Disclaimer: Los personajes aquí representados pertenecen a Bryan Konietzko, Michael Dante di Martino y Nickelodeon. Esta es una historia ficticia que usa a los personajes de Legend of Korra, así como otros elementos basados en personajes reales y también ficticios, así que cualquier parecido con entidades vivas o muertas o situaciones y eventos es pura coincidencia o malviaje del autor, así que no hagan mucho caso, después de todo esto es solo un fanfic.
Adicionalmente: en este fic se hace mención sobre situaciones sexuales, así como consumo de drogas, alcohol y otras situaciones de índole cuestionable, sin embargo con la mención de esto, NO se hace apología del uso y abuso de dichas sustancias, solo se mencionan con fines ficticios y mostrando una situación de drama narrativo. Si la mención de estos temas causa algún conflicto con las creencias personales, religiosas o el conjunto de valores personales, lo mejor es que dejen de leer después de ver esta advertencia.
Gracias.
Las canciones mencionadas son un playlist sugerido, y pertenecen a sus respectivos autores, solo son mencionadas por fines ilustrativos y para ayudar al entorno
Rockstars
Capitulo 11
(Something - The Beatles)
Oye tú. Ya cerramos, ya vete a tu casa.- Mako sintió como lo estaban sacudiendo, se levanto por inercia y por la misma se dirigió hacia la luz.
Por un momento creyó que ya había amanecido, pero la luz era de un camión de basura que comenzaba su labor, el tono rosado del cielo le dijo que estaba por amanecer, pensó en ir por su auto, pero en realidad no tenía prisa en llegar a algún lugar en particular, después del fiasco que había sido su conferencia de prensa anunciando su salida de Avatar, Bolin había decido rentar un departamento aparte, y si algo le molestaba particularmente, era la soledad.
Tambaleante, saco el celular de su chamarra y marco un número:
¿Sung? Hola, Soy Mako, ¿podría…? – Del otro lado de la línea solo escucho un zumbido intermitente, le habían colgado.
Se dispuso a marcar otro número pero su vista estallo en luces y un zumbido intenso ensordeció sus oídos y después solo oscuridad.
Si algo brinda la inconsciencia, es un leve pero breve escudo para el dolor, el dolor sacudió sus sentidos y el olor a tierra y suciedad inundaron su nariz, se puso de pie lastimosamente, se llevo la mano a la cabeza, y después vio su mano cubierta de sangre, palpo dolorosamente donde el dolor era más punzante y sintió una masa suave y asquerosa. Hurgo rápidamente en sus bolsillos, pero ni su cartera ni sus llaves estaban.
Dando traspiés se encamino hasta donde recordaba estaba su auto, pero ahora el auto no estaba o no recordaba bien donde lo había estacionado, con su paso tambaleante se dirigió hacia donde veía más transeúntes, y como pudo pidió ayuda.
Horas después, estaba en una habitación pintada de color verde pálido y unas sabanas blancas lo cubrían, el olor del lugar estaba impregnado de la esencia del antiséptico y el alcohol.
Otra de las cosas que más detestaba era el ambiente de un hospital, y en si no era el hospital, era el recuerdo asociado a la muerte de sus padres, como la última memoria de sus padres era un habitación muy parecida, como los cuerpos de sus padres estaban insertados de tubos, sondas y aparatos para extender artificialmente la vida, aunque a final de cuentas la parca había ganado.
Bolin ya había sido notificado y espera que de un momento a otro el cálido rostro de su hermano se apareciera en la puerta, pero en el inter solo estaba él y sus pensamientos…
Que invariablemente se dirigían hacia cierta persona, alguien a quien llamo amiga, y quizás en algún tiempo pudo haber sido otra cosa, pero después de lo que había visto ayer, estaba seguro que su la leve esperanza que aún conservaba se había esfumado mientras Korra unía sus labios con Kuvira.
Habían pasado horas desde el concierto de Korra y Kuvira y su fallido intento de rueda de prensa, y en su cabeza no dejaba de darle vueltas al asunto. Sus pensamientos giraban en conflicto con lo que sentía, y no dejaba de cuestionarse acerca de lo que había pasado. Ya que ahora estaba seguro de que se había equivocado al exaltarse y de haberse dejado llevar por Ghazan y Zaheer. Se había dejado llevar por sus emociones mal expresadas y ahora se había quedado solo, y peor aún, sin la amistad de una de las personas que más le importaba en el mundo, pero ahora era tarde para poder remediarlo. Había hecho numerosos intentos de comunicación a través de Varrick pero siempre era lo mismo. Korra no quería hablar.
Sintió anegarse sus ojos, pero se contuvo y solo los limpio con el dorso, escuchó el murmullo de voces acercarse y forzó una sonrisa, esperaba que fuera Bolin y Opal, necesitaba ver un rostro amigable y familiar. Pero se desilusiono rápidamente, era un medico seguido por un grupo de estudiantes de medicina.
Veamos… Paciente masculino de 28 años, ingresó a urgencias por propio pie con herida en la cabeza producida por objeto contuso, está en observación dada la naturaleza de la lesión.- Dijo el médico en voz alta, mientras los alumnos tomaban apuntes y lo observaban con mirada curiosa. - ¿Dígame joven? ¿Es usted un hombre problemático?- Pregunto el médico, viendo las placas de rayos X a contraluz en la ventana.
¿Hombre problemático?- Pregunto Mako, pensando en la naturaleza de aquella palabras.
( November Rain – Guns & Roses )
Tahno se mantenía en silencio bebiendo vino tinto, tratando de mantener la calma mientras el avión propiedad de Sato Motors rasgaba el cielo a una velocidad impresionante, las intermitentes sacudidas le decían que Asami no andaba con rodeos a la hora de pilotar el avión, a pesar de que tenía sus diferencias con su padre, no dejaba de ser su padre. Y esto se discernía por la forma en la que la heredera de Sato pilotaba el avión, importándole poco la turbulencia que causaba el clima.
La asistente de vuelo se esforzó por mantener el equilibrio, pero cayó en uno de los asientos, mientras Tahno soltaba su copa y se aferraba con ambas manos al posa brazos de su asiento.
Con un carajo Asami…- Murmuro apretando los dientes, mientras los motores del avión hacían un ruido estremecedor y las sacudidas amenazaban con hacer caer el avión. O por lo menos eso pensaba él.
Pero cuando el sonido se hacía más fuerte y las sacudidas más terribles, las ventanillas mostraron el sol en el horizonte y el avión dejo de sacudirse. La asistente suspiro aliviada y se acicalo su uniforme, recuperando la compostura.
¿Desea algo más joven Wolffe?- Pregunto la joven asistente.
Aterrizar…- Contesto Tahno con mirada suplicante.
Aun llovía cuando el avión toco tierra, y casi pasando por alto el protocolo de el aeropuerto Asami enfilo el avión hacia el hangar privado de Sato Motors y dejando en las manos del copiloto el avión salió de la cabían casi sin esperar a que el avión se detuviera.
Sorprendido, Tahno apenas alcanzo a bajar detrás de su amiga, y justo cuando iba a hablar, Asami volteo hacia él con una mirada llena de aprehensión.
Gracias por estar conmigo en esto Tahno… Pero esto es algo que debo de resolver sola…-
Tahno se limito a asentir con la cabeza, mientras que Asami corrió hacia su auto.
El auto deportivo color rojo ocre chirrió sus llantas y saco chispas al golpear el borde del tope para ingresar al estacionamiento interior del hospital de especialidades de Ciudad República, Asami no perdió tiempo haciendo gala de las horas de entrenamiento de pista hizo drifts en las rampas del estacionamiento que harían palidecer a cualquier corredor profesional, pero eso era más rápido que tomar el ascensor. Con pericia llego al piso 22 y salto de su auto y corrió hacia donde le habían indicado que estaba internado su padre.
Hizo caso omiso de los gritos e indicaciones que le decían que se detuviera, la joven heredera solo se detuvo cuando cruzo la puerta de la habitación indicada, y se detuvo jadeante al ver al escena.
Antes nos e había dado cuenta, pero debajo del traje, el cuerpo de su padre se había vuelto delgado, su cabello se había vuelto blanco, y en general se veía frágil, y ahora aun mas, lleno de tubos, respirador y el sonido inquietante del monitor cardiaco.
Con los ojos llorosos se dirigió a la figura en bata blanca que revisaba los signos de Hiroshi…
Pakku… ¿Qué fue lo que paso?-
Siento decirlo Asami, Tu padre está en coma.-
( One of Us – Joan Osborne )
Una impávida Asami escucho con atención todo cuanto Pakku le decía, porque lo acontecido era en cierta manera irrelevante al hecho de que su padre le había ocultado su enfermedad por años. Aunque si consideraba su mala actitud y todo el mal karma que había arrastrado por el hecho de no hablar como era debido desde que…
¿Asami? ¿Me escuchaste?-
Si… Si te escuche Pakku…- Contesto con pesadumbre.
Mira, no quiero sonar insensible, pero Hiroshi estará bien atendido y no hay mucho que puedas hacer aquí. –
Por favor comunícate conmigo en cuanto llegue el especialista de Alemania.- Pidió Asami, disponiéndose a salir de la habitación. - ¡Attchoooo!.-
Y tu vete a cambiar de ropa, no quiero tener que atenderte con pulmonía después.- Dijo Pakku, mientras Asami sacaba un pañuelo de su bolsa.
Carajo… - Murmuro Asami limpiando su nariz y caminando de nuevo por el pasillo para ir hacia el estacionamiento. Pero justo cuando estaba por salir por la puerta un grito la detuvo.
¡Señorita Sato!-
Asami detuvo sus pasos y volteo en la dirección del grito. Un apresurado hombre trajeado y con portafolios corría hacia ella.
Disculpe que la vea en este momento tan difícil… Pero es algo necesario.- Dijo el hombre en cuanto recupero el aliento y justo cuando la joven Sarto iba a preguntar el hombre extendió una tarjeta de presentación.
Baatar Bei Fong
Abogado Corporativo
Industrias Futuro
Industrias Futuro era una pequeña filial de Sato Motors, usualmente se encargaba de la parte de Investigación y desarrollo y siempre había estado a cargo de Hiroshi personalmente, aunque según recordaba Asami, había sido creada primero que Sato Motors.
Si me acompaña a una sala privada podre explicarle mejor todo esto.- Señalo el hombre cediéndole el paso a Asami.
Momentos después en una sala privada del hospital, el hombre buscaba algo dentro de su portafolio.
Vera: Hiroshi Sato estipulo en un contrato que en caso de que quedara incapacitado para seguir con sus funciones de CEO de Sato Motors, debía de notificársele de inmediato…- Asami seguía viéndolo, intrigada, porque no sabía de que se trataba eso.
Finalmente con una sonrisa, el hombre saco una carpeta y la puso enfrente de Asami.
Este es el contrato que dejo su padre, le cede su parte de las acciones de Sato Motors e Industrias Futuro, en cuanto firme entrara en posesión del 25% de las acciones propiedad de su padre, aunado al 10% que controla como vocera y rostro de la empresa, y sumados al fideicomiso que instauro el señor Hiroshi cuando usted cumplió 25 años, estará usted en posesión del 48% de las acciones de Sato Motors e Industrias Futuro, en otras palabras, será la nueva CEO y dueña de la empresa.-
Asami trago saliva, sabía que su padre le había dejado acciones cuando cumplió 25 años, pero ignoraba que como portavoz de la empresa también tuviera acciones, y ahora esto…
Vacilo un poco al sostener la pluma que le ofreció el abogado, pero su pulso no templo cuando estampo su firma en el documento.
( Truly, Madly, Deeply - Savage Garden )
Habían sido un par de semanas difíciles para Korra, pero ahora por fin podía respirar tranquila de Nuevo, si bien sus padres eran comprensivos, su relación lésbica con Kuvira había sido un poco sorpresiva para ellos y su visita sorpresa a Ciudad República eran una clara muestra de ello. Despidió con cierto gesto despectivo el avión en el que sus padres viajaban de regreso a su hogar y con una sonrisa se puso el casco y arranco su moto.
Dos semana de portarse como la hija ejemplar que no era, y hablar sobre sus planes a futuro, que en realidad no tenia había sido por demás estresante, había tenido que cancelar entrevistas y demás compromisos sociales para poder estar con sus padres, además de que su relación con Kuvira hbia tenido sus altibajos en esos días.
La joven del lunar coqueto había tenido paciencia, aun y cuando en una cena Senna la madre de Korra había cometido algunas indiscreciones, pero ella había mantenido la compostura aun para sorpresa de Korra, ya que conocía lo explosiva que podía llegar a ser su pareja.
Pero por su parte Tonraq se había comportado como siempre, llegando incluso a congeniar con la reservada Kuvira ya que hasta habían bromeado con algunas cosas que habían hecho sonrojar a Korra y a Senna.
Pero aún así, la última vez que vio a Kuvira ella estaba enojada y evasiva, había soportado con paciencia todo, pero tal parecía que había llegado al límite de su paciencia y Korra no había estado dispuesta a probarlo, por lo que la distancia era lo mejor hasta que sus padres se fueran de regreso a su hogar.
Su motocicleta devoraba los kilómetros, y con cada kilometro avanzado se sentía mas y mas ansiosa por besar y estrechar entre sus brazos a su pareja, quería compensar el tiempo perdido, y cuando por fin se detuvo afuera del edificio donde Kuvira vivía, sonrió ampliamente al ver que la luz estaba encendida en aquel departamento, saco una tabaquera de su chamarra y extrajo una pastilla de color rojo de ella, la llevo a su boca y trono su cuello cuando la píldora se hacía añicos entre sus dientes produciendo un sonoro chasquido, perdió el aliento un segundo y tuvo que cerrar los ojos y respirar profundamente para recuperar el control.
Si bien había reducido el uso de las pastillas frente a sus padres había estado cerca de la abstinencia y eso la ponía nerviosa, y al sentir recuperar el toque, su corazón se acelero con alegría y algo de ansiedad al imaginar el reencuentro, por lo que su pie golpeaba nerviosamente el suelo de metal del ascensor al subir hasta el piso indicado, la puerta se abrió y casi salió corriendo, sin importarle empujar a las personas que estaban por tomar el elevador.
Saco las llaves de su bolsillo y con un sonoro gritó alegre anuncio su entrada.
¡Amor! ¡Ya llegue!- Pero nadie respondió. Korra torció su boca, haciendo una mueca que se transformo en sonrisa. – Creo que alguien está enojada…- Bromeo, al escuchar como la música se escuchaba suavemente en la sala de estar del departamento.
Conozco tu debilidad Kuvi… Sé que tienes cosquillas…- Amenazo juguetonamente Korra, dirigiéndose a la habitación.
Abrió la puerta de golpe dando un salto hacia el interior, imitando un rugido y gesticulando con las manos, pero la habitación estaba vacía.
Kuvi… ¿Dónde estás?- Pregunto en voz alta, sin obtener respuesta.
Vio la puerta del baño entreabierta y pensó que seguramente estaba en la tina de baño, y ella adoraba bañarse con los audífonos puestos. Empujo la puerta, pero pareció toparse con algo, empujo con más fuerza y asomo su cabeza al interior, y entonces se llevo la mano a la boca al ver que su pareja estaba tirada en el suelo.
Como pudo se metió al baño y sostuvo la cabeza de Kuvira entre sus manos, había sangre que salía de su boca y nariz, y a pesar de que la sacudía frenéticamente no obtenía alguna respuesta de vida, con el llanto y la desesperación inundándola, trastabillo y cayo de sentón en el piso de imitación de mármol y apenas controlándose saco su celular para marcar el numero de emergencia.
Esta llamando al número de emergencia de Ciudad República. ¿Cuál es su emergencia?- Contesto una voz mecánica y artificial. Trato de decir algo, pero el llanto ahogo su voz y su mano cubrió su boca, mientras su vista se mantenía fija en los ojos entreabiertos de Kuvira y el pequeño sangre que había en el piso de aquel cuarto de baño.
Fin del Capitulo 11
