Capítulo 19 - Ecos del pasado
Eriol sostenía la llave ya transformada en báculo con una expresión completamente fría en su rostro. No había satisfacción ni odio, solamente una emoción neutral en su mirada como si esperara la reacción de los dos hechiceros frente a él para saber cómo actuar.
Mientras tanto, Sakura mantenía sus manos cubriendo su boca y negaba suavemente incapaz de creer lo que veía. Shaoran por su parte, sentía sus uñas clavarse en su piel dada la fuerza con la que mantenía sus puños cerrados.
Las auras de ambos hechiceros eran un torbellino de emociones desde confusión hasta profunda ira mas fue Shaoran quién dió un paso adelante con la mirada fija en Eriol.
—Eres un maldito bastardo, Hiragizawa…
—Lo sé —respondió con total tranquilidad—. No creas que no me lo digo a diario.
—Deja de jugar tus estúpidos juegos mentales, ¿En qué clase de enfermizo plan nos has involucrado a todos? —preguntó Shaoran mientras daba otro paso al frente y su círculo mágico aparecía bajo sus pies.
Eriol solo suspiró lentamente causando que el castaño dejará salir un bufido de exasperación.
—No es algo tan sencillo de explicar, Xiaolang.
—No uses mi nombre como si fuéramos cercanos, no lo somos.
—¡¿Acaso crees que me importa lo que digas?! Después de todo eres mi descendiente así que puedo llamarte como desee —contestó con cierto aire exasperado, luego calló un segundo mientras regulaba un poco su respiración—. Pero supongo que antes de que mueran debería darles una explicación, ¿no? —Al ver que su respuesta era solo el silencio, prosiguió:
—Hay muchos males en este mundo, algunos que no podemos remediar y otros que sí, vidas que se arruinan y otras que prosperan al sacrificar a otros. Anhelos que tienen un precio muy costoso y que pagamos de todas formas sin pensar en lo que puede pasar después y luego está el peor de los males que me he encontrado a lo largo de mis vidas. Aquel que corre entre nuestras venas y la causa de todas nuestras miserias; la magia. ¿Preguntan mi plan? Yo solo deseo acabar con este mal desde la raíz.
Sakura dio un paso adelante con lágrimas amenazando escapar de sus ojos, su vista estaba fija en el rostro de Eriol quien evitaba sostenerle la mirada.
—Eriol…¿Por qué? La magia no es mala, son las acciones las que determinan su propósito.
Con un chasquido de su lengua, Eriol empezó a moverse por la habitación.
—Así que si hago esto, Secare. —Al momento, una cortada apareció en la mejilla de Sakura causando que un hilo de sangre recorriera la mejilla de la joven—. Eso sería un mal uso de la magia pero si hago esto, Percuro —dijo y al instante el corte sanó—. Su uso es bueno. ¿Entiendes lo ambiguo que es lo que me dices, Sakura? Una misma persona puede cometer tanto bien como mal, una misma persona con magia puede actuar como un ángel o un demonio, y eso es lo peligroso de esto. Es por eso que debe ser eliminada.
—Aquí el único que debería ser eliminado eres tú, ¡Dios del rayo, ven! —El ataque de Shaoran iluminó toda la habitación pero un solo movimiento del báculo de Eriol logró absorberlo.
—¿Lo soy, Xiaolang?, ¿No odias acaso la magia con la misma intensidad que yo lo hago? ¿No odias haber nacido en una familia donde la magia determine el valor de cada miembro? ¿Dónde día con día tu valía es medida solo por tus logros?
—¡No trates de pretender que me entiendes, Hiragizawa! No soy como tú.
—¡Pero claro que lo eres! Tú mirada me lo dice, lo has pensado, así sea una vez te preguntaste lo que sería ser alguien normal.
"Nunca es sencillo, ¿verdad?"
"Lo podrá intentar toda la vida, pero la luna jamás brillará con luz propia"
"Todos tenemos nuestros demonios. El tuyo es ser líder del clan como lo fue tu madre, solo que ella nunca perdió la compostura"
Aquellos fragmentos de conversaciones pasadas saltaron a su mente haciéndolo detenerse en el momento. Al ver la reacción del castaño una sonrisa leve se marcó en los labios de Eriol.
—No necesito usar un hechizo para leerte la mente, es claro que tu expresión me dice todo. Las palabras, mi querido descendiente, cortan y lastiman mucho más de lo que pensarías. No se las lleva el viento tan fácilmente como dicen.
—Cállate… —siseó Shaoran.
—¿Por qué lo haría? Sabes tan bien como yo el efecto que tienen, especialmente si las usas de forma negativa y te las repites diariamente. Sakura sabe de eso, ¿verdad? —exclamó para luego dirigir esta vez su mirada a los ojos esmeralda de la hechicera.
Las palabras de Eriol causaron que la hechicera se tensara al momento mientras luchaba contra el enojo que empezaba a sentir por el joven. La confusión, el miedo y la traición de una persona que ella consideraba un amigo estaban todas jugando en su contra, resultando en detonantes para los recuerdos de aquellos eventos que había vivido hacía más de un año y medio.
—Yo logré salir de ahí, Eriol. Por lo visto tú sigues allí atrapado —respondió sintiendo su mirada chispear de enojo.
—Un golpe bajo he de admitir, pero ¿lograste salir de ahí del todo? Porque el cerezo gris que empieza a formarse en tu pecho me dice lo contrario —exclamó.
Justo en ese momento, la figura de la carta trueno apareció entre Eriol y los dos castaños. Thunder mantenía una figura imponente y no dudó en lanzar un ataque directo a él. Eriol invocó una barrera justo a tiempo para evitar el impacto, pero podía sentir el esfuerzo que le tomaba evitar que la misma se rompiera.
Sakura por su parte mantenía su mirada en el ataque mientras daba un par de pasos al frente y trataba de que las lágrimas no escaparan—. ¡Tú estás eligiendo este camino porque así lo quieres Eriol! Somos tus amigos, ¡Déjanos ayudarte, maldición!
—¡No lo son! ¡¿Cómo podrían serlo cuando verte me recuerda cada uno de mis fallos, Sakura?! Lo que Clow hizo, los asesinatos que cometió, las personas que usó y todo por su egoísmo —dijo mientras su voz se quebraba—. Su poder nunca fue suficiente, nunca logró cumplir su deseo y por eso su egoísmo lo hizo dividir su alma.
—Clow trató de enmendar sus errores, Eriol. Él nunca…
—¡Si hubiera muerto nunca habrías tenido que pasar por todo lo que has pasado! Su maldita obsesión por la bruja de las dimensiones no ha hecho más que daño en esta y otras dimensiones. Tenía el poder para iniciar una nueva vida pero decidió dejarme a mí con todos sus recuerdos, reviviendo sus errores cada noche y viendo como su magia prevalecía en ti…
El bolsillo de Sakura se iluminó repentinamente dando paso a que todas las cartas se materializaran alrededor de ellos.
—Hace casi nueve años aquello parecía una buena idea, darle a las cartas una segunda oportunidad pero solo era la punta de un desastre latente —el hechicero pareció esbozar una ligera sonrisa ante la evocación de aquellos recuerdos—. Sin embargo, la llegada de aquel mago me abrió los ojos. Sakura, una sonrisa no bastaba en aquel momento para ocultar la carga que te había impuesto, una magia fuera de control cargando un destino fatal. Después de todo…
—Aquellos con un gran poder están destinados a sufrir… —completó Shaoran mientras miraba a las cartas, a Sakura y luego a Eriol—. Hace mucho tiempo me juré a mí mismo no dejar que ella fuera infeliz.
—¿Has logrado cumplir tu promesa? —preguntó Eriol.
—Yo…
—El que la respuesta no sea inmediata lo dice todo, Xiaolang.
—Shaoran no necesita procurar mi felicidad, ¡no lo hagas responsable por algo que no le corresponde, Eriol! Los errores de Clow están ahora en el pasado, debemos aprender de ellos y seguir adelante —respondió Sakura.
—Y es por que aprendo de ellos que debo erradicarla y ustedes son un daño colateral de mis planes, desafortunadamente. ¡Obscurum! —En el momento en que Eriol pronunció aquella palabra, la habitación se quedó completamente a oscuras. Ni el brillo natural que emitían las cartas eran capaces de iluminar más allá de algunos milímetros.
—¿Qué planeas hacer? —gritó Shaoran mientras se aferraba a la mano de Sakura para no perderla de su alcance.
—Los tres tenemos ideas muy firmes de que hacer o que no hacer respecto a la magia y bien sabemos que ninguno cambiará de parecer. Es por eso y que una de nuestras invitadas de honor ha llegado que creo debemos dar el siguiente paso.
Con un chasquido la habitación se empezó a iluminar lentamente. El circulo mágico de Eriol se encontraba bajo sus pies y a su alrededor flotaban burbujas de color azul marino que contenían diferentes elementos menos la que se encontraba frente a él.
—En cada uno de estos objetos está una parte de la historia que empezaré a escribir —murmuró. Acto seguido, agitó su mano derecha y la puerta se abrió para mostrar a Xiwang quien tenía su mirada fija en el suelo y mantenía entre sus manos algo que Sakura y Shaoran no lograban descifrar. Su aspecto se veía completamente deteriorado y su aura mágica estaba igual de decaída como su ánimo.
—Señorita Lecuyer, se tardó un poco pero ha llegado en buen momento —exclamó Eriol extendiendo su mano e invitando a la pelirroja a acercarse.
—¿Xiwang? ¿Qué haces aquí? —preguntaron los castaños al unísono—. ¿Sabes algo de Lan?
Ante la pregunta, Xiwang giró su cabeza hacia Eriol dedicándole una mirada llena de dolor y rencor y evitando responder a Sakura y Shaoran quienes seguían confundidos.
—No me mires así, después de todo fuiste tú quien siguió adelante con el plan. ¿Lo tienes? —Al ver que la chica asentía, Eriol recibió la pequeña bolsita de cuero que cargaba la pelirroja. Luego cerró sus ojos y empezó a recitar un encantamiento:
"La última lágrima de un gran amor,
la primer rama de un árbol de sauce,
La sangre del que anhela algo diferente
Roca volcánica para potenciar el hechizo
El catalizador mágico de quien lo comenzó todo"
Con cada frase que el hechicero recitaba, las esferas se empezaban a iluminar lentamente, al decir la última frase la esfera vacía frente a él brilló con mayor intensidad, Eriol abrió la pequeña bolsa y sacó de ella el dije de la espada de la forja.
El dije que había pertenecido a Adalius.
Y que ahora le pertenecía a Lan.
El mismo que ahora estaba cubierto del rojo vibrante de la sangre.
... ... ... ... ... ... ... ...
NA
Se que hay antorchas con nuestros nombres asi que seguiré escondida jajajajajaja el bien y el mal es ambiguo, a veces depende de perspectiva de donde se mira y Eriol ha caído en ello. Un sacrificio por un bien mayor. A veces el pasado no te deja en paz
Mucha gracias por todos sus comentarios!
