello; una fría mejilla se unió a la suya y pudo identificar el aroma a sangre. Sus cabellos rubios se habían oscurecido, estando empapados y pegados a su rostro, cubriendo igualmente la herida de su frente.

Mathias le abrazó hasta sentir el latido de su corazón a través de las ropas mojadas. No se atrevía a soltarlo por miedo a que las olas se lo llevaran de nuevo.

Desde su posición pudo ver al barco enemigo alejarse, pero esa era la menor de sus preocupaciones, ya le notificaría al rey Ludwig sobre el ataque. Ahora intentaba nadar de regreso al bote mientras escuchaba como Lukas tosía y temblaba de frío —No te sueltes de mí, aguanta un poco más por favor…

Lukas se aferró con fuerza a él, ayudándole como pudo a moverse y acercarse al bote. Los músculos de Mathias comenzaron a dolerle debido al agua helada, pero a pesar de todo alcanzaron a llegar con el resto. Les ayudaron a subir, primero Lukas, siendo impulsado por Mathias antes de que este subiera igual.

Tosió varias veces, había tragado algo de agua mientras intentaba nadar y una parte del barco lo había golpeado. Perdiendo parcialmente el conocimiento hasta que escuchó la voz de su compañero, —Mathias…— pronunció recuperando el aliento—Gracias…

—Me alegra que estés bien, Lukas.

Le sonrió aliviado, el barco no importaba siempre que sus amigos y seres queridos lograran salvarse. Lo abrazó mientras que Berwald daba la orden de que debían avanzar.

Ambos temblaban y apenas Lukas se recuperó, Mathias no quiso apartarlo de su lado. Comenzaron a remar en dirección al puerto de Corazones, mientras el fuego perdía intensidad y el humo se expandía sobre ellos.

Aclaración: Los cinco nórdicos pertenecerían al reino de Corazones y son parte de la corte (tienen números).

Ahora creo que los siguientes variaran no mostrando tanto a los reyes y a los Jacks.

Muchas gracias por leer :D

~Aoba.