Como ya saben los personajes no me pertenecen sino a las CLAMP (DIOSAS) y las canciones son sacadas de la maravillosa cabeza de Taylor Swift, pero...

LA HISTORIA SI ES MÍA ASÍ QUE NO COPIAR. GRACIAS. ¡Disfruten!

(AU)

Lo que me gusta de la canción de este capítulo es la referencia a que a pesar de estar roto eres capaz de brillar con cada parte de ti y que solo debes intentarlo. ¡Les dejo la canción con la traducción en el video de arriba!

Capítulo 11: Mirrorball

Hoy es un día muy importante, Yue me llevará a conocer a sus padres y no saben lo nerviosa que estoy por eso. ¿Recuerdan que les conté que Yukito es su primo lejano? Hace años llegué a compartir con la familia del novio de mi hermano, pero nunca había visto a los padres de Yue. Debo admitir que tengo un poco de miedo, más bien... estoy ATERRADA. Escuché que son estrictos y como es la primera vez que tengo una relación seria nunca antes me habían presentado como una novia.

-¡Creo que te verás hermosa con estos vestidos!- veo a Tomoyo recorrer toda la tienda buscando el vestido indicado para esta noche y cada vez que encuentra uno lo coloca en mis manos, si sigue así apenas podré ver por dónde voy-. Qué triste que no pudiera confeccionarte nada esta vez... - comenta desanimada y una mano en su mejilla.

La miro sobre la montaña de prendas y le sonrío- Lo siento, Yue me lo mencionó ayer así que no me dio tiempo para nada, la verdad tampoco lo tenía planeado -intento hacer malabares para llegar al probador y dejar todo ese montón adentro.

-¡Estoy tan emocionada por ti! Que te presente a su familia es muy importante... -me habla del otro lado de la puerta. Apoyo mi espalda en una de las paredes y suspiro pesado viéndome al espejo.

-Si, es emocionante... de hecho creo que es primera vez que noto a Yue tan inquieto -contesto mientras busco que vestido me voy a probar, uno color blanco es el primero en llamar mi atención así que me lo coloco y abro la puerta para que me vea. Mi mejor amiga abre sus ojos sorprendida.

- Oh Amiga, te ves hermosa, pero que vayas con un vestido blanco en la primera cita con su familia es casi tener un cartel que dice "matrimonio".

Mi rostro pasa a uno lleno de espanto y cierro la puerta- ¡Já!, adiós vestido blanco.

Sigo con el otro, uno color rojo sin mangas, tiene un escote cómodo y nada revelador, además de ser largo y tallado a la cintura. Es... perfecto, me sonrío al espejo para admirarlo un poco más, pero la curva de mi boca no dura mucho tiempo. ¿Qué me sucede...? Últimamente nada llama mi atención como debería, quizás sea por que la presión es demasiado grande y mis nervios aumentan tan solo el pensarlo -. Tomoyo...

-¿Ya terminaste?- pregunta con una sonrisa, cuando abro la puerta se queda mirándome maravillada, incluso se tapa su boca con una mano-. ¡Por todos los Dioses! ¡Sakura te ves como una modelo! ¡Toda una mujer! ¿Quién diría que tienes diecinueve? - se acerca más a mi y me toma de los hombros-. Te lo llevarás.

-¿De verdad? ¿No crees que es demasiado? - cuestiono dándome una vuelta-. No quiero parecer que me esforcé mucho.

-¿Por qué no? Seguro a Tsukishiro le encantará y su familia te adorará. Además, el esforzarte es lo que tienes que hacer cuando vas a conocer a la familia de tu novio- ríe divertida por su broma, pero la ver que yo no reacciono a su chiste se detiene-. ¿Estás bien?

-¿Eh? Si... no... no lo sé- confieso con un gran suspiro-. Tengo miedo de meter la pata, Yue me comentó que hace años no le presenta una novia a su familia.

-Vaya... si no se lo guardó para ellos seguro es por alguna razón- la observo con una ceja marcada y ella se alza de hombros-. Eso significa que realmente va muy enserio contigo Sakura. Debes estar muy feliz ¿no? -al ver que solo sonrío de lado entrecierra los ojos-. ¿Por qué no estás feliz?

-No es eso. ¡Claro que lo estoy! Es solo que siento que vamos muy rápido. Apenas somos novios desde hace dos semanas y media- aclaro entrando de nuevo al probador para cambiarme a mi ropa normal, unos shorts blancos y un polerón bordeo.

-Pero llevan saliendo... ¿qué? ¿un año? Pensé que era lo que buscabas...- su comentario me deja volando bajo, quedo estampada con la mano en la puerta para salir. Tiene razón, es lo que buscaba, algo serio y estable con alguien que me quisiera. Yue ha demostrado su afecto como nunca, cenamos juntos en restaurantes lujosos y vemos películas después de la universidad. Solo...

"Si... yo también" pienso pero no en voz alta, abro la puerta y tomo su brazo para empezar a caminar.

-Quizás me di cuenta que quiero tomar las cosas con calma. Hasta ahora lo hemos hecho muy bien ¿sabes?- me mira con una sonrisa pícara- Ya sé que piensa esa mentecilla sucia tuya, Tomoyo.

-Es que pareces una rompecorazones y es muy gracioso. Seguro Yue está loco por ti y tú solo quieres las cosas con calma, ¿Dónde quedó esa niña que soñaba con una romance de películas cuando teníamos nueve?

-Esa niñita maduró. Además, esas películas en las que siempre muestran que es el chico el que quiere ir lento y la chica una loca por el matrimonio seguro están hechas por hombres- digo en broma mientras ruedo los ojos.

-Querida... no lo dudes- ambas carcajeamos y fuimos a la caja.

Luego de la compra nos fuimos a mi departamento para comenzar a prepararme para esta noche. Yue vendrá a las seis por lo que debo apresurarme. Apenas me coloco el vestido me siento frente a mi espejo y dejo que Tomoyo me peine y maquille ya que yo soy un caos con todo este tipo de cosas. Por segunda vez en el día me quedo mirando mi rostro en el espejo, volando en mis pensamientos.

Llevo así unos días, específicamente desde ese beso en el parque con Shaoran, aquel que se sintió tan cálido y abrasador a pesar de lo congelado del invierno. En las noches escucho su voz cantándome frente a las personas y puedo ver sus ojos ambarinos fijos en mí entrando en mi alma y estremecerla con una acto tan simple. Hemos estado hablado por mensajes de texto, pero no nos hemos vuelto a ver, prefiero no hacerlo... Le dije que no viniera a mi trabajo para no tener problemas ya que mi jefe se había enterado sobre su visita y se molestó, es una mentira, pero Shaoran lo creyó. Es mejor mantenerme alejada de él esta vez y alejar cualquier posibilidad de cometer un terrible error. Porque si, luego de lo que hice hace años ya no confío ni en mí misma. Lo correcto es que seamos solo simples amigos de escuela que se encuentran después de mucho tiempo.

-¡Sakura! Ya deja de estar en las nubes, si no cierras bien tus ojos no podré delinearte.

Los cierro con fuerza y escucho que carraspea para que me relaje, entonces lo hago- ¡Lo siento! Ahora si, soy toda tuya- suelto una risa tonta, cuando termina abro mis ojos.

-A ver, Sakura... vamos a hablar del elefante en la habitación. Sabes que no puedes ocultarme nada y no soporto ver que aún así lo intentas- toma mis manos y me mira fijamente-. ¿Has estado viendo a Li otra vez? ¿acaso es eso?

-¡Tomoyo!- me levanto indignada, ella se cruza de brazos y me mira como si fuera mi madre-. No es lo que crees, solo nos hablamos como amigos, aunque... hace unos días, bueno... nos besamos pero...

-¡¿Qué ustedes qué?!-grita sorprendida, muevo mis manos desesperada.

-Pero...- alzo la voz un poco para mostrarle que tengo la intención de explicarle lo sucedido-, luego le aclaré que tengo novio y que solo podemos ser amigos. Nos texteamos, eso es todo, no es como si fuera algo malo.

Casi como si el cielo estuviera de mi lado el timbre suena. Debe ser Yue...

-Alto ahí, tenemos una conversación pendiente Sakura Kinomoto. No sé cuando sea pero te perseguiré si es necesario- me apunta con su índice y ruedo los ojos. ¡Ni mi padre es tan severo conmigo!

Salgo de mi habitación y me apresuro para abrir la puerta principal. Yue parece un modelo de etiqueta con ese traje gris que hace contraste con sus rasgos marcados y una corbata azul oscuro que combina perfectamente con sus ojos, en sus manos lleva un ramo de rosas del rojo más potente. Entra una mano en el bolsillo de su pantalón de tela y me recorre con la mirada.

-Hola Sakura, te ves muy hermosa esta noche- su comentario suena tan genuino, pero a la vez tan elegante, me ofrece el ramo y yo le sonrío apenas las tomo entre mis manos.

-Gracias Yue, tú también luces espléndido- observo que una pequeña sonrisa se posa en sus labios-. ¿Crees que parezco una chica decente con este vestido?

-Te vez maravillosa con ese vestido, pero no lo necesitas para verte decente Sakura, siempre lo has sido- lo que dice me toma por sorpresa y me sonrojo enseguida, me inclino y le doy un pequeño beso en sus labios como agradecimiento.

Escucho los pasos detrás y asimilo que son los de Tomoyo, me voy la vuelta y efectivamente la veo mirándonos con cara de reproche-Bueno... mi trabajo aquí termino. ¿No se ve hermosa Yue?

-Justo eso le dije de hecho...- contenta mi novio.

-Excelente, entonces me voy. Pásenla bien y... pórtate bien, Sakura.

Sale de mi departamento y se va por las escaleras. Yue la mira serio y luego a mí con ojos confundidos. Mis manos comienzan a sudar y tomo su brazo para despistarlo.

-¡Vamos! No quiero llegar tarde en la primera cena con tus padres cariño.

-Pero... ¿no pondrás las flores en agua primero?

Miro las rosas en mi mano y me golpeo la frente mentalmente. Enseguida entro para hacerlo y luego nos encaminamos a la casa Tsukishiro.

Sabía que Yue tiene una buena situación económica pero no a este nivel. Estamos afuera de una casa extravagante en el barrio alto de Tokio, con puertas grandes que acompañan las paredes blancas y ventanales hermosos. Tienen un jardín resplandeciente con una gran pileta al medio la cual seguro se debe ver magnífica rodeada de flores en primavera.

-Lamento no comentarte antes de esto, es solo que no me gusta hablar de mi familia. Además, pensé que lo sabías.

-¿Eh? - volteo a verlo, me está mirando de reojo y sin poder evitarlo el color sube hasta mis mejillas-. No te preocupes, solo estoy algo impresionada, es todo.

Ambos nos sonreírnos y entonces estira su brazo para hacer sonar el timbre, yo trago pesado e intento pararme lo más recta posible. Una mujer de cabello negro nos abre la puerta con una cálida sonrisa, usa un sencillo vestido gris. ¡Parece una mujer encantadora!

-Al fin llegaron, pensamos que cancelarían por el frío de esta tarde- se mueve a un lado para dejarnos pasar y enseguida tomo su mano más enérgica de lo normal.

-Usted debe ser la madre de Yue. Es un gusto conocerla, mi nombre es Sakura Kinomoto. Su casa es hermosa, nunca había estado en una tan grande como esta. No pude evitar pensar en lo maravilloso que debe ser su jardín en primavera, seguro lo es... ¿no es cierto?

-Si, lo es- escucho a mis espaldas una voz firme y autoritaria, es como si un rayo hubiera atravesado mi cuerpo, me volteo con cuidado y entonces diviso a una mujer alta, de tez perfecta como la seda y un vestido negro de lujo, su cabello es del mismo color de su ropa y está sujetado en una cola alta. A su lado se encuentra un hombre muy parecido a Yue, solo que su rostro es mucho más ligero y lo adorna una pequeña sonrisa, además de notarse su mayoría de edad.

Yue toma mi mano y me acerca a ellos-Sakura... ellos son mis padres, Yuuko y Clow Tsukishiro. Papá, mamá, les presento a Sakura Kinomoto, mi novia.

No puedo creerlo. ¿Cómo pude ser tan impulsiva? ¡No importa! Debes ser fuerte Sakura. Les regalo mi mejor sonrisa y me inclino de forma respetuosa- Un gusto verlos señor y señora Tsukishiro. Lamento la confusión, es solo que con la emoción me dejé llevar.

-Eso veo...- es lo único que responde ella, trago pesado otra vez. Genial... comencé con el pie izquierdo-. ¿Por qué no pasamos al comedor principal y así estamos más cómodos? Deben tener mucha hambre, le pedí a la chef que preparara Yakisoba. Escuché que es su favorito señorita Kinomoto.

¿Eh? ¿Lo es? En realidad, mi comida favorita son los fideos con salsa blanca y camarones... pero no puedo ser grosera.

-¡Si! me encantan- caminamos hasta la mesa y nos sentamos allí. Yue a mi lado, su padre en el centro y su madre junto a él.

-Entonces, hijo... ¿cómo se conocieron? - comienza el hombre mayor luego de un rato de comer en silencio. La música clásica solo hace el que ambiente sea aún más exclusivo.

-Fue por un amigo en común, ambos estábamos solos en una fiesta, hablamos y luego intercambiamos números- los dos se quedan en silencio mientras nos lanzan ojos expectantes, esperando a que agregara algo más.

Enseguida tomo su mano entre la mía y le sonrío- Yue ha sido un caballero desde el primer minuto, esa noche se ofreció a llevarme a mi casa para que no me sucediera nada y hasta hoy siempre se preocupa que nunca me pase nada malo. En realidad su hijo es un chico maravilloso.

Esta vez sus padres parecen mucho más satisfechos por mi respuesta, me sonríen orgullosos y toman de su champagne.

-Nuestro hijo siempre se ha destacado por ser ejemplar, ¿te contó que en la escuela lo llamaban ángel? - escucho que Yue se atora a mi lado y le lanza una mirada seria a su madre, pero ella solo sonríe juguetona sin intención de detenerse-. ¡Él y su hermano eran muy populares! Hasta protagonizaron una obra de teatro.

-¿De verdad? - rio suave -. Me gustaría ver eso...

Enseguida los ojos de su padre se iluminan-Creo que tengo una copia del video en alguna parte, hizo de...

-Ni se les ocurra... - advierte él mientras corta un trozo de su carne y se lo lleva a la boca.

-No te preocupes Sakura, ¿puedo llamarte así?- pregunta la mujer y yo asiento algo avergonzada-. Puedes venir otro día y encantados te lo mostraremos. ¡Eres una chica tan tierna! ¿Por qué no la trajiste antes, Yue?

Su personalidad había cambiado drásticamente, es como si al principio tenía la intensión de parecer fría y estricta, pero la verdad ambos padres son muy simpáticos. La opresión en mi estómago se relaja por eso.

Él se alza de hombros- Supongo que no hemos tenido tiempo, Sakura pasa ocupada en su trabajo, yo con el mío y la universidad es demandante.

-Eres periodista, ¿verdad? ¿Dónde trabajas? - ahora es turno de las preguntas su padre.

-La verdad apenas voy en mi segundo año, pero me encuentro haciendo una pasantía en una revista financiera- explico.

-Estupendo, eso te traerá mucho dinero, incluso podrías trabajar para nuestra empresa. ¿Qué te parece hijo? No nos vendría mal una experta en comunicación empresarial.

Yue asiente y me mira fijamente-Creo que es una estupenda idea.

Les sonrío todos- Si, seguro debe ser muy interesante...- contesto y tomo un largo sorbo de mi copa de vino. No creo que sea lo mejor involucrarme demasiado, es mucho compromiso...

Un hombre llega en el momento preciso con el postre. Un gran pastel de fresas con crema. Antes de dejarlo en la mesa se tropieza y casi como un reflejo me levanto para ayudarlo.

-Espera ten cuidado con...- Yue intenta advertirme, pero es demasiado tarde.

Tropiezo con la alfombra y entonces todo lo demás se vuelve confuso. Al parecer caigo sobre el camarero y el pastel sale volando. La sala se sucumbe en un profundo silencio. Ay no... por favor que haya caído en la mesa, por favor. Abro los ojos lentamente y logro ver sobre mi hombro que toda la crema había está sobre la madre de Yue. Ahora tiene el ceño fruncido y su aire sereno había vuelto a su rostro, su padre está estampado en la mesa y Yue... tiene los labios apretados. ¿Acaso quiere reírse de mí?

Oh no... creo que he vuelto a retroceder...

-Creo que ya estoy satisfecha, con permiso- Yuuko se levanta seriamente y sale de la habitación tan fugaz como si fuera una carrera.

Mierda...
_

Lo primero que hago al llegar a mi departamento es ir a mi despensa, sacar chocolates y llenar la copa de vino más grande que tengo para llevarlos a lo que sería mi intento de escape mental luego de esa cena tan vergonzosa, antes de salir me devuelvo a buscar la botella porque... ¿por qué no? Lleno la tina con agua tibia y lanzo algunas sales de baño para que se forme la espuma y se impregne del olor de cerezos que tanto me fascina. Cuando entro mi cuerpo se relaja por completo hasta el punto de jadear de placer, ni quiera recuerdo la última vez que me hice este regalo, tomo mi copa de vino y saco algunos chocolates de la caja.

Suelto todo el aire contenido y muevo el vino con mi mano derecha, entro un poco más para perder mis preocupaciones en el agua tibia y tomo en seco mi Merlot, cuando cierro los ojos la imagen de Shaoran acercándose a mí llega de una forma tan vívida que casi puedo tocarlo, casi puedo sentir el sabor de sus labios sobre los míos otra vez, tan dulces, tan suaves pero a la vez con una emoción que no había sentido antes, ni siquiera cuando estuvimos juntos, una mezcla de nostalgia y desesperación. Sin poder evitarlo comparo su roce con las manos de Yue.

"¡Alto ahí Sakura! No puedes comparar las caricias de tu novio con... Shaoran, eso no es justo para ninguno de los dos, ni siquiera para ti" me regaño. Pero no puedo negar que es muy distinto, Shaoran hizo que perdiera la cabeza con un besito de una manera en la que Yue no ha conseguido ni con la caricia más íntima.

-Maldita sea mi mente, que me hace pensar en estas cosas...-susurro, ¿a quién quiero engañar? Había una gran tensión con él-. ¡Argh! Maldito lobo chino.

Acerco la copa nuevamente a mis labios pero ya está vacía. ¡¿En qué momento?! Ya qué... dejo la copa aún lado y comienzo a beber directamente de la botella. Maldito día, maldita mi bocota, maldito sea mi intento por intentar encajar en una alta sociedad.

¡Ya basta! ¡Soy una universitaria que lo único que hace es trabajar, estudiar y atormentarse por estupideces! ¡Ya me cansé de ser la chica buena y responsable! Estiro mi mano y alcanzo mi móvil para buscar un nombre en mi lista de contactos, antes que si quiera tomara el peso de mi intención escucho...

-¿Sakura?- es lo primero que escucho y suspiro complacida, maldito alcohol. ¿Cuántas copas llevo? ¿3? ¿5? - ¿Aló? ¿estás ahí?

¡Dioses! ¡Dioses! Tengo muchas razones para no responder, mi conciencia dice: Estas desnuda, segundo; el vino ya se te subió a la cabeza, tercero; es viernes por la noche y cuarto; es SHAORAN, esta última debería ser suficiente para cortar como una cobarde, pero no me destaco por ser obediente.

-Hola Shaoran...- mi voz sale un poco extraña por no decir ronca, río un poco al pensarlo-. Estoy aquí y allá..., pero más aquí con mi querido amigo- comento a la vez que veo mi vino.

-¿Estás ebria?- pregunta enseguida.

-¡Buu! N...no, solo me divierto y tomo un baño de tina muuy tibio- vuelvo a dar un largo trago de la botella-. Es viernes en la noche ¿noo? ¡Vamos a alocarnos! ¡Si!

Su risa suena malditamente bien- No sé como lo haces, pero siempre me dejas sorprendido- sonrío para mi por su comentario y fijo mi vista en la pantalla del teléfono-. Estas... ¿estas sola?

-No... - contesto y él se queda en silencio-. Dah, te dije que estoy con un amigo, Merlot. Seguro ya se conocen. ¿cierto lobito?- suelto una carcajada.

-Jaja, qué graciosa- dice sarcásticamente-, Sakura... ten cuidado por favor. No te vayas a caer y golpearte en la cabeza. No deberías beber de esa forma estando sola- ¡Oh por Dios! Mi corazón late muy rápido de la impresión, ¿acaso se está preocupando por mí?

-Si no quieres que esté sola, podrías venir, conoces mi dirección-saco una pierna del agua y el chapoteo suena tan fuerte que seguro lo escuchó.

-Pero...

-Pero...- lo interrumpo.

-Supongo que podría ir y verificar que todo esté bien. Sé que tú y el vino no tienen tan buena relación...

¡Ahí está de nuevo! ¡El encantador y engatusador Shaoran Li! "Dile que no Sakura, no, no, no" dice mi ángel, pero mi demonio interior me ofrece una oferta demasiado tentadora "invítalo, dile que venga a tu departamento". Quizás si estuviera en mis cabales le hubiera echo caso a mi Pepe grillo, pero adivinen quién no lo hizo.

-Te advierto que tengo vino tinto y chocolate...-le canto-. Sé cuánto te gustan.

- Creo que ya me quedó claro lo del vino, pero el chocolate... - finge un gemido y yo sonrío silenciosa-¿Cómo puedo negarme a esa oferta?- casi puedo verlo lamerse sus labios con ese aire seductor que mata a cualquiera de un suspiro.

-Te espero entonces Shaoran...- es lo último que ronroneo antes de cortar y darme cuenta que... soy un desastre.

Comienzo a analizar lo que hice, acabo de invitar a Shaoran a mi departamento y yo sigo en metida en el baño. ¡No señor! Yo debo ir a ponerme decente, porque como siempre digo, antes muerta que sencilla. Me levanto como puedo y me muevo hacia mi cuarto entre pasos torpes y sujetándome de las paredes de mi humilde morada, los pasos más difíciles que he tenido que dar en mucho tiempo.

Abro mi armario y estudio cada prenda con dedicación, podría ponerme un vestido atrevido, no obstante no quiero verme desesperada, pero tampoco quiero parecer muy sencilla, quería que me viera bonita pero sútil. Termino vistiéndome con una camisera de tiritas y una abrigo de lana blanco y unos shorts de mezclilla. Me maquillo con un poco de gloss y máscara de pestañas, ni intentaré delinearme en este estado.

El timbre suena mientras intento arreglar un poco mi cabello húmedo, doy un último vistazo en el espejo y salgo de mi habitación en dirección a la puerta principal. Arreglo mi ropa por última vez y abro con mi mejor sonrisa, ahí está Shaoran en vivo en directo. Con unos jeans negros y una chaqueta de cuero negra que hace mis ojos arder, en sus manos trae sushi y en la otra... orquídeas rosadas, mi color favorito, pero lo que más llama mi atención es el parecido que tienen a las flores de cerezo...

-¿Puedo pasar?- pregunta luego de un rato, ¡qué idiota! Me había quedado anonada mirándolo, me muevo y abro aún más la puerta.

-No... es broma, pasa- intento articular lo mejor que puedo, él entra con una sonrisa.

Mira las hermosas flores y luego a mi- Estas son para ti, una vez me dijiste que eran tus favoritas y... pensé que bueno, no sé si aún lo son- las extiende.

Por un momento el alcohol se baja de mi mente, no puedo creer que aún lo recuerde, después de tanto tiempo, quedo completamente encantada y las tomo entre mis manos- Gracias... son hermosas.

Tomo su muñeca y lo llevo hasta el sofá- Puedes esperar aquí mientras las dejo en un florero- él asiente y espera obediente, me giro rápidamente. Siento como si el aire se estuviera escapando de mis pulmones. ¿En qué estaba pensando cuando lo invité? ¡Ahora no puedo echarlo a patadas! y... tampoco es que quiera, menos si se comporta esta manera, tan dulce y atento.

Estoy tan enfocada en mis pensamientos que, sin querer, se refala el jarrón de cristal de mis manos y cae al suelo- Rayos...- ahí estaban las rosas que Yue me había dado, me inclino para recoger los pedazos y me corto mi pulgar. Karma, por favor, detente.

Shaoran llega rápidamente con su cara llena de espanto y corre hasta mi- No tomes el cristal, puedes cortarte- me levanta y yo le muestro el dedo.

-Deemasiiado taarde...- respondo arrastrando mis palabras. Me duele un poco, pero me preocupa más el intenso mareo, veo que me observa preocupado y me lleva hasta el baño casi en brazos porque apenas puedo caminar.

-¿Tienes un botiquín?

-Está debajo del lavamanos... creo- le indico y él lo busca hasta encontrarlo, me sienta sobre la taza de baño y se agacha para ver mi dedo-. No te preocupes Shaoran, no fue nada, ni siquiera es profundo.

-Si no la limpiamos se te puede infectar y tendrán que cortarte el dedo- pone su mano en la mía para examinarla. ¡No quiero que me corten mi dedito!

-Sigues viendo The Good Doctor ¿verdad? - pregunto divertida y él me sonríe de la misma manera.

-Puede ser, ahora sé buena paciente y mantente quieta.

Quedamos en silencio, el resto del tiempo se dedica a limpiar el corte y revisar que no tenga un pedazo de cristal para luego poner la venda, mientras lo hace frunce el ceño y sus labios concentrado en hacerlo bien. Mato mi tiempo delirando por dentro al tenerlo tan cerca por tanto tiempo, tocándome con tanta finura, sin segundas intenciones. Actuando tan inocente...

-No creo que esto era lo que tenías pensado para tu viernes en la noche-hablo avergonzada y veo como sonríe aún pendiente de mi dedo.

-¿Qué dices? Es justo como lo imaginé- su voz sale tan natural que me eriza la piel-. Además, la noche apenas empieza- esta vez alza la mirada y se centra en mis ojos, siento como mi piel reacciona al instante y se eriza cuando acaricia el mi dedo rescatado-. Tienes los ojos más verdes y preciosos que he visto ¿sabías?

Me sonrojo bastante pero no desvío la mirada, no quiero hacerlo aún así ¿Cómo se atreve a decirme eso? Sabe el efecto que tiene en mí.

-Te...tengo hambre, trajiste sushi ¿no?- me levanto de un salto y me voy a la sala otra vez, estoy segura que mi caminar es todo menos derecho. Lo primero que hago es intentar servirme otra copa de vino para ayudarme a despejar mi mente de saltar encima de él como una leona a su presa.

Llega pisándome los talones y sirve su propia copa de vino a mi lado, esta vez manteniendo las distancias, cosa que agradezco a mis adentros.

-¿Desde cuándo tomas tanto vino? Es decir... más vino- me pregunta y yo me siento sobre la mesa del comedor.

Me alzo de hombros y doy un sorbo- Realmente no lo sé, supongo que desde que vivo sola se convirtió en uno de mis pasatiempos, pero descuida, no soy una alcohólica si es lo que te preocupa- comento juguetona.

-Solo tengo curiosidad, cuéntame más sobre ti- se pone frente a mi y da un sorbo lento a su cristal, una gota de vino recorre su labio inferior y la limpia con su lengua, ese gesto hace que trague pesado. Enseguida arreglo mi cabello hacia atrás y veo hacia otro lado intentando lucir ocupada- ¿Qué más te gusta hacer?

Es mi idea o ¿lo está haciendo apropósito? Sé a qué está jugando este tonto lobo chino, solo espero no equivocarme esta vez.

-Mmhh- miro al techo pensativa-. Me gusta caminar justo cuando se esconde el sol, también ir a esas tiendas de música retro y escuchar discos en esas maquinitas con audífonos ridículamente enormes- cuento levantando mis dedos-, pero sobre todo me fascina escribir, escribo columnas para algunos diarios y mando mis artículos a una revista todos los sábados- me escucha atentamente. ¿Por qué tiene que ser tan lindo? Es imposible ignorarlo. ¡Sé un idiota Shaoran! Dame una razón para odiarte.

-Me alegra ver que estas tan comprometida con tu profesión, seguro algún día te veré recogiendo un Pulitzer y cuando escuche tu nombre en las calles diré "¿Sakura? Es increíble, tengo su número"- agrava la voz al citarse a sí mismo y suelto una carcajada.

-Oh Shaoran, tienes sueños muy grandes- me quito una lágrima de risa, él niega a la vez que da un paso más cerca.

-Claro que no, eres capaz de hacer todo lo que te propongas, no se tratan de simples sueños.

Suspiro enternecida- También podrías hacer todo si lo intentaras... ¿Qué hay de ti? Hablemos de tus anhelos más grandes.

-Yo... hace mucho no me preguntaban eso- toma otro sorbo algo complicado-, pero te confesaré algo que no le he dicho a nadie más.

Me acomodo sobre la mesa y me quedo esperando que continúe- ¿Qué cosa?

-Descubrí que me gusta la arqueología y que quiero estudiarla después de negocios, quizás nunca lo ejerza pero...

-Nada de peros. ¡Creo que es estupendo! De hecho mi padre es profesor, si tienes alguna duda podrías preguntarle. Todos dicen que es uno de los mejores docentes.

-Puede que lo haga... así tendría una excusa para saber de ti.

Aguanto una pequeña risa-Si quieres hablarme solo tienes que hacerlo Shaoran.

Casi como inercia y influenciada por la pérdida de vergüenza. Me inclino hacía él para darle un beso en la mejilla que termina en la comisura de sus labios. Nos separamos un poco pero no lo suficiente, intento volver a acercarme esta vez con la intensión de besarlo de verdad, mi cuerpo ya no obedece a la razón, pero me detiene en seco colocando sus manos en mis brazos.

-¿Te parece si colocamos música? - se aleja en un segundo y de inmediato me siento helada... Observo que saca su teléfono y busca en su pantalla alguna canción interesante.

-Claro... -comento desilusionada y sumamente avergonzada. Sí, al parecer no puedo ser tan sinvergüenza, seguro piensa que soy una lanzada. ¡Tonta!

Reconozco la melodía en el primer segundo, se trata de "Mirrorball" una de las nuevas canciones de Taylor Swift... Él sabe que es mi cantante favorita y esa canción... su letra me toca en lo profundo de mi alma.

Pov_Pov

I want you to know
I'm a mirrorball
I'll show you every version of yourself tonight
I'll get you out on the floor
Shimmering beautiful
And when I break it's in a million pieces.

Le sonrío de lado, su pequeña sonrisa me confirma lo que sospeché. Aún le encanta Taylor Swift y seguro le gusta esta canción. Ni yo sé el porqué me invitó, pero quiero creer que es porque pensó en mí antes que cualquiera y eso me deja malditamente feliz. Supongo que es una luz verde para continuar con lo que sea que estábamos haciendo.

Quiero que todo sea perfecto. Casi como una señal divina recuerdo los cristales rotos del florero transparente y voy rápidamente a buscarlos. Vuelvo a la sala y los dejo sobre la mesa, muevo mi celular para prender la linterna y que la luz se refleje en los cristales. Espero que esto funcione...

-¿Qué estás haciendo? - cuestiona suavemente, se ve tan adorable con las mejillas sonrojadas y el rostro un poco inclinado.

-Espera y verás- busco el interruptor y apago la luz de la sala. Al instante quedamos completamente a oscuras, sin embargo suaves destellos decoran todo el lugar por el reflejo de mi linterna en los cristales. El efecto hace que parezca una bola de espejos inmóvil y algo rota, pero la esencia se mantiene.

Prefiero dejar que el momento me guíe como cada vez que estoy con ella, doy pasos más cerca y estiro mi mano. Sakura la mira en silencio, aún parece demasiado confundida.

Hush
When no one is around, my dear
You'll find me on my tallest tiptoes
Spinning in my highest heels, love
Shining just for you

-¿Bailarías conmigo?

Las luces brillaban sobre su piel y causan que sus ojos verdes parezcan aún más profundos, como un océano al que saltaría sin dudar. Me quedo observándola, idiotizado.

-Sí, si quiero...

Hush
I know they said the end is near

La ayudo a bajarse de la mesa y nos movemos hasta el centro de la sala. Quizás esto sería diferente si estuviéramos en un lugar público, lo que tenemos ahora es sencillo y aún así no me gustaría estar en ningún otro lugar.

Tomo sus manos con sumo cariño y las llevo hasta mi cuello para que me rodeara del mismo modo que yo lo hago cuando recorro sus brazos sobre su abrigo hasta llegar a su cintura. Sakura... mi dulce cerezo se entrega por completo y se acomoda contra mí. Nuestros movimientos son lentos y verdaderos. Cuando una de sus delicadas manos toma mi piel descubierta de mi cuello, es como si esa zona estubiera ardiendo . Ya nada importa cuando conectamos de esta manera.

Estoy dispuesto a mostrarle cada versión de mi antes que rompamos en millones de pedazos.

I'm a mirrorball
I can change everything about me to fit in
You are not like the regulars
The masquerade revelers
Drunk as they watch my shattered edges glisten

En ningún momento rompo nuestro contacto visual, balancea su cadera al ritmo de la música, un toque tan inocente, pero que me deja rogando por más de su espectáculo. Escucho su risa armónica cuando le doy una vuelta y apego su firme espalda hacia mí y recorro los costados de su figura con mis manos. Ella no deja de bailar en ningún momento reluciente como las estrellas, toma mis palmas antes que llegue a sus muslos y se da la vuelta.

-¿Qué pretendes?- me susurra cerca de mi oído erizando mis sentidos por completo. Estoy perdido y no creo que sea solo por el calor corporal, tampoco por el poco de vino que tomé.

I'm still on that tightrope
I'm still trying everything to get you laughing at me

Su voz resuena en mis oídos como una perfecta coincidencia. La letra es todo lo que pasa por mi mente, quería cantársela, quería dedicársela pero yo nunca lo había hecho antes, así que prefiero hacerlo a mi manera.

I'm still a believer but I don't know why
I've never been a natural
All I do is try, try, try
I'm still on that trapeze
I'm still trying everything
To keep you looking at me.

Acaricio su mentón y luego su mejilla, me detengo en su cuello y lo contemplo como si fuera lo más delicado del mundo. Ella cierra los ojos por un momento y yo aguanto las ganas de besarla y hacerla mía ahí mismo, no puedo hacerlo por muchas razones, pero principalmente porque no creo que esté muy consciente de sus actos y nunca me aprovecharía de ella, por eso rechacé el beso hace un rato.

Aún así no puedo evitar sentirme hipnotizado por sus movimientos, me encuentro perdido en un nivel de vulnerabilidad que no creía conocer, girando en sus brazos y brillando solo para ella.

Esconde su rostro en mi cuello gracias a sus tacones más altos y sonrío sin dejar de balancearnos, sintiendo como su silueta se familiariza con la mía.

Sé que apenas me quedan dos semanas aquí y no he podido hacer mucho, pero mientras la vea feliz y pueda disfrutar su presencia estaré bien. No es el momento para amargarme, soy un fiel creyente que solo necesito intentarlo una y otra vez. La alejo un poco y la hago girar para que cayera en mi pecho nuevamente, pero soy torpe para estas cosas y no resulta tan bien como la primera vez, me tropiezo hacia atrás y ella se ríe de mí.

-Cuidado lobito, no queremos un accidente.

-No sé de qué hablas, solo lo hice para que no quites tus dulces ojos de mí- respondo juguetón.

-No necesitas hacer tonterías para eso.

Su comentario alerta mi pecho y se dispara aún más cuando se abraza otra vez a mí, apoyando su mejilla en mi pecho. De un segundo a otro deja de moverse, veo que respira lentamente, bajo la mirada para ver si está bien... y al parecer está medio dormida.

-Oh Sakura... solo tú puedes dormirte en momentos como este- como respuesta se queja aún con los ojos cerrados, no puedo dejar que se duerma por completo, podría caerse. Me apresuro a tomarla en brazos y llevarla a su habitación.

La dejo en su cama y la arropo como si se tratara de una niña que está cansada después de un día lleno de travesuras. No me voy a ir hasta que me sepa que esta sana y salva. Está tan borracha que nada me asegura que no puede ahogarse con su propio vomito.

Sí, sé muy bien que debo irme. La noche acabó desde el momento en que cayó en un profundo sueño. Sin embargo, me quedo aquí, arrodillado a su lado de la cama vigilando de sus sueños como un bobo.

Parece toda un ángel, un hermoso y travieso ángel, sonrío aún más por la idea a la vez que dejo reposar mi mejilla en la orilla de la cama.

-Te quiero... - susurro revelando mi secreto, solo porque sé que no me escucha. Despejo su cara de un pequeño mechón de su cabello-. Sakura... realmente te quiero- lo repito porque una vez no es suficiente-. Sé que no estás sola y me odiaría si te causo problemas otra vez. Sin embargo... si algún día quieres estar conmigo, quiero que sea con todo lo que implica, quiero tenerte por completo y entregarme de la misma manera hacia ti. Porque es lo que mereces, eso y mucho más.

Sonrio enternecido al ver que ni siquiera se inmuta mientras esta inserta en sus más profundos sueños, de a poco voy cerrando los ojos, hasta que caigo en mi propia ensoñación.

Pov_Pov

Mis ojos se abren lentamente y lo primero que veo es el blanco techo de mi oscura habitación. ¿Qué hora es? Al parecer aún no amanece... no recuerdo haber llegado hasta aquí, entonces... ¿Qué sucedió?

Giro mi rostro hacia un lado y entonces lo veo... Shaoran está dormido junto a mi, arrodillado en el piso y con la mejilla apoyada en la sábana. Sus ojos están cerrados y lo escucho respirar tranquilamente. Su cabello está sumamente desordenado y sus mejillas algo pálidas. Qué tonto es... podría enfermarse así. Enseguida todo una de mis gruesas frazadas puestas en los pies de mi cama y me preocupo de colocársela sobre los hombros para abrigarlo sin despertarlo. Ni siquiera se movió, seguramente está muy cansado.

Acomodo mi cuerpo hacia un lado y apoyo mi mejilla derecha en la almohada para contemplarlo un poco más. Hace más de dos años que no lo veía dormir. Quizás no estaba en mis cabales hace un momento, pero estoy segura que no imaginé sus manos por mi cuerpo en nuestro baile y sus dulces caricias a mi rostro. Fue... lindo.

"¿Acaso se quedó solo para cuidarme?" pienso sin dejar de mirarlo.

Sonrío ante tal tierno pensamiento. Un sentimiento de nostalgia invade mi pecho y sin poder controlarlo se me humedecen los ojos. Shaoran vino hasta aquí solo para asegurarse que no cometiera una tontería, típico de él.

Me inclino un poco hacía él y dejo un beso silencioso en su nuca, me quedo unos momentos ahí disfrutando de su fragancia para recordar este momento más adelante.

-Te lo agradezco mucho... - susurro contra su cabello y me alejo, escucho que se mueve un poco y voltea su rostro hacia el otro lado para seguir descansando.

Notas de la autora: ¡Hola queridxs! ¿Qué les pareció este capítulo? Como siempre tenía algo completamente distinto. Esta canción estaba dedicada al pasado, pero me pareció mejor que sea parte del presente por su significado. A mi se me oprimió el corazón al escribir. Sakura se está dando cuenta que lo suyo con Yue no tiene mucho futuro, pero no quiere volver con Shaoran y arriesgarse a otro adiós. ¡Y nuestro lobito es un amor! Estoy comenzando a sufrir por estos dos, pero es necesario... las cosas se deben dar a su debido tiempo. ¿no creen?

Gracias por sus hermosos comentarios, voto y lecturas. ¡Son lo mejor! Aquí van algunos significados:

Yakisoba: Fideos de harina con trigo, carne y verduras. Es una comida muy típica de Japón que incluso se come en festivales.

Orquídeas rosadas: representan la inocencia, la feminidad, la alegría y la felicidad. Esta flor también representa la sexualidad. ¿Sabían que antiguamente se ocupaba en las pociones de amor?

Espero que se hayan animado a escuchar la canción en la escena del baile 3.

Les quiere mucho.
Moonlightfic_13/Kobatoo-13