( N/A POR INTENTAR SEGUIR LA COHERENCIA DE RÍO 1 Y RÍO 2 ESTE CAPÍTULO DA UN SALTO EN EL TIEMPO DE DOS AÑOS)
Pasaron dos años desde que Nico y Violette se conocieron, habían vivido muchas cosas desde entonces, una semana después de conocerse ambos canarios Nico conoció a Blu y vivieron las aventuras que todos conocemos,cuando Nico fue raptado, una de las aves que había visto como Nigel secuestraba a Pedro y a Nico avisó a Violette y ella empezó a buscarle por todos los lugares posibles, antes de que fuese liberado por Blu del avión Violette empezaba a desesperarse, pensando que ya no le encontraría nunca. Sin embargo, Nico apareció al mediodía y explicó a su novia todo lo que había ocurrido, ella se alegró por verle, esa noche ambos celebraron una fiesta en el Epanema, donde Violette y Nico bailaron durante horas.
En cuanto a su viaje al amazonas, Violette pensó que les vendría bien separarse un tiempo, no es que ya no le amase, pero ambos estaban de acuerdo en que hacía mucho tiempo que no pasaban tiempo solos consigo mismos y Nico parecía muy emocionado por su proyecto de intentar buscar animales talentosos en la selva, sin embargo, Nico volvió en cuanto pudo, la vida salvaje no era para él, se había acostumbrado a la vida en la ciudad.
Una noche ambos estuvieron bailando hasta la madrugada cuando finalmente quedaron agotados, la luna llena iluminaba la ciudad junto a las estrellas; Nico Y Violette se marcharon al nido que compartían juntos, cuando decidieron irse a vivir juntos acordaron que no merecía la pena buscar un tercer hueco. El nido del macho era lo bastante grandpara ambos pájaros amarillos, por lo que la pareja tendría sitio de sobra en el hueco, Nico solo tuvo que agrandar el tamaño del nido de paja para que su novia pudiese dormir con él todas las noches.
Esa noche ambos canarios salieron del club y regresaron a su hogar, Violette se tumbó en el nido y empujó a Nico sobre ella, empezó a besarle el cuello y empezó a descender por su cuerpo, cambiando los besos por lametones mientras llegaba a su caderas.
-¿estás seguro de esto?- dijo Violette.-No tienes que hacerlo si aún no estás preparado, puedo esperar unos años más.-
-No, quiero hacerlo, pero es que...no sé, se me hace tan extraño, ya sabes lo que ha pasado en mi vida a lo largo de los años, además eres la primera chica con la que tengo una relación amorosa estoy un poco asustado con esto.-
-Nico, escucha, estamos solos, nos queremos, y estaremos juntos pase lo que pase, no te abandonaré nunca, siempre me tendrás a tu lado.- dijo Violette agarrando el rostro de su pareja con sus alas.
-Y tu a mí.-
Nico dio un beso en el pico a la hembra mientras recorría su espalada con sus alas, los ojos morados de la hembra, por los que sus padres la habían puesto ese nombre brillaban con la luz de la luna. Nico empezó a lamer su cuello y descendió hasta sus caderas, haciendo caso a su instinto, empezó a lamer la intimidad de la hembra haciendo que esta se tensase un poco antes de mover las caderas para acompañar al macho, ella gimió un poco notando un espasmo donde la columna y la cadera se juntaban; empezó a respirar de forma rápida y pronto su respiración se convirtió en gemidos, sintiendo la lengua de Nico recorrer su interior caliente y mojado hasta que sintió que se liberaba. Nico alzó su cabeza y pidió a Violette que se colocara a su altura, ella le puso encima de su cuerpo y se miraron a los ojos.
-¿estás lista?- ella asintió.
Nico empezó a descender y a introducirse en el interior de la hembra, cuando ella se tensó se agarró más al cuerpo de Nico, éste entendió el gesto y dejó unos segundos a la hembra para que se preparase antes de introducirse completamente en ella rompiendo su himen. Esperaron un par de minutos sin moverse antes de que ella le diese una señal para que se moviese y ambos empezaron a mover sus caderas uno contra el otro, sus lenguas se juntaron como dos serpientes luchando una contra otra por el dominio, Nico empezó a embestir más rápido a la hembra, ambos gemían entre cada separación de sus picos con los que se besaban apasionadamente haciendo que sus lenguas luchasen por el dominio, al cabo de unos minutos más ambos alcanzaron el orgasmo, cayendo agotados en el nido.
-¿qué tal ha estado?- preguntó Nico.
-Increíble...nunca habría pensado que lo haríamos tan bien... teniendo en cuenta... nuestra inexperiencia.- contestó Violette entrecortadamente mientras intentaba recuperar el aire. Su rostro estaba enrojecido y Nico se rió al descubrirlo, para después depositarla un beso en la mejilla.
-Buenas noches Nico.- dijo ella acomodándose para dormir junto a su pareja.
