Todos los personajes de Ranma ½ pertenecen a Rumiko Takahashi
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*SIN COMPROMISO*
Capítulo 22
A tu lado
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Dojo Tendo.
¡Crash!
El ruido de un plato rompiéndose llego a los oídos de la matriarca Saotome, quien venía de colgar la ropa de su esposo e hijo en el tendedero. Entro a lugar de donde provenía el estruendo. -¿Qué paso?
-Nada, solo, sentí una angustia en mi pecho. No sé por qué.
-Vaya, que extraño.
-Si.
Las dos mujeres estaban en la cocina, pensando en lo que harían para la cena. Tendo y Saotome jugaban Shogi en el tatami del salón frente al estanque koi, mientras que Nabiki sacaba cuentas de lo que había negociado con su mejor cliente.
-Kasumi.
-¿Sí?
-iras al mercado, ¿cierto?
-Si. Me faltan algunas cosas.
-¿te puedo encargar dos?
-Claro-respondió amablemente como siempre.
-aquí esta-le dio una pequeña hoja.
Al leer lo que era, la joven la vio algo incomoda.
-Falta mucho para eso.
-Bueno, quiero tenerle algunas cosas a Akane-chan, para cuando dé a luz.
-entiendo.
El gesto de molestia para Nodoka fue evidente, pero sin querer entrometerse realmente, quiso indagar-querida ¿qué te preocupa tanto?
La aludida, suspiro con cansancio hasta mirarla de frente y responder honestamente-Es que, pensé que todo se haría de manera correcta. Por un orden lógico.
-Kasumi, no siempre las cosas salen como queremos-dijo tomando su mano.
-Lo sé.
-pero ¿hay algo más? ¿cierto?
Asintió. Su actitud fue derrotista-Antes de que mamá muriera, le prometí que…-sus ojos mostraron nostalgia-…si alguna de las tres se casaba, le daría un nieto. Solo estando casadas. Eso quería mamá. Que nos enamoráramos, nos casáramos y tuviésemos hijos. Ella lo hizo así. Quería que en nosotros, su vida se reflejara, pero viviendo al máximo. Sin tener su mismo final-Nodoka entendió un poco la actitud de la joven- En su lecho de muerte se lo prometí. Me dije a mi misma, que cumpliría la promesa, pues sentí que era lo único que podía hacer por ella. Solo eso-una delgada lágrima corrió por el bello rostro de la castaña de coleta.
-Kasumi querida, eras solo una niña.
-Si, pero una que maduro a temprana edad, para ser como una madre para Nabiki y Akane, teniendo en mis hombros muchas responsabilidades, de las cuales, no me quejo, solo que añoraba que las cosas sucedieran como las creí, pero ahora, no será así.
-Hija, sé que la promesa es importante, pero debes entender que tu hermana está viviendo su propia vida. No la de otra persona ¿entiendes? Las circunstancias cambian. No podemos obligarla a seguir literalmente los mismos pasos de tu madre.
-Si…
-Además, piensa esto. Tanto tu madre como Akane están con el hombre que aman. Es decir, tu madre estuvo con el hombre que amó. Que su hija tenga a un hombre como mi Ranma, quien la ama, tal cual como Soun la amo a ella, es parte suficiente como para cumplirle la promesa que le hiciste ¿no lo crees?
La chica le dio la razón. Su corazón se sintió más liviano-no lo había visto de esa manera, creo que tiene razón.
-La tengo.
-Gracias Nodoka-san.
-De nada hija, sabes que puedes contar conmigo para hablar de lo que necesites.
-se lo agradezco.
-Pues bien, ve al mercado.
-Si, voy. Y nuevamente gracias, creo que tendré que hablar con Akane. Le debo una disculpa.
-ya lo creo hija, y no olvides mi encargo.
-No.
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Parque.
-…irán…a la cárcel…
-¿Qué? Eso no es así. No digas idioteces-respondió la pelinegra.
-e…estoy e…embarazada de Ra…Ranma.
Las tres jóvenes quedaron catatónicas con lo que dijo la chica.
-¿Qué?
Ukyo no podía creer lo que escuchaba. Si era cierto, habían lastimado a una mujer en cinta.
Shampoo sintió un fuego en su interior. No podía ser cierto. No. Creía que era mentira, pero viendo la seguridad de la joven al decirlo, se cegó en su rabia, ya que esta no la dejo pensar.
Se dejo llevar por la ira.
-¡TU MORIIIIR!
La china se puso nuevamente una postura de ataque. Tomo sus dos bombaris y saltando muy alto, tomo distancia para dar con sus dos chus directo al cuerpo de la joven, apuntando en su vientre y cabeza.
-¡MUEREEEE!
Akane solo pensó que no se salvarían.
Se tapó con sus brazos, protegiendo su vientre.
-¡BAKUSAI TENKETSUUUU!
La explosión solo alcanzo a las tres prometidas lanzándolas hacia atrás cayendo de lleno al al suelo, ya que Akane fue tomada en brazos.
Esta sintió una calidez que reconoció de inmediato
Ranma…
Estás aquí…mi amor…por nosotros
El joven luego de evitar que la explosión de Ryoga la dañara, se acomodó en el suelo alejándola de los demás. Estaba arrodillado con ella descansando su cuerpo en su brazo izquierdo.
-¡Akane!
-¿Ra…Ranma?
-¿Akane?-le toco su lastimado rostro con su mano derecha. Vio sangre en este, la cual venia de una fea cortada en su frente. Su labio estaba hinchado y algo amoratado. Ver en las condiciones que se encontraba le encogió el corazón. Se veía muy mal.- ¿estas…bien?
La chica sonrió.
-Vi…vi…viniste…viniste po…por…nosotros-la joven tenía lágrimas en sus ojos.
-¡Akane!
-yo…pro…pro…protegí…a nu…nuestro….bebé…lo hice…Ra…Ranma.
-lo sé mi amor…lo sé-respondió tomando su mano, aguantándose las ganas de llorar. Verla en el estado en que se encontraba, lo tenía conmocionado.
-Ranma…
-No hables por favor, estas muy lastimada.
-g…gracias…por ve…venir…aghhhh-la chica hizo una mueca de dolor.
-¡Akane! ¡¿Q-Qué tienes?!
-me…me duele…um…-con dificultad tomó aire para retomar el dialogo-…pro…protégelo-la chica sentía una humedad que le causo miedo, por eso miro hacia abajo, siendo imitada por su novio.
Ambos vieron en el muslo interior de la chica que estaba al descubierto, por tener el uniforme roto, bajaba un delgadísimo hilillo de sangre. El terror en los ojos marrones, lo hizo entender el porqué de sus últimas palabras- …sa…sálvalo….Ra…Ranma.
Este sintió un pánico enorme cuando la chica que tomaba su mano, la soltó al perder la conciencia.
-¡AKANEEEEEE!
Las tres jóvenes se levantaron mal trechas, pero escucharon el grito del hombre por el cual habían atacado cobardemente a la aludida.
-¡Akane-san!-grito Ryoga con el mismo susto del artista marcial.
-Ranma, Akane...
Los amigos de Ranma llegaron, pues los habían seguido al escuchar que Akane estaba en peligro. Al llegar, vieron como el artista marcial estaba acuclillado con la chica en brazos. Parecía estar desmayada.
-¡AYUDAA! ¡Llamen a una ambulancia!
-en seguida.-los amigos corrieron a un teléfono público que estaba en el parque. Algunos transeúntes miraban con horror la escena expuesta.
Ryoga llego a lado de la pareja.
-¡Akane-san!
-quédate con de ella, p-por favor Ryoga-pidió con voz quebrada.
-Claro.
El chico de pañoleta tomo el lugar de Ranma cuidando a la joven, mientras esperaban que llegara la ayuda.
Ukyo se levantó sintiendo un dolor en la pierna, pues la fuerza de la técnica de Ryoga la había golpeado fuerte.
-Ese plebeyo, como osa hacerle esto a la bella Rosa negra-se quejó, pues su cara tenía piedrillas. Además, de que su cabello había quedado enmarañado.
Shampoo, que se encontraba más herida que las demás, se quedó callada viendo como el pelinegro de trenza de acercaba a las tres con un rostro que solo trasmitía odio. Cuando se puso frente a ellas, vieron que era verdad. Su aura lo trasmitía. Podían verlo.
-¡SON UNAS MALDITAS! -vociferó haciendo eco. Su voz estaba cargada de ira.
-Ra…Ran-chan-lo nombro angustiada. Ver la aversión con que la miraba la dañó.
Las chicas observaron como el joven, por el cual perdieron los estribos, tenía lágrimas detenidas en sus bellos zafiros.
-¡SON ESCORIA!
-¡NO INSULTAR A SHAMPOO!
Ranma se acercó tomándola del brazo hasta apretárselo fuerte. La chica chillo de dolor, bajo la aterrada mirada de las otras.
-¡AHHHHHHHHHHHHH!
-¡VI DE LEJOS COMO APUNTASTE A AKANE EN SU VIENTRE!-le grito para luego soltara tirándola al suelo. Esta se tomó el brazo adolorida. Los ojos de la chica eran de miedo. Pues los de Ranma estaban inyectados en sangre. La veía con un aborrecimiento infinito.-Si lo hiciste fue porque te enteraste de su embarazo, ¿O acaso fue casualidad que apuntaras allí? ¿Me equivoco?
La china evitó abrir la boca.
-Akane…nos lo dijo en el último momento-reafirmó la castaña.
Esa respuesta lo hizo repudiar más a la amazona, quien vio con rabia a Ukyo.
-¡SE LOS ADVERTÍ! ¡SE LOS ADVERTÍ MALDITA SEA Y NO HICIERON CASO! ¡SON DE LO PEOR!-las jóvenes caminaban en reversa, le tuvieron miedo.
-Ran-chan, l-lo siento, no sabía que ella…d-de saber…yo no…
-¡AKANE ESPERA UN HIJO MIO!
-¡Me engañaste Ranma-sama!
Shampoo lloraba por su brazo lastimado y sus ilusiones rotas. Con rabia le contesto-¡Ranma jugar con Shampoo!
-Nunca jugué contigo ¡LOCA DESGRACIADA!
Shampoo se ofendió enmudeciendo. Ranma nunca la había insultado de esa manera.
-¡NADA JUSTIFICA LO QUE LE HICIERON A AKANE! ¡¿QUE CLASE DE PERSONAS SON?!
Las chicas se miraron bajando el rostro con pesar.
-Escúchenme bien, par de desalmadas sin corazón-las aludidas lo miraron con temor-Si algo llega a pasarle a mi mujer y a mi hijo…-abrió mas los ojos destellando fuego-¡NO SE LOS PERDONARE ¡ME ENCARGARE DE HUNDIRLAS! ¡BASURAAAS!
-Ran-chan, p-por favor-suplicaba llorando.
-¡CALLATE UKYO! ¡No me esperaba esta traición de tu parte!
-Yo solo…es que, m-me enoje…
-¡Esa no es razón para a lastimar a una mujer embarazada!
-¡No lo sabía!
-¡Aunque no lo supieran! ¡¿QUE DERECHO TIENEN PARA LASTIMAR A LA MUJER QUE AMO?!
Para Ukyo y Shampoo, esas declaraciones fueron un golpe directo a su corazón y ego. Ranma ya se los había dicho, pero volverlo a ratificar era muy fuerte para ellas. En cambio para Kodachi, fue más al ego. Ranma estaba diciendo que amaba a esa joven a toda voz. Realmente era una verdad que tenían que volver a escuchar para que les entrara y aceptaran de una vez por todas.
-Ranma-sama. Ella se lo busco por embaucarte.
-¡CALLATE ESTUPIDA!-respondió casi encima de ella con ganas de golpearla, pero se contuvo. La pelinegra perdió el aliento y habla por el susto.
-A-Airén…
-Jamás pensé que se atrevieran a tanto ¡LAS ODIO! Son las persona más despreciables que he conocido.
-¡No Ran-chan!
-No les doy su merecido solo porque son mujeres, pero las haría picadillo-dijo golpeando su puño contra su mano abierta. Las chicas temieron que lo hiciera.
-¡Ranma! Akane está muy mal.
Las palabras de Ryoga asustaron al joven que corrió al lado de su chica.
Acaricio su rostro.
-¡¿Dónde está esa ambulancia?!
El ruido de la sirena se hizo presente.
Los paramédicos llegaron tomando los signos vitales de la chica. Al saber su estado de gravidez, la subieron con mucho cuidado a una camilla. El alboroto alertó a la gente que transitaba por las calles.
Algunas personas se habían acercado a husmear por el altercado. Entre ellas Kasumi, quien iba al mercado, pero al ver a Ranma se acercó presintiendo algo malo.
-¡¿dios mío que ha pasado?!-exclamó horrorizada al ver a su hermana con oxígeno y en tan malas condiciones.
-tenemos que llevarnos a la chica-avisó uno de los paramédicos.
-Después te cuento Kasumi.
-Ranma ve-dijo el chico de pañoleta.
-Iré con ella, por favor, avísales a todos en casa-la voz de Ranma denotaba los nervios destrozados que tenía.
-Si.
-¡Ran-chan!
-Airén…Shampoo…
Antes de subir al vehículo, Ranma se giró hablándoles.
-¡NO QUIERO VOLVER A VERLAS EN MI VIDA!-
Exclamó subiendo al lado de Akane, tomando su mano.
Cuando el vehículo se puso en marcha, la joven Tendo vio el estado de las tres chicas, y a juzgar por su gesto, estaba segura que ellas eran las culpables. Su rostro lo demostraba. Habían atacado a su hermana. A su pequeña hermana, la cual estaba embarazada. Sus manos taparon su boca al entender lo peligroso que era la situación. Akane lucia grave.
-¡No puedo creer lo que le hicieron a Akane-san!
-Ryoga yo…
-¡No creí que jugaras tan sucio! Me lo esperaba de Shampoo, de Kodachi ¡jamás de ti!
La chica sintió ganas de llorar. Recién caía en cuenta que lo que había hecho era un acto sumamente cobarde. Repudiable. Estando o no Akane embarazada, lo que habían hecho, solo lo hacia la gente con malas intenciones.
PLAF
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PLAFF
Ryoga quedo pasmado al ver como la dulce hermana de Akane cacheteaba a las chicas dándoles vuelta la cara. Estas se tomaron el rostro, el cual les ardía horrores.
-Lo que le hicieron a mi hermana no tiene nombre-hablo con voz cargada de resentimiento, pero sin alzarla.
-K-Kasumi yo…-Ukyo se sintió muy mal.
-Iré a casa. Tengo que avisarle a mi familia lo sucedido.
-te acompaño Kasumi.
-Gracias Ryoga.
Desde lejos, la anciana amazona era espectadora de todo, resolviendo que esta vez su querida nieta había llegado muy lejos, por tal razón estaba mas que claro que el prometido había roto cualquier lazo con Shampoo, incluso de amistad.
Tendré que hablar muy seriamente contigo Shampoo
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Cuando los Tendo y Saotome llegaron al hospital, vieron como Ranma estaba sentado con sus brazos descansando en sus rodillas con sus manos juntas. Sus ojos estaban rojos. Se notaban las lágrimas en ellos.
-¡Hijo!
El chico se levantó recibiendo el abrazo de su madre.
-¿COMO ESTA MI PEQUEÑAAAAAAAA!
-Todavía la están atendiendo tío.
-¿Qué pasó? Kasumi solo nos contó que Akane estaba en el hospital.
La mencionada solo bajo la vista llorando.
El chico se soltó del abrazo. Se puso rígido al recordar lo sucedido en el parque.
-Akane…ella fue atacada por…
Le costaba hablar, ya que a pesar de todo, se sentía traicionado. Las chicas eran sus amigas y lo que habían hecho lo dañó, pues no pensó que su obsesión por él las llevara tan lejos. No a Ukyo al menos, porque Shampoo, era de cierta forma egoísta y tramposa, pero de ahí a ser malvada y malintencionada de verdad, era muy diferente. Todos esperaban a que continuara, pero le fue difícil.
Kasumi al ver que no hablaba, se adelantó-fue atacada por las prometidas de Ranma.
Ese término lo enfureció-¡No son mis prometidas! ¡Esas malditas mujeres ya no lo son! ¡NUNCA LO HAN SIDO! Nunca las vi como tal.
-¡Hijo!
-S-si algo les llega a p-pasar a Akane y a m-mi hijo-habló con sus puños tiritando-…las mato-lo último lo dijo con tanto odio, que todos se preocuparon.
-Tranquilo hijo-su suegro lo tomo de los hombros.
-Oji-san.
-Mi pequeña es una luchadora.
Ranma afirmo con su cabeza sintiendo sus lágrimas bajar la igual que su suegro.
Akane, tienes que salvarte, tú y mi sobrinito
Pensó la chica de melena, la cual se sintió culpable al ser tan molesta con su hermana, la cual se encontraba en peligro.
La mayor de las hermanase acercó a la castaña con una mirada demasiado seria para la dulce Kasumi. Se veía un claro dolor en sus orbes.
-Nabiki.
-¿Sí?
-quiero que las denuncies.
-¡Kasumi!-exclamó sorprendida- Pero, ¿estas segura?-a pesar de que era lo que se tenía que hacer, no imagino que se lo pidiera.
-Si, por favor. Esto no puede quedar así.
-De acuerdo.
-Hay testigos.-declaró segura.
Nabiki afirmo haciéndole caso. Su hermana mayor se encargo de decirle quienes era las personas que podían testificar para probar la culpabilidad de las tres bandidas que atacaron a su pequeña hermana.
-Yo soy uno.
-Nosotros también.
Las mujeres vieron a Ryoga, Daisuke y Hiroshi. El chico perdido se acercó hasta ellas.
-Puedo testificar, vi a Akane-san herida con esas tres cobardes rodeándola.
-Gracias Ryoga-kun.
-De nada Kasumi, ellas tienen que responder por sus actos.
-Tienes razón.
Pasaron algunas horas. Ranma se había quedado como en trance esperando noticias de su novia e hijo. Estaba con los nervios de punta, la acidez en su estomago no se iba. Y no lo haría hasta saber que su Akane estuviese bien.
De pronto, una mampara de vidrio se abrió.
Un médico salió junto a una enfermera.
Al ver a esas personas, el artista marcial quedó frente a ellos en un abrir y cerrar de ojos.
-¿Familiares de Akane Tendo?
-Somos nosotros.
El rostro del médico era fúnebre. Se temieron lo peor.
-Lo lamento. Hicimos todo lo que pudimos.
-¿Qué…qué quiere decir?
El pelinegro sintió como se rompía por dentro.
-Lo siento joven, no pudimos salvar ni a la joven, ni a su bebé.
Ranma sintió como su mundo se vino abajo.
-¡Oh no! Mi hermana!
-¡NOO…mi niñaaaaa!
-Akane no…
Ranma cayó de rodillas al suelo, sin creer lo que sus oídos escucharon.
-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOO!
-¡AKANEEEE!
-Akane…nuestro hijo…Akane…¡No!
-¡NO!
NO…NO
-Ranma…
-¡NO!
-¡Ranma!
-¡Ranma! ¡Levántate muchacho!
-¿Eh? ¿viejo?
-deja de gritar sin antes saber lo que nos dirán.
El joven agito su cabeza, notando como recién el médico y su acompañante se les acercaban para dar las noticias sobre su novia e hijo.
¿Fue…una alucinación? ¿un dejavu?
Dios… parecía tan… tan real
-¿Familiares de Akane Tendo?
-Somos nosotros.
Ranma estuvo atento a las palabras sintiendo el corazón en la boca, además del miedo a que se repitieran las mismos hechos que en su reciente ilusión.
Contuvo la respiración.
-Afortunadamente, logramos controlar la pequeña hemorragia de la chica-Ranma soltó el aire de sus pulmones- Tanto el bebé como ella está fuera de peligro, pero tendrán que quedarse un par de días para ver cómo evoluciona, pues la joven tiene varias contusiones. Su espalda sufrió muchos golpes.
-Akane.
-¡Mi pequeñaaa!
-Akane-chan!-sonrió feliz Nodoka.
-¿Seguro mi hermana se pondrá bien doctor?-preguntó Nabiki.
-Si. La joven debió cubrir su barriga para que este no sufriera daño, a pesar del golpe que tuvo al costado, muy cerca del vientre, ella soporto todo muy bien. El líquido amniótico también ayudó. Imagino que debe practicar alguna especie de disciplina. Otra joven no habría corrido con la misma suerte.
Akane…mi amor
"yo…protegí…a nuestro bebé…lo hice…Ranma"
Recordó emocionado. Su Akane era una mujer valiente.
-¿podemos verla?
-Por el momento no. Esta sedada. Mañana pueden verla a primera hora. Vayan a descansar.
-me quedaré aquí. No la dejare sola-Afirmó seguro. Quería estar cuando Akane abriera sus ojos.
-Hijo…
-Yo volveré a casa, tengo que hacer algunas llamadas.
-Está bien hija-dijo Soun-Pero no deberías ir sola-miro a su amigo-Saotome…
-Está bien Tendo. Yo acompañare a Nabiki.
-Kasumi, ve también-acotó la señora Saotome.
-pero…
-me quedare con mi hijo y Soun, vayan.
-Está bien.
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Ranma y su madre estaban en la cafetería del hospital. El señor Tendo se había quedado en la sala de espera. Le llevarían un café, pero fue Nodoka la que quiso venir. Esta última había insistido a su hijo en que debía alimentarse. Ranma a regañadientes lo hizo. La mujer veía la cara de su primogénito. Pensó que estaría feliz, pero su rostro no lo reflejaba, más bien, parecía apesadumbrado. Triste. Preocupado.
-Ranma, mi niño-le tomo su mano-todo está bien.
El la miro llorando. Se veía abatido.-No mamá, nada está bien.
-Hijo mío-
-Mamá, estuve a punto de perder a Akane y a nuestro hijo...y todo por culpa mía. ¡Maldición!
-eso no es así. No es tu culpa.
-Lo es mamá ¡Lo es! Si yo hubiese sido claro desde el principio, desde que supe que la amaba…lo habrían entendido, pero…-tomo aire para continuar-…pero siempre la expongo. Siempre es ella la que tiene que pagar por mis errores. Es ella el blanco del odio hacia mí ¡Argh!
Golpeo la mesa con su puño, para luego sollozar sonoramente, y ponerse a llorar encima de sus brazos. Su madre, pasmada, se levantó para estar al lado de él abrazándolo. Realmente su hijo se había asustado pensando que la joven no resistiría.
-ya mi niño.
-N…no sé qué habría sido de mi…si…si la perdía hoy mamá…-sollozo nuevamente-…la amo tanto…que…no podría vi…vivir si…sin…ella-confeso conmocionado.
-mi Ranma, lo sé, pero está bien. Ella y mi nieto lo están-se separó para limpiarle las lágrimas que seguían cayendo-mañana la veras y le pronto estarán en casa, todo va a estar bien cariño- Este asintió por sus palabras.
-Si, gracias mamá, yo solo quiero verla.
-lo imagino mi vida, tienes que mostrarle una gran sonrisa.
Acepto con su cabeza sin abandonar su depresivo estado de ánimo.
-pero mamá, no crees…que…Akane, ella, ¿estaría mejor con alguien que no le trajera tantos problemas …como…¿como yo?-vio el dolor en sus ojos al formular esa pregunta.
-tal vez estaría mejor-el bajo la mirada-pero no estaría feliz. Porque tú la haces feliz. Es a ti a quien ella ama mi Ranma. A nadie más-la miro comprendiendo por completo lo que su madre le decía-Dime, ¿acaso…serias feliz con otra mujer?
-¡Por su puesto que no! Yo solo la quiero a ella. No me interesa nadie más. La amo.
-¿Ves? Ahí esta tu respuesta. Akane solo quiere estar contigo porque te ama a ti. De eso se trata hijo. Amarse, significa lidiar con todo, con todos los que a veces quieran interponerse en su amor.
-T…tienes razón.
Ella lo volvió a abrazar dándole todo su amor de madre. Le había partido el corazón verlo tan afectado. Sin suda, esa jovencita lo era todo para su hijo.
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Cuando despertó, no supo en donde estaba. El color del cielo no lo reconocía, ni las murallas, todo era ajeno. Se tomo la cabeza con su mano izquierda hasta que sintió un dolor grande en todas las extremidades de su cuerpo, y trayendo a la mente de manera inesperada, todo lo sucedido.
De pronto, cerró y volvió abrió los ojos con temor.
¡Mi bebé!
Giro su cara viendo la luz de la ventana, pero al girarla hacia el otro lado, vio como Ranma dormía en una silla sosteniendo su mano.
Ranma…
Nuestro hijo.
Pensó.
Toco su vientre, sintiendo esa calidez que la envolvía cada que lo hacía.
Dios…está vivo…esta…¿O no?
Emocionada y angustiada por la duda, comenzó a sollozar, siendo escuchada por Ranma, quien se incorporó de inmediato. Al verla, sintió como esa pesada molestia en la boca del estómago se disipaba.
-¡Akane!-exclamó sonriendo con ojos brillosos.
-Ranma…
Se acercó sentándose en la cama, tomándole las manos para luego con las suyas, coger su rostro y limpiar sus lágrimas-estas bien mi amor…lo estás-dijo inclinándose encima de ella, abrazándola mientras temblaba por la cantidad de sentimientos que explotaban en su interior. Akane en tanto, se dejó envolver sintiendo el calor que tanto amaba de su hombre.
-Ranma, n-nuestro bebé…
Sus ojos se humedecieron para hablarle-Está bien, está bien. Se salvó, lo salvaste Akane-respondió alejándose un poco para verla a los ojos con admiración tocando su vientre-nuestro hijo está sano y salvo gracias a ti, mi valiente mujercita…mi prometida de corazón.
Ella también sonrió emocionada por sus palabras y la alegría de haber cuidado la vida de su bebé. A pesar del terrible dolor que sentía en todo su cuerpo, respiro tranquila al saber que su mayor preocupación desaparecía-yo…siento haber puesto en peligro la vida de nuestro bebé, Ranma, p-perdóname.
El cerro los ojos ¿Cómo podía pedirle perdón, cuando era el quien tenía que hacerlo? Si la habían atacado a traición, era por su culpa, aunque su madre había querido hacerlo entender, ahora esa idea resurgía.
-Akane, no tengo nada que perdonarte, eres una víctima en todo lo que pasó, en todo lo que esas…-su tono despectivo y repulsivo al nombrarlas, sorprendió a su otrora prometida- esas te hicieron.
-Ranma…
-El único responsable de todo, soy yo Akane-dijo apesadumbrado. Ella al notarlo se apresuró a contradecirlo.
-No es así Ranma, no tienes la culpa de que ellas sean cobardes y no entiendan nuestra relación.
-Puede que sí, pero de algún modo, mi indecisión tuvo que ver con lo que pasó, aunque fui claro cuando les dije que te amaba a ti…- ella sonrió al imaginar las caras de sus rivales por eso-…tendría que habérselos dicho mucho antes.
-Ya…-acaricio su mano con cariño- ya Ranma, sé que eso fue difícil, pero lo hiciste y eso mi amor-le acaricio el rostro-eso es lo que importa-
-jamás volverán a lastimarte ¿de acuerdo?
-Si.
Ranma sin esperar más, volvió a abrazarla para después besar sus labios demostrándole, lo ansioso que estaba por hacerlo.
De pronto un carraspeo los interrumpió.
-chicos…
Avergonzados, se separaron solo un poco, viendo a la madre del artista marcial sonreír por tal escena. Además, repararon que detrás de ella estaban los demás miembros de la familia felices de verlos.
-Hijita…¿Cómo estás?
-¡Papá!
-Hermanita, que bueno que estés bien, solo lamento no tener mi cámara para captar este momento.
-¡Nabiki por favor!-regaño Kasumi-Akane, no sabes lo feliz que estoy al verte-dijo con sinceridad hasta acercarse. Ranma viendo la intención de su cuñada, se alejo de su pareja para que esta pudiese recibir el abrazo. Al hacerlo, se emocionó, al igual que su hermana, escuchando como esta le pedía perdón por todo. La joven madre lo eludió, preocupándose solo de aceptar la muestra de afecto. Ambas lloraron, contagiando a su padre quien se unió a ellas hecho un rio de lágrimas.
-Ohh, mis niñas, mis bellas niñas.
Ese cálido momento familiar duro unos minutos, hasta que el mejor amigo de Tendo llegó.
-¡Hola Akane! Que bueno que estés bien hija.
-tío Genma, hola, gracias.
Después de que toda la familia estuviese con la chica, se fueron. Solo quedándose el padre de la criatura.
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La semana pasó lentamente. En esta, Akane se fue recuperando, teniendo la certeza de que, a pesar del ataque de las prometidas, su bebé estaba bien por los controles de rutina que se hizo. Ranma en tanto, había estado al pendiente de la chica a lo largo de la semana. Al terminar, la dieron de alta recetándole vitaminas por el embarazo, pomadas y algunos remedios para el dolor que le dejaron los golpes en la espalda, los cuales se irían en poco tiempo.
Al retornar a su casa la adolescente embarazada, en compañía de su novio, fueron recibidos gratamente con una pequeña comida en honor a la pareja, estando también el quiropráctico, las amigas de Akane, los amigos de Ranma y Ryoga. Además, la misma Kasumi había acondicionado la habitación de Akane para que la compartiera con Ranma, quien estaba feliz de poder estar con ella, sin que se entrometieran.
La pareja compartió un buen rato, para luego disculparse, pues abandonarían el salón, bajo la mirada de todos, por la carencia de vergüenza que mostraron al decir abiertamente que irían a descansar juntos, pero el joven ex - prometido dijo que su mujer y él, querían un poco de privacidad.
Los comentarios no se hicieron esperar.
-Uyy Saotome, ya no tienes vergüenza, sinvergüenza jajaja…
-cada día están más atrevidos este par de tortolos.
-¡Estamos feliz por ti amiga!
-Nuestros hijos se aman Saotome ¡Que alegría!
-Tiene razón Tendo, tenemos que festejarlo.
-Se cuidadoso con Akane-chan mi Ranma, recuerda que recién fue dada de alta. No seas muy rudo cariño.
El sonrojo en su retoño fue grande al entender lo quiso decirle, contagiando en su tonalidad a su joven novia, como también a algunos de los presentes.
-Ohhh, que directa-
-La madre de Saotome es muy abierta de mente.
-Es una señora muy sabia.-dijo Sayuri.
-Ya quisiera yo que mi madre fuera así-opino Daisuke con envidia.
-¡Vámonos Akane!
Queriendo huir rápido, la tomó de la mano llevándosela del lugar más concurrido de la casa, para a continuación tomarla en brazos estilo princesa. Olvidándose ambos del bochorno recién vivido, Ranma subió las escaleras hasta llegar al cuarto de su novia, para así concentrarse en escuchar los reproches de esta por tratarla con tanta delicadeza.
-Ranma, no me voy a romper ¡No exageres! Solo estoy embarazada bobo-exclamó cuando llegaron a la entrada del cuarto.
-Akane-su tono fue de reproche-vienes saliendo del Hospital cuando estuviste a punto de perder a nuestro hijo arriesgándote también - le recordó para que entendiera su preocupación, ella no pudo replicarle nada, ya que tenía razón, por eso guardo silencio como niña regañada- No se diga más tontita, no quiero que nada malo te pase-dijo al momento de abrir la puerta de una patada, cerrándola de la misma forma. La dejó en la cama-ni a ti ni a nuestro hijo, entiéndeme-corto la conversación con un profundo beso, que la joven no pudo evitar responder.
Al terminarlo, Akane quedo embobada-me gusta como me callas-recostada, confesó sonrojada con las manos en su vientre.
-¿quieres que lo vuelva a hacer?-pregunto sentándose a su lado mientras tomaba su mano y con la otra acariciaba la pancita plana de su prometida.
-No preguntes.
Concluyó rodeando el cuello del pelinegro propiciando más besos correspondidos, hasta que tuvieron que separar sus rostros por la falta de respiración.
-te amo Ranma, quiero…quiero estar contigo toda mi vida-
-Akane-emocionado, la besó nuevamente respondiendo a sus sinceras palabras-y yo…te amo, no te imaginas cuánto.
La chico lo abrazo descansando su cabeza en el torso del joven, ya que este se había acomodado con ella en la cama abrazándola muy pegada a su pecho.
-A pesar de todo mi amor, no me arrepiento de haberme peleado con ellas por ti.
Ranma se sonrojo por el apelativo -¿Qué dices? No eres de las que se pelean por un hombre, además, lo que hicieron fue una canallada.
-Lo sé, pero aunque yo no me peleo por un hombre- lo vio directo a los ojos- eso era antes, cuando no sabía lo que sentías por mí. Ahora lo sé y estamos juntos. Tú eres mi hombre, mi compañero, mi pareja, mi amante, el padre de mi bebé…-su meno acaricio la mejilla masculina-lo eres todo Ranma, por eso soy capaz de todo por ti…porque sé lo que significa amarte y…puedo con ello, porque solo contigo puedo ser feliz.
El corazón de Ranma latió más agitado de lo normal. Pues un calorcito jubiloso se instaló en este al escucharla. Solo ella podía volverlo loco de amor por medio de lo que salía de sus labios. Por eso comprendió que su Akane estaba dispuesta a todo por él madurando en su relación. Le reafirmó que era la única mujer con la que podía estar. A la que podía amar y darle todo, puesto que solo ella calentaba su sangre de todas las formas posibles, no solo al hacerla suya, sino también, en los momentos de pareja y sinceridad que tenían. Al conversar con el corazón en la mano. Pues se tenían confianza, una que había crecido con el tiempo. Sonrió feliz.
Akane…mi Akane…
-yo también solo puedo ser feliz contigo, y lo soy…
Solo por una vez en su vida, le daba las gracias a su despreocupado padre por haberlo puesto en el camino de Akane Tendo, porque ya no se imaginaba una vida sin ella. Hasta pensarlo le parecía absurdo.
Afianzando más su abrazo, mientras olía su embriagador aroma, se volvió a perder en la burbuja de la exquisita sensación de estar en el lugar correcto, con la persona que más amaba y le importaba en el mundo, y que esta misma pronto le daría la segunda que más amaría. Tanto como lo hacía con ella.
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つづく...
¡Hola!
Se supone que este era el último capítulo, pero se me hizo muy largo, así que lo dividí en dos.
En unos días subo el final.
También los invito a pasar por mis otras historias de Ranma 1/2 , y opinen sobre ellas.
Ya actualicé "Baka&Marimacho", para los que me pedían que lo hiciera, y en unos días más lo actualizare nuevamente. Déjenme comentario para saber que tal y así me incentivan más a seguirlo, pues al terminar "SIN COMPROMISO" y pronto "Con ella", solo ese seguirá en curso ¿Sí? Porfiii.
Gracias por leer y agregar como favorito mis fics y seguirlos. Muchas gracias, eso me nutre y los reviews claramente también, las criticas siempre ayudan a mejorar.
Les mando un gran abrazo y los agradecimientos por leer hasta acá.
Disculpen los errores ortográficos.
Akane Kou.
