La Saga "Harry Potter", pertenece a J.K. Rowling

La Saga "Las Crónicas del Campamento Mestizo", pertenece Rick Riordan.

Tres Semidiosas Impares.

10: Todas las sorpresas, son inesperadas.

A lo largo de 1985, Dumbledore no dejó de usar su influencia y sus contactos, para realizar otros contactos, cada vez más lejanos.

Con tal de poder encontrar magos ya fuera lumínicos o tenebrosos, del extranjero, ya fueran europeos o africanos o inclusive asiáticos. Necesitaba adquirir todo el conocimiento posible, necesitaba magos que conocieran ramas de la magia que él desconocía, para intentar liberar a Harriet Potter Evans, de su prisión arbórea.

Pero estaba resultando ser un trabajo sin frutos. Ninguno de los magos, brujos, hechiceros, o nigromantes, que había contactado, sabían que decirle para romper la maldición del árbol de Harriet.

Dumbledore ya no podía dormir, sin ser asaltado por pesadillas de todo tipo.

Pesadillas horrorosas, donde Inglaterra era reducida a cenizas por el fuego, y a Voldemort coronado y gobernando implacablemente en una Inglaterra donde solo quedaban los Magos Sangre Pura.

Un futuro donde él, carecería de todo poder político o ideológico, pues estaría muerto.

Fue con Madame Pomfrey, para ver si ella podía darle algo. Pero decidió mentir, diciendo que no podía dormir, y la inocente Medimaga, le entregó una poción.

Fue aun peor.

Escapar de la pesadilla, consumió bastante magia del anciano aquella noche, mientras que el sudor empapaba su almohada, su pijama y cobija.

Aun así, fue bastante bueno el que despertara, pues había una lechuza junto a su cama, se acercó, mientras buscaba a tiendas algunos Knuts de bronce, para pagar al ave, por traerle esa carta, pagó y suspiró, encendió unas cuantas velas, solo con un gesto de la mano.

15 de abril 1985

Estimado Prof. Dumbledore.

Necesito de su ayuda.

Se trata de mi hija menor (Veronica), quien ha desaparecido en medio de la noche.

ATTE.: Arthur Weasley.

Dumbledore gimió.

Primero Harriet es transformada en un árbol y no encuentra como liberarla, y ahora, Veronica Weasley ha desaparecido.

Necesitaba liberar a La-Niña-Que-Vivió, de su prisión. Y también, necesitaba encontrar a la hija de Arthur Weasley, para que ambas se amistaran.

Encontrar a Veronica, no debería de ser muy difícil. —Pensó para sí mismo, mientras recordaba el Obscurus, y recordaba como la niña fue despojada de su magia. Su plan original, había girado en torno a que la niña llegara a Hogwarts, maravillada ante el Mundo Mágico, y poder guiarla, para que completara la Profecía, derrotando a Tom, quería que Veronica se hiciera amiga de Harriet, no solo porque los Weasley fueran sus grandes alumnos y ahora seguidores dentro de La Orden del Fénix, sino porque, para él, ellos representaban la bondad del Mundo Mágico. Aquella bondad e inocencia del Mundo Mágico, por la que Harriet tendría que luchar y morir, para que así Voldemort pudiera ser derrotado totalmente.

Pero... ahora, ese futuro era imposible.

No tenía a Veronica, quien iría a tener la misma edad de Harriet y era probable que la hija de James y Lily, deseara tener una amiga de su edad, quien pudiera enseñarle cómo funcionaba el Mundo Mágico.

Pero tampoco tenemos a Harriet —dijo su siniestra consciencia, desde el punto más profundo de su cabeza. No solo no tenía a la mocosa Potter, ella había dejado de ser un Horrocrux, ella se había convertido en un Obscurus.

Obscurus sobreviviente = Perdida de Magia.

De haber sobrevivido, la niña se hubiera convertido en una inútil Squib.

Entonces, recordó aquello que ocurrió en Gringotts, con el patrimonio económico Potter, que se fundió al completo, ahora no solo no tenía al chico, ni tampoco tenía la riqueza Potter, para sustentar a la Orden del Fénix.

Esto no hacía más que empeorar.

Tenía que seguir intentándolo. Quizás...

Sí. Quizás podría argumentar que Stella Black, al ser una Mortífaga y estar encarcelada en Azkaban, carecía de derecho para administrar la fortuna Black.

¡No! Debía de retirar ese argumento.

Un argumento así, podría causar que el dinero llegara a Narcisa Malfoy. Pues Bellatrix era también una malhechora, también estaba en Azkaban; y Andrómeda se casó con un Muggle, así que no era digna del dinero Black.

Toda la fortuna Black, podría acabar muy lejos de su mano.

Una carta llegó a su oficina, sacándolo de sus pensamientos.

15 de abril 1985

Estimado Señor Dumbledore.

Si bien, ha quedado demostrado, para mi equipo y para mí, que hay magia latente en el Nogal, el cual usted nos ha pedido investigar, también nos queda en claro, que no existe ningún tipo de consciencia, ni que ha sido formado, a partir de un cuerpo humano, como usted nos ha asegurado, que ocurrió.

Incluso si fuera el caso de una pérdida de control mágica, aun tendría que existir algún rastro de magia.

ATTE.: Faris Coldfort.

El pobre anciano, se quedó sin saber qué pensar.

Comenzó a temblar, se giró y fue hacía su biblioteca. Necesitaba calmarse, y pensar con cabeza fría. Necesitaba buscar un hechizo, que le sirviera en esta situación, y su estantería personal, tanto la de su habitación, como la de la oficina, contaban con ciertos tomos muy raros.

Le costó hasta que fueron las tres de la madrugada, en dar con un hechizo que le podría ser útil, releyó el titulo varias veces, hasta que se aseguró de haberse aprendido el hechizo y el movimiento de varita necesario. Solo entonces, retiró la sala de anti-Aparición, para Desaparecerse desde su oficina, de todas formas, le costó un poco llegar a Privet Drive.

El Imponente Árbol de Nogal seguía allí. Suspiró y sacó la legendaria Varita de Sauco, de su túnica, mientras comenzaba a agitar lentamente su varita y recitaba el hechizo. Rápidamente, cambió el movimiento de varita, pronunciando otro hechizo, y repitió el proceso, con otro hechizo, y un tercero... y otro más. ― (...) ¡Anima Revelio! ―concluyó, luego de haber tenido que encadenar, una extensa serie de hechizos, no solo en latín, sino también en alemán, hebreo y persa (también llamado farsi), más de seis hechizos, cada uno teniendo una reacción sobre la Varita de Sauco. Por un instante, Dumbledore tuvo el presentimiento de que: En caso de que aquella hubiera sido su varita original, podría haber sido destruida por todos los hechizos acumulados, y luego liberados de golpe, sobre el árbol de Nogal. Vio el árbol ser envuelto por un aura gris.

Aura gris que pasó a violeta.

Dumbledore encadenó otro hechizo, a los que ya estaban actuando sobre el árbol.

Violeta que pasó a azul.

Azul que pasó a celeste.

Susurró un quinto hechizo, mientras agitaba la varita, formando una letra Z, en el aire.

Celeste que pasó a violeta.

Violeta que pasó a rojo.

Un sexto hechizo, dicho con dificultad, se mordió los labios, se esforzó, por mantener todos los hechizos, mientras la magia misma, buscaba alguna señal de vida, dentro del árbol, y agitaba la varita, en una especie de N, y luego una S.

Rojo que pasó a rosa.

Rosa que pasó a blanco.

Giró la varita, y nuevamente encadenó otro hechizo, ahora sobre su cuerpo, logrando calmar el dolor que amenazaba con llegar a él.

Blanco que volvió a gris.

Gris que se volvió negro.

Gritó el último hechizo, mientras llamaba a Fawkes, quien le infligió una herida en su dedo izquierdo y la sangre voló hacía el árbol.

La luz negra se mantuvo sobre el árbol, se comenzó a expandir.

Dumbledore susurró el último hechizo lanzado, como un Mantra.

La luz negra volvió a la varita de Sauco, y Dumbledore salió volando.

Fawkes llegó hasta su Familiar y cantó, para curar al anciano, quien se levantó blanco como el papel, incrédulo, por el resultado de su hechizo, debido al conocimiento transmitido por los hechizos, un conocimiento que llegó a su mente (aunque él no hubiera esperado, salir volando).

No existían: ni alma, ni consciencia, ni rastro de...

De absolutamente nada.

Como si solo fuera un árbol inerte, y no una niña transformada en un árbol...

Algo hizo clic en la mente del anciano, quien comenzó a derramar lágrimas.

¿Y si fuera el cadáver de una niña, lo que fue transformado en un árbol?

Después de todo: Alguien le arrojó un Avada Kedavra, ¡y él estuvo presente, cuando lo hicieron!

Pero, si ese... si aquel fuera el caso, ¿eso que podía significar, en cuanto a la profecía, o a los Horrocruxes?

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Al mismo tiempo, en lo más profundo del llamado Bosque de la Muerte, en el Campamento Olympus, se encontraba una agotada Harriet Evans, despertaba en la cabaña en honor de su padre. Suspiró, mientras trataba de organizar sus ideas, se sentó, se pasó una mano por los ojos.

Desde que llego al Campamento (o quizás gracias a los excelentes cuidados y medicamentos, que le habían proporcionado los hijos de Apolo), ya no necesitaba lentes. Encendió una vela que había junto a su cama, abrió un cajón y sacó una hoja de papel.

Diario de Harriet.

Definitivamente, esta chica Weasley y yo, comenzaremos una nueva disputa entre nuestros padres (y no recuerdo que Zeus y Atenea, se llevaran mal, en ninguno de los registros históricos, que tenemos).

Al parecer, esta chica está bastante celosa de mí, y creo que quiere llegar a ser tan buena como yo lo soy. Aunque puedo decir sin problemas, que estamos igualadas al realizar los ejercicios de obstáculos, yo estoy mejorando en mi comprensión del latín y puedo leer algunas páginas de (por ejemplo) Gesta Romanorum (Hechos de los Romanos): una extensa obra de mitos, fabulas y cuentos escrito en latín originalmente, teniendo entre todos estos, los diversos mitos sobre los Olímpicos y era lo que más me interesaba leer.

Veronica y yo, estamos igualadas en la Esgrima, pero a ella se le da mejor tener una espada de mano y media (también llamadas, espada bastarda), mientras que, a mí, se me da mejor tener espadas gemelas, y que se agarran con una única mano (o algo así, pues mis espadas no son idénticas físicamente, sino que una es de estilo griego y la otra romana), lo mío es la esgrima con dos manos y la agilidad, al moverme por el campo de batalla.

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Una noche, soñé que estaba ante un hombre de unos treinta años, de cabello rubio largo y de ojos azul oscuro, tenía una barba candado, estaba vestido con una túnica violeta, le indicaba, como recurrir a sus habilidades.

Según el hombre (inconscientemente supe que se trataba de padre, Júpiter), yo poseía control sobre la nieve, podía crearla si lo deseaba, y también poseía Crioquinesis. Supongo, que todo es cosa de entrenar mis habilidades latentes, y aún por descubrir.

Estábamos en uno de los campos de entrenamiento del Campamento Olympus. Vi a mi padre, realizar un movimiento de batalla. Pero al imitarlo, hielo surgió de mi mano derecha, al realizar otro movimiento, surgió nieve.

Podía generar hielo y nieve, y controlarlos a voluntad.

Entonces, una mujer apareció, siendo aún más alta que Júpiter, quien retrocedió algunos pasos, viéndose sorprendido, yo hice lo mismo, pero ella alcanzaba a bloquear la luz del sol, impidiéndonos verla bien, solo podíamos vislumbrar su túnica celeste y su piel caucásica. La mujer acarició mi cabeza, despeinándome juguetonamente. Creí escuchar un: «Nunca te rindas», por parte de la mujer, pero la voz fue como un susurro. La mujer extendió su mano y una esfera de luz (o quizás una estrella, o incluso un sol) en miniatura, brilló en su mano, hasta que la cerró, y la luz se fue extinguiendo lentamente.

Los escuché hablarme, hablé con ambos.

Los sentía cercanos.

Junto a mí.

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Entonces, me he despertado, porque golpearon a mi puerta, al parecer, todo el Campamento Olympus sintió una presencia en mi cabaña, y abrieron de forma violenta mi puerta. Aun recuperándome por la confusión del sueño y algo asustada, arrojé una ráfaga de nieve, Leslie se hizo a un lado para esquivarla, junto a Fama; no así Kiria, Veronica, Gabriela y Coralia, las cuatro terminaron bajo una montaña de nieve, haciendo reír a los otros campistas.

¡Vaya, es curioso ver a una hija del rey del cielo, con Crioquinesis y no con Electroquinesis! ―dijo Fama sorprendida.

Lo lamento ―dije apenada.

Eso sí que fue inesperado ―dijo Gabriela, poniéndose de pie, mientras que Veronica era la única que me miraba enfadada.

Todos se arrodillaron ante mí, repentinamente, yo levanté la mirada, encontrándome con el holograma de tres soles. ― ¿Qué significa?

Al parecer, Harriet querida, no solo eres hija de Júpiter, también lo eres de la Titánide Eos: Diosa del Amanecer, Titánide del rocío, madre de los vientos y de las estrellas ―dijo Kiria.

¡Mañana puedes entrenar con nosotros, tu Fotoquinesis! ―dijo... ¿Santiago o Nathan?, todavía estaba MUY dormida, y un tantico confundida, solo sabía que ambos eran hijos de Apolo, por eso me decían que entrenara con ellos; y eran tan parecidos, que todos creían que eran hijos de la misma madre. Al parecer, mi madre no solo era una bruja (Lily), también era una Titánide, pero aun no entendía cómo era posible.

Creo que sufriré un dolor de cabeza (y de los grandes)

Les conté a todos, mi sueño, y todos se sorprendieron. Y sin importar que fuera de noche, todos salimos de mi cabaña y me estuvieron aconsejando entre todos, sobre como convocar mis habilidades olímpicas.

En dos horas, pude dominar la creación y el control de la nieve y el hielo.

Y en una hora, podía hacer mucho más, que solo generar luz que surgiera de la palma de mi mano, (gracias a los consejos de Santiago –estoy cien por ciento segura, de que era Santiago–, pude generar esferas de luz y mandarlas a volar, pero era bastante complicado, el reunir la luz en mis manos, para luego mandarla a volar, no parecía ser mi fuerte, como si lo eran el hielo y –aún más– la nieve).

Siguiendo la cacofonía de consejos de Nathan y Leslie, pude aprender lo más básico del tiro con arco, y la capitana de la cabaña de Apolo, (quien resultó ser la mismísima Leslie), me entregó uno de los mejores arcos que tenían, al parecer no quería hacer enfadar a una Titánide o al rey del Olimpo.

Si bien esta curiosa hija de Atenea (me refiero a Veronica), sigue tratando de encontrar donde ganarme, no parece ser como sus hermanos: no piensa primero y apuñala después, sino al revés. Y por esto mismo, solía retarme.

Al comienzo, me hacía enfadar, pero luego, lo tomamos como una sana competencia, y una forma de mejorar, gracias a la otra.