Capítulo 9
—Cálmate, Sakura, no quiero lastimarte, por favor —pedía Itachi, mientras veía desmayada a Shizune.
En tanto la pelirrosa se le veía alterada y nerviosa como si fuera un pequeño pajarillo encerrado en una jaula. —En serio, yo no quería, yo no pero ella ... me estaba presionando y yo ...
Itachi nuevamente le tendría que aplicar un Genjutsu.
—Hermano, distensión. —Entró gritando a Sasuke a la pequeña tienda y con toda la intención empujó a Itachi lejos de Sakura.
Mientras Naruto ayudaba a Shizune, que parecía herida.
—¿¡Sasuke !? —Habló con una voz rota ya punto de llorar.
—¿Qué tienes, Sakura? Todo está bien, estoy aquí, por favor nadie te hará daño, ¿lo ves?
—Pero yo ...
—Vamos, Sakura, mírame —le pidió tomándola por los hombros, aun y cuando sintió como le quemaba sus manos—. Vamos, confía en mí yo te cuidaré.
—Sasuke —susurró con una voz ya serena y calmada, Sasuke lo había logrado.
Sin embargo, una aguja senbon se clavó directo en la pantorrilla de la chica, haciéndola dormir.
-¿What? ¿Por qué hiciste eso, Shizune? —Preguntó furioso Sasuke con Sakura en brazos—. Eso era completamente innecesario, ella ya estaba tranquila, lo entiendes.
—Calma, Sasuke —pidió Naruto.
—No, estoy harto de esto. Sakura no tiene la culpa de nada y todos la ven como su enemiga, solo es una chica que ha sufrido, porque yo lo vi en su mente, entiendan.
El ambiente se tensó.
—¿Cuéntanos?
-¿What?
—Que nos cuentes, Sasuke —pidió su padre.
El menor de los Uchiha los miró con cierto odio, y no era para menos. —Lo haré, pero cuando ella esté a salvo, y protegida en el Distrito Uchiha, no permite que nadie la interrogue y menos Ibiki. Entendido.
Naruto miró a su amigo y decidió que si el confiaba en la chica él podría hacerlo también. —Estoy con Teme, debemos de llegar a la aldea y contarle todo esto la Hokage, seguro también le apoyará.
Fugaku cruzó los brazos y cerrando los ojos decidió confiar en su hijo.
Shizune trató de refutar, más se calló de inmediato al ver que Sasuke habla muy en serio, él no permitirá que a Sakura le pasará algo.
...
Aldea de Konoha, oficina del Hokage
—Entonces, así son las cosas ofrecen voz tranquila al Shinobi de la aldea del Sonido que estaba frente de él—. Tu líder quiere una tregua.
—Sí, solo tienen que entregarnos a Haruno Sakura, y Lord Orochimaru firmará los acuerdos que deseen.
—¿Y qué hay de los crímenes contra el mundo Shinobi, contra la aldea que lo vio nacer? —Preguntó sobresaltado Kakashi al ninja médico que tenían frente suyo— Dime, Kabuto, todos esos crímenes merecen un castigo.
Kabuto sonrió y bajó un poco la mirada para acomodar sus lentes—. ¿Crímenes, dados? Por la forma de pensar de Lord Orochimaru podría decirse que es un empate— aclaró sin denotar alguna culpa sobre las largas atrocidades que su señor había hecho—. Ambos lados han contribuido a esta guerra sin sentido.
—¿Guerra sin sentido? —Murmuró realmente ofendido Asuma, quien estaba presente y al cuidado del Hokage.
—Pues sí, ha sido solo un baño de sangre provocado por ambos bandos, entonces: cuál es su postura, Hokage-Sama.
Minato no mencionó nada, realmente todo esto era una trampa, la pregunta real era: ¿qué buscaba esta vez Orochimaru ?, y sin duda lo sabría hasta tener a la Hiel-Rosa frente de él y claro, a Uchiha Sasuke.
—Sus intenciones de acuerdo al documento son claras fuentes el Cuarto ya Kabuto le brillaron los ojos, tal vez el Hokage no era tan inteligente como se presumía—. Pero me gustaría hablar directamente con él, con Orochimaru.
Kabuto se tensó, había riesgo que eso sucediera, que pidieran la presencia de su Lord.
—Bueno, digamos que se encuentra algo indispuesto.
—Comprendo, y esa indisposición como la llamas, tiene algo que ver con el deseo de firmar este tratado de paz.
—Podría decirse, pero el trato no es nada arbitrario, solo queremos a la chica de vuelta, eso es todo y, como he dicho habrá paz, tal vez si me dejarán hablar con ella ... yo podría disipar sus dudas en relación al tema.
La oficina nuevamente quedó en silencio.
—El problema es que la Hiel-Rosa no está en la aldea.
—¿Cómo?
—Que la chica no está en la aldea —confirmó Kakashi—. Creo que tus espías no te dieron la información completa. —Terminó diciendo en son de burla.
Lo cual provocó que contrajera el rostro al sentir que había llegado a un callejón sin salida.
—Esperaré su llegada, de cualquier forma mi lord espera una respuesta del Cuarto. —Haciendo una reverencia sin sentido alguno. —¿Qué dice, Hokage-Sama? ¿Cuál es su postura?
—¿Sobre la paz, Kabuto? Creo que sabes mi respuesta, pero no tengo lo que quieren para negociarla, aunque la razón principal para cerrar este trato en verdad no la entiendo, así que me intriga el papel de esa chica en todo esto, ¿qué es lo que realmente desean?
No estoy autorizado para dar más información que la necesaria ya mí forma de ver las cosas esa parte no les concierne, con todo respeto.
—¿Cómo te atreves? —Gruñó Asuma.
—Comprendo —asintió el Hokage—. Dile a Orochimaru que estamos dispuestos a negociar la paz, pero no a expensas de la chica, tal vez si nos hablarán más de la necesidad de tenerla de vuelta ...
—Ella es mi prometida.
—Ese hecho no cambia nada, solo acrecienta mi curiosidad, Kabuto, por lo que te pido que te marches, en breve tendrás noticias de nosotros, serás escoltado por un equipo Anbu.
Kabuto no tuvo más remedio que obedecer las palabras del Hokage, pero al menos comprobó que Sakura no estaba en Konoha, así que aún tenía una oportunidad.
...
Camino de regreso a Konoha
Durante el regreso las cosas se pusieron tensas, ya que Hiel-Rosa era escoltada por Sasuke Uchiha y por Naruto Uzumaki, pero lo extraño de todo es que no portaba algún sello de chakra o esposas que la delataran como prisionera, los Shinobi empezaron a cuestionar la situación y preguntarse: cómo era posible que esa niña siendo compinche de Orochimaru estaba libre, además luego del enfrentamiento que se presentó con Shizune, realmente algo no cuadraba.
—¿En verdad ella no es nuestra prisionera?
—Orochimaru ha tomado muchas vidas gracias a ella.
—Sí, estoy de acuerdo, algo no está bien en todo esto.
Fueron los murmullos y las palabras de preocupación de los Shinobi que intercambiaban entre ellos, sin dejar de mirar a Sakura haciéndole sentir incómoda.
Tanto Naruto como Sasuke pudo ver la situación, ayudar a Sakura no sería fácil. Además no los pudo culpar, ya que sin duda había generado un odio hacia su persona que no sería fácilmente borrado.
—Tranquila oferta Naruto apretando su hombro—. No pasará nada.
Sakura lo miró y en cierta forma pudo confiar en él. —Sí, estoy bien.
Al Uchiha las miradas cómplices entre Naruto y Sakura no le estaba gustando, las tontas sonrisas que le otorgaba a la pelirrosa las conocía muy bien, eran las mismas que le regalaba a Hinata cuando buscaba coquetear con ella.
Pero no todo podría ser así de fácil, ya que él no se lo permitiría.
-¡Sakura Chan! ¿Quieres un poco de agua? Traje más por si aún tenías sed.
-¡Oh! Gracias, Naruto, eres muy amable —le sonrió con trémula voz—. Te lo agradecería, tengo mucha sed.
Sasuke entrecerró los ojos, tenía que intervenir a como diera lugar. —¡Eh! Sakura, cuando requieras algo tienes que decirnos, no leemos el pensamiento, así que no sabremos si necesitas algo.
Las palabras fueron tan bruscas que lograron el objetivo inverso al deseado.
—Sí, Sasuke, pero no quería molestar.
Por lo que la forma tímida de respondedor lo comprobó.
—¡Vamos, Sakura-chan! Tú no molestas, ahora si tienes hambre, también traje algunos onigiri, ¿te gusta?
-¡Oh! Gracias, Naruto. —Ganando nuevamente la sonrisa de Sakura ante los ojos de Sasuke.
—¡Hermano! Terminal Itachi al ponerle una mano en su hombro—. Te falta sensibilidad para hablar con las chicas.
—Cállate, Itachi, no hace falta que me lo digas. —Dándole un rápido movimiento para que su hermano quitara la mano de su hombro.
—Ah, hermano menor, estás en tremenda desventaja si te sigues comportando así de agresivo —murmuró más para él, puesto que vio cómo Sasuke corrió para alcanzar a Naruto ya la pelirrosa.
—¿Crees que cause algún tipo de problema esa rivalidad que acaba de nacer por Sakura, Itachi?
—Es muy probable, padre —corroboró sonriendo—. Pero ya era hora que el pequeño tuviera algún objetivo amoroso, ¿no crees?
Su padre solo gruñó y muy a su pesar sabía que su hijo mayor tenía razón, ya era momento de que ese chico buscará una novia, aunque no estaba muy convenido de quién se había prendado.
Así, el viaje siguió sin mayores contratiempos, la aldea quedaba muy cerca y no tardaría en llegar a ese paso.
Fin del capítulo 9/23022020
Tardé mucho, lo siento en verdad, aunque no debería de estar escribiendo, decidí que era buena terapia para relajarme, así que muchas gracias por sus comentarios y por regalarme un poco de su tiempo al leer.
¡Saludos!
