Disclaimer: Sword Art Online es propiedad de Reki Kawahara. Las letras de canciones, videojuegos, anime que aparezcan en la historia no son de mi propiedad.
Dlydragon1: El KiritoxAsuna no me desagrada aunque tampoco le tengo tanta estima, por el momento y por lo que tengo planeado para los próximos dos capítulos no van a terminar si es lo que te preocupa. Saludos y espero que te guste el capitulo.
Como dije en una respuesta anterior estoy abierto a sugerencias para parejas, siempre y cuando sea posible, un ejemplo "imposible" sería que alguien me pida un ShidoxSilica cuando ambos personajes casi ni se hablan, puede que en los próximos capítulos interactúen pero por el momento es imposible.
— hablando — hablando
— pensamientos — pensamientos (incluyen recuerdos)
En algún lugar de Tokio, 07:30 p.m.
Una chica se encontraba corriendo por las calles de Tokio, Asuna se había olvidado por completo la hora en la que tenía que reunirse con Shido y ahora tenía que apresurarse porque había pasado un poco más de media hora desde la hora acordada.
La castaña había terminado de alistarse un poco antes de las 7 y había calculado el tiempo que demoraría en llegar al restaurante, restaurante que no conocía. Cuando estuvo a punto de salir se encontró con su madre y aprovecho para decirle donde iba a estar.
— Ya veo, si es con Shido-kun está bien. ¿A dónde te llevará? —
— Restaurante Kogetsu —respondió tomando su bolso y tomando el pomo de la puerta.
— ¿Y piensas ir vestida así? —
Esa pregunta de su madre la hizo detenerse, estaba vestida con un falda corta de color rojo con algunos detalles en forma de rombo y algunas líneas, medias que llegaban a la altura de sus muslos junto a unos zapatos marrones, en la parte superior llevaba una blusa color rosa con franjas debajo de una chaqueta blanca cerrada.
— ¿Qué tiene de malo? —
— Kogetsu es un restaurante formal, no tiene requisitos de etiqueta pero sería mejor si te cambiaras de ropa —
Ante la insistencia de su madre, y una mirada que decía cámbiate rápido, se dirigió a su habitación a buscar otro conjunto para reunirse con Shido. Estuvo buscando entre toda la ropa que tenía hasta que encontró algo más presentable, según estándares de su madre quien estuvo en su habitación observándola.
Terminando de arreglarse nuevamente ahora tenía puesto un falda color anaranjado que llegaba a la altura de sus rodillas, medias grises y zapatos de un color más claro que el anterior, en la parte superior llevaba puesto una blusa color azul oscuro junto con una pequeña chaqueta abierta de color blanco.
Con la aprobación de su madre se dispuso a irse, tomando su celular casi da un grito al ver la hora que marcaba el dispositivo.
— Son las 7:15 —dijo en un susurro, tomo rápidamente su bolso y salió de casa.
Shido se encontraba sentado en una de las mesas del restaurante, frente a él se encontraba una silla vacía. El reloj del restaurante indicaba las 7:30 de la noche, había pasado un poco más de media hora desde que había llegado al lugar, aprovechando que su mesa se encontraba en el segundo piso cerca a la ventana dio un vistazo a la calle buscando a la chica que había citado.
Un mesero se acercó a su mesa para preguntarle si iba a ordenar algo, tuvo que pedirle que esperara un poco más ya que estaba esperando a alguien más.
Estuvo esperando diez minutos más hasta que vio a una chica de cabello castaño que estaba al otro lado de la avenida esperando cruzar, envió un mensaje con su celular para que no tuviera problemas en la entrada.
Unos minutos después Asuna se encontraba sentada frente al castaño, su respiración todavía estaba un poco errática debido a que estuvo corriendo hace solo algunos minutos.
— Ten —el castaño le sirvió un poco de agua para que la castaña se calmara.
Asuna acepto el gesto del castaño. — Gracias, disculpa la tardanza —
— No te preocupes, si te soy sincero no creí que vendrías por lo que me había dicho que esperaría solo media hora —
— Yo… no sabía si venir hoy —comentó Asuna un poco más calmada.
— No te culpo, la última vez que nos vimos las cosas se salieron de control o al menos yo me salí de control —
El castaño se refería a cuando le había gritado a Asuna cuando le pregunto sobre su verdadero nombre.
— Lo siento, no quería gritarte ni nada parecido y como te dije ese mismo día, no debí desquitarme contigo por todo lo que había pasado —
Asuna negó con la cabeza, nuevamente recordaba lo que había pensado en la tarde. — Soy yo quien debería disculparme, no debí presionarte a que me contaras algo tan personal para ti… Lo siento —
Shido no dijo nada y solo la observó, no podía verla a los ojos ya que la castaña había bajado la mirada tras su disculpa, se encontraba un poco avergonzada por ello.
— Solo aceptaré tus disculpas si tu aceptas las mías primero —
Asuna levanto la mirada ante lo dicho por el castaño, el chico tenía una pequeña sonrisa en el rostro.
La castaña asintió devolviéndole la sonrisa.
— Bueno, como te dije ese día te explicare todo ¿Esta bien? —
— No tienes por qué hacerlo —negó rápidamente. — Prefiero que me lo cuentes cuando quieras hacerlo y no porque te sientas en deuda conmigo —
El castaño la observo un par de segundos antes de asentir a lo dicho por la chica, no tuvo tiempo de hablar ya que el mesero nuevamente se le acercó para tomar su pedido.
Oficinas de Wert Co. (Una semana después de la prueba beta)
Cuatro personas se encontraban sentadas en la sala de reuniones, había varios folios y papeles al centro de ellos junto a un par de laptops. Tres de las personas se encontraban bastante serias mirándose entre sí a diferencia de la última persona que estaba bastante confundida ya que no sabía porque estaba ahí.
— ¿Estás seguro de esto? —preguntó una de las personas reunidas, una chica de cabello castaño.
— Completamente —
La chica buscó ayuda con la mirada al chico rubio que estaba sentado a su lado.
— Lo siento Haruka, opino igual que Shido —respondió. — Es mejor que todo este a tu nombre o quizás esa mujer intente algo —
— Es mi madre —murmuró la chica mirando a otro lado.
— Por esa misma razón es porque lo estoy haciendo —
Todos dirigieron su mirada al castaño, menos el rubio, quien seguía tecleando varias cosas en una de las laptops.
— No confío en ella y me siento bastante tentado a dejarla sin nada a esa mujer pero… —levanto la mirada para mirar a la chica. — Se que a pesar de todo tú la sigues considerando como tu madre, por lo que te dejare que tu decidas lo que harás —
— Una vez que terminemos con los papeles solo tú serás la heredera de los Hashimoto —agregó el rubio.
— P-Pero… ustedes dos saben que todavía no puedo manejar las acciones de la empresa, aún estoy en la universidad —
— Eso ya lo sabemos, por eso serán Hanz y Satoru quienes manejen las acciones hasta que tomes control de ellas —
— Espera, ¿Vas dejar que Satoru tome parte de esto? —pregunto el rubio bastante confundido, no estaba enterado de esto último.
— No lo conocen tanto como yo pero es bastante leal con los miembros de la familia Hashimoto y mucho más con mi padre. Podemos dejar que tome el control por el momento —
Ninguna de las dos personas trató de contradecirlo, es cierto que no conocían mucho al guardaespaldas de los Hashimoto pero confiaban en Shido por lo que estarían tranquilos.
Y mientras las tres personas conversaban sobre lo que pasaría con la herencia de los Hashimoto, la última persona se limitaba a ayudar a Shido con cualquier cosa que requería para poder culminar el papeleo. Todavía no entendía por qué uno de sus jefes, Shido, le había pedido que entrara junto con ellos.
— ¿Todo bien? —preguntó Shido al notar la incomodidad de la chica sentada a su lado.
Aunque trato de negarlo todavía se podía notar que no estaba del todo tranquila. — S-solo me preguntaba el motivo por el que me necesitaba aquí —respondió en voz baja.
— Bueno, necesito ayuda para terminar con todo esto —dijo apuntando a los papeles en la mesa y a la laptop. — Si no te sientes cómoda puedo pedirle a Ayumi que me ayude —
— N-No, no es necesario —rápidamente negó con ambas manos ante lo que decía el castaño. — O-olvidé lo que dije —su voz se entrecorto un poco por lo nerviosa que estaba.
La chica agito la cabeza para olvidar la pregunta tan tonta que había hecho, ella solo era una asistente, por ahora, por lo que tenía que obedecer cualquier orden que viniera de sus superiores. Y aunque mayormente ayudaba a Ayumi, secretaria personal de Shido, con algunos documentos y pequeñas tareas, algunas veces había tenido que analizar distintos informes debido a que esta última estaba demasiado ocupada.
Siguiendo con lo que tenía que hacer vio de reojo al castaño, estaba bastante agradecida por el puesto de trabajo que le había ofrecido y le había ayudado en gran manera a sobrellevar la carga que llevaba ahora que había salido del hospital.
— Si-eun entrégale estos papeles a Ayumi por favor —el castaño le entrego un folio con algunos documentos dentro. — Cuando termines ve a mi oficina y toma el folio número 24 que está en uno de los estantes, son dos pero necesito el de color verde —
La castaña asintió y se levantó para posteriormente salir de la habitación.
— Creí que querías mantenerlo todo en familia —el rubio hizo una señas con sus manos ante la última palabra.
— Bueno, fuera de todo esto tengo algunos documentos que terminar y todavía necesito preparar algunas cosas, además sé que ella está bastante agradecida conmigo por lo que no debería decir nada —
— ¿Estas completamente seguro de eso? —pregunto el rubio.
El castaño se encogió de hombros ante la pregunta, no había forma de decirle que era cierto. — ¿No eres tú quien me dice que confié un poco más en las personas? —
El rubio solo dio una leve risa seca ante lo dicho por el castaño, siempre le repetía sus palabras solo cuando le convenía.
En una de las mesas del restaurante Kogetsu se encontraban sentados un chico y una chica de cabello castaño. Un mesero se acercó a la mesa trayendo dos pequeños platos con el postre, dejándolos en la mesa se llevó los platos vacíos que estaban sobre ella.
Shido sonrió al ver la expresión de alegría de Asuna al probar el postre que le habían servido, toda la cena se la habían pasado conversando de distintas cosas e incluso se animó a contar un par de cosas sobre él.
— Parece que lo estas disfrutando —
Asuna solo se limitó a asentir ante el comentario de su amigo, lo que había ordenado su amigo por ella sabía delicioso, casi parecido al postre que comió aquella vez cuando se reunieron con Siune. El castaño tambien comenzó a degustar su propio plato, algo con un sabor más ligero.
El tema sobre su nombre no se había tocado en toda la conversación salvo al principio y Asuna no había insistido en eso, algo que lo tranquilizo un poco ya que no sabía cómo reaccionaría si es que nuevamente volvía a hacerle preguntas una y otra vez.
Ambos acabaron de comer su postre sin ningún apuro y se prepararon para salir del restaurante, el chico tuvo que discutir varios minutos con Asuna para que lo dejara pagar ya que él había sido quien la invitó.
— No tenías por qué pagar todo —murmuró un poco molesta la chica mientras salían del restaurante.
— No es como si la cuenta fuese demasiado grande, no le des mucha importancia—con un gesto en la mano resto importancia a las palabras de la chica.
Asuna solo pudo suspirar ante lo dicho por el chico, había un par de cosas que ya podía deducir sobre su comportamiento y una de ellas era que no había forma de hacerlo cambiar de opinión cuando decidía algo.
— Por cierto, no traje mi auto por lo que tomaremos el tren o un taxi si así lo prefieres —
Lo dicho por el castaño respondió una pregunta que Asuna tenía en mente, al salir del restaurante no se dirigieron al estacionamiento sino siguieron caminando por lo que la chica se preguntaba donde había estacionado su auto.
— No te preocupes, ¿Paso algo con tu auto? —
— No, es solo que hoy Hanz lo necesitaba así que le di las llaves después que me dejo en el restaurante —
— Ya veo —
Siguieron caminando rumbo a la estación de trenes mientras seguían conversando de cualquier tema que le venía a la mente.
Oficinas de Wert Co.
Shido y Hanz se encontraban en la oficina de este último, ambos se habían despedido de Haruka hace solo algunos minutos. Se encontraban sentados mirando el techo de la oficina, como si fuera lo más interesante del mundo.
— ¿En qué piensas? —preguntó el rubio.
Hanz sabía que su amigo tenía demasiadas cosas en la mente, este último mes había tenido demasiadas sorpresas para él.
— Siempre he dicho que es estúpido pensar en el pasado ya que no arreglaras nada pero… —
—Por más que te repitas eso a diario llegará el momento en el que tendrás que pensar en ello, es inevitable —completó el rubio.
— Tal vez tengas razón —
Ninguno de los dos dijo nada después de eso, Hanz comenzó a revisar algunos documentos que tenía pendiente mientras Shido seguía sentado mirando el techo.
Pasaron varios minutos hasta que el rubio se percató de la hora, se habían pasado la hora del almuerzo. Viendo que su amigo no daba señales de moverse lo tomo del brazo y arrastrándolo se lo llevo a la cafetería del edificio, todo el espectáculo fue visto por Hina quien solo pudo reír al ver la actitud de sus jefes.
Saori se encontraba caminando rumbo a la casa de Shido, terminando sus clases había ido al club solo para que le digan que no iban a tener actividades ese día. Sin más que hacer se dirigió a casa del castaño, había encontrado un anime que le había encantado en la colección de su amigo y aprovecharía el día para terminar de verlo.
Tomó un camino diferente ya que quería pasar por una tienda para comprar unos dulces que le gustaban, no recordaba muy bien si todavía quedaban unos pocos en la casa de Shido y no quería arriesgarse a quedarse sin nada cuando estaba viendo la televisión. Se demoró diez minutos más para llegar pero había valido la pena.
Siguiendo su camino llego a la última esquina que necesitaba doblar para llegar a la calle donde vivía el castaño, iba tarareando una canción que había escuchado hace poco y que por alguna razón no lograba olvidarla, quizás hasta pueda interpretar un pequeño cover luego de la maratón de anime que planeaba darse.
Acercándose un poco más a la casa de Shido pudo ver a una chica que caminaba de un lado a otro frente a la puerta de la casa.
— ¿Asuna-san? —
— ¡…! —la castaña mayor dio un pequeño salto ante la sorpresa de ser llamada, girando lentamente vio a una de sus amigas quien la miraba un poco confundida. — Saori-chan —
— ¿Está esperando a Shido? —
La pregunta de Saori era más que todo porque Asuna tenía la aprobación de Shido para entrar cuando quiera a su casa, por lo que era raro verla parada frente a la puerta.
—N-No —respondió luego de unos segundos. — Yo… ehm—
Mientras Asuna seguía pensando una respuesta, Saori la veía curiosa, no recordaba algo que haya podido molestar a Shido como para que la chica frente a ella actuara de esa manera. La última vez que se vieron ambos fue en la prueba beta.
— Ya recuerdo —era solo una suposición de Saori pero el único motivo por el cual Asuna estuviese nerviosa debía ser por lo que pasó aquella vez en ALO cuando lo llamarón al castaño. — ¿Sigues creyendo que Shido está molesto contigo? —
El silencio y la expresión de Asuna fueron suficientes para que Saori suspirara un poco cansada, esta escena se estaba repitiendo demasiado para su gusto. Ya le había dicho que Shido no estaba molesto con ella y que no le tomara importancia, tendría que repetírselo de nuevo.
— Shido no está molesto contigo —con una seña le indicó que la siguiera dentro de la casa. — Si bien estuvo molesto en el momento en el que se enteró del motivo por el que lo llamaste, solo fue porque estaba ocupado aquella vez —
La castaña más pequeña abrió la puerta dejándola de la misma manera para que su amiga tambien entrara. Una vez dentro, ambas chicas entraron a la sala para sentarse en uno de los sofás.
— Asuna-san… puede que Shido a veces parece demasiado serio o incluso parece que está molesto pero te puedo asegurar que no es por el motivo que crees —
— P-Pero… —
Saori podía jactarse de ser la más paciente de su grupo, no es que fuera algo tan difícil al tener a alguien que se molesta con facilidad como Haruka y Hanz o alguien que cuando se molesta puede ser peor que los dos juntos como lo era Shido, pero en estos momentos su paciencia se estaba desvaneciendo lentamente.
Había ido a la casa de Shido para darse a sí misma una maratón de un anime que le había encantado, no estaba en sus planes encontrarse con Asuna y menos el tener que explicarle la personalidad de su amigo, solo quería divertirse.
— Shido se va a molestar después de esto —murmuró por lo bajo antes de dirigirse a la castaña. — Asuna-san, el motivo por el que Shido estaba molesto aquella vez en la beta no fue por lo que paso en ALO aquella vez —
Se tomo un par de segundos antes de continuar. — Hace una semana él tuvo un pequeño accidente automovilístico —tuvo que levantar su mano para detener el grito que Asuna iba a dar. — No te preocupes, no fue nada grave y él está bien. Estos últimos días Shido ha estado molesto por que sufrió una luxación de su hombro derecho y sigue en reposo… o al menos eso es lo que tendría que hacer —lo último lo dijo en voz baja.
Aún con las recomendaciones del doctor, el castaño había seguido realizando sus actividades normalmente, excepto la parte de conducir ya que era Haruka o Hanz quienes lo llevaban al trabajo solo cuando era necesario.
— Aún con sus reclamos tuvo que aceptar que el cuerpo todavía le dolía y tuvo que ponerse una especie de férula en su hombro, es por eso por lo que ha estado molesto… y que cierta chica este llamándolo a cada rato no ayuda mucho —tuvo que aguantar una risa que amenazaba por salir al recordar el cansado rostro de su amigo ante las llamadas insistentes.
Asuna quiso golpearse al escuchar lo que Saori había dicho, ella pensando que su amigo estaba molesto por lo que paso aquella vez en ALO mientras que él estaba sufriendo por lo que le había pasado.
— Creo que debería disculparme… de nuevo —
— Si haces eso solo lo empeoraras —comentó Saori dirigiéndose por unos segundos a la cocina, volvió con una bandeja con dos vasos sobre ella. — Lo he dicho varias veces, Shido no es alguien que tome en serio las discusiones. No recuerdo cuantas veces nos hemos peleado él y yo, pero al día siguiente todo vuelve a la normalidad —
Asuna se quedó pensando en las palabras de su amiga, recordaba que le había dicho que no les tomara importancia a algunos asuntos relacionados con el castaño y que simplemente actuara con normalidad. Pero ella no era del tipo de persona que se olvidara fácilmente de las discusiones que tenía con sus amigos, no es que tuviera muchos ya que casi nunca habían peleado, por eso quería estar en buenos términos con todos, incluidos ambos castaños.
— Tal vez debería hacerle caso a Saori-chan —
Se sumergió en sus pensamientos mientras decidía que hacer ahora que sabía el motivo por el cual Shido se veía un poco molesto.
Dos chicos se encontraban caminando por la calle, uno de cabello castaño y el otro de cabello negro. Si una persona se acercaba lo suficiente podría notar que ninguno de los dos decía palabra alguna y que el castaño andaba un par de pasos delante de su compañero.
Volviendo en el tiempo, media hora atrás para ser más específico, Shido se encontraba en un auto manejado por Hanz. El rubio había decidido mandar al castaño a casa después del almuerzo, no tuvo que insistir mucho ya que sabía que el castaño no se encontraba estable, mentalmente hablando.
Lo había dejado a unas cuadras de distancia ya que sabía que a su amigo le gustaba caminar a casa cuando tenía algo de tiempo libre, despidiéndose del castaño se dirigió a su oficina para terminar el trabajo que tenía pendiente.
Por parte del castaño, este a penas bajo del auto retrajo sus pasos por varios minutos hasta encontrar una pequeña cafetería. Entrando al lugar fue directo a la caja registradora para realizar su pedido, unas pequeñas galletas que tanto le gustaban.
Saliendo de la cafetería se dirigió a casa por un camino diferente, después de todo no tenía prisa para llegar. Al cruzar una avenida pudo ver una motocicleta un poco particular que estaba estacionada frente a una tienda, algo le decía que ya había visto aquel vehículo.
Al no recordar nuevamente puso rumbo a casa cuando la puerta de la tienda se abrió, de ella salió un chico de cabello negro bastante conocido para el castaño.
— ¿Kazuto? —
Como si lo hubiera escuchado, lo cual era imposible ya que estaba bastante lejos, el pelinegro vio en su dirección sorprendiéndose de igual manera. Ninguno de los dos esperaba que se encontraran.
El pelinegro levantó la mano saludándolo, el castaño tuvo que responder el saludó de igual forma a medida que se acercaba.
— Es raro encontrarte por aquí —
— Si, es alguien que me ayuda con esto — admitió el pelinegro señalando su propia motocicleta. — Tiene un par de problemas y hoy no lo encontré en su taller por lo que lo estaba buscando en su casa — señalo la tienda que estaba detrás suyo.
— Ya veo, nos vemos —se despidió el castaño comenzando a alejarse.
— ¡Espera! —lo detuvo el pelinegro. — ¿Estas libre? Necesito tu ayuda con algo —
El castaño confundido por lo que el pelinegro estaba diciendo solo lo invito a su casa ya que estaba relativamente cerca.
Volviendo al presente, ambos seguían caminando rumbo a casa del castaño. No hablaban mucho ya que por parte del castaño simplemente no tenía nada que decir y el pelinegro no sabía cómo iniciar la conversación.
— Vas a tener que regresar por tu motocicleta… —
El pelinegro tardo en responder ya que no esperaba que el castaño iniciara la conversación. — Se va a queda un par de días así que tendré que tomar el tren para ir a casa —
— ¿Puedo preguntar en que necesitas mi ayuda? —
— No es nada malo —aclaró el pelinegro. — Es solo que… bueno… —
El pelinegro se puso nervioso por unos momentos ya que en lo que necesitaba ayuda era algo en lo que sabía que Shido era bueno, y lo sabía debido a la conversación que había tenido con Kikuoka aquella vez que aceptó el trabajo que le estaba ofreciendo.
— No te lo tomes a mal pero le pregunté a Kikuoka algunas cosas sobre ti —
— No sabía que estabas tan interesado en mí —bromeó el castaño, aunque por dentro se encontraba un poco molesto por lo que había escuchado más que todo por la mención de Kikuoka.
— Aquella vez parecías molesto con Kikuoka y quería saber el motivo así que le pregunte —al recordar aquel día el pelinegro no pudo evitar apretar los puños de la frustración que había sentido. — Cuando estuvimos hablando, Kikuoka no pudo evitar decirme sobre tu trabajo —
— Y supongo que eso tiene que ver con la ayuda que necesitas —
El pelinegro asintió a lo dicho por el castaño. — Estoy en un proyecto personal y necesito tu ayuda para la seguridad del software y… bueno, quizás verificar que todo esté bien —
Kazuto tenía que admitir que su conocimientos de software no era tan buenos como lo era con la parte de hardware, necesitaba ambos para poder aspirar a tener una oportunidad en la carrera de Mecatrónica que quería estudiar y tener la ayuda de alguien que domine ambos temas como Shido era bastante beneficioso para él.
— Asuna me contó que tenías planeado estudiar Mecatrónica —con un asentimiento del pelinegro continuo. — Supongo que el proyecto en el que estás trabajando tiene que ver con eso —
Kirito solo asintió a las palabras de su amigo.
— No tengo problemas en ayudarte con la parte del software pero no creo ser de mucha ayuda verificando los circuitos, mis conocimientos de hardware son básicos… podría armar una computadora desde cero pero algo más complicado es un tema diferente —
— Ya veo —
Antes que el pelinegro pudiese hablar se vio interrumpido por el castaño quien señalo una casa que se encontraba a unos metros de distancia, habían llegado a la casa de Shido.
Asuna y Shido se encontraban caminando lentamente hasta llegar al parque que estaba cerca a la casa de la chica. Cuando estuvo por despedirse fue detenida por el castaño quien le pidió sentarse en una de las bancas del parque.
— ¿Shido-san? —llamó la chica confundida, por la actitud del castaño, cuando ambos tomaron asiento.
El castaño al estar metido en sus pensamientos no logro escucharla. Desde que habían salido del restaurante estaba pensando en si contarle por qué su apellido era Aoyama, era un tema demasiado personal que solo pocas personas, 5 para ser más preciso, conocían de él.
Aquel día que la dejo en su casa luego de la reunión le había dicho que quería ser su amiga, tenía que confiar en ella y Asuna no parecía del tipo de persona que cuenta los secretos que conoce.
— Hashimoto Soichi es el líder de las empresas Hashimoto y… es mi padre —
Asuna, quien estuvo a punto de preguntarle el motivo de estar sentados en el parque, se sorprendió por las palabras del castaño, rápidamente trato de evitar que siguiera hablando.
— Shido-san, no tienes porq- —
— Quiero hacerlo —interrumpió el castaño. — Se que me dijiste que te lo dijera cuando yo quiera y es ahora… Quiero confiar en ti, ¿Escucharas lo que tengo que decirte? —
La castaña al ver la mirada de su amigo solo pudo asentir ante su pregunta. Estaría mintiendo si dijera que no estaba interesada en escuchar sobre el pasado de su amigo, había logrado controlarse y alejar los pensamientos sobre eso cuando estuvieron cenando, pero ahora que era él quien quería decírselo no podía evitar sentirse algo nerviosa.
— Soy el primer hijo de la familia Hashimoto —antes de continuar le dio una pequeña identificación rectangular que se veía un poco desgastada, en ella se podía apreciar el nombre completo del castaño. — Como puedes ver mi nombre era Hashimoto Shido —
— ¿Qu-Que ocurrió? —
— Éramos una familia normal se podría decir entre mi padre, mi mama y yo, pero… —
Asuna no pudo evitar sonrojarse un poco al escuchar a su amigo decir ´mama´.
Una aclaración, como saben en el anime se refieren a sus padres como Otousan u Okaasan, pero en este caso Shido lo dice literal 'mama' algo utilizado mas que todo por los niños, de ahí el sonrojo de Asuna. He visto varios casos así en unos cuantos animes.
— Cuando tenía cuatro años mi mama murió —el leve rubor en el rostro de la chica desapareció rápidamente. — Debido a la gran reputación de los Hashimoto se me instruyo desde muy pequeño para ser el sucesor, al principio solo obedecía pero luego de varios años simplemente quise dejar todo y sin mi madre la relación con mi padre se rompió hasta el punto de que no soportábamos vernos —
Asuna entendía perfectamente cada palabra que decía su amigo, ella tambien había tenido esa educación aunque no tan estricta como la que recibió su hermano mayor.
— De seguir perteneciendo a los Hashimoto ahora mismo estaría comprometido e incluso casado, tú también deberías saber todo lo que se puede hacer con tal de mantener una estabilidad económica y social — un asentimiento de Asuna fue todo lo que recibió, la familia Yuuki si bien no tenía una gran reputación tampoco era una familia ordinaria. — Me hubieran comprometido con una chica cualquiera en una de las reuniones, como aquella a la que fuimos —
— ¿Alguien como Aiko-san o Fumiko-san? —Asuna logró recordar a las dos chicas que conoció aquel día y como estuvieron hablando mal sobre su amiga.
— No me importaría estar casado con Aiko o Fumiko, sé que a ambas les gusto... al menos físicamente o eso creo. Lo que trato de decir es que existen personas peores, personas controladoras, personas sin escrúpulos en utilizar cualquier método con tal de lograr sus objetivos. Aiko o Fumiko no son tan malas como esas personas —
— El fin justifica los medios… —la castaña no pudo evitar susurrar esa frase tan conocida.
—Exacto, no quería vivir de esa manera por eso simplemente me fui y tomé el apellido de soltera de mi mama —
En Japón durante varios años no se permitía cambiar el apellido de las personas incluso para las mujeres casadas aún divorciadas tenían que seguir llevando el apellido de su esposo. Hace dos años una nueva ley se aprobó lo que permitió que el apellido pueda ser cambiado, para los hijos esto solo se permitiría con el permiso de un familiar directo.
— Junto con Satoru y Hanz logre que mi padre firmará el documento y cambie mi apellido de Hashimoto a Aoyama —el castaño soltó un gran suspiro antes de continuar. — Esa sería una pequeña parte de mi historia —
Ambos castaños se quedaron en silencio luego de eso. Para Asuna era mucha información que procesar, aunque era bastante similar a lo que ella misma y su hermano habían vivido de pequeños, sobre todo su hermano ya que al ser el primer hijo de los Yuuki fue educado para ser el sucesor.
El castaño una vez termino su historia se levantó para estirarse lo más que pudo, había pasado bastante tiempo desde que contaba algo con respecto a su vida personal aunque esta vez tuvo que omitir varios detalles.
De reojo observo a su amiga castaña que seguía bastante pensativa. — Lo siento pero… todavía no puedo confiar completamente en ti —ese pensamiento recorrió su mente, por ahora ella se tendría que conformar con lo que le contó.
Casa de Shido
El castaño se encontraba en la cocina preparando algo para tomar, había llegado hace poco con Kazuto y se sorprendió de ver a Saori junto con Asuna en la sala. No era sorpresa ver a su pequeña amiga en su casa, prácticamente ella pasaba más tiempo en ella que el mismo, sino que por la expresión de Asuna pareciera como si se sintiera incomoda con su presencia.
Tomo una bandeja con tres vasos y una lata, de lo que parecía jugo, y lo llevo al comedor para dejar los vasos, posteriormente fue a la sala y arrojo la lata a donde su amiga estaba sentada.
— No esperaba encontrarte aquí Asuna —comentó Kazuto sentado en una de las sillas del comedor.
La castaña rio un poco antes de responder. — De hecho yo estoy más sorprendida de verte aquí Kirito-kun —
El pelinegro sabía a qué se refería, varias veces le había contado que estaba en casa de su amigo junto con Saori, de hecho últimamente pasaba más tiempo con la pequeña castaña que con Lizbeth y Silica.
— Supongo que son las ventajas de no tener que preocuparse por sus calificaciones —
No es que el pelinegro tuviese problemas con sus materias, una que otra sí, pero su promedio no se comparaba con el de Asuna quien tenía uno los promedio más altos de toda la escuela. De hecho las reuniones de estudio que planeaban en ALO eran mayormente dirigidas por ella, y a veces por Sinon quien los ayudaba un poco.
— Me encontré con él de casualidad y como quería hablar conmigo lo traje —añadió el castaño sentándose frente a la pareja.
— ¿Paso algo? —preguntó la chica.
— No es nada, simplemente necesito la ayuda de Shido con un proyecto —
El castaño se levantó para dirigirse a su habitación. — Voy a traer una laptop dame un momento —dijo antes de salir del comedor.
— No escuche tu motocicleta —
— Esta en reparación… de nuevo —
Asuna no pudo evitar reír al ver el rostro del pelinegro, ella ya le había dicho varias veces que debería comprarse una motocicleta nueva pero no había podido convencerlo.
— No te burles —
— Lo siento Kirito-kun, es solo que Leafa-chan y yo te hemos dicho hace varias semanas que deberías comprarte otra motocicleta —
El pelinegro un poco avergonzado simplemente tomo un poco de té mientras trataba de evitar la mirada de su novia.
El dueño de la casa regreso luego de varios segundos con una laptop en sus manos pero no pudieron comenzar con el proyecto de Kazuto ya que el equipo estaba ejecutando un par de procesos.
— Dame media hora, es la única laptop que tengo disponible por el momento ya que las demas tambien están ejecutando algunos procesos pero van a demorar más tiempo —sin otra cosa que hacer todos fueron a la sala para acompañar a Saori.
La pequeña castaña se encontraba sentada en el sofá más grande con una pequeña bandeja sobre sus piernas, frente a ella en la pequeña mesa había varias latas de soda junto a una de jugo, cortesía del castaño. En la mesa también se podía ver varias cajas delgadas de color azul apiladas a un lado.
— ¿Qué estás viendo Saori-chan? —
La castaña tomo una de las cajas que estaban sobre la mesa. — Es un anime que Shido me recomendó es muy bueno —en la portada se podía ver a un hombre de cabello plateado con una espada de madera en la mano.
— Pareces ser un gran fanático —añadió el pelinegro viendo la cantidad de cajas que había en la mesa.
Shido simplemente se encogió de hombros asintiendo a lo dicho por Kazuto, si el pelinegro se sorprendía con eso que pensaría cuando vea toda la mercancía que tenía sobre ese anime.
Sin nada más que hacer la pareja se sentó junto a su amiga para ver el anime que tanto le gustaba, el castaño por su parte subió a su habitación.
Una de las cafeterías más populares de Tokio eran las que todavía conservaban un estilo más tradicional y separaban sus mesas por cubículos, así garantizaban la privacidad para los clientes si es que así lo requerían. En uno de estos cubículos se encontraba un hombre de cabello negro vestido con un terno del mismo color, frente a él se encontraba sentado otro hombre solo que a este no se le podía observar su rostro al cubrirse con un cubrebocas y unos lentes oscuros.
— Espero que tengas una buena explicación para lo que ocurrió —comentó un poco molesto el hombre del terno.
Una risa fue su respuesta, que solo sirvió para enfurecerlo más.
— En internet ya están hablando sobre el incidente que ocurrió en la prueba beta, se está poniendo a duda la veracidad de RX —
— Eso es lo que necesito —tomo un poco de su bebida antes de continuar. — Ahora podemos seleccionar a cierto número de participantes para que vengan a las instalaciones de RX como una disculpa por lo que ocurrió aquel día —
— ¿Y ese es el plan? Necesito resultados de inmediato, tenemos menos de dos meses para poder decidir la continuidad del proyecto —
— Es tiempo suficiente, déjame hacer mi trabajo. Soy bastante bueno en lo que hago —
Nuevamente se escuchó una risa solo que esta vez provenía del hombre del terno. — ¿Eres bueno en lo que haces? No te confundas, el único motivo por el que te saque de la cárcel fue porque tenías la información del incidente de ALO —su mirada se endureció mientras veía al hombre sentado frente a él.
No confiaba en esa persona y si pudiera simplemente lo echaría pero necesitaba la información de lo que ocurrió en ALO, esa información era muy útil para el proyecto que tenía en mente y no podía desperdiciarlo.
Sin más que decir el hombre de terno se levantó para dirigirse a la salida. — No lo olvides, puedo regresarte a la misma celda donde estuviste. No juegues conmigo —
Una vez el hombre de terno se rio pasaron un par de minutos antes de escucharse una gran carcajada, incluso se escuchó por los demas cubículos, sorprendiendo a algunos y molestando a varios otros.
— Kukuku… ¿Quién dice que no puedo divertirme un poco? —sacó su celular solo para ver un par de imágenes, en ellas se podía observar a dos personas, un chico de cabello negro y una chica de cabello celeste. — Esta vez conocerás el verdadero dolor —
Nuevamente se escuchó una gran carcajada, esta vez asusto a más de una de las personas que se encontraban en la cafetería. El hombre tuvo que retirarse debido a que estaba molestado a los demas clientes, aunque seguía manteniendo una retorcida sonrisa en su rostro.
Shido regresó al parque solo para encontrar a Asuna en la misma posición, viendo que la chica no se movía ni decía nada había dio por un par de bebidas a una de las máquinas expendedoras que estaban cerca. Tomo una de las bebidas y la colocó en la frente de la castaña que reaccionó luego de varios segundos.
Asuna ladeo el rostro confundida por la acción del castaño. — ¿Shido-san? —
— Estas demasiado pensativa —tomo asiento junto a ella mientras abría la lata de soda. — ¿No crees en lo que dije? —
La castaña negó con la cabeza ante tal pregunta. — Es solo que… no sé cómo decirlo, somos bastante similares — Asuna tambien le contó un poco más sobre ella y lo que vivió de pequeña.
Ambas historias eran casi similares, la diferencia era que Asuna era la hija menor por lo que no llevo mucha carga a diferencia de su hermano mayor. Le contó tambien la vez que su madre la había comprometido con alguien a quien no conocía y que, al final, resulto ser alguien bastante despreciable y uno de los culpables que la mantuvo atrapado en ALO.
Todo lo que tuvo que hacer para que su madre le permitiera terminar sus estudios en la escuela especial que se diseñó para los supervivientes de SAO y el cómo conoció a Yuuki.
— Tambien lo has tenido complicado —admitió el castaño al oír el relato de su amiga.
— Si, pero… no cambiaría nada de lo que ha pasado, todo esto solo me ha permitido conocer a los que ahora son mis mejores amigos —una sonrisa se podía apreciar en el rostro de la castaña. — Eso tambien los incluye a ti y a Saori-chan —
— No es como si se pudiese revertir el pasado de todos modos —cuando termino de hablar sintió un leve golpe en el hombro derecho, Asuna lo veía un poco molesta con un pequeño puchero en su rostro. — ¿Qué ocurre? —pregunto bastante confundido.
Asuna mantuvo su mirada molesta unos segundos antes de soltar un suspiro. — Se supone que tambien deberías decir que tú tampoco cambiarías el pasado por nada del mundo —
— … —
El castaño solo pudo reír por lo que había escuchado, no esperaba esa respuesta de parte de la chica. Y hablando de ella, un rubor se formó en su rostro por las risas de su amigo, se encontraba un poco avergonzada.
— Shido-san eres malo —
Las risas del chico se detuvieron repentinamente, lo dicho por Asuna le hizo recordar lo que cierta pelimorada le decía varias veces.
— ¿Shido-san? —
Una mano se posó sobre el cabello de Asuna quien tuvo que agacharse un poco debido a la acción repentina.
— Olvide decirte algo muy importante —acarició el cabello de la chica mientras continuaba. — Puedo ser bastante bromista y molesto a veces por lo que tendrás un amigo que puede jugarte varias bromas —despeino un poco a su amiga antes de soltarla.
Asuna estaba bastante confundida por la acción de su amigo, no quiso pensarlo demasiado y simplemente se rio mientras acomodaba su cabello.
Casa de Shido
— No pensé que a Kirito-kun le gustaría tanto —
Asuna se encontraba sentada en el comedor, desde ahí podía escuchar las risas de Kazuto y Saori quienes se encontraban en la sala. Ella tambien se había quedado varios minutos viendo junto a su amiga pero el anime tenía demasiados chistes un poco pervertidos por lo que se fue al comedor.
— Supongo que no te gusto el anime —
Shido entró al comedor viendo a la castaña sentada con una expresión aburrida, había estado en su habitación revisando un par de cosas en sus laptop, los procesos iban bien pero estaban demorando demasiado.
— No soy muy fanática de ese tipo de series —
El castaño sabía a qué se refería, era cierto que el tipo de humor de la serie era algo que no les gustaba a muchos, sobre todo a las chicas, aunque había excepciones como Saori y Haruka quien tambien era fanática.
— ¿No vas a acompañarlos? —pregunto la castaña viendo como su amigo se sentaba frente a ella.
Negó con la cabeza mientras digitaba algunas cosas en la laptop. — Ya lo he visto completo un par de veces y como puedes ver tengo algunas cosas que terminar —
Ambos se quedaron en silencio luego de esa breve charla. Shido continuaba digitando ciertos comandos en la laptop mientras Asuna simplemente se apoyó en la mesa viendo a su amigo. El único sonido que había en la casa era del par de personas que estaban en la sala, desde risas hasta sonidos de lo que parecía asombro y gritos enojados.
— Parece que se están divirtiendo —el castaño no pudo evitar esbozar una sonrisa al escuchar la risa de Saori.
Cada ciertos minutos Asuna dirigía su mirada al castaño y rápidamente la desviaba para no verse descubierta. Lamentablemente el castaño se había dado cuenta desde un inicio, su amiga no era tan discreta como ella lo creía.
Al ver que la castaña desviaba su mirada nuevamente se decidió a preguntarle. — ¿Ocurre algo? Pareces un poco inquieta —
— ¿Eh? No, no es nada —
El castaño se quedo viéndola un par de minutos antes de dejar la laptop a un lado— Supongo que estoy siendo un pésimo anfitrión —se dirigió a la cocina. — ¿Quieres algo de tomar? —
Asuna iba a negarse pero vio la mirada de su amigo, sabía que algo le pasaba. — Un poco de té —
Shido regreso rápidamente con una bandeja que dejo en la mesa, sirvió un poco de té para su amiga y le dio un plato con lo que parecía una rebanada de pastel. Asuna quien estaba a punto de preguntarle el por qué vio como su amigo hizo un gesto de silencio señalando a la sala.
Rápidamente comprendió lo que quería decir y no pudo evitar reír por lo que el chico estaba haciendo.
— ¿Y bien? —preguntó el castaño aunque al ver el rostro confundido de Asuna tuvo que aclarar su pregunta. — Algo te está incomodando, ¿Ocurrió algo? —
La castaña iba a negarse ante la pregunta del chico pero al ver su mirada pudo saber que no bastaría con eso. — No es nada —
— Tienes una sonrisa falsa en tu rostro —
— … —
— Mierda, lo dije en voz alta —rápidamente se arrepintió por lo que había dicho, dio una leve mirada a su amiga solo para ver una expresión sorprendida. — Lo siento no qui- —
Asuna negó con el rostro. — No te preocupes, la verdad es que si hay algo que me está molestando —
El castaño espero a que la chica continuara, aunque por la expresión de su rostro en como si pareciera que le costara decir lo que estaba pensando.
Cuando se preparó mentalmente, Asuna procedió a explicarle el motivo de su incomodidad y tambien añadió lo que Saori le había contado sobre el accidente que había tenido.
— Señorita Asuna —levanto su mano para que lo dejara continuar e ignoro el rostro sorprendido de ella, seguro por llamarla de una forma distinta. — Ya se lo había mencionado y Saori tambien lo ha hecho, no estoy molesto con usted ni nada parecido… Es cierto que en ese momento si me moleste bastante porque me llamaste por una tontería pero ya lo olvidé, no es que te vaya a odiar por eso —
— Pero no era una tontería… —murmuró por lo bajo la chica aunque por la cercanía fue claramente escuchada por el castaño.
— ¿No era una tontería? Era simplemente el anuncio de un videojuego, no era nada comparado a lo que estaba haciendo en ese instante… —se detuvo por unos segundos para calmarse, de seguir simplemente acabaría enojado. — Mira, no quiero pelear por eso ya que sería una estupidez. No estoy molesto contigo ni nada parecido, lo que si quisiera preguntarte es ¿Por qué piensas eso? —
Asuna procedió a explicarle que en la prueba beta del juego el chico tenía una expresión bastante seria y escucho la pequeña conversación que había tenido con Saori.
Cuando termino de hablar el chico simplemente se rio por la imaginación de su amiga. — No era por eso por lo que estaba molesto, es que tuve un accidente hace varios días y he estado molesto por lo que paso y antes que preguntes estoy bien, simplemente tengo una pequeña lesión en mi hombro derecho —
— Y-Ya veo —
La castaña se quedó un poco perpleja por la respuesta de su amigo, era igual a lo que Saori le había dicho cuando estaban solas y aunque estaba un poco molesta porque el chico no le había dicho nada sobre su accidente cuando ocurrió por otra parte le aliviaba el saber que la molestia del chico se debía a lo que le había pasado y no por la llamada que ella hizo.
Asuna le pidió que le contara un poco más sobre el accidente que había tenido a lo que el castaño respondió que no lo haría porque no quería recordarlo para decepción de la chica. Antes que la castaña nuevamente le preguntara sobre el accidente, Shido se levantó para dirigirse a la sala para buscar a Kazuto.
En la sala, el pelinegro estaba sentado junto a Saori, ambos estaban concentrados en el anime que estaban viendo. — Oi Kazuto, ya está lista la laptop —
No obtuvo respuesta de su parte, se acercó un poco mas para tomarlo del hombro al ver que estaba demasiado concentrado en la televisión. — Oi —lo movió un poco para llamar su atención.
— ¿Mmm? ¿Qué pasa? —
— Ya terminé con la laptop, empecemos de una vez con lo que querías mostrarme —
Un grito de Saori impidió que el pelinegro respondiera, rápidamente dirigió su mirada al televisor solo para sorprenderse por lo que había pasado.
— ¡Sigh! Una vez termine ven a la sala —dijo el castaño regresando a la cocina.
— ¡Espera! —lo detuvo Saori. — ¿Puedes traer un poco más? —le dio una bandeja vacía.
Una vena se marcó en la frente del castaño, cuando Saori se quedaba viendo un programa en la televisión que le gustaba mucho no había forma de moverla y menos de que haga algo. No dijo nada y simplemente regreso a la cocina para llenar la bandeja con los snack que le gustaban, tambien lleno otra bandeja para el pelinegro aunque tuvo que preguntarle a Asuna que le gustaba.
Con ambas bandejas llenas regreso a la sala. — Tengan —dejo ambas bandejas junto a dos latas de soda.
— Gracias Shido, te quiero —dijo la pequeña castaña con una sonrisa.
— Si, sí, yo tambien —respondió el castaño sin darle mucha importancia lo que provoco las risas en su amiga.
Shido regreso con Asuna quien se estaba riendo por lo que había pasado, logró escuchar todo lo que paso en la sala.
— Lo tienes difícil Shido-san —
— Como no tienes idea, por cierto ¿Se van a quedar a cenar? —preguntó el castaño viendo la hora en su celular. — Pensaba ir de compras —
Asuna estaba a punto de asentir hasta que recordó que no solo ella había llegado de visita. No tenía problema en quedarse y estaba segura de que su madre no se lo impediría si mencionaba el nombre del castaño pero tambien quería que el pelinegro se quedara.
— Déjame preguntarle a Kirito-kun —
En la sala, el pelinegro y la castaña se encontraban de pie cerca del televisor, no querían perderse ningún detalle de la pelea que estaban viendo o eso iban a hacer si no fuese porque la pantalla se quedó congelada.
— ¡¿Eh?! ¿Qué paso? —rápidamente Saori comenzó a buscar el control remoto para reanudar el video.
— Tranquila —comentó Shido apoyado en la entrada de la sala, en una de sus manos estaba el control del televisor. — Solo dame unos segundos… ¿Te quedas a cenar Kazuto? —
Asuna apareció detrás del castaño haciendo la misma pregunta al pelinegro.
— Mmm… no lo sé —el pelinegro paso una mano por su nuca. — Sugu debe estar esperándome —
— ¿Sugu? —preguntaron confundidos Shido y Saori, ese era un nombre extraño.
— Se refiere a Leafa-chan —aclaró Asuna.
— Ya veo —asintió el castaño, recordaba que la rubia lo había llamado onii-chan en varias ocasiones. — Puedes decirle que venga, no es problema cocinar para otra persona —
Kazuto lo pensó un poco antes de tomar el celular para llamar a su hermana, a esta hora ya debería haber vuelto de su club. Si dependiera solo de él hubiese aceptado la propuesta de su amigo, todavía necesitaba ayuda con su proyecto y tambien quería saber cómo iba a terminar el anime que estaba viendo junto con Saori.
Mientras el pelinegro intentaba llamar a su hermana, salió por unos segundos para no molestarlos, Shido estaba pensando en que debería cocinar ahora que tenía más invitados de lo normal. Cuando venían Hanz y las chicas normalmente salían a comer fuera y rara vez cocinaban en casa.
— ¿Qué vas a cocinar Shido? —preguntó Saori apoyada en el sofá, tendría que esperar que el pelinegro regresara para poder seguir viendo el anime. — Quiero algo de pollo frito —
— Tú siempre quieres pollo frito. ¿Alguna recomendación Asuna? —
— ¿Eh? —no esperaba que la incluyeran en su conversación.
— Oh, eso me interesa. ¿Qué te gustaría cenar Asuna-san? —preguntó tambien Saori. — Si quieres un platillo en específico puedes pedírselo a Shido, ya te habrás dado cuenta aquella vez pero es buen cocinero —
Asuna rápidamente recordó la primera, y única, vez que comió con ambos, fue la primera vez que llegó a casa del castaño aunque aquel día ella le ayudo a preparar el almuerzo. Quería probar algo que fuese preparado por su amigo.
Antes que pudiese responder llegó el pelinegro guardando su celular. — Sugu dice que no tiene problemas en venir, le envié la dirección para que venga —
— ¿No es mejor que vayas por ella? —preguntó el castaño
— Lo haría pero recuerda que deje mi motocicleta para que la repararan, de nuevo —
— Puedes usar la mía —el castaño se dirigió a la entrada a buscar las llaves. — Toma — se las arrojó cuando logro encontrarlas.
— ¿Hablas en serio? —
El castaño simplemente asintió, no había problema ya que demorarían menos de esa manera y no es como si hubiese peligro de que el pelinegro se la robara. — ¿Tienes tu permiso para manejar? —
Kazuto saco una tarjeta de uno de sus bolsillos para que el castaño lo confirmara. — Entonces… vuelvo en unos minutos —tomó los cascos que el castaño le dio y salió para dirigirse a casa.
El castaño se dirigió a la cocina para ver que ingredientes tenía disponibles y si era necesario salir a comprar algo, mientras el chico estaba ocupado ambas chicas seguían conversando sobre que platillo debería preparar el castaño.
— ¿Puedo preguntar algo? —un asentimiento de parte del chico fue su respuesta. — ¿Qué paso en tu brazo? —
Shido suspiro y después de unos segundos subió la manga izquierda de su camisa mostrando la venda que tenía alrededor de su brazo, quitando el clip que mantenía firme a la venda comenzó a desenrollar para ver la réplica de cota de malla.
— Como te dije aquel día, tuve un pequeño accidente hace más de un año y me quedo una cicatriz como recuerdo —
El castaño lentamente empezó a quitarse la cota de malla, Asuna se acercó un poco mas para poder ver mejor y se llevó una mano a la boca cuando vio lo que su amigo tenía en el brazo. Una cicatriz de al menos cinco centímetros que empezaba unos centímetros más arriba de muñeca en dirección a su codo.
— Esto es un recuerdo de una amiga —paso sus dedos por la cicatriz mientras daba una leve sonrisa.
— ¿Qu- Que estás diciendo? ¡¿Una amiga tuya te hizo esto?! —preguntó un poco exaltada, era una cicatriz bastante grande.
Shido negó antes responderle. — Esto fue por salvar a una de mis mejores amigas… aunque en ese entonces éramos unos completos extraños. Uno de los idiotas que la estaban atacando sacó un cuchillo, para cuando me di cuenta ya tenía el brazo apuñalado y aunque en ese instante no sentía nada por lo molesto que estaba luego comenzó a doler como los mil demonios —
El castaño sintió un roce en su brazo, para cuando bajo la mirada pudo ver la mano de su amiga sobre su cicatriz. Asuna tenía una mirada triste en rostro mientras tocaba la cicatriz del chico, no podía ni siquiera imaginar el dolor que habrá sentido.
Al ver la expresión de su amiga no pudo evitar preguntarse qué pasaría si le dijera que había tenido un accidente, de seguro lo regañaría o algo por el estilo.
— ¿Fue solo por eso? ¿Por salvar a una chica? —
— Son cosas que no puedes dejar pasar —
Ambos estuvieron en silencio por varios minutos, el castaño veía su celular distraídamente cuando se dio cuenta de la hora, ya era demasiado tarde y tenía que volver a casa.
— Por cierto… te envié un mensaje—comentó el castaño. — Ahí se encuentra mi segundo número de celular, normalmente lo utilizó para el trabajo pero si tienes algún problema o emergencia llámame a ese número e iré inmediatamente —
Asuna, quien todavía pensaba en la cicatriz de su amigo, asintió levemente revisando su celular.
Shido se puso nuevamente su venda antes de levantarse y decirle a su amiga que ya tenía que irse, ella asintió tambien levantándose y empezando a caminar. Ambos estuvieron en silencio hasta llegar frente a casa de Asuna.
— ¿Sabes? Son pocas las personas a las que les he dicho sobre mi nombre, tu serías la sexta e incluso tambien sabes sobre mi cicatriz —señaló su brazo izquierdo. — Como te dije antes, quiero ser tu amigo así que todo lo que he dicho es porque quiero confiar en ti por lo que te pido que no le cuentes a nadie lo que te dije hoy —
— ¿Eh? P-Pero… —
— Todo lo que te he dicho hoy es un tema personal mío. Soy yo quien debería decidir a quién contárselo ¿No lo crees? —
Asuna no podía replicar a esa pregunta, su amigo tenía toda la razón. — Entiendo, no se lo contaré a nadie más —
— Gracias, de verdad aprecio eso —
Shido se despidió de la chica mientras se alejaba lentamente del lugar. Asuna quien se quedó unos segundos de pie frente a su casa se quedó viendo la espalda de su amigo, cuando ya no pudo verlo soltó un suspiro antes de entrar.
Se dirigió rápidamente a su habitación, había sido un día demasiado cansado que culminó con la reunión que tuvo con su amigo. Por un lado le alegraba que se lo hubiera contado, daba a entender que estaba confiando de a poco en ella lo cual le agradaba en gran manera.
Un leve cansancio se apoderó de ella cuando recordó lo último que hablo con Shido con respecto a su cicatriz. Lo pensaría más tranquila mañana, ahora solo quería descansar así que rápidamente se cambió de ropa y quitándose el poco maquillaje que se colocó se recostó en su cama.
— ¡¿…?! —
Se levantó luego de unos segundos al recordar algo que había pasado por alto, algo que su amigo había dicho.
— Soy el primer hijo de la familia Hashimoto —fue una de las primeras cosas que el castaño había dicho.
— Eso quiere decir que… Shido-san tiene hermanos —
Dejo caer su cabeza en la almohada al darse cuenta de ese hecho tan importante, su amigo ocultaba demasiadas cosas y lo volvía demasiado complicado.
Casa de Shido – 11:30 p.m.
El dueño de casa se encontraba en su habitación, más específicamente en su escritorio digitando algunos comandos en una de sus laptop, una pequeña cámara estaba conectada a una de ellas. Detrás de la laptop se podía apreciar la pantalla de su computadora dividido en cuatro ventanas, todas las ventanas mostraban cierta sección de la casa aunque no se podía ver mucho ya que tres de ellas estaban a oscuras a excepción de la sala.
— Tengo un poco de hambre —
El castaño bajo en silenció y rápidamente se dirigió a la cocina por unas frituras, escuchó unas risas provenientes de la sala pero lo ignoró para regresar a su habitación. Cuando estuvo saliendo de la cocina escuchó una voz, para cuando dio la vuelta pudo ver a una chica de cabello rubio.
— No tienes por qué estar arriba Shido-san, puedes estar con nosotras —
— Estoy bien, es una fiesta de chicas después de todo —con un gesto le dijo que no le tomara mucha importancia antes de subir las escaleras.
La rubia simplemente se le quedo viendo antes de soltar un suspiro, no iba a lograr que cambiara de opinión por lo que regreso a la sala.
Shido había invitado a su casa a unas amigas que había conocido en un festival de música y rápidamente se hicieron amiga de Saori, Haruka y Karen e incluso se volvieron cercanas a Hanz y a él mismo, cosa que sorprendió a ambos chicos ya que eran del tipo reservadas. Ellas tambien tenían una banda por lo que a veces usaban él estudió que tenía en el sótano para practicar.
El castaño las había invitado a cenar a petición de una de ellas, llamó a los demas pero solo Saori estaba libre. Luego de la cena, acordaron quedarse a dormir en su casa, al principio algunas de las chicas estaban dudosas ya que era la casa de un chico pero al final lograron convencerlas, con ayuda de Saori y tuvieron que pedirle al dueño de la casa que se quedara arriba.
— Estoy siendo demasiado condescendiente con Saori —
Ya en su habitación dio un leve vistazo a la cámara de la sala, las chicas habían movido los muebles y colocado los futones en el piso. Shido había dado la idea de que durmieran en el estudio para que no les molestará el sonido de la puerta, no es que alguien fuera a ir tan tarde a su casa, pero Saori rápidamente se negó y lo mando a su habitación. El sonido de esa cámara estaba desactivado por lo que no podía escuchar nada, Saori le había pedido que la desactivara por completo pero él se negó y le dijo que solo quitaría el sonido por lo que podían hablar sin restricciones.
Dejo de ver la pantalla de su computadora para centrarse en el programa que está modificando, la cámara de la puerta de entrada todavía tenía cierto defectos que no le agradaban. Había demorado varios segundos cuando le envió la alerta de que alguien no deseado había ingresado a su casa y tenía que corregirla. Abrió una nueva ventana verificando el historial de las personas que habían entrado, fuera de sus amigos más cercanos la otra persona que había ingresado con mayor frecuencia era Asuna.
— Saori me dijo que había estado con Asuna pero no creí que fuera casi todos los días —
Reviso los videos antes de decidir cuál iba a eliminar, no eran videos importantes y solo consumían memoria del servidor. Estuvo en eso hasta que llego al día en que Satoru fue a su casa, sentía como lentamente empezaba a molestarse así que seleccionó todo lo que se grabó ese día y lo guardo en una memoria USB, luego lo revisaría con más detalle.
Kazuto se encontraba en su habitación digitando algunos comandos en su computadora, a un lado de ella se encontraba una pequeña cámara circular, era un poco más pequeña que la utilizó para que Yuuki pudiera ver la escuela pero era la correcta para el proyecto que tenía en mente.
Habían pasado un par de días desde que había ido a la casa de Shido y aunque fue para que su amigo lo ayudara en un par de cosas, al final no pudieron avanzar mucho. Ni siquiera pudo terminar de ver el anime junto a Saori ya que cuando regreso con Sugu solo pudieron ver un par de capítulos más antes que Asuna los llamara para cenar.
Cuando se dio cuenta de la hora ya era tarde y tuvo que regresar a casa, él acompaño a Asuna mientras Saori y Shido acompañaron a Sugu a casa, algo que agradeció bastante.
— Estoy estancado —alejó sus manos del teclado mientras recostaba su cabeza en la silla.
Estaba haciendo todo lo posible para culminar el proyecto que tenía en mente pero había llegado a una parte que no sabía que tenía que hacer. La calibración de la cámara era la correcta pero el programa que había creado no estaba funcionando como esperaba.
— Con el programa antiguo funciona pero… —en otra ventana abrió el código del primer programa que había hecho.
Verificar línea por línea no era lo más optimo pero no tenía otra alternativa, si era lo que estaba pensando se iba a dar un golpe por no haberlo pensado antes. Por más que comparaba ambos códigos no encontraba diferencias.
— ¿Eh? —
Nuevamente empezó a revisar rápidamente el código, no había diferencia alguna.
— Lo había olvidado —
Se llevó una mano al rostro al recordar que Shido le había enviado un correo con un bloque de código que él había utilizado en la interacción de una cámara de seguridad. Ese mismo código lo había utilizado para realizar sus pruebas pero con un modelo de cámara diferente.
Shido se encontraba tomando un poco de jugo mientras veía algunos videos en internet, a su derecha estaba la laptop con una pantalla de carga que apenas iba por la mitad. El reloj ya marcaba un poco más de la una de la madrugada y él tenía que esperar que el proceso terminara para irse a dormir.
En la pantalla de su computadora aún se observaba lo que sucedía en la sala pero ahora se veía todo oscuro ya que la luz estaba apagada, de hecho todas las luces de la casa estaban apagadas a excepción de su habitación.
— Está tardando demasiado… —
Se levanto de su asiento y se recargo en el marco de la ventana, no había ninguna persona caminando a esas horas, algo que agradecía ya que cuando se mudó había escuchado que varios delincuentes molestaban a los vecinos, asunto que él mismo junto a Hanz resolvieron.
Se alejó de la ventana y cuando paso por su cama vio algo que lo hizo acercarse al pequeño mueble que tenía a un lado. Tomo una foto que se encontraba ahí y no pudo evitar esbozar una triste sonrisa, en ella aparecía él abrazando a una pequeña chica de cabello castaño claro.
Agito la cabeza tratando de alejar los pensamientos que venían a su mente y dejo la foto en su lugar.
— Oh… ya está por terminar —
Nuevamente se sentó frente a la laptop ansioso de que termine, quería ir a dormir de una vez. Dio un leve vistazo a la pantalla de su computadora, aún mostraba solo la cámara de la sala así que presiono un par de teclas para que la pantalla se dividiera en cuatro secciones.
— ¡…! —
Cuando la pantalla se dividió pudo observar una leve sombra en la cámara que apuntaba en el recibidor, cambió rápidamente a las cámaras de la cocina y de la sala. No había movimiento en la sala pero en la cocina se podía apreciar una sombra.
Se levantó y salió de su habitación dejando la puerta abierta para no hacer mayor ruido. Estaba bajando las escaleras cuando escuchó un grito por lo que rápidamente se dirigió a la cocina, debido a la poca luz que ingresaba por la ventana pudo ver a su amiga contra la pared y lo que parecía que estaba siendo sostenida de los brazos por una persona.
¡Pum!
Rápidamente se acercó y tomando a su amiga del hombro para colocarla detrás suyo lanzó un golpe directo al rostro de la persona, el golpe logró desestabilizarlo por lo que se acercó para lanzar otro golpe y un gancho izquierdo logrando que cayera al piso.
— ¿Estas bien? —
No recibió una respuesta, su amiga se encontraba bastante asustada, había ido a la cocina por un poco de agua y cuando iba a regresar se encontró con una persona desconocida frente a ella.
Viendo que la persona que golpeó se estaba levantando, dejo a su amiga y con un nuevo golpe logro que cayera. Shido no desaprovecho la oportunidad y se colocó encima de la persona para conectar varios golpes consecutivos en su rostro.
¡Pum! ¡Pum! ¡Pum!
— ¡Espe-! —
El castaño ignoro todo lo que le estaban diciendo mientras seguía lanzado los golpes, falló algunos cuantos ya que la persona logró bloquearlos e incluso esquivo algunos golpes, cosa que lo sorprendió pero no tenía tiempo para pensar en ello.
— ¡Shido-san! —
El gritó de una de sus amigas llegó junto con la luz que alguien encendió. En ese momento recién el castaño pudo reconocer a la persona que estaba golpeando.
— ¿Kazuto? —
— H-Hola —
El pelinegro tenía una herida en su boca, producto de los golpes que recibió del castaño, su ojo izquierdo estaba bastante rojo, un poco de sangre salía de su nariz y tenia un pequeño corte en su pómulo derecho. El castaño rápidamente se levantó y ayudo al pelinegro a levantarse.
— Shido-kun… ¿Es un conocido tuyo? —se escuchó la voz de una mujer.
— Sensei… —dio un leve vistazo a la maestra de sus amigas, tenía un celular en sus manos por lo que suponía que estaba a punto de llamar a la policía. — Si, es un conocido —
— Es cierto, es amigo nuestro —intervino tambien Saori.
En la cocina se encontraban todas sus amigas que se habían quedado a dormir, incluida su maestra eran seis personas, todas estaban con sus pijamas y abrazando a la pelinegra, quien todavía estaba un poco asustada.
— ¿Y bien? —
El castaño llevó al pelinegro a su habitación y le pidió a Saori que lo ayudara con sus heridas mientras él les explicaba a sus invitadas el motivo de la visita del chico. Cuando Shido regreso su amiga ya había terminado por lo que dejo a ambos chicos solos.
— ¿Me vas a decir que hacías en mi casa a estas horas de la madrugada? —se podía notar la molestia en la voz del castaño.
— E-Ey… —el pelinegro trataba de articular algunas palabras pero al ver la expresión de su amigo sumado a el dolor que sentía en el rostro no ayudaba mucho. — T-Tu dijiste que podía venir cuando quisiera —
El castaño se paso una mano por su rostro antes de hablar — ¡Sigh! Una persona normal no vendría a estas horas ¿Sabes?... ¿Entonces? ¿Qué es tan importante para que vengas en plena madrugada? —
Kazuto rápidamente saco una memoria USB de su bolsillo y se la entrego al castaño, este último un poco curioso lo conectó a su computadora para ver el contenido. Una vez abrió el archivo que estaba almacenado en la memoria solo pudo ver bloques y bloques de código.
— Es sobre lo que me dijiste el otro día —el castaño asintió para que continuara. — Realice algunos cambios como me sugeriste tomando el ejemplo que me mandaste, no tengo el dispositivo para realizar las pruebas por lo que pensé que podrías ayudarme con esto —
— ¿Y no podías enviármelo por correo? —
— … —
— Un mensaje hubiera bastado —el castaño revisaba rápidamente el código, no podía asegurar que estaba bien ya que simplemente estaba verificando si existía un error. — O una llamada diciéndome que ibas a venir —
El pelinegro rio nerviosamente, no se le había ocurrido ninguna de esas opciones. Dejó el celular en casa y salió rápidamente a tomar un taxi rumbo a casa del castaño, todo esto debido a que su motocicleta nuevamente está en reparaciones.
— Se ve bien —comentó el castaño cerrando el archivo y regresándole la memoria al pelinegro. — Dame dos días y te cuento que tal resulto —
— ¿Eh? ¿No podemos hacer la prueba ahora? —
Shido simplemente apuntó a la laptop que tenía una cámara conectada. — Estoy ejecutando un proceso en la cámara de la entrada, una vez que termine pienso irme a dormir y el día de mañana voy a estar bastante ocupado —
— Por eso no supo que era yo —pensó el pelinegro, Shido le había comentado cómo funcionaba la cámara que tenía instalada en la entrada de su casa y el reconocimiento facial que había implementado. — Esta bien… supongo —
— Si el código es el correcto debería funcionar sin problemas —
Estuvieron conversando unos minutos mas sobre el proyecto del pelinegro cuando la laptop del castaño emitió un leve pitido, el proceso había terminado. El castaño desconecto el dispositivo para posteriormente apagar la laptop.
— Mañana en la noche lo instalare de nuevo… —murmuro el castaño, no quería levantarse mas temprano de lo habitual. — ¿Cómo vas a regresar a casa? —preguntó, no había escuchado el sonido de la motocicleta del pelinegro.
— … —
— Déjame buscar mis llaves —el castaño soltó un suspiro antes de salir por un momento para buscar las llaves, que si recordaba bien había dejado en la cocina.
Cuando se quedó solo, Kazuto se acercó al escritorio del castaño para ver la cámara un poco más de cerca. Mucho más compacta pero más potente que el modelo que el utilizaba para sus pruebas, dio un leve suspiro antes de dejarla en su lugar, todavía no podía darse el lujo de costearse un dispositivo tan caro, quizás cuando empiece el trabajo que iba a tener con Kikuoka.
Recorrió con la mirada el lugar, era un poco más grande que su habitación y mucho más ordenada. Sus ojos se detuvieron en una foto que estaba en el pequeño mueble cerca de la cama, se acercó y tomo el retrato.
— ¡¿…?! —
Sus manos soltaron el retrato al ver la foto, sus ojos se abrieron a mas no poder al reconocer a una de las dos personas que aparecía en la foto. Rápidamente recogió el retrato, que cayó en la cama para su suerte, para ver nuevamente la foto.
— E-es ella —
Sus pensamientos se interrumpieron al escuchar el sonido de la puerta abriéndose, trato de poner el retrato en su lugar pero nuevamente cayó en la cama.
— Kazuto ya lo- —el castaño se detuvo a mitad de sus palabras al ver lo que el pelinegro estaba sosteniendo.
Rápidamente se acercó a donde estaba el pelinegro y con bastante fuerza le quito lo que tenía en manos.
— No me gusta que toquen mis cosas sin permiso —dijo luego algunos segundos mientras sostenía el retrato. — ¡Sigh!… ¿Estas bien? —
Aunque el castaño seguía un poco molesto por lo que había pasado no pude evitar preguntar el porqué de la expresión del castaño.
— ¿Eh? —como si de un trance se tratase, el pelinegro respondió luego de varios segundos. — L-Lo siento —
— Estas bastante pálido. ¿Qué ocurre? —
— E-Estoy bien, si-siento lo de la foto —
— No importa, es la última foto que me hice con mi hermana —añadió mientras veía nuevamente la foto, no pude decir nada más al ver nuevamente la expresión del pelinegro — Oi, ¿Estás seguro de que estas bien? —
— ¿Su hermana? ¿Era la hermana de Shido? —
Kazuto sentía como sus piernas empezaban a temblar, y no solo eran sus piernas, bajo la mirada para ver sus manos que tambien estaban temblando. Tuvo que apoyarse en la cama del castaño para no caer y su respiración lentamente se volvía más y más pesada.
Shido tenía bastantes preguntas que hacer pero ignoro todas las que se formulaban en su mente para ayudar al pelinegro. Bajó por un poco de agua y luego de unos minutos por fin pudo ver como Kazuto se tranquilizaba.
— ¿Mal recuerdo? —
Kazuto simplemente asintió.
— ¿Puedes manejar? Puedo llevarte si quieres—
El pelinegro negó con la cabeza. — Estoy bien, ya debería irme. Disculpa por venir tan tarde —
Ambos chicos salieron de la habitación rumbo a la entrada. Shido acompaño al pelinegro hasta la motocicleta, tenía sus dudas sobre si dejarlo manejar pero tampoco podía obligarlo a que él mismo lo llevara.
Kazuto encendió la motocicleta y antes de irse tenía una pregunta en su mente que tenía que hacerle al castaño. — T-Tu hermana… ¿N-No vive contigo? —
— Ella murió hace más dos años —
— Y-Ya veo, l-lo siento. Nos vemos —
El castaño vio como el pelinegro se alejaba más y más, cuando ya no lo pudo ver entro a casa y subió a su habitación. Se acercó al mueble y tomo el retrato, en ella se podía apreciar a un Shido mas joven abrazando por la espalda a una pequeña chica de cabello castaño quien tenía una gran sonrisa en su rostro.
— … —murmuró su nombre mientras pasaba su mano por la imagen.
Kazuto doblo la esquina y detuvo la motocicleta, se quito el casco para tomar un gran respiro, no podía manejar en ese estado. Había tenido que mentirle al castaño para que no sospechara y lo dejara solo pero el mismo sabía que de seguir manejando podría tener un accidente.
Dejando el caso sobre el asiento de la motocicleta se pasó ambas manos por su rostro, no podía olvidar la foto que vio en casa del castaño.
— Pensar que Shido era su hermano… —soltó un gran suspiro mientras veía el cielo de aquella noche.
— … —un murmuró se escapó de sus labios, era un nombre que nunca olvidaría.
Shido se apoyó en el marco de la ventana mientras miraba el cielo, había descubierto algo muy importante, algo que había estado buscando por bastante tiempo.
— Él sabe algo… —dijo en alusión al invitado que había tenido minutos antes.
La última pregunta del pelinegro se lo había confirmado, había tenido sospechas desde que vio la expresión pálida de Kazuto cuando vio la foto aunque lo atribuyo a un mal recuerdo y quizás la similitud de apariencias, pero la última pregunta del pelinegro y el tono con el que lo dijo no había dejado margen a dudas.
No podía ver su expresión, debido al casco, pero la voz nerviosa cuando Kazuto le pregunto y el leve temblor que pudo notar cuando respondió simplemente confirmaron sus sospechas. Tenía que idear algo para hacerlo hablar, era un tema que no había querido tocar con el grupo de Kazuto y Asuna, aunque tenía varias razones para hacerlo al ser ellos tambien sobrevivientes de SAO, pero ahora todo había cambiado.
— Lo haré hablar de una forma u otra… tengo que hacerlo —
Algo bueno había resultado de todo lo que paso en las últimas horas.
Fin de capitulo
Después se actualizara el capitulo agregando la historia extra (Ya no pondré una o dos semanas porque estoy demorando mas que eso xD) y corrigiendo algunas fallas.
Extra: Discusión
(Ocurre cuando Asuna se va de la casa de Shido, luego de enterarse sobre su nombre)
Shido se encontraba sentado en uno de los muebles de la sala, hace solo algunos segundos Asuna se había ido dejándolo bastante pensativo. Saori junto a una amiga se encontraban en el estudio practicando guitarra por lo que tenía tiempo para pensar en todo lo que había pasado hace algunos minutos desde la llegada de Satoru.
Aunque no pudo pensarlo mucho ya que la puerta de su casa se abrió estrepitosamente, antes de darse cuenta frente a él se encontraban Haruka y Karen, Hanz llegó luego de unos segundos.
— ¿Dónde está Saori? —preguntaron las chicas al unísono.
— Esta con Nakano en el estudio —
La mención de la pequeña pelinegra detuvo a ambas chicas quienes querían ir junto a su amiga.
— ¿Qué paso? —preguntó Hanz viendo la expresión que tenía el castaño.
Shido se tomó su tiempo antes de responderle, paso ambas manos por su cabello mientras trataba de pensar en cómo contarles todo lo que ocurrió.
— Satoru vino con un mensaje… —se detuvo unos segundos antes de mirar a una de las dos chicas. — Algo sobre que la salud de mi padre. Haruka… ¿Sabes algo? —
La mencionada retrocedió un par de pasos ante la pregunta del castaño. — Yo… —
Antes de que comience a hablar el castaño levanto su mano para detenerla, ahora no era momento de interrogar a Haruka.
— Tu expresión no es solo porque Satoru vino ¿No es así? —añadió el rubio, sabía lo molesto que se ponía su amigo con la presencia de ese sujeto pero no era solo por eso que estaba molesto. — ¿Qué ocurre? —
Ahora tocaba explicar la parte difícil, sabía lo mucho que todos querían a la menor de la banda y como entre todos la protegían, de hecho aunque ella les había pedido a ambos chicos que la entrenaran, como lo hicieron con Karen y Haruka, los dos simplemente le enseñaron lo básico para defenderse.
— Uno de los guardaespaldas que vino con Satoru… golpeó a Saori —
— … —
Los ojos de las persona frente al castaño se abrieron a mas no poder. Los puños de Hanz se apretaron fuertemente y sus dientes rechinaban por la fuerza que aplicaba. En caso de Haruka y Karen no eran distintos, sus puños tambien se encontraban apretados y tenían el ceño bastante fruncido.
— ¿Quién fue? —preguntó Haruka mientras veía seriamente al castaño.
— No lo sé —admitió el castaño. — Por lo que pude notar es el más joven de ellos—
Haruka rápidamente se dirigió a la puerta, debía ir a casa y descubrir quién era el idiota que había golpeado a una de sus mejores amigas.
— Sera mejor que vayas por ella —
Shido soltó un suspiro antes de salir, Karen y Hanz simplemente se sentaron en uno de los muebles mientras esperaban al par de hermanos. Cuando el castaño salió pudo ver a Haruka cerca al auto, suponía que su rubio amigo tenía las llaves.
— Vamos dentro —tomo su mano y la llevó camino a la puerta.
— Lo siento… —un murmuro escapo de los labios de Haruka, acción que logró que el castaño se detenga. — Yo… debí haberte dicho lo de tu padre —
— Esta bien, no te pre- —
— ¡No está bien! —Haruka se soltó del agarre del castaño. — Yo… nuevamente te oculte algo muy importante —
Una mano se posó sobre la cabeza de la chica, el castaño simplemente la despeino un poco mientras la envolvía en un abrazo.
— Sabes que nada de lo que hagas hará que me decepciones, así que no te preocupes —
— Nii-san —Haruka tambien rodeo con sus brazos a Shido, sentía como algunas lágrimas amenazaban por salir.
Nuevamente en la casa, Shido les conto todo lo que él había visto con respecto a Satoru. Luego revisaría el video de la cámara de la sala, solo con eso sabrían exactamente qué era lo que había pasado.
— Espero que le hayas dado una lección —comentó Karen, estaba tratando las pocas heridas que tenía el castaño en su rostro.
— ¿Dudas de mí? Eso duele —dijo el castaño soltando una leve risa.
— Para que tengas algunos golpes, el tipo debe saber pelear bien —comento Hanz.
Shido no pudo evitar asentir ante lo dicho por su amigo, si bien él no estaba en su mejor forma, ya llevaba días que no practicaba sus katas, el tipo con el que peleo tenía bastante fuerza y su técnica tambien era buena pero se notaba su falta de experiencia al pelear contra otras personas.
— Listo, pudiste acabar peor —dijo Karen guardando todo en un botiquín. — Entonces, ¿Qué vamos a hacer? —
— No haremos nada —respondió Hanz. — Shido ya se encargó de eso —
Haruka quien estaba un poco inconforme con la decisión del rubio solo pudo asentir, aunque seguía molesta así que cuando llegara a casa se encargaría de saber quién había sido el idiota que lastimo a su amiga.
— Por cierto… —comenzó el castaño. — Tengo que decirles algo —
Todos se pusieron en alerta ante lo dicho por el castaño, su voz se escuchaba un poco nerviosa y esa no era una buena señal.
Shido empezó a contarles todo lo que ocurrió en la reunión que fue junto a Asuna en el edifico del grupo Doryoku, desde la llegada de Aiko y Fumiko para con la castaña, el posterior saludo del Ministro de Defensa.
— ¿Quiere que vayamos al cuartel nuevamente? No gracias, preferiría evitar una paliza —comentó entre risas Hanz, aun recordaba todo lo que paso aquel día que fue con su amigo.
Obviando el comentario de Hanz, aunque tambien se rio un poco, siguió contando lo que paso en la reunión. El mensaje de Hatsu para reunirse con Kikuoka que culminó con la inesperada reunión que tuvo junto a tres personas más, conocía a dos de ellos pero el tercero nunca lo había visto.
— ¿Estás diciendo que ese idiota a estado siguiendo a Saori? —preguntó Hanz, un asentimiento de su amigo lo hizo explotar. — ¡¿Y recién nos lo dices?! ¡Debiste decírnoslo apenas termino la reunión! —
Tomo a su amigo del cuello de su camisa y lo levantó a fuerza. — ¡No es algo que debas mantener en secreto idiota! —
Haruka y Karen intervinieron rápidamente, la primera trataba de calmar al rubio mientras Karen trataba de que el castaño no saliera más herido. Si ambos llegaban a pelear ni ellas podrían detenerlos.
— Tsk —luego de unos segundo Hanz lo soltó, seguía molesto por lo que se fue a la cocina por algo helado, tenía que calmarse de una forma u otra.
Karen se sentó al lado de Shido, no dijo nada ya que en cierta forma estaba de acuerdo con Hanz. Lo que les había contado no era algo que debía mantener solo para él, tendría que haberlos llamado a penas supo de eso.
— Sabes que estoy de acuerdo con Hanz, no es algo que debas ocultarnos —comentó Haruka.
— Lo sé, simplemente lo olvide. Han pasado muchas cosas desde entonces —
Una mueca se formó en el rostro de las chicas, ambas sabían a que se refería.
Hanz regreso con una lata de cerveza. — ¿Entonces?... ¿Qué vamos a hacer? —
Todos se tomaron unos minutos mientras pensaban que iban a hacer, conocían a tres de las cuatro personas que estaban en aquella habitación. Por lo que Shido había contado tendrían que hablar con Hatsu para preguntarle si conocía a la última persona.
— Saori todavía es menor de edad así que no creo que ese idiota intente algo —
— No haremos nada… ¿Eso es lo que quieres decir? —preguntó Haruka.
— Lo que trato de decir es que creó que me mostraron la foto para ver mi reacción —se tomó algunos segundos para explicarlo mejor. — Estoy seguro de que saben que no hay un solo motivo por el cual trabajaría con ellos, así que trataron de tomar mi cercanía con Saori como ventaja —
— En otras palabras… lo que ellos querían era que te pusieras nervioso o incluso asustado por la foto de Saori —comentó Hanz.
— Exacto pero cuando… Ah, olvide decirles algo —
Shido tambien les contó el "seguro" que había utilizado contra ellos, más que todo contra Kikuoka. Esto nuevamente enfureció al rubio que esta vez lo tomo del cuello en un intento de matarlo por lo idiota que su amigo era.
A Karen y Haruka le tomo varios intentos para lograr evitar que Hanz matara a Shido, de hecho ambas lo habían golpeado por que aplicó demasiada fuerza en su agarre y dejo una leve marca en el cuello del castaño.
— Ya dije que lo siento —el rubio se encontraba en posición seiza, frente a él estaban las dos chicas con una mirada molesta.
— Eso no arregla lo de mi cuello —comentó tambien molesto el castaño.
— Que delicado… —murmuró Hanz.
Ambas chicas tuvieron que detener esta vez al castaño quien quería abalanzarse sobre el rubio.
— Por cierto… —el rubio se detuvo antes de hablar, sabía que lo que iba a decir iba a generar un problema. — ¿Cuándo vas a aclarar tu relación con Saori? —
— ¡…! —
Las dos chicas presentes miraron sorprendidas a Hanz para luego de unos segundos dirigir su mirada hacia Shido, ese era un tema que no mencionaban desde hace tiempo.
— Creí haberte dicho que no te metieras en eso —el castaño ni siquiera trato de disimular su molestia en su voz.
— Y yo te dije que te decidieras de una maldita vez —el rubio no se amilano ante la mirada de su amigo y le respondió de la misma forma.
Ambas chicas se levantaron y se colocaron frente a uno de los chicos, podían sentir como la molestia de ambos aumentaba gradualmente.
— ¡Sigh! Olvídalo —Shido nuevamente se acomodó en el mueble, esto calmó un poco a Haruka quien estaba frente a él.
— ¿Hasta cuando vas a seguir huyendo de eso? —
— Sera mejor que te mantengas en silencio Hanz —el castaño nuevamente se levantó y camino lentamente hacia el rubio.
— ¿Es una amenaza? —siguió los pasos de su amigo quedando frente a frente.
— ¡Esperen! —gritaron ambas chicas. — Si siguen de esa forma esto se saldrá de control. ¡Ambos siéntense! ¡Ahora! —
Ninguno se movió por lo que las chicas tuvieron que empujar a cada uno para separarlos y por precaución se quedaron sentadas a su lado para que no intentaran nada.
— No sé qué quieres lograr sacando ese tema Hanz así que te lo preguntare —
— ¡Sigh! No me vengas con eso —respondió molesto el rubio. — Ambos deberían aclarar que es lo que sienten —
— ¿Otra vez con eso? Deberías dejar de es- —
— Shido —la mano de Haruka detuvo al castaño. — Se que no quieres hablar de eso, ni tú ni Saori… pero creo que deberías hacerlo —
El castaño tuvo que calmarse antes de empezar a hablar, solo había dos formas de terminar esta conversación y particularmente ninguna le gustaba.
— ¿Quieren que me declare a Saori? ¿Dejaran de molestarme si lo hago? —
— Hazlo de esa manera y te golpearé —amenazó Karen, cosa que no sorprendió a ninguno de los presentes, Haruka y Hanz tambien asintieron a lo dicho por ella.
— Maldición… —se recostó en el mueble al escuchar eso. — Ninguno de ustedes me puede asegurar que ella está enamorada de mi… así como yo tampoco puedo asegurarlo —
— ¡¿Cómo qué no?! ¿No es suficiente todo lo que hace por ti? —preguntó Karen.
— Eso es solo por todo lo que paso hace dos años… si omites eso no pueden asegurar nada—
— Eso no es- —
— ¿Olvidaste lo que paso con Yuri? —preguntó el castaño mientras de reojo veía su brazo izquierdo, sobre todo donde se encontraba su cicatriz.
— ¿Qué tiene que ver ella? —preguntó confundida Karen, y no era la única ya que el resto no entendía el porque del nombramiento de la chica que aquella vez Shido salvó.
— Ella me dijo lo mismo que Saori aquella vez y luego de eso... me beso —
— ¿Eh? —
Todos se sorprendieron por lo último que sido había dicho el castaño, era la primera vez que lo escuchaban.
— Ambas solo están agradecidas de que les hay salvado la vida, es todo. No son sentimientos románticos ni nada parecido y ninguno de ustedes va a lograr que cambie de opinión —
Ninguno de los presentes pudo decir nada ya que se escuchó como la puerta que dirigía al sótano se abría, rápidamente cambiaron su expresión al ver a una pequeña pelinegra asomarse a la sala. Ambas chicas la saludaron y la acompañaron al estudio para ayudarla a practicar.
— Hanz —llamó el castaño al notar que su amigo tambien iba a bajar. — No vuelvas a sacar ese tema —
— No te prometo nada —respondió el rubio de espaldas.
Shido se quedo simplemente en el mueble solo mientras se sumergía en sus pensamientos, no pudo evitar recordar todo lo que vivió en SAO junto a Saori.
