Lentamente se acercó a sus labios, sus hermosos y lindos labios, desde el primer día en que los vió los deseaba. Su mirada estaba fija y perdida en sus grandes ojos jades, y con todo su autocontrol posible se terminó de acercar a sus carnosos labios rosas. Depósito su boca sobre la de ella y con ambas manos sosteniendo su cara.

Todo en su interior se removió ante la sensación, quería más, mucho más, si así de rico y excitante eran sus labios como sería el resto de ella. Sakura, lo iba a volver loco.

Por inercia, Sakura, llevo sus manos al pecho de Sasuke, tantas sensaciones repentinas la abrumaban haciendo flaquear sus rodillas. Sus labios se movieron sobre los suyos, un pequeño jadeo se escapó de sus labios y Sasuke no tardó en aprovecharlo, llevo su mano izquierda hacia la nuca de la pelirrosa y en sus labios entre abiertos abrió paso con su lengua.

Otro jadeo suspiro Sakura haciéndola abrir sus ojos ante la enorme lengua que urgaba su boca. El ardor que la rodeo era casi insoportable, su vientre vibraba anhelando más calor. La lengua de Sasuke exploraba su boca, sintió flaquear sus piernas y como aún más se agitaba su respiración. Era tan delicioso, tan placentero su lengua dentro de ella, ¿De esta maravillosa sensación de había privado tantos años? Definitivamente había sido una estúpida. Llevo sus manos al cuello de Sasuke.

Y esa pequeña señal le dijo todo, ella sería suya, no sabía cuándo, ni dónde, bueno en realidad eso último sí lo sabía, en su cama, bajo sus sábanas haciéndola sentir como una reina. Pero ella sería suya para siempre, deslizó la mano en su nuca hacia abajo, llevando la que estaba en su mejilla hacia la nuca. Su otra mano siguió deslizandose hacia su cadera, dónde allí la atrajo más hacia él. Sintió como se tensó ante su tacto, pero no sé inmutó, maldita sea le haría tantas cosas y le enseñaría tantas. Pero todo a su tiempo. Bueno aún que un poco más besandose no le haría mal a nadie ¿No?.

Sakura subió su mano dudosa hacia el cabello del azabache, pero su momento se vio interrumpido cuando recordó por qué venía Sasuke. Rápidamente separó el beso y jadeando lo miro a los ojos.

- Hmm - gruñi Sasuke en reproche.

- Me tengo que cambiar ¿Qué hora es?.

Sasuke suspiró frustrado y miro su reloj rolex de su muñeca izquierda. - 8:45 a.m - respondió, las facciones de Sakura se fruncieron. - Sakura entramos a las 9:20- le recordó, rápidamente suspiró.

- Me voy a cambiar, no me tardo- dijo dándose la vuelta yendo hacia su dormitorio.

Habían llegado hace cinco minutos pero a Sasuke no le importó llegar antes, las ganas de volver a sentir sus labios era más fuerte que su racionalidad.

Llevaban un rato besándose, el estacionamiento estaba desierto, solo habían autos estacionados y para su suerte el auto de Sasuke era polarizado. Ambos sentados en los asientos pero aún así besándose. Sasuke se encimo sobre ella para que esté cómoda. Pero la tentación le ganó, sus ricos labios, suaves y sus besos deliciosos, quería una probadita más. Su amplia mano se poso en la rodilla de Sakura, tensandose de inmediato ante el tacto. Iba a romper el beso para reprochar, pero la mano detrás de su nuca la tenía bien sujeta.

Los nervios la carcomían, es que no sabía cómo actuar, se sentía muy bien como Sasuke deslizaba su mano por la parte descubierta de su pierna por la pollera. No sé sobrepasaba, solo la acariciaba y eso para ella era tan excitante, su tacto, prendía fuego su piel.

- C-cariño- jadeo, estaba excitada, se notaba en su voz. Aún que el apodo que uso en él, le hizo desprevenir su tono tan excitado y centrarse en la palabra. Que bien que sonaba ¿Cómo sonaría en gemidos?. Maldición tenía que controlar sus hormonas.

-¿Cariño? - sonrió haciendo intimidar a Sakura, miro de reojo su reloj [9:17 a.m] verga en qué momento se pasó el tiempo - Me gusta como suena, llámame así siempre. Vamos - ordenó mientras se alejaba de la pelirrosa.

Ambos bajaron del auto, cuando Sakura iba abrir la puerta de los asientos de atrás para retirar su mochila. El Uchiha se le adelantó apareciendo con ambas colgadas en él. La de él puesta hacia atrás y la de ella puesta hacia delante.

- Yo las llevo- dijo mientras le extendía la mano, dudosa se la dió y entrelazaron sus dedos. Comenzaron a caminar.

- ¿Sasuke? - pregunto Sakura.

- Decidí solo responder a tu llamado de "Cariño", cara - dijo mientras le dedicaba una gran sonrisa burlona - Dime Cariño, si no no te responderé.

Sakura río, cuando Sasuke quería, podía ser irresistible - ¿Cariño?.

- ¿Si? - sonrió.

- ¿No te molesta que nos vean entrar de la mano? - cuestionó, eso sinceramente la interrogaba demasiado. Sasuke detuvo el paso por los pasillos y volteo a mirarla. ¿Qué carajos? ¿Acaso sus sentimientos no los había expresado unas, qué, cinco veces en la mañana?. Bufo molesto, que su novia sea tan insegura le molestaba, mucho, pero le molestaba más el hecho de la mierda que le metieron en la cabeza para que ella sea así.

- Sakura, eres mi novia. Estoy enamorado de tí... No me molesta, ni me avergüenza que me vean contigo agarrados de las manos o besándonos. Me siento orgulloso y feliz - dijo y depósito un beso en su mano. Sakura se sonrojo notablemente - Eres hermosa cuando te sonrojas - confesó y sin perder el tiempo desenredó sus manos y la tomo por la cintura para besarla.

- Mhhmh - se aclararon la garganta, irrumpiendo el beso lleno de amor. Ambos voltearon a ver quién era.

- ¿Interrumpo? - pregunto con molestia.

- Para nada Kakashi- dijo Sasuke sonriendole. - Con su permiso rector, llegamos tarde a clases.

Comenzaron a caminar al salón, mientras la mirada fija del rector en la pareja los seguía. Bueno, no exactamente en la pareja, si no en la pelirrosa. Entraron al salón mientras Sasuke le explicaba de donde conocía a Kakashi y no tenía por que preocuparse por ello. Las miradas chismosas, fueron directo a la pareja que entró. A suerte de ambos aún no llegaba el profesor, caminaron aún de la mano hacia los asientos sin prestar atención a tantas miradas. Es que por favor ¿Acaso era tan malo verlo de la mano con una chica?.

- ¿Qué crees que haces? - el estallido de enojo sonó en todo el salón. Aún que Sasuke ya lo prevenía, nunca quiso inmutarlo, era más que obvio que Naruto no lo iba a dejar salir con Sakura. Ya que según el conocía sus fachadas.

- Cállate imbécil - rugió Ino defendiendo a la reciente nueva pareja.

- Sakura... ¿Qué haces? ¿Por qué te metes con el pendejo de Sasuke? - cuestiono Naruto tomándola del brazo, intentándola hacer razonar. Sakura suspiró frustrada, a veces su primo era un poco excesivo en sobreprotector.

- Naruto, después hablamos, ahora suéltame - dijo soltándose de su agarre. Naruto se alejo y en solo segundos entro el profesor al salón. Sasuke le lanzó una mirada y Sakura solo sonrió mientras agarraba su mochila. Cómo si se entendieran y se complementarán, tal para cual entendiéndose sin palabras.

Todos se sentaron, y como era de esperarse la mirada labiosa de Ino se poso en ella con una sonrisa pícara. Maldición, que cerda es Ino río internamente.

A su mala suerte, se sentaba con su mejor amigo, desde que tiene conciencia siempre fue así, ellos dos nadie más, pero no iba a faltar el reproché y amenazas durante toda la hora de la clase de parte de Naruto. Se sentó a su lado escapando un gran suspiró de sus labios. Aquí venía...

- ¿Qué mierda crees que haces Sasuke? - susurro Naruto con furia en su mirada.

- Maldición Naruto... Si solo quisiera sexo con ella, ya lo habría hecho - mascullo mirándolo con el ceño fruncido.

- Maldita sea Sasuke... La llegas a lastimar y te juro que tú padre va tener que buscarte un reemplazo porque yo te mató - dijo furioso y sin más miro al frente, ignorando por completo la presencia de su mejor amigo.

Allí estaba, viendo alejarse ese auto Mercedes, anhelándolo todo, mientras el automóvil se alejaba de ella. Había recurrido a lo esencial que pudo, tenía muchas personas a las cuáles pedirle ese favor, pero por ahora la más certera fue pedirle ayuda a su nueva amiga Sakura.

Si bien no hacía mucho que se conocieron y comenzaron "una amistad", ambas se llevaban muy bien, demasiado. Bueno las tres, incluyendo a Ino, pero Hinata sentía cierta confianza en Sakura, algo que al parecer era mutuo.

Tampoco le pidió un favor muy grande, era uno sencillo, el cual sabía que su amiga cumpliría. Pedirle a Sasuke que hablara con Naruto, así de una maldita vez, sabía que sentía el rubio por ella. Si era amistad o algo más.

Hinata y Naruto se conocían desde sus cinco años, gracias al colegio, siempre fueron al mismo y siempre fueron amigos. Sus padres fueron grandes amigos, lo que atribuía a ver más seguido al rubio, tanto en el colegio como fuera del mismo. A su suerte, siempre todos los años les tocaba el mismo curso, tenían el mismo círculo de amigos y siempre fueron unidos.

Hinata estaba completamente enamorada de Naruto desde que lo conoció, trece años de su vida enamorada de su amigo rubio. Un amor que año a año, día a día, crecía y era más profundo. Aún que ella siempre fue tímida, nunca se animó a confesarle su amor, este verano, gracias al apoyo y sabias palabras de su primo Neji, tomo el valor unas semanas antes del inicio del semestre y lo invitó a salir. A su sorpresa, Naruto aceptó y desde ese entonces eran un poco mas unidos.

Pero, para ella no es así, sentía otro tipo de acercamiento de Naruto hacia ella. Más de lo que normalmente él solía hacer. Desde su improvista salida, Naruto estaba más apegado a ella, y en varias ocasiones la invitaba los fines de semana a salir juntos. En las semanas que volvieron al instituto, se pasaban uno que otro receso juntos hablando muy íntimos y para no olvidar que está última semana la había llevando a su casa a la salida de clases todos los dias.

Capaz había malinterpretado o tal vez es algo que anhela mucho. El martes, por la tarde fue al centro comercial de la avenida 108, estresada y cansada por el trabajo de administración que comenzó hace poco, su padre le había ofrecido que se hiciera cargo de la cadena de supermercados mientras conseguía un reemplazo de su ex socio, el cual era el encargado.

Hinata acepto con gusto, que su padre confinara para que ella manejara sus negocios legales era algo que demostraba la confianza que tenía en ella. Aún que por momentos se arrepentía, ya que no era tan fácil el trabajo. Fue en ese momento, mientras salía de una tienda de colchones, dónde había comprado un acolchado color cielo, de algodón para su nueva cama. Diviso a lo lejos a quien le roba el sueño y aceleraba su pulso con su cercanía, era Naruto, sonrió ¿Destino o coincidencia?. Ninguna.

Naruto estaba con una chica, era castaña, bastante alta y con unos hermosos ojos verdes. Tenía un cuerpo muy bien contorneado y lo dejaba al descubierto con sus hermosas y delicadas prendas. Una pequeña camisa de algodón 3/4 color negro, en conjunto con una hermosa pollera corta color rosa. Una mujer muy hermosa, demasiado.

Pero su belleza no fue lo que le dolió, fue ver qué Naruto la llevaba de la mano y ambos hablaban activamente. Algo dentro de ella, la ilusión que la mantenía ajena a que él; podría tener a alguien, una pareja, una amante. Ese muro, que durante los trece años que estuvo enamorada y perdida en sus ensoñaciones, cayó de repente.

Algo dentro suyo se quebró, y en ese momento, se dió cuenta, que tal vez Naruto, la veía solo como una amiga, una muy cercana amiga. Por eso le pidió a Sakura, que hable con Sasuke y por favor le saque información, para de una vez tomar una decisión.

Hinata lo amaba con cada pulgada de su pequeño corazón, siempre estuvo, está y estará para él. Pero dolia y el dolor a veces quemaba más de lo necesario. Ya tenía dieciocho años, y en el tiempo que ha vivido junto a Naruto, él nunca se fijó en ella. Sólo era una amiga más y ese dolor, que hacia unos días comenzó a entender y ser consiente. Ahora la calaba, como nunca antes lo había hecho.

"Hinata - dijo en un tono de voz suave - deja de avergonzarte por tus sentimiento. Por una sola vez, hazle el favor a tu corazón de expresárselos a tu amado. Has estado enamorada de Naruto, durante trece años, dale una oportunidad a tus sentimientos que han sido pacientes y se han reservado para él. - sonrió y le acaricio la mejilla - Como familia, quiero lo mejor para tí. Pero mi consejo como amigo, es que te animes, te animes y lo expreses. Ve y dile a Naruto lo que sientes, invitalo a salir. El se va a enamorar de inmediato de tí, porque no solo eres muy bella. Tienes un corazón enorme y hermoso. Y si ese estúpido, no acepta tus sentimientos, pues toma está experiencia como una superación personal, atravesar el muro de tu timidez " ¿Quién diría que su amargado primo podía ser tan sabio? Hasta ella misma se sorprendió. Pero Neji tenía razón, esto tenía que decidirse de una vez. Si me acepta o no. Naruto, por favor. Elígeme y te haré muy feliz

- Ahh - se escapó un pequeño gemido de su boca, que la hizo sonrojarse por completo. Ante la gran cercanía de Sasuke a sus espaldas.

A decir verdad, tener a Sasuke como novio hasta el momento del día, había sido, bastante... bueno, a quien quería engañar era perfecto. Se comportaba como un caballero, con ella y cada momento junto con el se grababan de inmediato en su cerebro. Durante el receso, la robó de sus amistades para llevársela a un salón desocupado y darle una sesión de besos. De solo recordar se sonrojaba.

...- Sasukeee - reprochó entre risas, beso tras beso en todo su rostro. Según él para que sienta cuanto la anhela, empezó besando su frente para bajar por su nariz y seguir por sus mejillas, luego su mentón y por último sus labios, sus hermosos y carnosos labios.

Solo besos, dulces y ricos besos, ¿Pero cómo negarse?. - Unos más y terminó mio cuore - musito besando sus labios.

Luego durante el resto del día, era observada minuciosamente, hasta la salida del mismo, que fue arrebatada de nuevo y se la llevó a su auto con desesperación. Antes de llevarla a su casa la volvió a besar como se debía. Es que maldita sea, era tan deliciosa, una adicción, una pequeña y dulce adicción. Quería tanto de ella, no se podía resistir.

Cuando llegaron a su departamento el se bajó a acompañarla, aún que ambos sabían que era una excusa más para besarla sin descansó...

Y mientras Sakura terminaba de lavar los platos de comida del almuerzo. Sasuke se adelantó como cazador dirigiéndose a su presa y la opreso contra la mesada de lavado y su esbelto cuerpo. Una sesión de besos subida de nivel no le hace mal a nadie ¿no?No

- Cariño ¿Qué haces? - se removió nerviosa entre el poco espacio que tenía. Sasuke dirigió una mano a su hombro y la volteo hacia él. Ya había terminado de lavar los platos, así que tenía un poco de tiempo para que su novia tenga otra sesión de besos antes de irse.

La cara completamente sonrojada de Sakura debería ser una de las siete maravillas del mundo. Acunó su rostro con la palma de su mano y dirigió su rostro hacía sus rosados y llamativos labios. Depósito sus suaves labios sobre ella y ambos cerraron los ojos ante el tacto de sus bocas, la exquisitez de su unión. Sakura lo anhelaba, Sasuke la hacía sentir tan bien, subió sus manos hacia el cuello del azabache y lo rodeo con las mismas, abriendo su boca para él.

Sasuke metió su lengua dentro de ella, revolviendo e indagando, se movía lento, cómo sus manos que de a poco bajaron por su espalda, luego a su cintura y por último se depositaron, dónde tanto anhelaba. Por Dios que el lo necesitaba. En serio lo necesitaba, sentir ese tan rico trasero, de solo sentirlo sus manos se encargarían de memorizar su estructura, su nivel y dureza, y al final de todo, ahora sí podría concluir sus tan preciadas mastrubaciones nocturnas y hasta matutinas, pensando en la textura de su hermoso trasero.

Sakura se removió inquieta y exaltada de nervios ante las manos de Sasuke, se sentía tan rico pero también la exaltaba en nervios. ¿Y si él quería más? Ella aún no estaba lista, se movió inquieta y agradeciendo la falta de aire, rompieron el beso y se quedaron viendo fijamente a los ojos con las frentes pegadas.

- Cara, no voy a hacer nada que tú no quieras... Y tampoco voy a ir más allá de dónde tú te sientas incomoda ¿Sí? - aclaro con su tono de voz suave, quitando todas las inseguridades a Sakura. Ella asintió mientras mordía su labio. Pues si bien ahora confiaba que Sasuke la respetaría, sentir sus manos en su trasero era una sensación muy placentera y se comenzaba a desesperar, porque algo dentro de ella quería más. Shannaron me estoy volviendo una pervertida

Volvieron a unir sus labios, está vez dejando que Sasuke lleve el control. Gimió cuando sintió como apretaba su trasero con sus dos grandes manos y la atraía hacia su cuerpo. ¿Cómo es que se podía sentir tan bien que aprieten tu trasero?. Sasuke comenzó a deslizar su mano hacia el muslo de la pierna de Sakura. Sintió como ella se tensaba, entonces en ese momento comprendió que tendría que explicarle o guiarla cada vez que hacia un movimiento desconocido sobre ella.

- Enrrieda tus piernas en mis caderas - dijo rompiendo el beso, Sakura lo miro a los ojos y luego de unos segundos volvieron a unir sus labios y he hizo caso a su petición, con ayuda de las manos de Sasuke, enrolló sus piernas en sus caderas y el la sujetaba por el culo, con sus dos manos amplias, pegadas en cada nalga, sus nalgas. Sin romper el beso tan excitante que estaban teniendo, los dirigió lentamente hacia el sillón, sentándose, con la pelirrosa arriba de su regazo abierta para él. Acaricio sus piernas descubiertas por la falda lentamente y comenzó de a poco a besar su mandíbula para bajar hacia su cuello.

- Mm - se escuchó el gemido ahogado de Sakura, Sasuke rio para sus adentros y se volvió de su cuello para mirarla. Una de sus manos que paseaba por sus piernas la tomo de la nuca para que lo vea fijamente a los ojos.

- No te calles, te quiero escuchar gemir - dijo mientras unía sus labios.

- Mm... C-cariño, espera - dijo Sakura rompiendo el beso, Sasuke no se detuvo y continuo con sus besos por el cuello de la pelirrosa.

- ¿Acaso no te gusta cara? - dijo sobre su cuello, haciéndola derretir por su aliento chocando contra su cuello. Era una sensación tan embriagadora.

-Tienes que hablar con Naruto - confesó al fin. Maldición, estaba siendo egoísta, solo se dedicaba a besarse sin descansó con Sasuke y dejaba de lado a su pobre amiga, quien acudió a ella desesperada.

- ¿Por qué? - Sasuke se volvió y se apoyo sobre el sillón dejando por fin en paz el cuello de Sakura, la miro con el ceño fruncido, en clara expresión de desconcentró.

- Mira... - suspiró mirando a Sasuke, era tan bonito - Hinata necesita saber si Naruto está interesado en ella o no. Y cómo tú eres su mejor amigo, necesito que hables con él... Pregúntale como opinión personal ¿Oíste? - dijo Sakura en tono autoritario.

Aún que la estaba escuchando, solo estaba ideando un plan mientras la veía sentada arriba suyo ¿Cómo hacerla sentir placer sin ir al extremo? Pues ahora que se lo replanteaba nunca había estado con una mujer virgen, ni mucho menos sin experiencia, así que tanto para ella como para él era algo nuevo. Y vaya que su mente podía ser más pervertida de lo que el ya creía, a veces se sorprendía de sus propias hormonas.

La molestia en su pantalón comenzaba a doler, a decir verdad, en la mañana le pasó, pero se logró tranquilizar, pero ahora, teniendo la así ante él, necesitaba un poco de ayuda. - Si cara, yo hablo con él - respondió, fuera de concentro comiéndosela con la mirada, solo escucho Naruto y después Hinata, algo se acordaría cuando lo piense en su trabajo y hablaría con su mejor amigo, pero ahora estaba muy preocupado en hacer excitar a su mujer.

- Muévete sobre mí - dijo con su voz ronca. Sakura se sonrojo de inmediato y sus ojos se abrieron, iba a reprochar pero el azabache se adelantó y le comió la boca con sus labios. Apretando con una mano su nuca y la otra en su nalga derecha, comenzó a restregarle su palpitante erección sobre ella, la sintió tensarse.

- Amore mío, muévete sobre mi , por favor - dijo y la volvió a besar.

Sakura nerviosa y un poco temblorosa comenzó a mover lentamente sus caderas intentado seguir un vaivén, sus manos ambas apretando los hombros de Sasuke. Bajo su mano de su nuca hacia su otra nalga, para ayudar a guiarla en el movimiento de caderas. Se sentía tan delicioso, el roce, la fricción, por más ropa de por medio la sensación era exquisita.

Comenzó a ejercer más presión en sus nalgas y a mover más rápidos sus caderas, entre besos Sakura gemía, ansioso por oír sus gemidos bajo los labios hacia su cuello, besándolo y dejando marcas de su pertenencia en él mismo.

Sakura se comenzó a mover más rápido sobre la erección de Sasuke, era una sensación indescriptible, lo bien que se sentía moverse arriba de él, era algo tan delicioso. Y fue en ese momento, cuando sintió como toda su piel se erizaba, sus pezones dolían contra el sujetador y sus bragas se humedecían insoportablemente.

- Ahhh, Sasuke - gimió en un tono elevado. Sasuke sonrió victorioso, su novia había tenido un orgasmo restregando se arriba de él ¿Había acaso algo más placentero? . Sakura luego de unos minutos suspirando sobre el cuello de Sasuke se recompuso, el seguía besando su cuello y acariciando sus piernas. Cuando se volvió lo miro a los ojos.

- Te corriste para mí mio cuore - dijo Sasuke, provocando la vergüenza en su rostro, rápidamente Sakura volteo la vista hacia otro lado avergonzada. - Mírame - ordenó enojado por su vergüenza. ¿De qué tenía que avergonzarse? Para el había sido lo más excitante del mundo y lo mejor que había visto hasta ahora.

- E-es q-que yo - fue interrumpida.

- Eres hermosa - dijo mientras ambas manos las ponía en sus mejillas - y perfecta para mí, lo que hiciste. Lo hiciste por mí, y créeme que fue lo mejor y más excitante que ví en mi vida- dijo para después besarla.