El día había llegado, Esme estaba lista para darle la sorpresa a su marido, había preparado con ayuda de los chicos una zona del bosque que rodeaba la casa y estaba todo listo para una velada increíble.
Habían montado un pequeño kiosco y estaba todo iluminado con pequeñas esferas de luces, habían flores por todas partes e instalaron una fuente, solo quedaba lo más importante, que Carlisle llegara del trabajo.
Para el no era ninguna sorpresa que ese día el y su esposa tendrían una velada especial, Esme le había hecho llegar una "invitación" a su despacho un día antes junto con unos boletos para la ópera.
Todo el día había estado nervioso, no sabía si a su esposa le agradaría el regalo que había comprado para ella, se sentía casi como el día que ella despertó a su nueva vida, ansioso.
Con Esme siempre era de ese modo en sus aniversarios, no importaba lo mucho que ella le agradeciera y lo fascinada que se encontrara, cada año buscaba impresionarla y este año aún más al cumplirse su primer siglo juntos.
El invitarlo a la ópera y a tener una velada a su lado había sido el mejor regalo que le podía dar, tenía mucho tiempo que no se tomaban una noche solo para ellos e ir a ver esa obra que tanto le gustaba era una manera preciosa de festejar.
Se iba a preparar ahí mismo en el hospital, para solo pasar por ella a la mansión, le emocionaba muchísimo la idea de tener una "cita" con su bella mujer.
Alice había pasado a dejarle un elegante traje de diseñador y le había recomendado que se alejara de la casa hasta una hora antes de la función. Carlisle ni siquiera refutó, sus hijos habían estado extraños en los últimos días o eso era lo que a él le parecía, no bastaba con todo lo que habían hecho en ausencia de las chicas, ahora que estaban todos juntos, actuaban como si nada hubiera ocurrido y como si escondieran algo, pero no removía el tema porque Esme le quitaba hierro al asunto y lo hacía sentir como un paranoico.
Observó el reloj con impaciencia y atendió a su última paciente antes de cambiarse de ropa en unos cuantos segundos y salir casi volando del hospital.
Le parecía que el Mercedes iba demasiado lento y que el camino a casa se estaba haciendo demasiado largo…quizás si estaba algo paranoico por los nervios del aniversario.
Cuando por fin estacionó frente a la casa, encontró a Emmett y Jasper vestidos como guaruras en la entrada de la casa, vestían un traje negro idéntico y usaban unos cuadrados lentes negros, quiso entrar pero no se lo permitieron.
-Emmett…no empecemos por favor.-
-Tengo órdenes estrictas de no dejarlo pasar señor- contestó el musculoso.
-¿Señor? ¿No podías simplemente decirle que no y ya?- pregunto Jasper quitándose los lentes y viendo a Emmett como si fuera tarado.
-¡Jazz! ¿Por qué nunca me dejan jugar en paz?- berrincheo Emm- ¡Papá dile a Jasper que no me moleste!-
-Lo haría si me dejaran pasar, solo quiero recordarles que está es mi casa y que esta vez no les perdonare sus falt…-
Carlisle no pudo continuar la frase cuando Alice abrió las puertas desde dentro y dejó salir a una hermosa Esme vestida con un vestido verde* y el cabello en ondas a lo Rita Hayworth* olvidó lo que sea que estuviera diciendo y solo veía con asombro a su hermosa esposa.
-¿Nos vamos ya?- preguntó ella sonriente e igual de maravillada por la apariencia de su marido.
-Claro que si mi señora- Esme soltó unas risitas y Jasper murmuraba algo como "esa es mi frase" mientras sus padres se dirigían hacia el auto tomados de la mano- No hay palabra para describir lo perfecta que te ves esta noche cielo.-
-Puedo decir lo mismo de usted doctor, estoy segura de que al salir del hospital vestido de esa forma detuvo muchos corazones en el camino.-
Ambos rieron, Carlisle caballerosamente abrió la puerta para Esme y corrió hacia el asiento del conductor en cuanto ella estuvo dentro del auto.
Felices y nerviosos al mismo tiempo por prácticamente la misma razón, llegaron a su destino y entraron a ver "Orfeo y Eurídice". Le encantaba verla junto a ella ya que sentía que aunque en el mito original* las cosas terminaban de manera distinta, la historia de la ópera tenía un final muy feliz e incluso podría decirse que los identificaba un poco al el haberla "sacado" o "salvado" de la muerte en un acto egoísta y pese a que en un principio el pensaba que la iba a perder por completo cuando supiera que la había condenado por la eternidad, el amor había superado incluso los obstáculos más difíciles.
Cuando terminó, los nervios de ambos se habían disipado por completo, pero hicieron una reaparición cuando iban de regreso a casa.
-Gracias por esta noche amor mío- dijo Carlisle mirando a Esme mientras conducía velozmente- no hay nada como una noche a tu lado para hacerme el hombre más feliz de este planeta.- tomo una de sus manos entre las suyas mientras que con la otra controlaba el volante- te juro que si pudieramos comer te llevaría a cenar a algún lugar que le hiciera honor a tu perfección.-
-Dices lo mismo cada año cariño- ella rodó los ojos divertida- pero creo que si hubiera un restaurante para "personas" como nosotros no habría mucha variedad de platillos.-
-En la carta nos ofrecerían O+, A-, recién donada o almacenada, de mamífero o carnívoro.- le siguió el juego- ¡Claro que habría variedad!-
Llegaron a la casa y Esme fue quien abrió la puerta para Carlisle está vez.
-Mi Lord ¿Me haría el honor de acompañarme a nuestro jardín?- le ofreció la mano y Carlisle la tomó contento.
-Usted es mi guía madame, lleveme a dónde desee.- antes de llegar al jardín Carlisle se detuvo- solo permítame unos segundos, iré a traer una cosa.-
De la nada Alice apareció frente a ellos con una caja de regalo adornada con un extraño moño de encaje.
-Aquí tienes papá- le dio el enorme regalo a Carlisle y así con la misma rapidez que apareció se desvaneció como fantasma.
-Vamos, quiero que veas lo que hice para nosotros.- ahora más impaciente y nerviosa que antes Esme jalo a Carlisle al jardín.
Cuando estuvieron ahí un Emmett vestido como mayordomo los recibió, mientras que a lado de la fuente se encontraban, Edward en el piano, Reneesme con un cello, Alice cargando un arpa y finalmente Jasper con una guitarra acústica.
-Emmett qué…-
-Buenas noches dama y caballero- hizo una pequeña reverencia- está noche seré su mayordomo, estoy a sus servicios-
Emmett tomó el regalo de las manos de Carlisle y corrió a colocarlo en una pequeña mesa que se encontraba dentro del kiosco, volvió con ellos y los dirigió al centro de este mismo.
-En un minuto vendrá su mesero a tomar su orden.-
Carlisle y Esme se miraban confundidos entre sí.
-¿Tu planteaste esto?- se preguntaron a la vez mientras recordaban la charla que habían tenido minutos antes en el auto- ¡No!- nuevamente contestaron al mismo tiempo, comenzaron a carcajearse juntos.
-Buenas noches a todos los presentes- Bella salió de entre los árboles con un sencillo vestido negro y un micrófono en sus manos- se preguntarán ¿Qué rayos están haciendo chicos? Bueno, la verdad es que sabemos lo mucho que les gustaría poder tener una cita normal con cena en un restaurante elegante y también sabemos que eso no es muy posible bajo nuestras condiciones. Por eso es que decidimos crear está pequeña experiencia para ustedes. ¿Qué es una idea muy loca? Quizás, ¿Qué lo volveremos a hacer? Probablemente no, pero esperamos que les guste y que se diviertan un poco con ello.-
Bella le cedió el micrófono a una Rosalie vestida sorprendentemente sencilla.
La pequeña banda conformada por sus hijos comenzó a tocar y pronto You've got the love de Florence and the machine comenzó a ser interpretada por sus hijos.
-Aquí tienen su carta- Jacob vestido como un mesero les entrego una carta que los hizo reír muchísimo- estaré cerca para cuando estén listos para ordenar.-
Estaban muy felices, no podían creer que sus chicos hubieran hecho eso por ellos, la idea los conmovió y al mismo tiempo les parecía muy divertida. En su carta lo único que se podía leer era "SANGRE (DE ANIMAL)", cosa que los hizo reír mucho más.
Aguantandose la risa Jacob se acercó a ellos fingiendo ser muy serio.
-¿Están listos para ordenar? Si me permiten me encantaría recomendarles el platillo estrella del chef Emmett.- la risa de Emmett se escuchó desde la casa- Sangre de oso pardo irritado.-
-Me parece perfecto querido Jacob- dijo Esme entre risas.
-De acuerdo, ya vuelvo con su orden.-
Con una cara indescifrable Jacob regresó con dos copas de plata en una charola.
-Disfruten-
-Chicos no puedo creer que en serio estén haciendo esto ¿Realmente tenemos que beber de estás copas?- habló Carlisle para todos.
Emmett se manifestó inmediatamente a su lado.
-Por supuesto señor Cullen, ¿Acaso le molesta la elección de su súper hiper mega dotado chef?-
Fue el turno de Bella de aparecer.
-En realidad eso de la sangre fue idea de Emmett, nosotros solo queríamos hacer está noche épica para ustedes.-
-Mami ¿Verdad que se beberán lo que les traje? No me comí a ese oso para que ustedes pudieran disfrutarlo- Emmett ya estaba haciendo pucheros y sus padres solo rodaron los ojos.
-Si no hay más remedio- dijo Carlisle resignado.
Él y Esme alzaron sus copas y brindaron, aún divertidos se bebieron el contenido de las copas.
-Voy a decirle a Jacob que traigan poc…
-¡No!- gritaron al unísono todos.
-Muchas gracias cariño pero con esto fue suficiente, puedes beberte lo que sobre- dijo Esme con dulzura.
-¡Gracias mami!- sonrió mostrando sus hoyuelos- ¡Feliz aniversario!-
Cuando Emmett desapareció dentro de la casa, Bella les pregunto si deseaban escuchar alguna canción en específico y Esme tomando la mano de Carlisle para bailar con él, le pidió "The First Time I ever saw your face" de Roberta Flack.
Al ser una canción que solo requería el piano y a la vocalista, Alice, Jasper, Reneesme y Bella, se fueron del lugar.
Con la voz de Rose de fondo, los dos esposos bailaron en el hermoso lugar.
Esme tarareaba la canción en los brazos de su amado y cuando terminó la canción, los chicos los habían dejado completamente solos, ni siquiera en la casa se escuchaba la presencia de nadie.
Estaban tan metidos en su burbuja que no se dieron cuenta del momento en el que incluso Edward y Rosalie se habían ido.
-¿Estás disfrutando la noche?- preguntó Esme aún abrazada de Carlisle.
-Claro que sí, no podría pedir nada más. Incluso con las tonterías de nuestros hijos.- separó a la pequeña mujer de su cuerpo y le pregunto ahora más serio- ¿Has sido feliz todos estos años?-
-Claro que sí, me has dado mucho más de lo que jamás soñé. Amor, felicidad, una hermosa y rarísima familia, no cambiaría nada de nuestra vida.
-¿Segura? ¿en todos estos años jamás te has sentido arrepentida de lo que…somos?-
Ella solo negó con la cabeza.
-Deberías dejar de pasar tiempo con Edward cariño, te estás volviendo dramático.- el sonrió- Aún tengo algo para ti.-
-¿Algo más? Primero déjame darte mi regalo, tú me has dado muchos está noche.-
Fue por la caja de regalo que Alice le había dado y se lo tendió a Esme.
-Abrelo, espero que te guste.-
Obedientemente Esme abrió la caja y fingió sorpresa al ver el cofre que había encontrado muchos días atrás.
-Me encanta, es bellísimo-
El cofre ahora visto más a detalle, tenía muchísimas incrustaciones de piedras preciosas, pero cuando Carlisle lo abrió Esme quedó ahora sí verdaderamente sorprendida, dentro estaba un juego de joyería en el que brillaban hermosamente unas esmeraldas.
-Son las…-
-Son las joyas que el príncipe Alberto Sajonia* diseño y mandó a armar como regalo para su esposa en el quinto aniversario de su boda. Pensé que te hacía falta una corona y está tiene una historia especial…además ya sabes- sonrió nervioso- tiene esmeraldas como tu…-
-Como mi nombre- Esme salto a sus brazos y le dio un tierno beso en los labios- Me encanta muchas gracias, la historia es maravillosa, las joyas son maravillosas y es increíble que hayas conseguido la corona.-
Más relajado Carlisle se encargó de ponerle a Esme las joyas que alguna vez fueron de la reina pero que ahora eran de SU reina.
-Ahora es mi turno, cierra los ojos.-
El hizo lo que le pidió y ella dejó un sobre en sus manos.
-Ya puedes abrirlos.-
Curioso, abrió el sobre y encontró el documento de propiedad de "Carl-Isle".
-¿Me compraste una Isla y la llamaste Carl- Isle?- dijo con los ojos demasiado abiertos por la sorpresa.
-¿No te gustó?-
-Oh por Dios cariño, me parece tan increíble. Lo ame, muchas gracias- soltó una risita- y no puedo creer que hayas hecho ese juego de palabras con mi nombre. Te amo.-
-Yo también lo amo mucho doctor.-
-Parece que este doctor tendrá que tomarse unas largas vacaciones próximamente.-
Sonrieron y compartieron un dulce beso.
-Feliz aniversario Carlisle, gracias por este siglo a tu lado. Siempre estaré agradecida con el destino por habernos juntado de nuevo. Te ame, te amo y te amare por toda nuestra eternidad.-
Y así, entre palabras dulces, besos y risas, ambos celebraron sus primeros 100 años de amor.
*El vestido de Esme está inspirado en el vestido que Marilyn Monroe uso en la premier de Call me Madame solo que yo lo imagino de color verde esmeralda.
*Rita Hayworth es una de las actrices estadounidenses más emblemáticas e icónicas de los años 40's y 50's.
*Me refiero al mito en el que una serpiente muerde a Eurídice y esta muere, entonces Orfeo va por ella al Inframundo y Hades le permite llevársela siempre y cuando no mire hacía atrás hasta que estuvieran completamente fuera de ahí y los rayos del sol los cubrieran por completo, resulta que al final el voltea pero ella aún tiene un pie en el Inframundo así que se desvanece para siempre. En la ópera todo esto ocurre pero a diferencia del mito (en el que los dioses no lo ayudan), Cupido se conmueve al ver qué Orfeo se va a matar para reencontrarse con Eurídice, decide revivirla y tienen su final feliz en el que triunfa el amor.
*La historia de la corona es totalmente real, busquenlo en Google ;) me parece de lo más bonita.
Y con esto termina esta historia, quiero agradecerles por haberme acompañado en este camino que fue muy diferente para mí y que sorprendentemente disfruté mucho más que el del drama.
Espero que haya podido lograr sacarles una sonrisa en estos días tan oscuros y que la hayan pasado tan bien como lo hice yo. Recuerden que aún faltan unos cuantos outtakes y bueno…las chicas que siempre dejaron su review ya recibieron un pequeño adelanto de uno de ellos así que estén pendientes porque muy pronto (tal vez hoy mismo) estará subido el primero.
Nuevamente muchísimas gracias por su apoyo para con mi historia y por su paciencia, no saben lo feliz que me hizo leer sus reviews, ver sus alertas y favoritos, todos y cada uno de ellos fueron muy valiosos para mí.
Y antes de irme les dejo el summary de una nueva historia que estoy escribiendo y que espero muy muy próximamente subir.
-La florería-
Edward Cullen es un romántico empedernido dueño de la única florería del pequeño Forks, entre rosas, claveles y tulipanes vive soñando con el día en que finalmente pueda conocer al amor de su vida. Su perspectiva cambia por completo al conocer a Isabella Swan; la desorganizada, sarcástica y encantadoramente graciosa maestra de su pequeña sobrina, quien pese a causarle pequeños infartos y tenerlo suspirando cada vez que está cerca, ha dejado muy claro que no cree en el amor incondicional y eterno.
Cuídense mucho, nos leemos muy muy pronto.
