Las vacaciones de navidad se estaban acercando.

Los ánimos de todos estaban en lo más alto, esperando dejar sus tareas y la escuela y poder pasar las vacaciones con sus seres queridos.

Harry estaba muy emocionado. No verían a Snape ni Umbridge en dos semanas. Incluso había seguido la sugerencia de Hermione de hacer una entrevista para el Quisquilloso el fin de semana pasado en Hogsmeade con ayuda de Colin Creevey que había comenzado a publicar diferentes artículos en dicha revista sobre cosas que le llamaban la atención, habían pensado en chantajear a Rita Skeeter pero Arthur se negó a relacionarse más con ella y si quiera verla.

Quizás Colin no fuera alguien reconocido ni mucho menos, pero la revista había ganado importancia desde el año pasado cuando narro correctamente los hechos del Torneo (fue una sorpresa enterarse que fue obra de Ginny, Luna, Morgan y Colin). Además, Colin quería ser un periodista ¿Qué mejor forma de empezar que esa? Había dicho el chico.

Hermione concordó en que era lo mejor que podían hacer y debido a la filtración de Barty Crouch Jr. Que el ministro afirmaba era falsa, podían tener más credulidad.

Cuando preguntó quién había escrito ese articulo Luna explicó que un chico de Slytherin lo mandó, al parecer sus padres se habían arrepentido de seguir a Voldemort en la primera guerra y fueron asesinados sobreviviendo gracias a un tío, y por ello durante todo el año Barty Crouch Jr. Lo había humillado. Exponerlo fue su venganza.

Pero todo esto era un secreto y solo Morgan, Luna y Hermione lo sabían y ni siquiera dieron un nombre, por lo que Harry juró guardar silencio.

De algún modo sabía que no era el único huérfano de esa guerra, Neville, Hannah Abbott también. Solo que no pensó que también había Slytherin así ¿El chico apoyaría a Voldemort como los demás o guardaría rencor y estaría en contra por lo que les pasó a sus padres? ¿Había más que opinaban así? ¿Guardarían secreto para no ser objetivos?

Tantas preguntas salieron de eso.

De cualquier forma, a partir de esa nota en el Quisquilloso, el Ministerio bombardeo al padre de Luna para que no publicara nada relacionado y de alguna manera lo cumplió publicando artículos sobre criaturas mágicas poco conocidas y sus teorías de conspiración.

Pero Luna comentó que eso era lo que su padre siempre publicaba y solamente nadie más le había mandado otra nota, lo cual Hermione explicó que serviría para darles credulidad.

Según un miembro del CCR (no dijo nombre) sería una espada de doble filo.

Si el Quisquilloso era censurado todos se preguntarían por qué y creerían las palabras como ciertas, pero si el ministerio la veía como una revista tonta y llena de mentiras muchas personas pensarían que su entrevista sería la culminación de las cosas sin sentido. Por otro lado personas perspicaces lo verían como una estrategia para mantener un perfil bajo y sabrían distinguir la verdad. Incluso Hermione decidió poner un distintivo en el articulo al poner "anónimo".

Todos sus lectores sabían que todas las historias bajo el "anónimo" serían ciertas.

Esta era una apuesta muy alta, pero era lo mejor que podían hacer.

Bueno, al menos él había contado su parte. Solo faltaba que le creyeran.

Por otro lado las clases con el ED iban mejor que nunca, todos estaban aprendiendo y progresando al punto que consideró seriamente quedarse en la escuela y enseñar más hechizos pero sabía que sería más difícil con Umbridge respirando en su cuello sin multitudes de estudiantes que acosar y realmente tenía ganas de ver a su padrino.

Estaba pensando en sus clases y cómo mejorarlas cuando se quedo profundamente dormido su cama rodeado de múltiples pergaminos con listas de hechizos que planeaba enseñar y aprender.

Se estaba arrastrando por el suelo.

Iba por la misma sala de nuevo.

Un hombre se atravesó en su camino.

La sed de sangre se apoderó de su cuerpo y sin dudar atacó.

Una y otra vez.

Vio con satisfacción al hombre sangrar y gritar.

Harry se despertó de golpe.

El sudor escurría por su cara, se sentía sucio y pegajoso. El corazón martillaba en su pecho a gran velocidad y podía escuchar el bombeo de su sangre en sus oídos.

—arry… ¡Harry!

Salió de su aturdimiento y vio a Ron y Neville a lado de su cama viéndolo con preocupación y Seamus y Dean estaba en sus camas completamente despiertos viéndolo fijamente.

La oscuridad rodeaba el dormitorio mostrando lo tarde que ya era de la noche y si Harry hubiera puesto atención habría visto que sus compañeros de cuarto estaban en pijama y si lo hubiera notado se habría sentido mal por despertarlos, pero estaba demasiado alterado para verlo.

No fue hasta que intentó hablar que noto lo seca que estaba su boca. Quiso decirles que estaba bien, solo una pesadilla pero…

No parecía eso.

Apartó las cobijas de su cama y se levanto rápidamente.

Tomo su bata antes de salir corriendo de su cuarto e ir a los de 6tos sabía que Ron y Neville los estaba siguiendo y gritaban su nombre pero no podía detenerse —Yo… yo vi, tu padre Ron… él…

Cuando llegó abrió la puerta y se encontró con todos dormidos, trató de mantener su respiración baja y buscar la cama de Arthur.

Nunca había estado en dormitorios que no eran los suyos por lo que era un poco reacio pero aún así era demasiado importante por lo que fue a la cama del chico y comenzó a moverlo.

—Arthur levántate. Necesito un tu ayuda— Sacudió al mayor con urgencia.

Ron y Neville se quedaron en la puerta viendo a su amigo sin saber que hacer.

—Mer-lín estoy durmiendo— Se quejó el otro chico pero Harry lo movió más fuerte.

Cuando abrió los ojos y lo enfoco se sentó y paso la cara por las manos —No eres Merlín…

—Arthur— Bramo con urgencia pero sin querer despertar a los demás —Soñe… soñe que atacaba al señor Weasley, está muy herido, él…

Arthur se levanto de la cama y tomó su bata —Vamos con el director.

Harry lo siguió con prisa por las escaleras de la torre.

Su corazón aún estaba palpitando a gran velocidad y no podía sacar de su mente la imagen del señor Weasley en el suelo agonizando mientras se desangra.

La presencia de Arthur a su lado fue tranquilizadora hasta cierto punto pero aún podía ver con claridad la escena repetida en su cabeza.

Sangre.

Terror.

Satisfacción ardiente.

Sacudió su cabeza ignorando las nauseas que ese último sentimiento le causaba y siguió a Arthur por las escaleras.

—Ron, Neville, quédense— Dice Arthur y Ron asiente con renuencia y se queda atrás con Neville quien lucia preocupado.

Apenas notó a Seamus y Dean que estaban al pie de la escalera con sus batas de dormir luciendo confundidos.

Harry siguió a Arthur por el camino con el director y Harry le contó lo que había soñado, bueno la esencia.

Le dijo que vio a una víbora atacar al padre de Ron y lo dejo agonizando en una sala extraña.

La parte en la que él era la víbora y lo disfrutó la guardó para si mismo.

Habían pasado al menos una hora desde que Harry llegó a la oficina del director y aún temblaba de frio como si su cuerpo ignorara la calidez del fuego y la cobija en sus hombros

Arthur ya se había ido con renuencia hace mucho cuando Dumbledore la agradeció por traer a Harry y casi de inmediato vio al anciano comenzar a pedir a los cuadros por los profesores y a investigar el paradero del señor Weasley.

Poco después se corroboró lo que Harry temió, el hombre estaba agonizando en una sala del ministerio.

La profesora McGonagall no perdió el tiempo y fue a buscar al resto de los Weasley que llegaron en pijama asustados con miradas interrogativas.

Dumbledore les explico amablemente que su padre estaba gravemente herido y estaba siendo llevado a San Mungo, por lo que a primera hora del día siguiente partirían a su casa temprano.

Los pelirrojos estallaron en protestas queriendo ver a su padre de inmediato pero sus quejas fueron cortadas bajo el argumento de no deberían de saberlo tan pronto.

Eso fue lo peor.

Los Weasley le dieron una mirada agradecida a Harry porque había salvado la vida de su padre pero él no lo merecía.

Había sentido satisfacción con el dolor de su padre.

Era una persona horrible.

Sintió placer de herir a alguien que le abrió las puertas de su casa, que lo trató como uno de sus hijos.

Era repulsivo.

Cuando Dumbledore los mandó de regreso a las Sala Común con la orden de no decir nada y dormir un poco antes de salir a primera hora rumbo a su casa, Harry sabía que ninguno podría dormir nada.

En cuanto pasaron por el retrato los gemelos subieron a su cuarto con pasos pesados, Ron golpeo el hombro de Neville y comenzar a susurrar cosas en su oído.

Arthur lo esperaba en el sofá y lo vio por unos minutos antes de dirigir su mirada al fuego.

—Deberías dormir un poco Harry— Comenta el chico mayor.

—¿No preguntarás si realmente pasó?

—Harry, vinieron a buscar a los Weasley y lucen preocupados. Puedo decir con certeza que eso realmente pasó. No soy tan denso.

No creía que Arthur fuera denso pero no dijo nada. Se mantuvo callado. En su opinión Arthur era una de las personas más ejemplares que había conocido en su vida. Incluso le preguntó sus planes de vacaciones preocupado (aunque no lo admitiera) de que fuera a quedarse con sus tíos, ofreciendo su casa.

Harry le aseguró que pasaría las vacaciones con su padrino y los Weasely y este le dio una palmada en su hombro.

Por eso no quería decir nada, no quería dormir, no quería ir a la habitación donde sería cuestionado, no quería decepcionarlo, no quería aceptar que había una parte de él que disfrutó del sufrimiento de otro.

—¿Qué más pasó? — Cuestionó Arthur cuando vio a Ron y Neville abandonar la habitación. Ron había argumentado empacar de una vez y Neville ayudarlo cuando todos sabían que el pelirrojo tendía a guardar todo a último momento y esto solo era muestra de su ansiedad.

Y ahí estaba, preguntas que no quería responder.

—Nada— Respondió rápidamente. Arthur había mostrado respetar los limites y no preguntar más. Realmente deseaba que eso no cambiara

—Bueno, sé que eso es una mentira— Comentó Arthur pero Harry notó que no lo miraba a él —Mira, sé que no quieres decir nada pero… — El chico suspiró pesadamente —No quiero que pienses que estas solo, confiar en las personas no está mal, nadie puede hacer todo por si mismo, ni un campesino ni un rey.

Esa comparación le hizo sonreír pero el tormento en su mente no se calmaba.

—Ahora no estoy de humor— Agacho la mirada jugando con su pijama.

Arthur asintió con la cabeza —Solo no lo guardes para ti mismo. Yo… tuve un buen amigo con el que compartía mis preocupaciones, pero él nunca me compartió las suyas.

Harry guardó silencio.

—…Yo sabía que había cosas que le inquietaban, pero nunca pregunté. Le di su espacio y pensé que si su problema era demasiado grande vendría a mi y mientras no lo hiciera no había nada de qué preocuparme— El rostro de Arthur mostraba un gran remordimiento y profundo dolor.

Harry se preguntó que podría haber pasado para que lo afectará de tal manera.

—¿Era tu mejor amigo? — Preguntó recordando que lo habían mencionado anteriormente.

—Sí.

—¿Está…— Harry no sabía cómo continuar con la frase, ¿quería si quiera terminarla?

—¿Muerto? — Pregunta Arthur sin verlo de nuevo —No exactamente, pero lo perdí.

—Lo siento— Dice Harry sin poder saber qué más decir. Se supone que cuando lastimas a alguien te disculpas pero qué decir cuando no ha sido tu culpa, cuando es algo mucho más grande que tirarle café encima, cuando no entiendes por completo sus emociones ni su dolor, cuando no puedes hacer nada para ayudar…

—No te preocupes por eso Harry— Suspira Arthur —Fue hace mucho tiempo.

Y por mucho que Arthur dijera eso ¿Qué clase de herida hecha hace mucho tiempo seguía produciendo tanto dolor?

—¿Puedes recuperarlo? — En cuanto eso salió de su boca casi se quiso golpear y la tapo ¿Qué clase de ser insensible presiona un tema delicado a alguien que lo intenta ayudar? Solo aquel que se regodea de lastimar a alguien querido.

Pero para su sorpresa Arthur sonríe calmando sus pensamientos —Es lo que espero.

—¿Puedo ayudar en algo? — Pregunta Harry de inmediato queriendo ser de utilidad. Si era alguien tan importante para Arthur realmente quería ayudar.

—Por ahora no creo— Sonríe Arthur de nuevo —Pero te haré saber si puedes. Ahora no seas tan idiota como él y ve a descansar.

Harry suspira —No creo poder dormir…— Un frasco lanzado a su rostro lo interrumpió pero logró atraparlo antes de que este lo golpeara.

—Buenos reflejos, bébelo— Se levanta Arthur —Es una poción para dormir, hecha por Morgan. Una gota debería de bastar para descansar bien por unas horas.

Harry lo vio irse y se quedo un momento contemplando el fuego antes de decidir subir y al entrar en su dormitorio vio a Ron terminar de meter todo a su baúl antes de acostarse y tomar una gota de la poción esperando no tener sueños perturbadores de nuevo.

XxxX

Cuando amaneció, Harry empacó sus cosas después de ser despertado por Ron quien tenía ojeras y lo apresuraba a meter todo en su baúl para irse.

Al parecer él también se iba con los Weasley en ese momento y nadie se tomó la libertad de decírselo antes.

—La profesora McGonagall vino 10 minutos después de que te dormiste y nos lo dijo— Había dicho Ron y Harry refunfuño.

Habiendo empacado sus cosas Harry busco a Arthur para despedirse antes de tener que marcharse.

—¿Han visto a Arthur? — Preguntó Harry a unos chicos de 6to que estaban jugando a póker mágico al no haber visto al otro chico en la sala común.

—¿Arthur? — Preguntó el chico frunciendo el ceño.

—Si— Harry suspiró esperando que no estuviera entrenando o algo, pero considerando su actitud seguramente ya estaría en el campo desde antes de que saliera el Sol.

—¿Te refieres a Arthur King? — Pregunto el chico de nuevo y Harry quiso golpearlo en la cara. Por mucho que Arthur fuera un nombre común, literalmente es el único con ese nombre en la maldita torre.

—Es muy temprano, esta dormido— Responde el otro chico lentamente encogiéndose de hombros.

—¿Qué?— ¿Cómo Arthur estaría dormido? Incluso Ron vio a Angelina salir a correr ¡Los gemelos y Ginny fueron a correr en cuanto se pudo salir de la torre para liberar tensión!

—Dije que esta dormido— Repite lentamente como si fuera idiota —Hablamos de Arthur, ese tipo duerme como un oso.

—Pero… él esta en las practicas temprano, él.

—En los dormitorios estamos apostando por cuanto dura eso. Lo vemos sufriendo con el despertador— Sonríe —Estará de malas si se levanta temprano. Si fuera por él dormiría hasta medio día todos los días.

Los chicos se rieron de ver su incredulidad y dejaron el juego a favor de ir a desayunar. En tanto Harry corrió a las habitaciones sin creer que eso fuera verdad.

Cuando abrió la puerta encontró a Arthur dormido profundamente desparramado en su cama.

—¿Arthur? — Sin respuesta.

—¿Arthur? — Pregunta más fuerte y lo sacude un poco.

Esta vez sale un ruido incoherente del chico mayor y juró escuchar el nombre Merlín.

Parecía que Arthur tenia la tendencia a maldecir cada que alguien intentaba levantarlo.

—¿Arthur? — Intenta de nuevo —Yo me voy ahora, el señor Weasley esta grave en el hospital y quieren que vaya.

—Cuídate Harry— Responde con la cabeza enterrada en la almohada.

Harry sabía perfectamente lo cómodas que eran las camas, en especial cuando las ventanas restringen la luz solar y las cortinas de la cama lo vuelven aún más oscuro, pero juró que no había visto a nadie dormir tan a gusto.

—¿Algo más Harry? — Pregunta el mayor y apenas y le puede entender con la cara metida en la almohada ¿Cómo siquiera respiraba?

—Eh… no es todo.

—Okey te escribiré.

Harry asiente con la cabeza habiendo esperado palabras más profundas que esas y se dispone a salir cuando ve que las cortinas caen sombre la cama de Arthur oscureciendo su cama.

Baja las escaleras y se encuentra con los Weasley y la profesora que parecía que lo esperaban. Los pelirrojos estaban muy preocupados y con la tensión en sus hombros. Ojeras en sus ojos confirmando lo que Harry sabía de no haber dormido nada. Se prometió darles una gota de la poción para dormir que Arthur le dio para que descansaran durante el viaje.

—Vámonos— Dice la profesora y alcanza a asentir. Toma su equipaje y los sigue.

—¿Olvidaste algo? No te vi cuando salí de la alcoba— Pregunta Ron tomando su camino para regresar a casa.

Sacude la cabeza —No, solo quería despedirme de Arthur. Subí a su habitación.

—¿Por qué harías eso?— Frunce el ceño Ron —Él debería de estar en el campo entrenando a esta hora.

—O corriendo por los terrenos— Siguiere Ginny.

—O en esa aula que esta todo el tiempo— Ofrece Fred.

—Creemos que allí entrena y por eso ninguno de nosotros lo ha visto temprano— Agrega George y Ginny niega con la cabeza.

—No esta ahí, lo comprobé.

—¿Podría estar durmiendo?— Sugiere y en cuanto eso sale de su boca los Weasley dejan escapar un bufido seguido de una carcajada.

—Imposible.

Seguro que hasta unos minutos el mismo también lo creería imposible.

Pasan unos minutos antes de que todos se calmen tomando respiración profunda y continúen su camino.

—Muchas gracias Harry— Dice Fred desconcertándolo y casi ocasiona que se tropiece con su equipaje.

—Sabemos que estas queriendo animarnos— Completa George y le alborota el cabello.

Los pelirrojos le dieron una sonrisa de agradecimiento y siguieron adelante, incluso la profesora McGonagall le dio una sonrisa.

Harry se sonrojo cuando se dio cuenta de lo que había pasado y solo pudo frotar su nuca con vergüenza, no había sido su intención solo estaba demasiado cansado pero tras ver el resultado no se arrepentía en absoluto.

El regreso a la casa de Sirius fue en si algo rápido en comparación con la espera que tenían que mantener para ver al señor Weasley. Los chicos había bebido de la poción para dormir y durmieron por todo el viaje lo que significaba que estaban rebosando de energía cuando tuvieron que esperar a ir a ver a su padre.

Había sido encontrado con heridas profundas al borde de la muerte, aseguraron que de no ser por Harry no hubiera sobrevivido por lo que los Weasley lo trataban como a un héroe, lo cual le revolvía el estomago.

Por otra parte fue molesto haber estado varios días en la casa solo viendo a la señora Weasely entrar y salir, apenas con tiempo para dormir mientras que ellos se quedaban esperando noticias sin poder verlo.

—Está en muy grabe— Había dicho Molly Weasley con pesar —Apenas y puedo verlo. Es muy difícil tratar sus heridas porque son muy grandes y hay veneno.

Poco después llegaron los hijos mayores de los Weasley, Charlie y Billy acompañado de Fleur, quien se había quedado en Inglaterra.

Pero ni el hecho de que su padre estuviera en peligro de muerte logró que Percy Weasley volviera a casa.

En esos días todos se dedicaron a la limpieza de la casa de los Black con el fin de no pensar más en las cosas que no podían hacer.

Hermione llegó a la casa justo a tiempo para la primera visita al hospital.

Fue muy animador ver a Arthur Weasley rodeado de sus hijos y seres queridos lleno de vendajes y con una sonrisa de oreja a oreja explicando lo tedioso que fue su recuperación debido al veneno y las grandes heridas que no podían cerrarse con el hechizo común.

Hermione estuvo callada por un buen rato y cuando Harry le preguntó que pasaba explotó.

—Deberían de comenzar a actualizar los hechizos de curación— Decía con convicción —Hay muchas cosas que ya se han descubierto de la salud como para poder arreglar el problema de raíz.

Harry temió por Hermione cuando muchas miradas desagradables se dirigieron a ella al criticar la ineficiencia del tratamiento, pero saco sonrisas a los pelirrojos y miradas impresionadas de Charlie y Billy.

—Parece que alguien está lista para revolucionar San Mungo— Suelta Billy contento haciendo sonrojar a Hermione.

—Yo… creo que me emocioné— Dice con la cabeza gacha y Harry ve el rubor en sus mejillas. Puede sentir su estomago retorcerse y no puede saber por qué —Pero no seré yo quien lo haga— Sonríe levantando la mirada ganándose miradas confusas en todos los presentes.

—¿Por qué no? — Dice confundido el señor Weasely —Eres una bruja brillante Hermione, estoy seguro que en todo lo que te propongas tendrás éxito.

La chica se vuelve a sonrojar —Gracias, pero mis metas están en otro lado— Sonríe —Y esto lo sé porque hay alguien más que me ha contado todo esto y sabe más del tema que yo.

—¿Alguien que sepa más que tu? Imposible— Corean los gemelos Weasley y Hermione ríe.

—Me sorprende que no lo sepan considerando que lo conocen— Se encoge de hombros y un nombre aparece en la mente de Harry.

Antes de poder decir algo más, una sanadora los corre para revisar al patriarca de la familia Weasley y los menores se alejan.

Vagando por el hospital se toparon con Neville.

—¿Neville? — Preguntó Harry desconcertado de ver al otro chico.

—Hola Harry, Ron, Hermione ¿Cómo esta el señor Wesley?— Sonríe el chico con nerviosismo.

—Papá ya esta mucho mejor— Afirma Ron con una sonrisa —Gracias por preocuparte. No tenias que venir amigo pudiste solo escribir.

—No es nada pero… lo siento… no vine a verlo a él— Dice nervioso y mira a otro lado donde una anciana discute con un empleado y Harry supuso que era su abuela.

—Vienes a ver a tus padres ¿Verdad?— Hermione lo dijo con un tono que Harry no pudo identificar de inmediato, entre resignada y triste.

—Sí— El chico baja la mirada con tanta emoción que lo sintió como un golpe muy duro en su pecho.

Hermione en ese instante lo abrazó —Eres fuerte Neville.

—Gracias Mione— El chico la abraza de vuelta y Harry se sintió excluido de ese momento de unión. Aunque era amigo de Neville no sabía que estaba pasando, pero sabía que no debía de interrumpir.

Segundos después se soltó y tras despedirse fue a otra habitación.

—Hermione— Comenzó Harry cuando vio desaparecer de su vista a Neville con su abuela.

La chica suspiro sabiendo de inmediato que iba a preguntar —Los padres de Neville estaban en la primera orden. Ellos… — La chica tomó un gran respiro —Fueron torturados por mortífagos hasta la locura. Están en San Mungo desde entonces. No tienen cura. No recuerdan quienes son ni reconocen a nadie, ni siquiera a su familia.

Con tan solo esas palabras la piel de Harry se enchino y se congelo en su lugar. Pudo leer entre líneas. No recuerdan a Neville.

Por un momento pensó que qué pasaría si fueran sus padres, si en vez de morir ellos no lo recordaran a él ni a si mismos.

Eso era más cruel que la muerte.

—Neville los visita todas las vacaciones, pero ellos no lo reconocen— La chica baja la mirada al suelo y suspira, de inmediato Harry pone una mano por sus hombros y la atrae en un abrazo.

—¿Por qué nunca lo mencionó?— Murmura Ron y hay dolor en su voz. Neville se había convertido en uno de sus mejores amigos desde el año pasado y tampoco le había dicho nada.

—No creo que sea por no querer sino porque es difícil sacarlo en una conversación— Dice Hermione liberándose de su abrazo poco a poco —Lo sé porque lo oí hablar de eso con Morgan.

—¿Ambrosius?— Ron frunció el ceño.

—¿Es porque quiere trabajar en San Mungo? — Pregunta Harry recordando su conversación del verano con el chico y lo que había comentado Hermione.

—Sí, Morgan quiere curar las enfermedades y maldiciones que aún no hay respuesta. Dice que si la magia lo ocasiono también debe de revertirlo.

Harry sonrió y pudo imaginar a ese chico tenaz dando una afirmación tan infantil pero tan pura —Supongo que ya sabemos el por qué está en Slytherin.

—La ambición— Sonríe Hermione.

Ron guardó silencio, sabía que sus hermanos y mejores amigos tenían en alta estima a ese chico. Quería decir que quizás estaba manipulando a Neville para después burlarse de él pero en el fondo de su mente sabía que eso no era verdad.

Voldemort había salido de esa casa, el mismo Salazar estuvo en esa casa y puso a un jodido Basilisco para matar a quienes no consideraba dignos.

Nada bueno ha salido de esa casa pero aún así se pregunto si no estaba siendo infantil al respecto.

XxxX

El resto del tiempo libre se la pasaron en la casa de los Black con un Sirius insoportablemente alegre cantando "El hipogrifo va a Belén" a todo pulmón mientras limpiaba la casa.

Se notaba que estar con personas era su fuerte y tenia muchos más ánimos para arreglar que los que tenía estando solo (Afirmaciones de Lupin).

Una noche cuando Molly Weasley los mandó a sus cuartos temprano para tener una reunión de la Orden decidieron no discutir para sorpresa de todo el mundo en tanto Fred y George usando su tarjeta de mayoría de edad asistieron a la reunión entrando con un guiño de ojo.

El trio dorado subió las escaleras acompañada de una renuente Ginny que se quejaba del poco sentido que tenía el que los mantuvieran lejos pues los gemelos les pasarían la información más tarde y ellos para sorpresa de la chica dijeron que aprovecharían el momento para ponerse a acomodar las clases del ED cosa que la animó y exigió participar.

Harry había aprendido que había momentos para todo recientemente.

Durante los entrenamientos de quidditch Arthur mencionó un día la importancia de esperar el momento oportuno. Eso claro, después del fiasco del último partido.

Y les explicó la diferencia entre esperar y no hacer nada.

Esperar significa evaluar la situación, acomodar tus piezas, hacer algo útil en ese tiempo antes de actuar; no hacer nada es dejar pasar el tiempo sin aprovecharlo.

¿Qué pasa si uno espera un segundo más para hacer algo? ¿Los ayudaría? ¿Los perjudicaría?

Incluso se tomó las molestias de explicarles cómo funciona eso en el deporte y en la vida real aclarando que había momentos en los que debían de actuar de inmediato, pero no siempre era así.

Si esperaban un poco más al jugar ¿Podrían ver la debilidad en el enemigo? ¿Podrían ver más allá de su estrategia? ¿Podrían no caer en alguna finta? ¿Podrían detener un ataque? Actuar en el momento oportuno era más eficiente que apresurarse

Por otra parte, al cocinar uno esperaba a que la comida este en su punto. Esperar el momento correcto para verter el siguiente ingrediente de la poción, cómo esperar a que no hubiera nadie para meter barriles de cerveza de mantequilla a la sala común.

Como esperar el momento portuno para decirle al mundo lo que estaba pasando, en hablar con otros de la verdad.

Esas pequeñas lecciones de vida, estaban llegando a los chicos quienes a sugerencia de Ron, decidieron no discutir, mostrar que son maduros y no perder el tiempo enojados ni hacer un berrinche por no estar en la reunión de la orden cuando bien podrían conseguir información de otro modo y mejor podían discutir cosas que sí podían hacer, como las lecciones del grupo secreto que estaba organizando para la guerra civil que se avecinaba.

Planear, esperar y ejecutar, eran cosas a las que no estaban acostumbrados, casi todo era improvisación y esperar no meter la pata.

Cuando Harry comentó eso, Arthur se rio y explico que también era importante ser flexibles y adaptarse, pero que tener un plan era algo inteligente de hacer.

A partir de ese día los valientes e imprudentes leones de Gryffindor comenzaron a esperar como todo león al cazar y hacer frente con valor y honor a lo demás.

Linda analogía pensó Harry.

De todos modos, Ron explico que era una buena idea hacer una lista de las habilidades de cada miembro y ver en que podían mejorar cada uno con sus rasgos para ver cómo ayudarlos a mejorar.

Harry sacó un pergamino de su mochila y comenzó a escribir las iniciales de todos los miembros del ED y comenzaron a discutir las habilidades y debilidades de cada uno.

—Ginny, tu tienes grandes habilidades en hechizos de ataque— La felicita Harry y en años pasados ella se hubiera sonrojado y tartamudeado pero ahora hinchaba su pecho de orgullo y le enviaba una mirada burlona a Ron.

—Es verdad, en cambio Lovegood… es buena pero no tiene mucha firmeza, si las dejamos juntas podrían ayudarse mutuamente pero siento que quizas le iría mejor con Neville y a ti con Harry o conmigo— Agregó Hermione mirando fijamente el papel que tenia delante de ella.

—En cuanto a los Creevey— Agrega Ginny señalando algo del pergamino feliz de aportar algo —Dennis es inseguro pero energético en cuanto a Colin tiene mucha energía pero le falta delicadeza y técnica.

—Por eso si emparejamos a Colin con alguien igual de energético pero racional como Michael Corner sería más prudente mientras que a Dennis lo podemos poner con Susane Bones podría darle confianza por ser tan amble y firme— Comentó Ron recordando a la chica tímida y linda.

Ron se acercó más al pergamino —¿Y si ponen a Niggel con Dean Tomas? Creo que irían bien juntos.

—Estaba pensando en ponerlo con Morgan— Comenta Harry frunciendo el ceño y Ron frunce su seño en respuesta al nombre del chico ante la atenta mirada de Ginny —Es bastante amable y observador pero en hechizos no es muy hábil por lo que le ayudaría mucho ir poco a poco y Dean podría practicar con alguien más de su nivel cómo Ernie Macmillan.

—No creo Harry— Interrumpe Hermione —Morgan es muy inteligente y talentoso su problema es con su varita. En términos de habilidad es tan capaz como tu o Arthur.

—¿Tú crees? — Pregunta sorprendido Harry y Ron y Ginny también la mira sorprendidos.

—Definitivamente, sigue siendo uno de los únicos que le sigue el ritmo a Arthur cuando lanza hechizos, lo escucho murmurar el nombre del hechizo en cuanto mueve su mano Arthur…

—Pero apenas y ha lanzado bien unos cuantos hechizos— Interrumpe Ron con enojo y su hermana lo fulmina con la mirada.

—Sí, pero aún así puede predecir los movimientos con habilidad y creo que Arthur querrá seguir practicando con él— Continua Hermione —Creo que sabe de su potencial y quiere ayudarlo a mejorar.

—De alguna manera creo que Arthur disfruta de verlo rodar— Dice Ginny frunciendo el ceño ante el recuerdo.

Harry suspira profundamente compadeciéndose del pobre chico que es objetivo del entrenamiento de Arthur —Arthur es un sádico.

—Eso es obvio— Concuerda Ron sobándose su brazo y recordando lo duro que es en los entrenamientos.

—De cualquier forma, en el club de estudio les pregunté a Morgan y Neville qué opinaban de cambiar sus varitas y Morgan espera recoger la suya a pedido en Ollivander pero Neville no está muy seguro de dejar la de su padre.

—En ese caso no podemos hacer mucho— Suspira derrotada Ginny.

—Esperen ¿Neville? — Pregunta Ron desconcertado.

—Sí dice que es la varita de su padre— Explica la chica y no tuvo que decir algo más para que ellos entendieran la importancia de eso.

—Aún concuerdo en que debería de seguir su camino y no el de otros— Frunce el ceño Ginny recordando ese día en particular.

Los chicos la miran confundida y Hermione solo se encoge de hombros —Pasan muchas cosas en el CCR.

—¿CCR?

—Club de Comunicación y Reflexión oficialmente y Corte de los Caballeros del Rey extraoficialmente— Sonríe Ginny y suelta una risa.

—Ohhh necesitamos formar parte de eso— Sonríen los gemelos apareciendo de la nada tras un crack.

—¡Ya basta! — Grita Ginny —Le diré a mamá.

—No lo harás si quieres saber de lo que nos enteramos— George sacude su dedo de un lado al otro con burla.

Hermione se encoge de hombros —Tendré que hablarlo con los chicos.

—¿Hablarlo? — Frunce el ceño Ron —Creí que uno iba cuando quisiera.

—Ahora es un club privado— Se encoge de hombros Ginny —Solo los elegidos entrarán.

—¿Por qué nosotros no estamos en eso? — Se queja Harry molesto. Suena genial e importante con ese nombre ahora r incluso secreto y genial con ser privado.

—Porque ya tenemos muchos problemas para mantener el ED— Comenta Hermione.

—¿Entonces porqué ustedes están ahí?— Se queja Ron mientras los gemelos las ven interrogativamente.

—Somos mujeres Ronald— Responde Ginny echando su cabello atrás ante la mirada molesta de su hermano —Somos multitareas, podemos tener muchas cosas en nuestro plato mientras ustedes luchan con una sola.

Los gemelos se vieron fijamente antes de ver a Hermione —Queremos estar dentro. Podemos hacer un hueco en la agenda.

—Lo comentaré la próxima vez que estemos juntos. Necesitan de la aprobación de la corte— Dice Hermione y ellos asienten y Harry piensa que eso suena realmente más genial.

Ir por ahí sabiendo que eres parte de una corte. Realmente genial.

Fred se detiene y toma una de las hojas de la cama y la mira —¿Arreglando las clases del ED?

—Genial— George mira por sobre el hombro de su hermano la hoja.

—Bueno, en la reunión de hoy nos enteramos de que están vigilando una sala del ministerio que no nos confiaron— Hace un puchero —Pero que tiene algo que Quien-tu-sabes quiere.

—Pero eso no es lo más extraño— Continua George —También no tienen noticias de la misteriosa bóveda que apareció en el castillo, según escuche tiene cosas tan viejas como el castillo mismo. Muchos creen que cosas más antiguas que las que hay en bóvedas de Gringotts y eso según Billy.

—Así que es confiable. Piensan que pudo haber sido dejada por los fundadores, pero el ministerio lo niega y culpa a Dumbledore y el hecho de que no puedan abrirla de nuevo sin hacerla volar y se vuelva a cerrar es confuso— Dice Fred sentándose sobre la cama y mordiendo unas uvas que seguramente robo de la cocina.

—El problema es cuál Fundador— Sigue George y atrapa una uva que su hermano le lanzó.

—Las apuestas están con Salazar por la magia oscura que emana de algunas cosas y este ya nos dejó un pequeño recuerdo descubierto hace tres años— Fred sacude su mano como si no fuera la gran cosa.

—Pero desconocen por completo la magia que emana. No es como las maldiciones egipcias que Billy tiende a enfrentar— Comenta George —Sin mencionar que algo aparentemente falta y… bueno dicen que no es la gran cosa y es completamente ajeno pero…

—…Vemos un patrón.

Los chicos fruncen el ceño.

—¿Qué patrón?

—¿De qué?

—Pues muchos Squibs se están reuniendo en el mundo mágico— Dice Fred con el seño fruncido.

—Pero si ellos deberían estar en el mundo muggle no en el mágico— Ron frunce el ceño y Ginny recuerda a un pariente suyo que era ¿Comunicador?

—Por eso es extraño. Parece que se están congregando— George atrapa otra uva y Ginny frunce el ceño.

—¿No deberían de estarse escondiendo? — Interrumpe Hermione —No creo que quien-tu-sabes los vea como algo más que basura defectuosa.

—¿Quizás se están poniendo en contacto? Ya sabes, como reuniones de generaciones años más tarde— Pregunta Ron queriendo robar uvas de su hermano.

—¿En pleno acenso del señor tenebroso?— Cuestiona Hermione y Ron se encoge.

—Quizás no lo sepan— Pregunta Harry y la chica le da una mirada de muerte por lo que se encoge —Bueno, ya vez, el ministerio esta ocultando ese hecho.

Hermione suspira —Es verdad.

—Se lo que sea está pasando— Dice con pesadez George y Fred agrega —La cena está lista.

Sin más los dos desaparecen justo antes de oír a su mamá gritar por la cena.


N.A.

anaelvira272: Gracias por comentar y me alegra que te este gustando. Aún falta un poco para los patronus pero ya casi.

Tuve una semana complicada, así que no publique el capitulo cuando quería, aún así aquí está.

Muchas cosas han pasado en este capitulo y pensé en dividirlo en dos, pero lo decidí dejarlo así siendo este mi capitulo más largo hasta ahora. Espero no haya sido pesado ni nada, simplemente no supe en qué parte cortarlo y me pareció mejor.

Bien, tenemos a Harry soñando con atacar al señor Weasley y sentimientos de culpa. El chico es muy cerrado y no comparte mucho sus preocupaciones a no ser con sus amigos, pero incluso eso lo guarda.

Tenemos a Arthur intentando dar consejos y estar ahí pero con problemas para despertarse sin tener alguna responsabilidad. A Neville visitando a sus padres y Ron conociendo más de Morgan para su gran molestia viendo que le cae bien a sus amigos.

Por otro lado los chicos han dejado de insistir en ser parte de la orden (por ahora) a favor de centrarse en su propio grupo secreto.

Muchas cosas más que serán importantes en el futuro.

En fin...Recuerden que si quieren dormir hasta tarde, bloquear la puerta y tapar las cortinas.

Comentarios, criticas constructivas, etc, son bien recibidas.