Han pasado 80 años, pero he regresado para darle continuidad a esta historia a la que le he cogido mucho cariño. Les debo una por la demora, es por esa razón que les traigo capitulo doble. *pide perdón de rodillas*
Los pasillos nocturnos
Eran las diez en punto de la noche y Hermione estaba justo en la salida de su sala común. La castaña no paraba de temblar, y no sabia a qué adjudicarle eso, si al frio que estaba haciendo en los pasillos o a los nervios al saber que estaría a solas con Malfoy, exactamente por una hora. No paraba de tragar grueso en un intento por calmarse.
Ella echó un vistazo a su alrededor, y absolutamente todo estaba solitario, solamente a la lejanía se escuchaba una que otra carcajada de los fantasmas del castillo, y cada rincón estaba levemente iluminado por las antorchas ajustadas en los pasillos.
- Hola- Hermione estaba tan distraída que no se dio cuenta cuando Draco salió del retrato
-Malfoy, casi me matas de un susto- El Slytherin no pudo evitar lanzar una risotada ante la cara de pánico de Granger
-Hubieras visto tu cara- dijo entre risas
-Tonto- dijo Hermione sonriendo y negando con la cabeza -Nunca cambias
-Es parte de mi esencia, tal vez- le dijo Draco. Caballerosamente, él puso su brazo para que la chica se aferrara a él y ella aceptó.
Los dos transitaron en silencio por los corredores con varita en mano por si alguien estaba en problemas o, por el contrario, causándolos. Hermione se sentía muy cómoda sujeta del brazo de Draco, de alguna manera todos sus miedos fueros desapareciendo, aun así, Hermione aun sentía el frio rozar su piel y por momentos se aferraba más a Draco buscando calidez.
-Toma, cúbrete. No vaya a ser que agarres un resfriado- Draco se quitó su abrigo para ponérselo a la casi congelada Hermione.
-Seguro ¿no tienes frio? - le preguntó mirándolo con sus ojos color miel que solo desprendían ternura
-No, toma- Hermione aceptó y continuaron revisando juntos el lugar. Draco dio un hondo suspiro buscando las palabras correctas para invitar a Hermione a Hogsmade como le había aconsejado Ron, o más bien amenazado. -Todo está tranquilo- dijo él volviendo a romper el hielo.
-Te juro que sorprenderemos a quien bajarle puntos; siempre es igual- Dijo Hermione metiendo las manos en los bolsillos del abrigo, inhalando el agradable aroma que éste tenia impregnado
-¿Cuánto falta?- preguntó Draco
- ¿Ya te aburriste de hacer rondas conmigo? - dijo Hermione
-¡NO! Solo que es algo raro que no esté por ahí alguna pareja por ahí besuqueándose o algo, esta hora es perfecta para no ser atrapados- dijo Draco con una sonrisa de medio lado.
-Si yo fuera ellos, sabría que hay prefectos o premios anuales vigilando los pasillos… elegiría un salón más remoto- Draco paró en seco, sorprendiéndose de la confesión de Hermione
-Vaya Granger, no me esperaba que rompieras las reglas tan descaradamente- dijo tratando de volver en sí
-Ah, por favor Malfoy, no seas mojigato. Ven, vamos a revisar las mazmorras- dijo Hermione tomándolo del brazo para arrastrarlo
- ¿Me dijo mojigato? – Se preguntó
- ¿Y desde cuando haces esto… ya sabes de romper las reglas, perfecta Granger? - le preguntó con malicia, quería molestarla un poco, aunque en el fondo sentía algo de celos de solo pensar de que la castaña se escondiera a largas horas de la noche con cualquier idiota a besarse o hacer quien sabe que cosas.
-Malfoy, nunca lo he hecho. Sólo supongo, es una situación hipotética- le respondió, y era cierto jamás había hecho algo tan arriesgado con nadie.
-Pero no quiere decir que no quieres hacerlo- la retó
-Primero, así quisiera no tengo con quien y segundo, por el momento no estoy mínimamente interesada- le dijo ella segura de sí misma.
- ¿Y si se da la oportunidad? ¿aceptarías algo de adrenalina? - le preguntó Draco seriamente y ambos se detuvieron a la mitad del pasillo que llevaba a las mazmorras.
-No, no y no- le dijo ella acercándose a él para que captara su mensaje con más claridad.
Draco no estaba seguro si culpar al delicioso aroma tan atrayente de Hermione, a la distancia que ella misma hizo más corta entre ambos, al tema de conversación e imaginarse a la chica en esa situación o que estaba justo frente de él alejada solo por unos centímetros, retándolo y enfrentándolo como solo ella podía hacerlo, logrando en él la locura inmediata; no estaba seguro de nada, en ese momento dejó que sus instintos lo poseyeran dejando de lado todo raciocinio o pizca de timidez, dejándose llevar, puso sus manos a cada lado de la cintura de Hermione, y la pegó a la pared logrando pegarse más a ella, hipnotizado de la hermosura de la joven que estaba frente a él mirándolo fijamente.
Hermione, no estaba consiente de lo que su acercamiento estaba logrando, sino hasta que sus ojos se fundieron con los ojos claros del rubio, quedándose vislumbrada por los perfectos rasgos de su acompañante y del aquel aroma varonil y fresco del cual estaba desfrutando desde que se puso su negro abrigo; todo de él la estaba seduciendo, quedándose hechizada completamente, incluso cuando Draco puso sus manos en su cintura sintió una agradable corriente dejándose arrastrar hasta la pared en donde ambos estaban más cerca el uno del otro.
Dicha acción pasó casi que de inmediato, pero ellos sintieron que cada segundo se tomaba casi como un minuto, porque sus sentidos estaban dispuestos a reclamar cada contacto que hubiera entre ambos.
Al estar tan unidos sus rostros estaban muy cerca, y solo bastaba un pequeño acercamiento para que ambos rozaran al menos sus labios. Hermione, podía sentir el mentolado aliento de Draco y Draco sentía el calor que ella desprendía. No querían esperar más, sentían la urgente necesidad de saborear los labios que tenían enfrente. Hermione, inconscientemente rodeó a Draco con sus brazos sin apartar su mirada de la de él, mientras que el rubio llevó su mano izquierda hacia el cuello de ella mientras con la otra aun se aferraba a ella. Ambos se humedecieron los labios y poco a poco se fueron uniendo para romper la tensión.
-¡AAAAAH IDIOTA!- Se escucho al fondo del pasillo en uno de los salones.
Draco y Hermione de inmediato se soltaron al escuchar semejante grito, sintiendo pesar de haber roto un momento tan intimo e incitante. Ambos se miraron y corrieron a ver que sucedía.
-Lo mato, quien haya sido el culpable…. Es que lo mato- Pensó Draco furioso.
Cuando Hermione abrió la puerta del salón en el que aún se oían murmullos, se quedaron de una sola pieza al ver a Pansy y a Blaise acomodándose sus ropas con rapidez y evidentemente asustados al ser descubiertos.
-Ah, que suerte es Draco- Dijo Blaise al ver a su amigo- Ey, hermano. Menos mal eras tu y no otro prefecto o premio anual. Pansy, por tu culpa casi nos atrapan, tonta.
-Es tu culpa, idiota. Si fueras más delicado con una dama- reviró la chica
-Disculpa, pero tu insististe en…
- ¡¿SE QUIEREN CALLAR?!- les gritó Draco aun hecho una fiera- 100 puntos menos para Slytherin- dijo entre dientes, mostrando su mejor cara de enojo
Hermione, solo veía la escena aun un poco traumada al a ver a sus compañeros semidesnudos, pero dándole la razón a Draco ante la falta de respeto por parte de ese par.
-Pero… Drey. Vamos hermano ¿por qué? - Dijo Blaise confundido, mientras se ponía las prendas
- ¿por qué? Porque eres… son unos hijos de perra, degenerados y porque lo arruinan todo. Agradezcan que no los hechizo ahora mismo, o peor, los llevo donde McGonagall- Terminó de decir Draco y salió doblemente molesto de aquel salón, dejando a sus amigos indignados. Hermione, no quería seguir viendo un espectáculo tan bochornoso y salió detrás del rubio.
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Al subir las escaleras que llevaban al segundo piso del castillo, Draco paró al darse cuenta de que había dejado a Hermione atrás, pues salió de ese salón a paso rápido, por suerte Hermione había logrado alcanzarlo.
-Si que eres rápido, hurón- dijo Hermione con voz agitada apoyándose en un muro, pues casi tuvo que correr para llegar con él.
-Lo siento, Hermione. Es que estoy que les arranco la cabeza
-Tranquilo, Draco. Pienso que le quitaste demasiados puntos a tu casa – dijo Hermione recuperando le aliento y poniendo una mano en el hombro de Draco.
-Se lo merecen, además los puntos dejaron de importarme hace mucho- dijo Draco sacando una leve sonrisita
-Sé que los vas a recuperar, por lo tanto, ellos ya les quedó claro que no se pueden descuidar para la próxima vez
-Eso no quita el hecho de que hayan arruinado… algo- Draco desvió la mirada un poco apenado.
- ¿algo? - preguntó Hermione con una sonrisa, volviéndose a acercar al chico captando de inmediato su reacción, la cual se le hacía adorable viniendo de Draco
El rubio se quedó sin palabras, y solo agacho su cabeza para mirar a Hermione nuevamente. Contra todo pronóstico, Hermione agarró del cuello a Draco y beso lentamente la comisura de sus labios, dejándolo en shock… ese casi beso lo había descolocado. Ella al ver su trabajo con éxito se alejó y siguió su camino, después de unos segundos el rubio reaccionó y fue tras la chica.
-Hermione, no puedes dejarme así- dijo Draco con unas ganas tremendas de saborear completamente los dulces labios de Hermione.
- ¿Así como? - le dijo aguantando la risa
-Sabes a que me refiero- le dijo, volviéndola a acorralar en la pared.
Él no quería aguantar más tiempo y hundió sus labios en los de ella, sintiendo automáticamente el dulce sabor y la suavidad de ellos. Hermione se colgó de su cuello y poniéndose de puntitas profundizó el beso disfrutando el sabor a menta de los labios Draco, él la aferró más y hundió su lengua en aquella boca tan provocativa y excitante.
Ambos estaban más que complacidos, ya que era como saciar una sed que tenían desde el primer momento en que sus miradas se conectaron en la entrada del gran comedor.
Hermione paseaba sus dedos por el suave cabello de Draco, mientras ambos jugaban con sus lenguas. Draco, quien tenía su mano en la cintura de la chica fue bajándola lentamente hasta posarla en su glúteo arrancándole un pequeño gemido, el cual, logró que ambos se empezaran a sentir excitados. Hermione ya empezaba a sentir tanto calor que no le quedó de otra que tirar el abrigo al suelo, dejándose envolver de las caricias que el rubio le estaba dando. Ella se sintió la mujer más afortunada al tener el poder de tocar cada parte de él también.
Se separaron al sentir que les faltaba el aire y al sentir que su beso que comenzó como un juego inocente ya estaba pasando al segundo nivel. Ambos se quedaron con sus frentes unidas recuperando el aliento; sentían que lo habían dejado todo, pero aun así querían más.
-Culparé a mis hormonas- dijo Draco mordiéndose los labios
-Creo que yo también, pero eso no quiere decir que no quiera más, creo que no me cansaré de esto
- Yo tampoco, lo necesitaba. Necesitaba saber que escondías, siempre supuse que eras una incógnita, pero en estas ultimas semanas he llegado a sentirme más atraído… Ronald dice que es gusto
- ¿Ronald? - preguntó Hermione con curiosidad. Ambos se separaron para subir a su sala común
-Es el único que sabia que me gustabas, no sé cómo se dio cuenta, pero de alguna manera me ha insistido en que lo intente contigo
-Es muy dulce- Hermione sonrió y se acomodó nuevamente el abrigo de Draco
-Me dijo que te llevara a Hogsmade ¿te gustaría que fuéramos? – preguntó Draco más tranquilo
-Me encantaría, pero le dije a Luna que iría con ella y Nott…
-Déjalo, mejor vamos nosotros dos. Salir con Theo es muy aburrido- le dijo pasando un brazo por los hombros de Hermione
-Oye, es tu mejor amigo
-Por eso lo digo, además te tengo una sorpresa
-Amo las sorpresas, supongo que dejaré que Luna y Theo tengan su día a solas- Hermione lo abrazó y volvió a besarlo algo que conquistó más a Malfoy.
-Pobre rubia, al menos como que los dos se complementan, ese par son los más raros de su casa- dijo Draco con burla recibiendo un ligero golpe de la castaña.
Antes de dar la contraseña, Hermione se detuvo y miró con seriedad a Draco, lo cual preocupó al joven.
-Draco, ambos estamos conscientes de lo que pasó allí en el corredor, es por eso que quiero que seamos claros. No me gustan las cosas a medias, porque la última vez que tuve un tipo de "romance" secreto con alguien terminó muy mal y aún hay repercusiones de ello. Si quieres algo conmigo será algo normal y sólido, no un simple amorío de pasillo a escondidas; ya no tenemos quince años, se supone que ya somos mayores de edad, así que te pregunto ¿seguiremos esto en serio o solo jugaremos? No quiero malentendidos- Terminó de decir con la mirada enfocada en los ojos grises que la volvían loca
-Granger, no prometo que seré el mejor novio, porque tenemos nuestro pasado- ante lo dicho la castaña rio levemente recordando las peleas- Aun así, me esforzaré por sacarte esa sonrisa, si algún día me comporto como un patán- dijo levantando el rostro de la chica- estas en la libertad de partirme uno de los materos de Longbotton en la cabeza. No te aseguraré nada, pero lo quiero todo contigo y lo quiero completo sin máscaras y sin mentiras.
-Creo que es suficiente, además me has demostrado mucho desde el momento en que me salvaste de esos vampiros- dijo Hermione.
Cuando Draco escuchó las palabras de la chica la acercó contra su pecho y la abrazó como nunca lo había hecho con nadie, pues ahora que lo recordaba nunca había abrazado a nadie y se alegraba que ella fuera la única que siempre aferraba entre sus brazos. Depositó un beso en sus cabellos, sintiendo un de nuevo el miedo de que uno de esos tipos llegara a hacerle algo a su ya novia o a una de las chicas del colegio.
-Nunca pensé decir esto, pero siempre te protegeré, Granger, así me cueste la vida- Hermione se separó de su abrazó y se empinó para darle un beso en la nariz, lo que ella no sabía era que Malfoy no solo decía eso solo por decirlo, cada una de sus palabras eran un juramento; algo que destacaba a los Malfoy era el sacrificio por los que más amaban
Ambos entraron y como era de esperarse la sala común estaba a oscuras, siendo iluminada simplemente por las llamas de la chimenea.
-Draco, me preocupan tus padres. No quiero pensar en que dirán cuando se den cuenta- dijo Hermione preocupada
-No pienses en ellos ahora, tu misma lo acabas de decir, ya no somos unos niños, así que yo decido con quien estar. Te confieso que tal vez se desmayen cuando les diga, pero ¿acaso me importa? No, ellos me deben una muy grande, así que ahora se aguantan- las palabras de Draco la llenaron de tranquilidad.
-Es que ni yo me lo creo, me parece que fue ayer que estaba llorando por Ron y ahora me doy cuenta de que el mismísimo Draco Malfoy es que el que me conquistó- dijo sentándose en el sofá, Draco al no sentirse cansado y querer pasar más tiempo con su novia se sentó a su lado.
-Y quien diría que yo aceptaría de Ron Weasley consejos para conquistar a Hermione Granger- dijo negando con la cabeza- aunque debo admitir que no acepté ningún consejo, todo lo hice limpiamente con mi encanto.
Debía admitir de que ese rubio tonto le había empezado a robar el corazón; sentía que no podía complementarse mejor con alguien como lo hacía con su antiguo némesis, ahora su novio. Ella adoraba cada cosa de él desde sus ojos hasta lo odioso que a veces era cuando sacaba a flote su narcisismo.
-Hay algo que no ha parado de darme vueltas, Granger ¿Quién fue tu romance secreto? - le preguntó
-No sé si decírtelo- dijo Hermione desviando la mirada incomoda
-Pensé que no habría máscaras, además me dijiste que eso aun te trae problemas y si puedo ser útil solo dime- Hermione sintió confianza nuevamente y decidió contarle su historia
-Fue en sexto, cuando estaba en mi etapa de llamar la atención de Ron. En mi afán por darle celos, cometí el error de darle una oportunidad a Cormac McLaggen, estuvimos saliendo, él decía que yo le gustaba, pero era mejor no decirle a todo mundo, solo a los más cercanos para no armar escándalos ni chismes, no vi problema, pero luego me di cuenta de que nuestro respetado Cormac tenía un romance con medio Hogwarts, así que corté con él, pero luego se volvió muy insistente en regresar y hasta hoy no sé cómo quitármelo de encima.
-¿Enserio saliste con ese chiste de galán por Ron? Hermione…
-¿Qué? cada vez que lo veía con Lavender me dolía quería… no sé hacerle ver que yo también existía
-Te comprendo; todos sufrimos al verlos pegados como larvas. Si en ese entonces no hubiéramos llevado bien, te hubiera ayudado para que no te pegaras a… esa cosa McLaggen, recuerdo que en ese entonces salía también con Pansy, incluso la dejó plantada en la fiesta de Slughorn, él le prometió que la llevaría y al parecer fue con alguien más
-Si fue conmigo… Dios esto es tan embarazoso- dijo Hermione escondiendo su vergüenza entre risas cubriéndose el rostro con sus manos.
-Hubiera sido peor- le dijo Malfoy riendo con ella
- ¿Enserio? - dijo la chica mirándolo
-No, creo que no. McLagglen no supo apreciar la chica que tenía a su lado… aunque ambos jugaron sucio, debo ser sincero, pero si yo hubiera sido él hubiera jugado todas mis cartas para que te olvidaras de Mr. Comadreja- El rubio acerco a Hermione para que ella se acostara en su regazo y poderla acariciar – Ahora esa chica ya tiene novio, y si se atreve al menos a respirar a tres metros cerca de ti, lo dejo sin su cara de modelo barato.
- Eres un exagerado- dijo Hermione besándolo y levantándose- Ya es hora de dormir, mañana tengo una cita con un chico muy guapo.
-No me digas, Granger. Ya estás arrasando, rompecorazones – le dijo mientras veía como la castaña atravesaba la sala
-Así es, mañana seré la envidia de toda la población femenina de Hogwarts. - dijo Hermione cerrando la puerta de su habitación.
Draco se quedó mirando a su chica con una sonrisa como si se hubiera ganado la lotería. Lo había logrado al fin, había conquistado a Granger. Solo esperaba que esa dicha le durara por un buen rato, pero algo dentro muy dentro de él le advertía que algo malo podría pasar, haciendo que su sonrisa se fuera desvaneciendo.
-Por favor, Merlín. ¿Ya no he pagado suficiente? - Draco dejó esos pensamientos de lado y se tomó una buena cantidad de poción para dormir sin sueños, al menos quería estar al otro día para Hermione, antes de cerrar sus ojos vio su giratiempo y se dio cuenta de que, así como había intentado proteger a su familia, cuando estaba en sexto año, ahora era su responsabilidad cuidar con dientes y uñas a Hermione.
