- FINTA -
Argentina caminaba fresco y relajado por la calle, bien canchero y estiloso, hay que reconocerlo, pero caminaba normal, su "normal". Entonces encontró la escena que no quería ver... Chile besaba en la mejilla a otro.
Sus gritos internos se intensificaron y apretó con fuerza la mandíbula ¡Su hermana besaba a otro! Otro que no era americano...
— Gracias — Sonrió.
Argentina se hizo a un lado y permaneció oculto entre las sombras un momento. Era obvio que se iba a encontrar a alguien en las calles alrededor de la sede de la ONU, pero era demasiado... Demasiada casualidad.
– Vamos... – El sujeto le tendió el brazo y ella aceptó, caminando a su lado.
– Espero que el weón escondido en las sombras no se esté pasando rollos – Gritó, para que el argentino escuchara.
Finta, emboscada o trampa, llame lo como quieran. Había caído.
– Uffff menos mal que solo era una broma – El rubio suspiró y se fue.
Los chicos del Pacífico sonrieron, se miraron y caminaron un poco más hacia un área verde... Entonces Australia se sentó en un banco, y en vez de ella sentarse a su lado, acarició su rostro, y le besó, desde arriba, ella parada. A él le costó mantener sus ideas claras... Ella, no era cualquier chica.
– I'm in the Heaven...
– Argentina nunca ha sido bueno teniendo paciencia... Pero yo...
– Oye Chile... – El castaño que la abrazaba, se paró de golpe sin soltarla, por lo que la levantó unos centímetros del suelo, apegaándola mucho a su cuerpo – Vamos a tu casa...
Ella le miró fascinada de la seguridad de sus palabras, su voz un poco más ronca y la posición en que se encontraba... Él era quien se imponía esta vez...
– Si.
