Declaración: Los personajes no me pertenecen, le pertenecen al maravilloso tío Rick… y la trama le pertenece a Quinn Loftis.
Capítulo 19:
"Me sigo diciendo a mí misma que, para que exista luz, tiene que haber oscuridad. Pero la oscuridad que se está arrastrando sobre nosotros parece impenetrable. No me puedo imaginar una luz lo suficientemente brillante para empujarse a través de la opacidad.
Se arrastra por la tierra, marchita todo lo que toca. ¿Qué quedará cuando todo se acabe? ¿Terminará alguna vez?"
-Piper.
Piper miró a los chicos cargar todas sus cosas en la camioneta una vez más, preparándose para el largo viaje a las montañas de los Cárpatos. Thalia le había contado lo que Poseidón le había dicho a Luke la noche anterior. Estaba enojada de que Thalia no hubiera ido a contarle de inmediato, pero entendía su razonamiento. Observando a Thalia, se dio cuenta que algo no estaba bien, pero cuando Piper intentó preguntarle cómo estaba, Thalia sólo hizo una mueca en la típica forma suya.
Lo más raro fue que Thalia parecía estar evitando ser tocada y no hacia contacto visual con su compañero. De hecho, ella apenas había hablado con Luke, lo cual era muy extraño. Por lo general, están unidos por la cadera.
Bueno, ella simplemente continúa observando y escuchando. Tal vez sería capaz de llegar a una respuesta, y si eso no funcionaba, simplemente presionaría a Thalia hasta que finalmente le confesara cualquier cosa que estaba pasando.
Una vez que estuvieron por fin en camino, Luke soltó exactamente lo que había pasado y dejó que los hombres supieran que necesitaban estar alerta ante cualquier cosa.
-Parece que Mona ha estado muy ocupada, más de lo que pensábamos en un principio.
Hera soltó un resoplido.
-Ocupada ni siquiera empieza a describir lo que esa vaca ha estado haciendo.
Thalia puso su puño en el aire y grito:
-¡Qué vocablo!
Piper sonrió... eso era más al estilo de su amiga. Tal vez sólo había estado cansada esta mañana.
-¿Cómo estás?- preguntó Jason mientras ponía su brazo alrededor de Piper y la atraía hacia sí. Se acurruco contra él, disfrutando de la nueva intimidad entre ellos.
Piper no podía dejar de sentir más confianza en su relación. Habían hecho los Ritos de Sangre. Era un hecho. Él no iba a dejarla ahora.
Su pecho se sacudió cuando se río.
-Como si alguna vez quisiera dejarte.
-¿Un poco entrometido?-Piper le dio un golpecito en el pecho, castigándolo.
-¿Cómo puedo ser entrometido si tengo derecho a la información?
Thalia resoplo desde la parte delantera de la camioneta.
-¡Acabo de oírte bien, peludo J? Seguramente no acabas de decir que tenías derecho a escuchar los pensamientos de mi chica. Seguramente te he oído mal. -Thalia se ha girado en su asiento y estaba dando a Jason la famosa mirada a la que muchos hombres habían sucumbido.
-Alfa, domina a tu mujer.
Entonces todo empezó a moverse en cámara lenta.
En una reacción violenta ante el comentario misógino, aunque bromista de Jason, Thalia le gritó:
¡OH, DIABLOS, NO! -Ella se había quitado el cinturón de seguridad en un instante y comenzó arremeter contra él.
Luke, en un movimiento experto, llevó la camioneta a un lado de la carretera, estaciono, y puso su brazo alrededor de la cintura de su compañera antes que un aliento pudiera ser expulsado. Los ojos de Thalia estaban brillando.
-Maldición -murmuró Piper.
Si Jason hubiera estado en forma de lobo, su pelaje del cuello habría estado erizado ante la amenaza que reconoció en Thalia. A pesar de que ella era la hembra Alfa, él la veía como una amenaza potencial a su compañera, quien era humana y frágil.
-Thalia -gruñó Luke.
Después de unos momentos, cuando todo el mundo pareció congelado, Thalia finalmente levantó las manos en señal de rendición.
-Ya he terminado. - La cabeza de Jen colgó en derrota cuando Luke la dejó ir, y ella subió de nuevo a su asiento.
Toda la camioneta pareció respirar un suspiro de alivio. Se había evitado el desastre...por ahora.
-Jason, cálmate. No hubo ningún daño -le dijo Luke a través del espejo retrovisor. Jason sostuvo la mirada de su Alfa por un instante y luego la bajó.
Piper miró a su compañero y vio que luchaba con su necesidad de protegerla y su necesidad de obedecer a su Alfa. Ella marcó una página del libro de Annabeth y extendió la mano bajo la camisa de Jason, colocando su mano sobre su pecho. Carne sobre carne. Ella observó cómo se relajó visiblemente. Su característica sonrisa, con hoyuelos y todo, se extendió por su rostro.
-Gracias - le dijo a ella. La sinceridad brillaba en sus ojos.
-Siempre. -Ella le devolvió la sonrisa.
-¿Qué diablos fue eso de todos modos?-le susurró a ella.
Piper se encogió de hombros.
-Algo pasa con ella.
Diana se volvió en su asiento y miró a Piper
-¿Puedo tratar de hablar con ella primero?
Piper asintió.
-Claro. ¿Crees que sabes lo que está pasando con ella? -Sus cejas se alzaron interrogantes.
Diana se encogió de hombros sin comprometerse.
-A veces la gente va a hablar con un médico porque sienten que hay algo de anonimato en ello. Voy a darle una oportunidad. Lo peor que puede hacer es decirme que me vaya a la mierda.
Piper soltó un bufido.
-Eso es algo que ella diría.
La camioneta se quedó en silencio por horas. Dormían de vez en cuando y se detuvieron en ocasiones por comida o para ir al baño. Piper continúo observando a su amiga y se puso cada vez más preocupada. Definitivamente, algo estaba mal.
Cambiaron de conductor periódicamente para no tener que detenerse.
Condujeron las trece horas adicionales directamente. A medida que se acercaban más al bosque, parecía que había una corriente subterránea de tensión ondulando a través de la camioneta. Cuando Luke se detuvo en lo que parecía ser un camino de vuelta, levantó la mano para evitar que alguien saliera de la camioneta.
-Es más de medianoche, pero vamos a tener que caminar durante una hora y luego hacer un campamento. Poseidón y yo pensamos en esta posibilidad así que me aseguré de traer provisiones. Recuerden, este bosque no es nuestro amigo. Sean conscientes de sus alrededores en todo momento. Permanezcan en pares, no vaguen por su cuenta. Los machos montan una guardia nocturna.
Con eso, salió de la camioneta y todos los demás lo siguieron.
Luke se acercó a Thalia y la tomó en sus brazos. Apretó la nariz en su cabello y respiró tan profundamente como pudo, inhalando su aroma único.
-¿Por qué no me hablas? -susurró. Él no trató de utilizar su vínculo porque ella lo había mantenido cerrado a cal y canto desde que se había despertado de su pesadilla
Thalia cerró los ojos ante el sonido de dolor en su voz. Ella envolvió sus brazos y apretó; se a él como si su vida dependiera eso.
Después de varios minutos de silencio, él por fin la soltó. Ella levantó su rostro para mirarlo y rozó un dedo suavemente contra sus labios. Era hermosa y era de él, pero ella no le permitía entrar y eso lo estaba matando.
Dejó caer la mano y se volvió para ayudar a los demás a descargar la camioneta. No vio el dolor que brilló en sus ojos cuando se apartó de ella... no escuchó su respiración entrecortada cuando ella trató de no extender la mano y agarrarlo para derramar su alma, para rogarle su perdón. Thalia había estado tan concentrada en Luke que no se había dado cuenta que Diana estaba de pie junto a ella
-¿Das un paseo conmigo?- preguntó Diana suavemente
Thalia la miró fijamente un momento, luego asintió.
Diana llamó a Luke:
-Alfa, tenemos que usar el baño de las chicas. Thals y yo vamos juntas y la privacidad seria apreciada.
Luke comenzó a dar un paso hacia ellas.
-Puedo ir con ella.
Diana levantó la mano.
-Soy yo quien tiene que hacer pis y realmente no quiero que tú o alguno de nuestros hombres vayan conmigo
Era obvio que a Luke no le gustaba la idea de que fueran en la oscuridad por sí mismas, pero no era como si pudiera obligarlas a hacer pis con un hombre alrededor.
-Está bien, que sea rápido-gruño.
Thalia puso los ojos en blanco y dejó que Diana le diera la vuelta y la llevara al bosque.
Diana camino hasta que sintió que los susurros estarían a salvo de la audición lobuna. Ella se apartó de Jen, dándole un poco de espacio para que no se sintiera presionada.
-Thals, algo está mal. Eso está claro - declaró Diana con total naturalidad.
Thalia asintió, concordando.
-¿Has hablado con alguien acerca de lo que es? ¿Con Luke?
-No.-El labio inferior de Thalia tembló mientras trataba de contener las lágrimas que habían estado amenazando con extenderse durante todo el día.
Diana no fue hasta ella; no le ofreció consuelo. Ella sabía que Thalia tenía que sacar esto de su pecho y lo haría mejor si no estaba siendo mimada.
-Soy una doctora. Incluso ahora, aunque no practico convencionalmente, sigo siendo una doctora y mis juramentos siguen en pie. La confidencialidad del paciente, Thals. Me lo llevaré a la tumba.
La cabeza de Thalia se alzó de golpe y sus ojos se encontraron con los de Diana. Ella vio en Thalia una desesperación que nunca había visto en la joven por lo general segura.
-¿Me oyes? ¿Estamos en la misma página?
-Si- susurró Jen-estamos en la misma página.
Thalia encontró una rama de un árbol caído y se sentó sobre ella. Diana se acercó para que Thalia no tuviera que hablar en voz demasiado alta.
Sin ningún preámbulo, Thalia empezó a hablar. Cuando termino, Diana cerró los ojos, deseando que todo esto se fuera.
La primera cosa que salió de la boca de Diana fue:
-Estás embarazada. - Cuando abrió los ojos vio que Thalia tenía lágrimas deslizándose por sus mejillas.
- He asesinado a mi bebé, el bebé de Luke. La maté. - La respiración de Thalia estaba tornándose esporádica y Diana sabía que si no la calmaba, Luke se abriría paso a través del bosque por ella en cualquier momento.
-Shh, Thals. Recomponte o tu hombre va a estar derribando los árboles para llegar a ti.
Thalia se secó las lágrimas mientras trataba de recobrar la compostura.
-¿Por qué no le has dicho a tu pareja?- preguntó Diana.
Thalia se abrazó a sí misma, una muestra más de lo vulnerable que se sentía.
- No puedo soportar la idea de ver el asco y la ira en sus ojos cuando sepa que he matado a nuestra hija. Si tan sólo yo hubiera muerto... era mi hora.
Diana estaba sacudiendo la cabeza antes que Thalia siquiera terminara de hablar.
-Si hubieras muerto Luke habría destruido el mundo. Se habría vuelto loco y luego se habría quitado la vida. Esto no es culpa tuya, Thals, son las malditas Parcas. Él no te hará responsable ni estará enojado. Estará sufriendo por ti, sufriendo porque él va a sentir toda la culpa en ti. Thalia, conoces a Luke, sabes cómo se siente por ti. Tienes que confiar en que él te amará por encima de esto, que los dos pueden superar esto juntos...
Thalia pareció esperanzada
-¿Crees que hay una manera de evitar que las Parcas se la lleven?
-No lo sé, pero sí sé que Luke movería montañas, destruiría naciones, convocatoria a la ira de los dioses para verte feliz, Diana levanto a Thalia de la rama.
-Vas a tener que decírselo. Pero quiero que lo tomes con calma y no te exijas demasiado, ¿de acuerdo?
Thalia asintió. Ella respira hondo y soltó el aire. No se sentía muy bien, pero sintió mejor. Necesitaba que alguien supiera, necesitaba que alguien entendiera. Y sabía que Cynthia estaba en lo cierto, no podía ocultarle esto a Luke durante mucho más tiempo. Ella le estaba haciendo daño y eso no era justo.
Se dirigieron de vuelta hacia el grupo en silencio. Una vez allí, todos ellos siguieron a Luke por el bosque, con la luna como su única luz guía.
Caminaron durante una hora, justo como Luke había dicho, y luego acamparon. Jason y Drake encendieron un fuego mientras que, en forma de lobo, Grover hizo una comprobación del perímetro. Cuando regresó al campamento no pudo evitar acicalarse para Enebro, quien lo observaba con admiración.
Enebro se río ante el obvio placer de Grover bajo su mirada. Enebro lo despidió con la mano, indicándole que fuera vestirse. El inclinó su cabeza de una manera encantadora y se dirigió de nuevo al bosque a recoger su ropa.
Una vez que estuvieron todos reunidos en torno al fuego, se sentaron en silencio, contemplando las llamas devorando la madera.
Cada uno de ellos sintió la oscuridad que se cernía sobre el bosque y no quisieron llamar la atención sobre sí mismos al hablar. Pronto, uno por uno, armó su catre y se fueron a dormir. Los hombres se turnaron vigilando, y cuando llegó la mañana, cada uno de ellos despertó respirando un poco más relajado. Las cosas, hasta el momento, habían transcurrido sin incidentes.
Jason miró a Luke mientras vagaba más profundamente en el bosque.
-¿Sentiste eso ayer por la noche?
Luke asintió.
-Estamos siendo observados. Lo siento incluso ahora.
-Bien, quería asegurarme de que no era el único.
Piper se acercó a Luke con Jason a su lado.
-Alfa, hay magia negra por aquí. La puedo sentir como el aceite sobre mi piel –le dijo Piper.
-¿Sientes eso? - preguntó Hera a Luke. Él asintió.
-Antes de que preguntes. Enebro y yo hemos estado usando una magia de camuflaje, pero sea lo que sea que nos está siguiendo, es poderoso.
Las cejas de Luke se alzaron ante dicha concesión. Si la magia con la que estaban lidiando aquí, sin la bruja presente, era más fuerte que dos hadas, entonces ellos estaban en problemas.
Thalia agarró la mano de Luke y lo miró a su cara sombría
-No me gusta que nos quedamos quietos, Lucas. Algo me dice que no deberíamos estar quietos.
Piper asintió en acuerdo. Ellos se dividieron en parejas y continuaron en una línea a medida que avanzaban. El día pareció hacerse más oscuro mucho antes de lo que debería y la temperatura baja.
Los dientes de Piper pronto comenzaron a castañear. Tenía los brazos cruzados con las manos metidas en sus axilas, tratando de mantener el calor.
-Lucas, tenemos que parar- gritó Diana. Se estaba poniendo más frio y, aunque el movimiento estaba manteniendo la sangre circulando, ella estaba pensando en Thalia.
-Vamos a encender un fuego. Cualquiera que sea la magia que está funcionando aquí, están totalmente en contra de nosotros yendo más lejos- dijo Hera por encima del viento que había comenzado a azotar a su alrededor.
Trabajaron rápidamente, consiguiendo armar el campamento y encender un fuego en cuestión de minutos. Hera y Enebro usaron su magia para el fuego porque uno natural no se mantendría encendido. Todos se amontonaron a su alrededor, las sombras, a su alrededor, parecía siniestra a medida que el viento aullaba entre los árboles. Toda la naturaleza parecía estar trabajando en contra de ellos.
De repente, un relámpago brillo y el trueno retumbó en el cielo. Sintieren la tierra debajo de ellos temblar. Hera se puso en pie y extendió las manos, con los ojos cerrados. Enebro hizo lo mismo, por lo que Piper se puso de pie, no muy segura de lo que se suponía que debía hacer, pero sintiendo que ella debía estar de pie también.
Hera y Enebro corearon. El viento azotó a través de su cabello, el trueno se estrelló alrededor de ellos, y el relámpago pulsó en el suelo, iluminando sus rasgos de una forma inquietante.
Los brazos de Hare cayeron y sus ojos se abrieron. Ella miró con gravedad a Luke.
-No soy lo suficientemente fuerte. Necesito las piedras.
-¿Dónde están? -gruñó él.
-Supongo que no es el momento - le dijo Hera con severidad, no dando marcha atrás.
-¿Qué quieres decir con que "no es el momento"? ¿Cuándo es el momento? ¿Una vez que todos seamos fritos por un rayo?
Thalia tomó la mano de Luke y extendió la mano, girando su rostro hacia el suyo.
-Hera no es el enemigo -le dijo con firmeza.
Luke cerró los ojos y tiró de las riendas a su lobo. Una vez que los abrió miró a Hera e inclinó la cabeza.
-Mis disculpas, Fae.
-No es necesario - le dijo Hera- Las cosas se han tornado una mierda y todos estamos un poco irritable.
-Me has quitado las palabras de la boca, Hadita Hera-se quejó Thalia.
Piper resoplo y miró a su mejor amiga. Thalia le guiño un ojo, tratando de asegurarle que todo estaba bien con ella, aunque estaba tan lejos de estar bien como se podía.
Hera miró a Thalia.
-Ese te salió gratis, Thals. La siguiente vez valdrá tu pelaje.
Thalia sonrió, su primera sonrisa verdadera en todo el día.
-Aww. Pero, si quieres tocar mi pelo todo lo que tienes que hacer es pedirlo. Bueno, eso, y pagar una cuota de admisión pequeña.
Los demás se rieron y se distrajeron brevemente de los estragos sucediendo a su alrededor.
Luke presionó sus labios en la parte superior de la cabeza de Thalia, contento de ver un atisbo de su compañera.
Hera se volvió de nuevo hacia el Alfa después de dar a Thalia una mirada mordaz, quien simplemente se encogió de hombros en respuesta.
- Las piedras van y vienen por su propia voluntad, Alfa. Yo no las controlo. Nadie lo hace.
Todos miraron a Luke, esperando sus órdenes. El miró a cada uno de ellos, sintiendo el peso de su seguridad... era pesado.
-Nos quedaremos aquí y resistiremos toda la noche.
Una vez más se acurrucaron en torno al fuego. Nadie durmió.
Todavía estaban acurrucados alrededor del fuego cuando el amanecer irrumpió finalmente. Casi como si un interruptor se hubiera encendido, el viento se detuvo, junto con los truenos y los relámpagos.
Thalia se puso de pie, estirándose, mirando a su alrededor, y estudiando los daños. Ella soltó un bufido.
-Eso fue divertido.
Luke palmeo su trasero, haciendo gruñir a Thalia.
-Tienes una extraño concepto de diversión, compañera-le dijo mientras se inclinaba y la besaba suavemente. Thalia aceptó el beso y se permitió ese momento. El dolor no se había alejado de lo que estaba enfrentando, pero tenía que encontrar la alegría en donde pudiera. Luke le traía alegría, y ella iba a sumergirse en cada pedacito de ella.
El inclinó la cabeza hacia un lado, con el ceño fruncido mientras la observaba.
-¿Estás bien? -murmuró el
Ella sonrió, aunque la sonrisa no llegó a sus ojos.
-Por ahora.
Luke decidió que eso tendría que ser suficiente hasta que pudiera hablar con ella a solas.
Horas más tarde, Thalia, tratando de quitarse de encima la oscuridad, comenzó a cantar "On the Road Again" de Willie Nelson.
Piper gimió.
Diana se echó a reir.
-Bueno, si queremos ahuyentar la magia del mal ese sin duda es un método eficaz-resopló Hera.
-Ríete, Hadita Peri-gritó Thalia en respuesta-Uno de estos días mi canto simplemente podría salvarte la vida.
Antes que Hera pudiera responder, escucharon una voz familiar:
-Espero que todos ustedes no estuvieran tratando de ser cautelosos, porque apestan en eso.- La voz de Will surgió entre el follaje y él finalmente emergió físicamente.
Miró a todos una vez más, mostrando un alivio obvio al ver que todo el mundo estuviera aquí pie sin daño alguno. Luego sonrió hacia Enebro, quien estaba de cerca de Grover.
-¿Tú también?
Enebro asintió y se sonrojó. Grover pasó un brazo alrededor de ella y la besó suavemente en la frente.
-Está bien. -La voz de Will llamó la atención de todo el mundo lejos de Grover y su compañera marcha vamos a unirnos a Poseidon y a poner un plan en
