Hola, vengo con el capítulo 11. No tengo mucho que decir sobre él salvo que ya en este se explican algunas cosas de lo que ocurre en la mente de Raven. Ojalá sea de su agrado y sin más dejo que comiencen.
Los teen titans no me pertenecen.
Capítulo 11
Cuando ingreso en la regadera, Raven sintió como el agua chocando contra su piel desnuda encendía un interruptor en su mente y, de un instante a otro, todos los momentos que había compartido con el pelirrojo aparecieron en una secuencia de imágenes. Tal vez fuera por saber que su cabeza no le haría caso o porque una parte en su interior deseaba revivirlos, pero no trato de apartarlos. En cambio se permitió explorarlos con libertad, lo que le valió estar más tiempo debajo del agua luego de que terminara de lavarse.
Al volver en sí, un suspiro salió de sus labios y, sólo entonces, fue que sacudió la cabeza. Giro la llave, se envolvió en una toalla y se observó en el espejo. Pese al tiempo que había pasado en el exterior, su piel continuaba del mismo tono pálido. No había rastro que delatará su exposición al sol, lo único en su rostro que difería con su tonalidad eran sus mejillas.
El sonrojo, presente desde de que el velocista se despidió de ella, aún no la abandonaba y eso le producía fruncir el ceño. Le parecía imposible que alguien pudiera durar tanto tiempo con las mejillas encendidas, pero ahí estaba ella misma probando tal posibilidad. Volvió a sacudir la cabeza y apartó la mirada. Salió del baño y camino hasta el armario. Con la atención en otro lado, específicamente en un pequeño separador sobre su mesita de noche, se vistió con uno de sus trajes. Con una mano se sacudió el cabello, produciendo una escasa lluvia que mojo algunas prendas.
Regreso al baño a colgar la toalla en su lugar habitual y después se encamino hacia su cama. Sucumbió a la tentación tan pronto el separador estuvo al alcance de sus ojos y de sus manos. Lo tomo con cuidado, como si aquel pequeño pedazo de cuero pudiera romperse ante el primer roce, y dejo que su pulgar se deslizara sobre la imagen del libro al tiempo que revivía la expresión del joven. Sí, los nervios que lo invadían los podía notar a kilómetros sin ayuda de sus poderes, sin embargo no eran ellos quienes la hacían estrujarse la cabeza, si no lo que albergaban sus ojos.
Había sido muy fugaz y aún no estaba convencida de haberlo visto o imaginado, pero por un instante creyó distinguir un brillo que refulgía en los celestes de Kid Flash cuando le correspondió la sonrisa. El verse de nuevo atrapada en su mirada y sentir como eso bastaba para desarmarla era la razón por la que el sonrojo no desaparecía de sus mejillas.
Con cierta frustración, y sin soltar el separador, se recostó en la cama. El agua le había aliviado los leves dolores que le dejo el entrenamiento y ahora sentía el cuerpo relajado. Su mente quería indagar sobre lo que le ocurría con Kid Flash, pero el estado de comodidad parecía querer la ganar la batalla que recién iniciaba y la somnolencia pronto se hizo más profunda, así que cerró los ojos.
Conforme caía más al sueño notó que sus pensamientos comenzaban a desaparecer, liberando aquel espacio que acostumbraba ser blanco y encontró en ello una razón más para rendirse al sueño.
Sin embargo su paz se vio interrumpida por la lejana voz de Chico Bestia. En primera instancia no comprendió de lo que hablaba, pero poco a poco sus palabras pasaron a ser más claras y descubrió que contaba una de sus bromas. Se removió en un intento por silenciar su voz y por breves segundos considero la posibilidad de que el cambiante se encontrara fuera de su cuarto bromeando con Cyborg, pero había algo que no cuadraba con esa idea. La voz de Chico Bestia se escuchaba demasiado próxima, como si lo tuviera al lado, lo cual no tenía sentido alguno ya que sus poderes le habrían indicado su cercanía de haber entrado a su cuarto, además de que el chico conocía mejor que nadie la prohibición que tenía Raven sobre el ingreso a su habitación.
La extrañez de la situación fue en aumento cuando una imagen suya le lleno la cabeza. Descubrirse pensando en si misma le resulto una novedad y más si consideraba que la imagen ofrecida no era como la que aparecía en el espejo cuando se contemplaba. La percepción parecía diferente, era como verse a través de los ojos de alguien más…
Hubiera sido divertido que ella también viniera.
Aquel pensamiento fue como un balde de agua fría. Despertó de golpe y notó que al hacerlo la sensación de ser arrancada con violencia de un lugar se presentaba en su mente y le provocó dolor de cabeza. Profirió un quejido al incorporarse y se llevó la mano a la cabeza para comenzar a masajearse las sienes. De manera inconsciente los dedos de su mano libre se cerraron entorno al separador y lo observó dejando salir un suspiro.
Miles de preguntas se arremolinaron en su cabeza, pugnando por salir en busca de respuestas. Su mirada se apartó del separador y posó en el cajón donde mantenía escondido el espejo a su mente. Notó sus dedos cosquillear y supo que aquello no podía ser más que una señal de que ya era tiempo de entrar en su mente. Dejo el separador en el mismo punto en el que antes estaba y lo abrió. No guardaba muchas cosas dentro, por lo que no le costó dar con él. Lo sacó y se contempló. El temor que la había aquejado noches atrás regreso con un poco más de violencia y por unos segundos estuvo por desistir de la idea pero sabía que necesitaba hacer aquello, de modo que dio otro largo suspiro antes de cerrar los ojos.
Similar a un barco que flota a la deriva, dejándose guiar por la marea, Raven permitió que sus poderes la envolvieran y tiraran de ella hacia el interior de su mente. Abrió los ojos al estar segura de que estaba dentro y observo su alrededor. A simple vista el cielo negro con estampas rojas, la escasa vegetación y el paisaje lúgubre parecían normales. No era como en anteriores ocasiones en que un desbalance mortal le indicaba que algo se había salido de control en su mente y no supo cómo sentirse respecto a eso. No estaba segura de si prefería ver aquella paz tan sospechosa o a sus emociones corriendo de un lado a otro en un intento por impedir que su mente se viniera abajo.
No muy lejos de donde aterrizo se encontraba un marco de piedra, la puerta prohibida, que indicaba la división de su cabeza y, dado que aquel lugar estaba vacío, camino hacia él para atravesarlo. Tan pronto sus pies lo cruzaron su entorno sufrió una modificación; los colores grises y oscuros dieron paso a unos suaves rosas y morados mientras que el terreno, antes desértico, se transformó en un pequeño valle cubierto de pasto y adornado por algunos arbustos.
Tal visión provocó que una mueca se dibujara en su rostro. Le costaba creer que la responsable de aquella ambientación fuera una parte de sí misma, pero debido a que no tenía importancia alguna decidió no expresar su desagrado en voz alta. Continuo caminando y contemplando los sutiles cambios que Alegría había hecho, los cuales, a excepción de unos cuantos rayos pintados en los troncos de los árboles, no eran muchos. Le parecía extraño no habérsela topado, por lo general era la primera de sus emociones que acudía a recibirla, y su ausencia la confundió.
Se detuvo cuando divisó el segundo marco de piedra, sus ojos empezaron a buscar con más atención. Sabía lo juguetona que la emoción podía llegar a ser, no era de extrañar que de un momento a otro la chica le saltara encima para "asustarla". Sin embargo sus sentidos se alertaron cuando la tonalidad del cielo se oscureció levemente, dando paso a un rojizo propio de un atardecer.
—¡Raven!— el grito agudo la hizo bajar la mirada del cielo y observar a la emoción que corría para reunirse con ella.
—¿Qué está pasando? ¿Por qué el cielo es de otro color?
Alegría se detuvo cuando estuvo a un metro de distancia. Elevó la mirada al cielo y se llevó el dedo a la barbilla en pose pensativa. Tras unos segundos, una sonrisa se dibujó en su rostro.
—El rojo se ha convertido en uno de mis colores favoritos— respondió con simpleza.
Su respuesta provocó que la ceja de Raven se alzara y estuvo por preguntar desde cuándo, pero de nuevo aquello no parecía tener importancia.
—¿Has visto a Inteligencia?
—Viene en camino— señalo Alegría apuntando detrás de Raven.
Raven se giró sobre sus pies y observó a la emoción de la capa verde caminar hacia ella con un libro bajo el brazo.
—Hola Raven.
La aludida se limitó a dar un asentimiento como respuesta.
—Imagino sabes a que vengo.
—Tengo una ligera sospecha— respondió Inteligencia acomodándose los lentes—. Sin embargo no sé si quieras ilustrarme de una mejor manera. Las cosas por aquí han resultado un tanto…
—¿Extrañas? —Raven notó lo repetitiva que se había vuelto esa palabra en su vida durante los últimos días.
—Diferentes —la corrigió con simpleza Inteligencia—, pero sabes bien que lo diferente no siempre es malo. Muchos cambios son para mejorar.
—En lo referente a aquí, es mejor no tentar a la suerte y que todo siga igual —sentenció Raven cruzando los brazos sobre el pecho—, no sé qué consecuencias pueda haber…
—Las consecuencias ya están ocurriendo lo quiera o no —su mirada se apartó de Raven y enfocó en Alegría, quien corría detrás de la figura de un rayo rojo con alas que revoloteaba de un lado a otro—, no tiene sentido que lo sigas negando.
Raven siguió la dirección de su mirada y no pudo evitar morderse el labio inferior al ver a Alegría atrapar el rayo y estallar en carcajadas cuando éste se dividió en miles de rayos mucho más pequeños.
—Esto sólo tiene que ver con el hecho de que estuvo en mi mente —comentó volviéndose hacía Inteligencia, quien alzó ambas cejas en señal de incredulidad—, sólo necesito saber cómo revertirlo.
—¿Te refieres al vínculo que creaste con él?
Raven dejo salir el aire con frustración.
—¿A qué otra cosa si no? Necesito saber cómo deshacerlo antes de que se percate de su existencia, suponiendo que aún no lo haya notado.
—Bueno si te sirve de consuelo, asumo que los problemas que ha tenido lo habrán mantenido lo suficiente ocupado como para saber que algo cambio en su cabeza —Inteligencia calló por unos segundos hasta ver que la expresión en la Raven real se relajaba —desafortunadamente es el único consuelo que puedo darte. No tengo la menor idea de cómo revertir ese vínculo y temo decirte que parece diferente al que tienes con Robin o al menos lo es en este punto.
—¿Qué quieres decir?
—A juzgar por lo que ocurrió hace unos minutos tus barreras mentales disminuyen en demasía al encontrarte dormida y es fácil que tu subconsciente las atraviese y llegue a la mente de él si uno —y levanto un dedo— él se encuentra despierto y dos —un segundo dedo se unió al primero— está pensando en ti.
—¿Entonces se supone que no debo dormir mientras este despierto? —un tono y una mirada de reproche acompañaron esas palabras.
—A estas alturas ignoro lo que pueda pasar mientras los dos estén dormidos —la expresión de Raven cambió a una de incomprensión y antes de que pudiera decir algo, Inteligencia añadió— como tú dijiste; él también estuvo en tu mente y por más tiempo del de debió. Su estadía fue tanta que incluso pudo influir en tu mente y modificar tu entorno, ninguna de esas cosas paso cuando creaste el vínculo con Robin.
—Así que…
—Así que es posible que él pueda acceder a tu mente igual que tú a la de él. Estando despierto, y sin saber que puede hacerlo, es difícil que lo consiga. Necesitaría perfeccionar por completo la meditación y…
—Que yo esté pensando en él.
Inteligencia asintió.
—Sería una fuerte "motivación", como si una cuerda tirara de él, pero sin cualquiera de las dos es posible que sólo capte algún vistazo esporádico, parecido a los que sueles recibir tú cuando Robin tiene una emoción fuerte —un poco de alivió apareció en el rostro de Raven—, sin embargo te recuerdo que eso es sólo cuando ambos estén despiertos. Dormido podría acceder a dicho estado de la mente e ingresar a la tuya sin problema.
—¿Y que se supone que haga?
—Creo que tus opciones son bastante obvias; o le dices la verdad y enseñas a manejar su mente para que ninguno de los dos pueda acceder a la mente del otro más de lo que debería o dejas de pensar en él y aspiras a que tenga sueños más interesantes en los que centrarse para que no termine recorriendo tu mente como Cyborg y Chico Bestia años atrás.
—Vaya opciones optimistas.
—Para optimismo ve con Alegría.
Raven no pudo más que fruncir los labios antes de suspirar. Reconocía que toda la información que Inteligencia le había proporcionado era bastante útil, pero no estaba segura de si estaba mejor vagando en la incertidumbre. Saber la verdad implicaba que ahora tenía una decisión que tomar y para ello era necesario regresar a la realidad.
—Gracias Inteligencia.
La emoción inclinó un poco la cabeza ante el agradecimiento y como gesto de despedida. Sin embargo Raven aún tenía una pregunta más que realizar.
—¿Con respecto a mis poderes? ¿Alguna idea de porque no funcionan?
—Sólo una, pero ya mencione que es la que sigues negando.
De manera inconsciente, Raven recalco sus palabras al negar con la cabeza.
—No es posible.
—Entonces sólo responde ¿qué paso la última vez que te negaste a admitir que sentías algo?
Raven salió de su cabeza antes de responder. El dolor, pese a haber disminuido, seguía presente y de nuevo recurrió al masaje de sienes para tratar de calmarlo. Recordaba a la perfección la manera en que perjudico a sus amigos la noche en que se rehusó a admitir que tenía miedo y como sus poderes habían dejado de funcionar por no aceptar una emoción, pero no podía ocurrirle de nuevo, carecía de sentido ya que no se negaba a admitir nada, simplemente no sentía nada.
Era tonto siquiera considerar que pudiera sentir algo por alguien que apenas conocía y con quien había tenido muy pocas interacciones. Aceptaba que cada una de ellas no se acercaban ni un poco a lo usual, en la mayoría Kid Flash había estado vulnerable y eso había influido en que Raven viera una faceta de él que pocos habían conocido. Tal vez le hubiera tomado cierto afecto al verlo con esa lucha interna de la que se esforzaba por salir victorioso… y no negaba que desprendía cierto magnetismo de que ella no era indiferente, pero todo se reducía a eso.
Pensó fuzamente en los sutiles cambios que había hecho Alegría a su entorno, de todas sus emociones era la única que solía modificar su entorno en relación a lo que ocurría en la vida de Raven, sin embargo no podía atribuirles gran importancia. Podrían significar sólo que disfrutaba su compañía al grado de que le alegraba tenerlo cerca.
Unos golpes en la puerta la hicieron sacudir la cabeza. Sus poderes le indicaron que se trataba de Robin y se puso de pie para abrirle. Dejo el espejo junto con el separador sobre la mesa de noche y camino a la puerta.
—¿Qué ocurre?
—Raven los chicos acaban de regresar del centro comercial y trajeron algunas cosas para comer ¿quieres bajar a cenar?
Pensó en decirle que no, pero considero que ver a Kid Flash podría ayudarla a comprobar que Inteligencia estaba equivocada por lo que asintió y salió de la habitación. Robin esbozo una pequeña sonrisa y caminaron en silencio a la sala, pero cuando estaban por llegar el Chico Maravilla se detuvo y con un gesto de la mano le pidió a Raven que hiciera lo mismo.
—Raven ¿todo está bien?
—¿Qué quieres decir?
—¿Te encuentras bien? ¿No hay nada nuevo que te este pasado?
Tales preguntas provocaron que Raven se tensara.
—Sí, no te preocupes.
La mentira salió con tanta prematura que fue obvia para los dos mas ninguno dijo nada. Raven sintió remordimiento al ver la decepción ensombrecer por segundos el rostro de Robin.
—Si algo cambia ¿sabes que puedes hablarlo conmigo?
Sabía que eso era imposible. Robin podría ser excelente escuchando y dando consejos para cualquier situación, pero ahora su posición como líder lo comprometía demasiado y lo que menos deseaba Raven era traer un nuevo problema a la torre y poner un peso extra sobre los hombros de su líder por culpa de unos sentimientos e inseguridades que ni ella comprendía.
—Claro —en un vano intento por restarle importancia al asunto le dedico una pequeña sonrisa tranquilizadora.
Robin asintió y ambos retomaron la caminata a la sala.
Al ingresar lo primero que notaron fue el olor de diferentes tipos de comida provenientes de la cocina y el hambre se hizo presente en ambos. En la mesa se encontraban Cyborg, Chico Bestia y Star comentando con entusiasmo sobre las compras que habían realizado.
—¿Dónde está Kid Flash? —preguntó Robin buscando con la mirada la velocista y Raven agradeció que se le adelantara.
—Fue a recostarse unos minutos, creo trae dolor de cabeza— respondió Chico Bestia sacando algunos platos— hubo un momento en que pareció se iba a desmayar.
Nuevamente Raven sintió como si un balde de agua fría cayera sobre ella y tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para impedir que sus poderes se manifestaran. No le cupo duda que aquello sólo podía ser producto de cuando ella abandono su mente y nuevos temores la inquietaron al desconocer el verdadero alcance que tenía el vínculo.
—¿Amiga te encuentras bien? —Star voló a posicionarse frente a ella.
Sin notarlo, la mano de Raven había viajado a su cabeza y de nuevo se la masajeaba.
—Sí Star, no es nada —Raven apartó la mano.
Sintió la mirada de Robin analizarla con atención y evito encontrarse con ella. En su lugar extrajo una taza y, fiel a sus costumbres, procedió a hacerse un té de hierbas. Necesitaba ahuyentar sus sospechas y la única manera de hacerlo era mostrarse lo más habitual que pudiera.
—Oh, Raven te trajimos esta nueva marca— comentó Cyborg sacando una cajita y pasándosela.
La aludida la tomó entre sus manos y la examinó.
—Gracias Cyborg.
La abrió y extrajo uno de los sobrecitos para probarlo.
El sonido de las puertas se abrió y el pelirrojo ingreso. Todos se volvieron para mirarlo, notando por su rostro que el dolor seguía presente, pero para Cyborg, Chico Bestia y Star la mejoría era evidente.
—¿Cómo te sientes? —cuestionó Robin.
—Bien, pero estaré mejor cuando coma algo. Muero de hambre —respondió el chico colocando la mirada sobre la comida.
En un abrir y cerrar de ojos se trasladó de la entrada a la cocina, presuroso por unirse a la cena con el resto de los chicos.
Raven se volvió con su té en el momento en que Kid Flash pasaba corriendo cerca de ella, y parecía ser que el dolor de cabeza había nublado sus reflejos, ya que no consiguió detenerse o esquivarla y se estampó con ella. Apenas si alcanzó a apoyar una mano sobre la repisa y con la otra tomarla por la cintura para evitar que cayera, pero ninguno pudo hacer nada para evitar que la bebida caliente los bañara.
Sin embargo el ardor producido por el agua ni siquiera fue notorio para cualquiera de los dos. El repentino "abrazo" de Kid Flash produjo una cercanía que los obligo a mirarse a los ojos y, sin que lo pudieran evitar, en cuestión de segundos se vieron envueltos en la mirada del otro. Las manos de Raven, que antes sujetaban la taza y soltaron al momento del choque, se encontraban sobre el pecho de Kid Flash y pudo sentir bajo ellas el instante en que los latidos del velocista pasaron de ser tranquilos a mucho más rápidos. Aquello le ocasionó cierto temblor en los dedos, que fue en aumento al notar el brazo del chico tensarse entorno suyo, manteniéndola más cerca de él.
El momento no pasó desapercibido para los otros cuatro jóvenes pero el único que se atrevió a reaccionar fue Cyborg, quien, al ver como la ceja de Robin se alzaba adoptando una expresión analizadora, fingió un ataque de tos que sirvió para que Raven y Kid Flash por fin se separaran.
El pelirrojo la soltó y retrocedió un paso. Un leve sonrojo teñía sus mejillas y no se atrevió a alzar la mirada. Se llevó una mano detrás de la cabeza y se rascó la nuca.
—Lo siento Raven.
El rostro de Raven correspondía el sonrojo y, sin deseos de que sus amigos lo notaran, les dio la espalda para tomar un trapo de la repisa.
—No te preocupes —respondió intentando que su voz sonara lo más neutral posible y deseando que los temblores de sus dedos desaparecieran.
La atención de todos aún estaba puesta sobre ellos, en especial sobre Raven. Sus amigos sabían lo mucho que le disgustaba que la tocaran cuando la situación no lo ameritaba, y aun cuando así fuera, lo más normal era que ella rompiera el contacto lo más pronto posible. Chico Bestia abrió la boca con el firme propósito de hacer algún comentario, pero las palabras nunca salieron de sus labios ya que antes de que pudiera decir algo Cyborg le introdujo una cucharada de uno de los platillos.
—Bestita prueba esto y dime que tal está —pidió con un poco de nerviosismo, no le gustaba la manera en que el rostro de Robin delataba lo que podía estar pensando.
Para su suerte, la distracción obtuvo su objetivo; lo que fuera que estuviera por expresar Chico Bestia, y que podría alentar las posibles ideas de Robin además de incomodar a los dos involucrados, rápidamente se vio olvidado por la degustación.
—Creo que le falta sal —comentó el cambiante luego de tragar.
Tomó el salero y comenzó a rociarlo en el platillo, atrayendo con ello la atención de todos.
—Te aseguro que lo que le falta es mostaza amigo —dijo con alegría Star y voló al refrigerador para extraer su condimento favorito.
Luego de eso una batalla campal sobre con que aderezar la comida inició y el ambiente se relajó por completo. Raven y Kid Flash se ubicaron en diferentes extremos de la mesa, ambos aún con cierta vergüenza. Sin embargo Cyborg se percató como ocasionalmente se lanzaban discretas miradas a esperas de toparse con la del otro y sabiendo que los demás no tardarían en darse cuenta intento que la atención, en especial la de Robin, se centrara en él.
Ignoraba lo que ocurría con exactitud entre ellos pero si podía asegurar que compartían cierto interés (y tenía la sospecha de que tipo) y en circunstancias diferentes optaría por no inmiscuirse en asuntos que no le concernían pero la prohibición de Robin seguía demasiado fresca como para arriesgarse a romperla y las cosas sólo podían empeorar si quien lo hacía no era otro que el mismo por el que se había impuesto. Su mirada descendió a la comida cuando notó por fin ambos coincidían al contemplarse y se dedicaban una pequeña sonrisa de lado antes de romper el contacto visual. Definitivamente, lo quisiera o no, tendría que hablar con ellos.
Todo por hoy, espero haya sido de su agrado conocer lo que pasa con Raven y su pequeño momento con Kid Flash. Particularmente batalle un poco con su conversación con Inteligencia ya que son dos voces de la misma persona con misma actitud pero diferentes ¿puntos?, no me odien si la escena no fue tan buena (y si tienen alguna sugerencia y comentario es bien recibido).
Gracias:
fran . sanchez- jaja bueno en este capítulo salió muy poco, pero no por eso quise privarlo de tener su momento con Raven. Prometo que más delante se verá que decisión toma con respecto a las acciones de Jinx, pero por ahora ya necesitaba un descanso de tanto ajetreo.
Chica Cuervo.- jaja creo que todos, en algún punto, compartimos ese mismo sentimiento de querer que los demás noten que estamos haciendo algo bien pero sin desear ser presumidos XD. Jaja ese vive en su mundo y cuando sale de él es para hacer comentarios que no debe, por suerte Cyborg estaba ahí para evitar un problema jaja.
TsukihimePrincess.- Sí fue una sorpresa jaja pero con Robin me parecía muy predecible por el hecho de que comparten entrenamientos juntos, y hubiera sido difícil que Kid Flash sintiera celos de Star o de Cyborg, y ahora que volví a ver algunos capítulos de la serie note que casi siempre en las batallas Chico Bestia y Raven están juntos. Para ser honesta contigo antes de crear esa escena considere seriamente que en los siguientes capítulos Chico Bestia le revelara a Kid Flash que él y Raven habían mantenido una relación en secreto meses atrás, pero que las cosas no habían funcionado, ya sabes para que hubiera una escena de los celos por parte de Flashito, pero me pareció que se vería muy sacado de la manga, por eso la deseche y los puse como buenos combatientes. Espero esté capítulo también te guste, muchos saludos.
Fikile.- ¡Muchas gracias por tus palabras! Espero este capítulo también te guste.
Cookie.- ¡muchas gracias por haber leído la historia desde el principio y haber dejado un review! Me anima mucho cuando veo que alguien nuevo comienza a leer y más si es por recomendación. Sí, con Raven creo que si me salí un poco de su molde en algunos capítulos, pero espero la pequeña explicación dada aquí del vínculo haya "justificado" un poco sus actitudes. Sobre la traición de Jinx, honestamente esa fue la mejor opción para mí porque siento que, aunque no se ha abordado mucho aún, Kid Flash comparte buena camadería (como bien mencionaste en el otro review) con los otros dos chicos y no quería se arruinara por un engaño de Jinx con cualquiera ellos, Mejor que su traición fuera de viejos hábitos, aunque ese sea un círculo que aún no se cierra y Kid Flash todavía tendrá que resolver cosas con ella. Jaja si te soy sincera me causa un poco de conflicto la relación entre ambos porque no han tenido mucho tiempo para conocerse, apenas son primeras interacciones y Kid Flash viene saliendo de una relación que ha provocado que vea a Raven como su salvavidas, y eso ha influido un poco para que se empiece a fijar en ella. Sobre Raven, bueno con ella ya se ven un poco más sus sentimientos en este capítulo, aunque siga en etapa de negación jaja. Ojalá la explicación de la perdida de sus poderes no haya resultado tan sosa, ya que mi inspiración con este problema viene del capítulo de "El miedo mismo" y no quería darle otro motivo ya que no es el "nudo" principal de la historia. Finalmente te reitero el agradecimiento y espero que este capítulo te haya gustado, muchos saludos.
Hechizada517.- Kid Flash necesita un poco de atención positiva en su vida, ya fue foco de demasiada atención negativa jaja. ¡Qué bueno que te gustará la parte del entrenamiento! honestamente batalle mucho al crearla porque había momentos que nomás no me gustaba como quedaban al final, así que no sabes el alivio que me causo leer tu comentario. Jaja lo de Raven y Chico Bestia fue porque si me parece que forman muy buena dupla en combate y creo que en parte se debe a la relación tan extraña que tienen que en ocasiones parece de hermanos que no se soportan pero siempre están dispuestos a dar todo por el otro.
Si llegaron hasta aquí, muchas gracias por leer, seguir, añadirla a sus favoritos y/o continuar comentando. Les mando muchos saludos y mis mejores deseos.
