A los pocos minutos, un despeinado -y en pijama, ¡qué formal!- Lord Adríán, era ingresado al salón, con algo -o nada- de cordialidad.
"¿Tía?, ¿a qué debo la urgencia?", bostezó.
"Quiero que uses tu magia en este libro, Adrián. Antes de que rezongues, es único. Sé cuidadoso. Debe estar escrito por capas, y tu magia debería poder revelar las primeras, al menos".
"Y me despiertan por un libro viejo", masculló, pero puso sus manos sobre la tapa y empujó su magia a través de ella. El libro brilló -suavemente- y sus páginas comenzaron a ondular. "¿El Libro del Parabatai?", leyó, sorprendido, "¿apareció alguno?", y hojeó algunas páginas. "Hay cosas muy borrosas, sí. Hay más que capas sobre capas. Hay una magia demasiado fuerte".
"Vas a ayudar al Master Cronista, en traducir las partes visibles a tu capacidad, muchacho. Y no es opcional".
"¿Y por qué no el Usuario o el Parabatai?, porque, no estarían viéndolo sí no..."
"Porque la Princesa Dragomir y su SK -que es la Parabatai- se fugaron de St. Vladimir, y no hay pista alguna".
"Esperen, ¿quién?, ¿Vasilissa Dragomir es Usuario, tiene una SK, -que es Parabatai- y se fugaron ambas de St. Vlad? ¿quién es la Parabatai?, ¿una guardiana?"
"No, me temo que no. También tiene 15 años. Y es la hija de la Guardiana Hathaway. Este año, si pasaba las calificatorias, entraría al noviciado de la Academia. Pero huyeron antes de eso".
"¡Qué!, ¿y cuándo ocurrió eso?, no hubo una ceremonia o algo, ¿cierto?"
"Fue... demasiado reciente, Adrián. El Parabatai -un joven guardián ruso- nos puso sobre aviso del accidente de los Dragomir. Luego, la joven dhampir sintió la llamada, y salvó la vida de él. Y, posterior a eso, huyeron. Así de simple. No alcanzamos a nada. Esperábamos... hacer todo, cuando se celebrara el Ritual del Parabatai. Pero, como ves... ellas cambiaron de opinión".
"Tatiana Ivashkov y el Capitán Croft han autorizado a la Capitana Petrova, de St. Vladimir; a acceder al sistema central", informó un alquimista al CEO de Informática de los Alquimistas.
"¿Están listos nuestros cortafuegos?"
"En línea, señor".
"Quiero toda la información que ellos buscan, y antes de que llegue a sus manos o a las de Croft. Descarga la base de la academia... muy discretamente, claro... ¿cuál es la razón?, no lo hacen por nada".
"Una fuga. Dos niñas. Moroi y dhampir. 15 años, ambas. La moroi es la única Dragomir, y su Princesa, obviamente. La dhampir... es su SK y es Parabatai".
"Interesante. ¿Qué sabemos de la niña Parabatai?"
"Hija de la Guardiana Hathaway. Sin padre registrado".
"Esa mujer no es de afectos libres", dijo el CEO, "que no sepa, no me lo creo. Quiero que rastreen todo sobre ellas tres. Sobre todo, de las Hathaway. La niñita moroi no nos interesa".
Janine Hathaway nunca fue un libro abierto.
Jamás había ventilado su vida -sus planes, sus objetivos, y menos, sus amores. Y no había espía que pudiera averiguarlo. No, realmente.
"¿Ibah?", un guardián, de unos 40 años, entró en la oficina.
El moroi -que estaba sentado ante su computador- levantó la cabeza.
"Hubo un acceso al cortafuegos de la Academia de Montana. Fue el servidor alquimista. Están descargando toda la información, y buscando todo sobre Jani y..."
"¿Qué buscan?", le interrumpió, impaciente (y cuando estaba así, era más peligroso que cuando estaba... preocupado)
"Todo, en realidad. Documentos, actas médicas, certificados de estudios".
¿Y quién les permitió el acceso... y porqué?"
"La central a St. Vladimir. Buscan rastrear a una de las Princesas, la niña. Se les... perdió", y sonrió, burlesco, "pero los Alquimistas quieren a Jani porque Rose... es una Parabatai"
"Hazlo más difícil, ¿sí?. ¿Y, quién es el Parabatai de mi kizim?"
"Esto... no vas a creerlo. Es el muchacho de Olena, la hija de Yeva Belikova".
"¡Ah, Dimitri!, ¿y, dónde está ahora?"
"Aún en St. Basil"
"¿Es en serio? ¿no ha sido convocado, ya? ¿nada?"
"Está... choqueado", dijo Pavel Mazur, sonriendo.
Le gustaba Olena, y siempre buscaba un motivo para visitarla. Y éste era el momento preciso.
"Que avisen a Jani, que la está vigilando. Y rastreen a mi Kizim. Y ya nos iremos a Rusia, de visita, ¿feliz?"
"Mucho"
"Espero que te crezcan las bolas ahora, y la invites a salir. Estamos en familia, ¿sí?, será la suegra de mi Kizim, más temprano o más tarde. Serás el tío de su hijo. Todo en familia", y se rió en su cara, con los colmillos visibles.
paciencia a todos. Ganémosle al bicho que nos hace la vida imposible
