Hola otra vez, si se preguntan por qué hay dos capítulos 10, es porque borré el anterior, me arrepentí de muchas cosas que escribí ahí, también estaré tratando de mejorar la ortografía, que disfruten la historia.
Pasaron un par de días, por fin habíamos llegado al puerto donde estaba mi abuelo, volver a escuchar el sonido de las olas, y percibir el olor salado del mar me lleno de ánimo, Zorua estaba atrás en brazos de su madre, se parecían mucho las dos, bueno, por algo son parientes, pero algo en la forma de expresarse de esa Zoroark se me hacía familiar.
Decidí no tomarle mucha importancia, empecé a buscar a mi abuelo de entre toda la gente, sabía qué si debía ser aquí, su barco resaltaba de entre la multitud, y él nunca se alejaría de él a menos que sea estrictamente necesario.
Y por fin después de haber estado buscándolo por un rato lo logré distinguir, estaba parado frente a un boté, una balandra para ser exactos (Barco pequeño con un solo mástil), al parecer ese iba a ser el barco en el cual navegaría de aquí hasta la región de Sinnoh, realmente no sabía a qué distancia se encontraba esa región, pero ahí estaba mi padre, que seria parte de la prueba.
La prueba que toda mi familia del lado de mi madre hace, embarcarse por el mar o un río, y si lo logra, se finaliza de la forma más obvia posible, una batalla pokemon, y ahora, era mi turno de realizar esa prueba y mostrar mi valentía ante la familia, me acerqué a mi abuelo, él me notó y sonrió.
"Sabía que no te acobardarías, eso es algo que no está en tu sangre" exclamo mi abuelo, camine hacia enfrente de él, su barba estaba algo más grande, seguramente había estado viajando, solo no se rasura cuando trabaja en su barco, indico a uno de sus marineros que le pasara algo.
"Bien Sailer, durante este viaje te convertirás en tu propio capitán, y para hacerlo "oficial" me las arreglé para conseguirte esto", después de haber dicho eso el marinero que había mandado volvió con una bolsa, mi abuelo la tomo, la abrió y me dio el contenido.
Era ropa, voltee hacia mi abuelo y me señalo un lugar para que me la ponga, durante el corto recorrido alcancé a ver a Zorua y a su madre metida en los arbustos, era lo mejor, mucha gente trataría de capturar a su madre y no creo que le agrade la idea.
Una vez que llegué me cambié, lo que mi abuelo me dio fue un suéter azul marino con cuello redondo que llegaba hasta poco antes de la mitad de mi cuello, una camisa negra con pantalones del mismo color y una gorra blanca de capitán, algo más actual de lo que llevo, pero me quedaba bien y era descortés no aceptar un regalo.
Cuando salí Zorua estaba sentada a un par de metros de la puerta, seguramente me vio entrar y se quedó ahí a esperarme, se asombró al verme vestido de otra forma, aún seguía aprendiendo de los humanos, y creo que no sabía que nos cambiamos de ropa, mi culpa por no haber traído cambio, lo que tenía olía peor que el consultorio del doc., el médico de a bordo del barco de mi abuelo.
Me agache para ver mejor a Zorua y me quite la gorra en caso de que no me reconociera por eso, se acercó y empezó a olerme para asegurarse de que era yo, cuando se aseguró de eso me dio una de esas sonrisas que tenía cuando estaba feliz, respondí sonriendo también.
Empecé a buscar a su madre, pero no la vi por ningún lado, eso me extraño, durante todo el trayecto que nos acompañó no se habían separado ni medio metro, no la vi por ningún lado, pensé que tal vez estaba usando su ilusión, pero si ese fuera el caso estoy seguro de que la hubiera reconocido, o tal vez es mejor con las ilusiones de lo que creía, sea cual sea el caso no la volvimos a ver por un tiempo.
Nos dirigimos a donde estaba mi abuelo, había unos hombres llevando carga de un lado a otro, estaban guardando lo que sería necesario para este viaje, me acerque a mi abuelo y dije, "Capitán, estoy listo para el viaje", mi abuelo sonrió y dijo "Bien capitán Sailer, aborde su nave, que la marea alta se acerca", salte a la balandra, pero antes de hacer otra cosa me voltee hacia Zorua.
"Zorua, lo que estoy por hacer será peligroso, si quieres puedes tomar el trayecto con mi abuelo, Raichu y Snivy se irán con el", Zorua solo me miro confiada, decidida a acompañarme, reí en respuesta y la cargue para meterla en la embarcación, entregue a Snivy y Raichu, a mi abuelo junto con la pokebola de Zorua y las tres vacías que me quedaban.
Una vez hecho eso mi abuelo indico a los hombres que era hora de partir y desamarro las cuerdas que aseguraban el barco, mientras él hacia eso yo le ponía a Zorua un chaleco salvavidas para pokemon que había guardado entre las cosas que subieron al bote.
Haciendo uso de las cuerdas abrí las velas, y dejé que el viento me impulsara hacia el horizonte, la nave se balanceaba junto con las olas, con la mirada al frente me prepare para atravesar todo ese gran mar azul, en mis manos tenía el timón, agarrado firmemente como si mi vida dependiera de ello, y de hecho, así lo hacía.
Zorua estaba aferrada al la cubierta, no creo que haya experimentado algo así antes, me le acerque y la cargué para intentar calmarla mientras seguía dirigiendo el barco a mar abierto, seguramente una vez entremos al verdadero oceano Zorua se empezara a marear, me paso la primera vez que me subí al barco de mi abuelo, y eso que es más grande, y así, empece este largo viaje.
Bueno, este fue el capítulo 10, el verdadero capítulo 10, quiero decir dos cosas, una, no trabajaré en la historia durante las vacaciones, y dos, a los que le haya gustado la historia solo espere, sin más preámbulo, "In case i don't se ya, good morning, good afternoon and good night"
