Kikyo apenas pudo dormir aquella noche, se intentaba convencer a si misma que la encaminaba por la dirección correcta ¿Acaso no era ese el deber de una madre?

Sin embargo no era aquella cuestión la que atormentaba su sueño, sino el interrogante sobre hasta donde estaría dispuesta a llegar para que no volviera a repetirse la misma historia.

A pesar de las lamentaciones en ningún momento retrocedió en sus pasos y cayó dormida con las llaves fuertemente agarradas entre sus dedos , era la primera vez que cerraba con llave el cuarto de Rin y esperaba que fuese la última pero sobre todo, que esta le perdonara.

Cuando a la mañana siguiente se levantó y fue hasta la habitación de su hija esperaba que aún estuviera dormida y que no se hubiese dado cuenta que la había encerrado, no sabía como explicarlo pero tenía el presentimiento que tras la discusión de la noche anterior Rin se escapara a buscar consuelo y no quería ni imaginar a quien acudiría.

No fue mayor su sorpresa al no encontrarla por ninguna parte, al principio le resultó imposible que hubiese salido de aquella habitación o que tuviera llaves cuando ella no ls había perdido de vista en ningún momento.

Ninguna de las posibilidades que pensaba le resultaba creíbles hasta que dejó su mente en blanco por un segundo y examinó sus alrededores,y solo así se dio cuenta que solo había un lugar por donde se pudo escapar, por la ventana.

Por más que le costara asimilarlo solo había aquella explicación que iba ganando fuerza mientras más se acercaba pudiendo ver las huellas de los zapatos de Rin en el borde, no podía creer que realmente hubiese saltado desde allí no era posible ¿Tan desesperada estaba? Y si realmente se había escapado ¿Dónde se había ido? Un escalofrío recorrió su espalda tan solo de pensar el peor de sus temores hecho realidad y salió corriendo en busca de la única persona que le podría ayudar.

En momentos como este Kikyo agradecía vivir en una aldea pequeña porque pudo encontrar con facilidad a su cómplice.

No importaba que día fuese en su búsqueda su hombre siempre iba al mismo lugar todas las mañanas, a desayunar a la taberna.

— ¡Cazador! Tenemos que hablar es urgente —

— Buenos días Kikyo , ¿A que viene esa cara? Ni que hubieras visto un fantasma —

El Cazador cuando quería podía ser el más cordial y caballeroso de los hombres, pero con Kikyo había mostrado ya todas sus caras y no veía ningún motivo para ser encantador.

— Si he acudido a ti es precisamente por lo que no he visto, mi hija no estaba en su habitación esta mañana ni en ningún lugar no iría a ningún sitio sin decirmelo antes , puede haberle ocurrido algo ¡Tienes que ayudarme! — Deció omitir el hecho de que sabia que no estaba en ningún parte porque la había encerrado en su cuarto, no necesitaba lecciones morales de ese hombre.

— Mi señora los niños crecen y tienen sus etapas rebeldes ya veras que esta bien en cuanto la veas en unas horas — Comentaba alejando de él su plata, por lo que veía el desayuno había acabado.

— ¿Qué quieres decir? ¿Sabes donde esta? —

— No exactamente solo he escuchado rumores — Deja caer aquella información mientras se levantaba colocandose frente aquella desesperada mujer.

— Ahg ¿Qué clases de rumores? No juegues conmigo Cazador y dime todo lo que sepas ¡ya! —

— Tranquilizate , solo escuche que partió hace menos de dos horas con ese extranjero tan popular entre las mujeres, parece que tu hija es una cualquiera a pesar de todo —

—¡ No hables así de mi hija! Ese hombre no le ha hecho ningún bien desde que llegó, no se que quiere de ella pero la esta utilizando, se esta aprovechando de su inocencia y tú deberías hacer algo al respecto —

— Di lo que quieras pero si esto sigue así empezaré a replantearme el enlace de nuestros hijos, Kohaku se merece algo mucho mejor que una ramera, aunque no me extraña que siga los pasos de su madre —

Un sonido seco rosonó por toda la taberna enmudeciendo a todos los presentes dejando paso a un silencio se sepulcral entre las miradas de asombro e intriga de los más curiosos.

— Escuchame bien no tienes pero ningún derecho a dirigirte así a mi y !A mi hija! Y no te creas que me haces un favor al desposar a mi hija con Kohaku, el favor te lo estoy haciendo yo a ti ... Si la gente supiera la clase de animal que eres nadie querría formar parte de tu familia de ninguna de las maneras existentes — Señalaba al Cazador con la misma mano con la que segundos atras le había abofeatado — Así que yo misma buscare a mi hija, tu sigue con tu papel de protector—

Apenas pudo dar un paso cuando El Cazador la agarro de la muñeca de aquella mano desafiante para acercarla lo suficiente a él para asegurarse de que solo Kikyo escuchara lo que tenía que decir.

— No tienes ni idea de cuan bestia puedo llegar a ser, así que no creas que tienes más autoridad de la que te permito tarde o temprano volveras a mi y te costara muy caro mi ayuda — Tras aquella advertencia la soltó

Aquellas palabras tan pesadas junto a su intimidante mirada hizo que Kikyo tuviera un mal presentimiento y rezaba para que sus palabras nunca se cumplieran.


El nuevo día se alzaba cálido y luminoso, los rayos del sol se colaban traviesos por los huecos que las persianas dejaron libres llenando aquella habitación donde dormia una joven de cabellos oscuros.

Sin embargo no se podría decir que su descanso era plácido, entre quejidos y jadeos despertó de su sueño llamando al hombre protagonista de sus pesadillas.

— ¡ Sesshomaru ! —

Sin embargo no obtuvo respuesta, más bien esta sola mirara donde mirara Lobo no estaba y eso le hizo desesperarse, recordaba cada detalle de aquel sueño y estaba tan eterrada que le necesitaba que le dijiera que nada de que lo que había visto era real, que los sueños, sueños son y que él siempre la cuidaría.

Esta necesidad le hizo levantarse de la cama precipitadamente pero apenas puso un pie en el suelo se dio de bruces contra este, ya que una de sus piernas se había enredado entre las sabanas.

Las prisas no eran buenas consejeras y aquello se lo demostraba una vez más, sin embargo aquella tonteria y sus sentimientos revueltos hizo que rompiera a llorar por lo débil que se sentía y aquella dependencia que en tan poco tiempo había desarrollado por ese hombre.

Lobo apenas tardó unos minutos en volver a la habitación cuando se encontró aquella escena sin entender que había pasado.

— ¿Rin que ocurre? ¿No te encuentras bien? — preguntaba agachandose a su altura y casi de inmediato unos delicados brazos rodearon su espalda abrazandole con ansias.

— No ... Bueno si ... No lo se he tenido un mal sueño , era de noche y estabas junto a esa ventana pero no eras tu del todo y yo intente acercarme y cuando estuve cerca todo se volvió oscuro y tenía tanto miedo ... Parecía tan real — le temblaba la voz mientras se ocultaba en el pecho del mayor buscando el consuelo que tanto anhelaba.

A Sesshomaru se le heló la sangre al escuchar aquello y aunque la quería prefería que esos recuerdos quedaran como un sueño que para su suerte estaba incompleto.

Se juro a sí mismo guardar aquel secreto porque antes de que algo similar volviera a pasar él tendría la manera de controlarlo.

— Tranquila ya pasó ahora calmate no se volvera a repetir — Acariciaba sus cabellos con una mano intentando trasnmitirle la calma que tanto necesitaba junto con sus palabras, mientras con la otra se limitaba a abrazarla.

— ¿Cómo estas tan seguro? —

— Mi madre me decía que si le cuentas a alguien una pesadilla no volvera a repetirse, así que puedes estar tranquila tus páginas no volveran a ser manchadas por algo tan horrible —

Ahora era Caperucita la sorprendida, le estaba hablando de su madre aunque solo fuese mediente aquel consejo para ella significó mucho, en aquel detalle veía que Lobo estaba dispuesto a hacerle saber cosas sobre si mismo a abrirse a ella y confiar no solo su presente sino también su pasado y, con un poco de suerte, también podría aspirar a confiarle su futuro.

Con ese consejo veía que aquella promesa de confianza mutua era tan fuerte como los brazos que la rodeaban y de momento para ella aquello era suficiente.

Aquel momento tan mágico hizo que Caperucita olvidara que Lobo hasta hace unos minutos no se encontraba en la habitación y eso fue una explicación que a Sesshomaru le alegraba ahorrarse, en su ausencia había vuelto a la biblioteca pero esta vez quería ver a la recepcionista que no era nada más ni nada menos que una oráculo cuyo poder residía en su cabeza, Lobo sabía que los oráculos reciben visiones tanto del pasado como del futuro de las personas que establezcan contacto con ellos y por eso estaba él allí.

— ¿Sabías que no encontré lo que buscaba? —

— oh señor Sesshomaru cuanto lo lamento pero ese no es él único de tus problemas —

— ¿A que te refieres? Dime todo lo que sepas —

— Esa muchacha nubla tus sentidos , si sigues pasando más tiempo con los que dicen ser de su especie tus oidos se endureceran , tu olfato se atrofiara y tus garras se perderan ¿Cuándo fue la última vez que mantuviste tanto tiempo esta forma? No lo sabes ¿Verdad? Eso es porque nunca aparentaste ser un hume* tanto tiempo —

Predecía levantando sus manos a la altura de Lobo para poder ver su futuro ya que en estas se encontraban sus ojos, a diferencia de cuando fue con Caperucita, el oráculo sabía que él vendría solo por lo que no tendría que aparentar que veía por los ojos de su rostro que por lo general siempre estan cerrados.

El oráculo a primera vista podía parecer una mujer normal pero se trataba de una criatura que había renunciado a la vista para ver más alla de lo que cualquier otro ser pudiese aspirar, y para esta labor necesitan otros ojos que tengan tal alcance brotando así los de sus manos.

— Nada de eso me interesa , no estaré más de lo necesario pero no he venido a que me cuentes historias de brujas, quiero que me digas como solucionar mi problema —

— Esa respuesta la hallaras cuando descubras la verdad , solo recuerda que por esa puerta solo pueden pasar seres como tu y como yo — Finalizaba señalando con de sus manos la puerta donde se encontraban los libros que Caperucita y Lobo habían estado viendo el día anterior.


Notas de autora

*por humes me refiero a especie de los humanos que los he llamado así en referencia total a final fantasy xD