J de Juntos
No era la primera vez que veía a una mujer desnuda, después de todo, se habían dado diversas situaciones en las cuales –en sus misiones– halló mujeres en ese estado, vivas, muertas o violadas; además de que él cubrió a algunas de estas con su chaqueta al verlas expuestas, pues, ellas no estaban en ese estado por gusto.
Era una manera de darles consuelo o confort.
Pero volviendo al tema central, él, ya había visto a varias mujeres desnudas. Incluidas a Tomo y Mafuyu, pero un poco más a la segunda; porque ella, era su María, su mujer.
Pero de lo que no estaba acostumbrado, era de bañarse con mujeres. Y sobre todo, con Yamanobe y Oribe, quienes eran sus personas más importantes.
Empezó a bañarse con ellas luego de su enfrentamiento con el Tirano dorado, siendo Tomo la que insistiera de bañarse todos juntos; con la excusa de haber estado tanto tiempo lejos de ellos, y porque quería hacer algo donde estuviesen los tres juntos.
Al principio estaba reacio, como un gato que se resiste en meter al agua. Y no sólo eso, también esperó a que Mafuyu se negara, pero para su sorpresa –e infortunio–, ella accedió a la petición (capricho) de Tomo.
(Debió haberlo imaginado, después de todo, es su amada prima).
Por lo que terminó resignándose para después, acostumbrarse. Pues él tampoco podía rechazar o negarle algo a Tomo.
Debía admitir que era agradable como Tomo o Mafuyu le lavaba el cabello o tallaban su espalda. Y cuando estaba en el ofuro –la tina– con Mafuyu, se permitía recargarse contra su pecho y relajarse.
Incluso algunas veces, solamente terminaba aseándose con su novia. Siendo esos, momentos realmente agradables.
(Que los unían un poco más).
