Capitulo 12
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Destellito parte 2
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-Flash back-
Ahí estaban, ninguno cortaba la distancia y sus miradas lo decían todo y nada, pero no lo sabían.
Mientras, pasaba los segundos, ellos a pegaban sus rostros sin entender porqué lo hacían, su respiración fue mezclada por su acompañante, parecía que ninguno se iba a mover de allí.
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Señor, ya le dije que no tire el batido a propósito. - decía una muchacha de cabello rizado amarillo, al señor de la limpieza.
Lo sé, fueron esos tornados de muchachos locos. - decía el señor sobando su nuca. - así que puede ir a su clase tranquila, no se preocupe.- dijo amablemente y abrió la puerta del pequeño closet donde estaban las cosas de limpieza.
Y ahí estaban, fue una escena un tanto vergonzosa o demasiado. Los jóvenes que hace un momento estaban tan cerca, se habían separado dándose la espalda.
Bueno… YoYo…. - Ranma no sabía qué decir.
Buscábamos algo para la clase de arte, teníamos que hacer con reciclaje, así que señor… Con su permiso. - dijo con una justificación un tanto absurda porque ella no seguía esa carrera. Se golpeó mentalmente y agarró la mano de Ranma que este por su lado no decía nada.
Unos pasillos más allá le soltó la mano.
Gracias, por cubrirme. - dijo Akane.
D-de nada.. - desvío la mirada.
Bueno, yo me voy a mi clase. - dijo la peli-azul
Yo igual. - dijo Ranma, señalando de un lado a otro por los nervios. Esto le hizo gracia a la peli azul.
Y cada quien fue a su clase pensando en lo ocurrido.
-FIN DEL FLASH BACK-
yo digo que debieron besarse. - decía la Peli-verde, cruzando los brazos y con los ojos cerrados.
Pero qué dices!. - molesta y sonrojada. - ni loca me besaría con ese idiota.
Por qué?. - preguntó Akari.
Porque… - Akane no sabía qué decir.
Lo dudas?. - sonreía su amiga un poco pícara.
Claro que no. - estiró sus brazos para sacar su pereza. - cambiemos de tema.
Jajaja está bien. -
Segundo día de la semana laboral. - decía la secretaria.
Así es señorita.- dijo Ryoga sonriente.
Cómo así no está con el joven Saotome. - lo miraba sonriendo también.
Hoy no vendrá por cuestiones personales, pero no se preocupe que justificará. - dijo Ryoga.
Ooooh… entiendo. - asintiendo Mariko.
Faltaba poco para la hora de almuerzo y la peli-azul de vez en cuando miraba el puesto de su compañero que no había llegado a trabajar.
Le habrá pasado algo?. - se preguntó.
Terminó de teclear, y guardar información y detalles. Una Peli-verde se asomo a dónde está su amiga y le dijo que bajara a comer. Ambas caminaban y conversando sobre alguna anécdota.
Ya estaban en el comedor disfrutando de la comida.
La comida es muy buena aquí. - decía una de las chicas que trabajaban en la empresa.
Aunque parezca un día libre, no lo es. - se miraba al espejo del baño y luego, sonrió para sí mismo.
Toc Toc.. Puedes ir a tu casa jovencito. - habló una voz algo ronca.
Claro!! Pero vendré más tarde maestro. - respondió Ranma.
Ame la ensalada y más el repollito. Y tú Akane? . - dijo Akari.
Sí, sabes si…. -
Lo lamento señorita. - se lamentaba Mariko.
Ash.. Esta bien, olvídelo. Le dejaré una nota. - dijo una chica de cabello añil-ondulado. - hágale llegar la nota y esta carta de mi parte cuando lo vea, por favor.
Claro que sí, señorita. - cogiendo la nota y la carta. - disculpe, cuál era su nombre?.
Hmm… - tomó un bolígrafo y escribió su nombre en el sobre.
Oh!. Está bien. Que tenga linda tarde, señorita.
La mujer de añil-ondulado se retiró yéndose del lugar.
Que bella es. - dijo uno de los trabajadores de la empresa que pasaba por ahí y se quedó admirando a la chica que ya se había ido.
Quién será?. - preguntó Akari con curiosidad.
Supongo que es una de las modelos de la empresa. - decía Akane con su dedo índice en su barbilla.
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Vaya!! Que largo se hizo el tiempo. - dijo Ryoga para sí.
Ya era hora de salir, así que tomó sus pertenencias, no sin antes dejar todo en orden.
Caminaba hacia su auto y vio a las dos muchachas despidiéndose. Solo sonrió de medio lado y subió a su auto.
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Llegó a su pequeño hogar, el cual el sitio olía a jazmín. Xiahong xiang xiang xiahong xiang.. Xiang xiang xiahong xiang Hong Hong ' sonando su celular y vio que era su padre.
Hola, papá. - contestó alegre.
Hola hija mía.- dijo la persona del otro lado que era su padre. -¿cómo estás?, ¿Estás comiendo?.- preguntaba un preocupado padre.
Sí, sí papá, no te preocupes que estoy bien. ¿Y como están allá?. - dijo Akane calmada pero a la vez alegre de escuchar a su padre.
Están bien, hija. Encontré lo que me pediste. - dijo el señor
Al maestro?. - Akane
Sí, pero no a nuestro maestro. Me dijo mi maestro que tiene un amigo suyo y es donde tu vive, te mando la dirección para que vayas. - mientras hablaba le enviaba un sms escrito.
Gracias, papá. - llegó el sms y lo leyó emocionada.
Me alegro que puedas seguir tu entrenamiento también. - decía orgulloso que a pesar que tenía otras responsabilidades, no dejaba sus artes marciales.
Claro que si, al fin voy a tener más de mis pasatiempos favoritos. - decía sonriendo.
Bueno, hija. Cuidate. - se despidió el papá de ella.
Ustedes también papá. - e hizo lo mismo y cortó.
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Caminaba leyendo la dirección que había anotado en un papelito. Andaba con ropa deportiva y recogía su cabello en coleta. Se veía bonita siempre. Algunos que caminaban por ahí la quedaban viendo.
(Supongo que es aquí) . - pensó.
Hola!!.. - llamó saludando, entró por el pequeño pasillo y se topó con otra entrada de forma redonda que aún lado tenía un pequeño arrollo de agua termal. (que lindo). - pensó, mientras admiraba.
Siguió caminando donde había dos pasillos más sin dejar de mirar a su alrededor.
Esto es para relajarse y… -
¡Zas!...
Ah! ¿Qué haces aquí?!!. - dijeron al unísono.
Yo entreno aquí mis tiempos libres. - dijo el chico oji-azul. - Y tu?.
Tiempos libres?!. - hoy hubo trabajo, así que no es… Es por eso que no viniste. - dijo Akane.
Eh?. - la mira confundido. - no me vas a decir?.
No tengo porque darle explicaciones a alguien que tampoco que no dice nada de sí va a trabajar. - Akane se cruzó de brazos y giró su cabeza de un lado.
Que molesta. - dijo Ranma frunciendo el ceño.
Después, los dos se quedaron callados por unos minutos y Akane rompió el silencio.
¿Sabes dónde está el maestro de este dojo?. -
Ahora no se encuentra. - dijo el oji-azul
Ou.. Y cuándo estará?. - preguntó la peli-azul
Supongo que pasado mañana porque fue por una emergencia. - movió de lado su cabeza.
Entiendo. - lo mira detenidamente. - dices que entrenas, ¿no?.
Sí, por?. - con curiosidad.
Yo también vengo por lo mismo. - sonriendo alegre.
¿Quieres aprender artes marciales?. - Ranma la mira y no había conocido a una chica que le interesara el arte marcial y con brillo en sus ojos se pudo dar cuenta. Sonrió amablemente.
Más bien a seguir entrenando y que mi cuerpo no se oxide del todo. - dijo la peli-azul.
Entiendo, hay un dojo para entrenar y otro para enseñar, muy pocos alumnos vienen y me ofrecí a ser maestro. - decía, mientras se rascaba la mejilla.
Vaya!! No imagine que eras maestro también. - dijo mirándolo.
Si, ven te enseño. - caminaron ambos y Ranma le enseñaba los dojos.
Qué te parece si… Entrenamos un poco. - dijo divertida Akane.
No peleo con mujeres. - poniendo sus manos detrás de su nuca.
Se molesto lo que dijo Ranma y se puso en guardia. - Solo por ser mujer, vaya que subestimas a las mujeres.
No, es solo que no… - no pudo seguir porque recibió un golpe de parte de ella que ágilmente esquivo.
Anda, ponte en guardia. - tratando de darle un golpe pero este esquivaba ágilmente.
Ya te dije que no. - en un descuido de ella le tocó la frente y le sonrió. - en un combate no se habla.
Era entrenamiento, no combate. - haciendo un puchero.
Lo sé, solo fue un consejo. - dijo Ranma.
Gracias, maestro Ranma. - dijo Akane divertida.
Ranma se sonrojó por lo que dijo, no era la primera que lo decían porque había tenido estudiantes que le decían así, pero ella… No supo realmente y le siguió la corriente.
De nada alumna Akane. - ambos se vieron y rieron.
Salieron del dojo, Ranma cerró el lugar ya que el maestro le había dado la llave para que cerrará el lugar. Sacó la llave de su moto y se dio vuelta a ver a la peli-azul.
¿Viniste sin medio de transporte, cierto?. - preguntó mirándola y en efecto ella afirmó. Había venido en taxi.
Bueno… Tampoco está tan lejos. - se dio cuenta que cuando venía en taxi estaba cerca donde vivía. Así que pensó en regresar caminando o trotando.
Te llevo. Claro, si tu quieres. - dijo Ranma algo nervioso.
Sí, gracias. - Akane se acercó y Ranma se sentó e invitando a sentarse detrás de él y le dio su casco.
Pero.. Y tú?. - preguntando por el casco.
No te preocupes, dices que está cerca y por aquí no hay mucho movimiento. - decía el oji-azul.
Ranma encendió la moto, Akane se puso el casco y estaba en abrazarlo o no, ya que le daba miedo un poco las motos. Al final lo abrazó cuando arrancó, los nervios la traicionaron. Iba manejando el oji-azul en la dirección que le dijo la chica. El por su parte se sonrojo al sentir sus pequeñas manos delgadas en su estómago.
Llegaron donde vive Akane, se estacionó, la chica lo soltó y bajó de la moto sacando consigo el casco también.
Gracias, por traerme. - sonreía agradeciéndole.
¿Aquí es donde vives?. - asintió por el agradecimiento. - yo también vivo cerca de aquí.
En serio?. - preguntó asombrada por la coincidencia.
Sí, como a dos cuadras a la izquierda. - la miró.
Hmm… - quedó pensando.
¿Pasa algo?. - preguntó al verla pensativa.
Nada, solo la coincidencia. - dándole una sonrisa amena y tierna.
El se quedó viéndola y dijo. - Eres linda cuando sonríes.
Eh!. - se quedó media estática.
Yo… Debo irme y pasado mañana pasa para que hables con el maestro, hasta mañana. - dijo esto y se fue. Akane ya le había dado el casco, se lo puso rápido para que no le viera lo sonrojado que estaba.
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Llegó a su departamento y se tiró al sofá. Tapándose la cara con su brazo.
Qué fue lo que dije. - se decía sonrojado. - lo habrá escuchado? Yo solo estaba pensando y sin darme cuenta se lo decía.
Dejar de pensar en boberias, voy a ducharme. Y qué hambre también.- dijo y se fue a bañar sin dejar de pensar en la peli-azul.
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Akane se miraba al espejo y se sonreía. - linda?. - jeje.- supongo.
Pero que estas pensando Akane. - decía una conciencia Akanita. - el te vio desnuda, no me digas que te gusta el degenerado ese?.
No, pero fue sincero y… - Akane.
Sincero porque te dijo un cumplido. - conciencia Akanita.
Yo yo… Dejame en paz conciencia.
Continuará...
Gracias, por pasarte a leer nwn'
Aunque me tarde, lo siento
Saludos y abrazos de osos.
