Bebe en Camino

No podía decir que me sorprendía lo que estaba viendo, sabía de antemano por mis pláticas con Naruto que Sakura y Sasori llevaban tantos años juntos que probablemente pronto se comprometerían y caminarían juntos al altar. Estaba plenamente consciente de este hecho, pero verlos comprometerse debía admitir que me dolía como no imaginaba.

Por un breve instante pensé vislumbrar en los ojos de ella más incertidumbre e incomodidad que felicidad, la noté buscando desesperadamente algo o a alguien entre los asistentes a la fiesta, hasta que nuestras miradas se toparon.

¿A caso era a mí a quién buscaba? Vamos Sasuke no seas iluso, no busques cosas donde no las hay, hoy es su gran día, definitivamente eres la última persona en quien debe pensar en un momento como este.

Poco a poco se me complicaba más seguirla con la mirada, se iba perdiendo entre la multitud que se acercaba a la feliz pareja para poder felicitarles y darles sus mejores deseos. Caminé hasta una mesa al fondo del jardín, me debatía entre salir de ese lugar o esperar mi turno para felicitarla, ninguna de las dos me agradaba del todo.

- Hola guapo, ¿Esta libre este asiento? - Una hermosa mujer de cabello azabache y despampanante figura se dirigió a mí, definitivamente mi tipo de mujer.

- No, por favor toma asiento. – La invité galantemente. Era una mujer muy segura de sí misma, de lo que quería y los atributos que poseía para alcanzar su objetivo. Comenzó a coquetearme sin el menor reparo, bajo otras circunstancias probablemente hubiera disfrutado su compañía por un rato más. Sin embargo, ahora era diferente, lo único en lo que podía pensar eran esos hermosos ojos verdes que me habían visto con un sentimiento que no supe identificar.

Me despedí cortésmente de mi acompañante dejándola con una historia que realmente no me importaba a medias, haciendo que se enojará notablemente y me llamará idiota, probablemente si era uno en ese momento.

- Sasuke, ¿Ya te vas? – Escuché a mi mejor amigo llamándome a gritos mientras me dirigía hacia la salida.

- Si Naruto, ya es algo tarde y mañana tengo que ir a trabajar.

- Teme mañana es domingo, tú nunca trabajas en domingo.

- Casi no lo hago, pero falta muy poco para terminar el proyecto en el hospital así que tengo que llegar a coordinar los últimos detalles, nada puede quedar al azar.

- ¿No piensas felicitar a Sakura y Sasori? - Me cuestionó sabiendo perfectamente la respuesta.

- Los veo un poco atareados en este momento con tantas personas que quieren hablarles, si no mal recuerdo Sakura turna mañana también en el hospital, aprovecharé para hablar con ella entonces. Dale a Sasori mis sinceras felicitaciones.

- Claro, yo le doy tus felicitaciones, aunque de sinceras no tengan nada.

- No empieces, usuratonkachi.

- Solo digo la verdad y lo sabes, Sasuke ¿Te gusta Sakura? ¿La quieres?

- No Naruto, no la quiero.

Los ojos azules mostraban tranquilidad mezclada con incertidumbre ante mi respuesta. Nosotros éramos más que amigos, éramos familia y estaba seguro que su tranquilidad se debía a pensar que al no ser consiente de mis sentimientos esto no dolería tanto y su incredulidad por otro lado se debía a saber que no estaba diciendo del todo la verdad. No quería mentirle a mi hermano y no lo haría.

- La amo, me he enamorado como un tonto de una mujer hermosa, dulce, inteligente como solo ella, fuerte, capaz, testaruda, cálida y sobre todo prohibida.

- ¿Lo sabías?

- Por supuesto que lo sabía, no soy idiota como para no conocer mis propios sentimientos.

- No digo que lo seas, pero tú mismo has dicho que no habías estado realmente enamorado antes, que desconocías lo que se sentía amar a una mujer.

- Y sigue siendo cierto, es precisamente por eso que supe me había enamorado de Sakura. En todo este tiempo jamás había deseado tanto que las horas pasaran solo para ver a alguien, tampoco había visto a ninguna otra mujer en cada pequeño detalle de mí día a día mientras imaginaba lo que ella diría, ni había querido que el tiempo transcurriera más lento solo para poder compartir unos segundos más al lado de otra persona.

- ¿Qué piensas hacer?

- Nada, no hay nada que pueda hacer. Terminaré mi trabajo en el hospital como lo he hecho hasta ahora, después no tendremos más razones para vernos, seguiré manteniendo mi amistad para ella siempre que la necesite y que sea lo que quiera, guardaré mis sentimientos.

- Lamento oírte decir eso, ¿Te duele?

- Si, duele mucho.

- Animo amigo. – Palmó mi espalda como gesto de apoyo. - Algo bueno vendrá para ti, ya lo verás. - Sin más nos despedimos y finalmente pude salir de aquel sitio.

Llegué a mi apartamento, me dirigí directamente a mi estudio. El cuadro de Chiyo lo había terminado hacia un tiempo, pero guardaba celosamente los retratos de Sakura en los que me había inspirado todo ese tiempo.

Alcé uno para poder contemplarlo, era simplemente hermosa. Traté de romper aquellos recuerdos de mi primer amor frustrado y mi primer corazón roto. Me fue imposible, entré más trataba más difícil era, me terminé dando por vencido y guardándolos de nuevo en mi carpeta de dibujos, para finalmente refundirlos bajo una pila de libros y demás cosas haciendo realmente complicado el acceso a ellos, era hora de superarlo.

Al día siguiente me dirigí muy temprano como siempre a la oficina a atender la reunión que Kakashi había programado para el equipo encargado del centro para niños.

- Buenos días a todos, disculpen la tardanza tuve unos contra tiempo de camino acá. – Se disculpaba mi jefe por llegar tarde, no sabía ya ni por qué lo hacía, para nadie era sorpresa que el holgazán llegará tarde por quedarse dormido, probablemente por andar leyendo esos libros eróticos que tanto le gustaban hasta altas horas de la noche. – Bueno a partir de este momento estamos a exactamente 75 días de terminar el proyecto para el hospital de Konoha.

Wow, 75 días nada más, ese era el tiempo que me quedaba para estar junto a Sakura, no era suficiente. Me regañé mentalmente por no concentrarme en mi trabajo tras ese pensamiento.

- Gracias al trabajo de Suigetsu y sobre todo a Sasuke por la comunicación que hemos mantenido durante todo este tiempo con las encargadas del hospital todo ha marchado de maravilla, no hemos tenido mayores percances, el presupuesto quedo perfectamente bien ejecutado y por lo que pude hablar con los directivos el cliente está más que satisfecho con nuestro trabajo.

- ¡Eso me suena a bono extra! – Gritó efusivamente mi compañero.

- Tranquilo Suigetsu, ya hablaremos de eso después de la inauguración no comas ansias. – Respondió entre divertido y acostumbrado el mayor. – Ahora, hay algunas modificaciones de última hora que quiero se hagan a los acabados del lugar y creo que sería una buena idea que fuesen sorpresa para las Doctoras, así que necesito a los dos trabajando enfocados únicamente en lograr llevarlos a cabo y en las fechas que tenemos estipuladas. Muy importante esto último. – Giró para verme. – Nadie puede hablar o reunirse con el personal hospitalario, no pueden hablarles del proyecto, esto debe quedar entre nosotros hasta el 28 de marzo que sea la inauguración oficial, ¿Entendieron?

- ¡Si señor! – Dijimos al unísono.

El resto de la reunión transcurrió tranquila como era habitual. Una vez acabada, camine a mi oficina pensando en la fecha que se haría la inauguración del Centro de Salud Mental para Niños, no estaba del todo seguro por qué, pero la fecha me sonaba de algo en la cabeza.

Tick Tick

Mi interés se fue directo a mi celular, sabía sin ver el identificador de quien era el mensaje que había llegado, esa persona ya tenía su propio timbre personalizado.

Sakura:

Hola Sasuke, ¿Vendrás hoy al hospital? Tengo algo que hablarte urgente.

¡Eso era! Ahora lo recordaba 28 de marzo, ese día era el cumpleaños de Sakura, casualidades y conveniencias de la vida supongo.

Para Sakura:

¿Sobre el Centro para Niños? ¿Pasó algo? ¿Quieres algún cambio?

Sakura:

No, no es nada de eso, digamos que es algo más personal.

¿Más Personal? Será qué quería la felicitará por su compromiso o quizás era algo sobre el diseño de la casa que Sasori le pidió a Karin. Definitivamente no estaba aún listo para encarar la situación y como milagro caído del cielo justamente hoy Kakashi había limitado la comunicación con el personal del hospital.

Para Sakura:

Lo siento, no creo que podamos vernos por algunos días, tengo mucho que hacer en la oficina. Si quieres te llamó para hablar.

Sakura:

No te preocupes, comprendo tienes mucho que hacer y no quiero interrumpirte. Además, esto quiero decírtelo en persona.

Vaya ahora si mi vena de chismoso estaba a tope, realmente quería saber lo que tenía para decirme, pero de momento era mejor de ese modo.

Así transcurrieron los días, Suigetsui y yo trabajamos en todos los cambios que Kakashi había sugerido y algunos otros de nuestra inspiración. Únicamente dejaba de lado mis obligaciones con el Centro para Niños para ver a Naruto o Karin, tomar una taza de té con Chiyo, una rápida visita a una joyería y comer, fuera de eso todas mis energías estaban concentradas en el proyecto, sobre todo en una habitación particular.

Y así finalmente se llegó el día, durante el tiempo que estuve evitando encontrarme con Sakura nos habíamos mantenido en contacto a través de mensajes, llamadas y para ser completamente honesto cuando la extrañaba al punto de sentir que reventaría, por video llamadas. Después de tanto tiempo finalmente la volvía a ver, estaba allí parada a unos pocos pasos de mí.

Parecía que estos días sin ella únicamente la habían vuelto aún más hermosa de lo que recordaba, su suave cabello color fantasía peinado con ondas y unos cuantos adornos simulando flores, ese vestido azul que resaltaba su grácil figura, lo suficientemente elegante para la ocasión, pero con el toque de frescura que tanto la caracterizaba, el suave maquillaje que acentuaba todos sus delicados rasgos, ¿Cómo quería Kami que la olvidara?

- Gracias a todos por asistir a la inauguración del "Centro de Salud Mental para Niños". – Comenzó el discurso de rutina la directora del hospital, estando ella de lado derecho seguida por Shizune y finalmente Sakura, mientras que Kakashi, Suigetsu y yo quedábamos al lado izquierdo del lazo rojo. – Esto que comenzó hace años como un sueño hoy lo vemos culminado, todas las horas de trabajo, esfuerzo y amor se ven finalmente materializadas en un lugar pensado especialmente para cada niño que necesita una mano amiga. Un agradecimiento especial al equipo de Hatake Construction por el espléndido trabajo, el profesionalismo, la paciencia y sobre todo la dedicación que mostraron desde el primer día.

La rubia mujer tomó un par de tijeras, caminó hasta Sakura. – Y el mayor agradecimiento y respeto para la Doctora Haruno, sin sus constantes esfuerzos y la visión tan bien encaminada esto no sería hoy posible, este lugar fue planeado en cada detalle por ella, sin importar cuan cansada o difícil fuera la situación nunca desfalleció. – Sujetó las manos de la ojijade, la veía con el mismo orgullo que una madre mostraría ante el éxito de una hija reflejado en sus ojos, le entregó las tijeras a Sakura. – Doctora Haruno no hay nadie que merezca más que usted el honor de cortar el listón inaugural, por favor colóquese junto al arquitecto Hatake.

Sakura aun con algo de incredulidad caminó hasta Kakashi lista para darnos acceso a las instalaciones.

- ¿Está listo arquitecto?

- Ya que estamos dando honor a quien honor merece. – Mi superior volteó a verme con una gran sonrisa. – Dentro de nuestro equipo, nadie trabajó con tanto ahínco y pasión como el arquitecto Uchiha. – Movió la mano haciéndome señas para que me acercara. – Sasuke por favor ayuda a la linda doctora.

Uní mis manos a las pequeñas manos de ella, podía sentir un ligero temblor en mi compañera mientras sus mejillas se veían sonrojadas, suponía que era por la emoción del momento.

- Bueno arquitecto Uchiha llegó el momento que tanto hemos estado esperando.

- Doctora Haruno, dejemos que todos conozcan el lugar en el que hemos dejado el corazón.

Ambos cortamos el lazo rojo dándole la bienvenida a todos los ahí presentes, en un momento como ese supuse que el prometido de Sakura estaría presente para ver el momento triunfal de la mujer que amaba. Lo busqué con la mirada, pero nada. Puede que fuere por todo lo que ella me había contado que no me sorprendía notar su ausencia. Me hervía la sangre de pensar que hasta en momentos tan fundamentales de su vida él le diera mayor importancia a su trabajo, Sakura merecía más que eso.

Las personas comenzaron a entrar en grupos para poder conocer el edificio donde ahora se alzaba el centro para niños, cuando Sakura se giró para entrar junto a Shizune, no pude evitar tomarla por la muñeca evitando que continuará con su camino quedándonos ambos rezagados del grupo.

- Pensé que me estabas evitando. – Fueron las primeras palabras que me dirigió en la intimidad.

- Para ser honesto si lo he estado haciendo. – Su rostro se veía torturado ante mí afirmación. – No por ti o por no querer verte, hicimos unas pequeñas mejoras al lugar de último momento, queríamos que fuera una sorpresa para ustedes, si te veía hubiera estado tentado a contarte todo.

- Me quitas un peso de encima, llegué a pensar que estabas molesto conmigo.

Apreté un poco la mano que la tenía aprisionada y con un leve movimiento de cabeza le pedí me acompañara.

- ¿Qué pasa Sasuke?

- Ven conmigo quiero mostrarte antes que nada un lugar.

- ¿A dónde me llevas?

- ¿Confías en mí?

Su deslumbrante sonrisa fue la mejor respuesta que pude obtener. – Por supuesto, hasta con los ojos cerrados.

- Que bueno que lo mencionas. - La giré para poder situarme detrás de ella, me quité la corbata para utilizarla como un tipo de vendaje para cubrir sus ojos y apresé su mano entre la mía. – No era broma cuando te dije que quería mostrarte este lugar antes que cualquier otro.

Con el mayor cuidado posible para evitar que ella se sintiera insegura, nos escabullimos como dos jóvenes adolescentes en medio de una fiesta familiar. La llevé a la parte posterior, pasando por todas las puertas, rrampas y escaleras que ya conocía de memoria así hasta que finalmente logré llegar a nuestro destino.

Coloqué su mano en el pomo de la puerta sin que la mía la soltara y retiré la venda improvisada que había ideado. – Ahora sí, puedes abrir los ojos. - Frente a nosotros se alzaba una puerta blanca donde se leía "Dra. Sakura Haruno"

- Sasuke no me digas que esta es…

- Así es, doctora bienvenida a su nueva oficina.

- P-pero no puede ser se supone que mi oficina quedaría al final del pasillo central justo al fondo del edificio.

- Originalmente así era, pero supuse que a la directora del centro para niños le gustaría más poder contemplar esta vista cada día.

Entrelacé nuestros dedos para ayudarla a abrir la puerta, la linda señorita no salía de la impresión inicial. Sakura quedo completamente perpleja al contemplar la oficina que con tanta dedicación diseñé para ella.

- Esto no puede ser real, ¡Por Dios Sasuke! Es hermosa, es perfecta, es más de lo que pude siquiera haber imaginado. – Se soltó de mi agarre, caminado hasta su escritorio que daba la espalda a un enorme ventanal donde lo primero que se dejaba ver era la copa del magnífico cerezo que justo se encontraba en flor.

Se colocó frente al ventanal corriendo las hojas para dejar entrar el aire fresco y los pétalos de Sakura que bailaban llevadas por las corrientes de viento.

- Sigo sin creerlo, desde aquí podre ver cada día a nuestro cerezo, estoy tan asombrada y agradecida que no tengo palabras para expresarte mí gratitud.

Mientras la veía contemplando el panorama llevé mi mano derecha al interior del bolsillo de mi pantalón, era ahora o nunca. Aproveché que estaba ligeramente distraída con el paisaje, me coloqué nuevamente a su espalda y con un atisbo de nerviosismo saqué una cajita que llevaba conmigo.

- ¡Feliz cumpleaños Sakura! Espero de todo corazón que este sea uno de los días más felices de tu vida. – Con mucha expectación le coloqué una delicada cadena que había visto hacia un tiempo dentro del aparador de una joyería en el centro. Era una pieza única según palabras del vendedor, hecha de oro rosa con el dije de una flor de cerezo hecha de un peculiar zafiro rosa, tan peculiar como su nueva dueña. No era nada tan extravagante como el anillo de compromiso, pero supuse que una pieza tan delicada combinaría a la perfección con ella.

- Sasuke, sé que debería decirte que no debiste molestarte. – Me encaró mientras que con sus dedos jugaba con el dije. – Pero es tan hermoso que solo puedo decir gracias, has hecho de este el mejor cumpleaños de toda mi vida.

Quede embelesado con la mujer que se erguía ante mis ojos, su nívea piel sonrosada, sus enormes ojos cristalinos por lagrimas que amenazaban con salir en cualquier momento, aquel aroma tan dulce que siempre emanaba y que mi memoria tenía perfectamente memorizado.

Pesé a que mi lógica gritaba que huyera en ese mismo momento, que de continuar así me terminaría arrepintiendo de por vida, por una única vez deje que mis sentimientos superaran mi razón, si me iría al infierno por esto valdría la pena.

La envolví entre mis brazos, como si en ese momento toda la gravedad de la tierra hubiera cambiado su eje para volverse ella el centro del mundo. Mis labios en un impulso buscaron los suyos, comencé a acercarme esperando alguna señal de rechazo a desagrado, hasta que finalmente se posaron sobre los de ella en el más suave y delicioso contacto que había sentido hasta ahora.

Al principio sentí un poco de resistencia en ella ante el roce de nuestros labios, por un instante incluso pensé en soltarla, disculparme por mi torpeza, dejarla que me golpeara si así lo deseaba, hasta que noté como su cuerpo se fue relajando al tiempo que sus ojos se cerraban para mí.

Llevé mis manos a su cintura para tomarla y eliminar el poco espacio que separaba nuestros cuerpos, por su parte ella pasó sus brazos alrededor de mi cuello profundizando el beso mientras con sus dedos acariciaba mi cabello. Me sentía en el mismísimo cielo, nada se podía comparar con este momento, por un momento me olvidé de todo y de todos. En aquel lugar solo estábamos ella y yo.

Me sorprendí al notar lo bien que su pequeño cuerpo se amoldaba al mío, era como si estuviera hecha para mi y yo para tomarla protectoramente entre mis brazos.

Rocé mi lengua con su labio inferior pidiendo su permiso para entrar, ella lo permitió. Ese instante era tan irreal, tenerla allí conmigo sintiéndola entregada solamente a mí, no importaba realmente si esto era real, un sueño o una loca fantasía, así quería estar, junto a ella junto a la única mujer que realmente he amado.

Empezaba a sentir la necesidad por recuperar un poco de oxígeno, no quería terminar ese beso, esa era mi única oportunidad para soñar que ella era mía, que este beso no era único, que era uno de todos los que podíamos tener día a día. Pero como nada es perfecto y no podíamos seguir así por la eternidad…

Toc Toc

El golpeteo en la puerta de la oficina nos hizo separarnos rápidamente.

Aun con las mejillas rojas y los labios hinchados Sakura contestó. – Si, adelante.

- Perdón que los interrumpa, Sasuke lady Tsunade y el señor Hatake te están buscando para que puedas acompañar a algunos de los inversionistas al recorrido por las instalaciones.

- Ah sí gracias Hinata ahora mismo voy.

Sin estar del todo seguro si lo que acababa de vivir era real o una ilusión muy, muy vivida, me despedí con un asentimiento para luego dirigirme hasta la puerta.

- Espera Sasuke, tenemos que hablar de algo muy importante, ¿Recuerdas?

- Si, si claro por supuesto, mañana te parece bi…

- No, mañana no tiene que ser hoy, te estaré esperando aquí hasta que termines.

- De acuerdo volveré en cuanto pueda.

- ¿Es una promesa?

Nos sonreímos de forma complice - ¡Es una promesa!

Por aproximadamente una hora y media estuve dando vueltas por todo el edificio mostrando los detalles del lugar y los avances en diseño que se habían empleado para optimizar cada rincón del terreno. Me despedí rápidamente, estaba muy entusiasmado por volver junto a Sakura, después de ese pequeño momento que compartimos no se veía molesta, quería creer que esa era una buena señal. Ahora más que nunca quería escuchar lo que tenía para decirme.

Llegué hasta la puerta de su consultorio, a lo lejos escuchaba las voces de Sakura y Hinata hablando acaloradamente, no quería interrumpirla por lo que decidí permanecer fuera hasta que logré escuchar un poco de la conversación.

- Hinata pero que gran error.

- Lo sé Sakura, pero tranquilízate un poco sí.

- ¡Ay Hinata! ¡Justo ahora, ahora que hay un bebé en camino! Y con lo de hoy, ¿Cómo puedo tranquilizarme?

¿Un bebe? ¿Un gran error?, entonces caí en cuenta, Sakura estaba embarazada y el error era yo. Sin más que hacer salí del lugar, esto había llegado a su fin.

Definitivamente este fue el capítulo que más me ha costado escribir, lo hice y borre 4 veces y pase 15 días trabajando en el, al final no estoy del todo convencida, pero quería traérselos. Si tienen alguna sugerencia son más que bienvenidas.

Pd. Si hay algún fanático de Fullmetal Alchemist y la pareja de Roy y Riza acabo de comenzar a subir una adaptación basada en ellos, me encantaría que pudieran pasar y leerla

Contestando Reviews

Chibi Sakurita y 0'-L.i.v-'0: Me alegra saber que les gustó como se terminó todo entre Sasori y Sakura, quería mostrar que no siempre terminar con alguien significa quedar mal o guardar rencor a la otra persona. A veces simplemente el amor acaba y lo más sano para ambos es continuar separados. Y esperemos que Sasori aprendiera a no estar metido solo en su trabajo.

AnaSofiaUchihaHaruno: Tarde más de lo que pensé pero finalmente aquí está el Nuevo cap.

Hanaaa: Jajaja la mayoría pensaban que eran amantes y por eso Sasori no ponía tanta atención a su novia, pero resultó que no era puro negocio, me encantaría saber qué opinas de la reacción de Sasuke y ya estamos a una nada del final, espero no tardar tanto en escribirlo.