Holi, gracias por los vistos y comentarios. AVISO, había subido el capítulo, pero tuve un problema con fanfiction, así que lo quité, en fin, ahora lo vuelvo a subir, espero que puedan verlo.
También vuelvo a recordar que todas mis historias están en Wattpad, me pueden encontrar como "JaviMonkeyUzumaki". Esta historia en Wattpad se llama "Milagro".
Bueno, como les comenté al principio del fic, yo no sé nada de bebes, todo lo investigo, por eso me sorprendí bastante saber que los bebes orinan y comen cada 3 horas aproximadamente, durante la noche y el día, lo cual es mucho. Ahora puedo entender porque los padres primerizos sufren tanto. Por eso, quise que Naruto viviera esa demandante experiencia jiji. Eso, espero que les guste.
"Es... diminuto dattebayo"
Naruto
Cuando despierto la luz me molesta, pero al momento de intentar cambiar de posición, me quejo por el dolor.
-Hey Dobe, más despacio- me dice Sasuke viniendo a mi lado.
-Hey... ¿cuánto llevo dormido? - le pregunto.
-La tarde de ayer y toda la noche- me cuenta este. Me sirve un vaso con agua.
- ¡¿Tanto?!, ¡diablos! y eso que aún me siento molido dattebayo- le cuento.
-No es para menos, tu cuerpo estuvo bajo una presión enorme, algo para lo que naturalmente, no está hecho- suspiro, asintiendo.
-No es algo para repetir- declaro. Voy a volver a cerrar los ojos, pero de repente lo recuerdo- ¡espera! ¿y Daiki? - lo miro exaltado.
-Tranquilo, ayer acompañé a Sakura y vi cómo le hicieron todas las pruebas correspondientes. Me dijeron que lo dejaron en la incubadora durante la noche, deberían traerlo pronto -asiento, mucho más aliviado.
Cuando voy a apoyar mis manos en mi abdomen, me sorprendo al darme cuenta que estaba menos hinchado que ayer.
Me toco confundido- que extraño dattebayo… -intento analizar el tamaño de mi abdomen- está un poco más plano- me sigo acariciando.
-Sakura me comentó que tal vez te queden marcas por el estiramiento forzado de tu piel, estrías, pero que tu abdomen bajara en un mes más. La cosa es que ahora estás un poco... blando, vas a tener que volver a entrenar harto, para regresar a estar en plena forma- me dice este.
Bufo y me recuesto en la cama- blando... ¡¿en serio?! - lo miro feo.
Este levanta las manos, mostrándose inocente- no voy a mentirte- vuelvo a bufar.
-No estoy "blando"- acentuó la palabra- por haber comido mucho, sino porque estuve embarazado- le recriminó.
-Lo sé, lo sé, pero…- me apunta el abdomen- estás blando- me sonríe prepotente. Vuelvo a bufarle, molesto.
Es justo en ese momento en que tocan a la puerta.
- Hola, ¿se puede? - se asoma Sakura-chan.
-Claro, el bello durmiente justo despertó- me molesta el moreno. Vuelvo a dirigirle mi molestia.
-Bueno, hay alguien que desea estar con sus padres- dice la peli rosa, sonriente. Se acerca, tiene en sus brazos un pequeño bulto.
Me enderezo, veo como Sakura-chan aparta un poco la manta azul y deja al descubierto la carita un poco arrugada de un bebé, la carita de Daiki.
- ¿Estás listo para tomarlo? - me mira esta.
Trago un poco nervioso, pero asiento.
-A ver, pon los brazos así... sí, bien, tal como practicamos- me indica la peli rosa. Con cuidado me pone a Daiki en mis brazos, lo tomo con toda la delicadeza de la que soy capaz- eso, sujétale la cabeza, recuerda que son muy débiles de ahí- me vuelve a indicar.
Lo hago como me dice. Siento el calorcito de su pequeño cuerpo contra mí, no puedo evitar sentir como se me encoge el corazón. Era realmente pequeñito.
No podía creer que este pequeño ser estuviera ayer en mi interior. Ahora, teniéndolo en mis brazos, parecía mentira.
Daiki se remueve un poco, pero luego parece acomodarse, porque se acerca a mi pecho y con su puñito, me agarra un poco de mi polera. Es un agarre muy suave, ya que, apenas podía cerrar su puñito, pero podía sentir su determinación.
No puedo evitar sonreír. Le acaricio con mi dedo.
-Es increíble, ¡realmente te reconoce! Sabe que eres su madre y que puede obtener alimento de ti- dice Sakura emocionada.
La miro confuso- ¿alimento? - esta asiente.
- Los bebés pueden oler la leche que están en las mamas. Mira, se agarra a tu pecho, algo me dice que se siente seguro ahí, es instinto - no puedo evitar sonrojarme un poco.
-Pero yo no tengo tetas, no lo puedo alimentar así- la miro molesto.
- ¡Ya lo sé!, ¡creo que, a estas alturas, ya todos hubiéramos notado si tuvieras tetas! -rueda los ojos.
Me encojo de hombros- pero no siempre se notan, tú tienes y no se notan mucho dattebayo- de repente, los tres nos encogemos al notar el aura oscura de la peli rosada. Hasta Sasuke traga saliva, nervioso.
-No te muelo a puñetazos, sólo porque tienes a Daiki en brazos- esta vez, yo trago duro.
Sakura-chan suspira cansada- a lo que me refería antes, es que quería ver si efectivamente te reconocía. Un vínculo muy importante es cuando la madre alimenta a su hijo. Puede que no puedas amamantarlo, pero si puedes alimentarlo y formar este vínculo- vuelvo a mirarla, otra vez un poco confuso.
Esta me alcanza un biberón con leche. Al tomarlo, me doy cuenta que está tibio.
Trago nervioso, pero me acomodo a Daiki en un brazo y le acerco el biberón. Este abre un poco sus ojitos y estira un poco la manita.
Le acerco a los labios el biberón, pero este parece arrugar un poco la nariz- vamos, no la has probado, de seguro te va a encantar dattebayo - le hablo.
Vuelvo a intentarlo y parece que este decide hacerme caso, porque abre su boquita y comienza a beber.
Cierra los ojos y continúa bebiendo con desesperación. Le sonrió- no tan rápido glotón- este sigue bebiendo feliz.
-No habíamos querido alimentarlo hasta que despertaras. Ahora ya pudiste establecer este vínculo- me sonríe la peli rosada.
Sasuke se acerca y mira al pequeño -parece que salió bueno para comer, igual que su madre- vuelvo a rodar los ojos.
Mientras lo alimento, paseo mi mirada hacía la peli rosada y me doy cuenta que sus manos están vendadas. Frunzo el ceño, confuso.
-Sakura-chan- la llamo, esta me mira - ¿qué te ocurrió en las manos dattebayo? -le pregunto. Esta se mira las manos, encogiéndose de hombros.
-Fue un poco inevitable. Cuando saqué a Daiki de tu cuerpo, tuve que tocar tu útero de chakra del Kyubi, es un chakra que para ti ya no te hace daño, pero a los demás si- me cuenta.
Me doy cuenta que es verdad, recuerdo cuando no estaba enlazado por completo con Kurama y me transformaba al perder el control. Su chakra me llegaba a quemar la piel, en esas transformaciones.
Hago una mueca, viendo las manos de Sakura-chan, pero luego me asalta otra duda.
-… Pero entonces, ¿por qué Daiki está bien? -la miro confuso. Ella suspira.
-Bueno, eso es justo lo que te expliqué al principio de todo esto. El chakra del Kyubi buscaba preservarse en un nuevo contenedor, en el caso de que tú llegues a morir un día y ahora, lo tiene- señala a Daiki.
Recuerdo todo lo que me explicaron al principio. Asiento, dándome cuenta que ahora todo tenía sentido.
Cuando pasan unos minutos, Daiki parece por fin saciarse.
-Si salió bueno para comer. A ver, ahora, ponte la manta en el hombro- vuelvo a mirarla dudoso, no recordaba eso de las lecciones.
-Tú hazlo- suspiro, pero la obedezco. Daiki queda sólo con su mameluco azul- ahora, póntelo en el pecho y suavemente, dale unas palmaditas en la espalda, ya sabes, también se los enseñé. Esto es para sacarle los gases- vuelvo a tragar nervioso, pero con cuidado, levanto a Daiki y lo apego contra mi pecho.
Su cabecita reposa en mi hombro. Casi con miedo, le doy unas palmadas suaves en su espalda.
Daiki hace pequeños ruidos, al parecer, estaba eructando.
Sonrió- ¡esto es fácil dattebayo! - le doy una palmadita, al parecer, un poco más fuerte por mi entusiasmo.
Al segundo siguiente me arrepiento. Siento como el cuerpecito de Daiki se estremece en un espasmo y lo escucho que escupe.
Hago una mueca, al darme cuenta que me acababa de vomitar encima. Lo alejo, este comienza a sollozar- ¡wuaa! ... ¡waa! ...- llora más fuerte.
- ¡No, no!, no llores Daiki, lo siento dattebayo, soy un idiota torpe - lo arrullo. Este parece tranquilizarse tras unos segundos, se mete su manita a la boca.
Le echo una mirada a mi hombro, por lo menos, la manta había recibido todo el vómito.
-Te dije que era importante la manta- me dice Sakura-chan. Hago una mueca, sacándome la manta sucia.
-Admito que tenías razón dattebayo- hago una pelota de la manta sucia y se la paso. Daiki, quien había vuelto a acomodarlo en mis brazos, vuelve a cerrar los ojos y aprenderse de mi pecho.
-Son pequeños detalles, ya van a ir aprendiendo- se ríe la peli rosa- bueno, otra cosa muy importante es completar su acta de nacimiento- saca una hoja- ¿cuál va a ser su primer apellido? - nos mira.
-Uchiha- dice Sasuke.
-Uzumaki- digo al mismo tiempo.
Nos miramos.
-Vamos, yo soy el padre, debe llevar mi apellido- me dice el moreno.
- ¿Es un chiste?, ¡yo lo tuve en mi tripa por 9 meses!, debe llevar mi apellido dattebayo-exclamo, mirando a Sasuke.
Nos miramos, mientras las chispas saltan, pero cuando siento que Daiki se remueve, vuelvo a mirarlo.
Lo comienzo a arrullar y este deja de sollozar, parece nuevamente dormirse.
Me quedo mirándolo, tenía sus ojitos cerrados y un pequeño gorro le tapaba la cabeza, pero sabía que debajo de este, había una mata de pelo negro y podía observar que su piel era blanca.
De seguro cuando pudiera abrir bien los ojos, estos serían negros, igual que los de Sasuke. Además, cuando creciera había una gran probabilidad de que desarrollara el Sharingan, estaba en sus genes.
Todo eso lo hacía hijo de Sasuke, pero... normalmente sólo podía tener un padre, no dos.
Suspiro, cerrando los ojos-... Uchiha- le digo a Sakura-chan. Los dos me miran sorprendidos- se llamará Uchiha Uzumaki Daiki... ponlo así en el acta- le digo firme.
Esta me mira sorprendida, pero asiente.
-... ¿Por qué cambiaste de opinión? ... tal vez es justo que se llame Uzumaki, tú tuviste que pasar por todo el embarazo- se acerca Sasuke, confuso.
Niego con la cabeza y vuelvo a acariciar a Daiki-... físicamente se parece a ti... todos sabrán que eres su padre…- tomo un respiro, pero estoy decidido, esto era lo mejor- esta será la historia oficial dattebayo - los miro- tu viaje de expiación duro más que un año y al final de este, te involucraste con una mujer y sin saberlo la dejaste embarazada- este frunce el ceño, pero antes de que hable, continuo.
-La dejaste embarazada y ella cuando estuvo en el último mes, te buscó y te mandó una carta, pero cuando fuiste, lamentablemente, ella murió en el parto y el resultado es Daiki. Y ahora, vamos a criarlo juntos dattebayo- declaro.
Sakura-chan me mira con la boca abierta, se ve triste.
Sasuke salta enojado- ¿¡qué es esa historia!?, ¡eso es mentira!, estás declarando que no eres la madre de Daiki. Naruto, lo tuviste en tus entrañas por 9 meses, lo acabas de dar a luz, ¡es tu hijo! - me mira enojado.
Yo vuelvo a suspirar. Observo la carita de Daiki- así es, es mi hijo y por eso lo voy a proteger, aunque tenga que hacer este sacrificio. Sólo unos pocos sabrán la verdad-declaro.
-... Pero, ¿por qué? - vuelve a insistir.
-Se los dije, cuando todo empezó. Quiero que sea un niño feliz, normal, que tenga amigos y que no sea mirado extraño por su procedencia ... no quiero que sufra lo que nosotros sufrimos ... no quiero que lo miren con miedo. Es nuestro hijo, un Uchiha-Uzumaki, de seguro va a ser fuerte, no quiero que también sufra por su procedencia dattebayo - hago una mueca.
-Naruto…- la peli rosa me mira triste, pero no me contradice, sabe que tengo razón.
Miro al moreno, este tiene el ceño fruncido, pero también mira a Daiki, sabe que es lo mejor.
-... De acuerdo…. para el resto de la aldea, bien, esa será la historia- suspiro, un poco más aliviado de que aceptara- pero, con una condición- lo observo sorprendido.
Este me mira firme, mientras apunta a Daiki- no le vamos a mentir, no le vamos a mentir a nuestro hijo- abro la boca, pero me detiene.
-Entiendo tus intenciones, créeme que sí y sé de dónde vienen... yo también recuerdo bien esos días…. - trago saliva- pero, no le vamos a mentir... mi familia me mintió sobre la revolución, porque querían protegerme. Itachi me mintió, porque quería protegerme... y sólo hizo que me enojara y todo fuera dolor-lo miro sorprendido.
Me muerdo el labio-... Sasuke…- susurro, sabedor de toda su pena.
-... El tercer hokage también te mintió para protegerte, hizo que toda la aldea te mintiera. Te mintió por 12 años de tu vida, sobre el Kyubi y sobre tus padres... ¿acaso eso te hizo feliz? - frunzo el ceño, exhalo lentamente -…. no le vamos a mentir... lo criaremos como lo que es, nuestro hijo. Y cuando crezca y comience a entender que no es lo normal está situación, le decimos toda la verdad- me muerdo el labio, pensativo.
Vuelvo a mirar a mi hijo. Le asiento a Sasuke-... de acuerdo, tienes razón dattebayo... no le vamos a mentir por protegerlo- declaro.
Este deja salir el aire, pero también asiente.
Sakura-chan deja salir un exhalación temblorosa-... es admirable lo que vas a hacer Naruto- la miro. Asiento un poco triste, pero era lo mejor.
Luego sonrió-... Sasuke tiene razón, no importan los demás, mi bebé sabrá quién soy yo en realidad para él. Los demás no importan - declaro, jugando con las pequeñas manos del menor. Este envuelve mi dedo con su puñito. Le sonrío.
Sakura-chan suspira, pero asiente- de acuerdo, Uchiha Uzumaki Daiki, así va a quedar en sus papeles. Mañana vamos a poder darte el alta y van a poder regresar a casa... te recomiendo que descanses en la soledad del barrio Uchiha, de hecho, ¡te lo ordeno! - la observó sobrecogido por su tono mandón.
-Es necesario que estés en cama durante las primeras dos semanas… creo que ya lo sabes, pero esta experiencia exigió mucho a tu cuerpo, se requirió mucho de tu chakra y del Kyubi. Sufriste lesiones en tus costillas y pelvis, ¡debes descansar!, ¿de acuerdo? -me mira severa, yo asiento temeroso.
Podía notar lo débil que estaba, pero había tenido la esperanza de que iba a poder salir de la casa, estaba harto de estar encerrado, pero supongo que tenía que resistir un poco más.
Miro a Daiki y veo que sigue con sus ojos cerrados-... ¿no puede abrir sus ojos? – cambio de tema, preguntando curioso.
-Si puede, aunque mucha luz igual le molesta, se tiene que acostumbrar-me comenta la peli rosa- su color de ojos también se va a ir definiendo con el tiempo, pero algo me dice que sólo se le va a aclarar su color de ojos, hasta que los tenga como los tuyos- me sonríe. La miro confuso.
-... ¿Cómo los míos?, ¿no son negros cómo los de Sasuke? - pregunto extrañado. Ella frunce el ceño.
-No, tiene los ojos azules oscuros, los vimos ayer cuando le hicimos los exámenes. Con el tiempo de seguro se le van a aclarar y serán celestes como los tuyos- me sonríe.
Parpadeo confuso, pero sonrió. "Algo heredo mío", pienso aliviado.
Me gustaría poder despertarlo y tratar de ver sus ojitos, pero no puedo. "Ya los veré".
Luego de eso, Sakura-chan se va y quedamos solos.
-... Hey, ¿puedes dejarlo en la cuna? - le intento pasar a Daiki. Me sentía cansado, mi fuerza todavía no la había recuperado por completo.
Cuando Sasuke se acerca y va a tomarlo, en el preciso momento en que mis brazos dejan de tocar al menor, Daiki comienza lentamente a sollozar.
Y cuando deja mis brazos es el fin, Daiki comienza a llorar y a gritar tan fuerte que con Sasuke nos encogemos.
- ¡¿Qué hiciste dattebayo?!- grito.
- ¡No hice nada!, ¡sólo lo toqué! - grita el moreno.
- ¡WAA!... snif… ¡wuaa! ...- Daiki continúa llorando con fuerza.
Hago una mueca, su grito me rompía los oídos, "¡vaya pulmones!", no puedo evitar pensar.
- ¡Dámelo dattebayo! - le extiendo los brazos. Sasuke me lo pasa y me lo acomodo contra mi pecho.
Daiki continúa llorando, pero lentamente se va calmando -shu, shu, tranquilo, estoy aquí, ¡vamos!, no llores dattebayo- comienzo a calmarlo.
-… Waa… umm…-comienza a tranquilizarse.
Este abre sus ojitos llenos de lágrimas y es ahí cuando puedo verle su color de ojos, son efectivamente de un azul oscuro.
Le sonrió- mira que lindos son tus ojitos, ¡eres muy guapo dattebayo!, pero si lloras ya no eres muy lindo- le digo, intentando calmarlo.
Este solloza un poco más, pero parece entenderme o es lo que quiero creer, porque levanta sus puñitos e intenta limpiarse la carita.
Le sonrió y con una nueva manta, le limpio su rostro.
-Bueno, con eso me queda claro que a ti te quiere y a mí me odia. Y eso que ayer estuvo muy dócil conmigo durante los exámenes - Sasuke levanta los brazos exasperado. Me río.
Cuando el menor se tranquiliza, respiro aliviado. Miro a los lados- de seguro se asustó con tu cara- este me mira feo, me río - a ver, vamos a hacerlo de otro modo. Acerca la cuna- le pido a Sasuke, este lo hace y la deja al lado de mi cama.
Intento moverme, pero no puedo evitar quejarme- ¡kuso!, es como si me hubieran pateado en el abdomen- intento tomar aire y me estiro para dejar al niño en su cuna.
Pero, apenas lo deposito en esta y comienzo a soltarlo, este nuevamente comienza a sollozar y cuando lo suelto, comienza a llorar estruendosamente otra vez.
- ¡¿Qué?!, ¡no, no, no llores Daiki!, ¿en qué quedamos dattebayo? - tengo que volver a tomarlo y cargarlo contra mi pecho, mientras lo arrullo.
Este se va tranquilizando-… creo que tenemos un problema- miro a Sasuke, confuso.
- ¿Por qué? -pregunto.
-Waa…waa…-se acurruca contra mí el menor.
-No es que no le guste estar conmigo o no le guste la cuna, es que quiere estar exclusivamente contigo-me apunta. Miro a Daiki, este estaba bostezando en una ´o´ perfecta.
-A ver, entonces, voy a dejarlo aquí cerca- me aparto un poco de la cama, haciéndole un hueco a mi lado e intento depositarlo suavemente en esta, pero nuevamente cuando quiero soltarlo, su boca tiembla, preparándose para sollozar.
Suelto un suspiro exasperado- olvídalo dattebayo- vuelvo a acomodármelo en mis brazos.
Este se acomoda contra mí, parecía feliz, como si hubiera obtenido una satisfactoria victoria. Bufo cansado y divertido al mismo tiempo.
-Intenta dejarlo en la cuna-me dice Sasuke. Lo miro, alzando una ceja.
-Ya viste lo que pasó, sólo va a llorar otra vez dattebayo-hago una mueca.
-Bueno, hay que intentarlo, hay que educarlo. Se va a cansar de llorar -se encoge de hombros.
Suspiro, pero lo intento otra vez. Lo deposito en la cuna y este comienza a sollozar, tras unos minutos, se pone a llorar.
Daiki grita y llora como si le estuvieran haciendo algo malo. Me tapo los oídos, Sasuke hace otro tanto.
- ¡WUAAA!… ¡WAA! … snif … ¡WAA! …- se revuelve en su cuna.
Transcurren cinco minutos de lloro intenso y no veía señales de que iba a tranquilizarse.
- ¡Suficiente, ESTOY HARTO!, ¡tómalo! - me grita Sasuke.
Lo miro, alzando las manos- ¡¿y qué pasó con educarlo dattebayo?! -este niega.
-Estoy viendo que no va a funcionar. Sacó toda nuestra terquedad junta, no se va a rendir tan fácil y ya apenas siento mi cabeza- suspiro, pero le encuentro razón.
Me estiro y lo cargo- ¡ya, ya, tranquilo, shu, shu! - vuelvo a arrullarlo.
Este se va calmando de a poco y se acomoda en mi pecho. Suspiro agotado, cuando por fin deja de llorar. Me dejo caer sobre el respaldo de la cama.
- ¡Esto es ridículo dattebayo! -declaro. Sasuke también suspira, masajeándose la cabeza.
-… Parece que alguien salió bueno para gritar, igual que su madre- levantamos la vista.
- Kaka-sensei- lo saludo. Este nos sonríe, había llegado acompañado de Tsunade oba-chan.
- ¿Cómo te encuentras Naruto? - la mayor se acerca.
-Un poco mejor, me duele el abdomen, pero ahora el problema es Daiki- le comento.
-Así lo escuchábamos por el pasillo, sabía que era él, ayer pasó lo mismo- me comenta.
- ¿Ayer?, ¿mientras estuvo en la incubadora? - pregunto.
-Así es, lloró hasta que se durmió. No sabíamos bien que tenía, ahora me doy cuenta que es porque quería a su mamá- se ríe ella.
Suspiro agotado- no lo puedo soltar o se pone a llorar dattebayo- les cuento.
-A los bebes les gusta estar en brazos de alguien, pero parece que este niño sólo quiere estar contigo. Es normal, los niños prefieren estar cerca de sus madres. Entre los 3-4 años, ya va a comenzar a aventurarse un poco más- me dice.
Abro los ojos como platos- ¡¿3-4 años?!, ¿va a querer estar pegado a mí por todo ese tiempo? - se encoge de hombros.
Vuelvo a suspirar. Kaka-sensei se ríe y se acerca- parece que salió terco como sus padres- dice este agachándose y mirando a Daiki.
Este lo mira curioso, nuevamente chupeteando su manita- se parece a Sasuke, pero tiene tus ojos Naruto, es una buena combinación entre ustedes- sensei le hace mimos. Daiki parece aceptarlos bien, mientras estuviera en mis brazos era muy dócil.
-Iruka me dijo que vendrá mañana a verte Naruto- dice este, levantándose.
-Sakura-chan dice que mañana nos pueden dar el alta, dígale que vaya a verme al barrio Uchiha- este asiente.
De repente, Daiki comienza a arrugar su carita y comienza a removerse entre mis brazos- umm, ¿qué pasa Daiki? - este comienza a sollozar. Me alarmo.
- ¡No, no!, vamos, te estoy sujetando, ¿por qué lloras? dattebayo- este sigue sollozando y removiéndose. De repente, un olor peculiar me llega a la nariz.
Hago una mueca. Vuelvo a mirarlo, este se removía incómodo.
-... Kuso - maldigo, al darme cuenta que el olor proviene de su pañal y que este, con toda seguridad, lo acababa de ensuciar.
- ¿Naruto? - me llama oba-chan. La miro en pánico.
-Creo que... ensució su pañal dattebayo- le digo.
- ¡Ah!, bueno, buen momento para ir por un café- dice Kaka-sensei, comenzando a escabullirse.
-Traidor- lo maldigo. Este había desaparecido.
- Es bueno que haya defecado -exclama Tsunade-obachan- ayer en la incubadora se orinó y pudimos comprobar que no tenía problemas, ahora sabemos que tampoco tiene problemas para defecar. Pues ¡vamos!, tienes que cambiarlo- me anima. Vuelvo a entrar en pánico.
-Pe-Pero, ¿no me vas a ayudar oba-chan? - esta vuelve a suspirar.
-Te voy a guiar, aunque tengo entendido que Sakura les dio lecciones de cómo hacerlo, pero, en fin, tú le vas a cambiarle el pañal- me dice esta.
- ¿¡Y POR QUÉ YO PRIMERO!?, ¿por qué no Sasuke? - me quejo.
-Sólo hazlo tú Naruto, luego lo hará el Uchiha- suspiro, haciendo un puchero.
-Ahora, ¿tienen el bolso con sus cosas? - estoy por decir que no, pero Sasuke se mueve.
-Acá está- este al notar mi confusión, explica- lo fui a buscar ayer en la noche- la mayor asiente.
-Bien, ¿cuántos pañales hay dentro? - Sasuke revisa.
-Cinco - esta asiente.
-Tienen que acostumbrarse a que tienen que andar siempre con pañales, en especial cuando salgan. Y en la casa algo que nunca puede faltar, son los pañales- asentimos.
-Bien, pon una manta en la cama y deposítalo ahí Naruto-me indica la mayor.
Hago lo que me dice y dejo a Daiki encima. Este solloza, moviéndose incómodo.
-Bien, sácale la parte de abajo del mameluco, tiene un cierre- vuelvo a hacer lo que me indica. Le saco su ropa y lo dejo con el pañal únicamente.
Ante el frío del ambiente, este naturalmente se encoge sobre sí mismo, con sus puñitos en su pecho y con sus piernas regordetas recogidas.
-Bien, ahora sácale el pañal- hago una mueca. Ahora sentía el olor mucho más fuerte, no era enteramente horrible, pero era intenso, era extraño.
No quería sacarle el pañal- yo creo que se ve mejor así, ¡le da estilo dattebayo! - intento evadirme.
-Naruto, ¡sólo sácale el pañal! - me regaña la mayor. Vuelvo a suspirar, pero con cuidado, apenas tocándolo, le abro las aletas del pañal.
Vuelvo a tragar saliva- sácaselo Naruto- vuelvo a hacer una mueca. Tomando aire, le sujeto de sus piernas como me enseñaron, lo levanto y le saco su pañal.
-… ¡OH DIABLOS!, ¡¿CÓMO ALGO TAN CHIQUITO CAGA TANTO?! -me llega a dar un poco de arcadas y tengo que desviar la vista.
- ¡NARUTO, NI SE TE OCURRA VOMITAR AHORA! - me reta la mayor. Sasuke hace una mueca también asqueado, pero simula mejor que yo. Por lo general, yo era más expresivo.
Efectivamente, Daiki tenía sucio su pañal, había defecado en cantidad y el olor me hacía revolver el estómago. El pequeño ante los gritos y el hecho de seguir sucio con su propia mierda, provocan que comience a llorar.
- ¡WAA!... ¡WAA! ...- se revuelve incómodo y asustado.
Aprieto los dientes, "maldición", tomo aire y le retiro el pañal por completo, lo hago una bola, resistiendo el asco.
-Bótalo -se lo paso a Sasuke. Este hace una mueca y va a botarlo al basurero.
-Bien… ¡ay Naruto! -se masajea las sienes la abuela- ahora, con las toallas húmedas límpialo- vuelvo a tomar un respiro y rebusco en el bolso.
Observo al pequeño, este llora y se vuelve a remover perturbado, con todo su trasero sucio.
Exhalo fuertemente, pero con cuidado voy aplicando toalla tras toalla.
-…Esto es asqueroso… ¡Kuso!, ¿qué comiste Daiki?... tiene mierda hasta en sus piernas, no sólo en su culo …- me quejo, mientras lo limpio minuciosamente.
Bueno, esto era algo que sólo iba a hacer por Daiki y este lo merecía.
Cuando termino, Daiki me mira, por fin calmado. Se lleva su piececito a la boca- ¡bien!, le echas talco y un poco de crema donde se roza con el pañal y listo- asiento y hago lo que me dice.
Cuando ya le pongo el pañal, Daiki se remueve feliz, le sonrió- ¡listo!, ¡perfecto dattebayo! - exclamo triunfante, cuando le acomodo todo en su lugar.
Este estira un poco sus bracitos, vuelvo a suspirar sabiendo lo que quiere, pero ya resignado, vuelvo a tomarlo en mis brazos.
Este se acomoda contra mi pecho y me mira tranquilo, se veía feliz. Le sonrió.
-Bueno, parece que Daiki está en manos capaces… el proceso se va a ir haciendo más fácil- la mayor me sonríe- esto es importante, los bebes orinan con mucha frecuencia, el pañal puede resistir, pero hasta cierto punto solamente- la miro más atento.
-Les recomiendo que lo cambien cada tres horas y que estén atentos a él luego que le hayan alimentado, también cada 3 horas aproximadamente. Es muy probable que orine o defeque luego de darle leche - asiento lentamente, haciendo cálculos en mi cabeza, "mierda… voy a tener que estar cambiándolo más de 10 veces al día", comienzo a estresarme.
-Si lo dejas con un pañal sucio por mucho tiempo, su piel se va a irritar y eso es malo- vuelvo a asentir- bueno, te dejo descansar, mañana te vendré a ver para ver si estás listo para el alta- esta se despide y se va.
Me apoyo contra las almohadas, exhausto, miro las mantas.
Tomo una, amarrándomela al cuello y meto a Daiki adentro.
- ¿Qué haces? - me pregunta el moreno.
-Si lo suelto llora, pero siento los brazos como gelatina. Esto es una forma para evadir el problema- le comento.
Una vez amarro la manta, dejo caer los brazos. Suspiro, relajándome.
-Intenta dormir, yo vigilo que no se caiga- hago una mueca. Me acomodo dentro de lo posible, pero miro Sasuke.
-Mejor voy a esperar a que se duerma dattebayo. Sakura-chan me comentó hace un tiempo que ha habido accidentes por dormir con los bebés, que uno puede terminar ahogándolos por error al quedarse uno dormido -Sasuke hace una mueca.
-Mejor esperemos que se duerma entonces -asiento. Transcurre una media hora, cuando Daiki se duerme. Me quito la manta con cuidado y Sasuke lo deposita en su cuna, este sigue durmiendo. Suspiro y me acomodo, comenzando a adormilarme.
Cuando despierto, han transcurrido un par de horas.
-Hey, aquí tienes comida- me dice Sasuke. Miro hacía Daiki, seguía dormido en su cuna.
Sonrió aliviado- ¿todo bien? - susurro.
-Si, no se ha despertado -asiento. Comienzo a comer.
-Umm… no me había dado cuenta el hambre que tenía dattebayo- cierro los ojos, disfrutando.
Este me sonríe. Cuando termino unos minutos después, vuelvo a recostarme.
Podría haber seguido durmiendo, pero Daiki comienza a removerse, recuerdo lo que me dijo oba-chan. Exhalo fuertemente, pero me fuerzo a enderezarme, tomar al pequeño, cambiarle el pañal húmedo y luego volver a arroparlo.
Por lo menos, este se queda dormido bastante más rápido que antes- es tan surreal verte haciendo algo con tanta delicadeza- le muestro el dedo al moreno, este se ríe.
Vuelvo a recostarme y le echo otra mirada a Sasuke, este estaba sentado cerca de la ventana. Me aparto un poco y le hago un hueco en la cama, palpo el lugar, invitándolo.
Este suspira, pero se acerca. Se acuesta a mi lado y yo me abrazo a este, siento como este me abraza de vuelta.
Me besa los cabellos, sonrió. Cierro los ojos y me dejo adormilar en sus brazos.
Cuando vuelvo a despertar, Sasuke ya no está a mi lado. Frunciendo el ceño, miro hacia los lados y veo una nota en el velador.
"No me dejan pasar la noche aquí, volveré en la mañana. S", sonrió. Ya mañana volveríamos a vernos sin restricciones.
Noto que Daiki sigue durmiendo, habían pasado otro par de horas. Con esfuerzo, aún me dolía mi cuerpo, me levanto al baño. Cuando regreso es como si me hubiera percibido, porque comienza a moverse en su cuna y a sollozar.
Lo tomó, pero este sigue llorando. Palpo su trasero, haciendo una mueca.
Su pañal estaba nuevamente húmedo, "si está húmedo, ¿cuántas veces se orinó en estas pocas horas?, en verdad los bebés orinan mucho", no puedo evitar reflexionar.
Suspiro, dándome cuenta que esta iba a ser la vida de ahora en adelante; cambiando pañales, limpiando babas, dando leche, sacando gases, escuchando sus lloros ... "kuso", suspiro internamente.
Vuelvo a hacer la operación de mudarlo. Cuando le saco su pañal, creo que es sólo gracias a mis reflejos ninjas, que logró tomar el pañal a tiempo y protegerme de un chorrito de orina que sale disparado de Daiki.
- ¡Hey!, ¡baja tu arma campeón, mira que casi me orinas en plena cara dattebayo! - lo miro divertido. Este sólo se encoje y se agarra su mini pene- te estoy viendo, ¡ni se te ocurra! - este parece ni esterarse de lo que le digo. Cierra un poco sus ojitos.
Recuerdo que cuando uno es pequeño suele agarrarse siempre el miembro, supongo que eso es lo que estaba haciendo, era algo instintivo. No es que me iba a intentar orinar encima otra vez.
Suspiro, cansado y divertido. Cuando termino de mudarlo, este comienza a sollozar suavemente otra vez.
- ¿Qué pasa Daiki? - lo tomo, pero este sigue sollozando.
Comienzo a arrullarlo y a balancearlo entre mis brazos, por lo menos, dormir me había hecho estupendo. Me sentía mucho más fuerte y mi abdomen ya no dolía tanto. Ni siquiera la costilla fisurada me dolía tanto.
Miro la hora, eran las diez de la noche. Balanceo al pequeño, pero sigue soltando lagrimitas. Voy por su biberón y vuelvo a alimentarlo.
Mientras bebe su leche, me dedico a ver la aldea por la ventana. Las luces de los negocios, la gente, el ruido, todo es una incitación para ir, pero no puedo. Por lo menos, disfrutaría viendo desde aquí arriba.
No sé muy bien cuanto tiempo transcurre, unas dos horas, pero Daiki no quería dormirse o tranquilizarse.
Comienzo a desesperarme, lo sigo arrullando, pero parecía que todo lo que había dormido, ahora tenía mucha energía que quemar.
"Creo que te acabas de encontrar con un gran adversario", comenta divertido Kurama.
Ruedo los ojos.
"Pues no me va a ganar dattebayo", este se ríe. Hago un puchero, pero no me dejo desmotivar.
Sigo tranquilizándolo, pero las horas comienzan a avanzar y lo peor, es que su estómago parecía no tener un filtro. Tres horas tranquilizándolo, para luego notar que volvía a tener su culo húmedo.
"No me rendiré, no me rendiré dattebayo", me doy fuerzas, luego de volver a cambiarle el pañal.
La noche sigue avanzando. Intento de todo; recostarlo en su cuna, arrullarlo, hablarle ... nada funciona.
-Daiki, ¡por favor!, duerme…- le suplico.
Me recuesto y lo deposito en su cuna al lado de mi cama, mientras lo acaricio. Cuando por fin se duerme, caigo inconsciente al instante.
Estaba durmiendo totalmente muerto, cuando me despierto de golpe al escuchar sus sollozos. Veo la hora, sintiendo mis ojos enrojecidos de sueño.
Eran cerca de las seis de la mañana.
Hundo mi cara en la almohada, maldiciendo a todo, pero vuelvo a cargarlo y cambiarle su pañal. Además, vuelvo a alimentarlo. "Creo que es oficial, adiós a dormir de corrido en estos próximos 3 años dattebayo", suspiro agotado.
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-Hey…. Dobe…- abro los ojos. Me llegan a arder del cansancio.
-Hey…- digo a penas.
-Hmpf -exclama este- oe, me fui y estabas durmiendo, regreso y sigues durmiendo- se sienta al lado mío en la cama.
Me arrastro hacía él y apoyo mi cabeza en sus piernas. Cierro los ojos- ¡fue horrible!, primero no quería dormirse, luego está el hecho que ¡orina todo el rato dattebayo!, me desperté tres veces en la noche sólo para cambiarle su pañal - le cuento.
Este me acaricia los cabellos- ¿en serio?, ¡diablos! -abro un ojo.
Veo a Daiki respirando tranquilo, profundamente dormido en su cuna. Vuelvo a cerrar los ojos- dime que trajiste más pañales- comento.
-Umm, no- suspiro.
-Eso es un problema. Apuesto lo que sea que se va a despertar y va a ensuciar el que tiene puesto… -hago una mueca temeroso -orinó harto en la noche, pero no ha vuelto a cagar, algo me dice que, a la próxima, lo hará. ¿Puedes ir a comprar? - este asiente.
Me dejo caer sobre la almohada, este se inclina y me besa la frente, aprovecho de devolverle el beso. Luego este se va.
Ya para el medio día, había logrado dormir y me sentía mejor. Daiki estaba con el pañal cambiado, alimentado y tranquilo. Y por fin, nos estaban dando el alta.
Supongo que era hora de comenzar nuestra vida en familia.
