Derechos y nota del autor: Los personajes de Loud House no son míos, perteneciendo a su respectivo autor como producción de la misma serie, habiendo mucha comedia como desarrollo del personaje con hechos algo locos. Comenzamos y espero contar con su apoyo.
Capítulo 10: La maldición albina
Señor Lynn — Viendo las esposas que tenia en ambas manos, teniendo ojos sin vida —. Nunca creí que pasara esto, solo con mencionar un número, llevo a nuestra familia a la destrucción, siendo que Lincoln, aquel que debíamos proteger de nuestro pecado ha hecho esto
Rita — Es mi culpa de haber mencionado el número diez y también lo es con lo que ha pasado con ese hecho.
Señor Lynn — No... No es tu culpa, amor.
Rita — Pues siempre queríamos un hijo y cuando el destino nos dio a Lincoln, nunca creímos que nuestras acciones llevarían este hecho.
Señor Lynn — Dejando de lado eso, me preocupa mucho de lo que harán a los demás, espero que se lo den al menos a tu padre en el caso.
Rita — Pues mi padre es una persona mayor de edad y tiene aun la mente buena como energía de quedarse con los chicos, aunque mas me preocupa de lo que dijo Lincoln con irse a las vegas para terminar con esto de lo que se ha empezado — Viendo a su esposo muy preocupado —. No creerás que...
Señor Lynn — Espero que no sea de lo que estoy pensando, incluso esto del matrimonio con cuatro de sus hermanas nunca me lo ha pasado en la cabeza.
Rita — Solo espero que no pase nada malo, aun me acuerdo de como ellos nos han dado a Lincoln en ese día...
Aquella mujer con su esposo en la patrulla, rumbo a la estación de policía de Royal Woods, estaba cerrando los ojos en un intento de calmarse ante estos hechos que habían empezado hace unos once años atrás, exactamente la edad de Lincoln y en el cual, aquella residencia Loud con Lynn, Luan, Luna, Leni y Lori, estaban impacientes de ver a su madre con un estomago lleno, pensando de que esta vez, podría llegar un varón a la casa con el fin de poder enseñarles muchas cosas o experimentar algunas como jugar con otras en el caso a la casita o a la mama como papa, siendo que, tanto el señor Lynn con su esposa, sabían muy bien de que no había embarazo y la posibilidad según el doctor que les atendía en ese tiempo, tener un varón es muy difícil con los cromosomas de Rita, poniendo desanimado a nuestro señor Lynn, aunque tenían el lado bueno de contar con unos amigos, ambos de cabello blanco y que antes eran los vecinos del lado derecho en el cual, presente, estaría viviendo el señor Quejón, cosa que, aquel hombre de pelo blanco como la nieve era de nombre Samuel Horgan con su esposa llamada María del mismo apellido a la de su esposo con estar casados, estando aquella mujer con dar a luz en unas dos semanas exactamente, tanto los Horgan como los Louds, estaban siendo buenos vecinos hace mucho tiempo desde que se conocieron con el nacimiento de Luna Loud, tercera hermana mayor de la casa Loud y en el cual, estando a una semana del nacimiento del bebe, ambas familias iban en una noche de regreso a Royal Woods de noche, dado que, aquellas fechas eran del estallido social del Estado de Michigan, poniendo molestos a muchos funcionarios del sistema medico y público, llevando a muchas huelgas con marchas, llevando a los padres de que iba ser Lincoln a un especialista en el estado de las nevadas, aprovechando con esto una salida con ambos padres como son el señor Lynn con su esposa Rita, dejando a su abuelo, Albert a cargo de sus hijas en Royal Woods, siendo como dije, aquella noche, ambos señores iban algo cansados y en el caso del señor Lynn, estaba un poco bajo los efectos de alcohol y en el asiento del copiloto, sosteniendo una buena lata de cerveza en su mano derecha, brindando de lo que iba a ser el mejor regalo para su amigo, esperando el nacimiento de un hijo varón.
Señor Lynn — Viva el padre del año, jejeje.
María — Teniendo una sonrisa leve y una gota en la cabeza —. Espero que no le moleste hacer algo en el camino...
Rita — No pasara nada, aunque me alegra mucho saber de qué están a puertas de ser padres eh incluso, estarás siendo hospitalizada para mañana y solo deberás esperar.
Samuel — Viendo el camino y alzando un poco su mirada la ventanilla —. Estaba ya pensando en el nombre del niño.
María — Pues Lincoln me parece bien.
Samuel — Como siempre, leyendo mi mente, amor.
Señor Lynn — Hip, ustedes tienen suerte de tener un varón.
Samuel — Riendo levemente — Jajajaja, descuida amigo, pensaba ponerte como el padrino de Lincoln en su bautizo en el caso de que me pase algo a mi esposa o yo.
Rita — Eso es muy dulce, gracias.
María — Es lo mínimo que podemos hacer, desde que estamos aquí en Royal Woods, no sabíamos casi nada de las cosas, incluso casi mi esposo dio la casa en renta, pensando que sería arrendamiento.
Samuel — Riendo de manera muy nerviosa — Lo siento... Jejejeje.
Señor Lynn — Bebiendo lo último de cerveza, dejando de lado — Hip, cuéntame, amigo, ¿Ustedes son hermanos?, hip, parecen mucho en todo, hip.
Rita — Frunciendo el ceño —. ¡Lynn!
María — Negando con la cabeza y acariciando su panza con la mano derecha —. Pues en realidad, somos casi parientes, aunque no de sangre en total.
Rita — ¿Son hermanos o primos? — Teniendo su ceja derecha alzada.
Samuel — Pues mi padre se caso con su madre, descendiendo ambos de una rama familiar muy antigua de la historia en irlanda, viniendo nuestro apellido de esas tierras, aunque somos como primos muy lejanos, ambos no miraron de mala manera nuestra relación al ser como nada de sangre, luego, estaba el amor como el romance y estamos aquí, esperando poder tener una vida normal como lo dice la constitución de Norteamérica.
Rita — Entonces, ¿Él bebe no tendrá una enfermedad o algo así?
Maria — Pues lastimosamente, puede tener algo de leucemia en el caso de crecer, dado que — Acariciando su panza con suavidad — Nuestra familia como las líneas del tiempo de esta, ha habido muchos casos con fallecimientos de esa manera, incluso a llegar solo diez años de vida en el caso de ser diagnosticado, siendo raro en la medicina nuestra cura al pertenecer a un sistema de clan con el incesto en Europa.
Señor Lynn — Pues son puras patrañas, hip.
Samuel — No es gracioso, compadre.
Señor Lynn — Lo entiendo, hip...
Samuel no dijo nada ante las tonterías de su amigo, considerándolo un buen hermano que nunca tuvo, aunque en ese momento, algunas barricadas encendidas en la carretera para la entrada de Royal Woods, dandose un volcamiento de un camión, arrastrándose para impactar de golpe contra la camioneta en el que iba ambas familias, escuchándose el sonido de aquel choque en todos los alrededores, viendo a una Rita con sangre en la boca y fuera del vehículo con su blusa algo rasgada, mostrando su sostén de color negro, quedando en shock al ver a María en el suelo con lagrimas en los ojos con su esposa encima de ella sin vida al intentar protegerla, estando ambos aun en la camioneta, estando el señor Lynn también en mal estado, siendo que, estaban escuchándose las sirenas en el lugar para pasar dos días, estando ya en el hospital con sus funciones normales para darse la noticia de que María, quien iba a ser la madre de Lincoln, estaba con muerte cerebral ante los golpes sufridos, aunque no había perdido de milagro el habla, aunque ya conocía su destino, encontrándose a puertas del pasillo directo a la sala de partos para hacerlo de una vez por todas antes de perder al bebe, aunque se detenía para ver a Rita, teniendo lagrimas en los ojos en ambas mujeres con el señor Lynn al lado de su esposa.
María — Pe-perderé la vida, aunque me lastima perder a mi esposo... — Soltando lagrimas —. Prométeme que Lincoln tendrá una familia... Por favor...
Rita — Sosteniendo suavemente las manos de su amiga —. Estará con nosotros, tendrá una familia que lo ame...
María — No pasara eso... No pasara eso, muchas veces pensé que Lincoln estaría con alguien que no sea con el causante de la desgracia de mi familia — Mirando a Lynn padre, quedando este en shock —. No tuviste que distraer a mi marido, Lynn... No lo tuviste que hacer...
Lynn — Pe-pero no tuve la culpa...
Doctor — Tenemos que partir.
María — Lincoln sabrá de esto un día, juro ante esto...
Rita — No...
María — Teniendo una mueca de dolor — Tsk, mujer terca... Jejejeje, adiós, amiga mía.
Pasaron dos horas y se escucharon llantos de un bebe con el silencio de su madre, perdiendo la vida en dar a luz, aunque solo vio a su bebito antes de cerrar los ojos en la camilla, pasando de esto a dos días de hacer el papeleo de los señores Loud con un buen abogado de tener a Lincoln en sus brazos, vendiendo la casa de los padres de aquel bebito para dejarlo todo en la cuenta del mismo albino recién nacido, ahora, tendrían un Loud varón en la casa como lo había pedido Dios, aunque ya Albert con la llegada de Lincoln, negaba con la cabeza ante la gran mentira de su hija hacia sus nietas, estando en las afuera, cargando a ese bebe con su hija a solas mientras que el señor Lynn, estaba jugando con las demás chicas dentro de la casa Loud.
Albert — Este niño no tiene la culpa del gran pecado de ustedes.
Rita — Es que no teníamos opción, queríamos tener a un niño de verdad, padre.
Albert — Frunciendo el ceño y girándose —. Cortar los frenos en un auto como de hacer beber a tu marido no tiene justificación, quitaron los padres a este niño
Rita — Pero igual, debemos cuidarlo como si fuese nuestro, quiero a Lincoln y no le pasara nada malo, sabemos lo que hemos hecho.
Albert — Espero que no pase nada malo con este niño, incluso tiene un poco de pelo blanco al igual que yo, donde muchas veces se preguntara si es uno de nosotros o no.
Rita — Entiendo papa, aunque será amado aquí y estaré lista con las consecuencias de mis actos, juro que pasara — Tirándose al suelo y con lágrimas, mojaba el pasto para cerrar sus ojos, haciendo un estilo de reverencia —. Solo quiero tener a Lincoln para cuidarlo y si un día me quiere destruir o hacerme daño, no intentare nada para detenerlo, si un día quiere matarme, no intentare defenderme.
Albert — ¿Estas dispuesta a dar mucha felicidad y morir para aquello?
Rita — Se que no tenemos perdón de lo que le hicimos a nuestros amigos, incluso ahora, puedo ver a mis hijas felices.
Albert — Hija, responde mi pregunta.
Rita — Poniéndose de rodillas con lagrimas en los ojos — Moriré por la felicidad de mi familia y así podre limpiar mi pecado enorme con Lynn.
Albert — Suspirando triste y viendo al bebe en sus brazos — Ojalá que Dios nos perdone, este bebe no tiene la culpa de lo que puede pasar en el futuro, siendo que en verdad no hare nada tampoco en el caso de que haga daño a sus hermanas o familia, si desea matarlos o dañarlos. No hare nada para defenderlos, aunque me duela y con esto el pecado manchado por ustedes, limpiara nuestro apellido, hija mía.
Aquellas palabras caen como clavos al ataúd en el alma de Rita, pasando los años para tener al fin a Lisa Loud, teniendo ya tres años con grandes conocimientos científicos, habían hecho un acuerdo para borrar las memorias de Lincoln como las demás chicas en la noche para que nadie recordase el día de la llegada de Lincoln como al abuelo Albert, siendo esa jornada una que nadie recordaría, aunque ya teniendo cuatro años, Lisa, aquella niña genio, estaba sintiéndose culpable con tomar una pistola debajo de su cama, estando escondida una caja con una cerradura, estando aquella arma para borrar memorias, siendo que, volviendo al presente.
Lisa — Esto es un arma que eh creado con las manos del mal, aquella ciencia me ha demostrado de lo que puede hacer el ser humano.
Lincoln — Teniendo ojos llorosos, sentado a los pies de la cama de Lisa —. Pude ver algo, pude ver aquella noche en que borraste nuestras memorias, incluso con la foto de bebe que toqué con el llamado de mis padres, pude saber la cruel verdad y daño que nos han hecho... No... Que me han hecho sus padres.
Lisa — El mundo es cruel como lo conocemos, Lincoln, nadie es perfecto.
Lincoln — Poniéndose de pie — Pues solo quiero que esto se acabe y debo partir lo mas pronto a las Vegas para acabar con todo esto.
Lisa — Pues si buscas una cura de tu enfermedad, puedo dártela.
Lincoln — ¿En serio tienes una cura a la Leucemia?
Lisa — Podría tener, aunque esto solo lo retrasa a dos meses de un efecto, Lincoln, déjame buscarlo — Buscando y sacando un frasco con liquido rojo.
Lincoln miro ese frasco y lo bebió, sintiendo un sabor amargo como algo limpiarse dentro de si mismo, dejando con un trago de saliva a Lisa sin saber los efectos secundarios que puede tener esa medicina sobre Lincoln, aunque estando a punto de tomar su pistola para borrar memoria, estaba paralizada con ver la mirada fría de su hermano con darle un disparo con aquella arma, quitando su memoria de hace una hora, quedando aquella niña genio en el suelo inconsciente, sacando una sonrisa en Lincoln, dejando acostada a esa chica de lentes, yéndose a su habitación para encerrarse, planeando su siguiente fase del planes, irse a las vegas para iniciar la operación, "Maldición albina"
Continuara
Nos veremos en el siguiente capítulo, llamado: Aceptando la realidad.
Nota final: Espero en que les haya gustado este decimo capítulo, habiendo más drama como suspenso de lo que puede pasar en el quinto, avanzando rápidamente con la trama como el desarrollo del personaje. Esperando contar con su apoyo y muchas gracias.
