Golden salió junto a Dahlia para encaminarse cada uno al baño correspondiente y lavarse, después de llamar a Chica dejo entrar a Dahlia y él camino a la cocina para dejar el plato y entrar al baño también.
Poco después Dahlia espero a Goldie dando unos suaves golpes en la puerta como señal que le dijo Golden, volviendo ambos a la habitación, varios ya se iban también y tanto Chica y Vixen, rieron con diversión subiendo las escaleras, incluso Tex le dió una palmada al pasar a su lado, Foxy y Freddy le dedicaron miradas amenazantes, una directa y una de soslayo, respectivamente.
Dahlia se sentó hasta recargar su espalda en la pared - Mh... - agachó su cabeza.
- Dahlia, está bien, sé que quieres decir algo - acarició su cabello sentado en el borde de la cama.
Dahlia alzó la mirada con intención de hablar pero al sentir un nudo en su garganta mantuvo silencio - Y-Yo... Yo no quiero dejar de verte, t-tengo miedo, Goldie - sus ojos comenzaron a cristalizarse y hablar en frágiles susurros aguantando las lágrimas y agachar su cabeza al final.
- Está bien - sabia que la situación era muy complicada y no quería preocupar a Dahlia.
Goldie acarició las mejillas de Dahlia con cuidado limpiando sus pequeñas lagrimas, Dahlia coloco su delicada mano encima de las de Golden aguantando llorar.
Podía ser una escena romántica con la tenue luz de la pequeña lámpara en la mesita cerca de la cama, un pensamiento que hizo sonrojar a Golden con la idea de besarla, acercándose hasta sentir su suave respiración, pero se separó, culpable por sus repentinos sentimientos, Dahlia estaba ciega y el solo pensaba en besarla? En aprovecharse de su ceguera? Era un cobarde, se sentía sucio por no solo imaginar un beso.
Quería ver su dulce cuerpo desnudo, blanco y aún si estaba agrietado seguia hermoso y lo más puro y delicado que nunca más vería, sentir su pelaje aterciopelado y besar cada parte con dulzura, pero ella estaba ciega en este momento ¿como podía él fantasear de esa forma?
Dahlia soltó las manos de Goldie y las lágrimas comenzaron a deslizarse por sus mejillas, Golden odiaba la imagen de verla llorar.
- Lo siento, por favor... por favor perdóname - comenzó a llorar hablando con un doloroso nudo en su garganta - Mentí... Anoche... Ayer - suspiro con dolor - Quise venir a verte p-pero el gerente me vio en el pasillo... -
Era una de esas noches en los que Dahlia debía dormir sola ya que Goldie no podía arriesgarse a tener algún dolor de espalda si cargaba con tantos niños durante el día.
Dahlia hacia un pequeño osito, cosiendo algunas partes recargando su espalda en la pared cubriendo sus piernas con la sabana, pero por unos segundos su brazo izquierdo se tenso bajando ambos y dejar el medio cuerpo de oso sobre su regazo.
Con sus dedos rozo su antebrazo confundida por aquella repentina punzada de solo unos segundos, giro su brazo con la palma hacia arriba al distinguir una pequeña línea, una delgada ranura, casi un trazo delicado con lápiz.
Antes de rozar o solo tocar y confirmar si era una mancha aquella delgada y pequeña línea está se agrietó más provocando un dolor más agudo a la anterior, asustandola.
Se estaba rompiendo? Cubrió la grieta con su mano por temor a que siguiera creciendo, pronto se rompería? así sin más? En un impulso, solo se levantó y camino a paso rápido a la salida con un solo pensamiento, una necesidad, ver a Golden, solo un deseo, solo quería verlo a él, aquel que tanto amaba, no pedía que él la viera irse no quería que llorara, solo quería sentirlo y verlo, quería esa tranquilidad y calidez que sentía a su lado, y quitarse el miedo que tenia.
Pero en su camino escuchó algo, ni siquiera se dió cuenta que había comenzado a llorar por lo que antes de voltear se limpio, la oscuridad ayudaba a que no se vieran sus lágrimas.
- Dahlia? ... Dahlia deberías ir a Dormir, no estés molestando a Golden que mañana hay una fiesta - fue la advertencia del gerente pasando a su lado - si tuviste una pesadilla pasa la noche en el escenario - y con eso se alejó cargando un vaso con agua.
Dahlia vio por donde se había ido el gerente, al fondo del pasillo, y volvió a ver la puerta de la habitación de Golden desviando su vista a su brazo.
Tenía miedo pero aquellas palabras le hicieron dudar, sentirse un estorbo volviendo a llorar, sus piernas temblaron pero retrocedió unos paso y solo volvió a darse la vuelta y huir al escenario.
No quería morir, no quería causar más molestia, solo quería que todo esto se terminará, que el dolor en todo su cuerpo terminará, que Goldie la dejara de ver con tristeza cuando le decía que estaba bien y el gerente le prohibiera estar con Golden, no quería irse.
Aquello se repetía oculta en la esquina del escenario abrázando sus rodillas y ocultando su rostro, llorando con temor, un temor profundo que le helaba su cuerpo con escalofríos, con nervios de lo que sucediera dándole un mareo.
Si tan solo aquellas lágrimas pudieran curarla, deseaba que aquello sucediera, que algo sucediera y dejara de haber dolor, solo deseaba dejar de ver todo lo que estaba sucediendo.
- Y si este es el precio que debo pagar, yo...yo tenía miedo, no quise esto, yo solo.. solo - sus palabras se ahogaron en sollozos y solo agachó su cabeza derramando lágrimas - Lo siento -
Golden la abrazo al instante, la envolvió entre sus brazos de tal forma de hacerle entender a Dahlia que formarían un solo ser, que estaba ahí a su lado y compartían un calor mutuo.
- Está bien, Dahlia, no es tu culpa, solo fue una horrible coincidencia, estarás bien - rápidamente trato de buscar palabras para consolarla - Dahlia, yo me asegúrate de que estarás bien, no morirás, quítate esa idea - la separó y la vio a los ojos, mostrándole esa mirada penetrante cada que se proponía algo, unas tibias lágrimas aún deslizaron por las mejillas de Dahlia, claro, ella no podía verlo en ese instante pero lo noto en su potente voz, apretó sus labios y agachando su cabeza asintiendo.
- ... Estoy ahorrando para una reparación - confesó sin pensarlo, solo esperaba su reacción, aunque ya podía imaginarla, en algún momento debía decirlo - Aún no tengo suficiente, pero seguiré guardando dinero y lo haré, es mi decisión -
Dahlia alzó la mirada con intención de reclamar, de pedir que no lo hiciera pero Goldie la conocía por lo que pensó que decir - Solo puedo pedir ayuda, verdad? - sonrió para poco después soltar una frágil risa - gracias, Goldie... muchas Gracias - volvió a romperse su voz pero negó para si misma y limpio las pequeñas lágrimas que tenía.
Golden acaricio su cabeza y tras un gesto dejo acostar a Dahlia y seguido él mismo para después sentir aquel cuerpo frágil y pequeño acomodarse a su lado, pero esta vez sin tener un espacio en ambos, Dahlia estaba a su lado apegando su cuerpo, acomodando su cabeza en el pecho de Goldie, recibiendo aquel abrazo que necesitaba Dahlia para dormir tranquila.
Dahlia sintió los grandes brazos de Goldie rodearla, realmente lo agradecio rodeándolo con su esponjosa cola como si fuese un abrazo y pronto caer dormida en la calidez del cuerpo de Goldie, sintiéndose realmente cómoda.
A pesar de no ser la primera vez que dormían juntos, fue la primera en dormir abrazados, compartiendo un calor confortable para los dos.
Justo en la mañana Goldie despertó, pero no de la mejor manera, sus necesidades aún humanas lo llamaban, pero tener que separarse de Dahlia le era un castigo, más al saber que posiblemente despertaría y no volvería a dormir.
- Mmh - gruño con su voz ronca acurrucándose más con el cuerpo de Dahlia, pero sin apretarla, sentía que si lo hacía la rompería, apego su rostro a la cabeza de Dahlia con su nariz entre sus suaves cabellos y olfateo su olor, un olor a durazno ya impregnado en Dahlia.
Fue eso un modo de despedida por saber que solo le pasaría una vez en su vida dormir asi, duró unos cuantos segundos, ya que el dolor en su vejiga se hacía notar aún sin moverse.
Se movió lento, demasiado lento para separarla y procurando de no despertarla, Dahlia se removió al final por la ausencia de aquella calidez y el cuerpo ajeno con el que se habia acostumbrando abrazando la almohada.
Una vez separado con celos por la almohada, se levanto y fue con sigilo al baño del pasillo, un pasillo muy poco iluminado al ser aún de madrugada sin aún luz del sol.
Termino y volvió al cuarto pero al momento de sentarse en el borde para volver a acostarse Dahlia se movió un poco notando la mullida almohada y frotar un poco su rostro abriendo lentamente sus ojos.
Dahlia poco a poco fue enfocando su visión, viendo en un principio borroso hasta distinguir la tenue luz y la silueta de Golden y posterior comenzar a sentarse apoyándose en su antebrazo.
- Goldie p-puedo ver! - exclamó sonriendo, Golden sorprendido iba a sonreír igual pero esperando su propia emoción alzó su mano como gesto de moverlo frente a Dahlia y confirmarlo, Dahlia vio como alzaba su mano y pronto la unión con la suya entrelazando sus dedos sonriendo emocionada, siendo abrazada por Golden comenzando a llorar ambos.
