Ay que hueva.
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RinMakoto. Cuando menos se pensó, terminaron perdiendo la carrera por ese truco, pero que final, Fumika no estará nada feliz y es que dicen que una mujer enamorada puede ser peligrosa jaja. ¡Saludos!
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El Redentor 777. DRESS ganó con un buen truco y los espectadores no pueden faltar y es que sabiendo como es Yuzu, va a hacer sufrir al pobre Yuki jaja. ¡Saludos!
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Sin más, comencemos…
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La carrera entre las Kandagawa Jet Girls y DRESS había finalizado con victoria para el equipo de Kaguya y Kuromaru con una técnica algo rara, la shooter disparó al aire un chorro a presión de agua al cielo y Misa no calculó a tiempo la reacción y ese minúsculo detalle hizo que DRESS ganara la batalla.
Pero lo peor llegó después de que la carrera terminara y Kaguya agradeciera al hondureño por lo que hizo y que forma de hacerlo que… darle un beso en los labios frente a todos.
Aunque claro, eso hizo enfurecer a cierta peli negra y familiar suya.
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De eso, al día siguiente, el escándalo en Asakusa fue grande cuando se supo lo que había pasado y más, Antonio fue bombardeado con miles de preguntas y es que Kaguya Shijuuin era una persona con fama en el área y ser besado por ella, realmente le trajo fama al pobre peli negro.
En el receso, el chico se reunió con los demás chicos en el techo de la Academia.
- ¿Qué opinas Antonio? La fama te ha llegado – río Hikaru.
- No es nada genial, siento como los demás me hablan a escondidas y es muy feo – el hondureño comía algo tímido – estoy harto en parte.
- Obvio, Shijuuin te dio un beso, ¿qué esperabas?
- And that's ntot to mention that President Shinshijuin is more upset tan usual.
- No me ayudas en nada Francisco.
- Mejor solo comamos en paz, no quiero saber el triste destino que le espera a Antonio – bromeó Lance.
- Pero mira que tienes el corazón de alguien famosa como Shijuuin-san – decía algo gracioso Hajime – al menos piensa eso.
- Pero no estoy interesado en el romance.
- Pues te jodiste amigo – el mexicano habló – no creo que sea muy bueno para ti rechazarla, puede traerte problemas, yo te recomiendo que lo pienses un poco.
- Veré que hago.
Los chicos seguían comiendo normales de la vida, aunque para Antonio nada era como quería.
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Mientras tanto, las gemelas Tsui y Tina estaban en su receso de su distinta Academia cuando fueron llamadas por su gerente, cosa que les llamó la atención y más cuando supusieron de que se trataba.
- ¿Ya lo aceptaron? – preguntó Tina.
- Así es, lo hablé con los superiores y aceptaron la oferta, aunque al inicio estaban inseguros de ellos, tal parece que como son amigos de hace tiempo, no tendrán problemas en formar parte del equipo.
- Pues eso me gusta – sonrió Tsui - ¿lista Tina-chan?
- Sí.
- Bueno, si lo dicen, pueden venir ellos hoy en la tarde, así que vayan llamándolos.
- No se preocupe manager-san, déjelo en nuestras manos.
- Eso espero – la gerente de ambas se fue y las gemelas chocaron sus manos felices de la vida.
- ¡Yey! Bueno, ya tenemos la aprobación.
- Bueno, llamemos a los chicos y les decimos.
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- ¡Matsuura-san! – Yuzu se fue directo al castaño el cual recién salía de clases y se sonrojó al ver a la peli verde.
- ¿M-Midorikawa-san?
- Ya te extrañaba, sé que no vamos a la misma escuela, pero la verdad es que me apetecía verte – la chica estaba pegada al joven el cual estaba cada vez más rojo.
- Aprovecha el bug amigo – Akiyama fue directo a Manatsu la cual no se esperó que el peli lila la abrazara por la espalda.
- ¡¿N-Nakada-san?!
- Sí, soy yo Shiraishi-san.
- Dioses, por una vez ¿no nos podrían dejar en paz?
- Pero es que te quiero Matsuura-kun, eres alguien muy guapo – Yuzu restregaba su cara con la mejilla de Yuki el cual estaba sorprendido por esa confesión y a la vez sonrojado.
- ¿Qué dices Midorikawa-san?
- Shiraishi-san, yo tampoco puedo negar que eres muy guapa – el peli lila abrazó con más fuerza a la morena – así que podemos decir que siento lo mismo que Midorikawa-san.
- P-Pero yo… - la cara de la castaña estaba roja y no había objeción, estaba súper avergonzada por la tremenda confesión del peli lila.
- Midorikawa-san, no niego que seas guapa, pero tenemos poco tiempo de conocernos y… la verdad, quiero pensarlo un poco más – dijo Yuki mirando a la chica peli verde.
- Yo también… la verdad es que me pareces bastante guapo Nakada-san, pero es que tal y como dice Matsuura-san, nos conocemos de hace poco.
- Ya veo – el peli lila no perdió la sonrisa, mucho menos Yuzu.
- Bueno, no me daré por vencida entonces, sé que caerás ante mis encantos – Yuzu miró al castaño y lo abrazó del cuello acercando su rostro al suyo – Yuki Matsuura, prepárate porque cuando te enamores de mí, tendremos sexo por horas y si es posible, un fin de semana entero, incluso si quedas vacío, seguiremos.
- ¿P-Por qué me sigues diciendo eso?
- Yo también prometo eso – Akiyama se acercó a Manatsu y esta solo atinó a ponerse roja – yo haré que caigas ante mi Shiraishi-san y cuando eso pasé, haremos un cuarteto con Midorikawa-san y Yuki.
- ¡Oye Akiyama! – reclamó su amigo.
- ¿Te parece bien Midorikawa-san?
- Claro, entre más estemos mejor – Yuzu y Akiyama se dieron la mano muy felices de la vida mientras la moral y confianza de Manatsu y Yuki caía al suelo.
- ¿Por qué siento que moriré? – dijeron ambos.
- Cuando Matsuura-kun sea mío, lo haré mío tantas veces que perderá la cuenta.
- El día que estemos juntos Shiraishi-san y yo, se lo haré tantas veces que no se podrá sentar en semanas.
- ¡Dejen de estar jodiendo! – gritaron Yuki y Manatsu muy rojos por esas declaraciones de sus amigos.
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Tal y como se miró, las clases terminaron y como era viernes, los clubes se tomarían el día libre, por lo que no fue la excepción los clubes de Jet Racing de las respectivas Academias.
Hajime acompañó a Antonio a la Academia Musa, aunque el hondureño no quería ir, al final fue por insistencia del peli morado que fue.
Lance y Francisco fueron con Emily y Jennifer a una salida que los 4 habían planeado para ese día, por lo que los chicos de México y Estados Unidos estarían ocupados.
Aunque esta vez solo quedarían Misa y Rin las cuales estaban saliendo de clases y como no había reunión, las chicas quedaron solo de ir a clases.
- ¿Puedes creerlo? Hina-chan saldrá con Agüero-kun – dijo Rin a su mejor amiga.
- Ni yo lo creo, ¿Cómo es que ella sale con un chico, así como así?
- No tiene nada de malo Misa-chan, una de joven siempre quiere estar con alguien, ¿Por qué no sientes que a lo mejor un día te interesa alguien?
- N-No creo que pase eso – Misa desvió la mirada – sabes que no me interesa eso por el momento Rin, solo tengo como objetivo seguir ganando la Copa Kandagawa.
- Misa-chan – la castaña sonrió – siempre serás así ¿no?
- C-Cállate – la peli azul desviaba la mirada sonrojada, aunque luego miró como iban dos chicos hablando muy animadamente, aunque solo fuera uno.
- ¿No son Hikawa-san y Kurihara-kun? – Rin notó a dos de los tres chicos que formaban parte de su equipo.
- Sí, son ellos.
- ¡Vamos a ver a donde van! – Rin arrastró a su amiga a donde estaban los chicos y estos al notar la presencia de las chicas, se voltearon a ver.
- ¡Hola Namiki-san, Aoi-san!
- Hola chicos.
- ¿Qué hacen? – preguntó sin más el de cabello azul.
- Íbamos a mi casa, nada más – respondió Misa.
- Que casualidad, nosotros también íbamos a nuestras casas – Hikaru miraba a la peli azul la cual no entendía como era que el joven siempre podía tener esa actitud alegre.
- Hikaru, vámonos de una vez, ya va a anochecer.
- Vamos Takeshi, aún hay tiempo para que podamos acompañar a las chicas a su casa, no vaya ser que les pase algo.
- ¿Nos estás diciendo tontas o algo por el estilo? – Misa cuestionó.
- P-Para nada Aoi-san, solo digo que puede ser peligroso para ustedes ir solas.
- Misa-chan, no miro mala la idea de que nos acompañen – Rin estaba a favor de lo que los chicos hacían, Misa como siempre podía desconfiar, pero también sabía que sería algo desconsiderado de su parte.
- Bien, acepto eso, pero espero que no hagan nada indecente.
- ¿Nos crees capaces de hacer algo así? – Takeshi miró fijamente a Misa la cual se asustó un poco por la presencia siniestra del peli azul, pero Rin parecía ver algo divertido en el comportamiento, tanto que ni siquiera se asustó al verlo.
- Que divertido eres a veces Kurihara-kun – al decir eso la castaña, se ganó la mirada del joven.
- Vaya, tal parece que Namiki-san no le afecta la personalidad tuya Takeshi – Hikaru miró al peli azul el cual solo desvió la mirada algo sonrojado.
- A-A mí me da lo mismo.
- Solo vámonos – Misa se fue con los chicos y su amiga Rin a su casa, aunque en el camino se mantuvo algo reservada al igual que Takeshi, pero Hikaru y Rin estuvieron hablando mucho.
- Y así fue la vez que Takeshi detuvo un robo cuando los ladrones lo vieron, pensaron que era un asesino por la mirada que les dio y dejaron las cosas que habían rodado.
- No tenías que contar eso Hikaru – dijo serio el peli azul.
- No tiene nada de malo Kurihara-kun, aunque la verdad yo no te miro así – la castaña le dedicó una sonrisa que hizo que el chico se sintiera avergonzado - eso me recuerda cuando fuimos a una feria con Misa-chan hace como 2 meses, ese día comió antes de subir a la montaña rusa y cuando subió a esta, vomitó a la cabina que venía debajo.
- ¡Rin! – la peli azul gritó con vergüenza.
- Vaya anécdota Aoi-san – sonrió el rubio a la chica la cual quedó avergonzada aún más.
- Sí, es una buena anécdota.
La plática entre los 4 chicos, aunque solo Rin y Hikari seguían, llegaron al final a la casa de la familia de Misa en donde dejaron a ambas chicas y sin más, los jóvenes se fueron a sus respectivos hogares hablando un poco.
- ¿Qué te parece Namiki-san y Aoi-san? – preguntó el rubio a su amigo.
- ¿Y porque me preguntas eso? Estuviste hablando con Namiki todo el rato.
- Sí, ella es interesante, pero si me preguntas, creo que Aoi-san me llama más la atención.
- Esa tipa, pero si es alguien que es más fría que un glacial.
- ¿Lo dices tú? – el rubio lo dijo sin mala intención, pero luego pensó en algo más – por cierto, ¿Qué opinas de Namiki-san?
- ¿Por qué Namiki?
- Bueno, ella no te tiene miedo, se mira que te tiene interés.
- Puras tonterías – Takeshi suspiró – solo debe ser curiosidad, pero que me tenga interés no creo.
- Pues no lo veo así – sonrió el joven rubio caminando con su amigo a sus respectivos hogares.
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En otra parte…
- ¿Seguros que no los molestamos? – Fuka e Inori miraron a los gemelos Kira los cuales estaban acompañándolas en algunas compras.
- Vamos, no es ninguna molestia, después de todo, es viernes y Katsuo y yo estamos libres.
- Así es, Kazuki y yo estamos libres y que mejor ayudándoles.
- Muchas gracias de nuevo chicos.
Las sacerdotisas iban con los gemelos de regreso al templo y solo hablaban un poco, tal parecía que pasar tiempo entre ellos, era algo que les gustaba mucho.
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Los 4 norteamericanos estaban saliendo a una pequeña cafetería en la que los chicos estaban comiendo felices de la vida.
- ¿Y qué haremos para la próxima carrera? – dijo Jennifer – siento que podemos ganar, pero quiero hacer algo antes de correr.
- ¿Qué cosa?
- There's something I've been wondering guys – Emily miró a Francisco y Lance los cuales quedaron viendo a la morena algo extrañados.
- ¿De qué hablas?
- Do you have a girlfriend? – al decir eso Jennifer, los dos jóvenes se miraron entre sí.
- Pues no, yo no tengo – respondió el peliverde – la verdad es que siento que no he encontrado a la chica ideal para mí.
- Aunque sea mexicano, no me importaría que mi chica ideal sea de afuera o nacional, no miro eso en una mujer – dijo Francisco llamando la atención de Emily la cual fijó su vista en él.
- A mí tampoco me molestaría que mi chica ideal fuera de mi país o no, solo quiero que esa chica comparta mis sentimientos y mis sueños, los mismos que yo apoyaría los suyos – Jennifer escuchaba las palabras del joven y esta se emocionaba por lo que el peli verde.
- Siento que encontrarán a las personas ideales – la peli rosa discretamente tomó la mano de Lance el cual quedó extrañado, pero no la cambió ni movió.
- I believe that too, the girls you date will be very lucky to have boyfriends like you – Emily hizo lo mismo con Francisco y este aceptó con gusto el gesto.
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Antonio ayudó a Hajime con algunos problemas con Tamakuze, cosa que lo solucionaron con facilidad, pero cuando el hondureño se iba, apareció la persona que le había causado muchos problemas.
- ¡Espera Antonio-san!
- Kaguya, ahora no por favor.
- En otras ocasiones habría amenazado a la persona que me contestara así, pero esta vez es especial porque tengo un tema que hablar contigo.
- Kaguya, ya he tenido suficientes problemas y…
- Antonio Félix Aguilera-san, aunque me digas eso, sé que al final caerás ante mis encantos, después de todo, nadie puede resistir a los encantos de la única Kaguya Shijuuin – la peli gris se acercó al chico y lo abrazó recostando su cabeza en su pecho – no sé cómo, pero juro que lo haré.
- Kaguya – por alguna razón, ver a la peli gris de ese modo no le molestó, solo se quedó con la chica de ese modo, en un ambiente algo romántico.
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Continuará…
