"¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!" Gemía Vegeta sin cesar, ver a la peliazul lamer sin mesura su virilidad, lo estaba llevando al límite.

Habían pasado tres horas desde que habían empezado, y aún no se detenían, ninguno de ellos quería hacerlo.

Lo habían hecho en todos los lugares, desde los sótanos de la nave hasta el ala de navegación; en el comedor; en los baños; en los dormitorios; no había lugar en el que no lo hayan hecho.

En esas tres horas, aparte de tener sexo, habían hablado de ellos (cosa sorprendente para él porque nunca hablaba con nadie), hablaron de cómo eran sus vidas antes de encontrarse, cuáles eran sus planes, qué hacían… Le habló sobre sus labores en Vegeta-sai, la relación que tenían con Freezer, entre otros, que, aunque sabía que estaba mal y no debía hacerlo, no pudo evitarlo…

Y luego de hablar por unos ratos, volvían a lo que hacían antes…

"¡Ah!" Gruñó fuertemente al sentir cómo Bulma empezaba a chupar sus testículos mientras acariciaba delicadamente su cola. Lo devoraba como si de un dulce se tratara, podía sentir cómo toda su esencia y saliva quedaba impregnado en él, desde la punta de su miembro hasta las dos esferas que formaban su masculinidad.

Sin poder más con el placer, agachó la cabeza al sentir cómo ella empezaba a masturbarlo mientras chupaba sus testículos. El placer se apoderó de él, lo derretía y generaba que su cuerpo temblara ante su tacto.

No pudo evitar soltar un gruñido fuerte de placer al sentir cómo ella empezaba a hacerlo más rápido "¡Ah! ¡Ah! ¡Bulma!" Gruñía como una bestia en celo.

Apretó fuertemente sus manos en las patas de la silla donde estaba sentado, sentía perfectamente la lengua de la peliazul subir y bajar por todo su miembro, desde la punta de este hasta sus delicados testículos.

Simplemente lo estaba desquiciando…

Iba a gritar de placer al sentir cómo estaba apunto de venirse; sin embargo, sitió cómo la peliazul dejaba de un porrazo todo lo que estaba haciendo. Alzando su cabeza y mirándola expectante, intentó hablar, pero fue parado al sentir uno de sus delicados dedos posarse en sus labios.

"Tranquilo, monito. Sería mejor si te vinieras dentro de mi" Quitó su dedo de sus labios e inmediatamente se sentó en él, y entró en su cavidad lentamente…

"¡Ah!" Gritaron ambos al unísono mientras entraban en cada uno.

Una vez que Bulma sintió todo el miembro de Vegeta dentro de ella, empezó a montarlo y moverse lentamente. Quería disfrutar del momento, tenerlo grabado en su memoria, y no olvidarlo nunca…

Sentía cómo él tocaba sus piernas y sus muslos con posesividad, lamía desde su cuello hasta sus pechos sin parar, mientras su cola se enrollaba en su cintura con posesividad.

Empezó a moverse un poco más rápido, ella también estaba volviéndose loca de placer al ser ella la que dominara el momento. Tenerlo sumiso ante ella la excitaba más de lo normal, escuchar cómo rogaba por más, cómo no quería que parara, era un elixir que no quería dejar nunca.

No sabía cuantas veces Vegeta se había venido en ella, había sido en varios lugares donde había derramado su esencia, desde su boca hasta sus pies…no le importaba…solo quería seguir sintiéndolo dentro de ella y con ella...

Gemidos empezaron a salir de ambos al sentir cómo sus miembros se movían con más rapidez, las manos de ella se apoyaban en los ancho y masculino cuello de Vegeta, mientras él seguía enterrando su rostro en sus pechos y gruñía sin parar.

Sintiendo cómo él agarraba su trasero y la ayudaba con el trabajo, empezó a profundizar más las penetraciones, más fuerte, más rápido, más rudo…

"¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Vegeta!" Gemía al sentir su miembro entrar y salir de ella rápidamente, ahora él la penetraba rudamente, algo que, a ella, le encantaba…

Mientras movía sus caderas rápidamente, ambos levantaron sus rostros para chocar con sus miradas. Se vieron directamente a los ojos, ella perdido en la profundidad de su oscuridad, y él, perdido en la vida que mostraban sus ojos; y sin esperar ni un segundo más, se besaron apasionadamente.

Sus labios chocaron por la velocidad del movimiento, pero con el paso de los segundos, pudieron acostumbrarse a ello. Se besaban con pasión, lujuria y deseo, en cada beso que se habían dado siempre había tratado de demostrarse todas las emociones que estaban sintiendo por el otro, y este no era la excepción…

Ambos empezaron a enterrar sus gemidos dentro de sus cavidades al sentir la rapidez y profundidad de las penetraciones, el placer ya estaba a un hilo de llegar al clímax.

Y ello no pasó desapercibido por ellos.

Rompiendo suavemente el beso y pegando su frente con el de ella, Vegeta decidió susurrarle mientras sentía cómo ella empezaba a montarlo rápidamente "Mujer…, me vas a matar de placer…"

Sonriendo pícaramente de lado, la peliazul respondió "Ese…era el punto…" Se me movía con frenesí "Pero…no de placer…" Continuó agachando su cabeza hacia atrás, dejando su blanco delgado cuello al saiyajin

Un pequeño gruñido salió de él al sentirla más profundo "No quiero…venirme…tan rápido…" Dijo tratando de controlarse

"Entonces… ¿qué mejor idea tienes…, monito…?"

Sintiendo cómo las manos de ella estaban tocando suavemente su rostro, respondió "Sentirte y venirme lentamente en ti…"

Metiendo sus dedos en los labios del saiyajin, pidió "Hazlo…"

Obedeciéndola, paró las penetraciones, se paró de la silla, la cargó en su regazo generando que la peliazul enredara sus piernas en su cadera, y sin esperar más, caminó hasta la ventana gigante de la nave que daba la vista al espacio.

"¿Piensas tomarme en la ventana que me expone con todo el espacio?" Preguntó con una sonrisa ladina al sentir cómo él la bajaba de sus brazos.

Tomando su cintura con sus manos y atrayéndola a él, respondió mientras enterraba su rostro en su cuello para sentir su aroma "Sería un buen espectáculo para todo aquel que paseara por el espacio, ¿no crees?" Susurró

"No sabía que el príncipe de los saiyajins era atrevido…" Sonrió cuando sintió una mano suya tocar su pierna y alzarla hasta su masculino hombro, generando que apoyara ambos manos en la ventana para no perder el equilibrio.

"Tendrás el honor de que el príncipe del saiyajin te vuelva loca de placer…" Y sin poder más, la besó, enterrando con ello su miembro en ella.

Ambos enterraron un gemido en sus bocas al entrar en ellos.

La adrenalina, la lujuria, el deseo y la pasión estaban gobernando en ellos al estar en esta pose, el estar expuestos ante el espacio y tener las posibilidades de que alguien los vea, solo generaba que la excitación creciera.

Sin poder más, Vegeta empezó a penetrarla…lento, profundo y fuerte…tan fuerte que cada vez que daba una embestida se podía escuchar el sonido de sus sexos chocar.

Mientras las embestidas se daban, ambos se besaban, enterrando sus gemidos por las penetraciones dadas; sus lenguas jugaban entre ellas, las salivas se intercambiaban creando una nueva esencia.

Bulma no pudo evitar soltar una mano de la ventana y apoyarla en el rostro de Vegeta, acariciaba su rostro con delicadeza al ritmo de las embestidas que la estaban llevando a la cima.

Rompiendo lentamente el beso, Vegeta empezó a lamer todo su cuello, mientras que, la mano que estaba en su cintura, subió hasta su pecho para empezar a amasarlo con vehemencia.

"¡Ah! ¡Hmmm! ¡Ah! ¡Vegeta!" Gemía Bulma como una loca, podía sentir cómo su pecho derecho estaba siendo amasado por Vegeta, lo estrujaba, acariciaba y piñizcaba sus rosados pezones.

El peliflama no estaba mejor que la peliazul, él también estaba en la misma condición, se perdía en las penetraciones que daba. Su mano trataba de tocar los dos montes de la peliazul lo mejor posible, mientras aumentaba las embestidas con rapidez.

Gruñía y gemía como lo haría un saiyajin en celo, esa mujer...lo estaba volviendo loco, estas tres horas no se había cansando de ella, la había estado tomando por horas…tanto que hasta tenía un poco de miedo de que ella salga lastimada por su rudeza…

"¡Ah! ¡Vegeta! ¡Más fuerte! ¡Más fuerte!" Suplicaba la peliazul sintiendo cómo su clímax ya estaba por llegar.

Obedeciéndola empezó a penetrarla más rápido, generando que ambos gimieran de placer locamente "¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!" Vegeta no podía parar de gruñir al salir y entrar de ella, sentía cómo estaba a punto de llegar al clímax junto a ella…

Agarrando su pierna con un poco más de fuerza, empezó a embestirla sin parar, mientras besaba su rostro como un completo desquiciado.

Sintiendo cómo ya no podía más, agarró sus caderas y enterró su miembro profundamente en ella, generando que todo su semen se derramará dentro de ella.

"¡Ah!" Gritaron ambos al sentir cómo habían acabado y llegado al clímax.

Regulando su respiración, Bulma le apoyó su cabeza en el hombro de Vegeta "Monito… ¿sigues cansado o…puedes para otra ronda?"

Estando aún dentro de ella, Vegeta besó sutilmente su rostro "Eres una ninfómana, mujer…" Intentaba regular su respiración "Será mejor que descanses, no vaya a ser que un tornillo se te salga nuevamente"

Ambos se sonrieron con complicidad.


La puerta de la nave bajó con fuerza, generando que la tierra del lugar volara por todos lados. Los aldeanos del planeta no se inmutaron al ver aterrizar la nave, no era novedad, siempre venían un montón de extraterrestres al planeta Krantz. Pues, aparte del planeta Comercial Intergaláctico, el planeta Krantz era el segundo planeta en donde se podía encontrar de todo, desde comida hasta armas destructivas; por ello, no era nada del otro mundo ver naves aterrizar en ese planeta.

Después de unos segundos de que la puerta de la nave se haya abierto, la peliazul decidió salir de la nave, seguida por el príncipe de los saiyajins que, al igual que ella, tenía el ceño fruncido con profunda molestia.

"No te olvides de cerrar la puerta, mono" Dijo Bulma lo suficientemente audible para Vegeta mientras ella caminaba con dirección a un restaurante.

"¿Y porqué demonios tengo que hacerlo yo, mujer? Es tu nave" Respondió con recelo, mientras cruzaba sus brazos.

Volteando hacia él y mirándolo directamente a los ojos hecha fuego, respondió "¡Porque tú has salido último, mono!"

"¡¿Y eso qué?! Es tú nave, así que tú apágalo" Respondió de la misma manera.

Generando unos gruñidos de molestia, Bulma avanzo con pasos fuertes hacia él "¡Pues que tú estás más cerca y puedes apagarlo!" Gritó

"¡Estamos a la misma distancia, mujer!"

Apretando sus puños, continuó "¡Maldito mono! ¿Acaso no puedes ser cortés con una dama?" Pausó "¡Solo tienes que poner la contraseña que te dije!"

Acercándose a ella lentamente, contestó "¡Pues no quiero, mujer!"

Molestándose más ante su respuesta, iba a contestar; sin embargo, se dio cuenta que gran parte de la población estaba que los miraba expectantes ante su discusión que tanto ruido generaba. Resignándose y mirando con furia al saiyajin, se dirigió a la nave a poner la contraseña para cerrar la puerta.

No podía creerlo, ¿cómo era posible que haya caído tan bajo? Hasta ahora no lo entendía, había caído ante las artimañas seductivas del saiyajin y había dejado de lado su objetivo: matarlo…

Ya no faltaba nada, absolutamente casi nada para que se cumpla el lapso de tiempo que Freezer le había dado para matar al saiyajin, y ¿qué había hecho ella? Había tenido sexo desenfrenado por horas con el maldito mono.

Qué vergüenza…

No solo eso, era que luego el mono le había reclamado de por qué demonios había dejado una marca de su mordida en su cuello. Si bien ella no entendía qué significaba, el mono decía que era algo sumamente significativo que, sobre todo un saiyajin lo tuviera.

Pelearon y discutieron por ello, tanto que hasta casi Vegeta se acercaba a ella para hacerla pagar por su osadía, según decía él; sin embargo, justo en ese momento la nave había aterrizado en el planeta Krantz para su fortuna suerte.

Ese maldito mono, ahora tenía que llevarlo a un restaurante para que dejará de quejarse por tener hambre.

Una idea se le cruzó a la cabeza…Si el mono quería comer, bien, comería, pero no lo suficiente como para saciarse. Lo haría sufrir lentamente, y luego lo mataría, ya era hora de que cumpliera con su misión.

Una sonrisa de malicia salió de ella.

"¡¿Tanto te demoras para cerrar la maldita puerta, mujer?!" Escuchó el reclamo de Vegeta.

"¡Eres un impaciente!" Contestó después de haber cerrado la puerta de la nave "Estoy cansada de ti, maldito mono"

"¿Así? Pues hace unas cuantas horas no decían lo mismo" Le contestó con una sonrisa ladina al ver cómo ella caminaba con dirección a quien sabe dónde.

La peliazul no puedo evitar sonrojarse totalmente por su comentario; sin embargo, trató de ocultarlo mientras caminaba con dirección a encontrar un restaurante cualquiera "Hmp, pues, también diría que lo disfrutaste y mucho…, tanto que hasta me rogabas que lamiera tu miembro más profundo…" Volteó su rostro para encontrar al saiyajin totalmente sonrojado

"¡Eres…Eres una mujer vulgar!" Respondió Vegeta totalmente sonrojado y fastidiado al ver la sonrisa de burla que le daba la peliazul "¡Deja de reírte!"

Parando su risa, comentó "Soy una mujer tan vulgar, que volvería a tener esas cuatro horas contigo…" Soltó por impulso. Dándose cuenta tarde de su comentario, se sonrojó completamente y le dio la espalda al peliflama "Será mejor que nos apuremos, no vaya a ser que te mueras por falta de hambre" Respondió empezando a caminar.

No podía creerlo, ¿cómo fue posible que se le haya escapado eso? Soy una mujer tan vulgar, que volvería a tener esas cuatro horas contigo…

No podía estar más avergonzada por su comportamiento, ese maldito saiyajin y esas malditas cuatro horas que habían tenido, la estaban poniendo en aprietos con su misión. Si su creador hubiera estado ahí, estaba muy segura que los abría matado a los dos, y a ella, muy lentamente por su traición.

Decidiendo dejar de pensar en ello, decidió empezar a buscar un restaurante con muy buena comida que de pasada también pueda llenarla a ella.

Por su parte, Vegeta no podía estar mejor que la peliazul. Él estaba de la misma manera, en un conflicto interno consigo mismo.

Hasta ahora él no podía creer cuan perdido había estado en el placer que hasta había dejado que esa mujer lo mordiera, ella, esa mujer, SU ENEMIGO, a la que debía matar, ¡lo había mordido! Y lo peor de todo, es que la marca que lo había dejado era muy visible si se quitaba su armadura…

Si su padre se enteraba estaba muy seguro que lo desheredaba al trono, pues, encontraban totalmente humillante que un saiyajin, sobre todo de la realeza, se uniera a alguien que no era de la misma raza.

Y es que sabía que estaba mal, pero después de haberlo meditado un poco, estaba seguro que no había mujer saiyajin que no fuera digna de ser la futura reina… Casi ninguna mujer de su raza llamaba su atención, si bien se había acostado con unas cuantas, no había tenido esta necesidad de querer estar con ellas todo el tiempo como lo sentía con la peliazul…

Ella…ella lo confundía…

Ella tenía lo que ninguna mujer tenía; una fuerza sorprendente; un cuerpo enloquecedor; belleza envidiable; un carácter fuerte que podía hasta asustarlo, algo que ninguna mujer (ni su propia madre) lo había hecho…

Esa mujer simplemente era perfecta a sus ojos…

Sabía que el problema no era ella, problema era el maldito hecho de que tenía que asesinarla porque sino Freezer venía y acababa con su raza. Y eso era algo que él nunca iba a poder permitir, pero ahora que ella lo había marcado, cambiaba totalmente las cosas…Si ella lo marcaba significaba que él no podía matarla porque si lo hacía, después de su muerte él moriría.

Así funcionaban las uniones saiyajin, cuando un compañero con el que estas unido muere, solo era cuestión de tiempo para que el otro se vaya con su pareja al templo de los dioses saiyajin. Algo que le pasaría a él, si es que mataba a Bulma. Y si bien no importaba de que solo fuera él el que tuviera la marca, bastaba solo con uno para que la unión funcionara correctamente.

Lo peor de todo es que no podía recriminarla ni culparla por ello cuando fue él que de le dejó hacerlo, porque, aunque no lo admitiera, muy en el fondo él quería.

Suspiró profundamente, la única opción que quedaba ahora era que mataran a Freezer, luego vería el asunto con su ahora compañera.

Viendo cómo la peliazul paraba su rumbo en una construcción gigante, paró.

"Bien, mono. Antes de entrar, solo podrás elegir dos platos, nada más" Dijo Bulma mirándolo

"¡¿Qué?! ¡¿Dos platos!? ¿Tienes en cuenta la comida necesaria que necesita un saiyajin, mujer?" Preguntó con incredulidad ante su respuesta, ¿acaso esa mujer estaba loca? Se moriría de hambre si no comía lo suficiente para su estómago saiyajin.

Frunciendo sus cejas, la peliazul respondió "No me importa, ¡dije que serán dos platos y serán dos platos!" Y sin esperar la respuesta del peliflama, entró al restaurante.

Vegeta no puedo evitar molestarse ante ello, si había algo que realmente detestaba era que le dejaran con la palabra en la boca, ¡lo odiaba! Sin poder más, caminó rápidamente entrando al restaurante y buscó con la mirada a la mujer que no podía creer que tenía como compañera, encontrándola en una mesa sentada y siendo presa de miradas de lujuria de varios machos, fue directamente hacia ella.

"Estás loca, mujer, si crees que voy a comer solo DOS PLATOS de comida" Espetó sentándose enfrente de ella "¿Por qué demonios voy a comer solo dos platos, mujer?"

Mirando sus uñas, Bulma respondió "Pues, porque yo también voy a comer"

"¡¿Qué?! Pero si tu misma dijiste que los androides no comen, solo cuando quieren…" Encontrándole sentido a lo último, entendió la razón por la que solo le daba dos platos de comida "¡Ya lo sé! Quieres hacerme sufrir por la comida, por eso que has decidido comer, ¿no?" Preguntó con una vena en la frente.

Una sola sonrisa salió de Bulma ante la pregunta del saiyajin. Sintiendo cómo quería ir al baño, se paró y le dijo "Voy al baño, más te vale no hacer nada tonto mientras no esté" Acercándose a él y agarrando su rostro con su mano, preguntó ¿Entendido, monito?"

"Hmp" Respondió

"Bien, tomaré eso como un sí" Soltando su agarre, se dirigió a buscar el baño.

Vegeta no podía creerlo, esa mujer era tan terca que hasta explotaría por la furia que le generaría al no hacerla cambiar de opinión.

SIN COMIDA, literalmente estaría sin comida. Dos platos para él eran casi nada para su estomago saiyajin, ¿cómo se supone que recuperaría las fuerzas después del sexo desenfrenado que había tenido con ella?

Maldición…

Sintiendo cómo una mujer con piel morada y cabello rubio se paraba a frente de él, la miró.

"¿Qué quieres?" Preguntó con molestia, no estaba de humor para aguantar a nadie.

La rubia no pudo evitar asustarse ante el tono de aquel peliflama; sin embargo, cumpliendo con su labor de camarera, le contestó "A pedirle qué desea de comer para tomar su pedido" Respondió temblando.

Vegeta no pudo evitar alzar su ceja ante su pregunta, iba a contestar pero se le cruzó una idea.

La mujer estaba en el baño, y él estaba solo con la camarera que pedía su pedido, todo el orden de comida que pidiera estaba ahora en su mando…eso quería decir, que podía pedir lo que sea para saciar su apetito saiyajin…

Una sonrisa ladina salió de su rostro.

Mirando directamente a la camera, preguntó "¿Qué tienen de comida?"

Vio cómo la fémina rebuscaba entre sus bolsillos, y sacaba un cartel para luego entregárselo "Todo lo que ve en el cartel es lo que hay de comida" Respondió

Agarrando el cartel, empezó a mirar cada plato que había, cada uno de ellos se veía delicioso, hasta el nombre que ponían era sumamente llamativo y atractivo. Decidiéndolo de una vez y apurándose antes de que su compañera viniera, respondió "Quiero toda la comida que hay"

La camarera no pudo evitar sorprenderse ante su respuesta "¿To…toda la comida?"

"¿Acaso no escuchaste? ¿O estás sorda? Dije toda la comida" Espetó con impaciencia

"Sí, sí, no se preocupe" Respondió nerviosamente "¿Desea algo más?"

Pensando un poco en su preguntó, suspiró y respondió "Sí, tráeme dos bebidas" Vio cómo ella asintió "Bien, ahora puedes largarte"

La camarera sin esperar más, se retiró.

Fue cuestión de minutos para ver a la peliazul venir con dirección a la mesa donde estaba Vegeta, sentándose frente a él, preguntó con intriga "¿Y bien? ¿A qué se debe esa grata sonrisa que tiene en la cara?"

Descruzando sus brazos, y viendo cómo la comida (buffet) se acercaba a la mesa, el peliflama respondió aún con la sonrisa de victoria "Observa y verás" E inmediatamente, todo menú se sirvió en la mesa con dos bebidas.

Bulma no pudo evitar abrir los ojos de impresión al ver la cantidad de comida que había en la mesa, viendo la mirada lasciva y sonrisa altanera que Vegeta le daba, pudo sacar la conclusión de cómo llegó tanta comida "¡TONTOOOO! ¡Te dije que solo iba a comer dos platos!" Gritó

La sonrisa de Vegeta no pudo evitar agrandarse más ante su comentario "¿Ah sí? Que pena, deberías agradecerme que te daré una parte de la porción de mi comida" Respondió mientras empezaba a devorar los platos, claro, teniendo en cuenta sus modales.

"¡¿Cómo se te ocurre pedir todo el menú, maldito mono?!" Siguió gritando Bulma no pudiendo creer lo que acaba de hacer Vegeta, ¿ahora cuanto costaría todo esto? Ya casi no le quedaba el dinero intergaláctico que le dio Freezer "¡¿Tienes idea de lo que has hecho?"

Mientras iba por su cuarta pieza de pierna, el peliflama no pudo evitar en apreciar las facciones de molestia que sobresalía en el rostro de la peliazul, hasta cuando estaba enojada era atractiva la condenada. Siguió comiendo su siguiente plato.

Bulma no pudo evitar molestarse al sentirse ignorada "¡¿Acaso no vas a contestar?!" Preguntó con fastidio, pudo ver cómo él paraba de comer y la miraba profundamente. "¿Y bien?"

Siguiendo viendo los profundos ojos azules de su compañera, respondió "Come" Le ordenó "Estás muy flaca por no comer, a pesar de que eres un androide necesitas comer. Me sorprende ver que no te hayas partido en dos, estás muy flaca" Respondió con suavemente con burla.

Sintiéndose un poco sorprendida por su comentario, pero no inmutándose ante lo que acaba de hacer, respondió "¡No me importa! ¿Tienes en cuenta de lo caro que va a salir pagar todo esto? ¿Acaso tienes dinero?" Preguntó mirándolo expectante.

El saiyajin seguía comiendo tranquilamente como si los gritos de Bulma no fueran nada, ya estaba en el séptimo plato del buffet, la comida por cierto esta riquísima.

Empezando a tomar su bebida, y viendo la mirada expectante de ella respondió con una pequeña sonrisa "¿No lo ibas a pagar, tú?"

Bulma no pudo evitar molestar y volverse roja ante su respuesta "¡Encima tienes el descaro de decirme que yo voy a pagar todo esto! ¡Me va a salir un ojo de la cara!"

"¡Mucho mundo te haces, mujer" Respondió el príncipe mientras agarraba su octavo plato "Será mejor que comas o sino yo me comeré!"

Sintiendo cómo la ira gobernaba su ser, la peliazul agarró los cubiertos de mala gana, y empezó a comer los dos platos que sobraban en el buffet. No quería hablar, estaba totalmente enfadada con él, ¿ahora cómo se suponía que iba a pagar el interruptor de seguimiento espacial? Maldición…

Viendo cómo Vegeta terminó con todos los platos y la miraba expectante, preguntó con impaciencia "¿Qué me miras? ¿Tengo algo en la cara?"

"Hmp" Respondió un poco ofendido, había sido descubierto justo en el momento en el que se había perdido en la belleza de ella nuevamente, maldición… Parándose de la silla, dijo "Iré a pedir a cuenta" Y sin esperar su respuesta se fue a pedirle el costo a la camarera, cuando recibió el ticket, decidió ir hacia la peliazul y entregarle el costo de la comida.

"¡¿Qué?! ¡¿Dos mil monedas intergalácticas?! ¡¿Tanto?!" Gritó la peliazul al ver el precio, ni en los comedores de Freezer la comida costaba tanto.

"No hagas tanto escándalo, y solo paga" Respondió Vegeta un poco cansado de sus gritos.

Molestándose completamente ante su comentario, agarró la bolsa de dinero que había en su bolsillo y le dio de mala gana a Vegeta, generando que este vaya a pagar la comida.

"Maldición, y ahora ¿cómo pagaré el interruptor?" Se preguntó así misma, no quería tener ningún problema con los piratas espaciales, el tiempo no le alcanzaba y no quería tener discusiones con Freezer.

Maldición…

Sintiendo cómo alguien tocaba su hombro atrás de su asiento, volteó. Tal fue su sorpresa al encontrarse con un niño de piel amarilla.

El niño la miraba con sus ojos del mismo color de su piel, iba a preguntarle que quería de manera tierna; sin embargo, el niño se le adelantó "Sabe, ¿le han dicho que tiene una hermosa voz?"


Notas de la autora: Holaaaa chiques! ¿Cómo están? Espero que bien! Vengo con otro fogoso capitulo de Turn me on 7w7, les dije que Vegeta y Bulma estarían como conejitos así que aquí está :D.

Perdonénme por la tardanza, he estado actuaalizando mis otros fics, aparte, este fin de semana he estado en un torneo, debatiendo y fue muy agotador :"). Quiero agradecer a cada uno de ustedes por su apoyo con sus respectivos comentarios y por estar pendientes por mis actulizaciones, siempre apoyando con cada fic que subo, enserio, no saben la motivación que me genera. Les tengo mucho aprecio, y muchas gracias :")

Ahora zi, vamos a lo del capítulo. Vegeta se pasa de comelón ah, ha dejado a la pobre Bulma sin dinero, ¿ahora cómo pagara ella el interruptor espacial? Lo peor de todo es que no sabe que quienes la siguen son Goku, Krillin y Gohan, si Bulma lo compra, ¿cómo la encontrarán? Por otro lado, ya sabemos que significa esa marca en el cuello que dejó Bulma a Vegeta, ¿qué hará Vegeta? Él está empezando a tener sentimientos y emociones que aún no descubre por ella, pero Bulma está con la idea de matarlo ¿Lo hará?

Muchas gracias por todo, besos y muchas vibras a todos ustedes para estos delicados tiempo.

Nos vemos en la próxima actualización,

con amor, annetzita